Capitulo 26: Una noche
La pequeña Anna sale de su habitación usando unos leggins negros junto con una falda de jean y una chaqueta del mismo material, azul ambas, una camiseta debajo y una mochila tras su espalda, Agro la sigue. La chica da una vuelta y se observa en el espejo de la habitación de su hermano, sonriente.
- Así que si vamos a ir a la cosa esa entre tú y la Dragonslayer –
- Pijamada, o como quieras decirle – La chica se da vuelta y observa al pequeño gato parado en el suelo varios centímetros debajo – Solo veremos una lacrima de video o leeremos algo juntas, nos arreglaremos y esa clase de cosas –
- No sabes que vas a hacer ¿Verdad?-
- ¡No es mi culpa que jamás he tenido buenas amigas de mi edad!-
- Típico dicho de una campesina como tu -
Ella bufa y pasa junto a Agro dirigiéndose a la sala, dándole una pequeña patada cuando pasa, ofendida por sus palabras un poco. Llega a la sala para observar a su hermano sentado sobre una de las sillas alrededor de la mesa donde se come, con un libro en sus manos.
Últimamente Arlen ha estado más calmado en cuanto a sus noches, como si algo lo perturbara, pero claro no ha dicho nada de nada, apenas y Cana dice algo sobre porque Arlen está tan preocupado. Anna no pierde el tiempo y se acerca sonriendo, le da unos golpes a la tapa dura del libro y los ojos de su hermano aparecen lentamente asomándose por arriba de este.
- ¿No vas a saludar a tu hermanita?-
- Creí que ya te habías esfumado – Él sonríe tras el libro y vuelve a cubrir su rostro, haciendo como que lee pero no lo hace realmente – Ya vete –
- ¡Oh! ¡Todo el mundo me ofende hoy! Debe ser una broma – Ella en respuesta solo refunfuña y se larga a buscar sus llaves.
- Hasta mañana hermanita – Arlen responde como si ya quisiese que se largue.
- Oye, que todavía no me he ido – La chiquilla toma las llaves de su casa, de las cuales tiene una copia para confirmar que efectivamente no necesita a su hermano para este tipo de cosas – El otro día pude verte hablando muy amigablemente con Juvia, y conmigo estas callado ¿Que estas tramando? –
- Juro que no estoy tramando nada bueno – Arlen cierra su libro momentáneamente, usando su pulgar para no perder la pagina y levanta la mano para jurar en broma.
- Eres un tonto –
La puerta suena con un par de golpes suaves, Anna se apura a abrir mientras Arlen vuelve a leer su libro, muy interesado en la historia de Magnolia y más interesado en leerlo rápido ahora que lo ha pedido prestado de la biblioteca local, podría conseguirse una tarjeta, demasiado trabajo.
Cana aparece tras la puerta, con sus ropas habituales y su bolso, mira hacia abajo y le sonríe a Anna, la niña responde con una sonrisa y la deja pasar.
- Hola Anita – El sobrenombre hace que Arlen mire con una ceja arqueada por un momento, no sabía que se llevaban tan bien.
- Oh, No sabía que venias hoy –
- Bueno, yo tampoco, pero escuché de una chiquilla ahí fuera que ustedes tendrían una pijamada y entonces decidí venir a confirmar que tu hermano no morirá quemando la casa mientras hace una ensalada – La mujer ríe, Anna también, Arlen rueda sus ojos.
- Gracias por tu apoyo – Los hermanos responden casi al unísono, lo cual les llama la atención a los tres, especialmente a Cana.
- No me copies, Arlen –
- ¿Sigues aquí?- El chico responde mirando su libro.
- Adiós, tonto – Anna saca la lengua, luego cambia para mirar a Cana y asiente – Cana – Y desaparece dando un fuerte portazo.
Arlen está sentado en una de las sillas leyendo un libro sobre historia de la magia y los personajes importantes, Cana solo se ríe de la pequeña Ingram cuando se va, tan adorable y sin embargo tan agresiva.
La mujer de pelo largo mira a su pareja, este parece ocupado leyendo, ella busca en su bolsa por unas cosas que poner en el refrigerador para después, pasarían toda la noche, lo que dijo sobre cocinar no era enteramente mentira. Luego de eso se acerca a él, ríe en voz baja.
- ¿Esto tenias pensado para la noche? Eres todo un encantador –
- No sabía que tu vendrías, no hubiese abierto – Las respuestas bromistas de Arlen nunca fallan.
- Eres todo un fiestero –
Arlen solo ríe y encoje los hombros, claramente no le interesa hacer otra cosa más que leer su libro, una mezcla de que es interesante y de que no mirar a Cana va a fastidiarla, él lo sabe perfectamente y por eso lo hace.
No toma mucho para que la maga se saque su chaqueta quedando en sujetador, como hace todo el tiempo, cruza sus brazos y mira alrededor.
- Con tu hermana fuera de la casa por una noche entera uno pensaría que Arlen Ingram haría una gran fiesta o al menos compraría bebidas para compartir con su novia – Se queja, una media sonrisa aparece en su rostro.
De nuevo Arlen se encoje de hombros y sigue con su libro. Para este momento Cana sabe que Arlen lo hace apropósito y decide hacer algo apropósito ella misma, pero no algo malvado, es una noche para ellos y debe aprovecharla. Pronto el muchacho ve a su libro ser tomado por arriba y volar por los aires a través de la habitación.
Mira hacia adelante para encontrar a su compañera sentada en su regazo, sus brazos no tardan en rodearlo por el cuello y traerlo cerca para un beso, las intenciones de Cana son claras desde el principio del beso, es pasional y bastante desordenado.
Tras unos segundos Cana siente dos manos en su cadera subiendo y sintiendo su espalda, su piel expuesta, le hace tener un escalofrió y romper el beso, con su boca abierta y su lengua todavía conectada con la de su novio por medio de saliva, hasta que el habla.
- Estaba leyendo eso- Dice, sínico.
- ¿Ah sí?- Ella se pone más cerca y muerde el labio de Arlen, luego cambia su movimiento por un rápido beso – ¿Y ahora? –
La respiración de Arlen está agitada luego del beso que tuvieron, pero él lo oculta – Ahora tengo que avisarle a todas mis otras novias que hoy estaré ocupado–
- Oh, está bien, siempre y cuando yo sea la más hermosa –
- Lo eres, como yo soy el más sexy de tus novios –
Cana se encoje de hombros – Estás entre los mejores tres –
Los dos quedan en silencio, tal vez llevan demasiado lejos las palabras en broma, Arlen por una vez en su vida decide ser el que se caya al final de un intercambio de frases y se inclina hacia adelante para clavar un beso en el cuello de su amada.
Afuera Anna y Wendy ya han emprendido camino, la pequeña Dragonslayer está vestida más sencilla que su amiga, pero lleva un bolso con ella aunque es un poco más grande que un bolso, al parece lo usa para llevar lo que sea que ha comprado para esta noche.
- Me gusta tu ropa, Anna –
- Gracias, Wendy, ¿Para qué es el bolso?-
- Compraremos algo de comida –
- ¿Eso es lo que se hace durante uno de estos?- Anna se rasca la parte superior de su cabeza.
Wendy se para en seco y mira a su compañera, solo se queda allí mirándola hasta que por fin deja un pequeño quejido – No sé, nunca he tenido amigas de mi edad realmente –
- ¡Oh! Es eso – Un suspiro de alivio después ella se acerca a Wendy y le da unas palmadas en sus hombros – Ni idea de qué podemos hacer, pero estoy segura que si hacemos lo que nos guste la pasaremos genial –
- Vaya, eso tiene sentido, supongo – Wendy ríe.
Sobre ellas vuelan Agro y Carla no tan cerca como para escuchar lo que dicen pero lo suficiente para observarlas y seguirlas.
Las dos continúan su camino por la ciudad, hoy está muy callada considerando que es fin de semana, pero al parece la gente no sale hasta más tarde, a parte del viento que sopla haciendo cada salida un poco incomoda para los que están calientitos en sus hogares. Anna queda callada un rato pero finalmente habla.
- Deberíamos haber traído a Romeo –
- Creí que querías una noche de chicas – Wendy la observa con la cabeza inclinada a un lado.
- Si, ya, pero al no tener más que dos chicas se hace algo... callado – Ella se ríe.
- B-bueno no soy la mejor... compañía –
La Dragonslayer mira hacia abajo y pronto siente que Anna se acerca riendo por lo bajo, recibe un pequeño empujón que la mueva hacia la derecha - ¡Anda! ¿Qué pasa con esos problemas de autoestima?-
Wendy se encoje de hombros – Solo digo, a veces me la paso quejando y soy bajita y no sirvo mucho para pelear –
Anna suspira, sus dos brazos terminan tras su espalda mientras caminan - ¿Vamos a ser compañeras o no?-
- Claro que si – Suena casi como una exclamación.
- Pues debes comenzar a creer en ti misma, eres una Dragonslayer por todos los cielos – Wendy observa a Anna y esta le sonríe ampliamente – Mañana necesito apoyo de todos modos –
- ¿Mañana?-
Anna guarda silencio mientras caminan, llegando a una pequeña plaza en el camino al centro, bastante oscura y apartada con verdes arbustos alrededor de un camino en forma circular de piedra, en el medio de este círculo de caminos hay una fuente, parece ser un monumento a alguien que ambas desconocen. Se acercan a la fuente y Wendy mira hacia esta, se acercan más hasta quedar paradas frente al agua de la fuente, pronto se sientan sobre el borde. La de pelo azul suelta su mochila y la deja sobre ese mismo borde, parece que se quedarán un rato aquí.
- ¿Como era tu vida en Miir?- La pregunta viene de la nada, sutil y silenciosa, Anna sonríe y observa hacia arriba recordando, las estrellas brillan sobre ellas.
- Tranquila, a veces la extraño un poco, todo era más... inocente, solo yo, Arlen, mamá y la tía Brianne – Anna responde – También recuerdo vagamente a mi padre Jack y mi tio Rickard –
- ¿Cómo eran ellos?- Wendy está interesada, ciertamente alguien con una familia tan numerosa no era normal en Fairy Tail, ella no puede imaginárselo siendo una huérfana desde que su dragón se fue.
- Pues solo recuerdo a papá pero probablemente es por fotos que he visto, no tenía ni seis años cuando él y Rickard... bueno, tuvieron un accidente –
- Ya veo, disculpa –
- No, no, está bien, me gusta hablar de ello – Anna sonríe, un poco forzada, pero no deja de mostrar sus perlas a su amiga - ¿Por qué preguntas?-
- Bueno es que – Wendy se sonroja por la sonrisa y mira hacia abajo – Debe ser lindo, una familia –
- Tienes al gremio, claro, pero... no es lo mismo –
Las dos quedan en silencio por un rato, Anna se para y comienza a dar una vuelta alrededor de la fuente mirando al agua con las estrellas reflejadas en ella, recuerda su familia y sus días en Miir, todo se sentía tan distinto ahora, como si hubiese perdido esa inocencia y esa facilidad.
Un chapoteo se escucha y ella voltea enseguida, Wendy se ha mojado un poco las manos, pero ha dejado un barco de papel en la fuente, hecho con una página de periódico que ha pasado volando. Anna lo ve y tuerce la cabeza, Wendy solo deja el barco.
Pasan unos segundos donde Wendy observa el barco, algo que Jellal le enseñó a hacer en sus días de viaje, eso le recordaba a familia, lo más cercano a una familia humana que tuvo fue en Cait Shelter pero incluso ellos no eran reales.
De pronto el barco comienza a moverse, empujado por el mismo agua por detrás, Wendy levanta la mirada y ve a Anna sentada del otro lado sonriendo, usa su magia para mover el barco hacia ella
- Pero, sabes, mi hermano dijo algo el otro día que me hizo pensar – El barco llega a ella y pone una mano sobre este, dejando una tenue luz sobre este, lo único que sabe hacer con la magia de su hermano.
- ¿Qué?- El barco brilla ahora, blanco, a través de la oscura agua.
- Han pasado tres meses desde que llegamos aquí, creo que hemos comenzado a formar otra familia aquí –
- ¿Otra familia?-
- Claro – Con un movimiento de dedo el barco vuelve junto a Wendy, al mismo tiempo que Anna camina hacia ella, sentándose finalmente a su lado – Arlen siempre cuidándome, aunque lo odie, se comporta como mi padre... Cana siempre allí como una madrastra o algo así, Agro es como un molesto primo –
Wendy ríe por la idea de una familia así – Suena adorable –
- Y claro, tú eres como una vecina – Anna menciona – Como de esas con las que te crías de pequeña –
- Prefiero amiga – Wendy dice por lo bajo, cuando observa la cara de su compañera esta está sorprendida, pero sonríe enseguida - ¡Discúlpame!-
- No, no, es mejor... si... amiga –
Las dos se ríen ahora, quedan en silencio por unos minutos antes de empezar a hacer comparaciones con miembros de gremio y miembros de la familia, Makarov siendo el abuelo, Mirajane una tía así como Erza, Natsu un primo que se pelea con otro primo llamado Gray. Pasan media hora con esto entre risas y comparaciones, Anna entonces ve a Wendy levantarse.
- Deberíamos movernos, comienza a darme frio –
- Wendy, hay algo que quería decirte – Anna la interrumpe, la Dragonslayer la observa de frente - Mañana tendré una prueba, si paso, Juvia me dejará unirme al gremio oficialmente –
- ¡Vaya! Debiste decirme –
- Quiero que tu y Romeo me acompañen, me ayudaría mucho – Esta última parte es más importante para la pelirroja, esta mira a Wendy a los ojos como si estuviera pidiendo un favor muy caro.
- Por supuesto que sí, Anna, allí estaremos –
Anna mira al suelo por un momento, quiere decir algo pero su garganta está ocupada con algo, como si estuviera triste pero en realidad es felicidad, su sueño se cumplirá mañana. Se levanta y toma la mano de Wendy, comenzando a caminar apurada.
- ¡Vamos a comer entonces! Hay que levantarnos temprano – Dice con voz temblorosa, intentando sonar lo más optimista posible.
Las dos desaparecen en la noche, seguidas por dos siluetas gatunas desde el aire, tuvieron que regresar a la fuente porque olvidaron la mochila. Una noche para recordad, ambos hermanos siempre lo harán cuando mas necesiten aliento, pues noches como esta, noches de familia, siempre vivirán en sus recuerdos.
Quería hacer un capitulo así, hace rato que no tenían un momento para relajarse, para hacerlo todos.
Espero verlos pronto, solo unos capítulos mas para entrar en la recta final de este viaje.
Recuerden comentar y dar sus opiniones.
Ciao!
