A List

Papa regreso a mediados de febrero y las cosas regresaron a la normalidad -siempre estaba en la disquera-. Y cuando no estaba ahí, la casa se convertía en el Backstage del los Grammys. Había cantantes de todos los géneros en la sala de la casa. Cantantes de Contry, Hip Hop, Rap, Pop, Rock...

Casi me caigo de las escaleras, cuando vi a Justin Timberlake saludar a papa en la sala, un viernes por la tarde. Trate de caminar despacio y ser invisible, cuando pase por con ellos, para ir a la cocina - me arrepentía de no haber bajado por las escaleras de la cocina.

-Renesmee! - exclamo papa muy contento.

Lentamente me gire y lo vi.

-Justin, te presento a mi hija.

Casi me da el infarto cuando estreche su mano.

-Hola Renesmee - saludo el cantante, con voz seria pero sonriendo.

-Hola, señor Timberlake, mucho gusto - para estar al borde del colapso, mi voz sono muy natural.

-Llámame Justin.

-De acuerdo.

-Que curioso nombre. Que significa? - le pregunto a mi padre.

-Mmm... yo no le puse el nombre - contesto con un gesto de disculpa.

-Puedes decirme Nessie - a nadie mas le permitía que me llamara asi. Pero Justin lo valía.

.

Días mas tarde aparecio Nelly Furtado con su séquito. Llegaron por la mañana, cuando Jake y yo nos ibamos al colegio. Regresamos pasadas las tres de la tarde y ella aun seguía en el estudio.

Me pareció extraño ver a Jay Z. Su musica no era como la que producía papa.

Jacob casi corrió a los brazos de James Hetfield, vocalista de Metallica, cuando lo vio un jueves que regresamos de la escuela.

Papa nos presento con ellos como sus hijos. La banda muy amablemente firmo todos los discos que Jake les llevo. Claro que al siguiente día, lo grito a los cuatro vientos en la escuela y les mostro a sus amigos las fotografías que se tomo con ellos.

Para ser una banda de Heavy Metal, eran realmente amables.

.

.

.

Upper East Side Mom

Esme nos acompaño a la casa de la playa, en las vacaciones de primavera. Papa no podía ir por su trabajo y cuando Bella no estaba encerrada en la biblioteca escribiendo, iba a eventos de beneficencia junto a las demás mamas del Upper East Side.

Isabella ya no era aquella linda mujer, amable y amorosa, que se encargaba de Jacob y de mi. La que comía con nosotros y nos preguntaba por nuestro día. Se había convertido poco a poco en una mama mas de Manhattan.

Se vestía de pies a cabeza con ropa Chanel, llevaba el collar de perlas que papa le había regalado por su primer aniversario. Siempre traía las uñas y el cabello impecablemente arreglados, cada ves que asistía u organizaba almuerzos, comidas y una que otra subasta, para recaudar fondos para alguna asociación extranjera.

Era muy comun ver su rostro en la sección de Sociedad en el periódico, posando junto a sus amigas: mamas que no atendían a sus hijos, los dejaban encargados con las niñeras, mientras ellas conseguían dinero para niños africanos.