Estaba sentado dentro del vehículo, el cual era una enorme camioneta; tenía que encontrar la forma de salir rápido de allí sin llamar la atención, pero aun así no dejaba de sentirse frustrado, se suponía que iba a experimentar aquello que los humanos llaman vacaciones de verano, no ser arrestado. Por otra parte, Zim seguía intrigado por cierta palabra que habían mencionado los oficiales al subirlo a la camioneta.

—Díganme, oficiales de la fuerza policiaca humana —les decía atreves de la rejilla desde la parte de atrás de la camioneta— ¿Qué es eso que llaman "antidoping"?

—Te llevaremos a un hospital y te tomaran una muestra de tu sangre para saber si estas bajo el efecto de alguna droga —contestó un policía.

Zim sintió un escalofrío recorrer por su espalda al oír eso, si le hacían esa prueba sin dudas lo iban a descubrir, recordó algunas de las peleas que había tenido con Dib, peleas en las que inevitablemente salió rasguñado, y su sangre no era como la humana, era verde…

Tenía que salir de allí y pronto antes de que llegaran a la estación, en silencio buscó una pistola de rayos en su inseparable mochila e hizo un agujero en la puerta; para su suerte, estaban aun en medio de la nada y el retrovisor de la camioneta-patrulla estaba roto, no había ningún vehículo detrás y tenían la radio con volumen alto y no escucharon la parte de metal caer sobre la carretera. Empujó sus maletas por el agujero, después tomó a Gir (quien seguía actuando como un perro normal) y salió, cayendo sobre el pavimento.

— ¡¿Qué rayos te pasa, Gir? ¡¿Por qué dejaste que me llevaran en su cochino vehículo terrícola?

—No sé —respondió encogiéndose de hombros.

— ¿Cómo que no sabes? ¡Estuvimos a punto de…! "Sigh" olvídalo, Gir. Lo mejor será que salgamos del medio del camino antes de que nos atropelle algún vehículo terrestre.

Caminó hacia el pasto y desdobló el mapa.

—Veamos… Nevermore está aquí, a varios kilómetros al noroeste… estan esas otras 2 ciudades entre la nuestra y a la que queremos llegar… bien… tendremos que "pedir un aventón" para llegar a la zona urbana y tomar un autobús… ¡Vámonos, Gir! Busquemos algún conductor dispuesto a llevarnos.

— ¡Sí, amo! —exclamó para después tratar de tomar las maletas y arrastrarlas pero…— no puedo…

— ¿Qué? ¿Cómo que no puedes? —Preguntó, recordaba que en su ciudad lo había mandado a sacar la basura y él llevaba grandes cantidades sin ningún problema.

—No puedo, es muy pesado —decía intentando mover todas las maletas a la vez pero le era imposible.

Zim recordó también que un "monstruo perro humano" normal del tamaño de Gir no podía cargar mucho peso, dedujo que tal vez Gir inconscientemente empezaba actuar como un perro terrícola común y corriente mientras llevaba puesto el disfraz para mantener a salvo la misión "Que buena unidad U.C.I. tengo" pensó Zim, alegre.

—Déjalas, Gir, yo me las llevo —dijo atándolas con la cuerda para unirlas, para su suerte, sólo eran 3.

Al final le pidieron "aventón" a un auto que pasaba por allí y llegaron al centro de la ciudad (era enorme), ahora el siguiente objetivo para Zim era conseguir dinero; no fue algo muy difícil, con ponerse a bailar como "street performance" fue suficiente, junto unos 45 dólares en total después de cinco horas.

Eran las 3:00 P.M. mientras caminaba por la calle, desafortunadamente, estaba tan ocupado pensando como llegarían a Nevermore sin tener que recurrir al horrible transporte público terrícola (recuerden el capitulo: la caminata de la ruina) que no se dio cuenta que estaba caminando en la calle continua a la estación de policía. Los dos oficiales que lo habían arrestado en el restaurante habían llegado hace poco allí, estabas confundidos viendo el enorme agujero en la camioneta cuando divisaron a Zim caminando al otro lado de la calle.

— ¡Oye, tú! —gritó uno de ellos.

El alien reconoció su voz de inmediato y se dio a la fuga junto con Gir y las maletas, el que le puso las esposas comenzó a seguirlo. Después de unos tres minutos de persecución la "adrenalina Irken" que invadió a Zim al inicio de esta comenzaba a acabarse, haciendo más presente en su mente el hecho de que se estaba sobre esforzando y sus músculos (sobre todo los de las piernas) estaban a punto de acalambrarse por la falta de calentamiento previo.

Debía encontrar un lugar donde ocultarse o al menos donde su piel verde y su ropa no llamaran tanto la atención. Vio su salvación en un grupo de peatones que estaban cruzando la calle, corrió rápidamente hacia la esquina donde iban a cruzar pero llegó allí demasiado tarde; la figura de luz verde en forma de una persona caminando cambio en una mano de luz roja de "no pase"

Pero eso le valió un comino a Zim, cruzó haciendo que varios autos frenaran de golpe o derraparan, girando y terminando en forma horizontal respecto al flujo del tránsito de la calle; ese fue el caso de uno de los autos más cercanos a la acera desde donde cruzó, lo cual obligó al policía a detenerse.

— ¡Hasta nunca, humano apestoso! —se despidió Zim, festejando su brillante huida.

No obstante la reciente inflación de su ego, debía salir de esa ciudad y llegar a Nevermore lo más pronto posible. Sus principios le impedían pedir ayuda a los humanos así que decidió llegar a Nevermore por su cuenta y en auto ¿Pero cómo iba a conseguir uno? Resolvió ese dilema rápidamente, esos 5 años en la tierra le habían permitido aprender varias cosas, algunas de ellas eran que:

-La policía de tránsito era muy diferente a la policía judicial a pesar de ser casi lo mismo.

-Cuando alguien infringía la ley de transito se le daba una multa que debía pagar con dinero.

-Si la persona no tenía suficiente dinero para pagar, su vehículo era retenido por la ley y terminaba en el depósito de autos.

Eran las 4 de la tarde y Zim llevaba oculto detrás de un basurero afuera de un depósito desde hace media hora, esperando… afortunadamente Gir no hacia ningún escándalo y seguía actuando como un perro normal, lo cual era extraño pero benéfico.

Poco después un auto fue llevado allí, sigilosamente sacó unos binoculares de sus inseparable mochila; se fijó bien en el diseño del auto, era enorme camioneta negra, probablemente blindada. También en las llaves de este y el llavero que las sujetaba. En cuestión de instantes formuló un plan en su cabeza, para el cual tenía que esperar para llevarlo a cabo.

—Es aprueba de bobos —dijo en voz baja—. Vámonos, Gir, volveremos en la noche. Pero por mientras hay que ocultarnos de la policía.

En la noche:

Con ayuda de las "patas de araña" de su pak pudo infiltrarse dentro del depósito y sacar las llaves sin que el guardia nocturno se diera cuenta, también pudo quitarle ese seguro metálico a la rueda delantera derecha al vehículo con su pistola de rayos sin hacer ruido y le quitó las matriculas para que no lo identificaran. Ahora el problema era el auto, estaba dentro de él, sentado en el asiento de conductor y Gir con las maletas en el asiento de atrás, tenía las llaves y todo lo necesario excepto por una grandísimo detalle: no sabía conducir.

—No puede ser tan difícil, los bebes irken juegan con equipos tecnológicos más avanzados, primero se debe… —empezó a analizar lo que tenía en frente, no sabía por dónde empezar— esta cosa indica… esto… —entonces recordó aquella vez en que el robot rentó todas esas películas— ¡Gir!

— ¿Sí, amo? —dijo volviéndose rojo por un momento.

—Tu viste hace unos meses de todas esas películas de… —trató de recordar el nombre— rápido y rabioso… ¡Lo que sea! Viste como conducían ¿No?

—Sí… —dijo bajando la cremallera de la cabeza de su disfraz de perro.

— ¿Cómo rayos es que se enciende esta cosa?

En menos de un segundo Gir se sentó en el asiento del copiloto.

— Primero tienes que meter la llave allí —dijo señalando la abertura junto al volante, el irken hizo lo que dijo—, ahora gírala.

La giró un par de veces y el motor empezó sonar, a lo lejos vio como el guardia se despertaba de una siesta.

— ¡Noooo! ¡Ya nos descubrieron por tu…!

— Ahora pisa ese pedal —le indicó Gir interrumpiéndolo.

— ¿Ese? —preguntó.

— ¡Hasta el fondo! —gritó alegremente.

Y lo hizo, para su infortunio, ese pedal era el acelerador. En cuestión de instantes ya habían llegado al extremo oeste del depósito, era tal la potencia del vehículo que terminaron tumbando la reja de metal, saliendo hasta la calle.

— ¡Aaaaahhhh! ¡¿Gir, qué te pasa? ¡¿Nos quieres matar? —gritó al borde de un infarto.

— ¡Gira a la izquierda! —gritó bulliciosamente.

El alien giró instintivamente el volante hacia su izquierda, evitando así chocar contra un teléfono público. Condujo por varios minutos a toda velocidad para salir de la ciudad antes de que alertaran a toda la policía de allí sobre "el auto sin matricula que iba a exceso de velocidad en medio de la noche". Ya afuera de la ciudad en algún lugar al lado de la carretera pudo darse un respiro.

—"Sigh", nos salvamos esta vez, Gir —suspiró aflojando las manos del volante— ¡Pero se más discreto la próxima vez!

— ¡Sí, jefecito!

—De acuerdo. Si conducimos toda la noche quizás estemos en Nevermore para la noche de mañana ¡pásame el mapa!

—No está —dijo como sí no hubiera pasado nada grave.

— ¿No está?… ¡¿Qué quieres decir con que no está?

—Se me cayó —respondió sonriendo.

El irken tenía ganas de gritarle a su unidad U.C.I. con todas sus fuerzas pero se contuvo.

— (facepalm) Bien… buscaremos un mapa en la mañana. Dormiremos aquí.

—Sí, amo.

Zim se acomodó en el asiento trasero de la enorme camioneta mientras que Gir se acostó en el del copiloto y se dispuso a dormir, después de unos minutos estuvo a punto de conciliar el sueño cuando...

—Amo… —susurró

— ¿Que quieres, Gir? —preguntó adormilado e irritado.

— ¿Me cuenta un cuento? —pidió con una vocecita tierna— El del cerdito volador.

—No, quiero dormir —espetó, a lo que Gir reaccionó empezando a llorar escandalosamente como cuando Zim le dijo que no se iba a comer sus waffles— ¡Suficiente! ¡¿Si te cuento un cuento me dejas en paz?

—Sí —contestó bulliciosamente.

— Bien, había una vez…

—Zzzzzzzzz… —se durmió de inmediato.

— Este viaje va a ser más largo de lo que pensé —musitó enojado.

A la mañana siguiente:

— ¡Noooooooooooooooooooo! —gritaba Zim.

Habían ido él y el robot a una tienda a un lado de la carretera para comprar un mapa (y unos tacos para Gir), en esos momentos estaban estacionados al pie de un árbol enorme a un lado de la carretera. Había tratado de encontrar la ciudad de Nevermore en el enorme pliego de papel pero no estaba por ninguna parte.

— ¡Este mapa está defectuoso! —Se quejó sentado sobre el cofre de la camioneta mientras Gir comía sus tacos en el techo del auto— ¡El nombre no aparece por ningún lado!

— ¿Por qué no pedimos ayuda? —preguntó el robot con comida embarrada en la cara.

— ¿Pedirle ayuda a un apestoso humano? ¡Nunca! —Se rehusó— sólo tengo que recordar en donde estaba y ya está. Veamos… creo que estaba… por aquí —dijo señalando un punto en la dirección contraria a donde estaba Nevermore en realidad, un punto muy al sur— Sí, aquí.

Después de terminar de comer empezaron a conducir siguiendo la ruta trazada en el mapa. Estuvieron viajando por la madre carretera durante tres días evitando entrar a las ciudades, sólo andaba por la periferia y compraban comida cuando era necesario, no querían que algún policía identificara que traían un vehículo robado. La gente seguía viéndolo raro pero eso lo tenía sin cuidado, mientras siguieran pensando que estaba "haciendo cosplay" de algún personaje todo estaba bien.

Para su suerte el dueño del auto había dejado una billetera llena de dinero adentro por lo que el comprar gasolina no fue un problema, por lo menos hasta el atardecer del jueves 17 de junio, cuando se les acabó el combustible en el momento menos indicado.

— ¡Vamos, arranca vehículo terrestre inútil!

— Uy, se le acabó la gasolina… —dijo Gir.

— ¡Ya sé que se le acabó! Lo que quiero ver es si arranca un poco más, estamos varados sobre las vías de un tren en medio de la nada—gruñó furioso—. Lo bueno es que no viene ninguno en este momento.

Y como si de una broma cruel del destino se tratase, a lo lejos se oyó el silbido de una locomotora de carga (no de pasajeros) , se acercaba cada vez más.

— ¡Aaaahhh! ¡Gir, hay que darnos prisa antes de que nos aplaste!

Intentó hacer que el motor de la camioneta se activara de nuevo pero no funcionó. El tren estaba a sólo 100 metros de ellos, ya no había alternativa, debían apartarse del camino y pronto.

Rápidamente salió de la camioneta y se apresuró a sacar las maletas y la billetera de allí, Zim y Gir empezaron a correr, sólo se detuvieron por un momento cuando escucharon al tren golpear el auto, el cual de deformó como una hoja de papel arrugada, al menos la carrocería exterior, el resto seguía siendo empujado por el tren atreves de la vía, causando chipas por el rose del metal.

—Awww yo quería que estallara —dijo Gir, triste.

En respuesta sus plegarias el auto estalló y la locomotora se detuvo.

— ¡Sí! —gritó el robot.

— (facepalm de nuevo) A veces me da miedo de enterarme de lo que pasa en tu demente cabeza… —levantó la vista y vio que varios hombres empezaron a salir del tren— ¡Corre, Gir, antes de que nos vean!

Tres días después:

Si no podían ir en auto entonces irían en el transporte que había aplastado el vehículo que consiguieron. Se escabulleron dentro de una locomotora de carga en otra vía lejos de la del accidente, no fue muy agradable el tener que viajar en medio de cajas de madera llenas de "no sé que" y tener que ignorar a su squeedly spooch cuando le pedía comida... pero era eso antes de tomar el transporte público.

Habían llegado a su destino en la tarde del domingo 20 de junio, ambos salieron del vagón cuidando que nadie los viera. Llegaron a una tienda poco después y compraron de nuevo comida y un mapa.

A Zim casi se le cae la cara al ver que:

1- En ese mapa sí aparecía el nombre de Nevermore, estaba al norte del país y ellos estaban muy lejos de allí.

2- No sólo estaban lejos, estaban en el extremo contrario: se encontraban en la capital del estado de Luisiana; Baton Rouge.

— ¡No puedo creerlo! —Se dijo a sí mismo sentado en la banca de un parque mientras Gir miraba a los pajaritos actuando como un perro normal— ¡¿Cómo es posible que esto le pase al invasor Zim? ¿Ahora como llegaremos allá?

Comenzó a "romperse la cabeza" ideando un plan cuando la respuesta se le presentó de forma inesperada, miró al cielo un momento para despejar su mente cuando una avioneta presentando publicidad de una empresa con un cartelón atado en la cola pasó volando.

— ¡Eso es! ¡Tenemos que ir en avión! —Exclamó— Pero cuesta muchos dineros… —reflexionó un poco más— ¡pero no importa con tal de llegar a nuestro destino! ¡Vamos a experimentar lo que son las vacaciones de verano lo quieran o no! ¡O me dejo de llamar Zim!

Fue difícil comprar el boleto de avión, primero tuvo que ir a tomarse una foto y pegarla en el extraño papel que Zim suponía que era una de las credenciales para votar del dueño de la camioneta, despues sacó dinero de un cajero automatico, "jaqueó" el cajero para que le diera lo más posible sin tener que usar la tarjeta de credito de la billetera. Para no tomar riesgos se habia "disfrazado" antes para que la camara del banco no captara su cara.

Sabía que si usaba la tarjeta a pesar de jaquear el sistema para evitar escribir una contraseña, el banco la rastrearía y por lo tanto a él tambien, así que desidió apartir de ese momento la usaría lo menos posible.

Compró su boleto con destino a la capital del estado en donde el mapa decía que estaba Nevermore. Subió al avión a eso de las 3 de la tarde, Gir iba en donde ponen a las mascotas, tuvo que convenserlo en el baño del aeropuerto para que actuara como un "monstruo perro humano" común y corriente un poco más.

Despues de 7 horas de viaje el avión aterrizó a las 10 de la noche, para su mala suerte, no llegó a donde él quería. Despues de pregutarle a un hombre que caminaba por allí sobre su paradero actual al notar que la mayoría de las personas allí hablaban español supo que se encontraba en...

— ¡Perú! ¡Estamos en Lima, Perú, Gir! —gritaba el alien, quien en esos momentos estaba en un hotel. Había sacado mucho dinero en Luisiana por lo que pudo pagar en efectivo una noche allí.

Al parecer la "credencial para votar" del tipo era nada más y nada menos que su pasaporte, Zim descubrió que terminó allí por haber leído mal el boleto poco después de que el hombre aquel le dijera dónde estaba.

—A mi me parece bonito :3 —dijo el robot sin su traje de perro mientras miraba las luces de la ciudad de Lima a través del vidrio de la ventana.

— ¡No! Nada de bonito, Gir. Tengo que presentar un informe a los más altos sobre las vacaciones de verano pronto o se preocuparan —decía caminando de un extremo a otro en la habitación—. Debemos volver a Estados Unidos, ¡Pero no hay vuelos hasta dentro de 5 días…! —Se detuvo a pensar— esperen ¡Eso es!

— ¿Vamos a ver a las llamas? —dijo señalando a fotografía del susodicho animal que estaba en un folleto turístico que tomó en el aeropuerto.

—No, aprovecharemos este pequeño percance en la misión para experimentar lo que son las vacaciones de verano —decía apagando las luces de la habitación—. A partir de mañana empezaremos a… turistear —dijo eso ultimo con un tono dramático.

— ¿Podemos ir a Machu Picchu? —preguntó suplicante señalando una foto del lugar mientras Zim se acostaba en la cama.

—No —respondió apagando la luz de la lámpara en el buro, dejando el cuarto en la oscuridad a excepción de las luces que venían desde afuera—, tendríamos que tomar un autobús, recuerda que los detesto.

— ¡Pero yo quiero ir! —suplicó poniéndole el panfleto en la cara.

— ¡No iremos y punto final! —dijo de forma secante apartando el folleto de su rostro.

El robot comenzó a llorar ruidosamente mientras saltaba en la cama gritando "quiero ir, lo necesito", impidiéndole a Zim la noche de sueño que tanto había esperado.

— ¡Ya basta! —Gritó sentándose en la cama con las piernas cruzadas— ¡¿Dejaras de gritar si te llevo a donde estan esas ruinas?

—Por favor —pidió suplicante.

— "Sigh" de acuerdo… ¡Pero este es el ultimo capricho que te concedo!

Y esas ultimas palabras fueron todo menos verdad, despues de un viaje en autobus de 24 horas (el cual se vio resignado a tomar) donde tuvo que areglarrselas para que no vieran a Gir en su maleta y otro viaje en autobus que tomó en Cusco llegó a Machu Picchu, donde Gir, a pesar de estar actuando como perro normal, corrio de aquí por alla como loco entre los muros de piedra deteniendose para ver cualquier cosa que la llamara la atención.

Las ruinas le parecieron muy familiares a Zim, le recordaban a la arquitectura de las civilizaciones antiguas Irken en su planeta. Pero sacudió esa idea de su cabeza convensiendose a sí mismo que las ruinas de su raza eran mucho mejores que cualquiera que podría haber en ese planeta.

Despues de un día explorando las ruinas incas volvieron a Cuzco y se hospedaron en un hotel de allí. Al día siguente tomaron un autobus de regreso a Lima. Al llegar allí pasaron un día paseando por la ciudad y la mañana 25 de Junio compró un boleto de avion con destino a Iowa. Planeó que al estar allí conseguiría otro auto para poder llegar a Nevermore sin tener que tomar otro apestoso "autobus"

Al llegar se dioque vez de Iowa terminaron en Orlando, Florida. Al alien casi le salió humo de la cabeza por el enojo. No podía creer que el "Poderoso Invasor Zim" se hubiera equivocado. Culpó a los voletos de avion por ser demasiado

Fue poco despues de que aterrizó el avión que tomó cuando la promesa de que "ya no iba aconcedirle caprichos a Gir" perdió su valides. Le inistió con tantas ganas ir a Disneylandia que no pudo negarse, tuvo que disfrazarlo y hacerlo pasar por su hermano menor como cuando vendieron dulces de puerta en puerta como hace 5 años. Llearon al parque en la mañana del 26.

—Gir, estamos a punto de entrar un mundo distinto y peligroso; lleno de gente, comida y estructuras mecánicas creadas para hacer a las personas vomitar sus entrañas —decía como si estuviera a punto de entrar al campo de batalla—. Entraremos en un —tragó saliva nervioso—… Parque temático.

La vista del parque desde la entrada era de lo más extraña y aterradora para los ojos de Zim, pero para Gir era un paraíso de infinitas posibilidades de diversión y comida, además, estaba disfrazado de niño, podía ir a donde sea y hacer lo que quisiera sin necesidad de comportarse como "alguien normal"

— S…Sera mejor que iniciemos por algo sencillo, creo que deberíamos ir a… —pero se dio cuenta que Gir ya no estaba a su lado, si no a 40 metros adelante.

— ¡Mickey! —gritaba mientras corría, para ir abrazar un hombre disfrazado del famoso ratón— ¡Voy a morderle la cabeza!

— ¡Gir, espera! —exclamó tratando de alcanzarlo.

En la noche:

El robot dormia placidamente en el sillón de la habitación del motel de paso que alquilaron mentras Zim se recupera de un largo día agotador. Perseguir a Gir por todos lados evitando que se lanzara sobre los tipos disfrazados de los personajes de Disney, subir a casi todos los juegos mecanicos del lugar terminando mareado en cada uno de ellos y ser obligado a comer más comida terrestre de la que su squeedly spooch podía soportar no era precisamente su idea de divercion en el verano.

Pero ahora tenía que anfrontarse a un nuevo problema: se le estaba acabando el dinero, el día en Disneylandia le había costado más de lo que creyó. Según sus calculos sólo le quedaba suficiente dinero para un viaje en avion más y una noche en un hotel varato. Había investigado en la (según para él) "cosa internet" y no habi vuelos directos a Nevermore, sólo a la capital del estado en el que se encontraba la ciudad. Tenía que conseguir más dinero para comprar comida y poder pagar cualquier tipo de transporte que no fuera el publico para cubrir el tramo entre la capital y Nevermore.

Sabía que bailando en la calle no lograría juntar la cantidad sufifientepara subssistir al menos 2 días restando lo del avion y el hospedaje. Debía pensar rapido. Buscó ideas usando el metodo de su unidad U.C.I.: viendo la televición. Despues de un rato de estar buscando entre los canales se encontró con una pelicula que le dio la respuesta.

Noche del 27 de junio:

Habian tomado un vuelo en la tarde, llegarón a Carson City a eso de las 6:00 PM. Luego de un par de horas "pidiendo aventon" (aun se negaba a tomar el transporte publico) se encontraban en la entrada de la ciudad en la que, según el Irken, solucionarían sus problemas financieros.

—Ya estamos aquí —dijo haciendo una pausa para tomar aire— llegamos a… ¡Las Vegas!

Zim miraba con cierto desdén a la gente caminando de aquí por allá mientras sentía "kañangas ñangas" por toda esa vida nocturna y contaminación visual de las luces.

Gir, al contrario de su amo, estaba embelesado por el "paisaje" que le ofrecía "La ciudad que nunca duerme". Los anuncios de neón, los cartelones, los letreros anunciando los espectáculos y la música lo tenían realmente hipnotizado.

—Tenemos que tener cuidado y seguir el plan, con la credencial del tipo creerán que soy mayor de edad y podré… —trataba de recordar la palabra— apostar… ¡Luego de reunir suficiente dinero en esos cochinos juegos de azar vamos a…!

Pero se dio cuenta que su robot no estaba a su lado, pero a diferencia de la vez en Disneylandia, esta vez no lo veía por ningún lado, había desaparecido.

— ¡GIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIR!

Nota de la autora: Lo sé, sé que me tardé mucho y se preguntan que pasó en Nervermore después del capítulo anterior pero tenía que escribir que pasó con Zim, no podía dejarlo a él y a Gir a su suerte XD

En fin, no se preocupen, escribiré que ocurrió después del capítulo 25 en el siguiente. Tenía que hacer una pausa para la comedia antes de seguir con el drama y la acción, las cosas se van a poner muy feas en Nevermore, sobre todo para Lenore, Serenity y Kelton.

En fin, espero que les haya gustado. Trataré de terminar el siguiente lo más rapido posible.

Bye.

Posdata: Respecto a la Duda de "guest", WTF? significa What the Fuck? o What da Fuck? , espero haberte aclarado la duda :)