Un Juego Animal
— ¡KAGUABUNGA! — se lanzaba Carly al agua abrazando sus piernas, salpicando por todos lados.
— ¡Cuidado! — la reprendía Penny, que tomaba el sol en su bikini azul y con espejos.
— ¡Qué bien que te bronceas! Te hace tanta falta con esa piel pálida…—reía Carly, chapoteando en el agua. Penny achinaba los ojos.
— ¡Vamos Paula! ¿No quieres nadar? — preguntaba Jasmine divirtiéndose aunque alejándose de Carly que no dejaba de salpicar a las demás.
— ¿Qué? Oh, si…— respondía la chica, perdida viendo al vacío.
Confesionario
—Desde que Kyu se fue no he dejado de pensar en él. ¿Cómo es que siquiera pasó? — se lamentaba Paula, recordando todo —. Es decir, era tan dulce, amable y bueno…si, quizá se excedió con lo de Marcos, ¿pero merecía que lo eliminaran? No entiendo como alguien pudo votar por él…— lo lamentaba la chica y luego se cubría el rostro con ambas manos —. ¡Nunca debí haber tenido esa estúpida pelea con él! ¡Me arrepiento tanto!
—Si se preguntan cómo es que Kyu, el magnífico, bondadoso e inocente Kyu fue eliminado, deberán saber que todo fue gracias a mí —. Sonreía Carly satisfecha —. Es decir, ¿Cómo dejarlo seguir en el juego? Era prácticamente amigo de todos, muy inteligente y hábil; nadie le prestaba atención porque al principio su amabilidad significaba que no le haría daño a nadie…pero seguía en el juego — numeraba Carly con sus dedos —. Lo asiáticos son muy listos, todos lo saben… ¿cómo es que no se me ocurrió eliminarlo antes? — decía mientras se veía en su espejo —. Así que, con la mínima ayuda de Marcos, logré que estuviera entre los últimos dos y así fuera eliminado y puf…un peso menos — sonreía satisfecha —. Y, ¿eso cuánto me llevó? ¿Diez minutos? Tal vez once… ¡En su cara, villanos patéticos de Total Drama! — gritaba a la cámara y reía malévola.
Fin del Confesionario
—Esto es tan relajador — susurraba Liz disfrutando mientras nadaba de espaldas, y entonces un balón de futbol le daba en la cabeza —. ¡Ouch!
—Lo siento, Liz — reía Zack apenado mientras iba de regreso por el balón; él y Marcos estaban jugando, mientras que Sean tomaba el sol, aunque apartado del grupo y con su típica actitud altanera.
—A veces me preguntó qué hace para divertirse…— dijo Jasmine mientras recargaba sus brazos en el muelle.
—Creo que sería más adecuado preguntar si sabe qué es divertirse — admitía Liz y se sumergía en el agua de nuevo.
Mientras, el rubio malvado del show seguía tomando el sol, haciendo caso omiso a lo que las chicas murmuraban de él. De repente, una pequeña y regordeta ardilla se paraba en la rodilla del muchacho, contemplándolo.
— ¿Qué? — le preguntaba, escéptico, sacándose las gafas de sol —. ¿Qué quieres?
Y estaba por golpearla para sacársela de encima, cuando la ardilla lo miraba con ojos tiernos, abrazando con sus patitas la rodilla del chico. El rubio lo miraba, y su semblante cambiaba y se ablandaba.
— ¿Quieres también? — le preguntaba haciendo señas con el espejo de que si quería broncearse, y la ardilla saltaba al hombro del muchacho, descansando.
—Bien, aquí va…— decía Zack recuperando el balón y pateándolo hacia Marcos, quien lo pateaba fuertemente y le pegaba a Paula en la cabeza, ocasionando que cayera al agua.
— ¡Oh, lo siento amor! ¡No quise…! — carcajeaba Marcos, ya con su brazo recuperado.
— ¡Idiota! — gritaba enojada la chica en el agua.
Entonces, mientras Marcos seguía riendo, lo que parecía una tortuga salió volando por los aires, y le pegaba al chico en sus partes preciadas. El chico se retorcía de dolor y caía al suelo, abrazándose.
— ¡Gracias! — gritaba Liz al cielo mientras salía del agua con su bikini rosa. Entonces un armadillo salía volando también y le daba en la cabeza, ocasionando que cayera al agua de nuevo —. ¡Agh!
— ¿De dónde salen esos animales…voladores? — preguntaba Jasmine mientras cautelosa salía del agua y dejaba lucir su bikini azul, que resaltaba su cuerpo.
— ¡Es el apocalipsis zombie! ¡SABÍA QUE PASARÍA MIENTRAS ESTUVIERA FUERA DE CASA! ¡Lo bueno es que vine preparada! — decía Carly y salía disparada del agua hacia su cabaña, empapada.
— ¿Qué rayos…? — se quejaba Sean, viendo otra tortuga volar por encima de su cabeza, y entonces otra salía y se impactaba en la ardilla que estaba con Sean, provocando que saliera volando —. ¡No, ardillita! — se espantaba y corría en busca del animal.
Cuando el rubio recuperaba a la ardilla, ésta estaba casi inmóvil, a excepción de su patita moviéndose por sí sola.
—No te preocupes, todo estará bien… — consolaba al animal, y luego se daba cuenta de que todos los campistas presentes lo miraban atentamente —. ¿Qué? — preguntaba, con su tono usual.
Y entonces todos estallaban en risas.
Confesionario
— ¿Vieron eso? ¡Es oro puro! — reía Jasmine señalando —. Que lastima que Carly no lo grabó con su cámara…
—Creía que Sean no podía ser más patético…— aguantaba la risa Zack —. ¡Creo que me equivoqué! — estallaba.
—Al fin el idiota recibe algo de "amor" — bufaba Marcos y recargaba sus pies en el lavabo, más la taza se rompía y caía dentro del inodoro—. ¡Demonios!
— ¿De qué se ríen todos? — bufaba Sean cruzando los brazos —. Sólo ayudé a esa ardilla porque…planeo hacerme unos….calcetines con su pie — aclaraba el inseguro y alguien estallaba de risa fuera del confesionario.
Fin del Confesionario
— ¡Bah! — agarraba Sean a la ardilla y la pateaba lejos.
—Parece que alguien se está volviendo blando — reía Jasmine, y el rubio se molestaba.
— ¿Quieres repetir eso, descerebrada? — la amenazaba y la chica sin temor alguno estaba por golpearlo cuando un mapache de Total Drama caía desde un árbol hasta la cabeza del chico, dejándolo en el suelo.
—Bueno, me hubiera gustado hacerlo yo, pero gracias…— decía sacudiéndose las palmas y entonces escuchaba el chillido de un megáfono.
— ¡CAMPISTAS! — Gritaba Austin con un megáfono, molestando a los campistas —. Bienvenidos al desafío de hoy.
— ¡Si! — gritaban entusiasmadas las otras 2 conductoras, Santana y Alexa, en uniformes rojos de porristas, agitando pompones del mismo color.
— ¿Qué diablos es esto? — se quejaba Sean, provocando que Santana agitara su pompón en la cara del muchacho, enojándolo aún más.
—Genial, ¿las chicas se vestirán de porristas? — se emocionaba Marcos y le daba un codazo a Paula, que lo empujaba lejos de ella.
—No exactamente…— Santana respondía, mientras posaba como toda una porrista —. El desafío de hoy consistirá en… ¡deportes! — gritaba y varios campistas se emocionaban.
— ¡Si! — festejaba Jasmine.
—Viejo, destrozaremos a las niñitas — celebraba Marcos con Zack, y Sean bufaba.
— ¿Disculpa? ¿Acaso creen que las chicas no podemos ganar? — se molestaba Jasmine, con las manos en las caderas.
—Bueno, no es como si se le den muchas cosas que no sean moda, cocina, tareas del hogar…y algunas, ser sexys como tú — le guiñaba el ojo Marcos y la chica le pegaba un buen golpe, ocasionando una carcajada de Paula con Liz, y luego la rubia miraba a Zack molesta.
—Yo no dije nada… — se defendía el chico y Jas rodaba los ojos.
— ¡Campistas, atención! — se enfadaba Austin y su megáfono soltaba un sonido molesto, que provocaba que los campistas guardaran silencio y se taparan los oídos, hasta que el anfitrión lo apagaba —. Así está mejor.
— ¡ALÉJENSE, ASQUEROSOS ZOMBIES! — salía Carly llena de cólera y con lo que parecía una pistola de paintball en la mano —. ¡Quiten sus asquerosas manos de mi isla! — y comenzaba a disparar a lo loco balas de pintura roja a varios campistas.
— ¡Oye! — se quejaba Penny que recibía una en el brazo.
—Es como si fuera sangre…— se asombraba Liz junto a Paula, quién también había recibido pintura.
— ¿Tu isla? — se burlaba Austin intentando no reírse y de un movimiento le quitaba el arma a la pelirroja —. Suficiente…
—Como decíamos…— declaraba rencorosa Santana y continuaba — el día de hoy deberán cumplir desafíos deportivos…
— ¡Genial! — intentaba chocar su mano Marcos con Zack, más éste hacía caso omiso y el primero se molestaba.
—Sin embargo, con algunas modificaciones… — reía malévola la conductora y Alexa se aclaraba la garganta.
—Primero, será un juego individual…nada de equipos — aclaraba la anfitriona y seguía —, y en segundo lugar, en vez de utilizar los típicos instrumentos, equipo o "lo que sea que se llame" deportivo, deberán usar…animales — sonreía la chica.
— ¿Qué? — se quejaba Penny y hacía ademanes —. Es imposible; no se quedarán quietos — afirmaba y muchos asentían.
—Ese es el punto… ¡dah! — la molestaba Santana señalando su cabeza, y Carly la molestaba de igual manera.
—Así que síganme campistas, a su primer reto…— pedía Austin.
Confesionario
—Algo me dice que este desafío será el más doloroso…—decía Zack algo asustado.
Fin del Confesionario
—Bienvenido al campo de soccer Total Drama, queridos campistas — decía Austin, que los había llevado a un campo rectangular y viejo, con una desgastada portería en un extremo.
— ¿De dónde salió esto? — se preguntaba Liz, viendo el horrible campo.
—No lo sacamos de una correccional de Ámsterdam, si eso es lo que crees…— se ofendía Austin y todos los campistas rodaban los ojos.
—Espera, si no podemos jugar por equipos, ¿cómo jugaremos soccer? — preguntaba Jasmine.
—Bueno, gracias por preguntar, rubia — bufaba Alexa con una gran bolsa al lado —. Cada quien tendrá su propio balón de soccer, y deberá llevarlo hasta la portería y meter un gol. El primero en anotar, gana el desafío.
—Suena fácil — admitía Sean cruzado de brazos.
— ¿Eso crees? — se molestaba la conductora —. Bueno, bien. Tomen sus balones — y le lanzaba a cada uno una bola texturizada. Cuando lo atrapaban, descubrían que eran armadillos.
— ¿Qué? ¡No! — le gritaba Paula al suyo pues al tocar tierra, huía fuera del campo.
—Bien, ¡empiecen! — gritaba Santana y con un silbato daba inicio al "juego".
—Esto es muy difícil…— admitía Liz intentando hacer que el armadillo fuera a donde ella lo pateaba, pero siempre se desviaba.
—No, ¡no! ¡Es para el otro lado! — se molestaba Marcos corriendo tras su armadillo que no dejaba de rodar en sentido contrario —. ¡Vuelve acá!
—Vamos, vamos, vamos, vamos…— susurraba Jasmine, y parecía que funcionaba pues el armadillo iba por donde ella quería —. ¡Bien! — sonreía pero entonces el armadillo se paraba en sus cuatro patas y tomaba otra dirección —. ¡No!
—Vamos, vamos, tú puedes — susurraba Sean cauteloso con su pequeño armadillo, más pequeño de lo normal. Pero no lo pateaba, sino le daba leves empujones para no lastimarlo —. Muy bien — y cuando alzaba la vista, los tres conductores lo miraban divertidos.
— ¿Nos presentarás a tu amada nueva mascota, blandito? — reía Austin y Sean se enojaba.
— ¡No soy blandito! — gritaba enfurecido y pateaba el suelo, accidentalmente golpeando al armadillo —. ¡No! ¡Lo siento!
Confesionario
—No soy "blandito" — hacía las comillas en el aire un Sean molesto —. ¿O qué? ¿Ahora todos creen que no soy capaz de ganar un desafío como solía antes?
Fin del Confesionario
— ¿Puedes ir por allá? ¿Por favor? — le rogaba Penny a su armadillo, pues no se movía para nada, y cuando ella intentaba patearlo, él se detenía y se quedaba varado —. ¡AGH!
—Hey, vamos bien amiguito — sonreía Zack que estaba por llegar a la portería —. Falta poco — y Carly notaba eso.
—Bien amiguito, es hora de que te luzcas — le guiñaba el ojo la pelirroja al animal, y lo lanzaba directo al armadillo de Zack, ocasionando que se desviara.
— ¡Oye! — gritaba él e iba en busca de su armadillo.
— ¿Qué te sucede? — le preguntaba molesta Carly al chico cuando iba también por su armadillo.
— ¿A mí? — se sorprendía el chico —. ¡Tú armadillo fue quien atacó al mío! — alzaba las manos, y Carly le daba un golpe.
— ¡No me hables así! — lo reprendía y él rodaba los ojos.
—Como sea…seguiré jugando — decía y cuando ambos volteaban, sus armadillos se estaban peleando, dándose arañazos y ambos miraban confundidos.
— ¿Ellos están…? — no terminaba la pregunta Carly y el chico prestaba más atención.
—No, sólo se están peleando — suspiraba el chico viendo la escena.
— ¡Haz algo! — le exigía Carly.
— ¿Por qué debería?
— ¡Eres el padre! — le reprochaba y el chico se confundía.
— ¡Tenemos un ganador, señoras y señores! — interrumpía Austin, y cuando Zack y Carly volteaban, Jasmine ya había logrado meter un gol con su armadillo.
— ¿Qué? — reclamaba Carly y suspiraba frustrada.
—Las chicas podemos tanto como los chicos — presumía segura Jasmine a Marcos, y él sonreía de lado.
—Eso veo, dulce…— intentaba coquetear él, y Paula lo reprendía golpeándolo en la nuca.
—Cerdo.
— ¡Apresúrense, campistas pasados de peso! — gritaba Santana aún con su uniforme de porrista y ellos se molestaban.
—A veces en serio la odio…—susurraba Liz caminando con Paula y Jasmine, mientras Penny permanecía un poco lejos de las chicas.
Confesionario
—Es oficial: estoy atrapada en un ejército de niñas tontas — lloriqueaba la peli negra —. Es decir, ¿cómo puede a alguien siquiera agradarle Jasmine y Liz? Son perversas, ¿de acuerdo? ¡Perversas! Pero me vengaré — achinaba los ojos la chica, hablando en un tono dramático.
Fin del Confesionario
—Bienvenidos al desafío de lacrosse…— decía Alexa; el campo era casi igual al anterior de soccer, más éste tenía un portería más alta.
—Para este desafío, solo habrá una pelota por la cual tendrán que pelear, y será ésta — y sacaba un tierno pollito amarillo —. Tendrán que tomarla sólo con sus palos de lacrosse y lanzarla a la portería. El primero en lograrlo, gana el reto.
—Suena fácil, ¿dónde están los palos de lacrosse? — preguntaba aburrido Zack y los tres anfitriones sonreían.
—Aquí están — decía Austin y mostraba una serpiente, que parecía haberse comido un palo, por lo cual estaba derecha.
— ¿Está de moda hacer desafíos con cosas ilegales? — preguntaba molesta Liz y Austin se encogía de hombros.
— ¡Te reto a hacer desafíos interesantes legales! — le reprendía y la chica se molestaba aún más.
—Deberán hacer que la serpiente atrape al pollito con la boca, y luego lanzarla a la portería — aclaraba Santana mientras Alexa le entregaba a cada uno una serpiente.
—Me sorprende que aún no haya llamado a mama por ayuda…— susurraba Paula viendo aterrada a su serpiente-palo.
—A mí me sorprende que creas que te dejarían hacerlo — suspiraba Jasmine alejando a su serpiente de ella, que intentaba morderla aunque lentamente.
— ¿Listos? — preguntaba Santana eufórica.
—No…—respondieron todos.
— ¡AHORA! — gritaba por el megáfono y Alexa hacía sonar su silbato.
— ¡Detente! — se molestaba Jasmine con su serpiente, pues retorcía su cabeza como loca, cuando intentaba tomar el pollito. Finalmente, la serpiente cedía —. ¡Lo tengo! — festejaba ella alzando a su serpiente, pero luego está la soltaba y caía justo en la serpiente de Marcos.
— ¡Ya no! — Reía el chico y corría hacia la portería, que era custodiada por un oso de Total Drama —. Oh, demonios…— soltaba cuando al lanzarlo, el oso lo agarraba con su pata y lo aplastaba sin piedad, a lo cual todos se asustaban.
— ¡Otro pollo! — gritaba Santana por el megáfono y un pollo vivo saltaba hacia el campo.
— ¡Lo tengo! — sonreía Carly, pero entonces veía como su serpiente intentaba tragárselo —. Oye, ¡no! ¡Suéltalo! — lo reprendía y le golpeaba la cabeza, al mismo tiempo apretándole el pescuezo para que sacara al pollito. La serpiente eventualmente lo saco y salió volando, cayendo en la boca de la serpiente de Paula.
— ¡Lo tengo! — se sorprendía ella, y entonces la serpiente se tragaba al pollo —. ¡AH! — se sorprendía Paula, mientras la serpiente eructaba satisfecha.
— ¿Hay más pollos? — preguntaba Santana y Alexa buscaba otro.
— ¡Más vale que no pierdan éste, campistas! — se molestaba Austin de brazos cruzados, mientras otro pollo era lanzado.
— ¡Lo tengo! — se alegraba Liz, pero chocaba su serpiente con Penny.
— ¡No, yo lo tengo! — decían y comenzaban a pelearse por el pollo, golpeando las cabezas de su serpiente entre sí.
— ¡Genial! — se emocionaba Carly y corría hacia las chicas —. ¡Ninguna de ustedes lo tiene! ¡Es mío!
— ¡Hey, chicas! — las reprendía Jasmine acercándose, y entonces Carly volteaba y la golpeaba con su serpiente —. ¡Oye!
— ¡Basta! — intentaba parar a las 4 Paula, pero la metían en la pelea por el pollito, mientras las serpientes parecían sufrir como nunca.
—Hey chicas, basta…— intentaba calmar las aguas Zack, pero Marcos lo detenía.
—Esto vale oro, viejo — reía Marcos e intentaba hacer que un camarógrafo cercano tomara un primer plano de la pelea.
— ¡Chicas! — se preocupaba Zack intentando ayudar, pero luego notaba algo —. Esperen ¿y el pollo?
— ¡Tenemos un ganador! — anunciaba Austin y mostraba a un Sean victorioso, con su usual andar superior.
—Pero, ¿qué…? — se sorprendía molesta Penny y miraba al suelo, pues el pollo no estaba desde hace rato.
—Perfecto — achinaba los ojos Jasmine, mientras Penny miraba con odio a Liz, y ésta le respondía de igual manera.
—De nada, perdedoras — decía Sean caminando detrás de los anfitriones.
Confesionario
—Como dije antes, no soy un blandito — aclaraba serio el rubio —. Y luego de la eliminación de Sarah, juré ganar a toda costa este reality de porquería y vengarme de quién sea que haya eliminado a mi hermana, SOLO a mi hermana no a Mireya — aclaraba.
Fin del Confesionario
— ¡Ha llegado la hora de su último desafío, campistas! — anunciaba Austin con los campistas muy agotados, mientras arrastraban los pies.
—Sí, sí, seguro. ¿Qué más? — se lamentaba al cielo Penny y Liz miraba con rencor.
—Bienvenidos al ¡TENIS DE LA MUERTE! — decía sombrío más nadie reaccionaba —. Descontaré media hora de dormir para su próximo desafío, campistas…— se molestaba él y anotaba en su pizarra.
— ¿Jugaremos tenis? — preguntaba Paula arqueando las cejas, observando la cancha de tenis, la típica en medio del bosque.
—Así es…—comenzaba Austin.
—Perfecto — bufó Sean y pateó una roca.
Confesionario
—No me agrada el tenis, ¿de acuerdo? — se molestaba Sean cruzándose de brazos —. Es más, podría decir que lo odio. Si fuera por mí, podría haber practicado esgrima desde hace mucho pero no, porque los tontos de Nía y Dirck son los mayores y "mejores" y deben practicar deportes de "ganadores" — bufaba haciendo comillas en el aire —. Y claro, Sarah tenía que elegir tenis. ¡Tenis! — se frustraba.
Fin del Confesionario
— ¡Estaba hablando! — decía el conductor molesto y proseguía —. Como decía, todos estarán de un lado de la red compitiendo con el lado contrario. Irán perdiendo conforme no logren darle a la "pelota" o la saquen de la cancha y esas cosas deportistas — bufaba el chico.
— ¿Cuáles serán los instrumentos? — preguntaba Liz.
—Qué bueno que lo preguntas querida Liz — sonreía Santana y la mencionada bufaba —. Como raquetas de tenis, cada uno de ustedes utilizará…estos — sonreía la chica y mostraba castores típicos de Total Drama.
— ¿Cómo pueden ellos ser raquetas? — se preocupaba Paula cuando le entregaban un castor.
—Bueno, si lo ven así…son multiusos — explicaba Alexa —. La cola puede ser el mango o la red — mostraba y el castor le pegaba en la cara con su cola.
— ¿Por qué no le pudo pegar a los otros dos? — se molestaba Jasmine señalando a Austin y Santana.
—Porque somos hermosos — sonreía Santana y Alexa la miraba mal —. Al igual que tu — corregía.
— ¿La pelota será acaso otro animal indefenso? — preguntaba escéptica Jasmine y Austin le lanzaba una tortuga pequeña en la cara.
—Así es, bella durmiente…— reía el anfitrión.
—Un momento… ¿quién estará del otro lado de la cancha? — preguntaba Marcos señalando la cancha y todos se preguntaban lo mismo.
—Bueno…— reía Austin y de repente aparecía en el lado contrario un caimán típico de Total Drama, muy seguro de sí mismo y con un castor en la pata; ya tenía al castor dominado, y comenzaba a dar golpes con su raqueta a una tortuga, haciéndola rebotar en el piso, demostrando su habilidad.
—Si sobrevivo a esto, tomaré una lancha e iré a buscar a mi mamá…— le susurraba incrédula Paula a Marcos, quien estaba igual sorprendido.
— ¿ES ENSERIO? — se indignaba Liz, y Santana la empujaba hacia la cancha.
—MUY enserio…— se molestaba la conductora —. ¿Listos?
— ¡NO! — gritaban todos enfadados.
—YA — gritaba por el megáfono y muchos rodaban los ojos.
—Aquí vamos…—suspiraba Jasmine y sacaba su "pelota", al igual que todos.
—SUENA DIVERTIDO — reía Carly, internamente burlándose de los campistas, y todos la miraban mal.
—Enserio me gustaría saber qué pasa por su mente — decía Jasmine mientras golpeaba la pelota.
—A mí no — admitía Zack, que lo estaba haciendo bastante bien.
—Esto es bastante complicado…— susurraba Penny concentrada.
—Lo haces bien, linda — le guiñaba el ojo Marcos a Paula, mas ella no volteaba a verlo.
—Estoy concentrada, no me distraigas — le pedía y con mucho esfuerzo competía con el caimán, el cual parecía no tener complicación alguna, sino se le daba de manera muy natural, incluso con los ojos cerrados lograba golpear cada tortuga que los campistas le lanzaban, lo cual frustraba a todos.
—Bien…— bufaba Marcos pero sonreía de lado.
— ¡Quedas fuera, Penny! — reía Austin cuando a la chica se le pasaba su tortuga pues el caimán lo lanzaba con mucha fuerza. El caimán soltaba una gran risa sin perder su gracia al jugar.
Penny se molestó y aventó su castor al suelo, pisándolo y viendo con furia tanto al caimán como a los anfitriones, mientras se retiraba de la cancha.
Confesionario
—Últimamente…intento ser linda y tierna como me es costumbre — admitía la chica, que parecía que intentaba mantenerse calma con todas sus fuerzas — pero las chicas, los anfitriones y ESE caimán lo hacen sumamente difícil.
Fin del Confesionario
— ¡Paula, estas fuera! — decía y la chica lanzaba su castor y se largaba lejos de Marcos, pues tuvo un breve pleito con su castor, provocando que perdiera la tortuga.
— ¿Alguien más? — carcajeaba Austin en una silla de playa cuando una tortuga le pegaba en la cara y le daba un mordisco en la nariz —. ¡Ah!
—Jajaja…— carcajeaba Santana con Alexa pero ante la mirada de Austin se recomponía y encendía el megáfono —. ¡Liz, quedas fuera!
—Valió la pena…— admitía mientras se sacudía las manos.
— ¿Es esto un caimán normal? ¿Seguros que no tiene inyectados esteroides o algo parecido? — se desesperaba Jasmine, aún en el juego.
—Oye, tranquila — calmaba Zack a la rubia, que estaba entre Marcos y el chico, y los tres lo manejaban bastante bien aunque se veían cansados.
— ¡Es que es muy difícil!
—A ella no parece darle problemas…— señalaba Zack a Carly, que con su actitud de siempre golpeaba la tortuga, llena de euforia y dando molestia al caimán.
—Está loca — concluía Jasmine viendo a la chica, y entonces su tortuga le pegaba en la frente.
—Adiós, Jasmine…— se burlaba el conductor y la rubia miraba con odio a Zack.
—No, Jas, yo… — se disculpaba el chico cuando la rubia se iba, y la tortuga le daba en la cabeza.
— ¡Creí que tenías algo mejor que ofrecer, Zack! — se quejaba Santana por el megáfono y el chico se enfadaba, luego su castor le daba con la cola en la cara y el chico resignado salía de la cancha.
—Solo quedan tres en el desafío final, ¿quién será el próximo perdedor? — preguntaba Austin, viendo como Sean, Carly y Marcos batallaban con el caimán.
—Vamos, estúpido caimán…ríndete — se quejaba Marcos ya cansado, y el caimán molesto de un movimiento le mandó una tortuga más grande pero muy baja, provocando que el animal lo golpeara y además mordiera sus partes preciadas.
— ¿De nuevo? — se arrodillaba Marcos, retorciéndose de dolor.
— ¡Puntos al caimán! — se burlaba Liz y Paula soltaba una carcajada.
—Parece que sólo quedan Carly y Sean — anunciaba Alexa mientras todos los campistas miraban ansiosos: Carly por un lado actuaba con su "locura" usual, dando saltos y gritando cada vez que le daba a la tortuga; por otro lado, Sean actuaba con agilidad y gracia muy típica en él, asimismo con su arrogancia usual. Nadie podía adivinar quién sería el perdedor.
— ¡Si! — gritaba emocionada dando golpes con bastante gracia, el caimán parecía haberse hartado de la actitud de la chica pero seguía rebatiendo, mientras Sean con sus aires de superioridad, silenciosamente jugaba.
—Niña boba…—susurraba Sean al ver de reojo a Carly.
— ¡Otra vez! — pedía la chica dando saltos de bailarina cuando el caimán lanzaba su tortuga con más fuerza, la chica no lograba interceptarla a tiempo, y terminaba impactándose contra la cámara que la chica siempre llevaba en su frente.
—Ouch…— susurraba Marcos en tono burlón, y Jasmine volvía a darle un golpe que lo dejaba retorciéndose de nuevo.
— ¿Qué? ¡NO! — lloraba Carly sosteniendo su cámara, que lucía muy frágil. La chica se ponía de rodillas e intentaba hacer lo que sea para salvarla —. ¡Vivirás!
— ¡Y parece que tenemos un ganador y es Sean, el rubio menos favorito del show! — anunciaba Austin y Sean bufaba, mientras muchos se sorprendían.
— ¿No es el único? — se preguntaba Liz con Paula.
— ¿Cómo lo hizo? — preguntaba sorprendida Jasmine con Zack, quien se encogía de hombros.
Confesionario
—El que no me guste jugar tenis no significa que no sea bueno…— aclaraba Sean serio ante la cámara —. Después de todo, dije que iba a volver a los hábitos de ganar, ¿o no?
Fin del Confesionario
—Y como ganador del desafío de hoy, has adquirido la inmunidad… ¡nadie puede votarlo! — aclaraba Austin y el resto de los campistas miraban desanimados.
—Ahora tomen un baño campistas, ya que huelen muy mal — soltaba Santana tapándose la nariz — y nos vemos en la fogata.
— ¿Deberíamos dejarla aquí? — preguntaba Zack mientras él y Jasmine observaban a una Carly tirada en el suelo, llorisqueando por su cámara.
—Yo creo que no — respondía Jasmine viendo al caimán, que seguía rondándolos, y entonces ambos chicos cargaban a Carly y se la llevaban.
Confesionario
—Estará bien, estará bien…— intentaba controlarse Carly sosteniendo a su cámara, que lucía bastante mal —. Existe pegamento, y cinta adhesiva, tornillos… y espejos — decía con una falsa sonrisa y luego se golpeaba la frente con su palma —. ¡Esto apesta!
Fin del Confesionario
—Supongo que, ahora que todo ha pasado, no será tan necesario hablarle a mi mamá — suspiraba Paula caminando junto con Liz.
—Supongo que no — reía la chica y Paula le dedicaba una sonrisa.
— ¿Sabes? Me alegro de que nos llevemos bien. Al principio creí que eras una chica amargada, paría de la vida, siempre deprimida por chicos y anti-Terri — reía recordando la chica y Liz fruncía el ceño —. Pero no, eres bastante genial.
—Gracias…creo — decía Liz no muy convencida —. Yo creía que eras una nena, pero no, aún no has llamado a tu mamá para que venga por ti — se burlaba y Paula reía.
—A decir verdad, extraño a Mire, y extrañaba tener amigas…pero que bueno que estás aquí — agradecía Paula y pasaba su brazo por los hombros de Liz, mientras Penny miraba desde atrás.
—Tontas…—bufaba.
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—Supongo que es todo — se sacudía las manos Jasmine cuando ella y Zack dejaban a Carly en su cama para que se siguiera lamentando.
—Sí, supongo que sí — decía el recargado en el marco de la puerta, viéndola con una sonrisa.
— ¿Qué pasa? — preguntó ella tímida, acomodándose su cabello, que era muy corto.
—Nada… — suspiraba él mientras seguía viéndola, lo cual ponía a la chica muy incómoda, pero se acercaba a él de todas formas.
Y cuando menos se daban cuenta, ambos ya estaban a centímetros del otro, y podían sentir su calor. Zack acarició el rostro de Jasmine y la acercó a él para poder besarla, ella no ponía resistencia sino que cerraba sus ojos esperando el momento, y estaba él a punto de besarla cuando…
— ¡Campistas! ¿No entienden? ¡Baño y fogata! — gritaba Santana por el alto parlante, provocando que Jasmine se alejara abruptamente y se pegara con una mesa.
—Lo siento, yo…yo tengo que bañarme — decía ella nerviosa y luego lo miraba molesta —. ¡Y tú también! — y cuando estaba por salir, se daba de nuevo un golpe pero con el mosquitero y luego salía corriendo, mientras Zack se quedaba frustrado sin poder creer que estuvo tan cerca.
Fogata
—Bienvenidos a una nueva ceremonia de fogata, queridos y adoloridos campistas — saludaba Austin, pues todos se sentían cansados.
—No importa lo que hagas o digas, esto nunca nos agradará — se quejaba Liz, y Penny rodaba los ojos.
—Como sea, chica anti-Terri — se burlaba Santana y Liz miraba mal a Paula.
—Lo siento…
—Muy bien, ocho finalistas, hay malvaviscos para Sean, — decía y le lanzaba su malvavisco al rubio, que parecía aburrido — Jasmine, Zack, Paula — decía y los chicos aliviados recibían su malvavisco — Carly y Penny — y cuando la pelirroja lo recibía se comía la mitad y la otra la utilizaba para intentar arreglar su cámara.
— ¿Usaras el tuyo? — le preguntaba a Penny, quien aburrida se lo daba sin siquiera mirarla.
—Y sólo quedan dos…— suspiraba Austin viendo a Liz y Marcos.
— ¿Es enserio? — se molestaba Marcos mirando al resto de los campistas, quienes no se molestaban en esconderlo.
—Supongo que eres el menos preferido — se encogía de hombros Jasmine.
—Bueno, quizá no sea algo tan serio — interrumpía Santana — porque el malvavisco es para ti, Marcos. Liz, hora de que partas.
Y parecía haber un silencio largo.
— ¿Liz? — preguntaba Paula incrédula, y Jasmine miraba sorprendida al igual que la mayoría.
— ¡No hay manera! ¡Nadie la voto! — se molestaba Jasmine levantándose, y Zack asentía.
—Ese no es nuestro asunto — admitía Santana.
—Supuse que pasaría tarde o temprano — se resignaba la chica y caminaba directo a Paula —. Un gusto conocerte— y ambas se abrazaban.
—Mucha suerte — le deseaba Paula a su nueva amiga y ambas sonreían.
—Nos vemos, Zack — se despedía la pelinegra de su amigo y el chico la abrazaba con fuerza —. Intenta ganar, ¿vale? — lo codeaba y el chico sonreía.
—Desde el principio — decía y la chica saludaba a Jasmine.
—Suerte con Carly — señalaba Liz a la pelirroja, que vivía en su propio mundo.
—Ni que lo digas — achinaba los ojos la rubia.
Y al final Penny se acercaba a Liz con una sonrisa maliciosa.
—Al fin caíste, ¿cierto? — se burlaba Penny de la chica, quien se mantenía apacible.
—Definitivamente el momento que más disfrutaré de este reality será cuando te vea caer — decía sonriente la muchacha, y Penny soltaba una risa.
— ¿Cómo yo te veo caer ahora? — preguntó y la chica hizo caso omiso y se subió al barco sonriendo ligeramente.
—Es tarde — afirmaba Zack y todos se iban poco a poco a sus respectivas cabañas.
Confesionario
—Como dije hace no mucho, Liz tenía que caer. Y al fin lo hizo — celebraba Penny orgullosa aunque seria —. ¿Qué si tuve que cambiar los votos para que eso sucediera? No es como si me agradara que Marcos ande por aquí, pero a veces se deben hacer sacrificios. — decía sin darle importancia —. Así, ahora puedo volver a mi objetivo principal — declaraba seria, y entonces tocaba alguien a la puerta y la chica abrá, dejando a Marcos pasar —. ¿Qué haces aquí?
—Oh, nada…— bufaba el chico y se sentaba al lado de ella aunque quedaban apretados y la chica miraba incrédula —. Pero ahora que eliminaste a tu amiguita Liz quizá sea hora de decirte esto… Liz no fue responsable de la eliminación de Terri. Fue Sarah, ¿recuerdas? — decía muy tranquilo aunque pronunciando el nombre de la rubia con rencor, y la pelinegra abría los ojos como platos y parpadeaba.
—Oh, rayos…
.
—Si todos los idiotas de allá fuera creyeron que luego de la eliminación de mi hermana quedaría como un blando inútil, y bueno para nada parecido a ellos…estaban equivocados — aclaraba Sean ante la cámara —. Yo no soy blando, y voy a acabar con quien sea que se meta en mi camino para ganar el millón…y creo que esa lista incluye a los seis campistas restantes de la isla.
Fin del Confesionario
Cuando todos se habían ido, Sean quedó solo en la fogata. Iba caminando de regreso a su cabaña cuando a sus pies llegó la ardilla que se había encontrado en la mañana, y abrazó su zapato, comenzando a lamerlo.
—Hey…—sonreía ligeramente y cuidaba que nadie lo viera, entonces se agachaba ante el animal —. ¿Quieres un poco? — preguntaba mostrándole su malvavisco, y se lo ofrecía en la palma de su mano, el cual el animal aceptaba gustoso —. Eso es…— seguía con su sonrisa ligeramente visible arrodillado en la oscuridad.
—Y, ¿qué les pareció el episodio de hoy? ¿Demasiado drama? — preguntaba a la cámara Alexa desde el cuarto de cámaras.
—Así es, y el drama sigue. Quedan siete campistas, que muy pronto se convertirán en los seis finalistas. ¿Qué pasará? ¿Alguna vez Jasmine y Zack se besarán sin que sea por una obra o por alcohol? ¿Sean se volverá un blandengue? ¿Carly recuperará su cámara…? — y eran interrumpidos por el llanto de Carly.
— ¡NOOOO!
—Todo esto y mucho más aquí en ¡Total! ¡Drama! ¡COUNTDOWN! — gritaban y se mostraba el campamento a oscuras.
Y otro nuevo capítulo. ¿Qué les pareció? ¿Les gustó? ¿Les aburrió? Sinceramente a mí se me facilitó mucho escribir este capítulo debido a que me causaba mucha gracia el asunto de los animales – lo escribí en un día – ;)
Pero su opinión me importa mucho entonces díganme qué les pareció este cap en los reviews es muy importante, y no solo los dueños de los personajes, sino de la gente que simplemente lo lee por diversión xD (Sé que están ahí, me llega el Traffic Status y ustedes aparecen en él xD).
Y pues… se acerca la final, ¿nerviosos? Yo sí y mucho pero más feliz porque esta historia llega a su fin (ya está todo preparado). ¿Creen realmente que Zack y Jasmine se besen enserio algún día? ¿Carly superará lo de su cámara? ¿Sean y su ardilla protagonizarán la próxima temporada? : P
¡Todo esto y mucho más en los últimos capítulos de Total Drama Countdown!
Nos vemos pronto y muchas gracias por leer.
Besos
Santy' B.
