CAPITULO 26

(Pov Hannival)

Igualé el polvo blando sobre el mármol de la encimera del baño y aspiré por el tubo de plata que había casi olvidado que tenía. La dosis se coló en mis venas lo más rápido posible, me activé.

Llamaron a la puerta del baño. Guardé todo rápidamente.

-¿Si?-.

-Hannival ...- la voz de Anny tuve que aparentar normalidad-.

-Sí, ya salgo-.

Me miré al espejo...

"Horroroso Casannova... has vuelto a las andadas"-.

Salí del baño y la encaré.

-¿Todo va bien?-.

-Si- la besé y señalé la cama- a dormir-.

-Pero...-.

-Mañana tienes clase, ve a dormir-.

-¿Y tú?-.

-Tengo trabajo que hacer, voy a llamar a Verio para que se quede contigo-.

-Vale- dijo y no pareció notar nada raro-.

Salí de la habitación intentando sosegar mi respiración.

Llamé a la puerta de su habitación.

-¿Padre?-.

-Verio- le miré- ve a dormir con tu madre esta noche tengo que salir-.

-¿Esta noche hay alguna entrega?-.

-No... bueno ella cree que si, le he tenido que mentir, no es por nada malo tengo una caza-

-Claro, yo te cubro-.

-Gracias hijo, estoy orgulloso-.

Verio sonrió y se fue a la habitación con su madre.

Bajé las escaleras y subí a mi coche poniendo rumbo a aquella fábrica abandonada en las afueras.

(Pov Hakon)

La música clásica hacía el ambiente mucho más tranquilo, después de la noticia de la boda de Henry con Blasco, traje a mi primo al coto de caza el cual solía visitar, le dije a Zafrina que iría con mi primo a tomar una copa y no le gustó pero bueno ella se iba con Atenea a casa de una amiga a tomar margatitas o no se... de todas maneras la tenía localizada por el móvil.

Miré la revista de coches que estaba leyendo en ese momento.

La puerta se abrió y Hakon Casannova entró vestido con un traje vintage crudo y marrón chocolate.

-¿El último?- dijo con voz ronca-.

No sabía que le pasaba pero tenía una pinta penosa... tampoco era asunto mío el preguntar.

-¿A estas horas y ya vas puesto?- dijo Blasco como si nada-.

Mierda... ¿iba puesto?.

"La charla de los psicópatas"-.

-Un poco- el casannova cerró los ojos, no le había sentado bien la noticia... seguramente- no harás el papel de padre conmigo ahora ¿no?-.

-No... No se me da bien-.

-No- dijo el Casannova- mátala-.

Me quedé mirándoles, Blasco miró a Hakony Hakon a Blasco hasta que una mujer dijo "Mr Casannova su pedido está listo como siempre"-.

-Tráemela aquí- dijo y se hizo una raya sobre la mesa de allí mismo-.

Pasados unos minutos un hombre grande con antifaz negro y ropas del mismo color sujetaba del pelo color chocolate a una joven casi idéntica a

Hannival que hablaba en otro idioma... ¿Polaco podía ser?

Hakon no dijo nada, tomó el mando y la arrastró del pelo hasta el interior de las salas privadas.

Blasco no dijo nada y yo tampoco, por lo visto había sido un mal día para él.

(Pov Troy)

No podía dormir, notaba una sensación fría por dentro como si acabase de pasar por un puto microondas.

Aitana estaba dormida, y Darío con su esposa al igual que Kevin con la suya.

Lucía había venido a pasar unos días con su marido y también estaban en casa.

Me bebí un vaso de agua pero no, necesitaba algo más fuerte.

La vista se me iba sola hacia el móvil como si algo dentro de mi supiese que en cualquier momento iba a sonar.

Y lo hizo. Lo cogí rápidamente.

-¿Si?-.

"No seas tú maricón..."-.

-¿Troy?- la voz de Hannival sonaba como si tuviese dos kilos encima de los hombros-.

-Mierda dónde estás-.

-Estoy, estoy, estoy en el bosque-.

-¿Estás puesto?-.

-Si...tengo frío y me he perdido creo que me he perdido-.

-Voy a buscarte te rastrearé por el móvil-.

-Te necesito-.

-Voy-.

Apagué el móvil y abrí mi portátil pude localizar el móvil de hannival sin problemas.

Y me puse rumbo hacia donde estaba.

Al llegar allí vi que estaba cerca del coto de caza.

-¿Has salido de caza esta noche?-.

-Si- dijo-.

El tipo estaba sentado sobre una piedra en medio de la nada, rodeado de arboles.

-Mierda Hannival que te pasa...-.

-Lo puedo perder todo-.

-¿Como puede ser eso posible?-.

-Si la zorra de mi madre da otro heredero, lo perderé todo-.

-Eso no va a pasar-.

-Puede pasar-.

-Oye, tienes mi puta palabra de que no pasará, si tengo que matar a todos los bastardos que traiga al mundo, aun que eso me lleve

a la tumba, te juro por mi alma que no pasará-.

-¿Y si tú te vas que hago yo idiota?-.

-Cállate marica-.

-Esto es una mierda... no siento nada-.

Las manos de Hannival estaban llenas de sangre.

-No quiero que Anny me vea así-.

-Escucha nadie te verá-.

-Juralo-.

-Por mi vida, nadie te verá así-.

-No siento nada...- se levantó- quiero sentir algo, aun que sea desagradable, tengo que sentir algo... ¿y si vuelvo a ser el de antes?-.

-Ey...-.

-¿y si vuelvo a ser como antes entonces qué?-.

-Basta...-.

-Quiero que me pegues-.

Mi cuerpo se tensó al pensarlo.

-Eres como mi hermano pequeño gilipollas ¿cómo te voy a pegar?-.

-Que te jodan, lo harás por mi-.

Cerré los ojos y no lo pensé, le di un puñetazo en la boca, escuché el sonido de algo romperse y supe que le había roto el labio...

-Ey... está bien...-. Pero no me dio tiempo a decir nada más el ya me estaba pegando en el estomago.

Y seguí pegando puñetazos en su cara, llegó un momento en que no se defendía, se reía como un jodido loco, cuando estaba al borde de la inconsciencia paré.

Todo su rostro estaba cubierto de sangre resaltaban sus ojos azules claros, como los de su difunto padre.

Apartó la mirada a un lado... mierda estaba llorando... joder y todas las imágenes de cuando éramos niños vinieron a mi cabeza encerrados en esas jaulas, gritábamos pedíamos ayuda a nuestros padres, a nuestras madres, que equivocados estábamos entonces y como estábamos ahora... hechos polvo, éramos deshechos pegados con trozos de celo por Judith y por Anny

Mierda, iba a perder el control como un puto afeminado y llorar, si, mi hermano estaba llorando y yo hice lo mismo, lo propio sin poderlo evitar, sabíamos perfectamente lo que estábamos pensando en ese momento.

Por mucho que gritemos, por mucho que lloremos, esta era la triste realidad, como si jamás hubiésemos salido de esas putas jaulas.

(Pov Reverendo)

A la mañana siguiente hice lo que me pidió... llevarla a al instituto y cuando la recogí fuimos a la casa Casannova pero digamos que allí no había mucha gente estaban desperdigados.

-Tengo que ir a mi habitación a coger... un par de cosas-.

-Shhh- tengo una idea- le dije al oído-.

-¿Qué idea?-.

-¿Donde está la habitación de tus padres?-.

El tono de ella se volvió rojo.

-allí- dijo-.

-Vamos vamos- la cogí de la mano y corrí a su lado hacia la habitación-.

(Pov Troy)

Llevé a Hannival a mi casa, donde nadie podía verlo, a mi sótano, allí tenía una pequeña cama y un pequeño baño.

Dije que nadie entrase allí, que había traído a alguien y que nadie entrase.

Sabía que nadie entraría allí.

Puse en marcha desde mi portátil la búsqueda de devora y la encontré no había salido del país, había hecho como que había salido, pero en realidad estaba en la parte sur del país en medio de la nada... en un caserío bastante peculiar.

Subí al primer avión que encontré y en menos de dos horas estuve allí.

En medio de la nada, pasto y cabras... mierda... odiaba el campo.

Entré en el caserío y ella estaba acompañada.

-¿No sabes llamar?-.

-Todos los casannova sois iguales-.

-Si...-.

-Tenemos que hablar-.

-Tú y yo no hemos hablado en la vida-.

-Hablemos ahora-.

Me senté en el sofá y esperé a que todo volviese a la normalidad el tipo joven y apuesto salió de allí rápidamente.

-Más te vale que sea bueno-.

-Hay un problema con Hannival.

-¿Cuando no lo hay?-.

-Te vas a casar con Blasco y...-.

-¿QUE?-.

-Oye zorra no he venido a hablar sobre eso vale...- estaba fuera de mis casillas- si Hannival pierde el puto juicio que le queda por tu culpa me importará una mierda que seas una Casannova, te descuartizaré y créeme que ni tu ni tus hermanos sabeis de que soy capaz... ni siquiera Blasco, comer carne humana no es lo peor que puedo llegar a hacer-.

No dijo nada...

-No quiero que me hijo sufra-.

-A buenas horas te preocupas... pero eso es otro tema- me quedé callado un momento- he venido a decirte que está muy mal por tu culpa, que si le quitas lo que tienes, el negocio, si le quitas la posición que tiene se volverá un jodido pirado, si vida se irá a la mierda-.

-No voy a quitarle nada-.

-Si tienes un hijo si-.

-Oye yo no...-.

-Si engendras un varón lo mataré, por hannival, haría cualquier cosa-.

-Es afortunado de tenerte como amigo, sabes yo tuve mis motivos para hacer lo que hice, no me juzgues sin saber-.

-El que ha visto a hannival mientras lo violaba una y otra vez he sido yo no tu, ahora si me disculpas tengo que irme, recuerda lo que te he dicho-.

-No me asustas-.

No dije nada más, salí de allí. hannival me necesitaba, mi hermano me necesitaba.