Capitulo 25
Rose Pov
Desperté un poco mareada, mientras entre sueños escuchaba una voz nombrándome, al abrir mis ojos mis padres estaban allí y se veían preocupados, no quise decirles del sueño y el por qué de mi turbación, solo que al parecer no he descansado lo suficiente y no me he alimentado bien, ellos insistían en ir a la ciudad y realizarme un chequeo, pero yo lo descarté, tal vez ella deseaba ir a los brazos de él, no lo permitiría, no sé por qué el cambio en mí, si los veía bien y ambos unidos, pero no era real, no para mí, no después de escuchar esa conversación, no entendí mucho de lo dicho allí y después de pensar por qué mi padre le prohibiría a la señora Elisa algo, que sacrificios hicieron, no sé por qué ahora todo me resultaba más extraño, más complejo, será que la señora Elisa tuvo algo que ver, entonces mi padre lo sabe, tal vez ella fue cómplice de mamá y mi padre la presionó de alguna manera, no lo sé, es tan confuso, que tal si estoy en un error, que tal que todo esto es algo que se puede explicar.
Aun recuerdo el día que mi madre salió a hurtadillas, fue al cementerio familiar primero, a ver al tío Anthony, al tío Stear, pero después siguió su camino y fue a una parte alejada, en esa había una reja con candado, le vi sacar una llave y entrar, permaneció mucho tiempo allí, traté de entrar pero la puerta estaba cerrada, cuando vi que ella volteó me escondí y la seguí con la mirada y se detuvo frente a una tumba, era una tumba sencilla, ella la contempló, dejó un ramillete de dulce candys, la vi rezar y después regresar, debe haber un error, algo no me cuadra, que es lo que oculta mi madre, la sra. Elisa, las veces que he platicado con Sara de su familia no veo algo, nada extraño, salvo que recordé un detalle, Lady Hilton la llamó tía Elroy, pero sé el árbol genealógico de memoria y la familia de Sara no es pariente nuestra, pero también obtuve una respuesta lógica de nuestras familias han sido amigas desde generaciones, creo que es en parte cierto, pero aun así dudo, no sé por qué siento que es una verdad a medias. Creo que necesito salir y despejarme, ir la vieja mansión abandonada, allí me siento tan distinta, quiero explorar la vieja habitación esa de la ventana que da al jardín, creo que en su momento podías contemplar una hermosa vista con rosas, flores de colores, paseando por ese cuarto imagino que la niña que lo habitó fue feliz, imaginaba allí una copia de mi cuarto de pequeña, luego al caminar y entrar en la que fue para mí una biblioteca llena de libros, sin querer me vino un ligero mareo, y luego llegó a mi mente una frase "veo que te gustan, vamos, puedes venir aquí y tomar los que quieras", sin darme cuenta sonreí, inconscientemente me acerqué al estante, lo acaricié con cariño, pero algo llamó mi atención, era una figura, una mujer, podía ver la falda de su vestido bajo la gran capa que cubría el rostro, estaba casi de perfil, al percatarse de mi presencia corrió, traté de seguirla pero me fue imposible, la única pista que tenía era una pieza de tela que se atoró en la reja de la entrada, que era la aguja en un pajar.
Minutos después en la mansión.
-tenemos que decirle la verdad—dijo Elisa
-No—tajantemente dijo el patriarca.
-ES QUE NO LO VEZ—insistió—ELLA ME VIO ALLÍ NO SÉ SI SABE QUE FUI YO.
-Cálmate Elisa—dijo Candy dulcemente.
-QUE ME CALME—dijo temblando—tengo los nervios destrozados
-No creo que sepa que eras tú, además esto no hubiera pasado si tú no hubieras ido—Dijo molesto Albert.
-Por Dios!, ella ha preguntado a mi hija, sobre la tía Elroy—dijo Elisa
-Y eso que tiene que ver
-Que ni mi hija sabía de ella, como crees que me sentí, cuando mi hija preguntó que era esa tía que no conocía—dijo desesperada—tuve que mentirle a mi propia hija, ¿cuánto tiempo debe pasar?, y ahora esto, como supo de la casa, ella está recordando, es cuestión de tiempo, debemos decirle.
-NO—dijo Albert alzando la voz—Di mi palabra y la cumpliré, ella es mi hija, entiendes, es mi hija.
-Si no le dices a Rose ahora cuando lo descubra la perderás—dijo desafiantemente
-No porque no lo sabrá, Candy estuvo de acuerdo y tu también debes callar, por el bien de todos, por el bien de ella.
-Ella un día lo recordará—volvió a decir.
-Ese día tal vez no llegue nunca—dijo Candy
-No lo creo, se que ella nos odiará, y todos la perderemos—dijo Elisa poniéndose de pie.
-Eso no sucederá.
-Creo que has olvidado el temperamento de su familia—dijo de mientras caminaba y salía de la biblioteca y la doncella de la Sra. Andley la guiaba a una salida distinta.
-No te pongas así mi amor, todo saldrá bien—Dijo Albert
-Y si se cumple la profecía—dijo mientras ella buscaba consuelo en brazos de su esposo—nos dejará, estoy segura.
-No mi hija no es así, debemos confiar y creer en ella—dijo el príncipe y su esposa asintió empapándose de la tranquilidad y paz que junto a él experimentaba su corazón.
Rose Pov
Creo que ya estoy alucinando, tal vez no debería volver aquí, este dolor es cada día más fuerte tal vez sea el estrés de todo, pero esta casa es como un imán que me atrae y me deja más misterios, si cierro los ojos y trato de imaginar, casi puedo verla como era, a quien pertenecerá y por qué la dejó al olvido, mis padres han tratado de mantener la casa de la familia tal cual, será que estas personas no siente ese amor por sus raíces, por su historia, creo que lo mejor es volver a casa, ya me he ausentado mucho tiempo, no quiero preocupar a mis padres. Durante la cena y los siguientes días los observé con atención, como pude dudar de ella, si se les ve muy enamorados, ella siempre fue muy transparente, creo que todo fue una confusión por tanta novela y cosas que he leído últimamente, sumado a la frustración del diario, ni si quiera se dé que trataba la conversación que oí y ya no importa, cuando le pregunté a mi padre sobre el amor de su vida, me habló de tantas cosas, de lo maravillosa que mi madre siempre fue y ella lo miraba con adoración se que ellos se conocieron desde muy jóvenes, y se encontraron muchas veces que se apoyaron hasta que se enamoraron y su felicidad fue completa cuando llegué a sus vidas. Sé que ellos pasaron por mucho y hoy son felices por qué remover el pasado, si veo el presente y su futuro, que será como el que deseo para Ian y para mí. Pero tenía otras cosas en que entretenerme, quién era la mujer del otro día, qué hacía allí….
Sin querer empecé a tocar en el piano, una canción que rondaba mi cabeza, así que escribí la música, me sonaba tan familiar, pero estaba segura que tal vez era una pieza poco común de un famoso compositor. Quería impresionar a mi amado tocándola en la boda, nuestra boda. Cuando de repente la vi, de pie en el umbral del salón a Lady Elisa estaba muy pálida, solo alcance a decirle que mi madre no estaba, le relaté que mis padres tenía que viajar a casa de mi Archivald y que regresarían en unos días, que si se le ofrecía algo?, ella empezó a temblar, apenas y la pude sostener, sus ojos estaban inundados de lágrimas, me miraba de manera extraña, buscando algún indicio en mis ojos. Todo era tan extraño, de repente ella se puso de pie y salió corriendo de allí, no la entendía. Ella no estaba bien y no podía dejarla marchar en ese estado, no podía permitir que le sucediera algo grave, si vino a ver a mamá es algo que Sara no sabe, tal vez algo grave, se que no soy una amiga y mucho menos mi madre, pero he comprendido que en ocasiones necesitas un hombro para llorar, luego pensé en Sara, tal vez se trataba de ella o de Daniel. La seguí pero se había ido, era una rara reacción en ella. Poco común ella generalmente tenía nervios de acero, un gran temple, me extrañaba verle tan vulnerable, tan angustiada, mi corazón no lo soportó. Tomé mi caballo y cabalgué por un atajo, solo Sara y yo lo conocíamos, lo utilizábamos mucho desde de niñas y muy jóvenes, tal vez llegaría junto con ella o unos minutos antes al entrada de Hilton Hill. Podía sentir el viento en mi cara, podía sentir una angustia, un dolor en el pecho, se que sonará raro, pero era un extraño presentimiento, como si hubiese esperado este momento por mucho tiempo, como si el tiempo se detuviera y retrocediera, pero al brincar un seto, vi el vehículo muy cerca, escuche el rechinido de los neumáticos, el grito de cuidado del chofer, el relincho del caballo, un grito desesperado de Lady Elisa a lo lejos, y luego, sentí caer y cuando mi cuerpo tocó el suelo todo se volvió negro. En mi inconsciencia, pude viajar a una nueva dimensión, un sueño quizás, veía un coche, una voz queriendo calmarme, sentía unos brazos a mi alrededor, la frase que se repetía:
"todo saldrá bien mi rosa silvestre", "escóndete ahí" "cúbrete bien, no deben verte" "rápido entra en el compartimiento"
"pero está oscuro"
"lo sé" "ya casi estamos a salvo", "sigue así y pase lo que pasé no salgas de aquí", "no importa lo que escuches"
"tengo miedo"- era mi voz
"Prométemelo, hasta que no vengan por ti, no hables, no digas nada"
Escuché murmullos, sentí una gran sacudida, rechinido de llantas de un automóvil, un gran impacto, fuertes voces, mi cuerpo me dolía, escuché
"¿dónde está? Entrégamela"
"Jamás primero muerto antes de decírtelo, aunque ahora está lejos de tu alcance"
"imbécil, crees que no sé de ella, de tu amorcito"
"no sé de que hablas"
"Creo que sí"
"no te atrevas"
"Dame a la chiquilla y la dama es tuya"
Ruidos de sirenas se escuchaban
"Frank tenemos que irnos,"
"aun no, necesitamos saber el paradero"
"es mejor que te rindas, ya viene la policía"
"esta dulzura es mi seguro"
"suéltala"
"vaya con la muchachita veo que tienes a varios detrás de ti"
Se escucharon más ruidos, golpes insultos, pero el disparo, el sonido de un disparo, un grito interno "NOOOOOOO"
Me desperté casi gritando una palabra en mis labios "Papá" en una habitación distinta, yo me sentía distinta, la cabeza me dolía, me puse de pie, me asomé a la ventana y pude ver que estaba en la mansión Hilton, traté de hacer memoria, recordaba vagamente que sucedió, sobre todo ese sueño que parecía tan real, creo que me estoy volviendo loca, la puerta se abrió y cuando giré era Sara que se lanzaba sobre mí abrazándome, contándome que había estado inconsciente, que el doctor dijo que estaría bien pero que le llamáramos cuando despertara y cerciorarse que estuviera bien, no pude convencerla de lo contrario así que salió de allí rápidamente, pero yo no estaba segura de permanecer aislada en ese cuarto, así que después de un rato sentada llegó un poco de comida a mi cuarto, y me informaron que Sara se fue en su coche por el doctor personalmente y al ser el día libre de la niñera, la Sra. Elisa, se haría cargo del bebé, bajé poco a poco, sentía el cuerpo mallugado, herido y tenía dolor, busqué a Lady Elisa, cuando la encontré ella tarareaba un canción la misma que yo escribí, pero la partitura estaba incompleta, hasta que la oí tararear la pieza completa así como estaba en mi mente, y las imágenes aparecieron una a una, una versión más joven de esa mujer, en el jardín de rosas de la mansión abandonada, tarareando esa misma canción, así como otros momentos, con una pareja de más edad, y un hombre, de mirada cálida, pero sobretodo recuerdos de ella, se acercó lentamente y se apoyó en el respaldo del sofá y vino un recuerdo de antaño, ambos jóvenes pelirrojos, juntos sentados en el jardín tarareaban y cantaba la canción y las frases vinieron
"Qué está cantando"
"una vieja canción que tenemos desde niños"
"puedo aprenderla, por favor"
"Claro yo te la enseñaré y podrás practicar con tu padre"
"gracias eres la mejor…"
No pude evitar pronunciar su nombre Tía Izzy, ella de repente volteó y me miró con cara de asombro. No me había dado cuenta que estaba llorando, ambas o hacíamos, solo la miraba de pie, cuanto había cambiado, por su cara se veían unos pequeños surcos que cubría de maquillaje, su vida no fue fácil, podía notar los estragos, recordaba lo vanidosa que solía ser de joven…..
