Hoy era un día muy especial, el día mas esperado por todos, porque por fin después de tanto tiempo, el verdoso y el cobalto se casarían, harían una unión eterna en donde se entregarían completamente el uno al otro en sagrado matrimonio. Y, como todo matrimonio, la pareja estaba de lo mas nerviosa. El cobalto se encontraba practicando sus votos frente al espejo, llevaba un traje color blanco, mientras el verdoso se arreglaba una y otra vez la corbata, cosa que odiaba, pero era parte de su traje negro que llevaba.

-Creí que usarías vestido-dijo su amigo el amarillo entrando al vestidor.

-Ni de coña usare algo así-dijo poniendo sus manos sobre su caderas.

-Sabes no necesariamente necesitas usar corbata...-dijo mirándolo de manera burlona.

-Lo se, pero quiero usarlo, por lo menos en el momento de casarme-vio que su amigo aunque sonreía, tenia la mirada triste-¿Sucede algo?

-No, nada es solo que...has cambiado mucho...

-¿Enserio? yo no lo creo...-le dio un leve golpe en el hombro-siempre seré el mismo Scourge, y tu Fleetway mi mas grande amigo del alma.

-Si, tienes razón...-le acaricio la mejilla, para luego darle un fuerte abrazo-Felicidades!.

-Eh? gracias...-dijo algo sorprendido por el repentino movimiento de su amigo.

-Bueno, ya debo dejarte para que te prepares...-le dio un beso en la frente-Adiós...-dicho esto salio de la habitación dejando al verdoso un poco confundido, pero que decidió seguir con lo suyo, sin saber que con ese beso el amarillo le estaba diciendo adiós a su amor por el, aunque para que mentir, si dentro de el tenia un poco de esperanza de algún día encontrar el amor, ya sea del verdoso o de alguien mas.

Las campanas de la iglesia sonaron, ya era el momento de comenzar la boda, el cobalto estaba nervioso esperando por el verdoso, en su mente se repetía una y otra vez sus votos matrimoniales.

-Aquí viene el novio!-se oyó, dejando paso al verdoso que entraba por las puertas de la iglesia, hasta estar frente a frente al cobalto, quien estaba tan feliz de verlo.

*Queridos hermanos, estamos aquí para reunir a esta pareja en sagrado matrimonio*

Después de que el padre diera el sermón, era hora de que la pareja dijera los votos matrimoniales.

-Sr. Zonic?

-A-Ah cierto..mis v-v-votos Scourge yo...ah...y..yo...-decía muy nervioso hasta tartamudeaba.

-Ya escupelo, Hombre!-dijo el verdoso impaciente.

-NO ME PRESIONES!-suspiro-Scourge, antes de conocerte yo no sabia nada del amor o sobre que era mas importante, siempre creí que mi trabajo era algo prioritario para mi, pero después de conocerte me di cuenta que hay muchas cosas por las cuales uno debe luchar. Recuerdo cuando siempre te perseguía después de cada robo, y los arrestos que te hice que ya perdí la cuenta-Algunos presentes se rieron-, pero no se como tu hacías para escaparte siempre de mi, y yo me determinaba siempre a atraparte, no se, mi trabajo con todo el papeleo era estresante pero cuando sucedía algún robo o alboroto que ocasionabas, siempre me alegras el día, perseguirte era como mi modo de diversión, tal vez era porque ya me había enamorado de ti desde antes de que me salvaras, pero cuando lo hiciste fue donde me di cuenta que siempre estuve amándote, vi en tus ojos esperanza y supe que no quería dejarte ir, adoro todo de ti, tu sonrisa, tus ojos, tus locuras, tu sarcasmo, las idioteces que haces para hacerme reír, como te preocupas cuando le sucede algo malo a mi o a tus amigos, me enamore de ti, por dentro y por fuera, y no quiero separarme nunca mas de ti. Se que soy un celoso, un posesivo y aveces muy frío, pero te prometo que daré todo mi amor a ti y a esas hermosas criaturas que me estas dando. Te amo Scourge The hedgehog.

-Wow, mas amor de lo que ya me das-rió muy sonrojado-tendré que acostumbrarme.

-Ahora le toca a usted señor Scourge.

-Vale, bueno yo...Zonic al igual que tu, yo siempre te ame, pero al igual que tu no sabia que era amor o cariño, siempre que te veía, parecías frío o enojado por eso me encantaba molestarte, hacerte enojar, me encanta ver todas las expresiones que dabas a demás de una cara de amargado como la que tiene shadow.

-OYE!-se quejo el vetado rojo.

-Jajaja pero lo que mas me encantaba de ti es que sonrieras, no se pero cuando te veía sonreír me hacia muy feliz, era como si quisiera verte así para siempre, quería atesorar esa sonrisa como ahora, por eso cuando nos volvimos novios, decidí cambiar por ti, ser alguien que no te avergonzara, que te enorgulleciera, tu siempre creíste en mi, aunque todos decían lo contrario, por eso soy muy afortunado de haberte conocido, y me has dado el regalo mas hermoso. Tener una familia, te amo Zonic, Te Amo Robocop-dijo mientras las lagrimas caían por sus mejillas.

Después de decir sus votos, ambos se miraron con amor y cariño, estaban en el altar jurando su amor eterno.

*Sin nada mas que decir, los declaro Marido y...Esposo... puede besar al novio*

Dicho esto se besaron con mucha pasión y amor, mientras todos aplaudían y felicitaban a la feliz nueva pareja, quienes estaban mas que felices por haberse casado.

Ya después de la boda, siguió la fiesta, en donde el verdoso se quito esa fea corbata y se puso su chaqueta de cuero, con los botones desabotonados mostrando su pecho, cosa que aprovecho el cobalto para dejar plantada su marca allí.

-Hey! espera a la luna de miel-dijo muy sonrojado.

-Oh vamos solo te proclamo como mio~-canturreo el cobalto para seguir besando el cuello del verdoso, sin importarle que estaban en medio de una fiesta.

Cuando termino la fiesta, el cobalto y el verdoso fueron a su luna de miel, ellos querían algo sencillo pero sus amigos les prepararon un viaje a uno de los Hoteles mas lujosos de Metropolis, para que pasaran durante toda una semana allí.

Ya Cuando llegaron a su habitación, el verdoso decidió tomar la iniciativa.

-Bueno ya que estamos aquí-sonrió pícaramente a su ahora esposo.

-Espera, hacer esto no le hará daño a los bebes-pregunto preocupado.

-Tranquilo, me asegure antes, fue al doctor y dijo que esta bien-abrazo el cuello de su esposo para besadlo, este correspondió sin rechistar y lo acostó en la cama.

Esa noche, solo la luna fue testigo de lo que hicieron esta pareja para consumar su amor.

.

.

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*MESES DESPUÉS*

El cobalto se encontraba en la sala de espera, desde hace unas horas atrás el verdoso se encontraba en la sala de emergencia dando a luz a los mellizos.

-Señor Zonic the Zone cop...

-S-Soy yo, ¿Todo esta bien?

-No se preocupe, ellos están fuera de peligro, los bebes nacieron completamente sanos, puede pasar a verlos-dijo brindándole una sonrisa,

-Gracias...-entro a la habitación, y encontró al verdoso acostado con los brazos ocupados por dos bultos.

-Zonic, ven acércate. Ven a conocer a nuestros bebés-dijo algo cansado por el esfuerzo.

El Cobalto se acerco y agarro a uno de lo bultos que tenía el verdoso en sus brazos,quien era uno de sus bebes, una ericita de piel verde al igual que su amado al igual que sus ojos zafiro, mientras que el verdoso cargaba a una pequeño erizo azul entre sus brazos.

-Mis bebes, Bienvenidos al mundo...-dijo mientras dejaba caer unas lagrimas.

-Sus nombres son Max y Marshall-dijo el verdoso mirando a su esposo con una sonrisa cálida.

-Son hermosos-beso la mejilla de su amado-Gracias Scourge por este hermoso regalo.

-No, gracias a ti por darme una familia-le planto un beso en lo labios al cobalto, para después ver a sus bebés quienes comenzaban a reír y a mirar a sus padres con esos ojitos inocentes.

Ahora eran una hermosa familia...

¿Que les deparara ahora?

DÍA 26:"COMPLETADO"

Continuara...

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