Capítulo 25 Únete a Mí
Una Fuerte Perturbación se percibió en la Fuerza, odio, destrucción, sufrimiento, la oscuridad en su totalidad, sin un atisbo de luz, solo perversidad y una sed de venganza insaciable.
Ben lo sintió, era esa clase de sentimientos que sentirá en Snoke, pero la Fuerza de este usuario era más fuerte, era tan poderosa, que sintió un deseo inevitable de combatirla.
—Rey, tenemos que salir de aquí, quien acaba de llegar ¿no lo sientes? es un usuario oscuro—Rey asintió, cuando unos disparan rompieron los cristales de la enorme sala
—Salgamos Beex, —Dijo Rey, mientras Ben la tomaba del brazo izquierdo, para salir por una puerta que estaba en la parte trasera de la cocina.
De la Nave que ataco la Finca, bajaba una figura alta, con capa oscura, y una capucha que cubría su cabeza, traía una máscara blanca con rayas rojas, bastante tenebrosa el diseño, inspeccionaba el lugar, olfateando, buscando dos presencias de la Fuerza, cuando fue interrumpida de su búsqueda, por Rax.
La Figura Oscura se tocó la oreja donde traía el transmisor para recibir la llamada. Aunque de mala gana le contesto.
— ¿Qué quieres estoy ocupada?— contesto la figura con tono enfadado
—Alteza trae la máscara de Darth Nihilus, solo necesito recordarle que la Habilidad de la succión de la Fuerza lo hizo adicto a ella, tenga cuidado de usarla, aunque es una gran ventaja para matar a Skywalker, el costo es la misma vida del que la ejerce, si la usa demasiado. —Dijo Rax tratando de evitar lo que podría ser el inicio de una catástrofe.
—Lo sé, solo tengo pensado matar a uno con este poder, el otro morirá diferente—dijo con tono lúgubre. —No soy tan idiota para hacerme adicta a ella, ahora si me permites tengo que acabar con esto de una vez.
Apagando su intercomunicador, se dispuso avanzar, sus ojos se entrecerraron, ellos estaban en la parte trasera de la Finca, corrió en dirección hacia ese lado, descubrió que se estaban escapando, no lo iba a permitir, y un rugido salió de su corazón, como si su presa se fuera a escapar, esa presa que tanto había saboreado.
Y finalmente, ella los encontró… se apareció ante a ellos, el rugir de su sable rojo, de doble hoja se escuchó, su presencia desafiante y altanera los enfrento.
Ben se puso delante de Rey, protegiéndola, pero Rey movió la cabeza y se puso a un lado de este, Ben solo pudo rodar los ojos de enfado.
—Beex, corre, no te puedes quedar aquí —dijo Rey en posición de ataque.
Ben observo a esa usuario de lado oscuro, era una mujer, aunque traía una máscara, claramente se veía que era una mujer Sith.
—he esperado por tanto tiempo este momento, desde que nací
—¿Tu mataste a mis amigos? Tú atacaste Rakata Prime, vienes de parte de Hux, pues pagaras tú y Hux por esto—Dijo Ben desenfundando su sable, poniéndose en posición de ataque, viéndola con una mirada de ira, recordando a sus amigos y la traición de Hux
— Así que eres tú la mujer que soñé, no ganaras de una vez te digo—Dijo Rey con determinación.
— ¿Y entonces, porque huyen?— dijo Korra burlonamente.
—Es verdad, queríamos hacer la cosas bien, pero si tu insistes, te mataremos ahorita—Dijo Ben con toda la simpatía que le era posible, si ella era sarcástica, él lo era más.
Korra observo el lugar era bonito, una Finca mimada por los árboles y bellos paisajes, el lugar donde se encontraban era igual de esplendido.
Camino un poco con ese sable encendido, sin todavía iniciar el ataque, media la situación, observo que Ben era mucho más guapo de lo que ella se podía imaginar, ahora sabia porque Rey estaba tan enamorada de él. Simplemente Ben Solo era hermoso, era perfecto.
—Con que jugando a ser felices, lastima les arruine el plan. Y disculpen, que yo no venga de parte de Hux, el gobierna en mi lugar, sabes Ben te diré algo para que aprendas, Snoke fue muy hábil, puso a su mejor General en contra de su mejor Guerrero, de esta manera, ellos jamás se unirían en contra suya; fuiste un idiota, pudiste destruir a Snoke mucho antes aliándote con Hux, porque el muchacho no es tan tonto como parece, y tus amigos lastima, merecían vivir….pero pues murieron cuanto lo siento—dijo esto con un sarcasmo tan ensordecedor que Ben no pudo evitar dar el primer ataque.
Ben se lanzó sobre ella, asestando un golpe tan contundente, que solo un buen contrincante lo pudo detener, Korra lo detuvo fácilmente, sin embargo esto no detuvo a Ben, que giro dando otro golpe, ganando fuerza en su furia, le dolía en su corazón, que sus hermanos murieran por su culpa, y esta bruja pagaría por ello.
Rey se unió a la batalla, proveyendo una estocada con su sable, pero Korra era vigorosamente eficaz, detuvo la estocada de Rey, y asesto un golpe a Ben, esa mujer era formidable en la lucha.
—No me detendré hasta acabarlos, sobre todo a ti Ben Solo Skywalker, tu que has sido mi alimento de venganza, durante estos treinta años, ni idea tienes de quien soy—
Dijo Korra retirándose de ellos, para tomar las medidas a seguir.
—Ni me importa, seas quien seas, morirás hoy—dijo un exhausto Ben, qué sintió que le robaban la energía al pelar.
—Soy la hija del imperio imbécil, tu maldito abuelo mato a mi padre, soy la hija del Emperador ahora si sabes quién soy, tu maldita dinastía, morirá hoy contigo. —escupió Korra
Rey no soporto más, lanzándose contra la Guerrera Oscura, con una tremenda furia y un giro, dejando caer todo su poder sobre esta, que ahora, si sintió su verdadero poder, la hija de Palpitine aunque lo esquivo, si alcanzo a ser lastimada, y le dolió.
Este hecho la puso iracunda, que aventó a Rey con la Fuerza y lanzo rayos, sobre un indefenso Droide de cocina llamado Beex, rompiéndolo en mil pedazos.
Ben y Rey vieron la muerte de su amado hijo droide, el hecho no solo les partió el corazón si no que ahora matarían a la Sith a como diera lugar.
Ben medito, ella lanzaba rayos de la Fuerza y succionaba la energía, él lo había sentido, claro ella dominaba ese poder, por eso, su máscara. Entonces Ben blandió su sable, tendría que usar todo su poder oscuro y concentrándose, uso una técnica el Vaapad.
—Sabía que sentían afecto por ese estúpido droide, puedo sondear, sentir lo sentimientos y saber lo que quiera, Rey es mejor que te rindas, soy tan poderosa como ustedes, o incluso más.
Ben se disponía atacar, cuando Rey en la Fuerza, descubrió las intenciones de la Guerrera Sith, ella dejaría que Ben usura su técnica de combate y en medio de su lucha, aprovechando su concentración, la Sith succionaría la energía de Ben en su totalidad, era una trampa.
—Nooooooooooooo—Grito Rey que se lanzó sobre Ben, protegiéndolo con su cuerpo, Korra se asombró, de que Rey lo protegiera, ¿la Fuerza le revelo la trampa?, no obstante la Sith no dejo escapar la oportunidad que empezó a drenar inmediatamente la energía de Rey.
—¡No REY!— grito Ben al ver que Rey se moría en su brazos, ella su amor, había dado todo hasta su vida por él, Rey le había dado todo hasta la vida.
Todo fue cuestión de segundos, cuando Rey se desmayó en los brazos de Ben, casi dejando de respirar, él estaba en Shock, conmocionado, perdiendo la cordura, doliéndole el corazón con una agonía, que lo aniquilaba lentamente, a pedacitos, no podía ni siquiera articular palabra.
Solo un grito que partió el aire como navaja, salió de su garganta; Ben dejo a Rey acostada en el suelo, se disponía a enfrentar a la maldita Sith que tenía enfrente, caminaba hacia ella con los ojos llenos de coraje, con la furia de una tormenta, la mataría sin piedad.
Korra se burló ante el hecho.
—Todavía está viva—dijo riendo sarcásticamente— ¿podemos hacer un trato?, si la quieres de vuelta.
Ben la miro con el odio más profundo que haya existido jamás.
—Yo no soy mi abuelo—dijo con frialdad el Ultimo Skywalker—prepárate para morir sin piedad.
Solo se escuchó el zumbido de un sable de color azul, la Sith lo vio desafiante, y rio de medio lado.
—Ben Solo únete a mí, está tu ultima oportunidad, a Rey le puedo regresar su energía—tendió su mano hacia Ben, este la vio con incredulidad, y sorpresa, él ni en sueños aceptaría— ¿crees que te puedes redimir solo por el hecho de arrepentirte y jugar a la pareja enamorada con tu esposita? Recuerda mataste a tu padre, eres un asesino y los asesinos no tiene un final feliz, aunque se arrepientan, porque el perdón no se hizo para ellos— con estas palabras remataba Korra, lo que Ben pensaba después de lo sucedido con su padre, sin embargo él se irguió.
—Entonces que sea haga la voluntad de la Fuerza, no seré quien yo quien interfiera en sus planes, es verdad soy un asesino, pero no tengo porque negarlo, pero mi futuro lo decido yo, mi padre me perdono, ahora lo sé, se sacrificó por mí, no me engañaras con tu mentiras, Snoke era mejor manipulador que tú y casi matas a Rey.
Korra se burló de él, viéndolo directamente a los ojos, con ese odio que cortaba el alma, con esa furia, por ser rechazada, sin embargo insistía.
—Ben Solo, déjame decirte que apestas, al amor que sienes por Rey, es asqueroso, pero ese amor no te salvara de nada, ya me estas cansando, eres orgulloso como tu legado, ese maldito legado, sabes que tu abuelo se fue a lado oscuro por amor, tú crees que ese amor te salvara, es mejor que aceptes para lo que naciste, es mejor que seamos el equilibrio, tu puedes ser la luz, que necesita la Galaxia, al fin que también eres luz, ella habita en ti, yo puedes ser la oscuridad, no te digo que pidas que dejes a REY, de hecho tu amor por ella me da asco, pero puedo, óyeme bien puedo dejarla vivir, ¿Por qué yo puedo matarla, partirla en dos frente a tus ojos, o mejor estando viva, arrancarle el corazón, sin que tu hagas nada, recuerda soy la hija del emperador, se todos los secretos del universo, tengo los holocrones Sith ¿y tú que tienes? En cambio si te unes a mí, podemos ser como lo fue mi padre con tu abuelo, como una vez le dijo mi padre a tu abuelo, podremos traer paz a la galaxia, sin embargo si sigues así, Rey morirá en tu cara niño, y lo disfrutare tanto.— dijo esto Korra con un regocijo y deleite.
—No le harás más daño a Rey, ya mate a Snoke, eres más que un recuerdo muerto, el imperio jamás regresara, jamás, de eso me encargo y a Rey no la vuelves a tocar.
Korra, casi se muere de burla
—Entonces quieres que te termine con lo que empezó, si eso quieres, muy bien.
Saco su sable de doble hojas, con ese rojo intenso, carmesí, Korra sin duda era una Reyna del mal, se veía desafiante, decidida; corrió en dirección a Ben que asesto el primer golpe, Ben lo paro en seco con su sable, en los ojos de Ben, se demostró la sangre Skywalker, él no se rendiría, nunca, y menos ahora que Rey estaba con muy poco de vida.
Ben empezó a tacar, una estocada que Korra atajo, pero ella no se detuvo, ambos luchaban frenéticamente, con furia, con ardor de vencer cada quien a su contrincante, la venganza del imperio contra la sangre de ultimo Skywalker.
