Gracias a Takehiko Inoue por crear esta maravillosa serie y espero que sepa que todos estamos esperando una secuela algún día.
CAPITULO 26
-Bien chicos, estáis jugando realmente bien. – les felicitó el entrenador Anzai. – Pero el partido aún no ha acabado, continuad con las mismas ganas para poder ganar al final del partido.
-¡Sí! – contestaron sus jugadores al unísono.
Hanamichi se levantó del banquillo en silencio, con una expresión de seriedad muy inusual en él y extendió la mano en el aire. A los pocos segundos otras catorce manos se pusieron encima de la suya.
-¡Somos fuertes!
Mientras volvían a la pista, todos los jugadores de Shohoku lo notaron.
Había regresado. Él.
Akira Sendoh.
-Así que ha regresado. – indicó Mitsui en las gradas, muy atento a la expresión facial que traía Sendoh. Jamás le había visto tan serio. – No me gusta esto.
-¡Venga, empecemos bien el cuarto! ¡Hagamos una canasta!- animó Miyagi, pues Shohoku tenía la primera posesión del cuarto.
Al llegar al centro de la pista, custodiado por Uekusa en todo momento, se dio cuenta de que los jugadores de Ryonan habían aumentado muchísimo su concentración del final del tercer cuarto al inicio de este.
Cuando Sendoh está, parecen otros jugadores, reflexionó Ryota antes de mandarle el balón a Sakuragi.
El pelirrojo comenzó a pivotar sobre Keigo para acabar deshaciéndose de él y justo cuando ya estaba a punto de machacar el aro, notó como una increíble fuerza le reventaba el balón de las manos y golpeaba el balón contra el tablero, mandándole un pase directo a Koshino. Sakuragi cayó al suelo de culo y cuando se giró, vio la espalda de Sendoh y como Ryonan salía como una centella al contraataque.
-¡Volved! – gritó Miyagi, que había sido el primero en regresar. Rukawa, Hiroto y Shiozaki ya estaban ocupando sus puestos cuando…
-¡Koshino! – le llamó la voz de Sendoh desde una de las esquinas. El sub-capitán, que tenía enfrente a Ryota, asintió y se la envió.
Cuando Sendoh recibió la pelota, Rukawa ya estaba llegando para taponarle, pero al capitán de Ryonan no pareció importarle, pues lanzó por encima del número 7 de Shohoku. El balón chasqueó en la red. 54-40.
El público, algo adormecido por los últimos minutos de dominio de Shohoku, se animó al ver como entraba el triple de Sendoh.
-¡Un triple de Sendoh! ¡Y antes del triple ha sido él quien le ha colocado ese brutal tapón a Sakuragi! ¿Habrá despertado por fin?
Rukawa, que había observado como el capitán de Ryonan volvía a su lugar en la defensa sin decir absolutamente nada, comenzó a inquietarse.
¿Qué es esta sensación que siento?
-¡Vamos chicos, solo ha sido una canasta! ¡Nada de desanimarse! – exclamó Ayako, animando desde el banquillo.
Tiene razón, no podemos sentirnos inseguros por un par de jugadas, analizó Ryota. Soy el capitán, tengo que hacerles mantener la calma.
-¡Tranquilos chicos, aún ganamos por 14 puntos! ¡Si mantenemos el ritmo en ataque, ganaremos sin importar lo que hagan ellos!
-¡Capitán! – le avisó Hiroto, acercándose a recibir. El novato recibió el pase de su capitán, marcado por Fukuda, del cual pudo deshacerse con cierta facilidad. Vio como Shiozaki quedaba libre y se la pasó. Nada más recibir, el veterano jugador se preparó para realizar un tiro en suspensión, pero Koshino llegó en última instancia y logró tocar la pelota con la punta de los dedos. El tiro no entró y el rebote lo agarró Keigo.
-¡Eh! – le advirtió Sendoh, que ya estaba corriendo al contraataque. El pivot de Ryonan obedeció y se la mandó. Sendoh, que ya había cruzado la mitad de la pista, se encontró con la oposición de Rukawa, que también había llegado muy rápido y que ya se había agachado en posición defensiva. Sin embargo, la estrella de Shohoku se esperaba un intento de driblaje por parte de su máximo rival y sin embargo este se paró a un metro de distancia de él e hizo un tiro en suspensión hacia atrás que entro limpiamente en el aro de Shohoku. 54-42.
-¡Mierda! – exclamó Sakuragi, que llegaba hasta allí ahora.
Calma, chicos, pensaba Anzai desde su asiento.
-¡Eh!
Miyagi vio como Rukawa se acercaba pidiéndole la pelota, así que pasó a Uekusa y se la mandó a su estrella. Rukawa tomó la pelota, dribló tres veces, la hizo girar entre sus manos y lanzó.
Muy precipitado, se dijo a si mismo Sakuragi, cogiendo una buena posición para el rebote.
Pero para su sorpresa, el balón se agitó limpiamente por la red. 56-42.
-¡Wow! ¡Rukawa se la ha devuelto a Sendoh!
-¡Buen trabajo Rukawa! – le dijo Miyagi mientras le palmeaba el hombro.
-Sí, buen trabajo zorro. – le dijo Sakuragi, pasando por su lado. Pero Sendoh volverá a pasarle en este ataque. ¿Qué deberíamos hacer?
-Todo tuyo, Sendoh. – le dijo Uekusa, entregándole el balón a Sendoh incluso desde el centro de la pista. El capitán de Ryonan botó la pelota un par de veces ante la atenta mirada de Rukawa. Sin embargo, en un instante ya había cambiado de ritmo y pasado al 7 de Shohoku, atrayendo también a Miyagi y Shiozaki, lo que provocó que Uekusa y Koshino quedaran libres y este último pudiese realizar un cómodo tiro a cinco metros de canasta. 56-44.
Shiozaki sacó y se la entregó a Miyagi, que volvió a subir la bola con una clara idea en la cabeza.
Tengo que confiar en Rukawa, así lo quiere Anzai-sensei.
Miyagi se la volvió a pasar a la estrella de Shohoku. Sendoh y Rukawa cara a cara, Sendoh agachado en posición defensiva.
-No lo volverás a conseguir. – dijo Akira. Rukawa fingió un tiro para después volver a fingir un pase atrás a Miyagi y así poder penetrar por el lado izquierdo de Sendoh, pero el capitán de Ryonan no cayó en ninguna de las fintas y estuvo a punto de robar. Finalmente Rukawa tiró muy rápido, aunque con un ritmo demasiado precipitado.
Mierda.
El balón golpeó en el aro, con Keigo y Fukuda llegando para conseguir el rebote.
-¡Zorro inútil! – gritó Sakuragi, saltando más alto que los otros dos jugadores y controlando el rebote con su mano izquierda, para después mover el balón hacia abajo y poder conseguir un mejor agarre con las dos manos, mientras caía de nuevo en la pista.
-¡Gran rebote pelirrojo! ¿Habéis visto como salta ese tio? – comentaba la multitud al ver la brutalidad de Hanamichi.
Sakuragi le mandó el balón a Hiroto, que estaba fuera de la línea de triples. Hiroto tomó el balón y lo lanzó.
Taoka negó con la cabeza. Lo ha soltado demasiado rápido.
La pelota rebotó en la parte posterior del aro, pero Sakuragi logró esquivar a Koshino y le volvió a ganar la posición a Keigo, se elevó en el aire y consiguió un nuevo rebote ofensivo. El pelirrojo se fijó en que Miyagi ya estaba corriendo hacia él y se la entregó. El capitán de Shohoku se la retornó a Rukawa, que lanzó de nuevo. Sin embargo, Sendoh taponó el balón nada más salir de las manos de Rukawa y la pelota salió disparada hacia las gradas.
Sonó el silbato.
-¡Pelota blanca! – indicó el árbitro.
-¡Gran tapón, Sendoh! – le felicitó Uekusa. Sendoh no respondió, estaba completamente centrado en la defensa de Rukawa.
Shiozaki tomó el balón y se la regresó a Rukawa, que se enfrentó a Sendoh de nuevo.
-Sigues jugando igual que siempre. – le dijo Sendoh.
La estrella de Shohoku fintó el tiro, pero Sendoh ya había valorado esa posibilidad y consiguió robarle el balón durante la realización de la finta. La carrera de Sendoh terminó en un potente mate a una mano sobre la canasta de Shohoku. 56-46.
-Hiroto. – dijo Ryota antes de pasarle la pelota al novato. Sin embargo, el pase fue interceptado por Fukuda, que se la volvió a entregar a Sendoh.
Maldita sea, ellos han mejorado mucho su concentración, maldijo Ryota.
Sendoh optó por no conducir en aquella posesión, nada más llegar a la línea de triple saltó en el aire, lanzando algo a la derecha de la parte central de la línea. Todos contemplaron como la pelota volaba por el aire y chasqueaba en la red. 56-49.
Sendoh no sonrió mientras volvía a defender. -Prepárate para perder.
Rukawa le miró directamente. – Lo mismo te digo.
Se ha acabado, pensó Taoka. Sendoh finalmente ha llegado a su 100% de concentración y Rukawa no tiene oportunidad alguna.
Miyagi tomó el balón y subió la pelota hasta la zona de Ryonan custodiado por Shiozaki. Una vez todos estuvieron colocados, se la pasó a Rukawa de nuevo. El más joven pareció mirar por encima del hombro de Sendoh.
Se la pasará a Sakuragi, se adelantó Sendoh, desplazándose un poco hacia la derecha. Sin embargo, Rukawa hizo un cruce de mano y le dribló por la izquierda, lanzando una bomba rápida por encima de Keigo. 58-49.
Sendoh atrapó el balón que le dio Uekusa y subió la pelota hasta la mitad del campo, donde le esperaba Rukawa. Trató de quemar algo de tiempo mientras volteaba por el perímetro, antes de enfrentar a Rukawa y hacer un movimiento para que Rukawa diese un paso atrás, pero Sendoh esta vez se detuvo y dio un paso atrás antes de volver a lanzar de tres puntos.
No puede ser, pensó Rukawa. La pelota chasqueó en la red una vez más, por lo que el marcador ahora estaba 58-52.
En aquella ocasión, Sendoh miró hacia Mitsui, que estaba en las gradas al lado de Kogure.
-Parece que soy el mejor tirador. – antes de volver a defender.
-Tch… bastardo. – farfulló Mitsui con rabia.
Sakuragi recibió el pase de Miyagi bastante lejos de la zona, por lo cual tenía la ventaja de la velocidad sobre Keigo. Fintó el tiro y dio un paso al lado para lanzar en aquella ocasión, aunque Keigo consiguió recuperarse para hacerle falta en el último momento.
-¡Falta personal del número 13, azul! Dos tiros libres, número 14, blanco.
-Bastardo. – le insultó Sakuragi. Keigo le miraba sonriente. – Me las pagarás.
-Vamos Hanamichi, tienes que lanzar. – le dijo Ryota tratando de calmarle.
El pelirrojo se situó en la línea de tiros libres y adoptó la postura que había entrenado con Mitsui el anterior otoño. A pesar de ello, el primer tiro libre no entró.
-Tranquilo sempai. – le animó Hiroto.
Sakuragi respiró hondo, trató de relajar los músculos y volvió a lanzar. En aquella ocasión el tiro libre entró limpiamente en el aro. 59-52.
Sendoh tomó el balón, robando bastante tiempo de posesión. Giró bruscamente hacia la derecha y se la pasó a Fukuda en el poste alto. Sendoh corrió hacia la canasta seguido por Rukawa, sin embargo se frenó en seco y dio tres pasos rápidos hacia atrás hasta que estuvo fuera de la línea de tres puntos en la esquina derecha de la pista, antes de que Rukawa pudiese recuperarse. Fukuda se la pasó de nuevo a Sendoh, que ahora estaba completamente libre y que nada más recibir lanzó otro triple. El chasqueo en la red cambió las puntuaciones a 59-55.
-¡Wow, tres triples seguidos de Sendoh! – se gritaba en el público, especialmente en el de los simpatizantes de Ryonan, que comenzaban a animarse ante la racha de su estrella.
Miyagi también lo miró atónito.
Sendoh nunca antes había disparado tan bien desde la línea de tres. ¡Él ahora es un verdadero jugador total!
Shiozaki le envió el pase a Miyagi para comenzar la jugada, pero el pase fue interceptado por Sendoh, que nada más robar se preparó para machacar.
-¡Mierda! – maldijo Shiozaki, saltando en el aire junto a Sendoh, aunque evidentemente no pudo pararle de ninguna forma y el capitán de Ryonan acabó sumergiendo la pelota en el aro.
-¡Falta personal, número 8 blanco! ¡Tiro adicional!
Imposible, pensaron al unísono los miembros de Shohoku.
El estadio se vino abajo al mismo tiempo que Sendoh levantaba el puño en señal de triunfo y sus compañeros de equipo se agrupaban a su alrededor para felicitarle. Rukawa adoptó una sombría mirada mientras observaba a Sendoh anotar su tiro adicional. 59-58, a falta de 3:18 para acabar el partido.
-¡Tiempo muerto, Shohoku!
Los jugadores de Shohoku se dejaron caer pesadamente sobre el banquillo, respirando entrecortadamente a causa del cansancio.
-Sendoh es… terrorífico. – murmuró Fujima.
-Por mucho que no me guste reconocerlo, tengo que admitir que Sendoh es actualmente el jugador de preparatorias número 1 de Japón. – dijo Sora, el capitán de Kainan, a regañadientes. – Está remontando el partido él solo a pesar de no haber jugado durante el tercer cuarto.
-Y este es el último tiempo muerto de Shohoku. – continuó Takao, el entrenador de Kainan. – Más vale que el entrenador Anzai se saque algún truco de debajo de la manga para pararle.
Abajo, en los banquillos, Anzai estaba a punto de hablar.
-Ahora ya sois conscientes de la verdadera fuerza de Akira Sendoh. Él es el mejor jugador de institutos de todo el país. – comenzó Anzai su discurso, provocándole un dolor muy agudo a una persona en concreto. - ¿Watanabe-kun, como estás de fuerzas?
Hiroto levantó la cabeza.
-Bien.
-Perfecto. Bien, tal y como está jugando ahora Sendoh-kun, solo podremos pararle con un doble marcaje, que estará formado por Rukawa-kun… y por Sakuragi-kun.
Los dos aludidos levantaron la cabeza sorprendidos. Miyagi miró alarmado a su entrenador.
-Pero Anzai-sensei, entonces Keigo quedará libre.
-Hoho, es por eso por lo que le he preguntado a Watanabe-kun si se encuentra con fuerzas. Él se encargará de toda la defensa interior.
-¿Qué? – se sorprendieron todos.
-¿Te ves capaz de lograrlo, Watanabe-kun? – le preguntó Anzai con un brillo en las gafas.
Hiroto le aguantó la mirada con decisión. – Sí, sensei.
-Yasuda-kun volverá a entrar por Shiozaki-kun. Ahora escuchadme bien. No tenemos piernas para llevar una táctica a estas alturas de partido. Simplemente dad lo mejor de vosotros.
-¡Sí!
Cuando ya estaban volviendo a la pista, Anzai hizo una última llamada a Sakuragi y Rukawa, que se acercaron expectantes.
-Confío mucho en vosotros, chicos. Sé que podéis pararle.
-¡Lo pararé cueste lo que cueste, viejo! – respondió enfervorecido Hanamichi.
Rukawa asintió. – Le frenaremos.
-Muy bien. Y ahora a jugar.
Miyagi le pasó el balón a Rukawa de nuevo. La joven estrella escaneó toda la pista, buscando un buen pase, gesto que no pasó desapercibido para Sendoh, que dio un paso atrás involuntariamente, esperando la oportunidad de poder robar. En cambio, Rukawa acabó arrollando a Sendoh por su lado derecho, lanzando un rápido tiro en suspensión desde la línea de tiros libres. El balón golpeó en el aro y justo cuando parecía que se iba a salir, fue aplastado dentro del aro por Sakuragi. 61-58.
-¡Buena Hanamichi! – le felicitó Miyagi. Hanamichi respondió con su habitual estridente risa, aunque esta se desvaneció cuando vio como Rukawa le tendía la mano para chocársela. El pelirrojo sonrió.
-Veo que por fin te estás dando cuenta de que este genio te está salvando el culo.
-Hmph.
Acabaron chocándola, no sin antes dedicarse las misma miradas desafiantes de siempre.
-¡Cuidado! – les avisó Haruko. Sendoh ya había subido la pelota hasta el campo de Shohoku y contemplaba toda la pista con su gran visión de juego. De repente, mandó un balón alto a gran potencia en dirección a la canasta de Shohoku. Allí lo recogió Fukuda, que finalizó el alley-up con un potente mate a dos manos. 61-60.
En la siguiente jugada Miyagi se precipitó y acabó perdiéndola a manos de Koshino.
Nada más comenzar el contraataque, Sendoh la recibió y se preparó para encarar la canasta de Shohoku, pero se encontró con una sorpresa.
Allí estaban Rukawa y Sakuragi agachados en posición defensiva y mirándole fijamente.
¿Doble marcaje eh?
Sendoh primero fintó el lanzamiento y después se la pasó en la zona a Keigo, que estaba libre de marcaje.
-¡Os remataremos!
Pero no fue así. Gracias a su gran rapidez e intuición defensiva, Hiroto fue lo bastante rápido para reaccionar y taponar el tiro de Keigo. Sin embargo, el rechace cayó en manos de Uekusa, que pudo conseguir una sencilla bandeja. 61-62.
-¡Por fin! ¡Desde la primera parte Ryonan no lograba liderar el marcador! ¡Han remontado una ventaja de 17 puntos de Shohoku! ¡Sendoh es temible!
-¡Maldita sea! ¡Tendría que estar ahí abajo! – clamó furioso Mitsui.
Maldita sea ... ¿qué vamos a hacer?¿Debo confiar en Rukawa todo el tiempo?, se cuestionó Ryota mientras subía el balón.
-¡Ey, pasa!
Miyagi se volvió hacia Rukawa, que tenía las palmas mirando hacia él, esperando el pase.
Si Rukawa cree que puede lograrlo y Anzai-sensei cree que él puede lograrlo, entonces yo también creeré en él, se dijo a si mismo antes de mandarle la pelota.
Rukawa miró hacia la canasta e hizo el amago de lanzar, amago que Sendoh se tragó pues saltó en el aire para taponar, algo que lamentó cuando vio cómo su rival le pasaba como una centella y lograba una preciosa bandeja por encima de Fukuda. 63-62 a falta de 1:27 para el final.
Hikoichi miró nerviosamente a su alrededor desde el banquillo Ryonan. ¿Por qué está tan tranquilo todo el mundo...?
-¡Chicos!- Hikoichi se puso de pie y se enfrentó a los seguidores de Ryonan. - ¡Vamos, animaros!
El silencio de la multitud comenzó a cambiar hacia un sordo rugido y luego estalló en gritos febriles. -¡Vamos Ryonan! ¡Venga Sendoh! ¡Derrotad a Shohoku!
Los jugadores de Shohoku miraron con cierta aprensión a los aficionados que animaban a Ryonan.
-Vaya, parece que ha venido mucha escoria al partido. – comentó Sakuragi.
-No les hagas caso. – le dijo Miyagi.
Koshino sacó para Uekusa, que nada más pasar a campo contrario se la entregó a Sendoh. Este apenas tocó el balón antes de devolvérsela a Keigo de nuevo. Keigo su vez pasó la pelota por arriba a Fukuda, quien envió el balón a la derecha de nuevo a Sendoh. La rápida rotación de la bola desorientó a la defensa de Shohoku, dando lugar a un cómodo lanzamiento de Koshino. 63-64.
-¡Ryota! – le avisó Sakuragi, que había dado un gran acelerón sin que nadie le viera y ahora estaba solo debajo de la canasta de Ryonan. Miyagi le envió un pase perfecto para que el pelirrojo pudiese machacar sin problemas. 65-64.
-¡Ánimo Hanamichi! – gritaron sus amigos desde las gradas. - ¡No os rindáis Shohoku!
La reacción de Sendoh no se hizo esperar. Pasó entre Rukawa y Hanamichi con gran potencia y justo cuando Miyagi y Shiozaki se acercaban hacia él con la intención de detenerle, soltó el balón en dirección a Fukuda, que había quedado libre y que nada más recibir intentó lanzar. Pero no fue posible, Hiroto había llegado desde atrás y golpeaba con fuerza tanto balón como brazo.
-¡Falta personal, número 11 blanco! – silbó inmediatamente el árbitro. Hiroto levantó la mano preocupado.
Fukuda se dirigió a la línea de tiros libres, anotando el primero y fallando el segundo. Sakuragi se hizo con el rebote. 65-65.
-¡Estúpido Fukuda! – se burló mientras se la pasaba a Miyagi.
Quedan 58 segundos… Este ataque es clave, analizó Ryota mientras botaba el balón en el centro de la pista. Uekusa no le dejaba ni respirar. Mierda, este tio defiende muy fuerte.
-¡Rukawa! – exclamó, al ver como su compañero venía corriendo a ayudarle. Al recibir la pelota, Rukawa ya estaba estrechamente marcado por Sendoh. Este parecía haber recuperado la sonrisa. Estaba disfrutando.
-¿No hay salida? – le preguntó a Rukawa.
Este le miró fijamente antes de contestar. – Siempre la hay.
Y justo cuando Sendoh se disponía a seguir a Rukawa, noto como una pared de más de metro noventa le bloqueaba el camino.
¿¡Sakuragi!?
Rukawa aprovechó el bloqueo de su compañero y salió disparado hacia la canasta de Ryonan, donde logró un espectacular mate por encima de Keigo. 67-65 a treinta y dos segundos para el final.
-¡Defended a muerte! – gritó Mitsui.
Sendoh recibió la pelota en la línea de triples, donde se enfrentaba a la fuerte defensa de Rukawa y Hanamichi. La pareja de segundo año de Shohoku no dejaba respirar al capitán de Ryonan, que se vio forzado a entregarle el balón a Koshino.
Tch, estos dos están defendiéndome realmente bien, pensó Sendoh.
Koshino se la mandó a Fukuda, que logró driblar a Hiroto y justo cuando iba a hacer un lanzamiento interior…
-¡No te dejaré! – gritó Miyagi, saltando para estorbar lo máximo posible a Fukuda. A pesar de la gran diferencia de altura, el salto de Miyagi fue tan grande que logró taparle la visión y que el lanzamiento fuese lo suficientemente impreciso para salirse fuera.
-¡El rebote! – exclamó Ayako.
Un rugido flotó sobre la pista. Hanamichi Sakuragi, el rey de los rebotes y auto-proclamado genio, gruñó por el esfuerzo mientras su mano derecha se cerraba alrededor de la pelota. Su mano izquierda también se cerró alrededor de la pelota para obtener un mayor control sobre ella. Las manos de Haruko estaban entrelazadas sobre su boca a causa de la emoción.
Ganaremos, sea como sea… pensó Hanamichi mientras aterrizaba, antes de recibir un jarro de agua fría. Akira Sendoh, que había observado el espectacular rebote del pelirrojo, vio como este se relajaba al aterrizar en la pista y le arrebató la pelota de las manos.
-¿¡Qué!?- exclamó Sakuragi. Sendoh ya estaba saltando para dejar la pelota dentro del aro y…
-¡No te dejaré! – proclamó Rukawa, saltando desde detrás y golpeando… la mano de Sendoh cuando este ya estaba deslizando la pelota dentro del aro.
El arbitró silbó con potencia.
-¡Basket cuenta! ¡Un tiro!
El pabellón entero se vino abajo.
-¡Increíble! ¡A falta de siete segundos para el final! ¡Solo Sendoh puede lograr algo así!
Sendoh, que había quedado estirado en el suelo a causa del golpe, levantó el brazo en señal de triunfo. Los jugadores de Ryonan estaban a su alrededor esperando a que se levantara para abrazarle.
Miyagi soltó una buena riada de palabrotas y luego miró a las dos últimas víctimas del número 4 de Ryonan. Hanamichi estaba de espaldas a los jugadores de Ryonan, podía escuchar su entrecortada respiración. Y Rukawa estaba inclinado sobre sus rodillas, también respirando de manera entrecortada.
¿Qué harías tú en una situación como esta, capitán Akagi?
Cuando Sendoh se dirigió a la línea de tiros libres, se hizo un silencio sepulcral en el pabellón. El capitán de Ryonan arqueó sus rodillas, lanzó y… anotó el adicional. 67-68.
Seis segundos, pensó rápidamente Miyagi. Yasuda se la pasó y ahí recibió el doble marcaje que Taoka siempre ordenaba en los minutos finales de partido. No queda otro remedio, tendremos que jugárnosla…
-¡Sakuragi, Rukawa, Hiroto! – les avisó antes de lanzar un pase hacia arriba sin ningún destinatario en particular.
Pero el balón no llegó a ninguno de ellos. El balón acabó interceptado por las manos del dueño del partido.
En manos de Akira Sendoh. El timbre que indicaba el final del partido sonó.
Bueno, aquí está el final del primer partido de la liga final. A los que queríais que ganara Shohoku, ¡no me matéis!
Saludos
