Tarde del 24 de Septiembre 2019
Cuando Bianca llegó al parque que estaba detrás del Golden Gate, se dio cuenta que todo estaba muy cambiado. De las flores y los árboles que alguna vez habían adornado el lugar no quedaban más que cadáveres. De las estatuas de serafines colocadas estratégicamente a lo largo de todo el terreno sólo había escombros sucios. Bianca se volvió hacia la ciudad y por primera vez se percató de la decadencia en la que había caído. Edificios a medio destruir, el puente caído, anarquía en las calles y Wyatt estaba seguro de que eso era lo mejor para el mundo. ¿Qué había sucedido? ¿Cómo habían llegado a ese punto de la historia?
Levantó la vista y vio como un remolino de orbitas azules casi blanca se movía a través del cielo hasta aparecer frente de ella. Con un fulgor mágico apareció Chris Perry Halliwell, con una seriedad sombría que hizo que Bianca se estremeciera. Al estar frente a frente, el brujo tomó a su novia entre brazos y le dio un beso.
"¿Ya tienes el plan para detener a Wyatt?"
"Lo tengo, pero antes necesito hacer algo muy importante que es parte fundamental de mi plan. Estoy buscando una razón muy poderosa que me permita regresar al presente una vez que logre cambiar el pasado. ¿Entiendes?"
"Muy poco, Chris", respondió Bianca divertida, y se sentó en una banca que tenía detrás de ella.
Chris la vio a los ojos, se perdió en aquella tierna mirada que era lo único que le quedaba en la vida. Vio esos labios apetitosos que esperaba devorar cada día hasta el fin del mundo, y el amor que le tenía hizo que se sentara junto a ella e hiciera aparecer en su mano una cajita de terciopelo.
"¿Eso que es?", preguntó Bianca excitada.
Chris abrió la cajita negra y de ella sacó un anillo con un diamante.
"Este es el anillo de compromiso que usó mamá y la abuela para casarme. Siempre le prometieron que se lo darían a Wyatt cuando se fuera a casar, pero creo que ese día está muy lejos. Yo tengo más derecho que él."
"¿Qué estas diciendo?"
Chris respiró profundo antes de soltar las palabras que había practicado tanto frente al espejo.
"Bianca, ¿te casarías conmigo?", dijo Chris al poner el anillo en el dedo de Bianca, mientras a ella se le llenaban los ojos de lágrimas y asentía en silencio.
De repente apareció una de las sondas de Wyatt que tenía volando por todo el mundo. Inspeccionó a Chris y a Bianca, y por medio de una luz roja cerca de la cámara, ambos se dieron cuenta que estaba transmitiendo a la central de demonios de Wyatt y que pronto el parque estaría lleno de ellos, tratando de matarlos. Chris reaccionó lo más rápido que pudo y usó su poder de telekinesis para lanzar la sonda contra una de las estatuas y explotarla en el proceso. Chris se volvió hacia Bianca para acariciar tiernamente su rostro.
"¿Estás bien?"
"Sí, no fue nada. No creo que haya tenido tiempo siquiera de transmitir."
Chris se levantó con el puño cerrado, con la furia corriendo por sus venas, con el tedioso palpitar de su corazón haciendo eco en todo su cuerpo como un tambor potente que ya no quería oír. Ahora se daba cuenta que lo que estaba haciendo era por el bien del mundo.
"Lo voy a matar"
"¡No!", dijo Bianca tocando su mano, la sintió fría y dura, pero no como la de una estatua de mármol sino como la de un cadáver. "No lo harás, en primer lugar porque es tu hermano y no puedes permitir que tu alma haga un viaje hacia la oscuridad sin saber cómo vas a regresar. No quiero que te vuelvas tan loco como él. Y en segundo lugar porque ya tenemos un plan para cambiar el tiempo y que todo vuelva a ser normal. Entonces lo tendrás a tu lado como siempre ha sido y tú y yo podremos casarnos."
"Entonces ¿Aceptas casarte conmigo?"
"¿No oíste lo que te dije, tontito? Por supuesto que quiero ser tu esposa. No amo ni he amado a otro hombre más que a ti. Ahora… ¿Me dirás tu plan?"
Chris asintió y volvió a sentarse junto a ella.
"Recuerdo que una vez Wyatt me dijo que papá se volvió loco por algo que pasó antes de que yo naciera. Así que se me ocurrió que lo mejor sería viajar al pasado en un punto después de su nacimiento, pero antes del mío. El hechizo que elegí me permite usar mis poderes, de modo que podré hacerme pasar por el ángel de mamá y de mis tías para averiguar que fue lo que pasó y detenerlo a tiempo."
"¿Qué harás con Leo? Ya sabes que él es su ángel y no va a dejar que le quites el puesto."
Chris esbozó una sonrisa tan malvada que hizo temblar a Bianca.
"Por el momento me desharé de él para que esté expuesto a lo que sea que lo haya vuelto loco, y además me da el camino libre para seguir mi plan."
"¿Estas seguro de que quieres hacer esto, cariño?", preguntó Bianca tratando de abrazarlo, más él se echó para atrás.
"Por ti, por Wyatt y por mi futuro tengo que hacerlo o morir en el intento."
"Espero que no llegue a eso. ¿Cuándo vas a partir?"
"Mañana", declaró Chris con un tono tan grave y sombrío, que para los dos pareció más una sentencia de muerte que un simple comentario.
