No puede faltar el descargo de responsabilidad :P Nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, y la autora de la historia es, Drotuno, yo solo traduzco.

Y como siempre le doy la bienvenida y le agradezco a mi compañera de armas, mi querida Beta Erica Castelo. Gracias por ayudarme a mejor la calidad de mis traducciones.


Capítulo 26 – Ángeles cuidan de mí

I've been away, (1)

Searching for a reason,

Another purpose to find.

I've sailed the seas,

Fought my many demons,

I've looked to gods in the skies.

I've stood in hell,

Where many had to suffer,

I stared the devil in the eyes.

Walked many roads to witness ancient idols,

And found the great gates of fire.

Had many storms question my conviction,

Gave armies reason to rise.

The hangman's searching for bones he can borrow,

While I escaped in the night,

Fight of flight.

Live again,

All roads end,

I'll be coming home.

Tend your light,

'Cause on this night,

I'll be coming home.

Escaped the hail of calculated mortars,

Then drank the blood of a king.

The desert rain has washed away direction,

Had angels looking after me,

So it seems.

"Coming Home" – Avenged Sevenfold

EDWARD

"Sabes que podemos dejar que Felix vaya a casa, Edward," Bella declaró, viendo al hombre en cuestión vigilar la puerta del VIP lounge en el aeropuerto en San Francisco.

"Dame gusto, ángel," le supliqué, tocando su rostro. "En este momento, prácticamente es el único en el que confío para mantenerte a salvo, además de mí o Emmett."

Suspiró, su rostro esbozando una sonrisa tranquilizadora. "Creerías que la conmoción por todo ya habría desaparecido."

Riendo entre dientes, tomé asiento en una de las bancas y tiré de ella para ponerla entre mis piernas. "Prácticamente se los arrojé en la cara en televisión global, cariño." Cuando se rio entre dientes, la acerqué para besar su dedo tatuado, luego esa hermosa E en forma de corazón, y por último sus labios. "Sin embargo, lo vale," murmuré contra sus labios, echándome hacia atrás para mirarla. "Voy a hacer un trato contigo. Una vez que estés a salvo en casa, con mi papá, Garrett, y Harry cerca, entonces puedes darle a Felix un descanso, ¿está bien?"

"Bien, porque tiene una familia que extraña."

"Estoy consciente. También se le está pagando muy bien para cuidar lo más importante para mí, así que… No está quejándose exactamente, Bella. Va a poder darle a ese hijo suyo la universidad sin pestañear. Además, le agradas, te respeta."

Me sonrió con suficiencia, y abrí mi boca para continuar defendiéndome, pero colocó sus dedos sobre mis labios. "Lo entiendo. Estamos capeando el temporal, Edward. Lo entiendo."

Me relajé un poco, porque la palabra temporal era la correcta. Los medios, que habían tomado nuestras fotos de boda "filtradas" y les dieron publicidad, ahora eran una máquina de especulaciones. Bella estaba embarazada, me había robado de Heidi, me estaba usando para su propio beneficio monetario… La lista era interminable. Y la lista era malditamente estúpida.

Sin embargo, había múltiples opiniones de ello. Los fans la amaban. Creían que ella era adorable y dulce, tímida ante la cámara, lo que era cierto. Creían que me hacía feliz. También era cierto. Y creyeron que mi discurso en los VMA fue la cosa más dulce en el mundo, lo que Bella dijo que era verdad.

Luego estaba el lado de Heidi, que era la razón por la que Bella tenía a Felix siempre con ella desde los VMA. Heidi había estado encabronada, pero porque cuando estaba tras bastidores en el programa de premios, la había puesto a un lado y le reclamé todo para lo que Aro la había usado. Le señalé su infidelidad, su repentino desprecio a nuestra relación, y la total y completa mierda que continuaba dando a los medios. Me culpó por todo, algo que Heidi haría. Me engañó porque nunca estaba en casa, lo que de nuevo era una mierda, ya que me había engañado con mi puñetero baterista, que estaba ausente tanto como yo. Cuando me culpó por su tambaleante carrera, me eché a reír, y joder, todavía me estaba riendo cuando nos sacaron al escenario esa noche.

La última gota que derramó el vaso para Heidi había sido el ver mi anillo de bodas. El hombre que conocía nunca querría casarse. Masen era un espíritu libre y fiestero. No le interesaba tener esposa e hijos. El hombre que conocía había sido un coqueto imparable, un músico enfocado únicamente en su carrera, y alguien que nunca quiso estar atado. Lo que solo probó que… en realidad Heidi nunca me conoció en absoluto, ni se había molestado en llegar a conocerme.

Fueron los fans de Heidi los que provocaron que Felix tuviera que unirse a nosotros en L.A. Habían sido vocales sobre mí, sobre Bella, y sobre toda la maldita cosa. Estaban engañados por las putas mentiras y rumores de Heidi, pero no servía de nada luchar contra ellos. Aprenderían a superarlo. Pero mientras tanto, eran ruidosos, agresivos y muy desagradables, por lo que Felix era la sombra de mi esposa cuando no podía estar con ella.

"Ángel, mírame," susurré, sonriendo cuando esos profundos ojos marrones se fijaron en mi rostro. "Tenemos unos cuantos conciertos más antes del último en Seattle. Entonces estaré en casa. En casa, cariño," dije enfáticamente. "En casa contigo, el estudio, solo… joder, en casa. ¿De acuerdo? Solamente necesito que estés segura hasta que llegue ahí. Eso es todo. Los paparazzi pueden besar mi trasero, pero tienen que mantenerse alejados de ti de una puta vez."

Bella esbozó una dulce y paciente sonrisa, tomando cada lado de mi rostro. Me besó suavemente, pero quería más. Estaba por subir a mi esposa a un avión a Seattle, y no la vería por otro par de semanas. Radiant Eclipse tenía que ir a San Francisco, Portland y finalmente Seattle antes de que terminara la gira. Metiendo la mano en el cabello en su cuello, tomé más. La besé, la reclamé, la probé, y sonreí contra sus labios cuando mi chica gimió.

"Te amo," me dijo, rozando besos lentos en mis labios.

"También te amo, ángel." Tomé una respiración profunda, tirando de ella para que se sentara junto a mí en la banca y poniéndome completamente frente a ella. "Háblame del departamento. ¿Estás segura que no quieres esperar hasta que esté en casa?"

"No, no…" Dijo con una sonrisa y un ferviente gesto negativo de su cabeza. "Quiero hacerlo. No será tan malo, cariño."

Entrecerrándole mis ojos, traté de ver si estaba ocultando algo, pero parecía feliz de ir a casa. "Es solo que… parece ser un dolor en el trasero, Bella. Eso es todo. Puedo empacar mi propia mierda, ¿sabes?"

Se echó a reír y se acercó para besarme otra vez. "Mudarse siempre es un dolor en el trasero, sin importar las circunstancias. Además, me debe, señor Cullen, y planeo cobrármelo tan pronto como sus pies atraviesen la puerta de nuestro departamento. Mientras mude más de sus cosas, será menos lo que tenga que hacer cuando llegue ahí, lo que a su vez me deja suficiente tiempo para cobrarme algo de tiempo egoísta para mi luna de miel."

Riendo, asentí, porque honestamente, ¿quién podría discutir con esa lógica?

"Claro… durmiendo hasta tarde, ordenando comida para llevar, sin ropa… Sí, señora. Entendido." Le sonreí, pero Dios, la amaba. "Aunque, maldición, voy a extrañarte," suspiré profundamente, besándola otra vez. "Bueno, hazme un favor… No rentes el departamento hasta que vaya a casa. Solo… quiero ver a quién colocas ahí. Porque… ya sabes, ese último tipo…" Le dije bromeando, rodando los ojos. "Era una molestia."

"Si lo sabré yo." Se echó a reír, levantándome una ceja. "Pero le da buenos beneficios a su casera."

"¡Que es la razón por la que quiero ver al siguiente pendejo que coloques ahí!" Cuando se partió de la puta risa, sacudí mi cabeza. "Supongo que debería sentirme feliz de que mi papá se va a mudar, ¿eh?"

Sonrió otra vez. "Sí, supongo que se reconciliaron en Las Vegas."

"Mmm," murmuré, inclinándome para besar su frente. "Tal parece que lo que sucede en Las Vegas… se va a casa a Seattle… señora Cullen."

"Sí," suspiró tristemente.

Esa expresión. Esa, justo ahí. Se veía tan malditamente hermosa cuando la llamé por su nuevo nombre. Lo portaba con orgullo, amor y honor. Me hacía querer ponerme una armadura y luchar contra dragones. Me hacía sentir extraordinario. Ella me hacía mejor de lo que alguna vez podría ser.

La besé otra vez, sabiendo a maldita ciencia cierta que el tiempo corría. Tenía que estar en la arena para la prueba de sonido, y su vuelo se aproximaba rápidamente. Justo cuando la idea llegó a mi mente, se anunció su número de vuelo.

Echándome hacia atrás, tomé su rostro entre mis manos. "Te amo. Te llamaré después del concierto esta noche."

"No olvides cargar tu tableta," me recordó, y de pronto la lista de pedidos sale de los dos, recordándome la primera vez que la dejé.

"No respondas una maldita pregunta que te hagan los medios. Deja sus traseros con la duda."

"No vuelvas loca a Rose; solo está tratando de ayudarte a sobrevivir las últimas semanas."

"No te excedas con la mudanza, ángel. Si es demasiado o no estás segura, solo espera. Lo resolveremos."

Se detuvo y se puso de pie, llevándome con ella. Me abrazó con fiereza, murmurando en mi pecho, "Siempre lo hacemos."

"Sí, así es," dije con un suspiro en la cima de su cabeza, porque esa mierda era cierta. Siempre lo resolvíamos; sin importar lo frenético que nos pusiéramos, siempre encontrábamos la salida de lo que sea.

"Tengo que irme," gimió, echándose hacia atrás pero levantando la cabeza.

"Lo sé," suspiré en respuesta, sonando igual de triste.

"Te amo."

La besé profundamente. "También te amo."

Se alejó, cogiendo su equipaje de mano, y Felix se apartó de la puerta para seguirla. Me dio una sonrisa y asintió antes de abrirle la puerta a ella para entrar en seguridad.

Se sentía extraño ser el que veía a alguien partir. Normalmente era al revés. Me puse mi gorra y metí las manos en los bolsillos de mis jeans, atravesando de nuevo el aeropuerto de San Francisco hacia donde Tony me esperaba pacientemente en el coche.

~oOo~

"Toma, cariño," me instó Tanya, quitándome la botella vacía de agua, solo para colocar una taza de té caliente en mi mano. "Jesús… a este ritmo, no tendrás puta voz para cuando lleguemos a casa." Las aletas de su nariz se ensancharon al mismo tiempo que sacudía su cabeza mientras empacaba nuestras cosas en el camerino. "El maldito Aro y su brillante programa de gira. Ustedes están agotados."

"Solo falta el concierto de Seattle, Tanya," dije con voz ronca, haciendo una mueca cuando me encaró.

"Joder, no importa, y deja de hablar. ¡Solo bebe!"

Bufé una carcajada al verla enojada, pero no podía discutir con ella, así que hice lo que me dijo. Tampoco podía esperar a que terminara esta maldita gira… por varias razones. Esperaba ansioso el final de nuestro contrato con Volturi. Estaba preparado para estar en casa no solo con mi esposa sino también con mis padres.

Mi papá iba excepcionalmente bien, y casi había vuelto a trabajar un horario completo en el hospital. También había cumplido con sus citas con el doctor Banner, que el hospital permitía, y mi madre siguió yendo con él una vez a la semana. Al parecer fue necesaria mi boda con Bella para mostrarle finalmente a mi madre que la vida era buena, que seguía adelante a pesar de los cargos por conducir ebrio, el accidente y las mentiras de mi papá. Finalmente había admitido su negación del alcoholismo de mi padre y que vivió con la idea de que él la había engañado, cuando en realidad no lo había hecho. Tenía que dejar ir el resentimiento, tenía que perdonar y tenía que seguir con su vida o todos nos quedaríamos atrapados en el limbo que ella había creado. También se enteró de la participación de papá en el fiasco James-Aro-Bella, y el hecho de que intervino para ayudar a Bella mostró lo lejos que había llegado papá.

Y también había suplicado y rogado que estuviéramos en casa para las fiestas.

Los VMA habían sido al final del verano, por lo que el otoño se acercaba velozmente. El concierto de Seattle era el próximo… y último. Joder gracias. Esta sería la primera vez en mucho tiempo que los chicos y yo estaríamos en casa—sin agenda, sin sesiones de grabación, y sin itinerario—desde que habíamos firmado con Volturi Records. Necesitábamos una reunión de la banda, pero sabía cómo resultaría esa mierda. Íbamos a darle a Mike otro contrato, simplemente porque era muy buen baterista y se acoplaba a nosotros sin ningún problema en absoluto. Sería un contrato más largo y mejor, sobre todo porque podía verlo ayudando con el proceso de escritura. Todos concordamos en esperar hasta después del fin de año para siquiera considerar poner un pie en el estudio de grabación. Y el estudio… sería una nueva experiencia hacerlo nosotros mismos. Harry y Demetri ya se habían ofrecido a ayudar, y Jasper y yo concordábamos en que serían increíbles maestros, ya que los dos habían estado en este negocio probablemente mucho antes que nosotros siquiera hubiéramos nacido.

Limpiado el sudor de mi rostro con una toalla, levanté la vista cuando Rose entró en la habitación. Su rostro era fiero y enojado, y traté con todas mis fuerzas de recordar si había hecho algo mal. No había forma de saberlo. No recordaba nada; había mantenido un perfil bastante bajo desde que Bella nos dejó en San Francisco.

"Acabo de hablar por teléfono con Caius," comenzó a decir, dirigiendo su fiera mirada hacia mí. "Tienes una entrevista con Music Mania Magazine."

"¿Ahora?" Pregunté, y salió casi en un susurro, así que bebí del té que Tanya me dio cuando me levantó una letal ceja amenazadora. Carraspeando, pregunté, "¿Es Jessica Stanley otra vez?"

"Sí, pero su fotógrafo no tiene permitida la entrada. No voy a tener a Laurent en la misma habitación con mi banda." Rose cruzó los brazos sobre su pecho. "Si quiere fotos, puede tomarlas ella misma o estaremos felices de suministrárselas, pero ese estúpido paparazzi no entra aquí."

Solté un resoplido, mirando a Emmett que estaba parado junto a la puerta. Su rostro estaba divertido, pero no se movería de su lugar.

"¿Todos nosotros?" Verifiqué, porque la última entrevista fue solo conmigo, simplemente porque acababa de dejar rehabilitación.

"Al principio era solo contigo, porque ya sabes cómo es ella, Edward. Es tu fan. Le dije que tenía que entrevistar a todos en la banda si quería algo más que mierda escrita de antemano que yo les doy."

Alec sonrió, sacudiendo su cabeza. "¿Cuándo, Rosie?"

"Ahora." Dijo con un suspiro, sacudiendo su cabeza. "Mejor ahora que en Seattle. Ustedes volarán a los cuatro vientos una vez que termine el concierto. Al menos puede conseguir una verdadera conversación." Me señaló. "Y se va a ir encima de ti, señor recién casado."

Sonriendo, encogí un hombro. "Me importa una mierda."

Jasper se echó a reír pero se sentó junto a mí, empujándome con su codo. "Luces el matrimonio como una puta medalla de honor, amigo." Cuando me reí entre dientes, fue ronca, y fruncí el ceño. "No hables mucho, ¿sí? Solo un concierto más, Ed."

Asintiendo, bebí del té, y Tanya me dio otro. Esta vez, estaba en una botella de Jack Daniels. Riéndome entre dientes, lo serví en mi taza. A la mierda las pretensiones. Esta gira jodidamente larga y el contrato estaban por terminar. Lo que me recordó…

"Tanya," la llamé, y me miró con el ceño fruncido. "Espera…" Tragué grueso. "Tú y Kate deberían salir de una puta vez de aquí. ¿Recuerdas la última vez que Jessica estuvo aquí?"

El rostro de Tanya esbozó una lenta sonrisa malvada. "Oh, sí…" Apuntó un dedo en mi dirección. "¡Agarraste mi trasero!"

Echándome a reír, mi cabeza cayó hacia atrás al sofá en el que estaba sentado. "Estoy consciente. Y creo que me recordaste que yo soy la razón por la que prefieres el coño."

Tanya se echó a reír, sobre todo cuando Kate, que había estado empacando cosas en silencio dejó escapar una risita. "Bueno, no específicamente, Edward."

Jasper resopló una suave carcajada. "Solo hombres en general, lo entiendo."

"Meh," se burló, dándome un guiño. "Aunque, probablemente tienes razón. De por sí tendrás suficiente con lo que lidiar; ella va a querer saber todo sobre Bella."

"Puede saber la mierda que me parezca que tiene que saber," declaré, y salió con bastante brusquedad, no obstante, era la verdad. "La privacidad de mi esposa no es negociable."

"Buen chico," susurró Kate, besando mi frente. "Pero no hables mucho. Vas a estar bien en un día o dos, pero… no tienes que presionarte. ¿Está bien?"

Asintiendo, me puse cómodo junto a Jasper, haciéndole un gesto a Rose para que dejara pasar a la periodista al camerino. Sacudí mi cabeza ante el hecho de que la última vez que hablé con Jessica Stanley fue la misma noche que conocí a mi ángel. Las putas cosas tenían una extraña forma de volver.

Mike y Jacob salieron de las duchas completamente vestidos, y el primero preguntó, "¿Qué está pasando?"

"Una entrevista," respondió Jasper. "Music Mania Magazine. Solo siéntate en alguna parte, Mikey."

"De acuerdo."

Mientras esperábamos a que Rose trajera a Jessica a la habitación, le mandé un mensaje a Bella para avisarle que llegaría tarde a la habitación de hotel y por qué. Jake le llamó a Leah para una breve charla con su papá, y Alec se reportó con Carrie. Tanya volvió a llenar mi taza con más té, dándome otra ceja levantada como advertencia, antes de llevar un montón de cosas al autobús de la gira. A este paso, no me daría una ducha hasta el hotel. Seguía sin camisa desde el final del concierto, pero en realidad, no podía importarme menos. Sin embargo, sí cubrí mi sudoroso cabello con una gorra de béisbol, girándola hacia atrás para poder ver.

La respuesta de Bella vino al instante: No Tanya y Kate para salvarte esta vez, hombre casado. ;)

Sonreí y le respondí. Tú ya me salvaste, ángel.

Te amo. Llama cuando termines. ¡Y DEJA de escribir palabras obscenas en nuestro juego!

Me reí entre dientes, mi cabeza cayendo hacia atrás en el sofá. No era que las palabras en sí fueran obscenas; era que me explayaba en cada una de ellas una vez que las jugaba. Palabras aparentemente inofensivas se convertían en indirectas. Jugué la palabra "rodilla", escribiendo en el chat lo deliciosa que era el dorso de la rodilla de mi esposa y que planeaba compensar las últimas semanas que me había perdido una vez que estuviera en casa.

Mike arrastró una silla cerca de mí. "Entonces… ¿qué pasa con esta chica?"

Sacudiendo mi cabeza, suspiré, bebiendo mi té antes de aclarar mi garganta. "Solo… apégate a la banda y la música. Intentará hablar de cosas personales… y algunas están bien. Solo no permitas que te arrastre a la mierda de las revistas de chismes."

"La última vez que entrevistó a Masen," Emmett comenzó a decir riéndose entre dientes, "él evitó toda la mierda de la rehabilitación. Coqueteó para terminar con todo, solo para usar a Tanya y Kate como groupies para ahuyentarla. Esta vez va a hablar con todos ustedes, así que… no creo que vayas a tener problemas. Ella está bien, solo… un poco obsesionada."

Resoplé en mi taza pero sacudí mi cabeza. "Estoy malditamente cansado para coquetear."

"Y jodidamente casado," Jacob se burló, sonriendo cuando le arrojé la toalla.

Se escuchó un golpe en la puerta, y Emmett la entreabrió para dejar entrar a Rose y a Jessica. Estaba exactamente igual que la última vez que la vi. Vestía cómodamente pero casualmente profesional. Su pase de prensa estaba alrededor de su cuello, y en su mano estaba la cámara de Laurent.

"Jessica, ya conoces a la banda… Alec, Jasper, Masen, Jacob, y el miembro más nuevo, Mike," Rose nos presentó, recorriendo el pequeño semicírculo en el que estábamos.

"Mike, es un placer conocerte finalmente. Lo estás haciendo bien," le dijo, estrechando su mano, y él le agradeció con voz suave. Ella sonrió, mirando a cada uno de nosotros. "Sé que están cansados después del concierto. Solo… denme unos minutos, y los dejaré tranquilos."

Mis cejas se elevaron un poco. No era la misma coqueta de la última vez, lo que sinceramente era un alivio. Sin embargo, sus ojos la traicionaron al estudiar mi pecho desnudo. Levantó la cámara y tomó una foto de todos nosotros, algunas individuales, y luego nos agradeció.

Jasper se sentó hacia adelante al mismo tiempo que ella tomaba asiento frente a nosotros. "Vas a tener que disculpar a Masen. Su voz está un poco cansada, pero responderemos como mejor podamos."

Me sonrió pero asintió, sacando su lista de preguntas y su micrograbadora. "Muy bien." Nos miró. "Chicos, esta entrevista es para el siguiente número el próximo mes. Lo que quiere decir… para después de su último concierto en Seattle. Solo quiero aclarar algunos rumores."

"Jessica," le advertí, mi voz ronca. "Música… eso es todo. Ya tuvimos esta conversación antes."

"No, lo entiendo. Los rumores que me interesan tienen que ver con Volturi Records."

"Ah," Jasper suspiró, asintiendo, pero le echó un vistazo a Rose para ver qué quería ella que hiciéramos o dijéramos. Cuando Rose asintió una vez, él miró a Jessica. "El contrato de Radiant Eclipse con Volturi Records termina al final de esta gira."

"¿Y no van a volver a firmar?"

"No," los cinco dijimos al mismo tiempo.

Ella se echó a reír y asintió. "De acuerdo… ¿Y eso tendrá algo que ver con el arresto y encarcelamiento de James Allen?"

"No, respondí con honestidad. "Fue una decisión de la banda que tomamos antes de que siquiera nos fuéramos de gira."

"¿Y el retiro forzado de Aro Volturi?"

Le sonreí con tristeza. "Tendrás que preguntarle a la compañía discográfica."

"Vamos, Masen," insistió, dejando caer sus hombros. "Algo sucedió en Charlie's Pub en Seattle… No solo fue arrestado James Allen, sino que se llevaron a Aro como sospechoso. Tu ahora… esposa estuvo involucrada."

"Y no puedes decirme que esos cargos criminales no son públicos, Jessica," repliqué. "No me jodas, cielo. No eres estúpida, así que deja de jugar."

Sonrió. "Bien… Entonces, ¿esa fue su venganza por no firmar de nuevo con Aro?"

Nos quedamos callados. Todos nosotros.

Rose dio un paso al frente. "Jessica, no podemos discutir eso contigo. Te dije eso antes de que entraras aquí. Nada sobre esa investigación está abierto a discusión… sobre todo de forma impresa."

Jessica alcanzó su micro grabadora y la apagó. "De verdad la jodió, ¿cierto?"

Me eché a reír, bebiendo mi té. "Joder, como no te lo imaginas, Jess. Por favor, continúa."

Sonrió con suficiencia, volvió a encender su grabadora, y comenzó a enfocarse en la banda. Se apegó a las preguntas sobre cómo había ido la gira, señaló que tuvimos ventas récord, preguntó sobre el VMA que ganamos, y se mantuvo bastante profesional el resto del tiempo… hasta el final.

"Muy bien, chicos. ¿Qué sigue—para cada uno personalmente, y para la banda?" Cuando ninguno de nosotros respondió en seguida, suspiró con una sonrisa. "Vamos, chicos… Alec, tú tienes un nuevo bebé… Jacob, tu papá, ¿cómo está? Masen… estás casado… vi esas fotos. Algunos dicen que no eran reales…"

Ahí estaba. Lo estaba esperando.

"Oh, fue real," dije con voz ronca, aclarando mi garganta otra vez antes de tomar un sorbo de mi té. "Fue muy real." Levanté mi mano, meneando mi dedo anular tatuado con una sonrisa de suficiencia, notando mentalmente su expresión ligeramente decepcionada cuando puso sus ojos en él. "Lo que sigue es un descanso después de esta gira. Ya hemos estado en gira por casi seis meses ininterrumpidos. Vamos a tomar tiempo para descansar, estar con nuestras esposas y familias, y luego el futuro para Radiant Eclipse estará abierto de par en par."

Me levanté porque había terminado. Estaba cansado, mi garganta estaba un poco mejor después del té de Tanya pero todavía adolorida, y quería ducharme y una larga conversación con Bella antes que de verdad descansara mi voz para el concierto de Seattle. Solo faltaban unos cuantos días para verla, y el tiempo parecía correr más lento que nunca. Rodé mi cuello para relajarlo un poco pero volví a mirar a Jessica cuando se volvió hacia mí.

"Masen, tus fans solo quieren saber… Eso es todo."

Sonriendo en su dirección, asentí, quitándome mi gorra para pasar los dedos por mi sudoroso cabello y luego me la puse otra vez. "¿Qué quieren saber, Jessica?"

"Solo quieren saber si su banda favorita va a seguir por aquí. Quieren saber si tienen algo que esperar o si esta es la última gira."

"¿Y?" La insté, levantándole una ceja.

"Y…" Se sonrojó un poco. "Quieren saber por qué Masen—uno de los solteros más codiciados del mundo, una de las personas más hermosas del mundo según People, y autoproclamado fiestero—finalmente sentó cabeza… y por qué tan de repente."

Jasper resopló, cruzando los brazos sobre su pecho y sacudiendo su cabeza. Rose suspiró con impaciencia, y mi hermano puso sus ojos en blanco. Estudié su rostro, y supuse que era la pregunta más importante del año. Ella no sería la única que quería saber, eso era jodidamente seguro.

Apoyando mis manos en el respaldo de una silla junto a la de ella, agaché mi cabeza y la miré a los ojos. "Radiant Eclipse no va ir a ninguna parte. Planeamos estar aquí un largo tiempo. Cómo lo haremos está por verse, pero nuestros fans son los mejores ahí afuera. En cuanto a mí… ya deberías saber que no todo lo que ves es cierto; no todo es lo que parece. Lo que parece repentino para ti fue casi un año para mí. Lo que haga en mi vida personal no es algo que me guste revelar, pero me encontré, llegué a conocer y me enamoré de una mujer increíble. A pesar de lo que la gente pueda pensar, no hay nada solapado en ello, ni se está encubriendo nada. No hay conspiraciones o planes malvados. Es solo mi vida, mi vida personal." Me enderecé, manteniendo el contacto visual con ella. "Algunas veces la gente deja atrás las reputaciones que les han sido… adjudicadas, Jess. Algunas veces, a fin de lidiar con todo esto—" agité mi mano alrededor "—la gente tiene que usar una máscara, tienen que representar un papel, y no solo he terminado personalmente con eso, sino también la banda. Nadaremos o nos hundiremos, pero lo haremos con nuestros propios términos."

"¿Puedo citarte con eso?" Preguntó en un susurro.

Riéndome entre dientes, me encogí de hombros, agarrando mi sudadera y poniéndomela. "Sí… por supuesto."

~oOo~

"Toma, Edward," dijo Alice, dándome un par de ganchos cargados de ropa. "¿Cómo está tu voz?"

Riéndome de ella, asentí. "Estoy bien, Alice."

Me sonrió en respuesta, porque mi voz al final del concierto de Portland había preocupado a todos, pero la descansé todo el tiempo que viajamos por Oregón. Estaba tan bien como nueva, o tanto como podía estarlo.

"Solo un concierto más, ¿no es así?" Le pregunté.

"¡Cierto!" Dijo eufóricamente. "¿Dónde está Bella?"

"Va a estar aquí."

Tomé la ropa que me daba Alice y entré al vestidor. Por lo que veía, esta noche íbamos por un toque agresivo. Riendo al ver todo lo negro—jeans negros, sudadera sin mangas negra, y camiseta negra Fender por debajo—me puse todo, poniéndome por último mis Docs. El vestidor principal estaba tranquilo como siempre. Los chicos estaban en varios estados de vestimenta. Jacob estaba al teléfono con Leah, pero solo porque su papá iba a asistir a este concierto. Carrie estaba sentada con Alec en la esquina, los dos acurrucados en torno a la bebé Tia, que se ponía más linda cada maldita vez que la veía. Mike estaba sin camisa, con sus baquetas en mano, usando la suela de goma de su tenis para practicar riffs y redobles. No vi a Jasper, pero podría estar vistiéndose en la ducha.

Tomando una respiración profunda, la dejé escapar lentamente y saqué mi teléfono. Todavía no había mensaje de Bella, así que me puse mis auriculares y salí al pasillo. Emmett se recargó casualmente al final del pasillo con Tony frente a él.

No tuvimos opción más que venir directamente a la arena. Por más que quisiera ir a casa, nos habíamos retrasado para entrar a Seattle. Al autobús de la gira se le reventó una llanta justo antes de cruzar la línea del estado de Washington. La idea me hizo resoplar por lo frustrante que había sido mientras me dejaba llevar por la música, poniéndome en el estado de ánimo que necesitaba a fin de hacer este último concierto.

El ritmo intenso, y los aún más intensos riffs de guitarra, y las voces gritando llenaron mi cabeza al pasearme silenciosamente en el pasillo. Viper's Venom estaba en el escenario, y nosotros seguíamos. Era el último concierto de la gira, sin mencionar el público de nuestra ciudad natal. Era el último concierto bajo Volturi Records. Era el último concierto donde sentía que mi alma pertenecía a alguien más. Pagamos nuestras deudas, cumplimos nuestro tiempo, y joder, habíamos salido victoriosos. No es como si hubiésemos fracasado. Demonios, no. Tuvimos un éxito avasallador. Y tenía fe en mi banda, en Harry y Demetri, y maldita sea, sin duda tenía fe en mi chica, que este próximo paso hacia nuestro futuro con Chainsaw Records sería el mejor hasta ahora. Jasper y yo ya estábamos trabajando en algunas increíbles canciones nuevas.

Sacudí mis brazos, rodando mi cabeza en mi cuello al tratar de calmar mis nervios. Tenía el presentimiento de que Caius asistiría, aunque muy probablemente se mantendría alejado de nosotros. Había sido bastante decente como nuestro representante. Tenía que reconocerle eso. Solo nos dio las entrevistas y sesiones de fotos necesarias sobre la marcha, pero mantuvo la nariz lejos de la mierda personal. Dejó que la banda se vendiera por sí sola, en vez de usar los chismes fabricados. Sin Aro cerca, la gira había estado sin complicaciones, aunque duró demasiado tiempo. Pero lo que estaba reservado se quedó reservado. No había mucho que pudiéramos hacer al respecto, incluso después de su remoción.

La canción cambió en mi iPod, y me giré para caminar hacia el otro lado, deteniéndome ante la vista frente a mí, una sonrisa extendiéndose lentamente por mi rostro al mismo tiempo que me quitaba los auriculares de mis oídos.

"Ángel…" Susurré, y mi chica corrió por el pasillo hacia mis brazos. Envolviéndola por completo, la levanté hasta que la punta de sus tenis apenas rozaban el linóleo del pasillo. "Joder, cariño, te eché de menos," dije entre mi aliento en su cuello, inhalado profundamente su aroma.

"También yo," suspiró, y nos quedamos inmersos en nuestro pequeño capullo por unos momentos. "Edward," dijo ella, apartándose y tocando mi rostro. Su rostro estaba malditamente feliz. "¡Adivina qué!"

Sonriéndole, sacudí mi cabeza y encogí un hombro, pero maldición, no iba a dejarla ir en ese momento. "¿Qué?"

"Usted, señor Cullen, se ha mudado," susurró con complicidad.

"¿Por completo?" Pregunté con una carcajada, besándola cuando asintió. "Maldita sea, cariño," murmuré contra sus labios. "Joder, no estabas bromeando, ¿verdad?"

"Demonios, no. Quería que pudieras solo ir… a casa." Dejó caer su frente sobre la mía. "Incluso conduje tu coche esta noche."

"Mmm, mi ángel tenía maldita prisa," canturreé, acariciando su nariz con la mía. "¿Sintiéndote egoísta?"

"Oh, Edward… no tienes idea…"

Me reí diabólicamente, a punto de decir algo sobre egoísmo, casa y camas desordenadas, pero puso sus dedos en mis labios.

"Cuidado, Cullen," me advirtió. "Tengo una sorpresa para ti."

Se retorció para bajarse, y la puse en el suelo, pero se volvió para apuntar hacia el final del pasillo. De pie ahí estaban mis padres, juntos. Estaban tomados de la mano, viéndose más felices y saludables de lo que parecían haber estado en mi boda. Se veían malditamente cómodos, en realidad, vestidos todos casuales y esa mierda para mi concierto.

Emmett estaba sonriendo como un tonto detrás de ellos, y me reí entre dientes, caminando hacia ellos y abrazándolos a ambos.

"¿Se van a quedar?" Pregunté estúpidamente.

"¡Por supuesto!" Mamá dijo con una sonrisa al tocar mi rostro. "Solo queríamos verte antes de tomar nuestros asientos."

Le di a Emmett una sonrisa torcida. "Supongo que tengo que cambiar un poco la mierda."

"Para más que nosotros, hijo," dijo papá con una carcajada, dando un paso hacia atrás para revelar a alguien que no había visto en más de un año.

"Bree," susurré, una sonrisa extendiéndose en mi rostro al ver a la pequeñita que había visto ser llevada en una ambulancia la noche del choque de mi padre.

"¡Masen!" Chilló, corriendo hacia mí.

Me puse de cuclillas para abrazarla, a pesar de que ya estaba por cumplir doce años y había crecido como maldita hierba. Su cabello oscuro seguía largo, casi hasta su cintura, y sanaba ver su dulce sonrisa, y no solo a mí sino también a mi papá.

"¡Mira!" Dijo ella, levantando su brazo derecho. "Ya no tengo el yeso. Pero dejaron que me quedara con él, porque tú y Jasper lo firmaron. ¡Solo me queda la cicatriz!"

Sonriendo, vi el punto diminuto en su muñeca que estaba señalando, donde habían tenido que poner un clavo en su brazo para ayudar a que los huesos sanaran. Cogí su mano y besé su pequeña cicatriz.

"¡Excelente!" Miré a Emmett y le hice un gesto con mi barbilla para que fuera por Jasper. Él iba a querer verla. "¡Has crecido!" La acusé dramáticamente con ojos entrecerrados, y me reí entre dientes cuando se sonrojó y asintió. "Tienes que estar volviendo locos a los chicos," le dije en broma, sonriendo cuando frunció el ceño.

"¡Ni en sueños! ¡Los chicos en mi clase son tontos!" Eso hizo reír a todos a nuestro alrededor, pero ella alcanzó a ver a Jasper detrás de mí y corrió hacia él. "¡Jasper!"

"¡Pequeña! ¿Cómo estás, cielo?" Le canturreó, tomándola en un gran abrazo.

No estaba seguro qué tenía la pequeña Bree, pero Jasper y yo sentíamos la necesidad de consentirla. Tal vez fue por el choque de mi padre. Tal vez fue por el enorme yeso de mierda que había tenido que usar por meses. O tal vez era porque, a pesar de todo el drama en torno a ese choque y el yeso y que yo había afirmado que fue mi culpa, Bree nos amaba incondicionalmente.

Me enderecé, besando un costado de la cabeza de Bella. "Mierda, ahora de verdad tengo que portarme bien," le susurré, lo que la hizo reír entre dientes. Me volví para mirar a mi esposa. "Esto es todo. El último concierto. El fin de la gira, ángel."

Me sonrió, acariciando mi rostro. "Lo sé. Yo… estoy muy orgullosa de ti, Edward," me susurró, asintiendo ligeramente. "Tú has… No cualquiera podría haber continuado con todo lo que tú pasaste el último año, pero… lo hiciste. Y lo hiciste increíblemente bien."

Estaba sacudiendo mi cabeza todo el tiempo que habló en voz baja. "No sin ti, ángel. No hubiera sobrevivido."

"Tal vez, aunque no creo que te des el suficiente crédito, estrella de rock," dijo, sonriendo cuando me reí bajito. "Te dejaremos solo. Sé que necesitas un segundo o dos antes de salir. Voy a sentarme con tus padres, Bree, y el papá de Jake."

"Está bien, cariño. Solo ven a la parte de atrás cuando hayamos terminado."

Asintió, besando mis labios y susurrando que me amaba. Bree me abrazó una vez más, besando mi mejilla, y ahora estaba cargada con un montón de recuerdos—camisetas, pósteres, baquetas, y quién sabe qué más.

Escuché por un segundo para ver en qué parte de su actuación estaba Viper's Venom. Les quedaba una canción o dos, así que me volví a poner mis auriculares para bloquear todo solo por un momento. Subí el volumen, dejándome llevar por la música. Bloqueé la realidad por unos minutos. No había preocupación por el último concierto. No había preocupación por los medios, los paparazzi, la opinión de las masas que no me importaba en lo absoluto. Y no había preocupación porque para cuando se tocara la última nota esta noche, Radiant Eclipse sería responsable de su propio futuro.

Nada de eso importaba, porque nada de ello era imposible de superar.

Subí y bajé por el pasillo, prácticamente con los ojos cerrados. En el escenario, era Masen. Cuando dejara la arena esta noche, volvería a ser Edward. Aunque, poco a poco, empezaba a comprender lo que Bella había tratado de decirme todo este tiempo. Era ambos hombres. Como Masen, era atrevido y descarado, usándolo para entretener. Como Edward, era un hijo, un amigo, un hermano… y ahora, un esposo. Masen era el escudo que protegía todo lo que Edward consideraba importante. Cuando esta noche terminara, nada de eso tendría que cambiar. Podía ser ambos hombres. Y lo haría, a sabiendas que mi ángel estaría ahí a través de todo, porque nos amaba a los dos.

Mi guitarra apareció frente a mí al pasearme una vez más. Sonriendo, me quité mis auriculares, entregándoselos a Tanya junto con mi iPod.

Marcus, que salió al pasillo con ella para darme mi guitarra, me devolvió la sonrisa, y estaba callado como siempre, pero me dio una palmada en el hombro, diciendo, "Ha sido una buena gira, Masen. Llámame cuando estés listo para la próxima."

"No usaría a nadie más para manejar nuestras giras, Marcus," le juré, dándole un apretón a su hombro antes de tomar mi guitarra y colocarla a través de mi hombro.

Dándome la vuelta, encaré a mi banda. Como siempre, la multitud estaba electrizante en la arena. Todo el lugar parecía sacudirse, respirar y retumbar con cada aplauso, grito y coro. Provocó que escalofríos bajaran por mis brazos, y por mi espalda. Siempre lo hacía.

"El último," declaré, sosteniendo mi mano extendida, y mis chicos me imitaron, estrellando la suya encima de la mía. "Después de este, somos nosotros. Después de este, estamos por nuestra cuenta."

"Después de este," Jasper añadió con una sonrisa perezosa, "¡Joder, nadie puede detenernos!"

"Lo mismo digo," Jacob dijo alargando las palabras.

"¡Hagámoslo!" Gritamos, volviéndonos para seguir a Marcus por los pasillos hacia el escenario.

Las luces se habían apagado, y esa sensación de exaltación que se arrastraba por la piel se apoderó de nosotros. Jake comenzó a saltar sobre la punta de sus pies. Mike rodó su cabeza sobre sus hombros, sacudiendo sus brazos para soltarlos. Alec estaba callado al pasar su peso de un pie al otro, con sus ojos cerrados. Y Jasper se aferró a mi cuello en un brusco abrazo.

"Nuestra ciudad, Masen," dijo en mi oído al mismo tiempo que las luces, láseres, y el estruendo llegó al extremo. "El último concierto de esta infernal gira de mierda. Maldición, vamos a darles todo."

Asentí, dándole una palmada en la espalda y saltando de un pie al otro. Mike, Jake y Alec corrieron al escenario cuando los presentaron. Jasper fue el siguiente, y el público era una locura. Me hizo sonreír, me hacía feliz que termináramos la gira en casa, y hacía que me hormigueara la piel con el deseo de darles un buen concierto, a pesar de que tenía que cambiarlo un poco. Lo último me hizo resoplar, pero cuando dijeron mi nombre, no había nada como el sonido que estalló de la audiencia.

Al salir corriendo al centro del escenario, lo asimilé todo. Todo ello. Cada grito, cada coro con mi nombre, y el estruendo de la música que los chicos comenzaron a tocar. Pero un coro comenzó a adueñarse de toda la arena. Bajando la vista a la sección VIP, vi a mi familia, a Bree, al papá de Jake, pero sobre todo, vi a mi esposa, mi ángel, mi puta salvación. Y estaba coreando junto con ellos, con una chispa de amor y felicidad en sus ojos oscuros.

Bienvenido a casa. Bienvenido a casa. Bienvenido a casa.

Sonriéndole a Jasper, que se estaba riendo al tocar los riffs de apertura, pasé mi lengua por mi labio inferior antes de acercarme al micrófono.

"¡Seattle, Washington!" Grité, olvidando todo lo de mi voz. Podían quedarse con ella esta noche. "¡Demonios, sí, estamos en casa!" Declaré, mirando a mi esposa a los ojos cuando el lugar estalló en aplausos. "¡Nunca había estado más feliz de estar en un lugar en toda mi maldita vida! ¡¿Están listos para rockear?!" Pregunté, sonriendo mientras me alejaba del micrófono y colocaba mis dedos en la guitarra.

Con un salto, la pirotecnia estalló ardiente y brillante, dando inicio al último concierto de la gira, y que representaba el inicio de una nueva vida, donde iría a casa con mi esposa, mi ángel. Representaba libertad y amor. Y estaba ansioso por comenzarla.

~ooo~MBtM~ooo~


(1) He estado lejos

Buscando una razón,

Encontrando otro objetivo.

He navegado los mares

Luchado con muchos de mis demonios,

He buscado a dioses en los cielos.

He estado en el infierno,

Donde muchos han tenido que sufrir,

He mirado al diablo a los ojos.

Recorrí muchos caminos para ver ídolos antiguos,

Y encontré las grandes puertas de fuego.

Tuve muchas tormentas cuestionando mi convicción,

Dándole a ejércitos razón para levantarse.

El verdugo busca huesos que pueda apropiarse,

Mientras escapo en la noche,

Pelear o huir.

Vivir otra vez,

Todos los caminos terminan,

Estaré en casa.

Cuida tu luz,

Porque esta noche,

Estaré en casa.

Escapé la lluvia de morteros calculados,

Luego bebí la sangre de un rey.

La lluvia del desierto se ha llevado las direcciones

Los ángeles me han buscado,

Eso parece.


¡Por fin terminó la gira y su contrato con Volturi Records! Aunque ya no tenían contacto con Aro, es obvio que ellos deseaban volar y forjar solos su futuro, bueno, con la ayuda ahora de Chainsaw Records. Y Edward estaba ansioso por volver con su esposa, ya se imaginarán como será ese encuentro después de algunas semanas separados siendo recién casados *menea sus cejas* Pues solo falta el epílogo y un outtake, y no se preocupen, que Deb termina con un cabito suelto por ahí, porque Heidi y James ya recibieron los suyo, creo que falta un pequeño encuentro con Aro. Espero que hayan disfrutado del capítulo y les prometo que no tardaré mucho con el siguiente, claro que me caerían mal algunas porras suyas con sus reviews, así que usen el cuadrito de abajo y díganme qué les pareció el capi.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: FreyjaSeidr, Vrigny, Techu, Tecupi, Noelia, aliceforever85, dushakis, JessMel, Nancy, Maribel, Merce, Pera l.t, Antonia, Sther Evans, BereB, Madriguerita, Laliscg, Paola, ELIZABETH, Ali-Lu Kuran Hale, SharOn, Adriu, YessyVL13, alejandra1987, Lady Grigori, Fran Ktrin Black, beakis, Shikara65, PRISOL, Ericastelo, Gibelu, Sheei Luquee, lady blue vampire, kaja0507, Cary, Brenda Cullenn, saraipineda44, johanna22, maries24, Liz Vidal, freedom2604, Maryluna, EllaesCM, ginnicullenswan, Milh Llop, Belli swan dwyer, bbluelilas, Alma Figueroa, Manligrez, myaenriquez02, Klara Anastacia Cullen, debynoe, erizo ikki, Say's, patymdn, tulgarita, solecitopucheta, rjnavajas, Lorenitta22, glow0718, Gabriela Cullen, Pili, krisr0405, Bones1995, injoa, rosycanul10, Sully YM, Mafer, Yoliki, lagie, LicetSalvatore, lizdayanna, Tata XOXO, andyG, Pam Malfoy Black, y algunos anónimos.