Amor entre gasas y vendajes.

-No puedo, es… diferente, no lo entiendo.

No podía concebir esa idea:

-¿Qué quieres decir con diferente?. –me esforcé por no alzar la voz.

Matthew había hecho todo lo que había podido desde el primer momento en que pisó mi habitación, no había dicho nada sobre cómo se sentía él mismo y se había centrado solo en Jake. Lo cual era un alivio para mí:

-¡He dicho que no lo sé!... – soltó todo el aire que llevaba conteniendo haciendo volar mi pelo – lo siento, no puedo curarle.

No.

Esto no estaba pasando. Jacob no estaba herido y todo se trataba de una pesadilla.

Jake…

Mis lágrimas cayeron en su rostro y las limpié con un pañuelo, estaba más pálido que antes y comenzaba a tiritar:

-Ayúdame a taparlo.

Lo cierto es que el tamaño de Jacob era tan exagerado, que yo sola no lo hubiese podido cubrir rápidamente.

Después me giré con aire decidido hacia Matthew y con la voz ronca le dije:

-Hay que chuparle el veneno.

Matthew me miró con ojos desorbitados, pero yo le ignoré. Jacob necesitaba mi ayuda y con el solo pensar que él pudiera morir… francamente, no podía ni imaginármelo.

-Si alguno de nosotros…

-Lo sé –le corté -, por eso –volví a mirarle – voy a decírselo a alguno de ellos.

-¡Qué!, ¡nos matarán!.

Endurecí la expresión.

Era uno de esos momentos de tal dolor en los que no podías llorar y tu cerebro pensaba mejor que nunca.

Debía ser calculadora, y lo sería:

-Eso a mí me da igual…

Seguramente eso le sentó mal a Matt, pero había dicho la verdad: me daba igual. Por primera vez me daba cuenta de lo fría que era, no me importaba a cuánta gente me llevase por delante solo por salvar a Jacob… francamente… me importaba un rábano.

-Vete Matt –le indiqué indiferente – si tienes miedo, huye…

Matthew rodeó la cama, y me cogió de las manos. Pero yo no pude sentir su tacto.

Me había vuelto de roca:

-Habrá otra manera.

Le sonreí totalmente histérica:

-Es Jacob, no lo dejaré, jamás… -vi la expresión desconcertada y dolida de él.

Pero de nuevo me dio igual.

Lo separé de mí, empujándolo y señalé la puerta:

-Ahora vete.

Matthew cambió drásticamente, dio los pasos necesarios hasta la puerta y cogió el pomo de ésta:

-Espero que sepas lo que estás haciendo, porque sino morirás.

Arqueé las cejas:

-Si muero será porque lo he intentado.

Matthew suspiró:

-Como sea.

Y abrió la puerta saliendo por ella y dejándome sola con Jacob.

Me senté al lado de Jake, y le acaricié la frente:

-Haré todo lo que sea por ti… -le susurré antes de besarle en los labios.

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Había dejado a Jacob en la habitación porque iba a enfrentarme al mayor problema de mi vida.

A lo mejor viviría lo suficiente como para ver a Jacob morir a mi lado.

Quién sabe…

Buscar a los vulturi cuando éstos no te buscaban a ti, era una ardua tarea. Había recorrido toda la mansión y no había ni rastro de ellos.

Bueno, eso creía…

-¿Qué haces aquí?. –escuché la voz de Cayo preguntarme, sorprendiéndome.

Lo encaré retorciendo los tobillos, y toda la claridad de mi mente se emborrono repentinamente:

-Yo… quería…

-No eres muy ágil por lo que veo, probablemente Marcus se equivoque y lo que necesitas son clases para retrasados.

Tuve que tomar aire y serenarme, sino le hubiera saltado encima para acabar igual que Jake, seguramente:

-Hay… -me pregunté cuál sería la manera más adecuada para contarle a Cayo – un licántropo en mi habitación que ha sido mordido y necesito que alguno de vosotros le chupe el veneno.

Opté por ser directa.

Y aseguré que si Cayo siguiera siendo humano, hubiera palidecido hasta el extremo de ser incluso más pálido de lo que era ahora.

Sus ojos escarlatas se abrieron tanto que me recordaron a pelotas de tenis, y solo pude esperar con la cabeza bien alta, mostrándome arrogante al igual que él.

No obstante cuando se recompuso no dijo ninguna palabra, simplemente dio media vuelta encaminándose seguramente hacia mi habitación…

Creí que había sentido pánico antes, pero me equivocaba. El pánico surcó mis venas en el momento en que abrí la puerta entreabierta de la habitación y vi a Cayo sacar una daga que iba directo a la yugular de Jacob.

Apenas pude respirar:

-¡NO!. –le chillé llevándome la puerta por delante.

Cayo automáticamente dejó de apuntar al cuello de Jacob para dirigir su mirada encima de mí:

-Qué te hace pensar que voy a ayudar a este…

-¡Porque haré lo que sea!. –le corté haciendo aspavientos con los brazos desesperada.

Cayo arqueó sus majestuosas cejas, y yo empecé a llorar.

-Por favor. –le supliqué.

Pero él tan solo me miraba con ojos ajenos. Así que me arrodillé, suplicándole de esa nueva manera que salvara a Jacob:

-Tómame a mí por él… por favor. –mi voz era un llanto continuo, y se me hacía tarea imposible poder pronunciar correctamente.

Entonces Cayo reaccionó formando una horrible sonrisa calculadora:

-Te das cuenta de lo que estás pidiendo.

El sabor amargo de las lágrimas se quedó en mi paladar, dándome ganas de vomitar. No despegué los ojos del vampiro en ningún momento, y lo que vi fue pura maldad en ellos.

Finalmente bajé la mirada llorando con más fuerza y abrazándome a las rodillas, intentando menguar de esa manera el dolor que iba creciendo dentro de mi pecho.

Noté que Cayo se acercó flotando hasta mí, y se agachó hasta quedar nuestros rostros a escasos centímetros:

-Tú serás mía.

Noté un escalofrío recorrerme el espinazo. Y giré la cabeza asqueada por la cercanía:

-No te preguntaré qué hace él aquí ni por qué alguien como tú siente algo tan especial por "eso". Simplemente le salvaré sorbiendo la ponzoña –cada palabra suya era como un latigazo en mi corazón – si tú te quedas aquí, formando parte de nosotros. Siendo una más de nuestra familia.

Jacob se me hizo tan lejano en ese momento que me vi más atormentada que antes.

¿Qué otra opción tenía?.

Debía salvar a Jacob:

-Salva a Jacob y seré tuya.

Cayo se volvió a erguir dándome la sensación de que era del tamaño de una pulga, y me volvió a sonreír con esa sonrisa malvada que me carcomía el cerebro.

Se acercó de nuevo hasta Jacob, y ante mi mirada se guardó la daga en uno de los cientos de bolsillos que tenía su túnica. Tras aquello, se agachó hasta posar sus labios en la marca de la mordedura.

Ahogué un gemido expectante, y a continuación Cayo cerró los ojos y sorbió. Simplemente sorbió dejándome escuchar ese asqueroso sonido junto al palpitante de mi corazón.

Cerré los ojos, y me hice un ovillo apoyada en uno de los laterales de la cama y de espaldas a ellos dos, incapaz de seguir mirando.

A mi cabeza llegaron recuerdos, todos ellos con Jacob, la primera vez que jugué al baloncesto y me caí, él se puso hecho una furia con Emmett por no tener cuidado conmigo al lanzarme la pelota ya que acabó derribándome. Luego en el último recital del colegio, él estaba en primera fila grabándome con una videocámara y sonriéndome. Cuando fuimos una vez a nadar a la playa de La Push junto a tía Rosalie y la abuela Esme…

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Me sequé las lágrimas y avancé con paso firme.

Había pasado dos días desde que elegí quedarme en Volterra siendo parte de la familia de los vulturi por Jacob… y ya me parecía que había pasado una larga eternidad.

Matt no había salido de su habitación, y Jacob acababa de despertar.

Tomé aire y me alisé la falda del largo vestido color rojo sangre que me había regalado Heidi para darme la bienvenida y ser otra mujer vulturi distinguida, según ella.

Sinceramente, me sentía como una espectadora que está observando la vida de otra persona, no la mía.

Me preparé mentalmente para enfrentar a Jacob, y giré el pomo de la puerta entrando.

Unos rayos de sol intensos me obligaron a cerrar los ojos, pero esos rayos pronto se vieron opacados por el cuerpo de Jacob.

Abrí los ojos y le miré llena de felicidad. Él me sonrió y yo acabé abrazándome a él con fuerza:

-Estás bien…

Jacob suavizó nuestro abrazo, y me separé los centímetros necesarios para mirarle a la cara, sin soltarle:

-Ahora puedo jurar que sí.

Le sonreí cohibida, y él me levantó la cara para acariciarme:

-En todo momento, en mi más recóndita inconsciencia, solo podía pensar en ti… en todo lo que no podríamos disfrutar el uno del otro si yo… -hizo una mueca – ya sabes.

La felicidad se esfumó tal y cómo había venido a sembrar mi corazón.

Y no pude seguir mirándole a los ojos:

-Jacob hay algo que tengo que decirte y sé que no te va a gustar.

Quise separarme rompiendo nuestro abrazo, pero él me cogió con más fuerza impidiéndomelo:

-Te pude sentir a mi lado mientras estaba inconsciente.

Me esforcé para no derrumbarme:

-Estuve a tu lado en todo momento. –afirmé.

-No te vuelvas a separar de mi Nessie, no quiero que me dejes… -me susurró poniéndome el vello de punta – me da igual todo lo que nos haya pasado hasta ahora, quiero que empecemos de nuevo. Tú y yo…

Quise sonreírle, pero no pude:

-Quizá algún día…

-¿Cómo?.

-Jacob yo… he aceptado quedarme aquí con los vulturi.

Sus ojos se convirtieron en dagas y atravesaron a los míos:

-No pude hacer otra cosa –seguí diciéndole - , necesitaba que sobrevivieras Jacob…

Jacob negó con la cabeza como si le costara entender lo que le decía, y fue él quien finalmente rompió nuestro contacto:

-¿Qué clase de trato has hecho?.

Su voz fue una bofetada:

-Ya está hecho, qué más da… debes irte Jacob, sino te matarán y no habrá valido…

-Me iré contigo. –se obcecó él.

-Jacob no lo hagas tan difícil.

-¡No renunciaré de nuevo a ti!. – Jacob volvió a negar con la cabeza – No puedes pedirme eso.

Tenía ganas de llorar de nuevo:

-Si me amas tendrás que hacerlo. Si no nos condenarás a los dos.

-Pero…

Lo acallé dándole alcance y tomando sus manos para besárselas:

-Te amo Jacob.

Él parpadeó confundido:

-Yo también, pero a qué diablos viene todo esto. Tú vendrás conmigo y punto.

Pude volver a sonreírle, aunque noté que fue una sonrisa triste porque no hizo efecto en Jake. Por lo que me apresuré a besarle.

Quién sabe cuándo volvería a hacerlo.

No quise meter la lengua como en otras ocasiones para no quedarme con su sabor en el paladar, porque me estaría atormentando. Así que tan solo rocé sus carnosos labios con delicadeza.

Acto seguido hice lo que debía hacer:

-Perdóname…

Entonces golpeé la pared con tanta fuerza que a Jacob le cayó encima una viga dejándole inconsciente en el suelo y sangrando por la cabeza…

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Dejé los zapatos llenos de barro atrás, y caminé descalza hasta mi habitación en donde me esperaba Jane con su típica mueca de desprecio:

-¿Lo has hecho?. –me preguntó cuando entré y cerré.

Yo, que estaba de espaldas a ella desvistiéndome, dejé de desabrocharme los pantalones de cuero negros y bajé la mirada.

Las lágrimas mojaron el suelo y los dedos de mis pies:

-… sí. –pude sentenciar finalmente.

-Todavía recuerdo la primera vez que tuve que hacerlo, anduve días sin centrarme en nada… hasta que comprendí que era necesario.

Cerré la mandíbula con fuerza haciendo chirriar algunos de mis dientes, y ella siguió hablando ajena a mi situación:

-Somos otra raza de seres vivos en la tierra, y como tales debemos pelear por nuestra subsistencia. Y si eso supone tener que matar, evidentemente lo hacemos.

Llegué a atravesar el cuero de mis pantalones con las uñas:

-Déjame sola. –le ordené con la voz seca.

Oí la risa déspota de Jane, y pronto, el sonido de la puerta al cerrarse.

Entonces las rodillas me fallaron, y caí…

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Desperté en el suelo, medio desnuda y con un agujero en mis bonitos pantalones de cuero.

Me tomó mi tiempo recordar, y cuando lo hice corrí hacia el baño a vomitar asqueada.

Los gritos de las personas inocentes a las que había tenido que matar me dejaron sorda, y me tapé los oídos con las manos comenzando a llorar.

Había tenido que matar, robar y mentir.

Los vulturi se creían reyes, pero lo que eran era algo muy diferente.

Había caído en el infierno. Y todo me iba consumiendo poco a poco.

Tenía miedo de perder mi humanidad y convertirme en un monstruo como ellos, y lo que más miedo me daba es que ninguno de los volturi hubiera querido convertirme.

Posiblemente siguieran queriendo que yo tuviera un vástago con Matt…

Y si había accedido a asesinar a inocentes, quién me aseguraba que no acabara teniendo un bebé.

Los primeros días había querido escapar e irme junto a Jacob, pero finalmente había comprendido que eso era imposible porque yo estaba atada a los vulturi.

Había pactado con sangre y eso no podía obviarse…

Reviews.

"Y al final pude subir, lo cierto es que he estado atareada y enferma así que no he podido y era fiesta. Bueno ya me gusta el rumbo que va tomando la historia, sinceramente estás son las partes que mejor se me dan y si os digo la verdad hasta ahora me iba inspirando en Gossip Girl hasta ahora claro. ¡Gracias por leerme!".

LilyRiddle86: Bueno pretendía salvar a la mujer que ama no se podía esperar menos, seguro no te esperabas este drama jaja. ¡Besos!.

Psique46: Vaya pues muchas gracias, eres española ¿verdad? Jaja ya vamos siendo más en ff net. ¡Besos, adiós!.

Ina Black: Hacéis tertulia jaja, eso está bien. Y lo cierto es que rememoré a Bella con Edward y me enojé tanto que se reflejó en el cap. ¡Besos, adiós!.

sammy: Jeje gracias, siempre te sorprendo entonces y eso mola. ¡Besos, adiós!.

dark priinCess: Digamos que me imagino tu cara por el rumbo que ha tomado el cap y es algo así como Oh my god!!!! WTF!!! jajaja. ¡Besos, adiós!.

sweetbones: Hello darling, hombre me gusta que os siga sorprendiendo después de tanto tiempo pero llegará el momento en que ya no pueda y cortaré antes de que eso suceda :S ¡Besos, adiós!.

arquera182: Y tu pregunta fue respondida jaja aunque seguro no esperabas tal acción. ¡Besos, adiós!.

Hinako-JN: Jaja seguro que tú eras como yo cuando leías Eclipse o Amanecer, odiabas en ocasiones a Bella y en otras a Edward pero sobretodo a Bella. Y es que Matt a veces se parece a Edward, quizá por eso no te gusta aunque te aseguro que intento que Ness no sea como Bells. ¡Besos, adiós!.

lookingformyownsun: Pensé en ponerlo así, pero eso sería basarme en los libros de Meyers y no, gracias, ya tuve suficiente con eso de que brillaban y que pueden engendrar retoños XDXDXD. Jaja Matt y Jane es gracioso, aunque una tiene la apariencia de una cría y eso como que choca. ¡Besos, adiós!.

Little Glory4everPink: Ya te echaba en falta, quizás mi idea no era esa pero tampoco te desagrada, ¿cierto?. ¡Besos, adiós!.

MariaSimmenthalBlack: Se pueden cometer incluso más, créeme. ¡Besos, adiós!.

Zoila: Los videos están en youtube, accedes a mi pag por mi profile bio (pinchando en mi nombre arriba de la historia) y buscas entre todos mis videos que son bastantes :) ¡Besos, adiós!.

faby: Uff a mí los finales felices no se me dan bien, yo tengo otra forma de escribir parecida quizás en ese sentido a la de Stephen King. Pero veré a ver qué puedo hacer aunque a mí personalmente eso de que comen perdices y viven para siempre juntos me aburre. ¡Besos, adiós!.

Mica Launter: Mejor ser como Ren que como Bella que ella jugaba con los dos a la misma vez cosa que Nessie no, ella es sincera y no se lo guarda todo. A mi Renesmee me parece una chica legal con problemas, pero una chica bastante especial y personalmente me encanta el resultado que estoy teniendo con ella :) ¡Besos, adiós!.

ninnia depp: No fue lo que esperabas eh jaja. ¡Besos, adiós!.

flexer: ¿Qué poder esperabas de Matt? Yo no quise preocuparme demasiado por eso y opté por la vía más fácil, el poder más simple y eficaz. ¡Besos, adiós!.

patty262: Aún queda un poquitín para el final, así que ¿por qué pensar en él? Todavía hay demasiados interrogantes. ¡Besos, adiós!.

Kokoro Cullen: La cosa no puede ser tan simple, debe haber drama sino la historia quedaría sosa y como las demás. ¡Besos, adiós!.

Isela Cullen: Jaja me imaginé a Matt cazando las hormonas de Ren como si fueran mariposas XD. ¡Besos, adiós!.

ana: Sí yo me enamoré de Jacob en Luna Nueva también, y no!! que no te de un infarto sino que mala onda jaja. ¡Besos, adiós!.

Pao Malfoy Cullen Uchiha: Es menos complicada la historia entre Matt y Renesmee, aunque en este cap apenas salió. ¡Besos, adiós!.

amy-vampire: No podría matar a Jacob ni aunque quisiera, él es sagrado para mí jaja. ¿Te volviste a meter todos los días de nuevo? ¡Besos, adiós!.

popblack: No te preocupes por el final, estamos en un presente turbulento así que mejor centrarse en él, aunque ya te consideró la fiel defensora de Matt XD. ¡Besos, adiós!.

ANITA ROCIO: No quise seguir la misma historia de Meyers, porque me parece ridícula solamente quise seguir la de los demás escritores. Jeje Matt cómo tira eh, aunque seas muy team Jacob Matthew siempre te tira un poquitín, y sí, sería bueno que se quedasen los tres haciendo un trío jajajaja. ¡Besos, adiós!.