Cap.26

No me di cuenta de que Nick hizo mi tarea, ni que la sala se vació, ni que guardó todas mis cosas, mucho menos cuenta me di cuando me cargó, me recargué en él aún dormida.

-Deberías dormir en tu cama, descansarás más -miró a la sala común, afortunadamente estaba vacía.

Se colgó la mochila y la cargó en sus brazos. Salió y buscó un aula vacía, encontró una al dar vuelta en el pasillo. Abrió la puerta como pudo y se aseguró de cerrarla bien. La dejó sobre una mesa, apareció mantas y almohadas como el día de la pijamada. Sonrió y la acomodó sobre una colchoneta y la cubrió.

- Stuart... aburrido... -fruncí el ceño pero seguí sin despertar.

En cuanto estuve en una colchoneta me acurruqué, hacía algo de frío todavía en las noches, abracé una almohada.

-Está bien, princesa Clarissa -caminó de vuelta a los sillones, la acostó en uno y la cubrió con una manta que estaba ahí.- Descansa -aprovechó que estaba más dormida que despierta y besó su frente.

La miró con una sonrisa. Podría sustituir a esa almohada... Meneó la cabeza y le puso otra manta. Acomodó otra colchoneta cerca de la puerta para dormirse ahí. Sentí que el lugar donde dormía cambiaba, volví a fruncir el ceño y me moví un poco para acomodarme.

Balbuceé en pársel mientras me giraba un poco y seguí abrazando la almohada. Henry se le quedó viendo un rato, sonrió.- Dulces sueños -le acomodó un mechón de cabello.

Se sentó en la colchoneta y volteó a verla. Rayos... ¿qué más da? Tomó otra manta y se levantó, revisó bien la puerta y se acercó a Kailen, poniendo una colchoneta junto a ella. Se acostó y se cubrió con la manta, le quitó lentamente la almohada y la puso bajo su cabeza.

- Supongo que no hago nada malo... -susurró mientras la miraba y la abrazó.

Sentí su mano cuando acomodó mi cabello y la tomé con una sonrisa.

Sentí que me quitaron la almohada y protesté, me acurruqué un poco en busca de calor y seguí durmiendo. Henry sonrió más, la acomodó con cuidado cerca al respaldo del sillón y se acostó él en la orilla.- Como el día de la biblioteca -susurró y la miró.

La acercó más hacia él y le acarició el cabello. Empezó a quedarse dormido. Estuve a punto de quejarme cuando me movieron pero me tranquilicé cuando mi nariz captó un olor familiar. Sonreí y me acerqué.- Lavanda... -dormidas era cuando más hablábamos pársel.

Me acurruqué más, dije su nombre en pársel y seguí durmiendo. Henry no entendió que dijo ella pero le gustaba verla sonreír.

Soltó una risita al no entenderle y se quedó dormido con ella en brazos. Me relajé, su nombre se quedó atorado en mi garganta y empecé a soñar.

No desperté en toda la noche, solo hasta que en la mañana Nick me despertó. Henry estuvo mirándola un rato y finalmente se quedó dormido también, poco antes de que amaneciera despertó, supuso que tal vez no era bueno que Clary lo viese ahí con ella así que se sentó en el suelo, recargado en el sillón. Se quedó dormido de nuevo.

Nick durmió bien hasta la mañana siguiente y, en contra de su voluntad y después de estarla viendo un largo rato, despertó a Kailen.- Pequeña Kailen, ya es hora de despertar -le dijo al oído. En cierto momento me moví un poco y noté que tenía mucho espacio a mi alrededor, abrí los ojos y vi a Henry dormido recargado en el sillón. ¿Para qué te bajaste? Con una mano, agarré un poco su cabello y me volví a dormir.

Sentí algo en el oído y me quejé, me encogí en mi lugar sin querer despertar aún, sentía había olvidado algo pero no quería despertar. Henry estuvo durmiendo hasta que oyó pasos cercanos, entonces despertó sobresaltado, por suerte para él Violette era quien lo había despertado.

- Kailen... ya es tarde... -no era cierto pero supuso que tenían el tiempo justo para ir a cambiarse y desayunar. Violette vio la escena en la sala común y soltó una risita.

- Vuelve a dormir, son vacaciones y todos se levantan tarde. Disfrútala mientras está dormida -meneó la cabeza y se regresó al dormitorio, aguantando la risa. Su voz me inquietó un poco y me di la vuelta en el sillón.

-No quiero...-contesté mecánicamente mientras me tapaba hasta la cabeza con la manta. Henry se pasó una mano por la cara, vio a Clary, bostezó y se acostó a su lado, siempre podía decir alguna mentirilla para liberarse de problemas, durmió otro rato.

Se cubrió con las mantas también y le dio un beso en la nariz.- Kailen...

Me desperté al sentir que había poco espacio de nuevo en el sillón, sonreí mientras despertaba. Henry estaba acostado junto a mí otra vez, puse mi mano sobre su mejilla y se me quitó el sueño.

Me dieron cosquillas al sentir su beso, reí y me giré, aún medio dormida y sin carburar aún. Henry sonrió y siguió durmiendo profundamente.

La abrazó por la espalda y empezó a tararear.- And please, say to me, you'll let me hold your hand... -sonrió. Le acaricié el cabello y parte del rostro, se veía tranquilo mientras dormía y sin roncar era mucho mejor.

Empecé a tararear aún medio dormida, cuando de pronto recordé lo que había olvidado, me senté.- La tarea -miré a mi alrededor desubicada, no recordaba haberme dormido, miré a mi lado y vi a Nick, me sonrojé y me cubrí toda con una manta. Henry sonreía ante el contacto de la mano de Clary y poco a poco empezó a perder el sueño.

Se rió de ella y la buscó debajo de las mantas.- Tu tarea ya está hecha -le dijo con una sonrisa.- Buenos días.

Evité pasar mi mano por sus labios, ya era suficiente con la mejilla y el cabello. Suspiré y la dejé sobre su cuello, pero seguí mirándolo.

Sentí que estaba muy roja, una cosa era dormir un rato en el pasto o en la biblioteca, no recordar haberte dormido y despertar con él a tu lado era diferente.- ¿Ya está hecha?-pregunté tratando de controlar mi sonrojo. Henry se movió un poco cuando estaba a punto de despertar.

Asintió.- La terminé por ti cuando te quedaste dormida. Tenías que descansar -sonrió. No me moví... pensando en que podía fingir que seguía durmiendo, pero no, en lugar de eso, fui yo quien le dio un beso en la frente.

-¿En serio? -sonreí.- Gracias-sonreí más. Henry sintió algo en la frente y terminó de despertar, bostezó y se estiró.

- De nada -le dio otro beso en la nariz.- ¿Dormiste bien?

Me reí.- ¿Te puedes estirar a pesar del tamaño del sillón y el tuyo?

Me sonrojé, reí y asentí.- Creo que hasta soñé muchas cosas pero no me acuerdo.

-Buenos días princesa Clarissa -dijo con un bostezo.- No quepo todo para estirarme-sonrió.

- Me alegra -sonrió y se estiró.- Esto es muchísimo mejor que el barco.

- Sí lo pensé -también sonreí.- Buenos días, Henry.

Recordé los cuartos del barco y asentí.- Se ven duras y frías sus camas.

-¿Descansaste?-le preguntó sin dejar de mirarla.

- Y lo son... pero me hace feliz que pronto ya no dormiré en ellas.

- Sí, afortunadamente no hubo ronquidos que lo impidieran -sonreí.- ¿Y tú?

-Aún falta para eso -bostecé.

-Ya casi no ronco, pero hay alguien que habla en pársel dormida -sonrió.-Dormí bien.

- Sí... mientras tanto ¿qué? ¿Seguiré durmiendo aquí para descansar bien? -bostezó también. Me reí.

- Genial, hablo pársel. Eso me consuela -miré hacia una ventana que daba al lago, el agua estaba ligeramente menos oscura.- Creo que ya está amaneciendo.

-Podría ser o te puedo enseñar la clave para entrar a la casa común de Hufflepuff, si quieres -me tallé un ojo.

Miró la ventana y asintió.-Creo que debo irme antes de que todos despierten ¿no?

- No te preocupes -le apartó un mechón de la cara.- Clarissa siempre me da las contraseñas de la casa de Slytherin... las cuales tendré que usar después de que ella termine con Gabor -se rió.

-Supongo que sí... aunque son muy flojos cuando se trata de vacaciones -me estiré.

Reí y asentí.- ¿Crees que lo termine pronto? Sería genial que lo termine y acepte que le gusta Henry y entonces él deje de estar de cobarde.

-Hablando de flojos... tengo flojera.

- De que lo termine rápido, estoy seguro -frunció el ceño.- De que acepte que le gusta Henry, se va a tardar.

- Eres un tonto y flojo, Stuart.

-Debería ya aceptarlo -cerré los ojos, tentada a dormir de nuevo.

-Para qué digo que no, si sí -rió.

- Aceptándolo o no, se la pasan muy bien los dos... empiezo a creer que Clarissa podría conformarse con eso -le acarició la mejilla.- Mereces dormir un poco más, son vacaciones.

- Además de sinvergüenza -bufé y sonreí, mirando como levantarme.- Pero como yo no soy floja... -no quería pero me podría entumecer si seguía acostada en ese sillón.

-Si se llevan bien y todo va bien tal vez Henry se anime -bostecé. - Es que me da insomnio otra vez y me pongo a hacer cosas y me duermo tarde.

Se volvió a estirar y al levantarse se cayó del sillón, rió. -Ya me desperté.

- ¿Tal vez? -Nick se rió y la miró.- ¿Tienes insomnio de nuevo?

- Pero aún tienes cara de tonto con sueño... no, espera... así la tienes -lo miré desde el sillón y me empecé a reír.

Asentí y recargué mi cabeza en mis brazos.- Ya había estado durmiendo bien pero otra vez ya me da insomnio.

-Que linda-le sonrió.- Pues tú estás más despeinada que después de un partido de Quidditch.

- ¿No tienes pócima para dormir? -le acarició debajo de los ojos.

- Gracias -sonreí y me senté con los pies arriba del sillón.- Por lo menos a mí se me quita con cepillarlo, a ti ya no se te puede quitar -solté una risita y me estiré.

Negué.- Ya me la acabé y no quiero seguir tomándola.

-Que linda, no me quieras tanto -rió.

- Entonces... -se sentó y se estiró.- Usemos métodos más... sencillos.

- Nadie quiere a Stuart. Pobrecito -me reí.

-No me había dado cuenta de que estaba cansada.-sonreí y me senté.

Río.-Si nadie me quiere, me voy ya -se levantó.-Nos vemos en el desayuno -le pasó las manos por el cabello acomodándolo un poco.

- Pues lo estás -se levantó y empezó a desaparecer todo con la varita.- Así que te voy a ayudar con tus tareas.

- Sí, en el desayuno nos vemos -sonreí y le di un manotazo para que me dejara el cabello en paz. Me levanté

Me levanté, me estiré y lo abracé.- Gracias.

-Me voy entonces.- le volvió a pasar las manos por el cabello, sonrió y se fue a nuestra casa.

Sonrió y también la abrazó.- De nada. Ahora tienes que comer, te acompaño al camino de tu casa, tengo que ir al barco.

- Dormiste bien, ¿no? -dijo Vi cuando entré al dormitorio, la miré y sonrió. Asentí.- ¿Y Gabor? -ya no me acordaba de él, me senté en mi cama y le platiqué lo que había pasado ayer.

-Está bien -sonreí, tomé su mano y caminé. -Tengo ganas de hot cakes.

Henry fue a bañarse y cambiarse pronto, ignoró las preguntas de sus amigos y se dirigió al Gran Comedor a esperarla.

Nick rió y apretó su mano.- Puedes pedírselos a los elfos, son amables -se aseguró de que todo estuviera en su lugar y salieron del aula.

- Ahora entiendo muchas cosas -rió a carcajadas.- Es bueno que Kailen parezca tan pequeña -la miré confundida.- Le ayuda, nadie creería que tiene una habilidad tan sorprendente.

- Es cierto -sonreí.- Hay que arreglarnos para bajar a desayunar.

-Tal vez luego se los pediré.-sonreí y caminé a su lado.

- Cuando lo hagas, quiero unos cuantos también -sonrió.

- ¿Cuándo terminarás con Gabor? -me preguntó Violette cuando íbamos camino al Gran Comedor. Sentí un escalofrío.

- No lo sé... me da algo de miedo -me encogí de hombros.

-Pediré para los dos entonces. Estás despeinado -reí.

- ¿En serio? -se rió y la soltó para acomodarlo.- Creo que ya debería cortarlo...

- ¿Y qué vas a hacer mientras se te quita el miedo?

- ¿Esconderme? -solté una risita nerviosa.- ¿Evitarlo tal vez...?

-Solo un poco -me gustaba cómo se veía con el cabello un poco largo, me estiré.- Me apuraré y nos vemos en el comedor ¿sí? -sonreí y me colgué bien la mochila, si nos separábamos en ese momento más rápido nos veríamos de nuevo.

- Está bien, nos vemos en el comedor -le dijo mientras seguía tratando de acomodarse el cabello.

- No puedes huir de él, no es así de fácil, Clary -meneó la cabeza.

- Ya lo sé, pero podría evitar los lugares donde él esté...

Le aplasté el cabello un poco, sonreí y corrí a mi casa, poco antes de llegar a las escaleras me encontré con Clary y Vi, las saludé con un gesto de la mano.

Nick sonrió y se dirigió al barco para cambiarse. La saludamos y levanté una ceja.- ¿Vas para tu sala común? -Vi también la miró y soltó una risita.

- ¿No es la misma ropa de ayer? -me miró.- Así que se la pasan haciendo travesuras las dos...

-Me quedé dormida anoche mientras hacía tarea y cuando desperté estábamos en un cuarto con colchones y cobijas como el día de la pijamada. Ahorita voy a cambiarme - reí, estaba a punto de seguir mi camino cuando entendí lo que vi había dicho.- ¿Travesuras las dos? No me digas que Henry tampoco llegó a la sala común - reí.

- Vaya... a mi primo le encanta consentirte -sonreí y después me sonrojé. Vi asintió con una sonrisa.

- Cuando desperté, los dos estaban en la sala común...

- Me quedé dormida también... -susurré y miré hacia otro lado.

- Tal vez Henry se quedó a cuidarla porque tenía miedo... -soltó una risita y la miré con los ojos entrecerrados.

Reí.- Puedes contar con que Henry siempre estará ahí cuando lo necesites, sin importar qué ahí estará, incluso aunque no lo quieras en ese momento.

- Concuerdo con Kailen -dijo Vi con una sonrisa, miré el techo.- Incluso podrías pedirle que te ayude con el asunto de Gabor.

- Ya veré como arreglo eso -dije en voz baja.- No deberías hacer esperar a Nick, vete a arreglar.

- Simplemente dile que ya no es como antes y que ya lo lamentas pero no lo quieres igual, que eres tú y no él -reí, no me gustaba que me apresuraran, me estiré.

- Sí, lo típico -Violette se encogió de hombros.- Pero mientras te decides cómo... podemos ayudarte a que no estés mucho tiempo con él, ¿verdad, Kailen? -la miró con una sonrisa. Las miré algo aliviada.

Asentí.- Podemos secuestrarte cada que él se acerque o distraerlo a él.

Lo pensé y sonreí.- ¿En serio? -Vi asintió.- Gracias... ¿Nos vemos en el comedor, Kailen?

Asentí.- Me iré a apurar, las veo allá -sonreí y corrí, al llegar a mi dormitorio ya no había nadie. Me apuré, Shasta apareció con un gatito en su boca, reí y lo cargué. -Haciéndole de papá responsable, solo porque lo ves todos los días.-le rasqué las orejas y salió corriendo, el cachorro maulló y encajó sus garritas en mi mano, me la llevé al comedor. Cuando Henry las miró entrar al Gran Comedor, alzó la mano saludándolas.

Vimos irse a Kailen y seguimos caminando al Gran Comedor. Saludamos a Henry cuando entramos.- Gabor aún no llega -susurró Violette y asentí. Nos sentamos en nuestra mesa.

Cuando llegué al comedor ya estaban todos ahí, incluso Nick y Gabor. Iba a ir hacia la mesa de Slytherin pero Henry me jaló a la de Hufflepuff, quería contarme su día anterior así que me senté junto a él y desayunamos mientras platicábamos, no le hizo mucha gracia que haya estado con Nick.

Nick se sentó a un lado de mí, dejando que Gabor tuviera que estar más lejos que yo, porque Violette estaba sentada de mi otro lado. Lo saludé brevemente pues Vi empezó a platicarme de los nuevos cambios que pensaba hacerle a mi guardarropa, en las pausas que ella hacía, Nick me decía cómo se la había pasado ayer con Kailen.

Le conté que estaríamos alejando un poco a Clary de Gabor en lo que se animaba a terminarlo, él dijo que nos ayudaría, terminamos pronto de desayunar y fuimos a saludar bien a la mesa de Slytherin.

- Di hola a las chicas, Aravis -dije mientras movía una patita de la gatita que había llevado, era gris con las patas negras, maulló.

- Aún estoy viendo qué cambios le quedarían mejor, tal vez en un mes esté lista -nos estaba diciendo Violette cuando los chicos se acercaron. Sonreímos.

- Bonito nombre -le dije y extendí la mano.- ¿Puedo cargarla?

-Sip -se la pasé con cuidado, maulló de nuevo. - Hay más gatitos buscando una familia, Aravis ya me la quedé, Shasta se la pasa cuidándola más que a los otros gatitos. Si quieren uno se los puedo regalar.

-No son solo tuyos -me dijo Henry, me encogí de hombros.

- Yo sí quiero uno -dijo Vi mientras jugábamos con la gatita.

- Es muy bonita. ¿Cuántos quedan? -le pregunté.

-Mmm… fueron nueve en total, ella se queda cuatro y yo cinco pero Aravis es una y Abie quiso un gatita también, Vi quiere otra, entonces tengo dos. -dije mientras veía como Aravis se movía aún con un poco de torpeza pero curiosa.

- Uno puede quedárselo Nick -dije mientras lo miraba.

- Apenas estoy organizando mi vida después del colegio y ya quieres que tenga otra mascota -me reí y asentí. Miró a Kailen y le sonrió.- Está bien, quiero uno... si es macho mejor.

Sonreí, ya sabía cuál le daría a él.- ¿Tú quieres uno? Podríamos decirle a Litza que si se siente tentada a comérselo Henry la convertirá en un ratón -le dije a Clary y reí.

- Se convertiría en su propia comida -me reí y le pasé la gatita a Vi mientras lo pensaba.- Podrían casar ratones juntos... Sí, yo también quiero uno.

-Genial, iré a decirle a Hannah para que no ande buscando de más -Henry me miró, reí.- No les dije que la dueña de la gata era ella ¿verdad? Por eso se enojó -reí y caminé de regreso a la mesa de Hufflepuff.

- Espero que su gata no sea como ella -Nick y yo nos reímos.- Sino... pobres gatitos. Prefiero que se parezcan al papá.

-Qué bueno que mi gato es más discreto, si ha tenido cachorros ni nos hemos enterado -dijo Henry. Hablé con Hannah y volví a la mesa.

-Se los paso luego, andan en el dormitorio -vi como Aravis empezó a maullar buscando a Shasta. - Creo que quiere a su papá y él quién sabe dónde anda.

-Buscando gatas -dijo Henry, me encogí de hombros. -Bueno, las dejo chicas, iré un rato a practicar.

Violette le regresó la gatita a Kailen. Miré a Henry.- Que te vaya bien -sonreí y Nick me dio un codazo.- ¿Qué? -señaló detrás de él, me encogí de hombros. Susurré.- No me importa.

- Ya quiero tener mi gato -dijo Vi entusiasmada, la miré y me reí de ella.

- Presiento que usarás de modelo a tu pobre gato -ella asintió.- Sí, pobre gato.

Henry rió, le acomodó un mechón a Clary y salió del comedor.- Alguien está feliz -reí.- Si quieres de una vez podemos ir por él o ella.

- ¡Sí! -se levantó de un brinco y sonrió.

- Me dan mi gato después, tengo algo que hacer -Nick también se levantó y lo miré entrecerrando los ojos.- También tengo cosas que hacer, Clarissa -le dio un beso en la mejilla a Kailen y se fue. Lo seguí con la mirada.

Fruncí el ceño.- Quiero saber qué hacen. -suspiré y sonreí.- Vamos por el gato.

- También me gustaría saberlo -me levanté y Vi me agarró del brazo.

- Vamos -dijo con una sonrisa más grande. Seguimos a Kailen.

Fuimos a mi casa y las dejé afuera, metí a los gatitos disponibles en la canasta donde dormían y los llevé seguida por Shasta que iba siguiendo a Aravis que correteaba tras mi agujeta desabrochada. Henry por su lado seguía practicando lo que fuera que practicaba.

Nick alcanzó a Henry en poco tiempo y le estuvo ayudando con sus prácticas. Esperamos pacientes afuera... bueno, no estuve paciente. Violette no dejaba de sonreír y cuando vio salir a Kailen, aplaudió de emoción.- Siempre he querido tener un gatito -me dijo.

Reí, puse la canasta frente a ellas. -Escoge el que quieras -algunos gatitos las vieron curiosos y otros no les hicieron caso. Aravis intentó meterse en la canasta pero era muy alta para ella, Shasta la tiró con una pata y la dejó jugar con él. -¿Quieres hembra o macho?

- Yo pido hembra -dije mientras veía a los gatitos.- Tal vez así se lleve mejor con Litza.

- No importa... -contestó Vi y acarició a los que nos miraban.- Todos son tan lindos...

Saqué de la canasta las hembras.-Estas son gatitas y los de adentro son gatitos.

- Quiero... -vi una con las patitas color marrón claro y un par de manchas en la cola del mismo color. El resto de su pelaje era blanco, la agarré.- Ésta -Vi no podía decidirse.

-Está bien -sonreí, le mostré un gato a Vi, era blanco con marquitas negras.- Este es tierno, un poco juguetón, se deja agarrar y le gusta que lo consientan -miré a los demás tratando de identificarlos.

- Sí se deja hacer lo que quieras, es para ti, Violette -acaricié a mi gatita mientras ella miraba el que Kailen le mostraba. Le pasó un dedo por el lomo y el gatito maulló.

- ¡Él! -dijo emocionada.- Pero si pudiera, me llevaba todos...

- Alguien quiere poner una granja de gatos... -me reí.

Reí.- Puedes luego conseguirle una gatita -reí y devolví los demás a la canasta. Shasta se acostó y movió la cola mientras Aravis intentaba morder la cola de la gatita de Clary.- Iré a devolverlos al dormitorio -regresé dentro.

Asentimos mientras la veíamos entrar.- Creo que ya tiene gatita -le dije a Vi y señalé la mía. La bajé para que jugara con Aravis. Violette se rió y empezó a hacerle mimos al suyo.- Deberíamos buscarle nombres ya...

Había escogido a Aravis porque era una gatita inquieta y Shasta se la pasaba regresándola a la canasta y había terminado persiguiéndola por todos lados. Cuando volví Aravis estaba mordisqueando la oreja de la gatita de Clary y el gatito de Vi estaba ronroneando, Shasta solo los miraba mientras movía la cola.

Miré a Shasta.- ¿Qué sentirá ver que se llevan a sus gatitos? -Vi se encogió de hombros y siguió concentrada en su gatito.

-Tomen, necesitan esto ahorita que aún están pequeños -les di unas bolsitas que tenían lo que parecían dulces.- Son vitaminas y ahorita solo comen cosas blanditas así que pueden darles pan y galletas remojadas, bueno eso les doy yo. Ya que están más grandes comen otras cosas, Shasta no sé cómo consigue su comida pero no siempre le dejo yo.-acaricié sus orejas y se estiró.

- Gracias -Vi tomó las bolsitas y las guardó en su bolso.

- No es un padre tan desobligado, entonces...

Negué.- Al inicio sí le daba igual pero como que a la gata le dio igual también, solo les daba de comer y ya y entonces Shasta empezó a estar ahí y pronto todos estaban queriendo jugar con él, sobre todo Aravis, por eso me quedé con ella, no podía separarlos -sonreí.

- Sí, espero que tengan los genes del padre -fruncí el ceño y reí.

- No quieren a la dueña de la madre, ¿verdad? -preguntó Vi. Negué.

- Es demasiado boba... pero no es como para odiarla o algo así.

-Es la ex de Henry -reí.- Creo que fue la primera ¿no? -jugué con los gatitos, el de Vi se durmió.

- Sí, la primera -dije de repente. Vi me miró y cargó a su gatito, mientras reía.

- Creo que ahora entiendo.

Reí también, separe a las gatitas que se estaba mordisqueando.-Shasta, tus niñas se pelean -bostezó y aplastó con su pata a una. -Es medio tonta y es rara, me peleo seguido con ella porque hace cosas que no me parecen y yo hago cosas que no le parecen.

- Bien, mi gatita no sabe defenderse -la agarré y la miré de cerca.- Si es así, Litza te va a comer más fácil...

- ¿Y cómo es que fue la novia de Henry?

-Sí sabe, pero la desperté cuando la acomodé en la canasta, seguramente aún tiene sueño. Pues a muchas chicas les gusta él y él entonces... bueno, Henry es un tonto y decidió salir con ella para olvidar a alguien pero no le gustaba mucho, es un tonto -reí y cargué a Aravis quien maulló.

- Aaaah... -me miró de reojo y rió.- Entonces, en ese intento de olvidar a alguien, ¿cuántas novias ha tenido? -mi gatita empezó a jugar con mi nariz usando sus pequeñas garras.

-No sé... deja las cuento porque ha tenido más de las que le hemos visto -miré a los gatos y conté.- Alrededor de seis... creo.

La miré.- ¿Es en serio? -mi gatita llamó mi atención rasguñándome la mejilla y fruncí el ceño.- Tranquila, fierecita.

- Su esfuerzo ha sido en vano, por lo que veo... -dijo Vi sin dejar de reír.