Disclaimer: El universo y sus personajes son obra de la maravillosa JK Rowling, yo solo los utilizó para pasar un buen rato sin ánimo de lucro, por supuesto. Y la música que ha servido de inspiración tampoco es mía, sino de sus respectivos compositores/autores/cantantes.

-EL TIEMPO VA CAMBIANDO EN EL RELOJ PERO YO NO-

-Snape lleva todo el día mirándome mal-intentosacar el tema a ver si así consigues picarle la curiosidad. Pero no tiene pinta de haber funcionado muy bien, pues el condenado se ríe, cosa bastante inoportuna.

-¿Qué pasa? No es gracioso.

-Dra, es lo que hace siempre. Mirar mal a todo el mundo.

-Entonces, tú no has notado nada raro.

-No, a mí me odia profundamente desde antes de mi nacimiento.

-¡Harry!

-Si es verdad-me dice con un brillo juguetón en los ojos mientras me abraza con más fuerza.

Desde que volviste de la semana de interrogatorios Harry no ha hablado mucho que se diga, se ha limitado a abrazarme como si temiera que fueras desaparecer a las primeras de cambio.

-La Orden nos ha llamado a Hermione y a mí esta noche.

-Claro… sin problemas-intento mantener el tono calmado sin que se note que por dentro maldigo a Dumbledore y a toda su familia por hacer esto. Hoy ibais a celebrar nuestros primeros cinco meses juntos.

-Lo siento, pero no es cosa mía. ¿Estás enfadado?

-No contigo, pero la Orden ahora mismo no es mi organización favorita en el mundo

-Gracias por entender- me dice mientras coloca su cabeza en mi hombro.

-Tengo algo que preguntarte pero no sé cómo te lo puedas tomar-digo con calma, aunque no quiero dar lugar a ningún malentendido la curiosidad me está matando.

-Claro, dime.

-No me has preguntado ni una sola vez sobre lo que he contado de nosotros a la Orden o sobre cómo han ido los interrogatorios.

-¿Te molesta que no lo haya hecho?

-No realmente, debo admitir… más bien es curiosidad.

-Confío en ti, Draco. Hayas contado lo que hayas contado me imagino que lo habrás hecho con los motivos suficientes.

-Les he contado que eres mi amante y que somos muy ruidosos.

-No, no lo has hecho. Pero si lo hubieses hecho tampoco me molestaría demasiado. Bueno, más de uno se escandalizaría con lo de ruidosos, pero eso tampoco es culpa nuestra.

-¿Hablas en serio? ¿No te molestaría que toda la Orden supiera que te acuestas con un mortífago?

-Hago algo más que acostarme contigo, Draco. Además tú ya no eres un mortifago, y aunque lo fueras, no es asunto de la Orden lo que yo haga con mi vida.

-Harry…

-Por otro lado si yo insisto en mantenerlo en secreto no es porque me avergüence de nosotros sino porque sería una sentencia de muerte para los dos, especialmente para ti.

-Te quiero.

-Yo también te quiero a ti, imbécil.

Y nos besamos y como siempre, el mundo se detiene y parece mucho más bonito. No puedo evitar preguntarme si siempre será así, si cada vez que me bese será perfecto. Es una sensación maravillosa que no quiero que termine nunca.

-Siento que Granger y tú tengáis que pasar por eso.

-Ni te preocupes, Draco.

-Por si te interesa saberlo, les dije que Granger me ha aceptado sin ningún tipo de reticencias y que me enseña muchísimas cosas en todo momento, gran parte de ellas sin ninguna relación con los estudios.

-Eso ha sido muy bonito de tu parte, Draco. Hermione se sentirá feliz de oírlo.

-En cuanto a ti les dije que me tendiste una mano cuando nadie más lo hubiera hecho, que me aceptaste tal y como soy y, sobretodo, que nunca me has obligado a elegir que camino debo tomar. Has aceptado lo bueno y lo malo de mí y por ello tienes mi eterna lealtad.

-Draco…

-Podría haber seguido hablando de lo mucho que significas para mí pero creo que no lo hubieran apreciado.

-Eres increíble.

-En eso diferimos. Por cierto, tuve que enseñar alguno de nuestros recuerdos a Dumbledore y a Snape, así que saben lo nuestro. Además, creo que Lupin y McGonagall no se han tragado lo de nuestra amistad, pero no sabría decírtelo a ciencia cierta.

-Lupin lo sabe.

-¿Qué?

-En Navidades necesitaba hablarlo con alguien y él me escucho y animo a seguir hacia delante haciendo caso a mi corazón.

-¡Vaya! Siempre he dicho que me cae bien ese hombre.

-Entonces no te molesta que se lo haya dicho.

-Para nada. Mejor así. Alguien que puede cubrirnos las espaldas en caso de necesidad, ¿no?

Y me sigue abrazando. Ahora solo puedo desear que sea lo que sea que Dumbledore quiera decir a Harry y a Hermione no tarde demasiado. No quiero perder de vista a Harry ni un solo segundo en todo el fin de semana.

N/A La canción es EN UN RINCÓN de El Sueño de Morfeo. Y es el punto y final de esta historia. Muchísimas gracias a todos los que la han leído, la han puesto en favoritos o en alerta… en serio, gracias. R&R para cualquier cosa.