Volvemos a la trama central, con Cage y Tebigong capturados por el maligno Zangetsu, que ahora tiene algo muy interesante preparado para el primero de ellos.
Cage abrió los ojos, le dolía mucho la cabeza, y le parecía que sangraba un poco por ella, solo veía oscuridad alrededor suyo, definitivamente se encontraba encerrado en algún lado, ya que la sensación de claustrofobia, y el pésimo olor, eran poco probable de pertenecer a un lugar al aire libre.
Tanteó intentando encontrar paredes con poco éxito. Entonces vio una pequeña luz en un costado, y se acercó a ella, a su alrededor se notaba que él se encontraba en algo así como una cueva, y la iluminación venia de lo que extrañamente parecía una puerta.
Cuando la cruzó, se encontró en un lugar lleno de arena, detrás suyo, escuchó el ruido de una puerta formada por rejas cerrándose estrepitosamente, como si no tuviera aceite, y en frente, vio a un Grunto que parecía tener algo extraño saliéndole de la cabeza, y lo observaba mientras una gran cantidad de baba salía de su boca, como si no hubiera comido en mucho tiempo.
"Que comience el combate", se escuchó a lo lejos una voz que provenía de una maquina.
La Búsqueda capitulo 26: "Bienvenido a la arena".
El Grunto no necesitaba una orden para comenzar su ataque, posiblemente lo hubiera hecho mucho antes de ser posible, y embistió con dureza.
Cage a duras penas pudo escapar de la embestida, la bestia realmente quería ensartarlo, y lanzó uno de sus ataques sónicos directo a la cabeza de ella. No sirvió para nada, las orejas de los Gruntos están diseñadas de tal manera que se cierran ante ruidos que puedan dañarlas, como si fueran un opérculo de un pez.
El animal se dio vuelta y realizó un temblor con las patas, causando que el humano cayera, para luego intentar aplastarlo con sus pies.
Cage llegó a rodar, pero la onda sísmica del golpe levantó una gigantesca masa de arena que cayó sobre su persona, y lo hizo hundirse un poco, lo que lo sacó, antes de llegar a ahogarse, fue la siniestra boca de su extraño enemigo, cuya baba quemaba como el acido.
El Grunto empezó a ejercer presión sobre las costillas de Cage, posiblemente una o dos se quebraran debido a eso, pero el guerrero encontró el punto donde se encontraba una de las cuencas de la vista del ser, y pegó un gran puñetazo con cierta dificultad.
Esto desorientó a su enemigo lo suficiente para que lo dejara caer, pero Cage no se rindió, y se agarró de los escasos pelos del cuello del animal en la caída. Este no disfruto de tal movida, y empezó a sacudirse más y más, intentando liberarse de aquello que le colgaba, pero Cage no consideraba la idea de desistir.
Finalmente, el humano empezó a trepar por los costados del cuello, costaba ya que la cantidad de pelo era escasa, y en varias oportunidades llegó a quedar colgado de una sola mano, pero siguió adelante.
Entonces llegó arriba, y se acercó a la cosa que sobresalía de la cabeza, pero casi vomita del asco. Era como una máquina, pero había abierto el cráneo de la bestia, y estaba insertada en la masa cerebral, que aun latía de manera repulsiva.
Cage se aguantó el desagrado, y teniendo en cuenta que su vida corría mucho peligro estando allí, dio una serie de golpes contra la maquina, pero no parecía hacerle ningún daño.
El que si sufrió fue el animal, que se sacudió cada vez más, y empezó a golpearse contra los gigantescos muros grises del lugar de pelea, intentando hacer caer a esa pequeña pulga humana.
El guerrero mientras siguió golpeando, e incluso podía ver que del cerebro del animal brotaba una sangre terriblemente negra, entonces terminó todo con un ataque sónico.
La maquina lanzó chispas en ese momento, sus luces volaron por los aires, y el fuego lentamente empezó a surgir en ella.
Cage se arrojó afuera antes de que la cosa explotara, aunque llegó a ser tocado por la expansión, el Grunto aun seguía con vida, y seguía estrellándose contra los muros, hasta que finalmente cayó muerto, lanzando un último, y desgarrador grito.
A Cage le dolía todo, y le costaba caminar, pero al menos había salido victorioso.
"Esto no ha terminado", se escuchó la voz maliciosa de Zangetsu.
Nupao llegó al lugar donde lo esperaba Miriam, junto con Sasha, y se sorprendió de verlas solo a ellas.
"¿Dónde están todos?", preguntó.
"Nupao, al fin viniste", gritó Miriam con una alegría triste, "Cage y Tebigong se fueron a seguir la nave de Goenitz, pero esta ya se ha marchado hace mucho tiempo, y no los he vuelto a ver, y Sasha está en shock".
"¿Qué?", Nupao se acercó a la chica, y efectivamente esta parecía estar en un extraño estado, ya que estaba despierta, pero no se movía.
"Tenemos que hacer algo", dijo Miriam aguantándose las ganas de llorar.
"Lo único que se me ocurre es ir para donde fueron Cage y Tebigong", dijo seriamente Nupao.
"Pero no podemos…", intentó decir Miriam, pero fue interrumpida.
"Escúchame", dijo con seguridad su compañero, "lo importante ahora es que si nos separamos, moriremos, debemos encontrarlos, ayúdame a levantar a Sasha".
Miriam hizo caso, y ayudó a levantar a la pequeña para que Nupao la llevara, sin embargo, se sentía extraña, ¿qué le habría pasado a su compañero en ese lugar a donde fue?, ¿y por qué se veía tan distinto?
"No importa que me tires", gritó Cage bastante agrandado a Zangetsu, donde sea que estuviera, "podre con él".
Zangetsu comenzó a reír de manera detestable, "el público está de acuerdo en que quiere verte pelear, pero tal vez con algo un poco más sustancioso que una simple bestia sin mente".
Cage no veía gradas ni nada similar alrededor suyo, pero daba igual, ¿qué tendría el científico listo para él?
Una compuerta se abrió, y de ella salió caminando una persona, con sus ojos mirando a la nada, Tebigong.
Cage intentó hablar con él, pero entonces vio como el brazo de su compañero se transformaba, y antes siquiera de poder hacer algo mas, saltaba para atacarlo, con sus ojos inyectados en sangre.
Continuara…
