Capítulo 26: Verdades fuera de mi habitación

Nadie decía nada, todos estaban enfrascados en sus propios pensamientos y las chicas esperaban una respuesta por parte de su amiga, quien tomaba fuerzas para enfrentar la verdad con sus amigas.

- Bueno chicas, la verdad es que... –intentó decir Jane pero Liss la interrumpió cuando entro a la sala común.

- ¿Qué pasa¿Qué hacen todos aquí? –Pregunto la chica un poco nerviosa.

- Estamos pidiendo explicaciones –dijo Meggan mirando a Jane.

- ¿Tú de donde vienes? –Pregunto Lily al notar el nerviosismo de su amiga.

- Eh... estaba con Amos –dijo Liss ruborizándose –bueno lo dejo para que puedan hablar tranquilos.

- No Liss quédate, también tienes que estar aquí –dijo Jane sentándose en uno de los sillones e indicándoles al resto que la siguiera.

- Entonces ¿Había algo más detrás de esto? –Pregunto Meggan mirando con rencor tanto a Jane como a Remus.

- No Meggan, esto no tiene nada que ver con Remus así que te pediría que dejaras la escena de celos para otro momento OK? –Dijo Jane perdiendo los estribos.

Al pronunciar estas palabras todos notaron que lo que venia era realmente importante así que guardaron silencio y pusieron toda su atención a Jane.

- Lo que voy a decirles es muy importante, tan importante que no sé que va a pasar con nuestra amistad después de esto –comenzó Jane mirando a Meggan, Lily y Liss –Esto tiene que ver con mis verdaderos orígenes, lo que yo soy y lo que represento –dijo Jane tomando aire para comenzar con el relato de le verdad – Yo vengo desde el futuro.

Al pronunciar estas palabras toda la sala común quedó en un profundo silencio que solo fue roto a momento en el que Liss soltó una carcajada.

- Deja de jugar Jane –dijo Liss entre risas, las cuales desaparecieron al notar a mirada y el semblante serio de su amiga.

- Sé que es difícil creer lo que les dijo pero es la verdad –dijo Jane mirando hacia Lily y Meggan quienes se limitaban a mirarla con el semblante serio.

- ¿Estas diciendo que viajaste desde el futuro no sé cuantos años y apareciste aquí sin más ni más? –Pregunto Meggan sarcásticamente.

- En parte sí –respondió Jane a Meggan.

- Déjate de rodeos y cuéntanos toda la verdad de una vez –dijo Lily con voz firme, voz que dejaba ver claramente que lo que estaba sucediendo no le grabada para nada.

- Bueno si así lo quieres aquí va todo –dijo Jane tomando aire – Yo fui la única sobreviviente de la masacre que dejó Voldemort cuando atacó Hogwarts en mi época. Ese infeliz entro en el castillo cuando estabamos en el banquete de bienvenida, atacó a diestra y siniestra dejando un mar de muertos por el castillo. Yo sobreviví con mis amigos y logré salir del castillo con ellos y una profesora que nos dijo que deberíamos volver al pasado e impedir que eso sucediera. Después de eso ella murió al igual que uno de mis dos amigos. Cuando íbamos a traspasar el portal por el que viajáramos en el tiempo apareció Voldemort y seguido de él, nuestro director para salvarnos pero no sirvió de nada ya que él tambien murió y mi amigo para salvarme me lanzó por el portal y destruyo el portal justo antes de que muriera –dijo Jane con los ojos llenos de lágrimas el recordar el episodio nuevamente.

- ¿De donde se supone que apareció ese portal? –Pregunto Lily muy suspicázmente.

- Mi tío y el abuelo de Sirius lo crearon –respondió Jane calmadamente.

- ¿El profesor Dumbledor es verdaderamente tu tío? –Pregunto Meggan.

- Es mi tío abuelos –respondió Jane con orgullo.

- y ¿Cómo supieron ellos que tú vendrías? –Pregunto Liss en tono amable.

- El abuelo de Sirius tuvo una visión y vio que una chica vendría del futuro –respondió Jane con el mismo tono de voz –fue por eso que hicieron el portal, para que yo pudiera llegar.

- ¿Cuántos años retrocediste? –pregunto Meggan tratando de asimilar el relato de su amiga.

- Esa pregunta no la puedo responder –dijo Jane mirando a Meggan.

- ¿Por qué no? –pregunto Lily dudosamente.

- Porque ustedes comenzaran a hacer preguntas. Preguntas que yo no puedo responder –dijo Jane mirando a sus tres amigas y a los merodeadores.

- No puedo creer lo que nos estas diciendo –dijo Lily levantándose de su asiento para dar vueltas por la sala.

- Pero es verdad Lily –dijo James quien hasta ese momento se había mantenido en silencio al igual que sus amigos.

- ¿TU sabias esto? –Pregunto Lily a James quien asintió -¿Por qué no me dijiste?

- Porque en esa época no me hablabas –respondió James mirando a Lily quien parecía cada vez más furiosa con lo que escuchaba.

- Me imagino que todos ustedes sabían ¿verdad? –pregunto Meggan mirando a Sirius, James y a Remus.

- Yo supe que alguien vendría desde el futuro porque escuche hablar a mi abuelo con Dumbledor y la pude reconocer cuando llegó –dijo Sirius mirando a Lily en especial.

- Y ustedes ¿Cómo se enteraron? –pregunto Meggan a James y a Remus.

- Fue cuando Voldemort atacó el castillo –dijo James.

- Explícate –dijo Lily sentándose frente a James con una mirada muy critica.

- Creo que esta parte será mejor que la explique yo James –dijo Jane llamando a atención de Lily y Meggan.

- Te escuchamos entonces –dijo Meggan volviendo toda su atención nuevamente a Jane.

- Como ustedes saben lo del ataque de Voldemort sucedió porque el hechizo protector del castillo desapareció –dijo Jane tomando aire –Ese hechizo desapareció cuando yo llegue aquí a través del portal del tiempo, se destruyo cuando traspasé la barrera del tiempo y de alguna forma él se entero Después de que le avisamos a mi tío me ofrecí para ayudarlo a buscar información para poder restaurar el hechizo –dijo Jane haciendo una pausa nuevamente –Encontramos unos escritos que decían que la única forma de volver a restaurar el hechizo era llamando a Merlín por medio de su descendiente y resulto ser que su descendiente era mi tío. Cuando lo invocamos y apareció nos dijo que la única forma de restaurar el hechizo era llamando a los cuatro fundadores del colegio a través de los cuatro herederos de las cuatro casas y para mí sorpresa resulto ser que los herederos eran: James por Gryffindor, Remus por Ravenclaw, Sirius por Slytherin y Diggori por Hufflepuff –interrumpió Jane nuevamente para ver si alguien quería pregunta algo pero nadie lo hizo así que continuo –Cuando no enteramos de eso Merlín nos llevó hasta el centro del castillo y me dijo que ahora tenía que aparecer la verdadera heredera de Merlín y que esa era yo. Cuando me dijo eso no lo creí pero me explico que en realidad había sido él el que le había enviado la visión al abuelo de Sirius y que realmente yo pertenecía a los Dumbledor y no era una forma de encubrir mi procedencia como yo pensé en un comienzo. Me explico que el hermano de mi tío, mi abuelo, había tenido gemelas y que una era una squib, por lo que había decidido entregarla para que viviera en una familia muggle cualquiera y que yo era la hija de esa squib a quien mi abuelo había regalado y que ahora que había llegado el pasado arreglo todo para que yo ocupara el lugar de mi tía, le verdadera Jane Dumbledor –dijo Jane terminando su relato.

- ¿Cuál es tu nombre? –pregunto Liss.

- Hermione Granger –respondió Jane.

- Así que desde ahora tendremos que llamarte Hermione –dijo Lily con ironía.

- Lily mira…-trató de decir Jane pero Lily la interrumpió.

- No te esfuerces Jane, como tú misma dijiste, esto cambiará por completo el transcurso de nuestra amistad –dijo Lily levantándose del sillón y desapareciendo por las escaleras hasta el dormitorio de las chicas.

- Jane ¿Por qué no nos dijiste esto antes? –pregunto Meggan con una mezcla de rencor y tristeza.

- Porque no sabia como lo tomarían, además prefería mantenerlas fuera de esto porque no se que va a pasar si es que alguien se entera y no quiero que les hagan daño –dijo Jane con los ojos llorosos.

- Mira Jane, no puedo decirte que no me duele que nos hayas ocultado esto, pero a la vez te agradezco que lo hayas dicho –dijo Meggan mirándole con sinceridad antes de desaparecer del miso modo que Lily.

La única que quedo ahí fue Liss quien solo se limitaba en sostenerle la mirada a Jane quien estaba destrozada por lo que había pasado.

- Liss no tienes que quedarte si es que no quieres –dijo Jane tratando se aguantar las lágrimas.

- Jane, yo no te juzgo por habernos ocultado esto y jamás lo haré, pero te pido que nos dejes asimilarlo un tiempo antes de decirte que es lo que pensamos –dijo Liss tomando las manos de Jane entre las suyas para darle ánimos antes de salir hasta su habitación. Cuando solo quedaron Jane y los merodeadores en la sala común un silencio se formo entre todos los presentes que fue roto solo cuando Jane comenzó a llorar desesperadamente con las manos en su rostro.

- Jane debes tranquilizarte –dijo Sirius mientras las rodeaba con sus brazos y Sirius se sentaba a su lado.

- Trata de darles tiempo para que lo asimilen –dijo Remus arrodillándose frente a ella.

- Lo que más me angustia…es que por mi culpa…tendrán problemas con las chicas –dijo Jane entre sollozos.

- Por eso no te preocupes Jane, nosotros nos ocupamos de eso ahora debes tranquilizarte y descansar –dijo Remus levantándose y haciéndole señas a Jame para que hiciera lo mismo.

Cuando Jane y Sirius estuvieron solos y Jane estuvo un poco más calmada Sirius secó sus lágrimas y la acurrucó entre sus brazos para que durmiera.

- Jane ¿Por qué llegaste tan tarde? –pregunto Sirius.

- Porque estaba hablando con mi tío y me dijo cosas que no me esperaba –dijo Jane volviendo a sollozar.

- Ya tranquila, si no quieres decir…-dijo Sirius pero Jane no lo dejo hablar.

- Me dijo que mi abuelo fue un espía de Voldemort antes de conocer a mi abuela, que recibía dinero por entregar información a ese tipo y que al descubrirlo lo enviaron a Azkaban por cinco años –dijo Jane mientras las lágrimas corrían por sus ojos –y ahora el ministro me dijo que era probable que todas las cosas que herede de él me las quiten y mi tío me dijo que eso no iba a ser posible porque las cosas que yo tenía eran de mi abuela y que lo comprobaría mañana cuando leyeran su testamento –termino de decir Jane mientras se aferraba más a los brazos de Sirius quien estaba muy sorprendido por lo que acababa de escuchar.

- ¿Estas segura de lo que estas diciendo? –pregunto Sirius mientras trataba de calmar el llanto de su novia.

- Si –dijo Jane entre los brazos de su novio.

Cuando Sirius por fin calmo un poco a Jane, ella le termino de contar lo de el ministro y su abuela y fue allí cuando Sirius entendió lo desconcertada que estaba ella.

- Jane será mejor que vallamos a dormir –dijo Sirius levantándose al igual que Jane, quien ya estaba comenzando a caminar hasta las escaleras de las chicas.

- ¿Dónde vas? –Pregunto Sirius.

- A mi habitación –dijo Jane extrañada por la pregunta de Sirius.

- Jane será mejor que no duermas con ellas esta noche, debes dejarlas asimilar lo ocurrido –dijo Sirius tomando su mano.

- Y ¿Dónde quieres que duerma? –pregunto Jane.

- Conmigo –dijo Sirius muy relajadamente haciendo sonrojar a Jane.

- ¿Contigo? –Pregunto Jane ruborizada.

- Sí ¿Por qué no? –dijo Sirius extrañado.

- Es que…bueno…tu y yo…bueno –dijo Jane mientras se movía un poco incomoda.

- Jane no me voy a propasar contigo, yo te respeto demasiado para hacer eso –dijo Sirius rodeándola por la cintura.

- Bueno esta bien, pero déjame ir a buscar mi ropa a la habitación –dijo Jane pero Sirius no le dejo.

- Yo voy, tú sube a la habitación y quédate ahí –dijo Sirius mientras subía a las habitaciones de lasa chicas.

Jane mientras subió hasta la habitación de los merodeadores y tocó la puerta y James abrió la puerta.

- Eh hola –dijo Jane un poco cohibida.

- Hola, pasa –dijo James haciéndose a un lado para hacerla pasar.

Cuando entro noto que la habitación de los chicos no era tan diferente que la de las chicas, la única diferencia era que esta estaba mucho mas desordenada.

- ¿Dónde esta Sirius? –pregunto Remus desde su cama.

- Fue a mi habitación por mi ropa –dijo Jane muy colorada causando una carcajada a James.

- ¿Te quedaras aquí? –pregunto Remus para calmar la vergüenza de Jane.

- Eh, si me dijo que era mejor que no durmiera en la habitación esta noche y que me quedara aquí…aunque no creo que sea lo mejor –dijo Jane ruborizándose en la última parte.

- No te preocupes Jane, si Sirius se sobrepasa solo tienes que gritar –dijo James tirándose en su cama justo en el momento en el que Sirius entraba con un bolso con ropa.

- No seas tarado cornamenta, yo jamás trataría de sobrepasarme con Jane –dijo Sirius un poco ofendido por los dichos de su amigo.

- ¿Cómo te fue? –pregunto Jane para liberar tensiones.

- Bien, me abrió Liss y le pedí que me pasara tu pijama y una túnica de gala para lo de mañana –dijo Sirius colocando el bolso en la que Jane supuso era su cama.

- Ahí es cierto lo había olvidado, gracias amor –dijo Jane dándole un beso en agradecimiento.

- Bueno chicos buenas noches que duerman bien –dijo Remus guardando el libro que leía y cerrando las cortinas.

- Yo también me duermo chicos, que duerman bien y no hagan tanto escándalo –dijo James rápidamente antes de que un cojín tirado por Sirius le llegar en la cabeza.

- Bueno amor ahí tienes el baño para que te cambien tranquila –dijo Sirius pasándole el bolso e indicándole la puerta del baño donde Jane se dirigió de inmediato.

Cuando estuvo dentro mil cosas pasaron por su cabeza, pero la principal era que tendría que dormir con Sirius y no era que le molestara pero el tenerlo tan cerca y de esa manera le hacia pensar en cosas que hasta algún tiempo tenia muy guardadas en su corazón. Al terminar de vestirse salio del baño y se dirigió a la cama donde estaba Sirius ya acostado leyendo un libro. Sirius al verla quedo totalmente embobado. Jane llevaba un camisón un par de dedos sobre la rodilla que le quedaba ajustado de los pechos y caía libre y tímidamente por el resto de su cuerpo.

- Sirius ¿Estas bien? –pregunto Jane al ver que Sirius no reaccionaba.

- Sí, sí…ven a acostarte que mañana tienes mucho que hacer –dijo Sirius señalándose un lado de la cama al lado de él.

Cuando ya los dos estuvieron acostados Sirius apago las luces y cerro las cortinas dejando todo el lugar en penumbras provocando un nervio incontrolable en Jane.

- Buenas noches pequeña –dijo Sirius besando la cabeza de Jane.

- Buenas noches amor –dijo Jane besándolo en los labios y girando para quedar supuestamente de espaldas a Sirius. Estuvieron así un par de minutos en los cuales Sirius cayó en un profundo sueño pero Jane no, ya que los nervios de la situación la superaban.

Eran pasadas las 3 de la madrugada y Jane no había pegado un ojo en toda la noche, es mas parecía que el sueño se le había escapado esa noche así que decidió encender la luz de la mesita y leer algún libro, eso siempre le había fusionado cuando estaba en su época.

Cuando encendió la luz busco un libro con la mirada y encontró uno en el cajón entre abierto de la mesito. Al sacarlo se percato que era una especia de diario de vida así que curiosa por saber que decía lo abrió y comenzó a leer:

1 de septiembre:

Esto realmente parece una estupidez pero realmente siento que debo escribir lo que esta pasando. Hoy soñé con el abuelo, él me decía que hoy llegaría le persona que cambiaria mi vida y la de todos los demás. Estoy nervioso ¿realmente será ella? No quiero hacerme ilusiones, es que la he esperado tanto que no quiero volver a desanimarme.

Espero que sea ella porque ahora es cuando le necesito más que nunca…

- ¿No puedes dormir? –pregunto Sirius al lado de Jane asustándola.

- Dios Sirius no hagas eso –dijo Jane colocándose una mano en el pecho –Oye lo siento Sirius no era mi intención leer esto yo…

- No te preocupes, en realidad yo te lo iba a mostrar hace mucho pero me había olvidado –dijo Sirius tomando el libro en sus manos al tiempo que lo miraba con suma nostalgia.

- ¿Ibas a mostrármelo? –Pregunto Jane a lo que Sirius asintió.

- Además quería entregarte algo –dijo Sirius sacando un libro de mismo color de la mesita de noche –Quiero que tú tengas uno también y así podremos hablar cuando necesites hablar y no podamos juntarnos.

- ¿Pero como? –Pregunto Jane.

- Mira todo lo que tu escribas en tu libro yo lo veré en el mío y de igual modo yo –dijo Sirius sorprendiendo a Jane –además nadie podrá leer ni tu libro ni el mío mas que nosotros mismos.

- Es genial, esta hermoso –dijo Jane mirando el libro con un brillo especial en los ojos, cosa que fue notada por Sirius.

- ¿Qué sucede¿No te gusto? –Pregunto Sirius dudoso.

- No, no es eso es solo que…bueno es el primer regalo que me das desde que somos novios –dijo Jane completamente roja.

- Mm…es cierto –dijo Sirius mirando al techo como si tuviera pensando pero cuando Jane menos se lo espero le dio un gran beso que la hizo caer de espaldas a la cama, donde siguieron besándose cada vez mas acaloradamente.

- Mm…mm…m Sirius espera –dijo Jane separando a Sirius de su cuerpo ya que esta estaba prácticamente sobre ella.

- Lo siento me deje llevar –dijo Sirius volviendo a su lado de la cama.

- No te preocupes, pero…ahora déjame…dormir porque me bajo el sueño y mañana tengo que estar lucida –dijo Jane arropándose mas antes de abrazar a Sirius de tan manera que el la rodeara con los brazos y la cubriera completamente con ellos haciendo que se perdiera en esos fornido y bien marcados pectorales

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- Deberíamos despertarlos –decía una voz chillona.

- No déjalos dormir un poco más –decía una voz mucho más grave que la anterior.

- Si dejémoslos así, además canuto no va a dejar que Jane se valla sola de aquí –dijo la otra voz que le pertenecía a James Potter.

Al decir estas palabras los tres chicos salieron de la habitación dejando a Jane y a Sirius solos en ella supuestamente dormidos.

- ¿Ya se fueron? –Pregunto Jane aun con los ojos cerrados.

- Sí, ya se fueron –dijo Sirius levantándose un poco de la cama.

- Uf, pensé que nunca se irían –dijo Jane sentándose el la cama antes de salir de ella y comenzar a dar vueltas por la habitación.

- ¿Por qué no quisiste levantarte cuando estaban ellos? –Pregunto Sirius desde le cama.

- Es que no quería que me vieran salir de la ducha…me da vergüenza –dijo Jane roja como un tomate.

- ¿No te da vergüenza que yo te vea? –Pregunto Sirius.

- Si pero no tanto como con ellos, porque tu eres mi novio –dijo Jane un poco mas tranquila.

- Mm…eso me gusta…bueno, déjame ducharme yo primero y después entras tu –dijo Sirius levantándose, tomando sus cosa y entrando al baño.

Diez minutos después Sirius salio del baño duchado vestido o más bien semi-vestido ya que solo traía los pantalones y la camisa abierta dejando ver sus pectorales bien formados y firmes por donde rodaban unas gotas de agua que caían de su cabella completamente mojado y desordenado que le daba un toque MUY sensual.

- Ya esta pequeña, ya puedes entrar –dijo Sirius mientras se colocaba frente al espejo para terminar de arreglarse.

Cuando Jane logró salir de la impresión al ver a Sirius en esas fachas, entró al baño con sus cosas y se dio una ducha. Al terminar comenzó a vestirse con la túnica que Liss le había mandado. Una vez estuvo vestida, maquillada y peinada salio del baño donde Sirius la estaba esperando.

- WOW…te vez preciosa pequeña –dijo Sirius admirando el vestuario de Jane que era una túnica ajustada y unas botas altas de todo color negro.

- ¿Vamos? –Pregunto Jane cuando estuvo lista.

- Sí –dijo Sirius y ambos salieron de la habitación, bajaron al gran comedor a comer algo y luego Sirius dejo a Jane en le entrada de la oficina de Dumbledor.

- Bueno pequeña espero que todo salgo bien –dijo Sirius antes de besarla.

- Yo también –dijo Jane tímidamente.

Después de eso Sirius desapareció por el pasillo dejando a Jane frente a la gárgola de donde aparecería por primera en sociedad vez Jane Dumbledor…

Continuara…

Antes que todo, quiero pedirles disculpas por la demora, pero es que e tenido poco tiempo... así que para que me perdonen más rápido les subi dos capitulos de una vez...
Lo hago así porque la proxima semana se viene muy ajetreada y no tendre tiempo de subir, pero si la semana siguiente esta un poco más relajada subire otro capitulo...

Ya... ahora los dejo y sigan leyendo...