Disclaimer: Richelle Mead es quien tiene los derechos de esta maravillosa saga.
Por fin llegamos a la corte después de un muy largo viaje, mire a mi alrededor, nos encontrábamos en uno de los amplios estacionamientos que tenian en la corte, suspire y baje del auto. Dimitri ya lo había hecho y ahora hablaba con alguien por su celular. Me apoye en la puerta mirándolo se veía tan sexy como siempre.
No estaba muy contenta de estar por estar aquí, extrañaba poder estar a solas con Dimitri, como una pareja normal sin tener que ocultarnos y la situación con Lissa tampoco ayudaba mucho. Volví a suspirar y saque mi celular.
Oo Estoy en la corte, ¿dónde estas? - le escribí a Lissa.
No tardo ni un minuto cuando me contesto.
oO ¿!D vdd! Ven, estamos en mi habitación
Gruñí, no pude dejar de notar el estamos. Aunque fue extraña su respuesta, pensé que todavía estaría furiosa conmigo.
Oo Claro Liss, me encantaría, solo dime donde es.
oO Recuerdas donde nos alojamos la ultima vez, es en ese mismo edificio solo que un piso mas arriba. No tardes, te pierdes de la diversión.
Volví a suspirar y guarde mi celular, mire nuevamente a Dimitri, seguía hablando por celular, le hice una seña de que me iba y di media vuelta para dirigirme con Lissa. No llegue a dar siguiera dos pasos cuando sentí una fuerte mano cerrándose en mi muñeca, mientras me daba vuelta y unos deliciosos labios se pegaban a los míos. Momentos después cuando nos separábamos, recordé donde estábamos y me alegue aun mas de él asustada de que alguien pudiera habernos visto. Él solo rió y tiro de mi abrazándome y susurrando en mi oído.
- Descuida Roza - dijo haciendo que mis piernas se sintieran como gelatina al oír mi nombre en ruso, enrede mis brazos en su cintura - No hay nadie aquí, estamos solos.
- No me gusta estar aquí - dije mientras enterraba mi cara en su pecho y con sus brazos abrazándome - Tenemos que escondernos para poder estar juntos.
- Lo se, pero hoy podemos ir a buscar un pequeño departamento, ¿recuerdas? - me dijo tiernamente, y pude oír la emocion en su voz.
Sonreí y levante mi cara para darle un pequeño y tierno beso en sus hermosos labios. Después volví a enterrar mi cabeza en su pecho y apreté mas mis brazos alrededor de su cintura.
- No puedo, Lissa me está esperando - deje ahora arrepentida de haberle dicho que ya estaba aquí.
- No te preocupes hermosa puedo esperar - dijo besando mi frente - Ve y encuentra Lissa, yo iré a hacer uno tramites que necesito y cuando hayas acabado iremos.
- Está bien - dije sin moverme y abrazándolo todavía mas fuerte.
Él rió y levanto mi barbilla para poder besarme nuevamente, solo que está vez fuimos interrumpidos por el ruido de uno de los portones abriéndose, rápidamente nos separamos y como siempre extrañe tener su calido cuerpo alrededor del mió.
- Ve a buscar a Lissa, nos veremos mas tarde - dijo dándome una de esas medias sonrisas que hacia que mi corazón dejara de latir.
Suspire y me dirigí hacia donde supuse que estaría Lissa. La corte se veía exactamente igual a la ultima vez, camine hasta que llegue a el edificio en el que nos habíamos quedado la ultima vez, fui al piso donde me había dicho que estarían, su cuarto no era el único pero lo distinguí por una alegre música y unas risas ya muy conocidas, una vez que estuve en la puerta di unos golpes que al parecer nadie noto.
Después de un tiempo de estar tocando sin que nadie me abriera estuve tentada a regresar con Dimitri y terminar el beso que nos habian interrumpido, pero para mi desgracia una atemorizada Jill abrió y después de su sorpresa lanzo un suspiro y sonrió de lo mas alegre.
- Rose, me alegra que estés aquí, creí que era uno de eso guardianes que venia de nuevo a pedirnos que bajáramos el volumen de la música, nuevamente.
- Vaya, pues por lo que se oye están pasándola muy bien.
Jill hizo una mueca y sonrió. Entre a la habitación, Adrián se levanto en seguida de su asiento murmurando algo de salir a fumar e ignorándome como ya era su costumbre. Me sorprendí de ver a Reed en una esquina con su mismo aspecto osco de siempre. Y también como ya era costumbre Lissa y Avery, sentadas en uno de los sillones con vaso llenos de lo un liquido transparente, y por como actuaban no creí que fuera agua.
- Miren quien llego - dijo Avery cuando noto que yo estaba en la habitación - ¿Qué tal estuvo tu viaje? ¿Te divertiste con el guardián Belikov?
Algo en la forma en la que lo dijo hizo que me dieran ganas de saltar y golpearla, pero no lo hice porque en ese momento Lissa trato de correr hacia mi, digo trato pues resbalo y cayo sobre la mesa rompiendo uno de los vasos. Corrí para ayudarla y tal como eran mis sospechas, olía a vodka por todo el piso gracias al vaso roto.
Ayude a Lissa a sentarse en el sillón nuevamente siendo cuidadosa de que no se cortara con ningún vidrio. Avery reía y se burlaba de ella, Reed gruñía, y la única que me ayudo fue Jill, recogiendo los vidrios rotos y tirándolos en uno de los botes de basura.
- ¿Por qué has tardado tanto? - pregunto Lissa luego de un rato de tanto reír con Avery - Estábamos por irnos.
- ¿Irse? - pregunte curiosa, pues no creia que hubiera alguna fiesta desde tan temprano.
- Claro, te lo dije desde que estábamos en la academia, venimos a la corte a divertirnos. Asi que vamos cámbiate de ropa y ponte algo lindo.
- ¿Y a donde se supone que irán? - dije comenzando a enojarme un poco y tratando de ignorar su comentario acerca de mi ropa, ademas no es como si Lissa fuera capaz de notar algo pero yo no había traído mi maleta conmigo, se había quedado en el auto de Dimitri.
- Irán no, iremos, tu también Rose - dijo Lissa sosteniendo otro de los vasos para Avery quien estaba sirviendo mas de vodka - No empieces con la aburrida y responsable Rose.
No le conteste, pues no quería volver a pelear con ella. Suspire y me tumbe a un lado del sofá.
- Iremos a una casa de un Zelko, sus padres están fuera de la ciudad - dijo Avery brindando y dando un sorbo a su vaso - Muy bien por las vacaciones, todos los Moroi salen y dejan a sus hijos solos en casa.
- Así es, será tan divertido - dijo Lissa imitando a Avery.
- Lo se solo espero que no nos encontremos con la misma gente de la fiesta de anoche - dijo Avery sirviéndose mas vodka, wow si que sabia tomar - Quiero ver caras nuevas.
- Si - dijo Lissa riendo como niña tonta.
- De verdad quieres ver caras nuevas - dijo Jill de repente, salte al oír su voz, me había olvidado de ella - No quieres ver al tipo con el que te besaste anoche de nuevo.
La mire sorprendida ya había olvidado este drama, Avery la ignoro y rodó los ojos y Lissa dejo de reír para mirarla irritada.
- Ya te lo dije antes, fue solo un beso no significo nada.
- Pero tu estas con Cristian - contesto Jill ofendida.
- Pero… - comenzó a Jill.
- Ya la oíste. Déjalo - una nueva voz gruñó. Reed surgió sobre Jill, su cara más asustada como nunca antes. Los ojos de Jill fueron amplios.
- Dije sólo la verdad…
Tenía que admirar su coraje aquí, considerando su naturaleza normalmente
tímida.
- Tu estas molestándolos - dijo Reed, inclinándose más cerca y apretando sus
puños - Y también me estas molestando a mí.
Yo estaba bastante segura que esto era lo máximo que alguna vez había oído decir. Siempre pensé que él era como un cavernícola, tratando de unir tres palabras juntas. Aun asi me puse de pie inmediatamente y trate de interponerme antes de que se acercara mas a Jill.
- Déjala en paz, ¿Qué, vas a comenzar una lucha con ella?
- Quédate lejos de esto, dhampir - sus ojos me miraron y como siempre que lo hacían sentí escalofríos.
- ¡Claro que no! Tú estás loco - dije esperando que no se oyera el…¿miedo? En mi voz.
- Reed - gritó Avery. Ella también se había levantado y ahora estaba de pie en el otro lado de Jill, y para alguien que minutos antes estaba borracha ahora se veía como si nada - Ella no quiso decir nada. Vete.
Los dos hermanos estuvieron de pie allí, ojos cerrados con llave en una especie de enfrentamiento silencioso. Avery llevó la mirada más áspera que yo había visto alguna vez en ella, y por fin, él con el ceño fruncido retrocedió.
- Bien. Como quieras.
Lo miramos asombrados cuando él anduvo repentinamente se marcho de la habitación. Avery de pronto pareció avergonzada cuando ella se hundió atrás en su silla.
- ¿Qué demonios fue eso? - Adrián dijo de repente.
Vaya de verdad algo pasaba hoy conmigo y la gente pues no lo había notado, no sabia en que momento había aparecido.
- No sé - confesó Avery - Él se vuelve extraño y demasiado protector a veces.
Ella dio a Jill una sonrisa compungida.
- Realmente lo siento.
Jill asintió temerosa.
- Pienso que es el tiempo de que nos vayamos a la fiesta - dijo Lissa como si nada hubiera pasado, la mire como si tuviera tres cabezas - ¿Qué?
Gracias por sus comentarios, alertas y favoritos en especial a Nohemi Cullen x su insistencia ;)
El capi es algo corto lo se pero tengo sueño y mañana clases :(
me alegra tanto que les guste mi historia, prometo actualizar mas pronto, gracias por las ideas para Abe, creo que ya se como agregarlo a la historia.
Espero sus comentarios...
