Personajes de Mizuki e Igarashi.

Candy llegó sigilosamente a la casa de Karen, se mantenía oculta en el jardín, por suerte no tenían perros, espió por todos lados hasta que vio a la tía Elroy en la cocina preparando alimentos, Candy hizo toda clases de gestos y sonidos disimulados para captar su atención.

-pissss…pissss…pissss… señoraaaa- le lanzaba rocas pequeñas, logró que volteara a ambos lados.- Por aquí afuera.

-¿Usted quién?

-No hable tan fuerte, le explicaré en voz baja para que no nos escuchen. Soy amiga de su sobrino por favor lleve a los niños a la parte trasera de la casa le ayudaré a escapar. Debe irse lo más pronto posible de aquí.

-pero la custodia la tiene Karen pueden acusarme de secuestro y ya no los podré ver.

-señora Karen es una psicótica si se queda le puede hacer daño a los niños le creará un trauma, eso ¿quiere? –Elroy negó con la cabeza-Haga caso de lo que le digo no se alarme, ella tiene secuestrada un hombre por lo que no tarda en venir la policía yo les llamaré a penas vea que usted ha puesto a salvo a los niños.

-Está bien, mi corazón dice que le haga caso, confiaré en su palabra.

Elroy explicó a los niños que se irían, por lo que debían evitar hacer el mínimo ruido, ya estando atrás de la casa Candy les dio dinero para que agarraran un taxi y se fueran. Candy miró con ternura a las inocentes criaturas quería pedirles perdón por todo el daño que les causó dada a su imprudencia. Se arrodillo ante ellos.

-Niños pronto estarán con su papi, ustedes sí que son calladitos, se portan muy bien ¿les puedo dar un abrazó?-Los niños asintieron con sus cabecitas al darles el abrazo uno de ellos se quejó del dolor le levantó la camisita -¿quién te hizo esto?

Uno de ellos respondió inocentemente:-porque no sabemos cocinar.

Candy pensó: ¡que rayos si son unos niños! apretó los puños de la ira.-señora Elroy llévese a los niños debo resolver un asunto pendiente.- Candy se subió las mangas de la camisa. Al ver que la señora se alejó con los niños fue directo a la casa. Escuchó un ruido al nivel de su tobillo, era Archie tratando de zafarse de la silla a la cual se encontraba atado, Candy encogiéndose de hombros lo miro sin hacerle el menor caso expresó sin ningún tipo de preocupación:-seguiré de largo.

"¡Candy en serio lo vas a dejar ahí!"

"No le hagas caso vamos a darles unos jalones de cabello a la zorra por mala madre".

"Los niños están a salvo, ayúdalo, vamos no seas cruel".

-De acuerdo, buscaré una palanca de metal.- Entró por la cocina sin hacer ruido buscó entre las herramientas ubicadas cerca del ático salió y con fuerza partió el candado de la ventanilla. Archie tenía la boca amordazada Candy le quitó las vendas de los ojos. Con un cuchillo le cortó las cuerdas de las manos y de los pies.

En la habitación de Karen.

-¿Escuchaste un ruido?

-Solo el de mi colazón amol.

-¿Será? eres tan tierno… espera un momento sigo escuchando un ruido extraño.

- me asomalé… ¡Ah! Es la lubia alborotada está saliendo por el sótano.

-¿Cómo? ¿Qué hace ahí? ¡El detective! ¡Corre!

Candy se había salido por la ventanilla sólo faltaba Archie que nada más le quedaba un pie para quedar libre.

-¡Ya estás libre, huyamos!

-¿PARA DÓNDE CREEN QUE VAN?

-A ti te quería ver ¡desgraciada! ¡Golpeadora de niños, mala madre!

Candy se le abalanzó a Karen como una leona, mientras Juancho Slim al ver que Archie se le iba encima con la palanca metálica se agacho y de una le dio un puñetazo en la nariz que lo mando directo al piso.

Candy se le subió a Karen para darle puñetazos a la derecha, puñetazo a la izquierda ya a punto de noquearla Slim la agarró por ambos brazos y la inmovilizó con su gran fuerza.

-Quédese tlanquila o me veré en la obligación de hacerle daño señolita.

Karen con un labio partido y los ojos hinchados se levanto un poco desorientada agarró una maceta del jardín y se la partió a Candy en la cabeza dejándola inconsciente.

_Mujel ¿te has vuelto loca y si la matas?

-Eso es lo que vamos a hacer llévala adentro.

-¿Qué pretendes hacel?

-Ya lo sabrás, llévalos al sótano, amárralos y luego vamos por los niños la vieja esa ha de estar dándole comida.

Luego de amordazarlos y sentarlos de una silla cada uno espalda con espalda los amarraron con mecate las muñecas y tobillos. Cuando Karen se dio cuenta que los niños ni la tía Elroy estaba, pegó el grito en el cielo, buscó un balde de agua bajo a prisa y se lo aventó a Candy para despertarla.

-¿QUÉ HICISTE CON LOS NIÑOS BRUJA?

Candy reaccionó -hace rato que se fueron deben estar al lado de su papá.-dijo con una sonrisa burlona.

-¿Qué dices mal nacida?

-¡Que en este momento Paty le enteró de todo lo relacionado con tus andanzas zorra barata!

-¡Será tu palabra contra la mía! ¡Verás que el confiará más en mí! ¡Slim tráeme el celular hablaré con él!

Albert estaba angustiado al enterarse por medio de Paty que Candy había ido a buscar a los niños, consideró que empeorarían las cosas -¿Cómo se le ocurrió ir por ellos sin mi consentimiento? ¡Iré a buscarlos!

-¡Recuerda qué tienes prohibido acercarte a ellos! Si rompes la ley establecida iras detenido ¿quién cuidará de los niños? Seguro Candy sólo dio aviso a la señora Elroy. Por cierto, ¿es tu tía?

-Sí, es ella.

-¡papá!- Gritaron los niños emocionados al ver a su padre. Antes de poderlos abrazar como correspondía recibió la llamada de Karen que lo distrajo del momento emotivo.

-Albert, mi vida, reflexioné, quiero volver contigo, dejé que los niños se fueran con tu tía, me di cuenta que tu les haces falta así como tú me haces falta a mí. Sabes la gente me odia me detesta me levantan falso testimonio por favor no te dejes engañar sí reaccioné de manera agresiva es porque vi que le hiciste, la trataste a ella como nunca me trataste a mí. Volvamos.

A Candy se le empañaron los ojos de lágrimas al pensar que Albert, aceptaría la propuesta de Karen.

-Karen en efecto tengo aquí a los niños conmigo. Gracias por haber reflexionado pero… yo no siento nada por ti, eres hermosa pero no siento nada por ti. Lo siento. Creo que podemos llegar a un acuerdo…

-¿Acuerdo? ¿Acuerdo? No llegaremos a ninguno me voy a matar y será tu culpa.

-¡Karen! ¡Karen!

-¿Qué sucedió?- preguntó Paty preocupada.

-Me colgó. Dice que se quitará la vida.

- No la creo capaz, es manipuladora.

-Señores disculpen que interrumpa pero el secuaz de la señora tiene cautivo a mi jefe. ¿Cómo saber que no le harán daño?

Elroy al escuchar intervino-Dios santos esa mujer se atrevió a secuestrar a un hombre por suerte tu amiga nos advirtió.

-¡Candy!

-¿Dónde está ella?- se apresuró a indagar Albert.

-Se quedó, dijo que arreglaría cuentas.

-¡Santo cielos, ojala no haya un nuevo enfrentamiento!-Paty se llevó la mano a la frente- Ahora todo se complica.

-Búsquenla yo iré con la policía para ubicar al conductor. – propuso el abogado.

Mientras…

-¡Slim tráeme el bote de gasolina!

-¿en selio a te vas a suicidar?

-Obvio que no la muerta será otra.

-¿Qué piensa hacel me tienes asustado?

-La vamos a quemar viva y a este por entrometido también.

Slim estaba estupefacto si es un hombre con interés de ser millonario pero no al grado de matar.

-Mejol lo dejamos botados en algún lugar inhóspito si se mueren que sea por obra del creador.

Karen furiosa tomó el pote de gasolina y se la roció a Candy, que cerraba los ojos y tenía el corazón agitado al saber que iba a tener la peor de las muertes. Karen agarró los cerrillos para prenderle fuego…

-¡Ojala lleguemos a tiempo, debemos evitar una desgracia!

-Le marcaré a Candy, la persuadiré- dijo Albert mientras conducía a toda prisa, sacó del bolsillo del pantalón el celular para llamarla.

-Su teléfono está repicando.

-¡Quítaselo!

-Oye la está llamando tu esposo.

-Nada puede salir mejor dile que está tomando una ducha, que llame luego que ustedes están en una sesión de pasión y deseo carnal ja, ja, ja, ja.

Candy trataba de gritar pero la mordaza se lo impedía.

- ¡Alo!… en este momento mi helmano la ojivelde no le puede atendel, se está duchando estuvimos placticando para una sesión de sexo.

Albert se detuvo al frente de la casa de Karen e indignado colgó.

-Ustedes son unas mentirosas…

-No entiendo señor Andrew ¿qué le dijo?

-El hombre puertorriqueño no es amante de Karen sino de Candy ¿QUÉ GANAN CON TODO ESTO?

Paty quedó abismada: - le garantizo que Candy no tiene ninguna pareja.

- No, parejas no, amantes de turnos… ¡Plaf!- El sótano hizo una leve explosión.

- ¡Karen! –Dijo Albert e inaudiblemente expresó cumplió su promesa.

Continuará…

Disculpen que sea tan largo pero ya está casi listo se los dije es largo je, je, je bueno continuo. A todos las quiero carito me alegro que te estes mejorando de tu accidente Dios nos Bendiga.