A las cuatro menos cuarto el interfono volvió a sonar, era el abogado de Carter y Müller asociados. Iba con el tiempo justo e intentaba arañar algo de tiempo aquí y allá, si los Ellison se encontraba ya en casa no tenía sentido dar vueltas a la manzana hasta que fueran las cuatro. Así que tras las debidas presentaciones, les pidió que si había algún lugar más privado (mirando a Gisela y a Blair) donde los adultos pudieran hablar con tranquilidad (ese comentario irritó aun más a Blair) sería más adecuado para tratar el asunto que le había traído hasta allí.
- Blair, cuida de Gi, pórtate bien con ella, (Jim se apartó un poco de Gi y le dijo al oído a su hijo) no quiero que me diga que fuiste malo con ella ¿entiendes?
- ¿Y qué quieres que haga con ella? (Blair no se había relacionado con muchos niños, casi toda su infancia él era en único niño que había, se le daban mejor los adultos)
- En el armario de debajo de la tele tengo algunos juegos de mesa. Y sino dale unos colores y papel, le encanta dibujar, solo vigílala que no se haga daño y que no moleste mientras estamos reunidos.
- la puedo llevar al parque para que juegue con los columpios (dijo fingiendo inocencia)
- buen intento, hijo. Pero estás castigado. No hay parque. No hay tele, No hay ordenador, ni videoconsola, ni libros.
- Jimmy ¿vienes? (dijo Steven desde el despacho)
- si, ya voy
- ¿Pero puedo jugar? Papá te estás volviendo blando (dijo mofándose de su padre).
- Ya hablaremos de blando y no blando esta noche antes de acostarte (la diversión le duró muy poco a Blair).
Jim, finalmente entró en el despacho y empezó la reunión. Mientras fuera.
- ¿Por qué te castigó el tío?
- no te ha dicho tu padre que era de mala educación hacer ese tipo de preguntas.
- si. (Dejó pasar 4 segundos) pero ¿Por qué te castigó el tío?
- No ese asunto tuyo ¿quieres dibujar? Ahora te traigo papeles y lápices.
- venga, por favor, Blair, dime porque te castigó el tío (poniendo ojitos tristes y morritos. Pero Blair era totalmente inmune. Gi había encontrado alguien inmune a sus ojitos).
- ya te he dicho que eso no es asunto tuyo (remarcándole cada palabra como si la cría fuera sorda o tonta)
- si no me lo dices le diré al tío que fuiste malo conmigo y te castigará otra vez (haciéndose la chula).
- no, no me castigará porque eso es mentira (de repente se había puesto al nivel de una mocosa de 7 años).
- vale, como quieras (y empezó a llorar)
- ¿Pero qué haces? ¡Deja de llorar! ¿Porqué lloras? (Blair estaba desquiciado, no entendía nada),
- porque has sido malo y me has hecho daño.
- ¿qué? ¡Si yo no te he tocado!
- si me has hecho mucho daño aquí (señalándose el culete) y se lo diré a mi papi y al tío (esto último lo dijo muy seria y aguantándole al mirada)
- muy bien, pequeña sabandija ¿qué quieres? (dijo resoplando)
- ¿Porqué te castigaron?
- porque mentí a mi padre y hice una cosa muy estúpida y peligrosa.
- ¿Porqué?
- ¿Porqué hiciste una cosa muy estúpida y peligrosa?
- no lo sé.
- no, no quieres decírmelo (enfadándose de nuevo)
- no, no es eso. Es complicado.
- prueba.
- Porque pensé que no se enteraría y que no pasaría nada y que podría salirme con la mía.
- Mami dice que está muy mal mentir a los papás. Porque los papás nos quieren muchos y cada vez que les mentimos les hacemos pupa aquí (señalándole donde está el corazón). Pero yo ya soy grande y creo que eso es tan solo una cursilada.
- ¿en serio? ¿Grande?
- si, ya tengo 7, este año iré al colegio de los grandes, y ya no monto ponis. (Gi hizo una pausa y miró a su alrededor y se acercó al oído de Blair) Y le di un beso a Charlie Noonlight.
- ¿un beso? ¿En serio? (Blair estaba medio impresionado) ¿Dónde le diste el beso?
- En el parque (contestó con toda naturalidad la niña, Blair empezó a reírse, se le había olvidado por un segundo que tan solo era una niña) ¿De que te ríes? (dijo indignada)
- Que yo tenía 14 años la primera vez que besé a una chica.
-Que loser jajaja
- Ya te digo jajajaja.
Blair y Gissela estuvieron hablando y riéndose un buen rato, la niña no era tan horrible. La verdad es que era muy avispada para su edad. Y Gisela había dejado de ver a Blair como otro adolescente siempre cabreado. Claro que ella con su tío Paul tenía bastante experiencia de torear a adolescentes enfadados. Cuando todo se había relajado entre ambos Gi decidió atacar de nuevo.
- ¿y el tío te ha hecho pam pam en el culete?
- ¿eso es demasiada información no crees?
- venga, dímelo, no se lo diré a nadie, te lo prometo (alargándole el meñique)
- ok (alargándole el meñique y cruzándolos) promesa solemne (los dos a al vez),
- siiiii (dijo remolón Blair)
- ¿Y te ha hecho mucho daño?
- ¿Tú que crees? (Gi se encogió de brazos) si, me ha dolido mucho (dijo con una mueca de fastidio, no podía creer que estuviera hablando de eso con una mocosa de 7 años) ¿El tío nunca te ha pegado?
- un par de palmaditas, pero no, nada serio. Mami si que me da bien cuando soy muy muy muy mala y el abuelo cuando me subí al tejado me dio 12 palmadas. Y las del abuelo son las que más duelen.
- Tomo nota. No cabrear más al abuelo (Blair ya había tenido el placer de conocer de primerísima mano la intensidad de las palmadas de su abuelo y no podía negarle a la chiquilla gran parte de razón. Y que lo mejor era evitar ponerse a tiro cuando el abuelo se enfadaba. Pero Blair también tenía claro que en cuestión de castigar traseros, su padre era el campeón, sin duda alguna, pero eso Gi no lo sabía).
- Mejor nooooooooo, el abuelo tiene la peor mano de todas las manos del mundo (como si pudiera leerle el pensamiento). ¡Hasta papá lo dice!
- Entonces ni tú ni yo enfadaremos al abuelo ¿vale? (pellizcándole dulcemente la naricita).
- ¿primo?
- ¿si?
- ¿Eres ahora el novio de la tía?
- ¿qué? ¿De qué hablas? (Blair estaba alucinando que es lo que sabría la niña de él y Sharon)
- Esta mañana cuando papi fue a recogerme a casa de los abuelos, oí como papi y mami hablaban de ti y de la tía.
- ¿En serio? ¿Y qué oíste?
- no, mucho. No entendí la mitad de las cosas que decían, Paul pone la tele muy alta. Pero dijeron que tu y la tía os habías fugado ¿Sois como Romeo Y Julieta, no? es muy romántico.
- ¿qué? No, nos fugamos. Solo pasamos las vacaciones juntos.
- Pero los abuelos no sabían donde estaba. Así que es como si os hubierais fugado ¿la tía y tu os vais a casar?
-¡Qué! ¡No!
- ¿Porqué? La tía es muy guay y guapa ¿Qué no te gusta?
- si, si me gusta, pero, somos muy jóvenes ¿no crees?
- mis padres empezaron salir cuando tenían 16, y la ya tía tiene 17.
- ya, bueno, y así acabaron tus padres
- eres malo (dándole la espalada y cruzándose de brazos. Blair se dio cuenta que la había cagado con ese comentario, se le había pasado que Gi solo era una niña).
- Gi, perdona
- no, eso fue muy feo.
- venga Gi, si me perdonas, te enseñaré donde esconde mi padre la placa de policía y el uniforme de gala.
- ¿y me dejarás ponérmelo?
- dios, si te irá enorme.
- da igual me lo remangaré, papá a veces me deja vestirme con su trajes y jugamos a los negocios. ¡COMPRA-COMPRA, VENDE-VENDE, CANCELA! (Gi empezó a gritar y a imitar a los brokers de la bolsa).
- Ya, pero el tío Steven no es como mi padre con el orden, y si le arrugamos o arruinamos el traje me mata.
- lo son todos, todos son unos maniáticos del orden, pero le diremos que he sido yo y yo soy su sobrina favorita y no nos reñirá.
- Si, tú eres su sobrina favorita (la única se dijo mentalmente), pero el que está al cargo soy yo, y si le pasa algo a su traje me mata. ¿Y no sé si te has dado cuenta? Pero ahora no estoy en el top10 de mi padre.
- vaaaaale, pero me dejarás jugar con la placa
- si, eso si.
- ok yo seré una policía muy lista y sexy (Blair no puedo evitar reírse al oír a aquel retaco decir eso de sexy) que detiene a todos los malos. Tú eres el malo.
- Por supuesto, ¿qué si no?
Blair estuvo jugando con Gi durante el resto de tarde hasta que finalmente los tres hombres salieron del despacho de su padre.
