ADVERTENCIA: este es el capítulo más fuerte hasta el momento. Se recomienda preparación mental antes de leerlo.

Especial: Malla

Cornelio estaba meditando muy tranquilamente en la costa de la isla de la torre maestra. Escuchó entonces las ruedas de unos patines deslizándose sobre la arena.

"¿korrina?" pensó "no, el ritmo es diferente"

El sonido de ruedas llegó justo a sus espaldas.

-¿Quién eres?- preguntó sin darse vuelta.

-hummm…dis…disculpe que lo moleste- era la voz de una chica- me llamo Linda y…lo he admirado por mucho tiempo. Quisiera aprender de usted.

Cornelio abrió sus ojos. Con un aire solemne se puso de pie y se volvió. La chica tenía una vestimenta de patinadora de los juegos XY. Cornelio la examinó de pies a cabeza. Su cuerpo era infantil pero en cierto grado curvilíneo.

-¿crees tener lo que se necesita para ser mi discípula?- preguntó.

-¡claro que sí!

Cornelio acortó la distancia y con un rápido movimiento la tumbó contra el suelo sujetándola de las muñecas. La chica soltó un quejido de dolor.

-te lo repetiré- dijo él- ¿crees tener lo que se necesita para ser mi discípula?

El viejo hizo presión en la entrepierna de la chica con una de sus rodillas. La chica apretó la mandíbula.

-¡si!- gritó ella.

Cornelio soltó su agarre. Linda se puso de pie.

-buen carácter, ahora demuéstrame que tienes el físico.

Cornelio le ordenó hacer una serie de estiramientos a la patinadora. Mostraba buena flexibilidad y balance. Cornelio dedujo que por la forma que la malla delineaba la curva de su trasero la chica no tenía ropa interior. Lo que hizo que una la comisura derecha de su boca se elevara levemente.

-muy bien, ahora has un Split espalda al suelo.

Linda obedeciendo linda se acostó boca arriba, elevó sus piernas en el aire y comenzó a abrirlas y cerrarlas. En la última repetición, cuando Linda abrió las piernas en 180 grados, la malla se le rompió revelando la ranura en su anatomía. Esa zona estaba lustrosa y sin rastro de bellos.

Cornelio sufrió una potente hemorragia nasal, aun sin cambiar su expresión seria. La chica chilló y se tapó su zona íntima con las manos y cerró las piernas.

-debes tener más cuidado con lo que usas- le dijo Cornelio sin dejar de sangrar.

-hummm lo siento voy a cambiarme.

-no.

-eh?

-si eso te pasa en una batalla de vida o muerte, crees que tu oponente esperara?

-he….ah…no.

-entonces termina lo que empezaste.

-s-si.

Para la última prueba Cornelio le dio unas pesas a Linda y la hizo cargarla con los brazos extendidos y las piernas flexionadas.

-así no, debes bajar más la cola- Cornelio puso sus manos en el trasero de la chica. Linda dio un respingo casi imperceptible y luego dejó guiarse hasta la posición que le indicaba el viejo-debes elevar la pelvis hacia atrás.

Cornelio deslizó sus manos hasta las caderas de la chica y cuando elevó su pelvis ella tuvo la impresión que su trasero se topó con la…pelvis de Cornelio.

-saca el pecho- sin despegarse Cornelio subió sus manos y apretó los pechos de Linda como si estuviera jalándolos. Ella obedeció.

-eso…- el viejo tragó saliva- respira hondo…respira con tu diafragma.

Cornelio deslizó su mano derecha por el abdomen de Linda, siguió bajando e hizo presión. Ella profundizó su respiración.

-y por ultimo…

La mano de Cornelio siguió bajando llegó a unos meros centímetros de invadir su zona privada totalmente expuesta. Bajó un poco más y…

Pung.

Un sonido de un golpe seco se escuchó y las manos de Cornelio se quitaron de encima de Linda tan bruscamente que ella perdió el equilibrio. Confundida, ella miró hacia atrás. Vio a una chica rubia con vestimenta de patinadora de color blanco, rojo y negro. Estaba en una pose como acabando de tirar un puñetazo. Su mano en puño emitía humo. Linda buscó a su instructor con la mirada y encontró a Cornelio incrustado en una roca cercana.

-¿Qué crees que estabas haciendo?- masculló la chica.

-oh…Korrina- balbuceó el viejo saliendo de la roca- que bien que has mejorado tu modo sigiloso.

-abuelo, te pregunte que qué crees que estabas haciendo?

-yo solo…le indicaba la pose correcta.

-entonces te preguntaré algo diferente-Korrina sacó una botella de vidrio y la agitó levemente- ¿has estado bebiendo ginebra barata otra vez?

-no…

Korrina apretó la botella tan duro que se rompió. Un aura de fuego se formó a su alrededor.

-tendré que disciplinarte en serio.

-no espera…korrina…yo solo…

Korrina le empezó a dar una golpiza con diversas técnicas de arte marcial. Cada golpe parecía letal. Una gota de sudor se formó en la cabeza de Linda.

Mientras tanto en los arbustos cercanos.

-chicos esto vale oro- rio Trevor mientras tomaba fotos.

-y que lo digas- acordó Luke grabando la escena.

-no estarán pensando en subirlo a internet, o si?- preguntó Trip tomando sus propias fotos.

-puede que si…puede que no- comentó Trevor encogiéndose de hombros.

-antes que nada…deberíamos hablar con ella- sugirió Luke.

-¿Qué? ¿Vas a chantajearla?- preguntó Trevor.

-algo me dice que no será necesario.

-huh?


El sonido del reloj despertó a Luke. El joven soltó un gemido por lo bajo y estiró la mano hacia la mesita de noche para apagarlo, con la misma mano y la misma desgana buscó sus gafas sin levantar la vista. Cuando las encontró se sentó en la cama, se talló los ojos y se puso sus gafas. Con su sentido de la vista otorgado miró a su lado. Ahí estaba Linda acostada de lado. La sabana solo le cubría el torso. Seguía con la misma malla…no hubo necesidad de quitársela.

Luke se levantó de la cama. Estiró perezosamente sus músculos. Suspiró y admiró su cámara puesta en el trípode enfocando la cama. La luz roja indicaba que seguía grabando. Él oprimió el botón para apagarla.

Alguien llamó a la puerta del apartamento tan estrepitosamente que sobresaltó al chico. Linda tan solo murmuró algo entre sueños y cambió de posición. Luke se acercó y en el instante que miró a través del "ojo" de la puerta un puño hizo volar la puerta mandándolo un par de metros hacia atrás.

-ow- soltó por lo bajo después de caer de espalda con la puerta encima.

Alguien retiró la puerta sobre él. Era Korrina y se veía bastante enojada.

-me topé con tus amiguitos que tenían material comprometedor- masculló entre dientes y tomó a Luke del cuello.

Linda se sentó en la cama apretando la sabana contra su pecho. Tenía una cara de zurumbática y estaba toda despeinada. Korrina notó la cámara en el trípode.

-ah no…espera puedo explicarlo- decía el joven con la respiración casi entre cortada.

-es lo que siempre dicen- con delicadeza le quitó las gafas. Le dio un puñetazo tan fuerte que lo mandó a volar por la ventana y se perdió en el cielo al estilo equipo rocket.

-¡Linda!

Korrina le dio un abrazo y empezó a llorar.

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué?!

-¿por qué…que?- preguntó ella espabilándose un poco.

-¡¿Por qué no me pediste ayuda si estos sucios te estaban chantajeando?!

-hummm pues desde lo de tu abuelo…yo nunca dije que no estaba de acuerdo…

-…..¡¿HUH?!