Capítulo XXVI
Souta
Rin preparó un pudín de chocolate para la merienda de los pequeños, siempre se peleaban por lamer las cucharas y comerse lo que quedara en el envase de las mezclas.
-Yo quiero el tazón!
-NOOO!!!
-Dai!
El pequeño la vio con sendos lagrimones en sus mejillas.
-Onegai, mami, yo quiero el tazón...
-Emma lo pidió primero...
Daisuke se cruzó de brazos y se sentó en el piso de la cocina llorando, Rin le ofreció más pudín a Emma si le dejaba el tazón.
-De verdad, mami?
-Vamos, es un bebé gritón como tu papi, vamos a complacerlo esta vez.
-Está bien...
Daisuke andaba toda la casa lamiéndose los dedos y comiendo lo que quedó en el tazón.
-Dai, si me ensucias los muebles, te castigo hasta que te salgan canas verdes, ven a comer a la cocina!
Daisuke se dirigía a la cocina cuando tropezó con una alfombra, el tazón cayó al piso y se hizo añicos.
-Dai!!!
Un trozo lo había herido en un brazo, Rin lo cargó y lo llevó al baño. Daisuke lloraba aferrado a ella.
-Mama!!!
-Cálmate, mi amor...
La herida no pasaba de ser un rasguño. Rin se la limpió bien y lo acunó para calmarlo.
-Ya pasó, mi amor... ya no duele...
-Mama, no me castigues...
-Dai...
Sesshoumaru llegó en ese momento, Emma le contó lo que había pasado. Al entrar en la habitación, Daisuke se quedó viéndolo y se refugió en Rin.
-No! No! Papa me va a castigar!!! No!!!
-YA BASTA!
Rin lo sintió estremecerse, lo vio moqueando y gimiendo.
-Tú y tus gritos, Kami, Sesshoumaru, no cambias...
-Lo siento...
-Juro que me los vas a matar de un infarto un día de estos, o al menos los descalabras...
Sesshoumaru rió, se acercó a ellos.
-Dai...
-Gomen, papa... gomen, mama... yo no quería romperlo...
-Tranquilo, mi amor... fue un accidente, sólo fue un accidente...
Rin lo besó con ternura.
-Vamos a comer pudín, sí?
-Hai...
Rin lo volvió a besar, Sesshoumaru le pasó la mano por la cabeza, el pequeño la besó en la mejilla.
-Te quiero, mama...
-Y yo a tí, mi amor...
Al ver el desastre, Daisuke se aferró al cuello de Rin.
-Gomen, mama...
-No importa...
Sesshoumaru limpió todo y recogió los trozos de vidrio.
-A ver... este es de Emma...
Rin le dio el pudin más grande.
-Y este es de Dai...
-Yo quiero uno como el de Emma...
-No, yo le di ese a Emma porque ella te dejó tomar el tazón, no hay más.
-Mama...
-Falta uno, eran 4...
-Gomen, mama...
-Emma...
-Se me cayó cuando Dai gritó...
La pequeña bajó la mirada.
-No importa, mi amor... Sessh, toma este...
-Está bien, preciosa... no te preocupes...
-Papa, el mío es grande... come del mío...
-Gracias, princesita...
Daisuke devoraba su pudín, sentado en las piernas de Rin, ella lo veía con una sonrisa, Emma y Sesshoumaru compartían de la otra copa.
-Hm! Preciosa, es delicioso!
Rin sonrió. Se pasaron la tarde jugando con sus pequeños.
Noche Buena. -
Todos estaban reunidos en la casa, Rin y Kagome prepararon un banquete para todos, ambas lucían sus crecidos vientres, el de Rin más grande.
-Sessh, mi amor... me ayudas?
-Claro, preciosa...
Sesshoumaru fue a la cocina. Acarició el vientre de su esposa y la besó a cada lado, Kagome no perdió un detalle, con una sonrisa.
-Eres una tramposa, se lo dijiste a Kagome...
-Este es mi cuarto embarazo, Sesshoumaru, no esperabas que no lo notara o sí?
-Bueno... pero no se lo digas al chismoso de tu marido...
Kagome sonrió y salió de la cocina con una cazuela de salsa. Una vez sólos, Sesshoumaru la besó con ternura.
-Qué necesitas, preciosa?
-Puedes llevar el pavo? Pesa mucho y me duele la espalda...
-Un placer, mi amor...
Rin sonrió, al ver el magnífico plato, todos aplaudieron, luego de dar las gracias, dieron inicio al banquete. Después de cenar, comenzaron con el intercambio de regalos. A Daisuke le tocó regalarle a la esposa de Souta, quien recibió el regalo y un beso en la mejilla con una amplia sonrisa.
-Qué rico! Gracias, Dai!
Cerca del final, Sesshoumaru contemplaba a Rin, preguntándose si ella sabía que él le regalaba.
-Se trancó el juego...
-Cómo?
-Sí, se trancó, quién falta?
-Yo...
-OK, yo lo sigo...
Sesshoumaru tomó una pequeña cajita.
-Preciosa...
Souta comenzó a protestar diciendo que habían hecho trampa. Rin le tiró una servilleta y abrazó a Sesshoumaru.
-Te amo, mi amor...
-Preciosa...
Rin abrió la cajita y lo volvió a abrazar con lágrimas en los ojos.
-Es bellísimo, gracias...
-No era para que lloraras...
Rin sonrió, se limpió las lágrimas. Sesshoumaru sacó la cadena de la cajita y se la puso, la besó con ternura. el dije era un pequeño cupido de platino con chispas de diamante en sus alas y la punta de la flecha un diamante en forma de corazón.
-Gracias, cariño...
-Me alegra que te gustara...
Rin le sonrió ampliamente, tomó su regalo.
-El amor de mi vida...
Sesshoumaru sonrió, la haló sobre él y se besaron apasionadamente, los demás los abucharon. Sesshoumaru abrió su regalo, un fino reloj Omega Seamaster edición del 50 aniversario, Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Es... es... gracias, preciosa!!!
Rin sonrió presa de su abrazo, Sesshoumaru la besó hasta saciarse mientras los demás les apabullaban nuevamente.
Luego de un buen rato, Rin recordó la última sorpresa.
-Kami, mi amor, los regalos de todos!
-Están aquí...
A cada uno le dieron una cajita aplanada, luego de que todos tuvieran una, les dijeron que las abrieran. En el interior, un ultrasonido de 4D que mostraba 1 carita en cada cuadro.
-Vaya, Rin, es increíble como va la tecnología, ya se le ve la cara...
Rin sonrió.
-El primero será Ryu Kajin... y la segunda Maya...
-Cómo?!
-Son mellizos! Vamos a tener 2 bebés! Una niña y un niño!
Todo estalló en una algarabía y fiesta de abrazos. Luego de que todos se marcharan, llevaron a los pequeños a dormir.
Kagome entró en la habitación acariciando su vientre.
-Ya están dormidos, pusiste todo en orden?
-Sí, está listo...
Kagome lo besó con ternura.
-Qué te pasa, Inu? Porqué esa mirada?
-Te gustaría que te hiciera regalos como los que Sesshoumaru les hace a Rin?
-Mi amor, eso no me importa... además... yo le ayudé a seleccionarlo. Rin ha tenido que lidiar con muchas cosas y él sólo quería regalarle algo bonito, algo que la contentara al menos un rato.
-Kagome...
-Es una pesadilla pensar que puedes perder tu bebé, amor...
Inuyasha asintió, tomando una nota mental de regalarle alguna pieza de joyería a Kagome. La rodeó con sus brazos y la besó en el vientre.
-No lo puedo creer, mi tercer bebé...
-Sabes qué me gustaría?
-Qué cosa?
-Que mi bellísimo y apuesto esposo de ojos como soles, me haga el amor...
Inuyasha sonrió y la haló hacia la cama.
-Eso lo podemos arreglar...
Sesshoumaru acariciaba y besaba su vientre, Rin lo veía sonriendo, se acomodó a su lado.
-Te amo...
-Y yo a tí, mi amor...
Se besaron apasionadamente.
-Bendito ese libro...
Rin rió, había comprado una guía de sexo y embarazadas, Sesshoumaru se estaba volviendo loco porque temía lastimar a los bebés.
-Eres un tonto, ya estuve embarazada antes...
-Sí, pero no era tan grande, son dos...
Rin sonrió, acarició su rostro.
-Feliz navidad, mi amor...
-Feliz navidad, preciosa...
Todos volvieron a reunirse, era el aniversario de Rin y Sesshoumaru. Souta les tomaba fotografías a todos con una cámara que le regalara su esposa de navidad. En un momento de tranquilidad, Karen vio a su esposo sentado en el piso jugando con sus sobrinos como un niño más y veía a sus hermanas y los ojos le brillaban, sin embargo, al ella verlo así sus ojos se opacaban.
-Pasa algo, Karen?
-Rin...
Entraron a la cocina.
-Ya la época de las tristezas pasó... en esta casa no se admiten lágrimas!
Karen sonrió, se tomó la libertad de acariciar su crecido vientre.
-Eres bendita, Rin... que puedes cargar el fruto de tu amor en tus entrañas...
-Karen...
-Yo estoy seca como un desierto... Y cada vez que veo a Souta con los niños...
-Has ido con un médico?
-Uno? Cientos! Ya Souta simplemente lo aceptó...
-Karen...
-Hm?
-Mañana... tú y yo saldremos... te llevaré a un sitio muy especial...
Al salir de la cocina, Rin vio un movimiento extraño y creyó la noche arruinada al ver a Inutaisho, Sesshoumaru se interpuso entre él y Rin.
-Sessh... vamos afuera...
Salieron al jardín. Rin junto a Sesshoumaru.
-Rin... sólo vengo a rogar tu perdón...
-Mi perdón? Usted a mi no me hizo nada, fue a su hijo...
Sesshoumaru lo notaba tembloroso.
-No respetas nada ni nadie, cómo osas entrar a mi casa mientras mi madre está aquí, eres un viejo arrogante...
-Sesshoumaru...
-Mamá...
-Inaru... Inaru, qué le pasó a mi muchacho? Qué le endureció tanto el corazón?
-Sesshoumaru no tiene un corazón duro... Eres tú Inutaisho, eres tú quien no acepta su error...
-Sí cometí un error! Nunca debí forzarte, por Kami hijo, dejemos eso en el pasado, donde pertenece.
-Y qué hay de mi madre?
Inaru negó con la cabeza.
-Hace muchos años tu papá y yo nos reconciliamos... por tu bien...
Sesshoumaru vio a Rin, ella tomó su mano.
-No seas tan orgulloso... recuerdas? Un nuevo inicio?
Sesshoumaru asintió. Se abrazaron con fuerza, dentro Inuyasha veía todo con Izayoi al lado.
-Mamá...
-Por fin estará en paz...
Al día siguiente, Rin llevó a Karen a un orfanato, donde ella y Kagome solían ir a llevar juguetes y medicinas.
-Me parece que estamos en el lugar equivocado...
-No, estamos en el lugar correcto.
Rin la llevó hasta donde estaban los bebés. Allí estaba Souta con un pequeño de apenas unos meses, pelo y ojos castaños.
-Souta!
-Qué me dices, mi amor? Una palabra y Anna será nuestra hija...
-Souta...
Karen se acercó, como si la conociera desde siempre, la pequeña le sonrió y extendió su bracitos hacia ella, Karen la cargó y aquél abrazo fue todo lo que necesitó.
-Sí, mi amor...
Souta sonrió y tomando su celular, movió todos sus contactos, siendo juez, esa niña sería su hija desde ese día. Ya para la tarde, tenían un permiso provisional para quedarse con la pequeña mientras salían los papeles oficiales. Karen lo abrazó emocionada.
-Kami, mi amor!
-Te amo...
Se besaron con ternura, al llegar al apartamento, Karen pensó en dónde dormiría la pequeña.
-En su cuna, por supuesto...
Entraron en la habitación, decorada, con todo en su lugar y una mullida cuna.
-Pero...
-Mis hermanas quieren verte feliz...
Acomodaron a la pequeña en la cuna, se quedaron viéndola dormir abrazados, Souta la besó en la sien.
-Kami, no puedo creer que seas tan poderoso como para acelerar un proceso que se toma hasta años en un día...
-En realidad, tengo meses en esto. Era una sorpresa, sabía que no te opondrías...
Karen sonrió y lo abrazó con fuerza.
-Te amo, Souta!
-Te amo, Karen...
Se besaron apasionadamente. Aquella noche, ninguno durmió, emocionados, veían a la pequeña dormir plácidamente por el monitor, Souta apretó su abrazo y la besó en la mejilla.
-Gracias, Karen...
-Mi amor...
-En el momento en que la vi, me enamoré de ella... me prometí que la sacaría de ese lugar... gracias por apoyarme...
-Gracias, a tí, mi amor...
Souta bajó la mirada.
-Hay algo que debes saber...
-Qué pasa?
-Los padres de Anna... los padres de Anna murieron de SIDA...
-Souta...
-Anna no tiene el virus... hasta el momento todas sus pruebas han dado negativas...
-Kami, no me asustes así, no podía creer que era una cuenta regresiva a perderla...
-Karen...
Karen se dio vuelta, acarició su rostro.
-Muchas veces pensé que me dejarías o que me serías infiel... tú querías un hijo tuyo, con tu sangre...
-Jamás pensé en eso... perdóname si te lastimé con mi actitud...
Souta tomó su mano y la besó con ternura. Al soltarla, la mano cayó sobre su pecho, sobre una cicatriz. Souta notó por enésima vez, que al verla, Karen siempre luchaba contra las lágrimas.
-Karen, mi amor... porqué te afecta tanto esta cicatriz?
-Cuando... cuando me enteré de que te habían disparado... corrí a toda prisa a ver la noticia... cuando dijeron que tenías la bala en el pericardio, corrí tan rápido hacia el carro, me caí por las escaleras...
-Ya sabía eso, mi amor...
-Tú... tú estuviste 4 semanas en coma... nunca lo supiste...
-Qué cosa?
Karen cerró los ojos.
-Yo estaba embarazada y no lo sabía... al fracturarme el tobillo, me hicieron radiografías... 2 semanas después, tuve un aborto espontáneo... pero... cuando despertaste... tú... Kami, no te lo pude decir... nunca...
Souta la abrazó con fuerza, eran muchos años los que Karen había cargado con aquél secreto.
-Perdóname...
-Cálmate, mi amor... no fue tu culpa...
Acariciando su espalda y llenándole la cabeza de dulces besitos, logró calmarla.
-Todo eso...
-Souta...
Karen acarició sus mejillas mojadas.
-Todo eso está en el pasado, mi amor... ahora somos una familia... Anna, tú y yo...
Karen asintió, se refugió en su pecho.
Enero
Rin estaba en la cocina, Emma y Daisuke la llamaban a la vez.
-Emma, Dai! Espérense!
-Pero mama...
-AAAAYYYY!!!
Rin resbaló con un charco de agua y al caer, se golpeó la cabeza con la esquina de la mesa.
-MAMA!!!
Emma llamó a Sesshoumaru.
-Emma, voy para allá!!!
Sesshoumaru llegó y Rin aún no despertaba, poco después llegó la ambulancia.
Inaru llegó primero a la sala de emergencias, Sesshoumaru la abrazó sin poder contenerse más.
-Mamá!!!
-Cariño... qué pasó? Cómo está Rin?
Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Sesshoumaru...
-Tiene un desprendimiento de placenta... le van a hacer una cesárea de emergencia...
-Kami, hijo... pero...
-Sólo tiene 6 meses, mamá... 6 meses y medio...
Para cuando el doctor salió, todos estaban en la sala de espera.
-Kazami...
Sesshoumaru se puso de pie, con Daisuke en brazos y Emma abrazada a su cintura.
-Quédense con abuelita un momento...
-No, papa...
-Onegai, Daisuke...
Sesshoumaru se apartó con el doctor.
-Doctor...
-Su esposa está estable, ya recuperó la conciencia...
-Gracias!
Sesshoumaru no quería preguntar por sus hijos, temía conocer la respuesta.
-Y... y mis hijos?
-Por el tiempo de gestación ambos tienen un diagnóstico muy reservado... pero el niño parece estar respondiendo más al tratamiento...
-No puedo verlos?
2 años después. -
Sesshoumaru sale al jardín, abraza a Rin desde atrás y la besa en la mejilla.
-Me va a explotar la cabeza, haz que se callen...
Rin sonrió sintiendo pena por Sesshoumaru, tenía una migraña terrible y los niños se habían pasado el día gritando y corriendo por todas partes, se dio vuelta y lo besó con ternura, acarició sus mejillas.
-Vete a acostar, ya veré como los calmo...
-Llévatelos...
-Mama eza papa! Mama eza papa!
-Ryu!
Rin lo cargó, el pequeño gritó a todo pulmón.
-Ryu, no grites! A papá le duele la cabeza.
-Le buele?
-Sí, le duele mucho...
-Mutdo, mutdo?
-Mucho, mucho...
Rin lo besó en la mejilla y lo soltó, el pequeño entró en la casa de juegos.
Sesshoumaru estaba acostado, Rin le llevó sus pastillas y un vaso de agua.
-No habían más, salí a comprarlas...
-Gracias, preciosa...
Rin lo besó con ternura.
-Quieres algo para los ojos?
-Dejé una toalla en el congelador...
-Voy por ella...
Rin volvió con la toalla, la risa de los niños estalló, para Sesshoumaru era como una bomba.
-Kami, llévatelos!
-Me los llevaré a cenar... quieres que te traiga algo?
-No...
-Está bien...
Mientras Rin se vestía, Sesshoumaru sintió movimiento en la cama.
-Rin...
-Papa...
Sesshoumaru abrió los ojos, la pequeña de ojos grisáceos y cabellera platinada lo veía con sus ojitos rojos.
-Princesita...
-Papa, eztas emfedmito?
-Me duele mucho la cabeza...
-Gomen...
La pequeña lo besó en la mejilla y lo abrazó, quedando sobre su pecho. Sesshoumaru la abrazó.
-Maya, no es tu culpa...
Ryu también estaba sobre la cama, Daisuke y Emma al lado.
-No es su culpa... de ninguno...
Cuando Rin salió del baño, Sesshoumaru estaba rodeado por sus hijos, Rin lo vio y sonrió, lo besó con ternura.
-Aún quieres que me los lleve?
-No...
-Me lo imaginé... estaré en la sala...
Rin leía un libro cuando sintió un tirón de su pantalón.
-Maya, cariño...
Rin la sentó en su regazo, la pequeña se aferró a su pecho.
-Papa tdizte...
-Papá no está triste...
-Pedo lloda...
-Es que el dolor que siente es tan fuerte, que se le salen las lágrimas... eso se llama migraña...
-Migamia?
Rin sonrió, la besó con ternura.
-Le duele mucho, mucho la cabeza...
-Yo quiedo que ze cude...
-Ya le di su medicina... pero mientras le hace efecto... tenemos que hacer mucho silencio...
Rin despertó, Sesshoumaru seguía dormido, se levantó sin despertarlo, en la sala estaban Emma y Daisuke.
-Ma!!!
-Kami!
Rin corrió a la habitación de Ryu y le tapó la boca.
-No grites!
-Demo, mama...
Rin sonrió y lo cargó llenándolo de besos.
-No grites, papá esta durmiendo... ve a la sala, ya voy y les haré desayuno...
Rin fue por Maya, la pequeña la esperaba sentada en su cuna.
-Mama...
-Hola, mi amor!
Rin la llenó de besos igual que Ryu.
-Papa ya se cudó?
-No creo, mi amor... está dormido, esperaremos a que se despierte.
La pequeña se quedó abrazándola. Bajaron las escaleras, mientras preparaba el desayuno, Emma la ayudó a colocar todo en la mesa.
-Ya, mami... la puse bien?
-Sí, cariño... muy bien...
La pequeña sonrió, Rin les sirvió pan tostado, huevos y tocinos a todos, los pequeños comían y le pedían a Rin ir a ver una película al cine. Ryu dejó caer su vaso.
-Ryu...
-Mama...
Rin limpió el mojadero, le puso un vaso limpio y le sirvió más jugo.
-No pasa nada...
-Gomen, mama...
Rin lo besó con ternura, el pequeño la abrazó.
-No pasa nada, mi amor... ven, se te enfría el desayuno...
Después de comer, estaban en la sala, hasta Rin se olvidó del malestar de Sesshoumaru, los pequeños le hacían cosquillas y no podía evitar reír, al ver a Sesshoumaru, los niños detuvieron su juego.
-Papa...
Rin mantenía a Maya en el aire, al verlo, la bajó y la abrazó.
-Mi amor...
-Porqué se detienen?
-Sessh...
-Yo también quiero jugar...
A Rin no le dio tiempo a escapar antes de que Sesshoumaru se le tirara arriba.
-AY!!!
-Sándwich de Maya!
La pequeña reía y se retorcía por las cosquillas.
-Papa!!!
-Sessh... Sessh, espera...
-Qué pasó?
Maya solía sangrar por la nariz, Sesshoumaru se levantó y cargó a la pequeña.
-Vamos a lavarte...
Sesshoumaru le lavó la cara. Al terminar, la pequeña lloraba.
-Maya, qué pasa?
-Gomen...
-No importa, princesita...
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Vamos con mamá?
Maya asintió, con los dedos dentro de la boca, Sesshoumaru la besó nuevamente y volvieron con los demás.
-Cómo te sientes, Sessh?
-Como nuevo...
La besó con ternura, los más pequeños rieron.
Más tarde, ese mismo día, todos estaban reunidos, Sesshoumaru preparó una parrillada y armó una piscina.
-Tía!!!!
-Anna! Qué grande estás, mi amor!!!
Rin la cargó y la llenó de besos.
-Tía, engo un hedmamito muevo!
-Cómo?
Souta y Karen entraron en la casa cargando a un pequeño en brazos.
-Qué?! Souta... pero... Kami, está recién nacido!
-Queríamos que fuese una sorpresa...
-Cómo se llama?
-Alex...
Rin besó a Anna en la cabeza.
-Voy a conocer a tu hermanito...
Rin la bajó y cargó al pequeño, como por instinto, el pequeño se acurrucó en su pecho, Rin lo vio y vio a su hermano.
-Es precioso, Souta...
Souta sonrió abrazando a Karen.
-Todos están aquí?
-Kami, sí, hasta Inutaisho!
-Perfecto...
Sesshoumaru entró en la casa.
-Rin... qué?
-Mira, mi amor... un sobrino nuevo...
Sesshoumaru se acercó desde atrás, vio al pequeño sobre el hombro de Rin, la sintió recostarse de él.
-Ustedes... pero es un recién nacido...
-Nos lo entregaron hoy...
-Felicidades!
Sesshoumaru los abrazó a manera de felicitación.
Los niños jugaban por todas partes, incluyendo al pequeño Tohru de Kagome, apenas unos meses menor que los mellizos. Sesshoumaru estaba hablando con Souta. Rin se escurrió entre sus brazos.
-Podrían dejar de hablar de negocios por un día? No los mataría, lo saben?
Souta rió, Sesshoumaru la besó en la sien.
-Sólo haces eso porque eres la consentida de tu hermano...
-No, ya él tiene a Anna y ahora Alex... además, lo hice porque me encanta que me abraces.
Souta sonrió.
-Le decimos?
-Hm, sí, porque si no...
-Qué cosa?
-Alex aún no es nuestro... la madre tiene un mes para arrepentirse... mientras, vivirá con nosotros, si no se arrepiente o si firma el documento, entonces sí...
-Ay! Así no me gusta, ya yo lo quiero! Y si se arrepiente? No lo pueden pelear?
-No, ella es su madre...
-Lo que quiero decirte es que...
-Souta...
Rin hizo un pucheron, Souta se alejó atendiendo al llamado de su esposa, Sesshoumaru la seguía abrazando.
-Preciosa...
-No me gusta, si se lo quitan...
-Pero no es lo que hay que pensar...
-Pero es que...
-Preciosa...
Rin fue acallada por el apasionado beso que Sesshoumaru le daba, se separaron, él acarició sus mejillas.
-Ya estás tranquila?
-Yo sólo no quiero que mi hermano sufra...
-Tu hermano va a estar bien, preciosa...
Rin se quedó refugiada en su pecho.
-Te vi con Alex en brazos...
-Sessh...
-Ya estás pensando en tener otro bebé...
Rin rió y se colgó de su cuello.
-Tengo 5 bebés, créeme, no quiero otro más para cuidar...
-5? Perdí la cuenta?
-Tú eres el primero, eres un bebé grande y gritón.
Sesshoumaru rió abrazándola y la besó nuevamente.
Sin embargo, el día antes de cumplirse el plazo, la madre del pequeño se arrepintió, Souta prácticamente enloqueció y se encerró en la habitación con el niño.
-Entraremos por la fuerza...
-No! No... por favor... yo sé quién puede convencerlo...
Karen llamó a Rin y le pidió que por favor fuera a la casa. Rin llegó lo más rápido que pudo.
-Qué pasó?
-Rin... ella es la madre de Alex...
-Turgencio...
-El plazo se vence mañana, ella se arrepintió, Souta se encerró en la habitación...
-Kami...
-Rin, sólo tú puedes hacerlo razonar...
-Está bien... haré lo posible...
Rin tocó la puerta.
-Souta... Souta, soy Rin...
-LÁRGATE!!!
-Souta... Souta, por Kami, esto no te hace bien... Anna está aterrada y Karen...
-No me lo van a quitar!
-Souta, yo sé como te sientes... Pero tienes que hacerlo...
-Tú no tienes idea!
-Claro que sí! Recuerdas... recuerdas cuando Emma nació? Recuerdas que vivía con el miedo de que me la quitaran? Y ella es mi bebé, nació de mí... Souta, no tengo el poder para evitarlo, pero... Souta, si esto empeora, te pueden quitar a Anna también...
Souta abrió la puerta, abrazó a Rin con fuerza.
-Por qué?!
Souta lloraba como un niño, Rin sabía lo emocionado que estaba de que el plazo se venciera pronto. Lo abrazó con fuerza también y lo sintió desplomarse. Arrodillada frente a él, acarició sus mejillas.
-Yo amo a ese niño, Rin!
-Lo sé, lo sé... todos lo amamos... pero... él también tiene su mamá que lo ama... Souta... Souta! Mírame!
Souta levantó la mirada, el rostro de Rin igual bañado en lágrimas.
-Si tú te desarmas así... qué va a pasar con Karen? Y Anna?
-Es... es mi hijo...
-Es mí hijo, maldito loco!
Rin le hizo señas a la mujer para que se callara.
-Ves? Te dije que no me gustaba que fuera de esta manera? Kami, sabía que te pondrías así... déjala que se lo lleve... es su hijo...
-Es... es... nunca más volveré a verlo...
-Sabes que esto es así...
Rin logró convencerlo, Souta fue por el pequeño, lo besó en la cabeza.
-Te amo, Alex...
Karen también se despidió y Anna. Rin abrazó al pequeño antes de entregárselo a la mujer. Souta se acercó con un frasco y un juguete en las manos.
-Su... su juguete favorito... y... tiene una infección en un oído... el derecho... su medicina...
El niño no dejaba de llorar desde que la mujer lo cargara.
-Mama... porqué nos despedimos de Alex? A dónde se lo lleva la señora?
-Ella es la mamá de verdad de Alex... y se lo va a llevar con ella...
-Y cuando vuelve?
-No, cariño... no va a volver...
La pequeña se aferró a su cuello, llorando. Souta no tenía fuerza ni para sostener un lapicero en las manos.
-Souta...
Rin le pidió a los oficiales esperar afuera, les garantizó que ella les llevaría el documento.
-Souta...
Rin trató de calmar a Anna mientras Souta y Karen firmaban el documento. La mujer entró.
-Si tanto lo quieres... cuánto estás dispuesto a pagar?
Rin tuvo que prácticamente volar para evitar que Souta tocara a la mujer, porque si lo hacía, la mataba.
-OFICIALES!!! OFICIALES!!!
El trabajador social y los 4 policías entraron.
-Ella... ella sólo quiere traficar con el niño!
-No! yo...
-ESO ES TRÁFICO!!!
-Higurashi-sama...
-Ella quería que le ofreciera dinero!!!
-Y qué?! Acaso no lo quieres tanto que no estás dispuesto a pagar?
Al segundo en que terminó de hablar la esposaron.
-Queda bajo arresto por trata blanca...
-Qué?!
-Tráfico de niños.
Souta recuperó la compostura.
-Debiste pensarlo mejor... sabes bien que soy juez de la suprema.
Habiendo testigos de las verdaderas intenciones, todo quedaba anulado y según lo pautado, en 24 horas, el proceso de adopción sería finalizado e irrevocable. Una vez la casa en calma, antes de irse, le entregaron el niño a Karen, aún lloraba, pero al reconocer su voz y sus caricias, se calmó.
-Amor...
Karen le llevó el pequeño a Souta, quien lo abrazó y lo besó en la cabeza.
-Kami es justo para quien hace el bien...
Rin sonrió y se despidió de todos. ya estaba abriendo su auto, cuando Souta la abrazó.
-Gracias...
-Cuídate mucho...
Rin lo besó en la frente.
-Ya sólo te queda ser feliz con tu familia...
-Eres mi familia...
-Siempre... pero me refiero a tu esposa e hijos...
N/A: Bueno, qué les digo? No salimos de una y entramos en otra, dos tormentas en una semana. Estamos hasta el cuello de agua.
Espero que les haya gustado el cap, y espero sus reviews.
Besos
Mizuho
