Les traigo nuevamente otro capi relacionado con el quidditch que espero les guste, los nombres son fieles de Rowling y no me inventé nada, jaja, me dió flojera, la verdad, además, ella ya lo hizo y le quedaron muy bien.


QUIDDITTCH

-Despierta, dormilona- sacudió Parkinson a la perezosa castaña ojiverde que se negaba a salir de la cama esa soleada tarde en el colegio.

-Quiero dormir la siesta toda la tarde Pansy- gruñó la chica metiéndose otra vez a la cama

-Hoy es jueves, ¿recuerdas?, ¿Quiddittch?, ¿Slytherin?, ¿Draco?

Astoria se levantó como de rayo, recordando que el rubio chico le había prometido la snitch en el partido de ese día y calzándose unos vaqueros negros y una camisa blanca de manga larga con botones adelante, saltó a la sala común con su túnica en la mano. En la sala, todo Slytherin revoloteaba listo para apoyar a su equipo en el primer partido de la temporada contra los Ravenclaw y agitaban las banderillas verde y plata con el escudo de la serpiente en señal de apoyo a su capitán Marcus Flint y al buscador estrella Draco Malfoy, quien no había hecho su aparición.

La ojiverde no quiso tomar una de las banderitas para que el blondo no sintiera que ella se deshacía en apoyo para él, su plan era ir a apoyar "normalmente", como le correspondía por ser su casa, pero el en fondo, ella se derretía de nervios sólo al pensar que vería a Draco en acción en el campo. Se imaginó a su príncipe ojigris ataviado con su uniforme de Quiddittch y lo veía tan apuesto, tan decidido en el juego, dispuesto a ganar a costa de lo que fuera, tan…

-¡Draco!- se exaltó al verlo justamente atrás de ella y murmurándole al oído "Hoy la snitch es tuya".

Se volvió hacia él con el corazón queriendo salírsele del pecho por la emoción y le dijo con actitud fingida de seguridad

-Vamos a ganar, Draco.

El chico se inclinó un poco para besar su frente y salió altivamente portando en la mano derecha su reluciente escoba, en actitud irresistible para ella y para muchas chicas de la casa. Ese era su chico malo, invitándola a hacer lo prohibido. Eso era Draco para ella, una deliciosa tentación.

-¡Draco te apoyamos siempre!- Se escuchó la voz de Dominique Halliwell, quien salía en ese momento de su recámara con un botón alusivo en la túnica al rubio buscador. Este no se volvió y sólo levantó la mano a lo lejos. Astoria rodó los ojos y Halliwell presumía a las demás:

-¡Me ha saludado!, ¿Lo han visto, verdad?

Las demás asintieron emocionadas y Pansy intervino mordaz:

-Pues últimamente he visto a Draco muy desinteresado en ti, Dominique, sinceramente yo que tú perdía toda esperanza.

-El hecho de que tú no hayas llegado a nada con él en todo el tiempo que estuviste loca por sus huesos, no significa que yo ya haya perdido la batalla, querida.

Pansy se giró hacia ella como una pantera para írsele encima a esa "rubiecilla fácil", pero Astoria fue más rápida y la sostuvo por detrás como pudo para evitar que eso fuera a mayores. Dominique retrocedió asustada, escudándose en sus amigas a al ver a la enfurecida pelinegra no temerle a nada para atacarla físicamente.

-¡No vale la pena, Pansy, ésta tonta no tiene idea de lo que dice!, ¡Su escaso cerebro no trabaja más que con una neurona, no te rebajes y vámonos!

La ojiazul recuperó la postura y mirando amenazadoramente a la rubia, le siseó:

-Para tu conocimiento he sido lo suficientemente inteligente para entender que Draco no era de ningún modo para mí y ahora soy feliz con Theodore. Es una verdadera lástima que tú sigas ahí sabiendo perfectamente que él va a casarse tarde o temprano con Astoria y tú eres menos que un juguete de segunda mano para él. Para que lo sepas, él despertará día a día entre sus brazos mientras tú ni siquiera figurarás en la escena!

-¡Eso no es cierto!, -gimió Halliwell, ¡Draco no…!

-¡Cállate de una vez Dominique y no me hagas perder la paciencia a mí con tus estupideces! Si no quieres arrepentirte sal de inmediato de aquí y cuidado con tu lengua venenosa que sólo suelta una sarta de idioteces, una tras otra!, ¡Desaparece ahora! -exclamó Astoria.

La chica y sus amigas de inmediato salieron de las mazmorras con una Dominique llorosa que decía al alejarse:

-¡Maldita la hora en que viniste de Beauxbeatons a quitarme a Draco, Astoria!

La ojiverde volteó a ver a Pansy, quien todavía no salía de su enorme enojo y conciliadora le dijo:

-No pasa nada, Pansy, la conoces bien y habla por hablar…

-Es cierto que Draco fue mi ilusión por mucho tiempo, Astoria, pero era solo eso, ilusión y finalmente lo entendí; eso ya pasó y hoy no queda en mí más que amistad para él y quiero que eso quede muy en claro entre nosotras.

-No te preocupes, lo sé y no tienes que decirlo más, pero quiero que sepas también que entre Draco y yo sólo hay una buena relación y nada más por ahora , pero me importa mucho cómo te sientes tú.

-Estoy feliz de verlo contigo porque eres la indicada para él. No podía ser de otra manera.

Astoria sonrió y abrazó a su amiga, quien correspondió aliviada, sabiendo que las cosas iban por buen camino.

-Vamos o llegaremos tarde al partido - repuso la castaña y la ojiazul se compuso la túnica y altivamente levantó el rostro para caminar orgullosa hacia el campo de Quiddittch acompañada de Astoria.

-He visto como miras a Draco, le decía en el camino, en una de éstas, lo vas a desgastar de tanto verlo- sonrió Parkinson.

-Vamos, Pansy, que tú te acabas a Theo cada vez que lo ves.

-¡Eso es otra cosa!

-Es lo mismo.

-Supe que te besó.

-¿Qué?

-Draco te besó.

-¿Cómo lo…?

-Estoy en todo, querida, no me menosprecies. Y bien, ¿Qué tal estuvo?

-Un sueño, Pansy, fue un sueño, no sé decirte que sintió él pero yo estaba en las nubes -la pelinegra sonrió.

-No dudes que él también lo estaba. niña, después de verlos en la fiesta de su compromiso puedo decirte que lo que Draco siente por ti es verdadero y profundo, se llama amor, creo, pero su orgullo aún es más grande y lo sigue dominando demasiado aún como para aceptarlo abiertamente. Dale tiempo y lo verás con tus propios ojos.

Ambas llegaban al estadio del colegio y Pansy buscó a Theo para sentar con él. Astoria no quiso hacer mal tercio con la pareja y buscó a los leones, quienes portaban insignias en sus túnicas manifestando su apoyo a Ravenclaw. Hufflepuff, por su parte, estaba dividido entre el apoyo a las serpientes y otros más se decantaban definitivamente por los tejones de Howgarts. Al ver a sus amigos de Gryffindor, Astoria se acercó a ellos con un puchero en la cara.

-¿Por qué Ravenclaw? -inquirió al ver sus insignias.

-¡No esperabas que nos vistiéramos de verde y plata con el botón de Malfoy colgándonos de la túnica!, ¿Verdad?- frunció el ceño el pelirrojo.

-La verdad sí lo esperaba- repuso la castaña de Slytherin. El trío hizo una mueca de descontento ante la absurda suposición de la chica y ella echó a reír al verlos.

-¡Por supuesto que no, chicos!, era una broma, pero no importa, igual ganaremos hoy.

-Pues espero que no- acotó el Weasley.

-Vamos, Ron reconoce que Slytherin tiene buen equipo.

-¿Slytherin o Draco? - La chica se ruborizó de inmediato al escucharlo.

-¡Ya, ya, ya!, no me hagas caso, Astoria - repuso al ver las caras largas de Harry y Hermione- Sí, son buenos y Malfoy es buen buscador aunque me pese y muy rápido para mi gusto. Es un duro rival en el aire.

-Astoria le sonrió al chico, quien le devolvía el mismo gesto y los cuatro se dispusieron a ver el partido y saludaron disimuladamente a Ginny sentada unas gradas más debajo de ellos, guardando las apariencias.

Los jugadores se elevaban es sus escobas y la voz del narrador Lee Jordan resonaba por todo el campo aprestándose a narrar el partido. La castaña de Slytherin saludaba a Blaise Zabini, quien ataviado en su flamante uniforme nuevo, fue el primero de las serpientes en tomar posición como golpeador y agitaba la mano hacia ella correspondiendo al saludo.

Al instante, la chica sintió una gélida y conocida mirada y se topó con el dueño de esos ojos de mercurio quien la veía levantando una ceja y con una media sonrisa. La muchacha le hizo una tímida seña con la mano y le sonrió al mismo tiempo. Draco tomaba su posición como buscador.

Los Ravenclaw salían airosos ahora al vuelo acomodándose y una vez listo todo, Madame Hooch sacó las pelotas y dando el silbatazo inicial soltó la quaffle y la bludger al juego, perdiéndose ésta por entre los jugadores, quienes se esforzaban por dominarla y meterla a través del aro y conseguir puntos.

Acto seguido, sacó la dorada pelotita y mostrándola a los buscadores de ambos equipos, la dejó libre para que volara a su antojo, dando inicio así al partido. Draco se agazapó en su escoba y tomando velocidad y más altura, salió a la caza de la Snitch raudo cual rayo aproximándose a la tierra. La narración empezaba de ésta forma:

-¡Bienvenidos al primer partido de la temporada abierta de Quiddittch en Howgarts!, en ésta ocasión, se enfrentarán en interesante duelo las casas de Ravenclaw y Slytherin, quienes buscarán obtener la victoria para sus respectivos equipos. El Quiddittch es cuestión de rapidez y tenacidad, así que nada está dicho aún y veamos el encuentro. El capitán de las águilas, Roger Davis se apresura a golpear la quaffle que va a parar a manos de Duncan Inglebee, quien a su vez, da un certero bateo para enviarla directamente al aro de los verde plata, anotando así el primer tanto de la tarde para Ravenclaw.

Se oyeron ovaciones desde la tribuna de las aves y los Gryffindor se ponían de pie para aplaudir la ventaja sobre las serpientes, quienes a su vez miraban silenciosos con el semblante adusto el desarrollo del juego. Confiaban en los suyos y la batalla aún no estaba perdida para ellos, al contrario, esto acababa de empezar.

-¡Damas y caballeros de Howgarts, esto se pone interesante al ver a Flint reunir a su equipo y dar instrucciones de juego para intentar revertir el marcador a su favor o por lo menos conseguir el empate para su casa. ¡Pero qué es esto, la bludger se aproxima rápidamente hacia Blaise Zabini, quien con una estupenda habilidad, la lanza velozmente para Peregrin Derryck, quien la intercepta astutamente y la envía a Pucey esquivando al cazador azul Randolph Burrow, yendo a parar precisamente esa pelota hasta el aro flanqueado por Grant Page, quien no logra detenerla, anotando así el empate para Slytherin!

Esta vez las serpientes ondearon jubilosas sus banderines y se escuchó el estruendo de los aplausos y expresiones de alegría. Sin duda, el Quiddittch era la única ocasión donde los verde plata se animaban a mostrar abiertamente sus emociones, poniéndolos al parejo con las demás casas.

-¡Esto no está decidido para nadie y nuevamente tenemos a la rebotona quaffle en el aire, jugueteando con Bradley y Chambers de Ravenclaw, quienes no logran asestarle el golpe; interviene ahora Flint para intentar darle y no logra encuadrarla bien hacia el aro haciendo un intento fallido para los verde plata!. ¡Regresa la bludger y ésta vez es Lucian Bole, quien se acerca a ella rematando con un tiro que llega hasta Zabini, para mandarla perfectamente dentro del aro de las águilas. ¡Punto para Slytherin!, ¡Qué partido el de hoy, compañeros de Howgarts, esto es verdaderamente digno de apertura!

Para ese entonces, las gradas rebosaban en apoyo para ambos equipos y Astoria seguía nerviosamente el vuelo de Draco, quien buscaba la Snitch sin resultado. Ron se veía visiblemente molesto por el marcador y Harry y Hermione esperaban el nuevo empate, pero con la incertidumbre asomada en sus rostros. Theo y Pansy disfrutaban el partido orgullosos de los resultados y los demás se debatían entre porras para las dos casas.

-¡En éste preciso momento acaba de hacer su aparición la rebelde pelota dorada y los dos buscadores se apresuran a tomar vuelo para intentar darle alcance codo a codo!, Jason Samuels, en sustitución temporal de Cho Chang, quien se lesionó en la práctica pasada del equipo, toma la delantera para apoderarse de la snitch, eso si Draco Malfoy se lo permite, porque viene ya enfilándose velozmente hacia la caprichosa pelotilla que revolotea en medio del campo!. ¡Una peligrosa bludger amenaza con golpear a Malfoy, pero el Príncipe de las Serpientes la esquiva con un espectacular giro que lo deja impulsado de nueva cuenta para seguir tras la caza de la dorada presea! Samuels se inclina para agarrar mayor velocidad, imitando al verde plata, quien ha logrado un poco de ventaja, pero no por mucho tiempo!

-¡Ahora son las águilas azules quienes acaban de anotar el empate con los de la insignia de la serpiente gracias a un certero tiro de Chambers!, ¡Bien hecho, Ravenclaw! El orgullo herido de Slytherin es un poderoso enemigo y buscará la victoria a como dé lugar hoy! Samuels y Malfoy no pierden de vista la snitch, que ondea cerca de ellos sin dejarse atrapar. ¡Rápidamente va subiendo más y más seguida de los buscadores y se lanza en descenso en un movimiento de picada para matar de un infarto a cualquiera! Draco Malfoy se sostiene fuertemente de la escoba y Samuels hace lo mismo sin dar tregua porque éste vuelo es el decisivo para cualquiera de los dos. Se adelanta Malfoy y Samuels se ve obligado a girar hacia la izquierda porque ha perdido momentáneamente el control de la nimbus, saliendo así de la búsqueda; situación que es aprovechada por el rubio Príncipe de Slytherin quien en éste momento extiende la mano enguantada para atrapar definitivamente la pelotita dorada, marcando así el fin del partido con un empate de anotaciones y la victoria a manos de la insignia verde-pata, ¡Bien jugado, Slytherin, ¡felicidades y nos vemos en la próxima ocasión en éste mismo estadio enfrentándose Hufflepuff contra Gryffindor para saber quién será el próximo rival de las serpientes que obtienen la gloria el día de hoy. Hasta la vista y nos comentamos después.

Se acabó el juego y los leones se encontraban algo decepcionados con la victoria de sus favoritos, en especial Ron, porque tenía la firme convicción de que las águilas de Ravenclaw resultarían vencedores. Draco buscó con la vista a Astoria, quien lo veía ya de pie, con porte orgulloso por la victoria obtenida y un brazo en la cintura mientras esbozaba una sonrisa para el buscador verde plata.

El blondo levantó triunfante la snitch hacia ella y dibujó en sus labios un claro "¡Para ti", que todo el estadio pudo leer en la boca de rubio muchacho. Astoria se sentía dichosa, pero solamente agradeció la dedicatoria con una reverencia de cabeza, muy típica de todo Slytherin, porque les daba un toque aristocrático que solamente ellos podían tener en Howgarts. Draco 3-Harry 2

Terminado el encuentro, Harry se apresuró a encontrarse con Astoria, pues no era el momento de bajar la guardia y sabía que Malfoy la buscaría inmediatamente y no se equivocó. Sabía que estaba muy cerca de que el blondo aceptara que la amaba y no era el momento de dar tregua hasta que el rubio diera el paso decisivo. Y no se equivocaba, el Príncipe de las serpientes se apersonaba buscando a la castaña entre la gente.

-Felicidades, Draco- se adelantó el de gafas y fue justo ahí cuando Astoria se percató de que Harry estuviera cerca de ella.

-Al menos sabes reconocer la superioridad de mi casa, Potter- espetó arrogante.

-Jugaste muy bien, Draco y volaste muy rápido -secundó la ojiverde.

El ojigris hizo una mueca de suficiencia. -Así juego siempre, Astoria.

-Esta vez jugaste mejor que Samuels, Malfoy, hay que reconocerlo, me gustaría saber qué va a pasar cuando juguemos contra ustedes una vez que les ganemos a Hufflepuff- apuntó el Gryffindor.

-No dudes que los aplastaremos sin misericordia, Potty, mi equipo es mil veces mejor que el tuyo y hemos entrenado bastante -acotó despectivo.

-Eso lo veremos en el estadio y no alardeando aquí, Malfoy- en eso se acercó el pelirrojo

-Vaya hurón, sí que atrapaste la snitch, ¿no?

-¡Fuera de mi vista, comadreja pelirroja!

Encantador, como siempre, Malfoy- agregó el Weasley girando la cabeza hacia el pelinegro y la ojiverde- ¿Vienen, Harry, Astoria?, vamos a charlar un rato con Hermione y con… (Iba a decir Ginny) Croockshanks.

Los aludidos contuvieron la risa al imaginarse charlando con el gato de apartó a Astoria un momento:

-Necesito darte algo- murmuró serio por la incómoda presencia de los dos leones, pero no podía permitir que se llevaran a su castaña así como así.

-No tardo en ir a la sala común a buscarte- respondió ella en el mismo tono usado por él y sonriéndole. Draco permaneció impávido y visiblemente molesto, pero se compuso para no armar una escena que no le favorecería en nada y la verdad, detestaba tanto la presencia de Weasley que prefería alejarse rápidamente de ahí.

-Nos vemos, Malfoy- se despidió el león de gafas tomando la mano de la Slytherin y retirándose con el pelirrojo rumbo a los jardines del castillo.

-Celebra tu victoria- acotó el blondo irónicamente antes de irse- porque no tendrás muchos días como éstos Potter.

Y apretando la escoba, se enfilo a los vestidores en la dirección contraria al trío que se alejaba.