Skip Beat no me pertenece.


El precio de la fama.


Después de días de pensarlo, Kyoko lo había decidido, había decidido decirle aquello a su esposo, aunque quizás podría enfadarse, pero era algo que debía hacerlo.

Hizo lo que sentía que debía hacer. Tomó su móvil buscando entre sus contactos, que inesperadamente, o más bien, ya sabía que lo encontraría allí, escogió la opción llamar y esperó a que la otra persona respondiera. Uno, dos, tres segundos después él respondió.

—Hola.—Pregunto una vos soñolienta.

—Soy Kyoko, debemos hablar. Te veo esta tarde, a las siete en el restaurante del hotel de mi esposo... Hay cosas que me gustarían hablar contigo. No faltes, por favor.—Y de inmediato cortó sin esperar respuestas.

Suspiró más tranquila. Sentía que había cosas que debía hablar con él, aunque no le recordara, algo le decía que ese chico tenía algunas respuestas que le servirían.

En ese momento se dirigió camino al despacho de su esposo, mirándole detenidamente mientras que este revisaba algunos papeles del trabajo.

—Zero, ya lo hice.—Le dijo sentándose en la silla en frente de él, quien solo le sonrió.

—Si esto te sirve, hazlo. Aunque me hubiese gustado que no sea en este momento cuando tu embarazo esta muy avanzado.—Ella sonrió.

—Lo se... Pero tu estarás allí conmigo.—Dijo tocando su vientre.

—¿Y Ushio?

—Esta jugando en su cuarto, no quiso bajar. Dijo que esperaría a Giada...—El hombre sonrió de lado.

—Bueno, cariño. Tu ve a descansar un poco. Así en la tarde estarás bien. ¿No te sientes incómoda? En cuatro días tienes fecha para el parto y no quiero que se adelante...

—¿Es por eso que no quieres salir a atender tus negocios?—Le dijo riendo.

—En parte.—Murmuro serio.—Debo ayudarte con Ushio, empiezo a creer que está celosa de Setsu.

—Es lógico, apenas si es una niña...

—Tu también, Kyoko... A penas si tienes 21 años...

—Pero la edad no importa, iré a descansar. Creo que Setsu sigue de inquieta...—Él le sonrió de lado.

—Ve cariño. En un momento voy para quedar de acuerdo en todo.

Kyoko se fue, dejándolo solo, solo en ese instante, Zero mostró su preocupación. Sabía que aquel sujeto podía ser realmente indiscreto y un completo imbécil... Pero Kyoko deseaba verlo y él no podía hacer nada más que complacerla y el restaurante del hotel era un lugar neutral en donde podría atender rápidamente a su esposa si es que algo sucedía.

Sabía que Kyoko había pactado esa cita para obtener respuestas que él desconocía y le parecía bien, pero no quería que ella se molestara o preocupara.

Cuando el momento llegó, Ushio se fue con su abuela, Kyoko y Zero ya listos salieron rumbo al restaurante. Kyoko se acercó a una mesa en donde pudo verlo ya esperándole.

—¿Kyoko?—Le pregunto él con una sonrisa arrogante, levantándose para que ella se sentara y ayudarle con la silla.—Estas enorme.

—Gracias.—le dijo sonriendo de forma cínica como lo hacía él. Escucharon a alguien acercarse y carraspear llamando su atención.—Te presento a mi esposo, Mouri Zero... Zero, este es Fuwa Sho.

—Es un placer...—Dijo Zero de forma amable aunque un poco reacio.

—Si, seguro que si...—Fue la única respuesta por parte del cantante.—Aquí me tienes, Kyoko. Dudo que sea para hacernos grandes amigos, pero...

—Te equivocas, hay lagunas que solo tu puedes llenar...—Dijo mirando al hombre en frente de ella que la miraba levantando una ceja en forma de muda pregunta.—No me mires así, es que olvidé todo lo que pasó en este tiempo y quiero respuestas.

—Yo los dejo, si me necesitas Kyoko, solo tienes que llamarme.

—Gracias...—Le dijo sonriendo y su esposo se alejó.

—No sabía que vendrías con tu perro guardián...

—No estoy aquí para hablar de él...

—Por las dudas, nunca hubo un nosotros—Murmuró él—Y no es porque no lo intenté o no quise, tu no querías... Y para mi era mejor fijarme en alguien más.

—Lo comprendo...

—Hasta que conociste a Tsuruga...—Kyoko le miró detenidamente.—Aunque nunca tuvimos una relación de verdad, después de conocerlo, tu cambiaste... Y quien creías tu madre fue perdiendo el control de ti y de tu vida...

—Supongo que debo agradecerle al menos eso...

—Creo que Tsuruga fue algo importante para ti, aunque...—Dijo mirando hacía lo lejos—Ese hombre que esta allí es el causante de que lo nuestro nunca funcionó...

—No comprendo...—Sho sonrió.

—Tsuruga y él parecen cortados por la misma tijera. Mira Kyoko, quiero decirte que se que tuviste una relación con Tsuruga, no se la razón por la que la terminaron y no preguntaré... Pero se que ese hombre estaba dispuesto a todo por ti.—Dijo tomándole la mano—Y ese de allí también...

—No recuerdo a Tsuruga...—Sho sonrió.

—Si quieres recordar-le, lo harás. Tiempo al tiempo... Aunque he de admitir que es divertido que alguien olvide a ese actorsucho de cuarta—Dijo riéndose.

—Bueno, no se que decir...

—Y en especial cuando eres la persona que más ama.

—Él no me ama...

—Intentaré repetirme eso miles de veces para ver si me lo creo...—Le dijo con ironía.—No puedo decirte lo que sucede en a mente de ese hombre, es más complicado que las mujeres...

Kyoko se rió de su intento de chiste...

—Sho, me gustaría...

—Lo siento preciosa pero ya tengo muchas amantes...—Kyoko se ruborizó retirando la mano...

—No quise decir eso.

—Lo sé.—Sonrió.

—Quiero al menos poder ser una amiga para ti y que sea lo mismo para mi...

—Bueno, creo que podemos serlo—Dijo sonriendo.

—Voy a arrancarle la cabeza a tu manager...—Dijo ella de pronto—Esta muy cerca de mi esposo.

—Shoko esta celosa.—Dijo restando-le importancia.

—Lo se, nos mira desde hace tiempo.—Él asintió.—¿Salen?

—Es complicado. Ella se merece algo mejor y merece algo que yo no estoy dispuesto a darle... No puedo darle lo que ella necesita.—Dijo de modo melancólico.—Ella es mi persona correcta en el momento equivocado.

—Es duro, supongo...—Kyoko hizo de pronto una mueca de color.—¡Ah!

—¿Qué sucede?

—Creo que...—Dijo mirando hacía en donde había estado Zero, pero solo encontró a Shoko tomando un refresco.—La bebé...

—¡Joder!—Dijo escandalizado.—¿Dónde carajo se fue tu esposo?

—N-No lo sé...

—Ven, levántate... Toma mi mano—Dijo acercándose a ella.

—N-no, busca a... Zero.—Murmuró.

—¡Shoko, ven!—Gritó alterado.

La mujer corrió hasta ellos, viendo con horror lo que estaba sucediendo.

—¿Dónde esta Mouri?—Ella negó sin poder decir nada.

—Mi móvil... Su número... Esta... ¡Ah!—Dijo Kyoko dándole el teléfono al cantante.—Marcación rápida.

Sho más nervioso que cuerdo, tomo el teléfono pero en vamos intentó desbloquearlo...

—Me pide una contraseña...

—UshioSetsu...—Le dijo tomándose el vientre, intentando no llamar demasiado la atención.

Sho desbloqueó el teléfono e ingreso al móvil, haciendo cualquier cosa menos llamar a Zero.

—Dame el móvil...—Shoko tomó el teléfono y logró llamar...

—¿Kyoko?

—No, ella entro en labor de parto. Ven rápido para el restaurante.

—Ya estoy llegando...—Dijo para cortar la llamada.

Minutos después ya había llegado una ambulancia, Zero les había llamado y el esposo le miró preocupado...

—¿Estas bien cariño?—Ella negó... Sin poder hablar, abrió la boca para decir algo pero una mueca de dolor le impidió hacerlo. Zero miró a los para-médicos que estaban llegando, pero él ya estaba revisando a su esposa.—Las contracciones son cada dos minutos...

—Vamos a trasladarle al hospital...

—¡No! Iremos a la clínica de mis padres, es allí en dónde ella se realiza los controles y con los médicos del lugar, están todos los que le atienden y tienen su historia clínica.—Dijo viendo como cargaban a su esposa.

—Muy bien señor. Vendrá con nosotros.

—Claro. Vamos.—Dijo alterado aunque trataba de disimularlo.

—Nosotros les seguimos—Sho salió con su mánager para subirse al coche y seguir a la ambulancia.

Pero ninguno se dio cuenta de que en el lugar había un periodista que de inmediato dio la noticia, una primicia de último momento, y ante los estragos producidos en el restaurante, al menos había conseguido una primicia la cual encantaría a muchos...


Kuon se encontraba en casa de Lory con sus padres, tomando el té, como el mismo y no como el actor que todo Japón ama e idolatra.

—Abuelo, abuelo...—Gritaba una niña de diez años...

—¿Qué sucede, María-chan?—Le preguntó sorprendido al ver la reacción de la niña...—E noticiero...

Corrió a prender el televisor y ningún adulto comprendía lo que le sucedía a la niña...

—Kyoko-san va a tener a su bebé... Estaba en el restaurante con Fuwa y...

Pero se quedó en silencio al ver que todos dejaban de prestar atención a la niña para ver la televisión en donde pasaban imágenes de Kyoko hablando con Sho, en donde estaba la manager de él y Zero, esposo de la joven futura madre.

—Mi móvil esta sin pila...—Dijo Kuon levantándose como resorte de su asiento.

—Nosotros vamos contigo—Lory se levantó corriendo llamando a Sebastian a los gritos.

—Vamos todos...—Dijo Julie tomando su cartera y sacando a su marida que llevaba un plato con dulces, atorado aún sin poder hablar.

En otro lado, Mamoru, Giada y la pequeña Ushio recibían la llamada de Zero que les hizo salir corriendo de inmediato a la clínica, en el lugar se encontraron con los Hizuri y Lory acompañado por su nieta.

—¿Alguien sabe algo?—Preguntó Lory...

—No. Giada, cariño... Quédate con Ushio, yo iré a ver que sucede.—Dijo besando a la mujer y acariciando a la niña.

Mamoru se fue y después entraba Fuwa Sho a la sala de espera junto a su mánager, se dirigió hacía la suegra de Kyoko al ver que tenía a la pequeña en brazos.

—Buenas tardes.—Saludó a todos en general, sin importarle las miradas que le pudieran dar los otros.

—Buenas tarde—Le dijo Giada educada-mente.—¿Qué fue o que sucedió?

—Ella me llamó para hablar, llegó con su esposo y luego su hijo fue a arreglar algo relacionado al hotel y conversando con ella se sintió mal... Shoko llamó a su hijo y él volvió después de llamar a una ambulancia.—Dijo inexpresivo, observando a Ushio que estaba recostada en el hombro de Giada—Mouri le revisó y sus contracciones eran cada dos minutos. ¿Es la hija de Kyoko?

Giada asintió, Sho había averiguado todo por una empleada que trabajaba para Kyoko y Saena cuando estas vivían juntas.

—Ushio, mira... él es un amigo de mamá...—La niña le miró con los ojos llenos de lágrimas...

—¿Dónde esta mamá?—Le preguntó al cantante.

—Fue a buscar a tu hermanito o hermanito...

—Ushio tendrá una hermanita...—Le corrigió un poco molesta.

—¿Y cómo se llamará la hermanita de Ushio?—Le dijo sonriendo.

—Setsu.

—Wow, que bonito...—Dijo riéndose—¿Quieres que te cargue?

La interacción entre el cantante y la niña sorprendía a muchos... Más cuando a niña asintió.

—Si.

—Así tu abuela ira a ayuda a tu mami y volverá pronto...—La mujer le agradeció en silencio y le entregó a la niña digiriéndose hacía un pasillo.

—Pero mami esta con papá... —Le dijo con el ceño fruncido.

—Te pareces mucho a ella, ¿Lo sabías?—La niña asintió—¿También le tiras zapatos en la cabeza a otros?

La niña se sonrojo, mirándole curiosa.

—Sip...—Dijo sonriendo.

—Es algo que hacía tu madre—Dijo para ir hasta un sillón y se sentó para levantar un poco su cabello y hacerle ver una cicatriz.—Ves esa cicatriz.

—Sip.

—Bueno, tu madre se molestó hace mucho conmigo y me tiró su zapato—La niña rompió a reír.

—¿Mami te hizo eso?—El cantante asintió.

—Tu madre lo hizo...—La manager le miraba sonriendo...—Shoko me tuvo que curar.

La niña hizo un "o" con su boca como si fuese un pequeño bebé, haciendo reír al cantante y su manager.

—¿Quieres ir a comer algo?—Le preguntó Shoko.—Pastel o algo...

—Pero mami...

—Mira, aremos una cosa, Shoko-san va en busca de tu pastel y nosotros no quedamos esperando a que nos digan que ya nació tu hermanita, ¿Quieres?—La niña asintió recargándose en el hombro del cantante que miró a su manager que le observaba con un brillo en sus ojos.

—Ya regreso.—Sho asintió. Observándole irse.


Continuara.

Wow, ¿Alguno pensó que Kyoko en realidad quería llamar a Ren? Ya nace Setsu... Y Kyoko queriendo a Sho como su amigo... No se si lo piensan pero Kuon/Ren están cada vez más lejos de ella, hasta Sho se acaba de ganar a Ushio sin siquiera hacer mucho.

Por cierto, tengo problemas con el teclado, es por eso que algunas letras faltan en el capítulo anterior, ya quemé más de unas dos docenas de otros teclados por querer usar otro, bueno, no se olviden de dejarme un reviews, que siempre se agradece, sus opiniones son valoradas por mi.

Por cierto, se que Zero parece un aprovechado, pero aunque amemos a Ren, aún falta mucho para que quizás pueda estar de nuevo con Kyoko.

Gracias por sus reviews.