Nota de Traductora: Malas noticias y buenas noticias. Las malas son que este es el último capítulo que Quiet Harmony-chan a publicado, así que por ahora no habrá más actualizaciones. Las buenas es que, que yo sepa, la autora aún sigue activa y quizás podremos ver una actualización pronto. Así que mantengamos los dedos cruzados. También he estado trabajando en otra traducción que todavía me falta publicar, para que no se sientan abandonados XD.


Nota de Autora: ¡Hola! Lamento que haya tardado tanto, justo hoy me vino la inspiración. Supongo que le pueden llamar un milagro de las festividades. Y también... ¡Wow, chicos! ¡Nunca esperé recibir tantos reviews! ¡Muchas gracias!

...

Reiji miró el cuerpo abatido de Tsuna. La sangre manchaba la blusa blanca y también gran parte del sillón. Tal vez no habría tanto desastre si no hubiese desperdiciado la mayoría y evitado tragar la substancia espesa. Nunca podría comprender cómo sus hermanos podían tolerar sangre de tan mala calidad. Sabía distintivamente agria y dejaba un sabor amargo en la boca como para recordarle que jamás la volviera a probar. Limpiándose la boca con su pañuelo, volvió a su escritorio y tomó un bolígrafo para luego escribir algo en un diario.

—Vaya, vaya miren lo que encontré —Alice entró al cuarto con un cigarrillo encendido entre sus dedos esbeltos— ¿Entonces el suero funcionó?

Reiji sujetó el bolígrafo con más fuerza— Por desgracia, parece que subestimaste qué tanto estaría dispuesto a ir tras ella.

—¿Lo hice?

Metió el pañuelo en su bolsillo y prosiguió a ignorar a la vampiresa. Nunca en su vida había querido acostarse con una humana. Cada vez que su lujuria se salía de control, el tener sexo con una humana y luego negar que había cualquier lazo emocional con la pareja parecía ser todo un fastidio. Y sin embargo, esta misma lujuria que hacía lo mejor por ignorar, sin dudas se había despertado dentro suyo gracias a la inyección que Alice le había dado ¿Había algún lazo emocional junto aquella lujuria? Por supuesto que no, pero no podía negar que verla así, tan vulnerable en el sofá instigó... sentimientos dentro suyo.

Un suave golpeteo en la puerta se hizo oír y antes de que Reiji pudiera objetar, la puerta se abrió y una sirvienta joven con cabello azabache y de ojos grises preocupados entró—Alice-sama, un hombre en la entrada está preguntando por usted-

—Por fin —Alice arrojó su cigarro al tacho de basura, obligando a Reiji que tirara un vaso con agua en el pequeño cubo de metal—. He estado esperando a que venga.

—¿Finalmente te estás yendo?

—¿Eso es un problema?

Sus labios se fruncieron— No, solo me sorprende que te estés rindiendo tan pronto.

Ella dio golpecitos con el dedo en la esquina de su máscara y pudo sentirla prácticamente sonreír con suficiencia detrás de su antifaz— ...Y yo también lamento mucho el rendirme. Tal vez la próxima vez no esté aquí por trabajo, si no por placer.

Reiji arrugó la nariz pero no dijo nada cuando la rubia se marchó del cuarto, cerrando la puerta detrás de ella.

...

Tsuna tomó una bocanada de aire y se incorporó de golpe, con el corazón martillándole contra el pecho mientras se tocaba el cuello. La cabeza le daba vueltas y su cuerpo se encontraba cálido, indicios evidentes de que había sido mordida recientemente. Y sin embargo, en vez de estar en un lugar desconocido se encontraba en su cama, con las sábanas arropándolas como un capullo. Frunciendo el ceño, luchó por salir de las sábanas y se bajó de la cama, mientras todo el tiempo presionaba firmemente su mano contra su cuello. No podía recordar demasiado además de llegar a casa de la escuela e ir al cuarto de Reiji porque se había metido en problemas. Después de suspirar, se quitó el misterioso camisón negro y lo arrojó a la canasta de mimbre que estaba al lado de cama. Ahora que se había despojado de la prenda, su piel oscura toda llena de mordidas y sangre seca le pareció una escena perturbadora incluso para ella. Estremeciéndose, rápidamente corrió al baño y giró las llaves para que corriera el agua antes de cerrar la puerta. Se deshizo de su sostén y bragas y entró a la ducha para luego dejar escapar un suspiro de alivio cuando el agua recorrió su piel.

Tal vez fuera algo bueno que hoy tuviera escuela. Si Reiji insistiera en castigarla otra vez por haber perdido la consciencia en medio de su "sesión", el sermón de todo lo que sea que hubiere hecho sería más corto. Agarró su esponja rosa y luego una botella amarilla y la estrujó para que saliera una crema azul espesa y cayera en la esponja. Frotando su cuerpo con la crema que olía a jengibre, se deshizo de la sangre que manchaba su piel, dejando escapar un quejido cuando el agua con jabón se le metió en los cortes más profundos. Se enjuagó el cuerpo para deshacerse del jabón y luego cerrar la llave del agua. Agarró su toalla y envolvió su cuerpo con ella antes de salir del baño, solo para ver a Kanato sentado en su cama.

La joven chilló y sostuvo la toalla con más fuerza, alejándose del vampiro de cabellos lilas mientras este la miraba inexpresivamente— ¿¡P-Por qué estás aquí!?

—...

La falta de una respuesta y el hecho de que no la había fulminado con la mirada era casi preocupante. De hecho, ahora que prestaba atención, parecía que los ojos pálidos del vampiro estaban rojos e hinchados como si hubiese estado llorando. Diciendo una rápida oración en su mente, se le fue acercando lentamente hasta que había quedado al alcance de un brazo, un buen espacio para poder tener una conversación pero también como para poder escapar si intentaba engañarla— ¿Kanato?

—Ayato te gusta más que yo.

Ella frunció el entrecejo y tuvo la tentación de frotarse las muñecas pero se detuvo cuando recordó que necesitaría sus manos para sostener la toalla— Kanato, no me gusta... —quería decir que no le gustaba ninguno de ellos pero llegó a la conclusión de que eso causaría que el vampiro la lastimara—Me gustan todos por igual.

—¿Todos nosotros?

La chica asintió— Todos tienen algunas peculiaridades que me gustan.

Y hasta ahí era verdad. Le gustaba que Kanato pudiera ser tierno cuando se lo propusiera y que Shu fuera un músico experto, que era fácil hablar con Laito, que fuera divertido molestar a Ayato y que Subaru era un misterio que ella por alguna razón tenía miedo de resolver... aún no se le podía ocurrir nada que decir de Reiji. Tal vez fuera que era un buen tutor cuando quería serlo. Todos los seis eran interesantes a su manera, eran peligrosos, pero también interesantes, ni más ni menos.

El vampiro la contempló por un buen rato, provocando que la chica se moviera inquietamente bajo su mirada. Le agarró del brazo segundos después, haciendo que Tsuna se cayera encima de él. Ella chilló y quiso levantarse pero él le agarró de la cintura para mantenerla en el lugar.

...

Kanato estaba indudablemente atraído a la humana en su hogar. Todo, su cuerpo pequeño, sus acotaciones estúpidas y sangre asquerosa manejaban despertar un fuego en su cuerpo indolente. La lujuria era algo con lo que había lidiado cotidianamente pero Tsuna tenía algo que hacía que su lujuria se intensificara y convirtiera en un deseo tan profano que amenazaba con consumirlo. Llegó a la conclusión que tenía algo que ver con el hecho de que ella fuera una sangre de plata, que había algo en su sangre que le estuviera haciéndo eso a él. Sin embargo, mientras yacía encima suyo, su cuerpo apenas cubierto irradiaba el calor suficiente como para hornear un pastel, no quería más que encerrarla en aquel cuarto y violarla.

Acarició su cuello con su nariz, inhaló y se estremeció al percibir el aroma pesado y salado que inmediatamente pudo identificar como erótico. La chica gimoteó pero la ignoró para cuando le lamió el cuello, saboreando la sangre seca que le había quedado allí. Cada lánguida lamida le trajo a la boca su sabor satisfactorio. Irguiéndose para sentarse, hizo que le envolviera la cintura con las piernas y continuó descendiendo con su lengua— Kanato, vamos a llegar tarde a clases.

Sus colmillos rozaron por el área de su clavícula y lamió las gotitas de sangre— Hoy las clases solo duran medio día, tenemos que ir a la escuela tres horas más tarde de lo normal.

Se rió por lo bajo ante su gimoteo y jaló un poco la toalla para revelar su pecho pequeño. La chica quiso cubrirse pero él le agarró ambas muñecas y las acercó a su pecho. Sus ojos castaños se ampliaron y su pulso se aceleró, haciendo que una sonrisa apareciera en el rostro del vampiro. Inclinándose, lamió la punta de su pecho izquierdo haciendo que le recorriera un escalofrío y que pegara un salto— Para ser alguien que está protestando, sí que pareces disfrutarlo ¿Eh? ¿Que no es así? ¿Entonces por qué prácticamente empujaste tu seno a mi boca, justo ahora? ¿Un accidente? Lo dudo mucho.

Ella tomó una bocanada de aire cuando la mordió y comenzó a beberle la sangre. De inmediato se encontró inmerso en su aroma, sabor, y tacto mientras la sangre espesa descendía por su garganta. Ya que estaba tan cerca de su pecho, podía oír a su corazón acelerándose, su respiración entrecortada y el gemido suave que luchaba por reprimir. Comenzó a ascender las manos por su espalda y a trazar su espina dorsal, provocando que los gemidos se hicieran más fuertes, que las manos de la chica se enredaran en su cabello y le tirara de este bruscamente, causando que un suave gruñido escapara de sus labios. En solo segundos empujó a la chica y la acostó, la propia respiración del vampiro tornándose agitada mientras sentía hervir su sangre gracias a la lujuria que cursaba por el cuerpo del pelilia. Los dedos de la chica aún seguían enredados en su cabello y sus ojos también estaban llenos de lujuria— Que muñeca tan obediente.

...

Tsuna se sintió entumecida cuando entró al salón de clases. Su... "evento" matutino con Kanato básicamente le adormeció todos los sentidos mientras pensaba sobre los sentimientos repugnantes que había permitido que fluyeran dentro de ella. Lo había disfrutado. Había pedido por más y si no fuera porque Reiji les hubiera avisado que era tiempo de ir a la escuela, probablemente ya no sería virgen. Y sin embargo, la primera vez que la había tocado de tal manera, lo había odiado y había querido que se fuera ¿Era que toda su moral se estaba corroyendo en este lugar? Se sentó en su pupitre, descansó la cabeza sobre la madera fresca y miró la pizarra. En ella estaba escrito "reunión de padres y maestros" con letras grandes, toda la razón por la que la escuela hoy comenzaba tarde y acababa más temprano. Si no le importaran los castigos que a Reiji se le ocurrían, probablemente saltearía las clases.

—De acuerdo, clase —dirigió la mirada hacia el profesor—. Gracias a la reunión de padres y maestros, luego se les será permitido pasar el tiempo como quieran siempre y cuando sea en el campus.

Gritos de aclamación resonaron entre los alumnos junto con el sonido de las sillas arrastrándose por el piso. Tsuna gruñó y se levantó, más que lista para retirarse a la biblioteca. Dejando su mochila, se escurrió del salón para salir a los pasillos repletos de alumnos. Gente estaba hablando entre sí, usando sus celulares, o solamente se encontraba parada sin hacer nada, tratando de encontrar algo para hacer. Era demasiado ruidoso y molesto para su gusto por el momento así que se contentó cuando llegó a la biblioteca que estaba casi inhabitada.

Se dirigió a la parte de atrás del gran cuarto y comenzó a buscar entre la sección de suspenso. Los lomos de los libros eran todos de algún tono rojo, negro o gris, haciéndolos parecer un poco deprimentes. Pasándolos, se dirigió al siguiente estante y todos los lomos se tornaron de varios tonos de rosa y blanco mientras las imágenes en las portadas mostraban a mujeres inmodestamente vestidas y a hombres apuestos— Nunca supe que te gustaba el romance.

Ella se frotó las muñecas y fijó la mirada en un libro— Es solo que estoy de humor para eso, Peter.

—Oh —los dos se quedaron en silencio por un buen rato antes de que el joven se apoyara sobre el hombro de su amiga— Me pregunto si tengo que traer a la familia que me acoge a esta reunión.

—...Probablemente no.

Una sonrisa danzó en sus labios— ¡Entonces no me odias!

Tsuna suspiró e inclinó la cabeza hacia arriba para mirarlo— Nunca podría odiarte. Es solo que las cosas con la familia que me hospeda son... complicadas. Tengo que mantener la nariz entre los libros o me echan a patadas.

—¿Estás diciendo que soy una distracción?

—Sí.

Peter la giró y la miró a los ojos, su rostro aún mostraba esa sonrisa de seguridad que siempre le había acelerado el palpitar del corazón antes de que se hubiese ido para Japón— Entonces mañana sal conmigo.

—¿Eh?

—Vayamos a cenar a algún lado —dijo—. No nos hemos visto en años y cuando finalmente llegué aquí decides ignorarme, así que para compensarlo vamos a ir por unas hamburguesas.

La muchacha se mordió el labio. Quería decirle que no y continuar ignorándolo por su propio bien pero ese recuerdo de los previos eventos y cómo casi había perdido su virginidad con Kanato invadieron su mente ¿Tal vez podía volver a revivir ese amor que sostenía por Peter a través de citas y pasar el tiempo juntos? Mientras fuera discreta, quizás podría salirse con las suya. Murmurándole una breve plegaria a Dios, lentamente asintió para después ser atrapada en un abrazo cálido— ¡Genial! ¡Hoy nos veremos aquí después de la escuela!

—D-de acuerdo...

...

Nota de Autora: ¡Y listo! Espero que todos hayan disfrutado este capítulo y no los haya incomodado.