Los Siete Dragones
Por Marce-chan
Capítulo 25
-¡Lucy!
-¡Lucy!
-¡Lucy!
-¡Lu-chan!
-Lucy…
Todos me rodeaban y me abrazaban, yo no entendía absolutamente nada, no sabía dónde estaba, que hacía ahí, ni porque me hallaba cubierta de tantas flores, busqué a Natsu con la mirada y di con él, estaba cerca pero contrario a todos los demás que me rodeaban no hacía ningún esfuerzo por acercarse.
-Natsu…-murmuré.
-Lucy…-murmuró él.
Tenía el rostro marchito, pálido y ojeroso, se veía peor que nunca, estiré mi mano hacia él y se acercó para tomarla, entonces comencé a recordar lo ocurrido y reaccioné de inmediato.
-¡No! ¡He fallado! ¡Yo no debería estar aquí!-solté sin pensar-¡Los dragones!
Todos se quedaron quietos y callados ante mis gritos, Natsu se detuvo, me miró completamente pasmado, noté cierto resentimiento en su mirada y comencé a llorar.
-¡Perdóname, Natsu!-exclamé-¡Lo di todo! ¡Quería que lo tuvieras de vuelta! ¡No sé qué pasó! ¡Lo juro!
Todos lo miraron expectantes y sobrecogidos.
-¿Porqué te disculpas?-preguntó Natsu anonadado.
-Te fallé…
-¿Me fallaste?-repitió incrédulo.
-Yo quería… Que fueras feliz…-sollocé.
Se alejó varios pasos.
-¿Estás hablando en serio?-exclamó indignado.
-Lo siento…
-¡Cállate!-reclamó Natsu ofendido-¡No puedo creerlo! ¡Eres una verdadera tonta!
Me quedé estupefacta ante su reacción, él se giró y se marchó altivamente. Todos me miraron en silencio mientras yo rompía a llorar, y así de la nada y sin entender nada volví a la vida.
• • •
Me costaba mucho moverme con normalidad, así que fui internada en el hospital de Magnolia donde también se hallaban los que resultaron heridos en la batalla en la isla de Caellum, incluidos los Dragón Slayers, que eran los que estaban más delicados; Según lo que me contaron los miembros del gremio, tras el ataque conjunto de Natsu, Zeref y los demás Dragón Slayers, Acnología había sido eliminado justo antes de abrir el portal, Zeref había sido arrastrado con el dragón, desapareciendo junto a él y en la explosión yo había muerto inevitablemente. Desde entonces había pasado una semana entera, en la que habían viajado de vuelta a Magnolia y me habían hecho un funeral con todas las de la ley, justo cuando estaban a punto de enterrarme había despertado y nadie comprendía cómo fue que reviví así.
Levy me visitaba todos los días sin falta, Gazille se hallaba en una sala de cuidado especial junto a los demás Dragón Slayer, así que Levy se la pasaba prácticamente el día entero en el hospital.
-Lu-chan-murmuró Levy dejando de lado el libro que estaba leyendo-¿Puedo preguntar algo?
Asentí sin decir nada. Ya me habían preguntado mil veces si recordaba algo y mil veces les había respondido que lo último que recordaba era el resplandor de la explosión y la voz de Natsu gritando mi nombre.
-¿Porqué querías morir?-preguntó Levy.
La miré sorprendida por su pregunta.
-¿Cómo lo sabes?-pregunté.
-Quizás los demás no lo notaron por la emoción del momento-dijo Levy-Pero me pude dar cuenta que le pediste disculpas a Natsu por haber sobrevivido.
Me sobresalté ante su argumento.
-¿Por qué, Lu-chan?-reiteró Levy.
-Yo no tenía que sobrevivir-respondí bajando la mirada-Estaba decidida a morir, si yo moría Igneel y los demás Dragones habrían podido retornar a este mundo y Natsu habría sido feliz…
-¿Habría sido feliz?-me interrumpió Levy bastante desconcertada-¿De veras crees que Natsu habría sido feliz si tú morías?
-Pero su sueño era recuperar a Igneel-repliqué-Siempre fue así, desde antes de conocerme...
-Pero Lu-chan… Le dijiste que lo amabas…
-¡Basta!-repliqué-¡Él ni siquiera ha venido a verme! ¡Me odia porque por mi culpa su padre se fue para siempre!
-¡No, Lu-chan!-replicó Levy.
-¡No quiero hablar más de eso!-la atajé cubriéndome la cara con las manos-¿Porqué estoy aquí?
-Yo podría responderte eso…-dijo alguien.
Levy y yo alzamos la vista, Erza acababa de entrar junto a alguien, un chico alto con capucha y la cara cubierta.
-¡Mystgun!-exclamé sorprendida-¡Se suponía que tú estás en Edoras…! Es decir que tú eres… ¡Jellal!
-Baja la voz, Lucy-me dijo Erza-Te lo explicaremos todo.
-Sí, soy Jellal-dijo él-Fui liberado de mi prisión durante el lapso de 7 años que estuvieron congelados en Tenroujima, he decidido unirme a Fairy Tail bajo la identidad de mi yo de Edoras, es decir Mystgun.
-Así nadie sospechará-dijo Levy.
-Fue Jellal quien te ayudó a regresar, Lucy-dijo Erza.
-¿Qué?-exclamé-¿Cómo?
-Al igual que mi yo de Edoras, poseo la habilidad de manejar el Ánima-respondió Jellal-Lo que me ha permitido comunicarme con él.
-¿Te comunicas con Mystgun?-pregunté.
-Sí, ambos poseemos la capacidad de encontrarnos en el Ánima cada cierto tiempo-respondió Jellal.
-¿Qué significa eso exactamente?-preguntó Levy-¿Es otra dimensión?
-No es otra dimensión-respondió Jellal-Es un espacio entre dimensiones, no solamente separa esta dimensión de la de Edoras, en realidad es el espacio intermedio entre todas las dimensiones existentes, de ese modo cuando un alma trasciende en esta dimensión, obligatoriamente debe pasar por ahí.
-¿Quieres decir que cuando las personas mueren aquí o en cualquier otra dimensión, sus almas pasan por ahí?-preguntó Levy.
-Exactamente-respondió Jellal satisfecho de que alguien comprendiera sus argumentos-Las circunstancias que rodearon el trascender de Lucy influyeron en que su alma quedara estancada en ese lugar, por lo que existían dos opciones, o cruzar el portal y "morir", o regresar y "revivir".
-¿Cuáles circunstancias?-pregunté.
-El hecho de que estuviste tan cerca del portal abierto por Acnología, aún estando con vida-respondió Jellal-Y el hecho que la explosión no te haya hecho ningún daño, solamente te empujó hacia el Ánima.
-¿Cómo sabes que no me hizo daño?-pregunté.
-Porque estás entera-respondió Jellal sin dar rodeos-Ni tienes heridas visibles y esa explosión fue lo suficientemente poderosa para eliminar a Acnología y a Zeref de este mundo.
Entonces lo recordé, esa capa ondeando delante de mí y ese individuo misterioso interponiéndose entre la explosión y yo.
-Alguien se interpuso…-murmuré-No sé quién era, pero cuando todo explotó, esa persona recibió el impacto en mi lugar y eso fue lo que me empujó hacia el portal.
Jellal y Erza se miraron sorprendidos.
-¿No tienes idea de quién pudo haber sido?-preguntó Erza.
-¿Fue Natsu?-dijo Levy.
-Imposible-dijo Jellal-Natsu sigue con vida.
-No fue Natsu-repliqué-Yo lo estaba mirando, él estaba muy por debajo de nosotros…
-Bueno, lo decía porque él seguramente se habría sacrificado por ti sin pensarlo, Lu-chan-dijo Levy lanzando una clara indirecta.
Le dirigí una mirada irritada.
-¿Cuando hablas de "nosotros" a quiénes te refieres?-preguntó Jellal.
-Acnología y yo-respondí.
-¿Zeref no estaba allí?-preguntó Erza.
-No, él iba al lado de Natsu y los demás-respondí.
-¿Entonces cómo lo alcanzó la explosión?-preguntó Levy confundida-A ninguno de los Dragón Slayers les pasó nada, nadie fue alcanzado…
-Eso quiere decir…-murmuró Jellal.
Los tres presentes se sobresaltaron.
-¿Será posible…?-murmuró Levy.
-No pudo ser nadie más…-dijo Jellal.
-¿De qué hablan?-pregunté sin comprender.
-Zeref se interpuso entre tú y la explosión, Lucy-explicó Erza.
-¿Zeref?-exclamé incrédula-¡Imposible!
-Tuvo que ser él, no pudo ser nadie más que él-dijo Jellal.
-Pero ¿Por qué?-exclamé-Desde el momento en que me vio me quiso muerta, hizo todo lo que estaba en sus manos para matarme.
-¿Por qué dices eso?-preguntó Jellal-¿Él tenía algo personal contra ti?
-No toleraba que Natsu me protegiera-respondí-Desde que se dio cuenta que Natsu me veía como su prioridad se enfureció.
-¿Por qué?-preguntó Erza.
-Según lo que me dijo Maki ese día, Zeref tenía la esperanza de que fuera Natsu quien lo asesinara-respondí-Así que quería que se enfocara solo en eso.
-Ya veo… Eso confirma que si fue Zeref quien te protegió-respondió Jellal.
-¿Por qué?-exclamamos Levy, Erza y yo a la vez.
Jellal tomó aire.
-Mi yo de Edoras me contó una historia, una historia que casi nadie sabe-comenzó-La leyenda de los Cazadores de Dragón.
Las tres lo miramos con expectación, Jellal se aclaró la garganta y continuó:
-Cuenta la leyenda que hace siglos Siete Dragones llegaron a Earthland desde un mundo desconocido, Fiammata, el Dragón de la Luz, Argilla, el Dragón de la Tierra, Metalicana, el Dragón del Metal, Grandine, el Dragón del Cielo, Tsunami, el Dragón del Mar, Igneel, el Dragón del Fuego y Acnología, el Dragón de las Sombras; Los 7 dragones estaban destinados a encontrar 7 humanos para heredarle sus poderes, de ese modo nacerían los Dragón Slayers, que serían quienes dominarían el mundo en nombre de sus padres, pero Acnología no quería compartir su poder y mucho menos entregárselo a los humanos, siendo el más poderoso de los 7, él se rebeló contra los demás y los asesinó, indestructible e indomable, estando libre del lazo que lo unía con los demás dragones, se dio a conocer conquistando tierras y dominando buena parte de los gremios oscuros hasta que su nombre fue temido en todo Earthland durante generaciones de generaciones.
Él crió a Zeref, proporcionándole la magia de Dragón Slayer prohibida y de ese modo alargando su vida durante siglos en contra de su voluntad, Zeref odiaba sus poderes y deseaba morir, intentó suicidarse incontables veces, pero sin importar los métodos que utilizara no podía hacerlo, él sabía que llegaría el día en que los Dragones regresarían para cumplir su destino de entregar sus poderes a los Dragón Slayers y que se reunirían para matar a Acnología, ansiaba su llegada, sabía que la Luz representaba la bondad y que un ser bondadoso no sería capaz de matarlo, asimismo sabía que el Fuego representaba la fuerza, así que Zeref esperó pacientemente que naciera el Dragón Slayer de Fuego, sabía que quien debía matarlo no era el Dragón Slayer de la Luz, era el de Fuego.
Con el paso de los años los seis Dragones restantes reencarnaron y regresaron a este mundo para derrotar a Acnología, se entrenaron por separado y cada uno eligió a un humano para heredarle su magia, de ese modo, los seis Dragón Slayers surgieron en este mundo. Aunque no lo supieran, su misión era derrotar a Acnología junto a sus padres, pero un poderoso hechizo de Magia Celestial envió a los Dragones de vuelta a su mundo, atrapando en un profundo sueño a Zeref y Acnología durante muchos años, pero los humanos en su ignorancia y su ambición los despertaron, de ese modo el destino de los Dragones fue heredado a sus hijos, quedando ellos con la carga de derrotar a Acnología.
-¿Entonces la leyenda se cumplió?-preguntó Levy.
-De cierta forma-respondió Jellal-Acnología se enteró del surgimiento de los Dragón Slayers y también de la desaparición de los dragones, por lo cual comenzó su búsqueda de los Dragón Slayers, si bien en un principio su objetivo era destruirlos, al final terminó utilizándolos. Como bien sabes, Lucy, mantuvo a David Tree y a Makinami Rain bajó su poder durante años y con el despertar de Zeref encontró la forma de tomar los poderes de los demás Dragones para sí, supongo que su ambición fue su mayor error. Al utilizar a los Dragón Slayers como sus herramientas selló su destino y fue destruido por ellos.
-¿Que la Maga Celestial que realizó el hechizo haya sido mi madre tiene alguna relación con todo esto?-pregunté.
-Claro-respondió Jellal-Al ser hija de tu madre, tu destino quedo sellado y enlazado al de los dragones y sus hijos. Por eso el ritual solo podía tener éxito si se lo realizaba con Magia Celestial.
-Es decir que mi llegada a la isla en Caellum no fue accidental…-murmuré.
-No lo fue-respondió Jellal-Tu destino era estar en ese momento en ese lugar.
-Ya veo…-murmuré-Pero… Sigo sin entender ¿Por qué Zeref me salvó?
-Él siempre anheló el día en que Natsu lo asesinara-respondió Jellal-Ese día llegó, la muerte estaba justo frente a él, supongo que darte otra oportunidad de vivir fue su regalo para Natsu.
-Pero… Maki…
Levy suspiró levemente. Erza se aclaró la garganta.
-Aún no le has explicado como la trajiste de vuelta.
-Es verdad-dijo Jellal algo incómodo-La cuestión fue que mi yo de Edoras me envió un mensaje a través del Ánima, diciéndome que te había encontrado allá.
-¿Qué me había encontrado?-exclamé.
-Así es-respondió él-De ese modo, entre los dos abrimos el portal para que regresaras y de ese modo evitamos que atravesaras el portal equivocado.
-¿No lo recuerdas, Lucy?-preguntó Erza-¿No recuerdas nada de lo que pasó en el Ánima?
-Nada-respondí negando con la cabeza-Sólo recuerdo el resplandor y cuando volví en mí, estaba aquí.
-Fue una semana entera la que estuviste atrapada en ese lugar, Lu-chan-dijo Levy-Es normal que no recuerdes, pero con el tiempo seguramente recordarás…
-Eso es seguro-dijo Jellal.
-¿Sigues con la idea de que todo estaría mejor si hubieras muerto?-preguntó Levy.
-Si existe la posibilidad de que con mi sacrificio los Dragones regresaran si-respondí desafiante.
-¿Tu sacrificio?-repitió Jellal confundido-¿Intentaste sacrificarte para traer a los Dragones de vuelta?
-Si-respondí.
-¿Verdad que eso no era posible?-preguntó Levy.
-Con el conjuro adecuado era posible-respondió Jellal-Lo que Acnología intentó hacer fue poseer los cuerpos de los Dragón Slayers con las almas de los Dragones, pero la posesión fue imprecisa e incompleta porque era necesaria Magia Celestial para hacerlo, de ese modo, si Lucy hubiera sido sacrificada de la manera correcta, los Dragones habrían regresado a este mundo.
-Pero…-balbuceó Erza.
-¡Lo sabía!-exclamé-¡Debí morir!
Erza y Levy miraron a Jellal con irritación.
-Yo solo digo la verdad…-murmuró él azorado.
-Mejor vámonos-dijo Erza jalándolo del brazo-Te veo después, Lucy.
Se marcharon, noté que Levy estaba a punto de reclamarme, así que preferí darme vuelta y tomar una larga siesta.
