Mientras escribí este capítulo me pregunté ¿Cómo no me había dado cuenta que cumplo años el mismo día que Gaara?

Aclaración o lo que sea: No, no soy dueño de Avatar: la leyenda de Aang y tampoco de Naruto.


Capítulo 26: Tierra y Metal vs Agua y Aceite

El amanecer anunció para todos los shinobis el reinicio de la batalla. Aquellos que habían experimentado antes una guerra estaban preparados, por otro lado estaban los novatos que se enfrentaban a ella por primera vez y habían visto de qué se trataba durante el primer día. Entre los novatos estaba Gaara, el Kazekage más joven de Sunagakure y comandante de la cuarta división así como del ejército de la Alianza shinobi.

El desierto en el que debían detener al enemigo se encontraba al sur del País del Rayo, con algunas rocas que se levantaban a con la altura suficiente para ver el horizonte, o al menos una parte. Junto a Gaara se encontraba un anciano flotante llamado Ōnoki, un Kage igual que él; ambos evitaron que la parte de la división que aún tenía el Kazekage y el enemigo se enfrentaran el primer día, para así ganar tiempo. El enemigo los obligaba esta vez a combatir a cuatro Kages siendo uno de ellos el padre de Gaara. El ninja sin cejas sabía que él era el culpable de que hubiera sido elegido para ser un jinchūriki y sus consecuencias; por lo que ahora tenía planeado enfrentarlo para hablar acerca del tema. Después de recibir la confirmación de la victoria por parte de la primera división y los refuerzos de la segunda, cuarta y quinta división, y por consejo de Ōnoki, el Kazekage pasó a la ofensiva y atacó a los Kages comenzando la batalla.

Durante todo el día anterior Aang se quedó con las dos tortugas y cuando comenzó a hacerse tarde decidió meditar en una de las cámaras donde entrenó Naruto, después de un par de minutos el monje notó que ni el ninja rubio ni Bee se encontraban por ahí y al salir por la cascada y buscarlos llegó hasta una costa de la isla donde se encontraban varios ninjas con señales de cansancio y frustración:

- ¿Qué pasó aquí? –

- Tú… llegaste con los de Konoha –

- Sí, vine con ellos pero ¿Pueden decirme qué ocurrió? -

- Los jinchūrikis escaparon… ¡Un momento! ¿Acaso tú no eres también uno de ellos? –

- ¿Yo? No lo soy –

- Equipo de Barrera, no dejen que salga de la isla, este no se nos va a escapar –

Al ver que era inútil convencerlos, el Avatar intentó salir de ahí usando una esfera de aire para escapar volando pero notó el problema al que Naruto y Bee enfrentaron cuando chocó contra la barrera:

- ¿Cuantas barreras han reconstruido? – preguntó el líder llamado Moroi

- Diez señor –

- Continúen hasta completar las treinta y seis –

El Avatar después de pensar un poco encontró una solución más sencilla que intentar romper tantas barreras por la fuerza:

- Moroi-sama, el chico no está tratando de abrirse paso –

- Parece que se resignó, esta vez si podremos decir misión cumplida –

- Señor, una ola se dirige a nosotros –

- ¿Qué?… No importa, mantengan sus posiciones, un mocoso no va intimidarnos no señor, nosotros somos el equipo de barrera y no vam… –

Moroi no pudo terminar la frase ya que él y los ninjas que mantenían la barrera se los llevó la ola se dispersándose y desestabilizando la barrera, en ese momento el Avatar voló hacia ellas destruyéndolas como si fueran hojas de papel:

- ¿Cómo pudimos fallar dos veces el mismo día? –

- La verdad no fallaron esta vez –

Quién habló era Iruka Umino quien había llegado a ese lugar, él era un ninja de Konoha y mentor de Naruto. Luego de que le explicaran todo, Moroi al principio no reaccionó pero después se sentó en el suelo y habló:

- ¡Esto es el colmo! Después de que termine esta guerra juro que me retiraré –

De nuevo en el campo de batalla, el enfrentamiento contra los cuatro Kages estaba complicándose, Aunque Gaara había logrado sellar a su padre, aún faltaban otros tres por detener. Por el momento no podía contar con la ayuda del Tsuchikage ya que él enfrentaba a su antecesor; el ninja indetectable Mū. El Kazekage optó primero por ayudar al anciano y dejó al segundo Mizukage y al tercer Raikage temporalmente a manos de su división.

El genjutsu del Mizukage provocó que los ninjas que lo enfrentaban comenzaran a desesperarse y no poder reaccionar a los ataques del Kage, hasta que de repente una columna de arena se levantó cerca de los shinobis confundidos; al fijarse bien, todos notaron que la columna de arena había levantado a la almeja que intentaban atacar, cuando el animal invocado comenzó a caer dos rocas chocaron contra ella aplastándola:

- Bien hecho, lograron deshacer mi ilusión – dijo el Mizukage

- Pero no fuimos ninguno de nosotros – respondió un ninja que estaba tirado en el suelo

- ¿Entonces quién fue? – preguntó el Mizukage

- Fui yo –

El Mizukage miró a su derecha y apartada del grupo vio a una chica algo baja que llevaba un cilindro atado a su espalda, tenía cubiertos sus pies en rocas y presentaba evidentes señales de cansancio:

- Así se hace pequeña. Te alejaste para evitar el rango del genjutsu, muy lista – la felicitó el Mizukage. La chica sólo respondió asintiendo, aun sabiendo que no se había alejado del grupo, la verdad era que apenas llegaba a pelear.

- ¿Eres alumna del Tsuchikage? – preguntó el revivido

- La mejor maestra tierra de todos no necesita maestros – respondió tan vigorosamente la chica tratando de esconder su cansancio

- Debo admitir que pareces hábil, pero te aconsejo que no luches conmigo en ese estado – le advirtió el Mizukage esperando su respuesta

- Lo siento muerto andante, pero si vine aquí fue para pelear y devolver a los cadáveres de nuevo a su tumba, no a que me miren con lástima –

Dicho eso el Mizukage giró completamente hacia ella y sin poder controlarse la atacó con varias burbujas que salían de un líquido aceitoso que apareció debajo de él. La maestra tierra no reaccionó pero aún así un muro de arena fue levantado entre ella y el ataque de burbujas, el cuál fue hecho por un joven más alto que la chica pero vestido de forma similar a ella y quien había aparecido detrás de la chica:

- Tú deberías estar con Katara ¿Porqué sigues aquí Toph? –

- Aún puedo luchar. Y no deberías hablarme así alumno –

La maestra tierra abrió su cilindro y con su contenido atacó al Mizukage

- Esa es la arena de hierro – La voz que dijo esas palabras venía cerca de la maestra tierra, prácticamente sobre ella.

-¿Quién eres? – le respondió la chica

- ¿Quién te enseñó esa técnica? – preguntó Gaara en tono demandante

- ¿Te parece que es momento de hablar? – dijo Toph refiriéndose; volteándose y "mirándolo"

El Kazekage claramente notó la ceguera de la chica y su evidente agotamiento, y antes de poder hacer otra pregunta el Mizukage, quién había evadido la técnica de Toph fue obligado a atacarlos de nuevo. Mientras ella se defendió con un muro de hierro, él usó su arena, desafortunadamente para Gaara su arena se mezclaba con el aceite haciendo difícil mantener su defensa. La maestra tierra atacó desde atrás del muro con una ola de arena atrapando al Mizukage pero su aceite lo liberó, esta vez el Kazekage usó varias capas de arena y lo encerró en una pirámide, de inmediato el grupo de sellado intentaron sellarlo, sin embargo una gran explosión la destruyó desde adentro mostrando en una cortina de vapor una cara parecida a un fantasma y junto con eso una lluvia de granizo, algo que confundió a todo el mundo excepto a quienes estaban junto al Tsuchikage:

- Ese vapor enfrió el aire haciendo granizo. Ya veo esa es la técnica que dio tantos problemas a Mū-sama –

Después de un rato parte del vapor comenzó a tomar forma humana y encogerse, vestida de igual forma que el Mizukage:

- ¿Qué es eso Tsuchikage? – le preguntó Gaara a su camarada anciano

- Es un clon de agua y aceite del Mizukage, es prácticamente una bolsa de agua cubierta en grasa capaz de cambiar su temperatura, explotar y volver a tomar forma gracias al granizo. Debemos encontrar al verdadero mientras use la técnica y esté débil –

- Haru, ¿Tú entendiste lo que dijo el anciano? – preguntó la chica ciega

- No mucho, por lo que entendí debemos detener ese sujeto que explota y encontrar al otro que se esconde –

- Está por allá – dijo la chica ciega

Tras oír a la chica Gaara fue hacia él rápidamente. Acto seguido el Kazekage comenzó a sellarlo otra vez sin éxito debido a que el clon intervino y el Kage usó su aceite para sacar su cabeza de la nueva pirámide:

- Oye tú ¿Sólo sabes usar arena? - preguntó la chica ante la aparente indiferencia del Kazekage

- Olvídenlo, ya no más ayuda. Enfréntenme y séllenme por sí mismos ¿De qué otra forma piensan vencer a la mente maestra que me controla? –

El Mizukage puso a prueba a la división, en especial a Gaara; le pareció contribuir mejor a la causa no haciendo nada y comprobar que tan buena era esa generación. Por eso dejó que el clon hiciera el trabajo mientras él se mantenía en la pirámide; no tardó mucho tiempo en explotar de nuevo pero por fortuna nadie salió herido ya que el joven, la chica ciega y un grupo de ninjas levantaron un muro protegiendo a los combatientes:

El clon comenzó atacar al Kazekage con tal rapidez que le era imposible al ex-jinchūriki atraparlo aunque pudo usar un clon para defenderse. La bomba de vapor se encontraba la mayoría del tiempo en el aire pero en un rápido momento tocó el suelo y saltó, casi de inmediato apareció la arena de hierro cerrándole el paso y un puño hecho de tierra que subió y lo atrapó; Gaara quién observaba lo que pasaba notó que fue obra de la misma chica de antes:

- Apresúrate niño arena, no puedo evitar que explote sólo con esto -

El Kazekage colaboró rápidamente intentando una nueva estrategia con su arena ignorando las advertencias del Mizukage, pero para sorpresa del revivido su clon no explotó ni tampoco se liberó de la arena:

- ¿Por qué no explotó? – preguntó extrañado el Mizukage

Al quitar la arena el revivido vio a su clon convertido en oro, y tras analizar lo que sucedió dedujo que el Kazekage mezcló su arena con el polvo dorado de su padre y lo usó para detener al clon:

- Al fin actuaste como un Kage, te felicito – dijo el Mizukage

- Yo pude hacerlo también pero de todas formas buen trabajo – continuó la chica ciega la cual estaba a su lado

- Ahora si puedes decirme quién eres – le exigió Gaara a la chica después de sellar al revivido y se le acercara el Tsuchikage

- Dime Toph; ¿Cómo te fue con tu padre? –

El Kazekage se sorprendió tanto por la pregunta que no respondió:

- Sakura me contó sobre ti, creí que te conocería en una mejor situación. Por cierto ¿Por qué estás cubierto de arena? A mí me gusta llevar un poco encima pero no te parece demasiad… - tras decir esas palabras Toph se desmayó en brazos del Kazekage

Después de recostarla Gaara y Ōnoki se fijaron en ella; no parecía de ninguna aldea ninja, por otra parte mostró habilidades sólo conocidas por el tercer Kazekage sin contar que notó la armadura de arena de Gaara. El Tsuchikage se estaba cuestionando porque alguien tan joven entró a las filas de la alianza, cuando llegó su amigo muy preocupado y la cargó para llevársela:

- Qué terca eres – le dijo el chico a su amiga inconsciente

- ¿Cuál es tu nombre jovencito? – preguntó Ōnoki

- Soy Haru. Disculpe pero debo llevármela -

De inmediato él se deslizó en una placa de tierra mientras cargaba a Toph. Gaara vio como se alejaban sin saber muy bien por qué lo hacía. Tan pronto se fueron Gaara buscó a alguien que lo comunicara con la división de inteligencia para hablar con la Hokage. En un momento mientras pensaba miró al suelo y encontró un meteorito en forma de brazalete, el cual Toph tenía puesto. Luego lo guardó y continuó buscando mientras sonreía levemente.


Es extraño pero creo que pensé mejor el principio y el fin de la historia que lo que va en medio.

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