Basando en los 30 días de tu OTP.
Pequeño crossover con Haikyuu! :'D
Love Story.
Día veintiséis: Casándose.
―Mi nombre es Oikawa Tooru. ―se presentó, sonriendo. Kasamatsu estrechó su mano cortésmente.
―Kasamatsu Yukio, un placer conocerte. ―dijo, soltando su mano. ―Supongo que buscas el gimnasio de vóley. ¿No? ―concluyó al ver su ropa deportiva y la maleta que llevaba.
―Eh, sí. ―rascó su mejilla, confundido. ― ¿No es aquí?
―No, este es el de basquetbol. ―rio, ante la confusión del otro. ―El de vóley está en el ala oeste. Puedo llevarte si gustas.
―Está bien, senpai. ―intervino Kise, sonriendo. Tooru lo miró con una ceja alzada, lucía como los tipos que odiaba, Tobio y Ushibaka. ―Yo puedo acompañarlo.
―Tú tienes que dar otras cincuenta vueltas por haber llegado tarde. ―sentenció el mayor, cruzándose de brazos. ― ¡Andando, Kise!
―Pero Senpai…―masculló, para después atraerlo un poco a él para susurrarle. ―estoy seguro que él te está mirando con ojos lascivos.
― ¿Qué?
―Te mira como yo te miro.
― ¿Y cómo mierda se supone que me miras, modelo de cuarta? ―gruñó, con una venita en la cabeza. ― ¡Andando con las vueltas! ―gritó, dándole una patada.
― ¿Hay algún problema? ―preguntó Tooru, extrañado.
―No, no. Sólo tengo un As idiota. ―bufó, caminando a la salida. ―Vamos, te llevaré.
Oikawa no tardó mucho tiempo en seguirlo. ―Que coincidencia, yo tengo al más fabuloso As del mundo.
―Preséntamelo, quizás pueda jugar al básquet. ―rio.
―A decir verdad, te pareces mucho a él. ―comentó el castaño, observándolo de cerca. Logrando incomodar un poco al capitán de Kaijou. ―Iwa-chan tiene un gemelo de ojos bonitos. Algo así.
Unas chicas chillaron a lo lejos, detrás de un árbol Kise observaba al recién llegado con una expresión sombría en la cara, imaginándose el futuro asesinato. ¡Y ahora… cómo se atrevía si quiera a rodear a su amado Senpai por los hombros!
― ¡Senpai, mándalo a volar! ―gritó bajito, golpeando el árbol. ― ¿Dónde están esas hermosas patadas de las que me enamore?
Una idea que no le gusto, llego de repente a su cabeza.
― ¡No, Senpai, no lo patees! Seguro acaba igual de enamorado que yo.
―Eres el único que lo hace. ―pensó una chica con los ojos en blanco detrás de él. Quizás fuera mejor comenzar a idolatrar a Tanaka-kun, el rival de Kise en el modelaje.
Al volver, Kasamatsu se encontró con Kise corriendo en su máxima potencia. Y sólo basto que le aventará el balón a la cara para que este se detuviera de inmediato.
― ¡Kise, idiota! ¡Te puedes lastimar un ligamento corriendo a esa velocidad! ―regañó, con las manos en la cintura. ― ¿Qué mierda te pasa?
― ¡Senpai, cásate conmigo! ―pidió, hincándose para tomar su mano. ―Prometo ser el mejor de los esposos, serte fiel hasta en los fines de semana que pase con Aominecchi y Kurokocchi. No caer en tentaciones, y añorarte cada día del año.
Kasamatsu escuchó de inmediato las risas de Moriyama detrás de él. Su cara encendida como un foquillo de navidad, sus pensamientos descoordinados y el nerviosismo, le impidieron agarrar a Kise a patadas cuando le plantó un beso en los labios.
Lo que Kasamatsu no sabía en ese momento era que Kise se había imaginado que ese tal Toro o como quiera que se llamase, se volvía amigo súper íntimo de Kasamatsu. Y así como en Toy Story 2 cuando Andy se deshacía de Woody, le pasaba lo mismo a él, con un Senpai y el otro riéndose en su cara mientras él vestía como vagabundo abandonado. Bueno, él se veía bien… pero Kasamatsu-senpai con él de acompañante dañaba mucho los ojos.
Y por supuesto antes de que Toro supiera que Kasamatsu Yukio era lo más deseado en el mundo; quitando a Kagami, claro, él quedaba en primer lugar. Era mejor pedirle matrimonio desde ahora. Pues definitivamente aquel castaño nunca de los nunca tendría como esposo a su querido Senpai.
Y en la parte oeste de Kaijo, Tooru estornudo con fuerza.
― ¡Si te resfrías te golpearé! ―gritó Iwaizumi.
― ¡Iwa-chan, qué cruel!
MimiChibi-Diethel.
