-¿Y entonces se fue así sin más? –Preguntó Harper más que sorprendida.

-Les dije, dejó una nota diciendo que volverá en unas semanas, cuando desperté ya no estaba. –Raven apenas había tocado su almuerzo.

-Pero espera –Insistió Harper. -¿Fue por la discusión que tuvieron ustedes?

-No exactamente –Apretó los labios pensativa Raven –O sea sí, también –Cerró los ojos buscando las palabras –Fue demasiado, Costia, Lexa, nosotras –miró de reojo a Octavia quien comía de mala gana –Todo. –Concluyó Raven.

-No pensé que fuera a hacerlo realmente. –Dijo Zoe.

-¿Tú sabías? –Frunció el ceño Raven.

-¿Cómo que no dijiste nada? –Soltó Harper.

-Claro que sabía –Dijo Zoe como si fuera obvio –Les comenté que la vi luego de su discusión con Lexa.

-O sea que sabes qué fue lo que hablaron. –Dijo Raven

-Solo lo que Clarke me comentó. –Las chicas la miraron como insistiendo en que siguiera hablando.- ¿En resumen? Lexa cortó todo lo que tenían.

-Pero ¿por qué? –Habló Harper.

-No creo que ni Lexa lo tenga claro, le dijo a Clarke que no la ama, pero obvio –Dio un sorbo a su bebida- eso no se lo cree ni ella. –Rió.

-Lo dices como si fuera obvio. –Dijo Raven.

-Lo es. –Volvió a dar otro sorbo a su bebida. -Chicas, se que todo este temita de Clarke y Lexa ha traído sus problemas, pero ellas iban en serio.

-¿Tú crees? –Dijo bajo Raven.

-Estoy segura, las vi en las vacaciones, Clarke se enamoró de esa chica y Lexa lo hizo también de la rubia, temblaban de solo pensar qué hacer para decirles. –Se encogió de hombros mientras Raven apretó los labios y cerró los ojos con culpa en su expresión.- Clarke estaba completamente destruida luego de hablar con Lexa, pero insisto –Terminó de beber la bebida poniendo nerviosas a las chicas- Esas dos están locas la una por la otra, en serio.

-Y entonces por qué Lexa terminó con Clarke, no entiendo Zoe. –Harper interrogó a su novia.

-Qué se yo, solo conozco la versión de Clarke.

-Es lo que hace Lexa. –Interrumpió Octavia hablando por fin ganándose la mirada de todas las presentes. –Su forma de proteger a las personas es alejarse de ellas, quiere arreglar todo por su cuenta pero no tiene idea cómo. –Dijo mirando hacia la nada.

-¿O sea que Clarke está sufriendo por su bien? Pensando con la lógica de Lexa, claro. –Intentó comprender Harper.

-Con la lógica de Lexa, exacto. –Dijo Octavia bajando su mirada al plato de comida.

-Qué idiotez. –Bufó Zoe. –Podrían estar juntas de todas formas, la unión hace la fuerza y esa mierda. –Agitó sus manos haciéndolo obvio.

-¿Idiotez? –Harper golpeó el hombro de su novia. –Claro que no era la mejor forma pero se negó a sí misma estar con la mujer que ama para protegerla, Lexa ha de estar sufriendo también, yo creo que es romántico. –Se cruzó de brazos.

-Obvio que Lexa está sufriendo también, la chica está sola ahora mismo pero en vez de haber una pareja feliz –Zoe levantó el dedo índice- hay dos chicas infelices –Marcó el dos con sus dedos- son simples matemáticas cariño.

-Hablo de la intención Monroe.

-Te lo digo McIntyre, esas chicas están enamoradas y se habían prometido permanecer juntas.

-Pero –La apuntó con su tenedor –Ponte en el lugar de Lexa un segundo, su novia es la más loca y mala de toda la galaxia, de un día a otro se encuentra con una chica rubia de ojos azules que le quita el aliento y le roba el corazón…

-No es una película de Hollywood mi amor… -Dijo Zoe poniendo los ojos en blanco.

-Calla –La apuntó ahora con su dedo. –Conoce a esta chica de la cual se enamora perdidamente, se le pone el mundo de cabeza y de un momento a otro debe volver a la realidad, no se hace buena literatura con buenas intenciones –citó- fue mucho más de lo que pensó, no supo cómo reaccionar.

-De todas formas son puras suposiciones. –Dijo Octavia interrumpiendo aquella discusión y volviendo a ganarse la mirada atenta de todas las presentes. –No sé realmente por qué Lexa hizo lo que hizo, no estoy en su cabeza, son solo suposiciones –reiteró levantándose de la mesa y tomando su bolso. –Las cosas están como están, no hay mucho que hacer ya. –Su expresión era fría, se excusó con una sonrisa y se alejó del lugar.

-¿No pensaron que hablar sobre Lexa frente a Octavia es tener muy poco tacto? –Las retó Raven.

-Ups. –Soltó Harper encogiendo los hombros y mirando con culpa a Zoe.

-¿Tú qué opinas Rae? –Dijo Zoe restándole importancia. – ¿Idiotez o romance?

-No voy a hacer un análisis de doctora corazón ahora chicas. –Pasó sus manos por su rostro algo agotada. –Además O tiene razón, ya no hay mucho que hacer. Debí escuchar a Clarke en su momento –Suspiró- Hablé con su madre y aún no sabe cuándo estará de vuelta, supongo que solo queda esperar.

-Costia manipuló las cosas para hacer a Octavia sentirse culpable, eso ya lo sabes Raven. Tú, Clarke, O, Lexa, cada una se siente más culpable que la anterior, eso no tiene sentido y al parecer ninguna hará algo realmente útil para mejorarlo. –Zoe parecía algo molesta.

-Ya cariño, no hay que complicar más las cosas. –Intentó calmarla Harper.

-Las cosas se complican más con cada día en que nadie reacciona, Lexa ha de estar sufriendo sola por los pasillos, Clarke de seguro se está gastando una cajetilla de cigarrillos diaria, Octavia apenas ha soltado palabra estos días y tú –Apuntó a Raven. – a ti ya ni te reconozco Reyes.

-¿Y qué se supone que deba hacer? Clarke no contesta, Octavia no quiere hablarlo y Lexa… -dudó- Apenas he hablado con ella un par de veces.

-Quizá si le das la oportunidad de explicarte lo que Clarke no pudo… -Agregó Harper.

-¿Crees que quiera hablar después de todo? No he sido la más amable con ella y no sé, tal vez esté intentando pasar de Clarke y no quiera hablar.

-¿Pasar de Clarke? –Bufó Zoe- ¿Acaso no me has puesto atención? Rae yo las vi, las vi cuando babeaban al verse y cuando les salían corazones hasta por las orejas, Lexa aún ama a Clarke, créeme y –puso los ojos en blanco- quizá la guionista de The Vow –apuntó a Harper- tiene razón y la idiota esa hace todo esto por protegerla entonces bien, háganlo juntas –Suspiró- ¿Crees que la cagaste con Clarke? Lexa lo hizo también, ahora soluciónenlo por Dios.

-Odio darle la razón a esta loca, Rae –Dijo Harper suavemente acariciando su hombro y apuntando con el pulgar a Zoe quien sonrió triunfante.- Pero nadie lo está pasando bien con esto, Costia manipuló los pensamientos de Octavia y lo hizo por meses con Lexa –Arrugó la nariz en una tierna expresión. –No es tu responsabilidad totalmente pero si puedes al menos intentarlo sería de gran ayuda para todos.

-Además –Ablandó su trato Zoe tocando la punta de la nariz de Raven- Ninguna de nosotras había estado tan bien en este campus hasta que llegaros ustedes par de novatas. –Tomó a Harper por la cintura atrayéndola hacia sí. –Raven, tú y Clarke son increíbles por separado pero lo son mucho más cuando están juntas y –Dudó antes de seguir. –Lexa parece agradable, no estaría mal si se une al grupo, podríamos beber gratis en Mike's –bromeó pero sin sacar ni una sola sonrisa de Raven quien estaba pensativa.

-Realmente no sé qué hacer y si lo supiera, no sabría cómo. –Dijo algo resignada Raven.

-Al menos intenta hacerle entender a Octavia que lo que dijo Costia sobre ella es una real estupidez. –Se volvió a escuchar la tranquila voz de Harper y Raven asintió finalmente.

Sobre Clarke apenas cruzaron palabras los días que siguieron, sin haberlo pactado verbalmente cada una de ellas acordó para sus adentros dejar que si Raven u Octavia decidían algo debía ser por iniciativa propia, como la rubia lo había dicho en aquella nota, se necesitaba algo de paz.

Avanzada la semana y como cada día Lexa bajó de su camioneta ahora sin usar los ya comunes lentes de sol, por primera vez dejó de preocuparse por lo que podrían preguntar e imaginar por su ojo maltrecho, había una y solo una verdad que ya no podía ser ocultada: Costia. Lo que se había vuelto común también era el nuevo estilo despreocupado que llevaba al campus cada día, su mirada era cansada y su rostro estaba pálido, el cabello apenas iba mal recogido y era necesario quizá mirar dos veces hacia ella para asegurar que esa era Lexa Woods y no otra.

Fue hacia la cafetería con determinación, pidió un café tradicional y agregó dos de azúcar justo como lo hacía Clarke con su latte, respiró profundo y caminó entre las áreas verdes del campus, sabía perfectamente que ese era el día y aquel era el momento, no podía dar paso atrás a sus pensamientos, se lo prometió a sí misma y era hora de comenzar a cumplir sus promesas pero aquella en específico se la debía a la chica que veía cada día en el espejo.

A las 9 en el auditorio de ingeniería. Y debía cumplir porque ella misma lo pidió así.

Apuró su paso como intentando llegar ahí antes de arrepentirse, acortó camino subiendo por las escaleras de emergencia de la facultad contigua a la de ingeniería, Historia y Geografía tal vez, no lo recordaba, iba en sus pensamientos pero una imagen abrumadora cortó su rollo en un microsegundo, dudó un momento pero era innegable, ese era Finn y la chica a quien besaba definitivamente no era Raven ¿Habían terminado en su viaje a la playa? No, Clarke lo habría comentado, o quizá no. Mierda.

Pero ¿eso a ella no le incumbía, o sí? Deseó desaparecer en ese instante pero fue justo cuando la chica la quedó mirando y Finn se volteó frunciendo el ceño algo nervioso, definitivamente no esperaba que nadie más usara esas escaleras, Lexa levantó ambas manos como diciéndoles que ella no tenía nada que ver ahí y ambos chicos asintieron con duda, pasó rápidamente por el lado de ambos y se detuvo en seco ¿Debía preguntar? No, no lo haría.

Siguió su camino, avanzó entre los pasillos hasta llegar a su destino Auditorio Fi201. Miró por el gran ventanal y sí, ahí estaba de espaldas quizá revisando su celular. La imagen de Finn y esa chica se apoderó de sus pensamientos un segundo pero se negó a pensar en algo que no fuera Costia Stone. Iba a acercarse a la puerta pero se encontró con Ontari quien parecía extraña.

-Lexa.

-Ontari ¿Todo bien? –Preguntó suave invitando a la chica a responder con sinceridad.

-He tenido mejores días –Bajó la vista y sonrió con tristeza.

-¿Estabas con Costia? –Apuntó Lexa al auditorio.

-Sí, te está esperando. –Conectó su apagada mirada con la de la morena.

-¿Te hizo daño? –Preguntó con decisión.

-Entra ya Woods, no querrás que se moleste. –Evitó Ontari responder.

-Créeme que ya me da igual lo que Costia piense ¿A ti no? –Encauzó la conversación.

-Claro y ya, voy tarde. –Y como una bala salió disparada del lugar con incomodidad y la cabeza baja.

-Llegas tarde mi amor. –Habló primero Costia al momento en que Lexa cerró la puerta a sus espaldas.

-Claro que no, y no me digas así. –Sonrió irónica acercándose a Costia. –Yo no soy más tu novia. –Y Costia rió.

-Venga Lexa, sabes que no eres nada sin mí. –Le guiñó un ojo.

-Resultó ser que soy mucho sin ti. –Dejó su bolso sobre una silla. –Muchísimo –Le regaló media sonrisa.

-Puedes repetir eso las veces que quieras para convencerte cariño, pero jamás dejarás de ser una niñita cobarde sin personalidad.

-La que debe convencerse eres tú, Costia, acepta que ya todo se acabó –se cruzó de brazos- pero ¿sabes? No vine a eso exactamente.

-¿Entonces por qué pediste vernos? Ya sé, me extrañas bebé –Intentó acariciar la mejilla de Lexa pero la morena la apartó con un fuerte golpe sorprendiendo no solo a Costia quien endureció su expresión sino que a ella misma.

-Ya para con esto Costia, tú y yo no estamos juntas, no más. –No apartó su mirada dura de los ojos oscuros de la otra. –Solo quiero asegurarme que cumplas tu parte del trato.

-¿Trato? ¿Qué trato? –Dijo sin dejar de sonreír con burla.

-Me prometiste que si me alejaba de Clarke nos dejarías en paz. –Dijo Lexa y Costia frunció el ceño como si estuviera confundida -¿No lo recuerdas? Fue justo después de que me dieras la última paliza.

-¿Paliza? Ay cariño que dramática te pones, y sí, claro que lo recuerdo pero dios Lexa… –Ahora fue la morena quién estaba confundida, pero de verdad –promesas…promesas –suspiró y se acercó al oído de Lexa llenándola de miedo lo que la hizo contraer cada músculo de su cuerpo – están hechas para romperse –susurró- ¿O acaso no le prometiste a Clarke amor eterno y esas cosas? Pobrecilla, si ni siquiera la he visto por el campus estos días, ha de estar tan destruida como tú, mírate –la recorrió con la mirada- ¿no te enseñé a vestir mejor que eso? Arréglate, santo cielo.

Los ojos de la morena se llenaron de lágrimas como tantas otras veces cuando Costia comenzaba a humillarla y terminaba golpeándola, manipulándola, cambiándola, pero no esta vez. Cerró los ojos dejando caer esas lágrimas rebeldes y cerró los puños con fuerza sintiendo como la ira recorría su cuerpo, recordó a Clarke rogándole que no la dejara, imaginó sus lágrimas luego de eso, imaginó su dolor que debía ser tan parecido al de ella misma.

-¡NO ERES MI DUEÑA STONE! –La empujó haciendo que la chica se golpeara con una de las mesas del lugar –Escúchame –se acercó –No eres mi dueña y no vas a volver a tratarme así, no vas a golpearme nunca más y no vas a dañar a Clarke ¿Me escuchas? –Fue cuando Costia la tomó de las muñecas presionando con fuerza pero eso no la detuvo –No vas a tocar ni un solo cabello de Clarke.

-Estás cavando tu propia tumba Lexa –Siguió presionando las muñecas de la morena quien sentía como sus manos comenzaban a enfriarse. –Aún puedes pedirme perdón por este arrebato y haré como que nunca pasó. –Soltó al fin a la morena quien se alejó rápido, con miedo y le dio la espalda. Su respiración estaba completamente agitada.

-No. – Se volteó y repitió –No.

-No sé que ideas tan idiotas te metió Clarke en la cabeza Lexa pero…

-Pero nada. –Se irguió y tomó aire con fuerza. –Lo único que hizo Clarke fue darme lo que tú nunca.

-Oh ya veo –Volvió a sonreír con burla. –Te folla mejor que yo ¿es eso? Cariño, si querías que las cosas en la cama cambiaran entre nosotras solo debías decirlo. –Tomó a Lexa con fuerza por la cintura con una mano y con la otra comenzó a acariciar uno de los pechos de la morena, acto seguido llevó sus labios al cuello de la chica quien comenzó a forcejear para salir del agarre de quien fue su novia, sentía asco, asco era la única palabra que recorría su mente.

-Costia no, para –empujaba su cuerpo intentando zafar –Para, mierda Costia, Para. –Sus ojos se llenaron de lágrimas una vez más.

-Eso es mi amor, di mi nombre ¿Hace cuando que no me tocas? Venga, hazlo –Tomó la mano de Lexa llevándola a su trasero.

-No, por favor. –Las lágrimas caían por sus mejillas y el sonido de sus sollozos se mezclaban con los gritos que provocaba al intentar alejarla de sí. No supo de dónde sacó las fuerzas ni como de un segundo a otro Costia estaba en el piso con el rostro completamente lleno de ira. Se paró con la rapidez que el golpe le permitió y antes de que pudiera hacer nada Lexa plantó la palma de su mano en la mejilla de Costia. –Jamás vuelvas a hacer eso. –Dijo Lexa.

-Oh querida, no sabes en la que te has metido.

Lexa retrocedió hasta chocar con la muralla, Costia se quedó parada un segundo, su mano se empuñó y su rostro se desfiguró totalmente adquiriendo esa expresión que tenía cada vez que la golpeaba, se acercó a Lexa en dos zancadas.

-¿Qué sacas con esto Costia? –Por primera vez en meses fue capaz de soltar alguna frase coherente justo antes que la chica dejara su cuerpo marcado -¿Vas a golpearme? Bien, hazlo, golpéame otra vez, es más, hazlo aquí –Se levantó su polera en el lado que aún tenía sin rasguños –Así puedes emparejar el trabajo ¿no? Golpéame Costia –Avanzó hacia la chica quien retrocedió medio paso –Es más ¿Por qué no me matas? Así todo sería más fácil ¿verdad? Mátame de una buena vez.

-Quizá debería hacerlo –Dijo Costia con un tono que Lexa apenas pudo reconocer pero aún así sintió temor ante la frialdad con la que soltó esas palabras.

-Claro que no lo harás –Dijo Lexa aunque no estaba completamente segura y volvió a temer- No lo harás –Afirmó con fuerza intentando convencerse a sí misma- Es todo Costia, se acabó. Se acabó porque no voy a ser más tu juguete, se acabó porque me cansé, se acabó porque he aprendido a amarme, sí –Sonrió – Me amo, Costia, por primera vez en mucho tiempo lo hago y es por eso que no te permitiré que sigas cagándome la vida. Deberías agradecer que no te exponga frente a toda la facultad.

-So.. solo quedarías como una idiota, no tienes –tragó saliva- no tienes las agallas.

-¿Ah no? Créeme que pensé lo mismo pero mírame, vine hoy a terminar con esto y lo estoy haciendo. Además cariño –Dijo con burla- Sabes que no te conviene para nada, apuesto a que Murphy y Cole solo necesitan un pequeño empujón para que le digan a Miller la verdad ¿O crees que no sé que fuiste tú quien los envió a darle una paliza a Bryan? O espera –Volvió a avanzar hacia Costia quien volvió a retroceder – Tal vez podría hablar con Kane sobre tus transacciones con Emerson. Dios, hay tanto que podría decir sobre ti, Costia.

-No te atreverías, hija de puta –Abofeteó a Lexa con fuerza.

-Claro que lo haría. –Dijo la morena limpiando un hilo de sangre que corría por su rostro. –Pero si tu prometes alejarte de mí y de todo lo que me rodea para siempre –Enfatizó aquello- podría pensar si todo eso sigue siendo un secreto. –Sonrió aunque por dentro temblaba a cada segundo.

-Lexa, Lexa –Dijo Costia – Podrías destruir mi vida pero sabes perfectamente que yo terminaría haciéndola con la tuya también, si tu caes, yo caigo, no permitiré que digas nada de eso.

-Mi vida ya la destruiste.

-Entonces –Miró al cielo como si estuviera pensando –Podría hacerlo con la de Clarke ¿Qué te parece? –Y el cuerpo de Lexa volvió a tensarse.

-Con Clarke no te metas. –Se aceró peligrosamente a Costia golpeando su respiración en el rostro de la chica. –Lo que teníamos ella y yo ya se acabó –sintió como una punzada atacaba su corazón. –Tú solo aléjate de mí y todo estará bien para ti. –Dijo con decisión. -Pero con Clarke no. –Tomó aire y la empujó con mucha más fuerza de la que tenía planeado - ¡CON CLARKE NO! –Gritó y Costia volvió a caer al piso.

Lexa tomó su bolso y caminó rápidamente hasta la puerta tomando el picaporte con fuerza como queriendo correr de ahí a máxima velocidad y esconderse del mundo entero, tragó saliva y volvió a respirar con fuerza.

-Y por cierto Costia –Dijo sin mirar a la chica que seguía en el piso –Clarke me dio amor, amor –repitió y sonrió – Oh espera –se giró para ver a Costia –Tú no sabes lo que es eso ¿Verdad?

Salió rápido del auditorio y casi corriendo se dirigió hasta el estacionamiento mientras sentía como poco a poco cada músculo de su cuerpo quitaba kilos y kilos de encima de sí, las lágrimas corrían como ríos por sus mejillas y la vista se nubló casi completamente, cerró los ojos intentado mitigar el agua de sus ojos, al abrirlos cruzó su mirada con la de Raven quien estaba a al menos diez metros de ella observándola con una mirada totalmente difícil de descifrar, quizá eran sus lágrimas o el enrojecimiento de su mejilla ¿O tal vez quería decirle algo? Pero no ahora, no habían fuerzas.

Subió a la camioneta apoyando sus brazos y posteriormente su cabeza sobre el volante, lloró desconsoladamente mientras una caricia llena de amor recorría su cabello desde el asiento del copiloto.

-Lo hice Anya, lo hice. –Y el sonido de su llanto ahogó el vehículo mientras Anya llevaba la cabeza de Lexa a su hombro y pegaba a la morena a su cuerpo lo más que la incómoda posición les permitió.

-Se acabó cariño, todo se acabó ya. –Besó su cabeza en un gesto protector. –Pudimos detenerlo antes mi niña. Lo hiciste, lo hiciste, lo hiciste… -Repitió sin cesar mientras el llanto ahogó sus palabras también.

Sé que muchos ya me odian desde hace unos capítulos pero bueno, es lo que hay! Espero más que ansiosa sus comentarios, no duden en dejar todo lo que quieran, amor, odio, sugerencias, reclamos.
Nos vemos la próxima que espero tarde mucho menos que esta, estoy ansiosa por seguir con esto.