Los personajes son de S.M.

Capitulo XXVI

Era miércoles y mañana cumpliría mis 9 meses exactos, aunque el día de ayer me había sentido un poco extraña, tenía dos días que había liberado el tapón mucoso, eso me alarmaba un poco, era muy temprano todavía, como las 6:30, Edward seguía durmiendo, yo me levante al baño, tenía la sensación de querer orinar, pero no podía, además de que sentí presión en el útero.

Regrese a la cama y encontré a Edward con los ojos abiertos.

-¿Dónde estabas?, ¿Te sientes mal?- pregunto alarmado

-Estoy bien solo fui al baño, volvamos a dormir, me siento cansada.

Al tocar mi almohada me volví a perder en mi profundo sueño, eso hasta que Edward me despertó.

-Bella, amor, siento despertarte pero, ya es tarde y me tengo que ir a la universidad- dijo apenado

-No hay problema- me removí en la cama y sentí un leve tirón en un costado pero no dije nada, tal vez solo fuera por la posición en que dormí. Mi adonis se inclino a la altura de mi vientre y pidió lo de las mañanas de esta semana.

-Mi pequeños, por favor pórtense bien y no lastimen a mama, no piensen en nacer mientras no esté, los amo- me beso la frente y salió de la habitación, no sin antes decirme que me iba a extrañar y que lo llamara por cualquier cosa.

Después de que Edward se fuera baje a la cocina y me prepare algo de desayunar no tenía mucha hambre, por lo cual solo serví leche y jugo en dos vasos, pique un poco de fruta y le puse granola y miel.

Desayune con calma, pero volví a sentir el tirón solo que esta vez fue un poco doloroso, y más duradero como de un minuto, pasaron como veinte minutos y lo volví a sentir, era como los cólicos que se presentaban en la regla, subí a mi habitación y me metí a bañar.

Mientras estaba en el baño seguí sintiendo los dolores y después lo asocie con las contracciones que había mencionado el doctor, el agua ayudaba un poco a calmar el dolor, me relajaba.

Salí de bañarme y me puse una bata de baño, intente vestirme, pero el dolor cada vez se hacía más constante, revise el reloj y marcaba las 10 y 30 de la mañana, intente llamar a alguien pero no encontraba mi celular, cuando al fin lo halle, el primero al que llame fue a Edward, pero como la vida no se puede apiadar de mi en estos momento, mando mi llamada al buzón, y no me serviría dejarle mensajes a Edward.

La siguiente persona en la que pensé fue Esme, ella siempre respondía a las llamadas, sonó dos, tres veces y nadie contesto. Estaba comenzando a desesperarme, marque el numero de Alice, creí que me había contestado pero me equivoque fue su contestadora.

-Hola por el momento no puedo responder tu llamada, estoy de compras con mama y Rose, Bella no por su estado, bueno deja tu mensaje y yo regreso tu llamada.

Mierda si estaban de compras nunca me responderían el celular, pero no perdí las esperanzas y llame a Rosalie, -por favor que conteste- roge internamente, pero nada, las odio, porque no contestan sus malditos celulares, yo aquí sufriendo y nadie puede atender a una mujer embarazada, la cual siente mucho dolor y lleva marcando como desesperada casi una hora.

Intente con Jasper, pero su secretaria me dijo que estaba atendiendo un paciente y que no me lo iba a pasar, así que me enoje con ella y la mande al demonio, el dolor me estaba matando, marque al número de Carlisle y me atendió su enfermera, me dijo que el doctor Cullen se encontraba en una cirugía y no podía atenderme, su tono era tan petulante que le exigí que me comunicara con él y me mando al infierno y después me colgó.

Intente una vez más llamar a Edward pero el resultado fue el mismo, me mando al mugre buzón, mi última esperanza era mi hermano, si él no me atendía la llamada me daba por muerta.

Llame a la oficina de Emmett y me contesto su secretaria.

-Editorial Eclipse, presidencia, ¿en qué puedo servirle?

-Necesito que me comuniquen con Emmett, es urgente.

-lo siento, pero el señor Swan se encuentra en una junta, puede llamarlo después

-No no puedo y si no me comunicas con el hago que te despidan si no lo hago personalmente, ahora comunícame con el ¿entendido?- dije furiosa, pero ya no podía más.

-Haré lo que pueda espere un momento, disculpe cual es su nombre

-Bella, solo dígale que llama Bella, rápido

Ya no podía más me encontraba tendida en mi cama, retorciéndome de dolor, y nadie hacia nada, y la estúpida secretaria de mi hermano tardaba demasiado.

-¿Bella?- escuche la voz de Emmett al otro lado.

-Al fin alguien-exclame feliz- hermano te necesito, creo que los bebes van a nacer y eres el único que ha atendido a mis llamadas, por favor ven por mí, ya no puedo más.

-Ok, voy para allá, aguanta un poco más, solo un poco más, ya salgo.

Después de que colgué intente levantarme de la cama, solo pude sentí como escurría un liquido por mis piernas, me puse una playera de Edward que me quedaba grande y uno de sus pantalones deportivos. Intente llegar a la habitación de los bebes pero me dio otro dolor, cada vez eran más frecuentes ahora eran casi cada 5 minutos.

Escuche como se abría la puerta de la casa y después pasos por las escaleras, espere a que llegara Emmett.

-Bella,- exclamo se acerco a mí y me tomo en sus brazos, me llevo escaleras abajo y me dejo en la sala- ¿Dónde están las llaves de tu auto?

-En el cajón del buro al lado de mi cama, ve por ellas y pasa por las tres bolsas que están en el cuarto de los bebes- cuando termine de hablar subió las escaleras velozmente, escuche sus pasos en el piso superior, intente relajarme con las respiraciones que me enseñaron en el curso pre-natal.

Mi hermano bajo poco tiempo después, me tomo en sus brazos con las maletas colgando de su hombro izquierdo y me metió a mi auto, lanzo las bolsas en la parte trasera del auto y después subió el, abrió la puerta del garaje con el control y salimos tan pronto termino de abrirse.

-Bella, cálmate, llegaremos pronto- dijo después de uno de mis gritos de dolor.- ¿intentaste llamar a todos?- pregunto alterado

-Sí, de hecho fuiste el último al que llame

-Bien- después de eso no dijo nada y piso a fondo el acelerador, llegamos al hospital, me bajo en sus brazos y después me deposito en una silla de ruedas que ahí se encontraba. Un camillero fue hasta nosotros y me llevo a urgencias.

Emmett me dijo que llamaría a todos, yo solo rogaba porque Edward llegara pronto a mi lado.

-Bien señora quien es su médico- pregunto el chico que me llevaba en la silla de ruedas.

-El doctor Bananellí, o el doctor Cullen, cualquiera de los dos.

Se detuvo y se acercaron a mí dos enfermeras, me tendieron una bata y me ayudaron a cambiarme la ropa que llevaba, después llegaron dos camilleros y me llevaron a una amplia habitación.

Poco tiempo después llego el doctor Bananellí, me reviso y me dijo que tenía tres centímetros de dilatación, me dijo que Edward se encontraba ahí, y después salió de la habitación. Cuando el salió entro toda la familia, incluido Emmett que seguía cargando las maletas.

-Todos ustedes olvídense de conocer a los hijos de Edward- dije cuando los vi a todos, el doctor me había aplicado un poco de anestesia que no les afectaría a los pequeños y solo era para que no sintiera tanto dolor, así que me sentía un poco mejor como para reclamarles.

-¿Desde cuándo son solo mis hijos?- pregunto Edward con una sonrisa burlona en el rostro.

-Desde hace…- vi el reloj y revise la hora-como dos horas, cuando comenzó todo el dolor. Pero ese no es el punto, nadie pudo atender a mis llamadas desesperadas, no piensan en mi, son malos, así que no conocerán a tus hijos- afirme.- solo Emmett que fue el único que me ayudo- sentencie

-No es justo, todo estábamos en nuestros trabajos- dijo Alice con un puchero.

-¿Trabajo?, si tu contestadora dice que estabas de compras- le dije un poco irritada.

-Sí,… esto… bueno- dijo entrecortadamente.

-Edward me mando al buzón, la secretaria de Jasper me colgó e insulto, la de Carlisle me mando al infierno, y la de Emmett me saco de mis casilla, eso no se le hace a una mujer embarazada a punto de dar a luz- termine mi monologo llorando.

-Ya cariño discúlpanos, pero no es nuestra culpa, tranquila sí.- intento calmarme mi esposo, todos se acercaron a mí y me abrazaron.

Sentí otra contracción y gemí un poco, y apreté la mano de Edward fuertemente, lo vi hacer un gesto de dolor, pero me importaba más mi dolor.

Al término de mi contracción solo pude abrazara mi adorado Edward, y le dije:

-Yo que tu hago una cita para que te realicen la vasectomía- gimió por la propuesta y los demás rieron.

-No, adoradas cuñadas, no se rían, que también van a sentir las contracciones dentro de unos meses, después me dicen que tal.- las vi hacer unas muecas pero no les tome importancia

Todos se quedaron conmigo en la habitación, la pasamos platicando y todos me daban palabras de aliento para soportar las contracciones que eran muy regulares, además de dolorosas, siempre tuve la mano de Edward sujetando la mía, y cuando una contracción se presentaba la apretaba con demasiada fuerza.

Así pasaron como dos horas, el doctor Bananellí fue a la habitación y me reviso.

-Bueno Bella, tienes 5 cm. De dilatación ya vas a la mitad del camino, pero me temo que no podrás recibir más analgésicos, y de ahora en adelante sentirás más dolor.- si con el que sentía ya no podía, que sería de mí sintiendo todo el dolor.

-¿Por qué ya no puede recibir más analgésicos?- pregunto Edward preocupado.

-Pues ustedes saben que el embarazo fue de alto riesgo, y hubo dos amenazas de aborto, por esa razón, necesito saber todo lo que le pase a Bella, y si le damos la Epidural, va a ocasionar que no sienta nada y eso puede complicar el parto.- nos explico el doctor.

-Si es por eso, lo soportare, todo para que salga bien- conteste resignada.

-Bueno, los dejo, les diré a los demás que pueden volver a entrar, vendré en una hora más, cualquier cosa no duden en llamarme.

Entraron todos y preguntaron cómo iba todo.

-Bella no podrá recibir más analgésicos, y tiene 5 cm, de dilatación- contesto Edward con preocupación en la voz.

-¿Eso a que se debe?- pregunto Carlisle con tono profesional.

-A que el embarazo fue de alto riesgo y el doctor quiere que todo salga bien- respondí, y cuando termine de hablar me ataco otra contracción, esto iba a ser muy largo.

-Bella, cariño- me llamo Esme cuando el dolor paso- velo de esta forma, solo faltan 5cm. Más y después podrás tener a tus hijos, veras que todo el dolor vale la pena.

-Gracias Esme, no que aria sin ti- agradecí honestamente.

Pasaron 4 horas mas, el doctor se acaba de ir y había dicho que tenia 9.5 cm, ósea que medio centímetro más y me llevarían a la sala de partos. Todos me dejaron sola con Edward, fueron a comer y por algo para mi esposo que desde que había llegado a mi lado, no se había movido, y aunque fuera muy egoísta de mi parte, prefería que se quedara junto a mí.

-Edward, voy a ser mama- dije como si hubiera descubierto un continente más.

-Y yo papa amor, lo sé, es lo mejor que me pudiste haber dado, te agradezco que aguantes todo este dolor, te amo mi vida.

-También te amo- los bese con amor, pasión y agradecimiento, pero una contracción me llego y mordí su labio fuertemente, tanto que lo hice sangrar. Después de que paso el dolor me disculpe- Perdón, no fue mi intención hacerlo.

-No te preocupes- dijo mientras limpiaba la sangre de su boca, el olor de la sangre me mareo, y me provocaron nauseas.

-Edward, necesito vomitar- me ayudo a llegar al baño y después sostuvo mi cabello, cuando termine me lava la boca y regresamos a la cama.

Paso cerca de una hora y el doctor regreso, volvió a revisar mi dilatación y nos dijo que estaba lista, dijo que enviara a dos camillero para que me trasladaran a la sala de partos, después de que salió, entro toda la familia, Edward le explico todo mientras yo seguí con dolor, en ningún momento se aparto de mí, hasta que llegaron los camilleros, me colocaron sobre la camilla y después me llevaron a un cuarto grande con lámparas, todas las personas en ese lugar portaba trajes azules.

-Bella, ¿importa si pido la asistencia de Carlisle?, si no quieres puedo pedir a otro médico como asistente- dije el doctor cuando ya estaba en la camilla estable.

-Por mí no hay problema, pregúnteselo a él y a Edward- respondí, mis contracciones se estaba haciendo insoportables, además de que tenía la sensación de querer pujar.

El doctor se alejo de mi, y Edward apareció a mi lada, también tenía vestimenta azul, cuando paso un poco la contracción del momento me dijo que Carlisle seria el médico asistente en mi parto.

El dolor cada vez era más fuerte, el doctor Bananellí se posiciono entre mis piernas y me dijo que cada vez que sintiera las contracciones y las ganas de pujar lo hiciera, Edward me daba palabras de aliento pero en estos momentos eran inútiles, me llevaba más el dolor que sus dulces palabras.

-AHHH! Edward ya no puedo mas- dije después de estar pujando casi media hora, no sentí un avance y cada vez me agotaba más- has que acabe- pedí con lagrimas rodando por mi rostro.

-Resiste amor, tú puedes- contesto alentándome.

-Bella, solo puja un vez mas y tu primer hijo estará con nosotros, vamos tu puede- me pido Carlisle.

Así lo hice, puje con todas mis fuerzas, soporte conté hasta 10, sentí un ardor vaginal, era una sensación extraña, se sentía de lo más raro, pero después sentí un poco de alivio. Después de eso escuche lo mas maravillas que pude haber escuchado a lo largo de mi vida después de la voz de Edward, el llanto de mi bebe, eso provoco la salida de unas lagrimas.

-Felicidades su primer hijo es hombre- nos dijo el doctor- ¿Edward cortas el cordón, o que lo haga el afortunado abuelo?

-Lo hago yo, con la ayuda de mi padre- me dio un beso en la frente y se acerco a ellos, un minuto después regreso Edward con mi hijo en sus brazos, lo coloco en mi pecho y lo pude ver, tenía los ojos cerrados, y estaba un poco sucio, pero era lo más lindo que podrían haber visto mis ojos, tenia cabello poco, aunque no se distinguía el color por la sangre, una enfermera nos lo pidió y después se lo llevaron.

Sentí como expulsaba otra cosa, lo cual supuse seria la placenta, pero después de eso me volvieron a atacar las contracciones, el dolor era igual de intenso, pero sabía que era pasajero.

-Bien Bella, la pequeña se encuentra cerca, solo puja unas par de veces más y todo terminara- me dijo el doctor a modo de consuelo, yo seguía sosteniendo la mano de Edward con fervor, como si fuera lo único que me ayudara a canalizar un poco el dolor. Tal vez por mi causa ya tuviera un dedo roto, pero no había dicho nada, y en parte se lo agradecía, lo único que quería por el momento era que l dolor se terminara, poder tener a mis hijos a mi lado.

Puje cuatro veces más, y después volví a sentir la misma sensación de ardor, y después de sentí a mi hija salir de mi, escuche otro de los sonidos más bellos de mi vida, Edward volvió a cortar el cordón, y después me llevo a mi hija, ella seguía llorando, pero cuando la sostuve su llanto seso, la acaricie y después la enfermera se la llevo. De nuevo sentí como expulsaba la cosa blanda, que ya sabía era la placenta, fue rápido.

-Bella te amo, me has hecho muy feliz, mil gracias- me dijo Edward besando mi rostro.

-Bien, te trasladaremos a tu cuarto anterior y después de que revisen a los pequeños los llevara a tu habitación Bella, pondrán dos cunero en la habitación y creo que será mejor que descanses un poco.

Después de eso mi esposo salió de la sala, unas enfermeras me limpiaron, me pusieron ropa interior con una toalla sanitaria post-parto, y depuse lo camilleros regresaron por mí y me llevaron de nuevo a la habitación, Edward al poco tiempo estuvo conmigo y se subió a la cama a un lada de mí, me acomode en sus brazos, cerré mis ojos y me deje llevar por la paz y la tranquilidad de mi sueño.

N/A: bueno ya aquí está el parto, y esto también será con un E POV extra, aunque tal vez no sea el siguiente capítulo, además de que la historia ya está por acabar, pero le aviso que tal vez, solo tal vez tenga uno que otro capítulo extra, a lo mucho dos, además del epilogo.

Besos tipo Edward

Abrazos tipo Emmett

Mordidas tipo Carlisle

Y Miradas tipo Jasper