Casi a la mitad de este capítulo encontrarán un poco de lemmon... Solo les quería decir eso, espero que disfruten el capítulo.


Capítulo 27: Múltiples Viajes y Emociones

POV Bella

Mientras Emmet y Jasper bajaban todo nuestro equipaje del avión y lo llevaban a la cabaña donde nos hospedaríamos por los próximos días, Edward, Rosalie y yo estábamos poniendo al tanto a Alice de la llamada que yo había recibido hace poco, por lo tanto también le tuvimos que informar del cambio de planes con respecto a que debíamos pasar más tiempo viajando por diferentes lugares. Alice se puso algo triste al principio, cuando le dijimos que posiblemente tardaríamos más tiempo en volver a Forks, pero luego se alegró y volvió a la actitud despreocupada e hiperactiva que la caracterizaba. Me pregunté a qué se debía esa primera reacción, según yo, ella no tenía nada en Forks que pudiera extrañar tanto como para querer volver y luego de pensarlo por un buen tiempo llegué a la conclusión de que había algo que a ella le preocupaba y no me había dicho, porque también era cierto que estos últimos días había cambiado su comportamiento de manera muy radical.

Rosalie, Alice y yo fuimos a ver toda la cabaña mientras Edward iba a ayudar a Jasper y a Emmet, de paso les iba a mostrar sus respectivas habitaciones. Mis amigas y yo terminamos de ver la cabaña en menos tiempo del que pensamos. El lugar era bastante amplio y tenía ventanas por doquier, por lo que se veía iluminada y tenía un panorama excelente de la playa, la cabaña tenía tres habitaciones para invitados y una principal (cada una con un balcón con vista hacía el mar), a parte también tenía un cuarto de estudio, la cocina, la sala principal y un pequeño garaje con el auto que usaba Carlisle cuando venía aquí. Como los chicos no habían terminado de llevar el equipaje a las habitaciones pertinentes, mis amigas y yo fuimos a caminar por la playa para olvidarnos de todos los problemas que estábamos viviendo y solo dedicarnos a relajarnos por el tiempo que permaneciéramos fuera de casa.

Era raro que Alice no estuviera hablando, en lugar de eso ella estaba sumida en sus pensamientos y Rosalie era la que mantenía activa la conversación… O bueno, algo así, porque solo estábamos hablando ella y yo de lo maravilloso que sería estar un tiempo de "vacaciones", mientras Alice parecía ausente, estaba presente en cuerpo pero su mente vagaba por cualquier lugar desconocido.

- Es tan relajante caminar descalza por la playa, hace mucho tiempo no lo hacía- Dijo Rosalie mientras sonreía y miraba al horizonte.

- Si, lo es… ¿No te parece Alice?- Respondí y a la vez traté de que Alice se uniera a nuestra conversación.

Alice me miró desconcertada y luego sacudió su cabeza levemente – Si, tienen razón- Dijo como forma de escape y volvió a fijar su vista en las olas que se estaban formando.

Me puse en frente de ella y la miré fijamente - ¿Ah sí? ¿De qué estábamos hablando?- Le pregunté arqueando una ceja y Rosalie se paró firme a mi lado mientras ponía ambas manos a cada lado de su cintura.

- Disculpen chicas, estoy algo distraída y no les estaba prestando atención- Dijo Alice excusándose

- Ya lo notamos- Dijo Rosalie luego se acercó a ella y puso su mano derecha sobre su hombro - ¿Quieres hablar sobre ello?- Le preguntó de manera dulce

- Puedes confiar en nosotras- Le dije mostrándole una sonrisa cálida.

Ella agachó la cabeza por un momento, luego nos volvió a ver como si estuviera dudando en decirnos, Rosalie y yo cruzamos miradas confundidas por unos segundos y volvimos la vista hacía Alice. ¿Le pasaba algo tan malo que no podía hablarnos sobre ello? O ¿no tenía la suficiente confianza en nosotras? ¿Se trataría de su relación con Jasper?... Miles de preguntas invadieron mi mente en menos de un minuto en el que Alice no nos dijo ni una sola palabra y solo daba pequeños suspiros, tal vez ella estaba pensando en las ventajas y desventajas que tendría al decirnos lo que la estaba afectando, o quizás no estaba preparada para hablar sobre ello… Como fuera, Rosalie y yo no podíamos obligar a Alice a hablar de sus sentimientos, si ella no quería hacerlo, era por algún motivo personal y nosotras no debíamos interferir en ello.

Una vez comprendí eso último, miré a Alice a los ojos y le sonreí – Tranquila, si no quieres decirnos, no hay ningún inconveniente-

- Te entendemos- Me secundó Rosalie con la misma sonrisa que yo tenía, como si ella también estuviera pensando en lo mismo que yo.

- No, no es que no quiera decirles… Yo quiero… Pero es muy difícil, porque es algo muy reciente y también es parte de mi pasado, no sé qué hacer… Estoy muy confundida- Dijo lo último sollozando.

Rosalie y yo nos acercamos a abrazarla mientras ella lloraba en silencio. Pasamos un par de minutos allí y no sabíamos que decirle para que volviera a ser la misma chica alegre que habíamos conocido, en lugar de eso, Alice parecía una chica distante y deprimida totalmente diferente a la persona que era en realidad, se estaba comportando muy diferente desde ayer cuando me dejó en la cafetería y después de eso parecía estar bastante pensativa.

- Es hora de volver, creo que ya llevamos mucho tiempo fuera- Dijo Rosalie, una vez terminamos el abrazo.

- Es verdad. Alice Si no quieres hablar de esto, no tienes por qué hacerlo, solo recuerda que nosotras siempre te vamos a apoyar- Dije yo con una sonrisa y Rosalie asintió en silencio.

Alice se limpió algunas lágrimas que descendían por sus mejillas y nos miró con los ojos hinchados y un poco húmedos - ¿Podemos quedarnos un rato más? Quiero hablar de esto, pero necesito tiempo- Nos pidió tratando de contener el llanto.

Rosalie y yo asentimos en silencio, Alice nos hizo una señal con la mano para que la siguiéramos. Luego de caminar para alejarnos de la cabaña, ella se sentó en la arena y nos incitó a que lo hiciéramos también, Rosalie y yo no protestamos, simplemente hicimos lo que ella nos pidió y esperamos hasta que Alice estuviera lista para hablarnos del asunto que la tenía tan mal.

Alice suspiró – Kevin… Mi padre… Volvió- Soltó de la nada.

Ella se quedó en silencio por unos minutos mientras Rosalie y yo nos miramos atónitas, no sabía que tan enterada de todo esto estuviera Rosalie, pero por mi parte, quedé en estado de shock al escuchar a Alice diciéndonos semejante declaración ¿Qué quería ese hombre con ella? ¿Emmet estaría enterado de todo esto? ¿Kevin seguiría trabajando para Jacob y Tanya?... Estas y muchas más preguntas invadieron mi mente en los minutos que Alice permaneció en silencio.

- ¿Tu padre? ¿No los había abandonado a ti, a tu madre y a Emmet hace muchos años?- Preguntó Rosalie con expresión confundida.

- Así fue- Dije yo mirando a Alice al mismo tiempo que le respondía a Rose

- Bueno, él nos abandonó y ayer nos volvimos a reencontrar con él… Quiero decir, Emmet y yo fuimos a ver a Kevin y él nos pidió disculpas por abandonarnos, asesinar a nuestra madre y dijo que estaba muy arrepentido y que quería tener la oportunidad de comportarse como nuestro padre- Dijo Alice poniendo una mano en su barbilla y parecía bastante pensativa.

- No creo que eso sea algo malo, al contrario, me parece que es muy bueno que les pida disculpas y trate de restablecer una relación con ustedes- Dijo Rosalie, sonriendo.

- Eso pensé yo- Le respondió Alice sin dejar su pose pensativa

- Pero… Discúlpame si soy muy entrometida y sincera… No creo que debas perdonarlo así como así, después de todo él, les hizo mucho daño a ti a tu hermano como para que ahora vuelva, de la noche a la mañana, diciendo que está arrepentido y quiere recuperarlos… No me parece que sea lo correcto… Además que él no se hace una idea de todo lo que ustedes pasaron mientras él estuvo ausente sabiendo que tenía que hacerse cargo de ustedes- Me sinceré con ella, tenía que decirle lo que pensaba, Alice era mi mejor amiga y debía saberlo.

La aludida bajó la cabeza y pude ver que una pequeña lágrima se deslizaba por su mejilla, al instante me arrepentí de haber sido tan dura con ella, debía decirle eso pero debía buscar la forma de hacer que no le doliera tanto. Antes de que pudiera abrazarla o decir algo para que ella se sintiera mejor, ella habló primero que yo.

- Emmet piensa lo mismo, dice que es demasiado pronto para darle una oportunidad- Dijo ella con la mirada baja.

Rosalie y yo nos acercamos a abrazarla, sin saber que más hacer o decir. Yo solo pensaba que había sido muy dura al ser tan sincera con ella y que seguramente, debí esperar un mejor momento para decirle todo esto, de manera que ella no estuviera tan afectada. Pero ya había cometido un error y no podía volver el tiempo atrás. Rosalie no decía nada y solo se concentró en hacer sentir mejor a Alice mientras yo me lamentaba por haber dicho lo que dije, aun sabiendo que mi amiga era tan sensible.

- Lo siento, no debí ser tan dura contigo- Dije disculpándome por mi comentario.

- No te preocupes, necesitaba alguien que me dijera eso… Creo que estoy muy sensible con todo esto, a parte soy demasiado confiada y positiva, tal vez porque nunca estuve cerca de mi padre y no sé lo que se siente tener una relación fraternal con él- Me respondió un poco más animada, fijó su vista en el horizonte.

- Entonces ¿Qué harás?- Le preguntó Rosalie

Ella se quedó pensativa por un rato y entonces todas fijamos nuestra vista hacía el panorama que reflejaba la caída del atardecer. Alice aclaró su garganta haciendo que Rosalie y yo volviéramos la vista hacía ella para verla, se limpió las pocas lagrimas que aun descendían por sus mejillas y otras que no habían alcanzado a salir de sus ojos.

- Este viaje me ayudará a pensar en todo esto y creo que tú y Emmet tienen razón al decir que debo darle un periodo de prueba a Kevin… Tal vez, deberíamos empezar de a poco y cuando Emmet esté listo para perdonarlo, estoy segura de que yo también lo estaré y entonces nos pondremos en contacto con él- Dijo con determinación y los ojos levemente hinchados por haber llorado hace poco tiempo.

- Me parece que es la mejor decisión que has podido tomar- Dije para reconfortarla y puse una mano sobre su hombro.

Rosalie asintió y volvió a fijar su vista en el horizonte – Creo que ya es hora de irnos, se nos ha hecho un poco tarde y los chicos deben estar angustiados-

- No puedo volver así- Dijo Alice aterrada señalando sus ojos hinchados y sus mejillas algo sonrojadas, clara señal de que había estado llorando.

- Es cierto, los chicos se angustiaran demasiado si la ven así y empezarán a hacer preguntas- Dije yo, apoyando a Alice

- Por Emmet no hay problema, él ya sabe lo que sucedió- Añadió Rosalie

- Pero de todas maneras, a él no le gusta que Alice esté mal y se formará un grave problema en cuanto se entere que ella estuvo llorando por no saber qué hacer respecto a esta situación- Apunté

- Exacto, sin mencionar que Edward y Jasper empezarán a preguntarme y no estoy preparada para sentir la presión de tener que decirles todo lo que me afecta- Dijo Alice tratando de no volver a llorar.

- Cálmate. Se me ocurre que podemos caminar un rato más hasta que te sientas mejor y luego volvemos- Rosalie se levantó de su puesto y luego Alice la siguió.

- Tendríamos que caminar mucho tiempo para que desaparezcan estas horribles bolsas hinchadas debajo de mis ojos – Protestó Alice

Yo me levanté de mi puesto – Ustedes pueden quedarse aquí y yo iré por mi maquillaje para disimular que estuviste llorando- Dije mirando a Alice

- ¿Y si te encuentras con los chicos?- Preguntó Rosalie

- Me inventaré algo, soy una excelente actriz- Le guiñé el ojo a Alice y me fui corriendo hasta la cabaña antes de que ellas dos hicieran más preguntas o encontraran alguna falla en mi plan.

Corrí lo más rápido que pude, no era que estuviera tan lejos pero de igual forma, no quería demorarme tanto tiempo. Maldije mentalmente cuando recordé que no sabía dónde Edward había dejado nuestras maletas y me tardaría mucho tiempo encontrando mi maleta con mi bolsa de maquillaje. Eso fue lo que menos me preocupó cuando vi a Jasper, luego a Emmet y por último a Edward mirando hacía diferentes direcciones de la playa, como si estuvieran buscándonos. Todos tenían cara de pánico y preocupación, yo me escondí detrás de un árbol cuando me di cuenta de que Jasper tenía la vista fija cerca del lugar donde to me encontraba.

Aguanté la respiración, caminé de forma rápida y silenciosa hasta la cabaña cuidando de que Edward no me viera porque era el que estaba más cerca de la puerta trasera (La que yo debía atravesar para entrar a la cabaña). Todo iba bien hasta que mi celular empezó a sonar en el bolsillo de mi pantalón, rápidamente cancelé la llamada y volví a fijar mi vista donde estaba Edward, dándome la espalda y noté que estaba con su celular en la mano, luego volteó la mirada hacía el árbol dónde yo me había escondido anteriormente y él caminó hasta allí sin voltear a ver dónde yo estaba. Yo aproveché esa oportunidad para ir directo hacía la habitación principal y buscar la bolsa de maquillaje… No me demoré tanto como creía que lo iba a hacer y fue más fácil salir de la cabaña que entrar sin que nadie me viera.

Llegué hasta la playa donde estaban Rosalie y Alice hablando entretenidamente, yo diría que estaban bastante divertidas porque ellas reían sin darse cuenta que yo ya había llegado, aunque no pude escuchar el motivo de su "alegría".

- ¿Eres flash*? No te demoraste ni un segundo- Dijo Rosalie con expresión de asombro.

- Parece que no has visto la gota de sudor que desciende por mi frente, no creí que fuera tan difícil burlar a esos tres hombres- Dije de forma sarcástica acomodándome en frente de Alice, Rosalie se acercó a mí y empezó a sacar el maquillaje.

- ¿Fue difícil? ¿En serio?- Me preguntó Alice sin poder creerlo.

- Bueno, no fue como una "Misión imposible" Pero Jasper casi me ve y Edward estuvo a punto de descubrirme a unos pasos de entrar en la cabaña- Miré a Alice y me senté viendo como Rosalie empezaba a maquillar a Alice.

- ¿Emmet no sospechó nada?- Preguntó Rosalie aplicando un poco de rubor en las mejillas de Alice.

Alice hizo una mueca – Oh vamos… Ustedes saben que amo a mi hermano, pero él no es "exactamente" el chico más listo sobre la faz de la Tierra- Dijo sonriendo.

- Puede que tengas razón, aun así, él es tan sensible y romántico… Sin contar sus músculos y los preciosos hoyuelos que se forman a cada lado de su boca cuando sonríe- Rosalie empezó a sonreír y miró hacía el horizonte de manera perdida.

Rosalie estaba tan distraída con sus pensamientos que no se dio cuenta que yo había tomado el maquillaje que ella le estaba aplicando a Alice. Alice y yo intercambiamos miradas cómplices, suponiendo lo que era obvio en nuestra amiga rubia.

- Rosalie ¿Te gusta Emmet?- Pregunté arqueando una ceja.

Ella cerró los ojos y luego sacudió su cabeza lentamente – Espera ¿Cuándo tomaste el maquillaje que tenía en mis manos? Y ¿Cómo se te ocurre que me podría gustar Emmet? Es el hermano de una de mis mejores amigas, no puede "simplemente" gustarme… Eso no estaría bien- Dijo en tono nervioso jugando con sus dedos.

- ¿Por qué te pones tan nerviosa? Era solo una pregunta- Dije con una sonrisa.

- Además, todos sabemos que ustedes se gustan. Aunque no lo quieran admitir- Apuntó Alice con una divertida sonrisa en sus rostro.

Rosalie sonrió y bajó su cabeza, pero antes pude ver que sus mejillas se tornaban de un ligero color carmesí. Miré a Alice y ella estaba muy feliz por todo esto, dibujaba corazones en la arena y dentro ponía "R&E". Claro, Rosalie no lo notó porque fijó su mirada en el cielo mientras bajaba el sonrojo de sus mejillas.

- No entiendo por qué dices que no te puede gustar, a Alice no le importa ¿Verdad?- Pregunté arqueando una ceja mientras sonreía juguetonamente mirando a Alice.

Rosalie rápidamente volteó a verme y luego a Alice, fijó su vista en los corazones dibujados en la arena, se sonrojó pero siguió con la mirada ligeramente firme sobre Alice y esta última solo sonreía con picardía, se levantó de su puesto y empezó a dar brinquitos.

- Tendré a una de mis mejores amigas como cuñada… Será genial- Chilló sin dejar de brincar.

Miré a Rosalie – Te lo dije… Ella será la más emocionada con todo esto- Me levanté de mi puesto para ir a calmar a Alice, pero fue todo al revés porque terminamos saltando las dos, yo me emocioné por la idea de que ahora podríamos pasar más tiempo juntas y hacer más cosas de chicas. Rosalie solo nos miraba desconcertada.

- Esperen, esperen- Rosalie se levantó de su puesto para calmarnos a ambas y que dejáramos de saltar de una vez por todas. Tomó un suspiro y nosotras nos detuvimos al ver que ella estaba en su pose seria. – Está bien, acepto que me gusta Emmet. Sin embargo, yo no sé si le gusto a él y haría el ridículo diciéndole que me gusta y que él me diga que solo quiere una amistad conmigo… Eso sería bastante denigrante-

- ¿Y si él te dijera que le gustas?- Dijo Alice con una sonrisa calculadora cruzando por su rostro.

En cuanto la vi, yo también sonreí pensando que ella tenía un excelente plan para que Emmet le confesara a Rosalie que se sentía atraído por ella. En cambio, Rosalie miraba a Alice con el ceño fruncido, como si se estuviera preguntando mentalmente, lo que estaba pensando Alice y la razón por la que yo sonreía con ella.

- Oh vamos Rose, tú le gustas a Emmet y no puedo creer que seas la única que no lo haya notado- Dije acercándome a ella.

- ¿Co… Como sa… Saben eso?- Preguntó tartamudeando.

Alice se acercó a ella y le sonrió cálidamente – Él no mira a ninguna otra mujer como te mira a ti, nunca vi a mi hermano actuar así con una mujer. Además cuando estábamos en Forks y tú no aparecías, casi se vuelve loco buscándote- Soltó una pequeña risita.

- Olvidaste el sonrojo cuando se abrazaron… ¡Por Dios! Nunca vi a Emmet sonrojarse y menos por una mujer- Chillé

Alice y yo comenzamos a brincar de nuevo, solo que esta vez también estábamos gritando un poco por la emoción de imaginar a Rosalie y a Emmet juntos.

- Shhhhhh ¿Se pueden calmar? Los chicos podrían escucharlas y pensar que algo anda mal… Luego les tendríamos que dar muchas explicaciones… y créanme que no será nada divertido- Dijo Rosalie en tono nervioso.

Alice y yo intentamos calmarnos, empezamos a recoger todo el maquillaje que habíamos usado, aunque para este tiempo ya no era necesario el maquillaje porque a Alice no se le notaba ni un poco que había estado llorando. Cuando terminamos, mi celular comenzó a sonar repentinamente en el bolsillo de mi pantalón, lo saqué y miré la pantalla.

- Es Edward- Dije en voz alta. Rosalie y Alice voltearon a verme.

- ¿Y qué esperas para contestar?- Preguntó Alice en tono apurado.

- Si, deben estar preocupados- Continuó Rosalie.

No dije ni una palabra y solo oprimí el botón para contestar la llamada, me sorprendió que no hubiera terminado la llamada con todo el tiempo que me demoré en contestar.

- Hola amor ¿Todo bien?- Dije con tono dulce para que no estuviera tan enojado como supuse que estaría.

- Todo perfecto, excepto por el hecho de que no encuentro a mi esposa ni a sus amigas, tengo dos locos al lado que no dejan de preguntar por sus mujeres, aunque técnicamente Rosalie y Emmet no tienen ninguna relación… ME ESTÁN ESTRESANDO- Dijo lo último gritando y soltó un gran suspiro - ¿Dónde están?- Preguntó en tono más calmado.

- Las chicas y yo salimos a caminar por la playa… Relájate, estaremos allí en un par de minutos- Respondí con una sonrisa de solo imaginarme a Edward aguantando a dos chicos paranoicos.

- Bien, aquí te espero-

Terminé la llamada y les dije a las chicas que teníamos muy poco tiempo para llegar antes de que se Jasper y Emmet se volvieran locos y de paso, volvieran loco a mi pobre esposo. Alice empezó a dar brinquitos diciendo que Emmet no podía estar ni un solo segundo sin Rosalie y ella solo refunfuñaba y se ruborizaba porque no creía que Emmet gustara de ella. Después de intentar convencer a Rosalie de que los dos tenían sentimientos compartidos el uno por el otro (sin tener éxito alguno para poder estar juntos), tratamos de esconder la bolsa de maquillaje en los grandes bolsillos del pantalón de Rosalie y corrimos lo más rápido que pudimos hacía la cabaña.

Edward, Emmet y Jasper estaban sentados en las sillas de playa que estaban en la parte trasera de la cabaña, en cuanto nos vieron se levantaron de su puesto y corrieron a abrazarnos, claro, cada uno abrazó a su respectiva pareja: Jasper con Alice, Emmet con Rosalie y Edward me abrazaba a mí. Yo solo rogaba porque Emmet no se diera cuenta de la bolsa de maquillaje que tenía Rosalie, mientras Edward me tenía presa en sus brazos y si no fuera por la gran descarga de adrenalina que sentía al pensar que nos descubrirían, mi cuerpo estaría como gelatina amenazando con derretirse por sentir a Edward tan cerca de mí, al mismo tiempo que sentía choques eléctricos por todo mi cuerpo.

- No es que me esté quejando pero ¿No les parece que son un poco paranoicos?- Preguntó Alice tratando de aligerar el agarre que Jasper tenía hacía ella.

- Es cierto, solo salimos a caminar por la playa- Dijo Rosalie asomando la cabeza por los grandes brazos de Emmet. Todos pensaríamos que la estaba asfixiando, si no fuera por el hecho de que Rosalie estaba sonrojada porque estaba cerca de Emmet y se podía ver que estaba perfectamente feliz por la gran sonrisa que tenía en su rostro.

Edward soltó una risa irónica, pasó su brazo por mi cintura y me apegó a él, de tal forma que los dos quedáramos de frente a las dos parejas felices. – Por favor, casi me vuelven loco con su andar preocupado mientras ambos se preguntaban dónde estaban o si se habían perdido- Les mandó una mirada a Jasper y a Emmet.

- Pudo haber pasado… Es la primera vez que Alice y Rosalie vienen aquí y se podrían perder- Emmet apuntó con una sonrisa inocente sin dejar de abrazar a Rosalie.

- Pero yo ya había estado aquí y no hay ninguna manera de que me pierda- Contraataqué.

Emmet se quedó en silencio, en seguida Rosalie y él, notaron que seguían abrazados y deshicieron el abrazo rápidamente. Ambos se miraron con pena y cruzaron sus brazos sobre su pecho, se podía ver un pequeño sonrojo en el rostro de ambos, se veían tan adorables juntos, fingiendo que no sentían nada el uno por el otro que sentí que debíamos "molestarlos" un poco más para que entendieran por sí mismos que debían estar juntos. Pero después me arrepentí de esa idea recordando que Alice y yo, ya habíamos molestado a Rosalie lo suficiente en la playa, como para que ahora también molestáramos a Emmet.

Un pequeño silencio nos invadió mientras todos observábamos la emotiva escena y al mismo tiempo estábamos sumidos en nuestros pensamientos. Nadie decía nada y el silencio no se sentía tan incómodo porque cada uno permanecía preso de las ideas que surgían en sus mentes. Jasper habló, haciendo que cada uno de nosotros termináramos con nuestros pensamientos y por suerte, no mencionó nada con respecto al tema del "enamoramiento" de Rose y Emmet.

- Por lo menos, yo tenía razón en estar preocupado porque Alice no contestaba su teléfono y miles de escenas catastróficas se cruzaron por mi mente- Jasper cambió el tema abruptamente.

Alice giró su cabeza para verlo y arqueó una ceja – Tenía el celular en mi bolso y, por si no lo recuerdas, mi bolso de mano está junto a mi equipaje-

Jasper se encogió de hombros y una expresión tímida se cruzó por su rostro – Ups, lo siento… No recordaba esa parte de la historia- La volvió abrazar luego de que Alice le sonriera cálidamente.

- Ya es suficiente de arrumacos… De casualidad ¿Alguno tiene hambre?- Preguntó Emmet dejando de lado el tema de nuestro "escape".

- Yo tengo hambre- Dijo Edward y Jasper lo secundó… -Claro, hombres tenían que ser- Pensé para mí. Pero de cierta forma tenían razón porque no comimos nada durante el viaje y además Rosalie, Alice y yo duramos cerca de dos o tres horas caminando por la playa y torturando a Rosalie por su amor hacía Emmet.

- Tengo una idea- Chilló Alice y todos nos quedamos mirándola - ¿Qué tal si nosotras preparamos algo de comer y ustedes van a desempacar nuestras cosas? Porque supongo que, como estuvieron tan preocupados pensando que nos pudo pasar algo malo, no desempacaron nada de nuestras cosas- Alice puso sus manos en la cintura en pose firme.

Los chicos cruzaron miradas apenadas y se cruzaron de brazos, para luego empezar a correr hacía el interior de la cabaña mientras gritaban –"Trato hecho"-. Las chicas y yo sonreímos, soltamos una pequeña carcajada y nos dirigimos hasta la cocina para empezar a hacer la comida. No nos fue muy difícil decidir que cocinar, puesto que los chicos no pondrían problema por la comida y nosotras no teníamos mucha hambre que digamos. Era casi la hora de desayunar, así que decidimos preparar pancakes con tres salsas y zumo de naranja.

Emmet fue el primero en terminar su desayuno, seguido por Jasper y Edward que se puede decir que terminaron casi al mismo tiempo. Rosalie, Alice y yo nos tardamos un poco más que ellos pero terminamos casi al mismo tiempo mientras ellos se encargaban de alabar nuestra comida y el buen trabajo que habíamos hecho con los pancakes.

Todos nos subimos a nuestras respectivas habitaciones para asearnos y cambiar nuestra ropa porque teníamos planeado hacer una caminata por los lugares desconocidos de la isla, o por lo menos eso decían Emmet y Alice porque Edward y yo habíamos venido tantas veces que ya conocíamos de memoria este lugar, solo que esta vez era diferente porque podríamos pasar tiempo juntos sin "odiarnos" como lo hacíamos frecuentemente antes de nuestro matrimonio.

No tardamos mucho en estar listos, todos nos encontramos en la sala principal. Cuando Edward y yo llegamos a nuestro punto de encuentro, Alice y Jasper estaban sentados cómodamente en el sofá de cuero blanco, mientras veían televisión. Rosalie y Emmet venían bajando las escaleras, escuchamos la sonora risa de Rosalie y Emmet la acompañaba con una ligera risa. Alice y yo nos miramos con la ceja arqueada, de su rostro se desprendió una mirada calculadora y supe que iba a poner en marcha su plan de que Rosalie y Emmet estuvieran juntos.

- ¿Qué les parece si hacemos una caminata por parejas?- Chilló Alice levantándose del sofá y dando brinquitos.

- ¿En parejas?- Emmet frunció el ceño

- Si- Chilló Alice. Se acercó a mí y a Edward y unió nuestras manos – Edward y Bella son esposos así que ellos deben ir juntos- Explicó y luego se acercó a Jasper y tomó su mano – Jasper y yo somos novios, así que nosotros iremos en pareja- Sonrió y miró a Rosalie, luego a Emmet. Ellos dos tenían una expresión avergonzada en su rostro, las mejillas sonrojadas, una sonrisa ligeramente nerviosa y estaban predispuestos a lo que Alice iba a decir a continuación. – Solo quedan Rose y Emmet, así que ellos harán pareja. Además será una excelente oportunidad para que se conozcan mejor- Le guiñó un ojo a su hermano, claro que Rosalie no lo notó porque tenía su vista clavada en la reacción de Emmet.

- Me parece una excelente idea- Jasper apoyó a Alice y le dio un ligero beso en la mejilla derecha.

- Exacto, será un momento ideal para pasar tiempo en parejas- Contestó Edward y yo asentí con mi cabeza en silencio, mientras sonreía de la misma forma que Alice lo hacía.

- Bueno, ustedes cuatro están felices porque son pareja y van a tener tiempo para estar juntos… Pero Emmet y yo apenas nos conocemos y no somos tan cercanos como para ser amigos- Se quejó Rosalie con sus mejillas teñidas de rojo.

Emmet giró su rostro para verla con una expresión triste - ¿No quieres que nos conozcamos mejor?- Le preguntó haciendo un leve puchero que no tenía ni una pizca de ser fingido.

Edward, Jasper, Alice y yo cruzamos miradas, para después fijar toda nuestra atención en la respuesta que Rosalie daría. Si antes ella tenía las mejillas de color rojo, ahora parecía que su cara estuviera a punto de explotar, toda la sangre de su cuerpo se había acumulado en su rostro y no decía nada que no fuera un titubeo o abría la boca pero al final no decía nada.

Emmet bajó la mirada al no obtener una respuesta inmediata de parte de Rosalie, además ella estaba dudando demasiado en lo que debía responderle y supongo que Emmet tomó a mal esa reacción, pensando que ella no quería pasar tiempo con él.

Él se apartó – No te preocupes si no quieres estar conmigo, iré a caminar por ahí… - Dudó un poco en lo que estaba diciendo y dio media vuelta.

Lo que ninguno de nosotros esperaba, fue que Rosalie se acercó a él luego de que dio un par de pasos y tomó su mano. Emmet se giró para verla, sus ojos estaban abiertos de par en par lo que indicaba que estaba sorprendido por la acción que había realizado Rosalie.

- No te vayas… Sería bueno que utilizáramos este tiempo para conocernos mejor mientras nuestros amigos y tu hermana pasan tiempo con sus parejas- Rosalie sonrió con las mejillas coloradas.

- Ya es suficiente, quedó claro que Emmet va con Rose, Alice con Jasper y yo con Edward ¿Nos podemos ir?- Pregunté irritada.

No sé qué había ocurrido con mi repentino cambio de ánimo, hace unos minutos estaba muy feliz porque Emmet y Rosalie por fin se darían tiempo para conocerse, de un momento a otro, quería salir corriendo de la cabaña y empezar mi caminata con Edward para tener tiempo a solas con él.

Todos me miraban con expresión interrogante pero no dijeron nada y salimos en parejas, cada uno cogió un camino diferente y en caso de que alguno se perdiera, todos llevábamos nuestros teléfonos celulares para comunicarnos.

Edward y yo fuimos por la playa y luego llegamos hasta la cascada doble en donde jugábamos de niños. En ese entonces éramos muy jóvenes para odiarnos y solo nos dedicábamos a disfrutar de nuestra compañía, ambos jugábamos muy a menudo, pero todo cambió cuando Edward empezó con su entrenamiento militar. Cuando pensé en eso me di cuenta de la razón de mi odio hacía él: Me molestó mucho que se fuera a sus combates o entrenamientos y que ya no tuviéramos tiempo para estar juntos, yo no quería admitir que lo extrañaba y la forma más fácil era decir que lo odiaba.

Cuando me di cuenta de esto dejé de caminar, Edward también lo hizo y me miró con el ceño fruncido como si me estuviera preguntando por qué me había detenido tan repentinamente. Yo lo abracé muy fuerte y luego besé sus labios con pasión e intensidad. Él no dijo nada pero cortó el beso luego de unos minutos.

- No es que me esté quejando, pero ¿Qué fue eso?- Preguntó confundido con una adorable expresión en su rostro.

- Te amo- Respondí simplemente, sin dejar el contacto visual.

Él alzó las cejas y empezó a desordenarse al cabello al mismo tiempo que me miraba sin dejar de lado la expresión confundida. Con su mirada me pedía una explicación por todo lo que le estaba diciendo, así que así lo hice: Le expliqué porque, de repente, cambié mi estado de ánimo y me volví extremadamente melosa con él, lo abrazaba, lo besaba y lo peor era que no sabía qué demonios estaba ocurriendo conmigo.

Caminamos por un rato más hasta que ambos os cansamos y decidimos sentarnos en unas rocas cerca de la cascada. Edward empezó a sacar la comida que tenía en su mochila: algunos sándwiches y jugos. Comimos entre risas hasta que el celular de Edward empezó a sonar, miró la pantalla con el ceño fruncido y me mostró que era Jasper quien le estaba llamando. Él contestó sin más.

- Hola Jazz ¿Qué pasa?... Entiendo, dime que es lo que ves… Bueno, creo que sé en donde están pero tardaremos un rato en llegar, estamos un poco lejos… ¿Cómo dices?... ¿Y cómo se encontraron con Emmet y Rosalie? Esta no es una isla tan pequeña… Está bien, cálmense y quédense donde están… No lo sé, tal vez unos veinte minutos... No hay problema, ya nos vemos- Puso el celular de nuevo en su pantalón mientras fruncía el ceño, empezó a poner todas las cosas de nuevo en la mochila y se levantó de su puesto.

- ¿Pasa algo malo?- Me atreví a preguntar. Por la expresión en su rostro, parecía que estaba molesto por la llamada de Jasper.

- Nada… solo que no entiendo cómo Jasper y Alice se encontraron con Emmet y Rosalie, en una isla como esta- Me tendió la mano para ayudarme a levantar de mi puesto.

- Dime la verdad, Edward- Volteé su cara poniendo mi mano en su mentón para que me mirara - ¿Qué es lo que te molesta?- Pregunté dulcemente.

Él hizo un puchero adorable – Quería estar más tiempo a solas contigo… Hace rato que no podemos estar juntos y eso me molesta mucho… Ahora teníamos la oportunidad perfecta y pasa esto de Jasper... NO ES JUSTO – Dijo lo último en tono infantil.

Lo abracé y luego le sonreí cálidamente – No te preocupes, ya tendremos tiempo para estar solos- Dije muy cerca de su boca y lo besé – Además tardaremos un rato en llegar hasta donde ellos están, disfrutemos ese tiempo-

Me sonrió, tomamos nuestras cosas y empezamos a caminar tomados de la mano, lo admito, caminábamos a paso lento porque ninguno de los dos queríamos salir de la burbuja en la que nosotros mismos nos habíamos puesto para sentirnos plenos, al menos por un tiempo. No decíamos nada y esta vez, no experimentábamos un silencio incómodo, se asemejaba más a un silencio que nos daba tranquilidad y plenitud, en el que nuestras miradas se cruzaban y expresaban por sí mismas, lo felices que nos sentíamos por estar junto al otro.

Luego de unos diez minutos, Edward empezó a comportarse extraño, haciendo muecas que demostraban incomodidad, como si me quisiera decir algo pero no se animaba a hacerlo. Al paso de un par de minutos más, giró su rostro y me miró de frente mientras una hermosa sonrisa cruzaba su rostro.

- Me gustaría volver a tener una luna de miel contigo, la primera no la disfrutamos como debimos ¿A ti te gustaría?- Me preguntó arqueando una ceja, con su sonrisa ladina que me volvía completamente loca.

- Me encantaría- Respondí sin pensarlo dos veces – Solo tenemos un pequeño problema… Cuando volvamos a Forks nos tenemos que dedicar a la empresa y al pueblo… No sé cuándo podamos viajar- Hice una mueca pensativa.

Él sonrió y me abrazó – No te preocupes por eso, yo me encargo de todo… Será una sorpresa- Contestó de forma pícara.

No hablamos nada más después de eso porque seguimos caminando y él parecía tener la mente en otro mundo, aunque admito que yo también estaba distraída pensando en la reciente conversación que había tenido con mi esposo, me refiero a que ¿Cómo iba a hacer para que viajáramos? Si se supone que ya somos los reyes de Forks y no podemos salir del pueblo cuando se nos antoje, además ¿A dónde íbamos a ir? Y ¿Cómo haríamos para que Jasper, Alice, Emmet y ahora Rosalie no vinieran con nosotros? No era que me molestara la presencia de alguno de ellos, solo que Edward tenía razón al decir que nosotros necesitábamos tiempo a solas, como pareja.

Cuando estaba decidida a preguntarle que se traía entre manos, llegamos hasta donde estaban nuestros amigos y por lo tanto no le pude preguntar nada. Nos acercamos hasta ellos y Alice empezó a saltar de un lado para otro mientras sonreía diciendo que no se habían perdido y que volverían a casa junto con nosotros, en eso, Jasper trataba de calmarla y Emmet junto con Rosalie miraban a la pareja con cierta mueca extrañada, aunque Emmet también estaba feliz porque los habíamos encontrado.

- Lamento que se haya arruinado el plan en parejas- Se disculpó Rosalie

- No fue culpa de nadie, después de todo, los únicos que conocíamos la isla éramos Bella y yo… No sabíamos que tú y Emmet se encontrarían con Alice y Jasper- Contestó Edward en tono calmado.

- Aunque debimos planearlo mejor y traer mapas o algo para ubicarnos y que no se dañara el plan- Alice comentó de manera pensativa.

Jasper se rascó la cabeza mirando hacía el horizonte - De igual forma ya pasó todo y es mejor que volvamos a la cabaña porque ya empezó a oscurecer- Dijo en tono neutro.

- Me parece buena idea. Además podemos ir a comer porque ya está empezando a dar hambre- Comentó Emmet.

Todos soltamos una pequeña carcajada por el comentario de Emmet y empezamos la caminata hasta la cabaña, dirigida por Edward y por mí, el resto de nuestros amigos iban unos cuantos pasos detrás de nosotros, yo creo que lo hacían para darnos algo de privacidad pero no era lo mismo y Edward se estaba comportando algo extraño, iba demasiado callado y pensativo. Traté de no prestarle demasiada atención y me concentré en pensar que debían ser ideas mías o que él estaba triste porque no podíamos estar tiempo a solas; de igual forma, no quería armar una tormenta en un vaso de agua y si él seguía comportándose tan extraño, entonces le preguntaría.

Cuando llegamos a la cabaña, decidimos que todos colaboraríamos para hacer la cena, así que cada uno se encargó de realizar una tarea específica y no demoramos mucho tiempo cocinando. Pasamos un momento agradable porque todos hacíamos comentarios divertidos o bromas, pero como siempre, Emmet era el más emocionado con la idea de hacernos reír, por lo tanto, él era el que hablaba la mayor parte del tiempo mientras se encargaba de picar algunas verduras para la ensalada.

Comimos entre risas y luego pasamos a la sala de estar para relajarnos un poco, vimos una película que combinaba algo de terror y romance, o por lo menos, eso fue lo que alcancé a ver: Alice y Jasper se la pasaron la mayor parte del tiempo en su burbuja personal y dudo que le hayan prestado atención a la película, Emmet y Rosalie estaban bastante ocupados fingiendo que se ignoraban como para saber de qué iba la película, por último, Edward y yo estábamos en nuestro habitual intercambio de miradas, en otras palabras, se podía decir que estábamos en una burbuja similar a la que compartían Alice y Jasper… Por lo tanto, ninguno de nosotros nos concentramos en ver la película y esto era lo último en nuestra lista de prioridades.

Luego de eso, a Alice se le ocurrió la maravillosa idea de hacer una noche de juegos, según ella, quería que todos nosotros permaneciéramos despiertos toda la noche jugando. Emmet y yo estuvimos de acuerdo en que sería un plan divertido pero Rosalie y Edward no necesariamente estuvieron de acuerdo con nosotros, así que Jasper tuvo que decidir. Alice lo miraba con cara de borreguito a medio morir porque sabía que Jasper no se podía resistir a esa mirada y terminaría haciendo lo que ella quería.

Jasper soltó un suspiro y miró a Alice con detenimiento – Lo siento Alice, esta vez no será como tú quieres-

- ¿Por qué?- Preguntó ella haciendo un puchero de tristeza.

- Hoy estuvimos en una caminata y no creo ser el único que está cansado, además, Rosalie y Edward no están muy entusiasmados con la idea y creo que es mejor que respetemos su decisión… Otro día será- Dijo lo último y se acercó a abrazarla para después darle un sonoro beso en la mejilla.

- Será mejor que vayamos a dormir- Dije para romper el ambiente meloso en el que estaban Alice y Jasper.

- Creo que es lo mejor que podemos hacer por ahora- Comentó Emmet

Todos nos despedimos, Alice seguía haciendo su puchero triste porque no se había hecho lo que ella quería pero Jasper la mimó hasta que los perdimos de vista porque se fueron a su respectiva habitación, Emmet y Rosalie también se fueron a sus habitaciones separadas y los últimos que quedamos en la sala de estar fuimos Edward y yo. Él estaba sentado en el sofá y no se quería mover de allí y para ser sincera, yo tampoco quería hacerlo, estaba muy cansada por el largo recorrido que hicimos el día de hoy y no quería mover ni un dedo.

Edward se levantó de su puesto y me tendió su mano derecha mientras sonreía para que yo imitara su acción y me pusiera en pie. Le sonreí pero no le di la mano porque seguía cansada.

- ¿Qué pasa?- Me preguntó arqueando una ceja.

- Estoy muy cansada. De ser por mí, me quedaría a dormir aquí esta noche- Le respondí con una sonrisa.

Él me miró pensativo – No quieres caminar hasta la habitación ¿Verdad?- Preguntó con una sonrisa pícara.

Yo asentí en silencio entonces él se acercó a mí y me levantó en sus fuertes y musculosos brazos. Sin razón alguna, yo empecé a reír sin poder detenerme mientras hacía pataleta para que Edward me bajara, aunque eso era lo que menos quería y por suerte, Edward lo notó, no me bajó sino hasta que llegamos a nuestra habitación y me puso delicadamente sobre la cama. Sonreí sin poder evitarlo, él se iba a alejar de mí pero una fuerza extraña me obligó a acercarlo de nuevo hasta mí, así que tomé el cuello de su camisa y lo halé hasta donde yo estaba, me acerqué un poco más y besé delicadamente sus labios. Al principio, no era nada más que un beso dulce y romántico pero poco a poco, se fue transformando en un beso lento y apasionado, a tal punto que no quería separarme de él ni por un segundo y sentía que la ropa nos estaba sobrando. Nos besábamos en forma desesperada, él estaba sobre mí y ambos sabíamos con exactitud, qué seguiría después de esto, no era ningún misterio para los dos que esto sucedería en algún momento y con el calor del momento no queríamos pensar en si esto era lo correcto o no… Bueno la verdad no sé si él lo pensó, por mi parte eso era lo que menos me importaba porque solo quería sentirme plena junto a él y las consecuencias las afrontaría después. Por lo menos, eso era lo que estaba "pensando" yo en ese momento, porque no tenía ni la menor idea de lo que pasaba por la mente de él.

Después de durar un par de minutos besándonos desesperadamente, sin pensar en nada más que el momento tan mágico y especial que estábamos viviendo, pensé que ya era hora de dar el siguiente paso, siendo consciente de que Edward no lo daría. Como yo estaba debajo de él, empecé a abrir mis piernas un poco y bajé mis manos hasta su pecho para luego comenzar a desabrochar su camisa. Él trató de detener el beso, acunando mi cara entre sus manos y luego me miró con una mezcla entre ternura y amor.

- ¿Estas segura de que esto es lo que quieres?... No quiero que te arrepientas después- Dijo en un susurro, muy cerca de mis labios.

- Nunca me arrepentiré de esto porque estoy segura de que te amo con todo mí ser- Le respondí sin titubeos, lo volví a besar para continuar con mi trabajo de quitarle su camisa.

Fijé mi vista en sus ojos y luego pasé a observar su boca con detenimiento, pude notar una pequeña sonrisa curvada en su perfecto rostro y entonces, no tuve ninguna duda de que estaba haciendo lo correcto. Terminé con su blusa y me concentré en deshacerme de su pantalón, solo hasta que lo conseguí me di cuenta de que yo estaba en ropa interior, estaba tan concentrada tratando de desnudar a mi marido que no me fijé en qué momento él me había dejado en tan solo esas prendas. Lo miré con una expresión asombrada y él solo me mostró una de sus habituales sonrisas torcidas. Me sentía muy acalorada y húmeda al mismo tiempo, no resistía otro segundo más sin tener a Edward dentro de mí y el deseo se hizo mayor en cuanto sentí su erección entre mis piernas, lo peor era que él seguía en bóxer y estaba intentando desabrochar mi sostén, yo no perdí el tiempo y pasé mis manos por su pecho, luego bajé hasta su cintura y traté de deslizar suavemente su única prenda y cuando los tiré al otro extremo de la habitación, me di cuenta de que él estaba teniendo problemas para deshacerse de mi sujetador, así que para ayudarle un poco, pasé mis manos por su cuello y me aferré a él de forma que quedáramos más juntos.

Después de eso, todo se hizo más sencillo y él logró quitarme la prenda con demasiada facilidad, ya solo quedaba la parte más estorbosa y eran mis bragas, miré a Edward con ojos suplicantes para que me la quitara de una vez por todas y comenzara con el juego que tanto habíamos esperado. Él solo me sonrió y empezó a besar mi cuello de forma romántica, pasó sus manos a cada lado de mi cintura y me quitó mis bragas de la misma forma lenta y delicada que yo le había quitado su bóxer, lo que él no sabía era que yo estaba muriendo internamente por combustión y lo que más quería era que el entrara en mí. Después de unos minutos que se me hicieron eternos, yo separé mis piernas un poco más para que Edward se posicionara dentro de mí, esperaba que él fuera brusco y salvaje pero sucedió todo lo contrario: Él fue muy tierno y prestaba especial atención en no hacerme ningún daño, ya que él sabía que yo era virgen. Entró en mí delicadamente, sus embestidas fueron lentas y seguras, para mí, eso fue más que suficiente: Estaba disfrutando de cada momento que estaba junto a él, que estaba con él de esta forma tan íntima y especial, era la primera vez que estábamos tan cerca el uno del otro y no quería desperdiciar el momento, quería que durara para siempre. Me sentía tan feliz, excitada y no tardé mucho en llegar a mi propio cielo personal, nunca imaginé que esto se sintiera tan inmejorable.

Quedé exhausta y por la expresión que Edward tenía en su rostro, supe que él había llegado a su orgasmo, unos cuantos segundos luego de que yo lo hiciera. Él suspiró y dejó caer su peso en la cama, a pocos centímetros del lugar donde yo me encontraba, en ningún momento dejó de mirarme o sonreírme, cuando terminamos quitó unos cuantos cabellos que estaban esparcidos en mi rostro y posó sus manos sobre mis mejillas.

- Fue la mejor noche de mi existencia, te amo- Dijo en un susurro y se acercó para besarme lentamente.

- Yo también te amo. Gracias por convertirte en el hombre de mi vida – Le dije sonriendo.

Nos abrazamos uno al otro, puse mi cabeza en el pecho de Edward. Sentí que mi cuerpo me pesaba y no podía ni quería moverme del lugar donde me encontraba, Edward me dio un beso en la frente y luego recargó su cabeza sobre la mía. No recuerdo en qué momento me dormí, solo me dejé llevar por el inevitable cansancio que experimentaba en ese entonces.

Ya llevábamos cuatro días de vacaciones en la isla Esme, todo había sido perfecto desde aquella inolvidable noche con Edward: él no se había vuelto a comportar extraño, a parte del hecho de que él y yo despertábamos de muy buen humor en las mañanas, nos ofrecíamos a hacer el desayuno y participábamos en todas las locas ideas de Alice. Creo que nuestros amigos sospechaban algo de lo bien que iba nuestra relación pero no decían nada y hasta me atrevería a decir, que se sentían felices por nosotros y lo digo porque en el tercer día mientras almorzábamos en la playa a Emmet se le escapó un ligero comentario acerca de nuestro cambio de humor e inmediatamente, Jasper, Alice y Rosalie lo silenciaron y luego nos miraron a Edward y a mí con una sonrisa cómplice; Luego de eso nos miraron de una manera especial y Alice hizo un brindis con un pequeño toque implícito en él, que hacía referencia a la larga duración de cada una de nuestras relaciones (Para esa época, Emmet y Rosalie habían formalizado su relación y ya eran novios, todos nos alegramos mucho por ellos y continuamos con nuestra comida) .

De todas formas, la culpa del indiscreto comentario no era completamente de Emmet porque acepto que la noche anterior fuimos algo ruidosos y no tengo ninguna duda de que nos hayan escuchado. Cuando lo comenté con Edward no pude evitar sonrojarme violentamente, él en cambio, no le prestó mucha atención y lo tomó como algo natural, solo me dijo que nos relajáramos porque ellos lo harían en algún momento de sus vidas y que no teníamos por qué avergonzarnos si nos amábamos profundamente… Eso logró tranquilizarme y no me volvía preocupar por lo que pensaran mis amigos respecto a ese tema, aunque algo me decía que ellos no estaban pensando nada malo sobre nosotros entonces parecía ridículo que yo estuviera tan concentrada preocupándome por algo que no tenía mucha importancia.

Todos estábamos volviendo de una pequeña caminata (cortesía de Alice), esta no fue tan larga como para que estuviéramos cansados pero si necesitábamos un pequeño respiro. Las chicas y yo fuimos a sentarnos en el sofá de cuero mientras los chicos iban por vasos con agua para continuar con nuestro día repleto de actividades. Las chicas y yo nos quedamos un rato hablando sobre temas triviales, hasta que notamos que ya había pasado mucho tiempo desde que los chicos se habían ido y no teníamos ninguna pista de ellos, Alice empezó a preocuparse y me contagió a mí su sentimiento de angustia, la única que trataba de permanecer calmada era Rosalie y lo hacía solo por nosotras.

- Deberíamos ir a buscarlos- Propuso Alice con un tono de voz desesperado.

- Deben estar en la cocina, no creo que sea para tanto- Le respondió Rosalie tratando de calmarla y puso una mano sobre su hombro.

- Entonces vamos a la cocina y salimos de dudas de una vez por todas- Propuse tratando de sonar calmada, aunque fallé miserablemente. Sin embargo, Alice y Rosalie me apoyaron y juntas fuimos hasta la cocina para ver que sucedía con los chicos.

Cuando llegamos, no había ninguna pista de ellos y las tres nos asustamos porque la cocina no era tan grande como para que ellos pudieran esconderse o perderse, a Alice se le ocurrió ir hasta la puerta trasera de la cabaña y nos llamó para que viéramos que los chicos estaban bien, solo que estaban escondidos detrás de un arbusto como si estuvieran vigilando a alguien. Una angustia inexplicable invadió mi cuerpo y por la cara de Rosalie y Alice supe que ellas estaban en la misma situación que yo, ninguna de nosotras sabíamos que hacer en esta situación: Parecía que ellos estaban vigilando a alguien y si llegábamos nosotras quizás podríamos arruinar su plan y quedaríamos muy mal con ellos, pero tampoco podíamos quedarnos aquí con la intriga y preocupación que sentíamos.

Di media vuelta y suspiré tratando de calmarme para pensar que era lo mejor que podía hacer en esta situación, hasta que vi a una mujer delgada de cabellos rubios cerca de la playa acompañada por un hombre musculoso y de cabello oscuro; parecía que iban tomados de la mano y no pude distinguir muy bien sus rostros porque estaban muy lejos. Entonces noté que esas eran las dos personas a las que Edward, Jasper y Emmet estaban observando con tanto detenimiento. Les avisé a Rosalie y Alice mediante una pequeña seña con mis manos, la expresión de Rosalie no tuvo precio, se asemejaba a una persona aterrorizada con la imagen que tenía en frente, ella se abrazó a Alice y a mí, seguido empezó a llorar desconsoladamente en silencio y nos llevó a Alice y a mí hasta la sala de estar.

- Rose cálmate ¿Qué te pasa?- L pregunté tratando de consolarla.

Ella empezó a balbucear pero no se entendía nada de lo que decía, apenas unas pocas frases como "me encontró" o "¿Qué haré ahora?" Alice y yo manteníamos expresiones confundidas en nuestros rostros porque no sabíamos de qué estaba hablando. Dejamos que se desahogara por más tiempo, nosotras le dábamos aliento poniendo nuestras manos en su hombro, haciéndole masajes en la espalda o animándola para que nos contara que le pasaba. Después de unos diez minutos ella empezó a suspirar y con eso calmaba, poco a poco, sus lágrimas.

- La mujer a quien estaba observando los muchachos se trataba de… Tanya- Le costó algo de trabajo pronunciar el nombre de ella, pero al final lo logró y se abrazó a sus rodillas, suspiró de nuevo para continuar con su relato – Y el chico con el que se encontraba era… Riley- Terminó de decir el nombre de su ex novio y sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas, Alice y yo la abrazamos, no sabíamos qué más hacer.

Cuando Rosalie estaba un poco más calmada, fue a limpiarse la cara mientras Alice y yo pensábamos que podíamos hacer para resolver esta situación. Lo más lógico sería tomar el avión e irnos a otro país, el problema se basaba en qué no podíamos dejar que Tanya o Riley nos vieran salir de la isla. La otra idea que se nos ocurrió fue salir a enfrentarlos a los dos pero pensamos en los sentimiento de Rosalie y ella no se veía preparada para este momento entonces decidimos posponerlo hasta que ella estuviera bien.

Alice tomó su teléfono celular para llamar a Jasper e informarle del plan que teníamos, por suerte, él tenía su celular en modo silencioso así que ni Tanya ni Riley se dieron cuenta de que nosotros estábamos al tanto de su presencia en la isla. Tomamos todas nuestras cosas y empacamos lo más rápido que pudimos, llegamos a nuestro avión sin ser detectados por ellos y salimos de la isla en cuanto pudimos.

Por suerte, ninguno de los que nos estaban siguiendo se dieron cuenta de que nosotros dejamos la isla apenas notamos que ellos estaban allí. Rosalie se veía bastante afectada por todo lo que estaba pasando y Emmet estaba haciendo un gran trabajo al consolarla y tratar de calmarla, durante todo el viaje no hizo nada más que retenerla en sus brazos y tratar de consentirla para que no se sintiera tan triste con todo lo que estaba viviendo, aunque para ser sincera, era muy difícil olvidar una situación como esa y pretender que nada estuviera pasando. Yo me recosté sobre el pecho de Edward mientras pensaba que Rosalie era una mujer muy fuerte por afrontar con tanto valor todo lo que estaba viviendo y Emmet era el hombre perfecto para ella porque la apoyaba sin importar que tipo de circunstancias estuviera viviendo.

Ya llevábamos un par de horas de vuelo, todos estábamos estupefactos por lo que había pasado y no creíamos que nos hubiéramos tenido que ir de forma tan inmediata solo porque llegaron dos personas a cambiar nuestros planes. No le dijimos nada al piloto sobre nuestro destino porque aún no lo teníamos claro, solo sabíamos que queríamos irnos lo más pronto posible de la isla y así fue. Rosalie estaba dormida sobre el pecho de Emmet y él, a su vez, tenía recargada su cabeza sobre la de ella y también estaba dormido. Alice y Jasper estaban hablando sobre sus planes para el futuro y algunos de los viajes que tenía programados Jasper para cuando regresara al ejército. Edward y yo estábamos hablando de lo que haríamos en cuanto regresáramos a Forks y dejáramos de lado toda esta locura de Tanya y Riley siguiéndonos. Edward siempre hablaba de su plan para volver a tener nuestra luna de miel aunque no me daba muchos detalles al respecto porque se suponía que era una sorpresa y para ser sincera yo estaba bastante emocionada con eso y le preguntaba todo lo que podía pero él no me daba muchas pistas y al final decidí dejar de insistir, pensé en qué pasaría lo que tendría que pasar.

Nuestra primera parada fue Paris- Francia, me apreció perfecto nuestro destino ya que dicen que esa es la ciudad del amor y no podría ser más perfecto que el piloto decidiera traernos aquí. Yo no era la única feliz de estar aquí, por las sonrisas que tenían mis amigos y Edward, daba por hecho que esta sería una experiencia inmejorable y que pasaríamos los mejores días de nuestra vida.


Espero que les haya gustado el capítulo, sé que me tardé en escribirlo pero con todo esto de las fiestas decembrinas solo he estado con mi familia. Este capítulo fue como su "regalo de navidad" o algo así, esa era la idea que tenía en un principio, pensé en actualizar mañana pero sabía que no tendría tiempo y no sabría cuando actualizaría. No sé que pensaron de la parte del lemmon, no sé si lo notaron pero no soy muy buena escribiendo eso y no lo hago muy seguido, una amiga me ayudó a mejorarlo y creo que quedó bastante mejor a lo que yo tenía.

Por último, les quiero agradecer a todas ustedes por seguir mi historia y dejar sus comentarios, no sé cuando pueda actualizar de nuevo pero les recomiendo que estén al tanto de ello. GRACIAS POR SU APOYO.