CAPITULO XXVI.- HORROCRUX

Y a pesar del agradable clima que ofrecía aquel día Hermione no pudo evitar sentir que algo no andaba bien, tal vez fuera el hecho de la mirada de precaución que los profesores mantenían en sus rostros, o tal vez el hecho de que los fantasmas de vigilancia estuvieran cada vez mas excitados, de hecho esa expresión no describía lo suficiente la actitud de los fantasmas... en realidad parecían estar a punto de celebrar alguna terrorífica carnicería; esos fantasmas empeoraban la situación en que estaban los alumnos del castillo.

En cualquier otra situación los alumnos habrían estado deseosos de poder salir a los terrenos del castillo para disfrutar de aquel soleado día mas sin embargo ahí estaban en el interior del colegio con aquella desagradable sensación de ansiedad que compartían con Hermione; la Griffindor escribía con esmero en el pergamino que tenía delante de ella, el diminuto profesor Flitwich escribía lentamente en el pizarrón la lección de ese día, aplicación de encantamientos en elementos líquidos, la chica Griffindor levanto levemente el rostro de su pergamino y miro de reojo al muchacho que estaba sentado a su derecha. Harry Potter miraba hacía el exterior por una de las ventanas del aula de clases completamente desentendido de la clase. Hermione suspiro y miro hacía el profesor, adelante de la chica estaba Parvati Patil que en ese momento se sacudía el cuello de la túnica para mitigar un poco el calor, Hermione suspiro y tuvo que concentrarse en el profesor Flitwich para evitar también hacer lo mismo que Parvati. Aquel clima en esa temporada del año era no solamente raro, era el indicio de que algo iba sumamente mal.

Y de nuevo se percato de aquella expresión extraña en el diminuto profesor, Hermione no había dejado pasar por alto la forma en que se veían los profesores entre si cuando se llegaban encontrar unos con otros, era como si llevaran a cabo una discusión silenciosa que los ponía totalmente nerviosos, incluso Snape parecía temeroso ese día.

La mirada de Hermione se encontró con la de Ron, que en ese momento también veía de reojo a Harry, y sin poder dar ninguna explicación para la actitud de este se encogió de hombros y segundos después comenzó a escribir en su pergamino. La chica Griffindor se movió incomoda en su silla y miro a los alumnos que en ese momento escribían en sus pergaminos, era la primera vez que el salón de encantamientos estaba tan silencioso; Harry llevaba un par de días con ese animo, Hermione sospechaba que algo malo había pasado en su última visita al profesor Dumbledore, y no daba muestras que fuera a recuperar su ánimo, ni ella ni Ron se atrevían a preguntarle si aquel temor que en ese momento sentían tenía que ver con la inexplicable tensión que gobernaba en todo Hogwarts.

Diez minutos después la campana sonó y los alumnos recogieron sus cosas con lentitud, el calor sofocante en el aula fue aliviado levemente cuando salieron del salón pero no tanto ya que afuera también aquel clima tan extraño los había recibido de forma molesta, Hermione gruño levemente jalándose el cuello de la túnica con incomodidad, algo malo estaba pasando en Hogwarts. En el momento en que el trío salía del salón de clases el profesor Flitwich llamo a Harry, con una mirada indico a sus dos amigos que se adelantaran.

Flitwich se acerco al joven mago y lo examino con cuidado.

-¿Hay algo que le este molestando, señor Potter?-le pregunto el pequeño profesor, Harry siguió callado viendo al diminuto profesor, podía notar en la mirada de Flitwich el conocimiento de lo que estaba sucediendo en el castillo-es sobre lo que nos a advertido el profesor Dumbledore ¿No joven Potter?

-Creo que si, profesor-dijo Harry con un ligero tono de incomodidad-siento no haber puesto atención en sus clases-el profesor Flitwich hizo un movimiento con la mano para restarle importancia a ello

-Si no le molesta que me meta, señor potter-murmuro Flitwich poniéndole una mano en su brazo en señal de apoyo moral-me gustaría darle un consejo: Antes de tener que cumplir con su deber tal vez debería de arreglar sus asuntos-el pequeño profesor le soltó el brazo-piense en cuales son sus prioridades y asegúrese de que todo este completo… tal vez así podría tener la mente mas despejada cuando tenga que cumplir su deber, señor Potter

Un buen consejo pensó el joven mago mientras que salía del salón pero un tanto inútil para el en ese momento, no tenía ni idea de cual podría ser su principal prioridad, el miedo lo carcomía por dentro.


-¿Y bien?-pregunto Hermione un poco nerviosa, veía el rojo cabello de su amigo atentamente esperando a que dijera algo-Se te debe de ocurrir algo

-No molestes, Hermione-dijo Ron en un susurro apenas audible mientras que veía con atención las otras mesas del comedor, estaba tan centrado en aquel problema que hasta el hambre se le había ido-no se me ocurre nada mas que llegar y decirle Harry, de una vez por todas dinos que diablos te pasa pero creo que sería algo muy directo

-Directo a o no debemos de hacer algo-dijo Hermione jalándose el cuello de la túnica tratando de soportar el calor que la hacía sudar-algo anda muy mal aquí, este calor no es normal

-¿Y me lo dices a mi? ¡Estoy sudando como cerdo!-exclamo Ron desesperado

Hermione suspiro viendo el comedor concentrándose en analizar todo lo que había ahí, la inquietud de los alumnos y los maestros no le ponían nerviosa como los muchos fantasmas de vigilancia que rondaban por todo el castillo dejando tras de si un leve humo negro igual

Minutos después Hermione pudo divisar al joven mago entrar al comedor, le dio varios piquetes con el dedo al pelirroja y después se dedicaron entre ellos una mirada cómplice, el muchacho se sentó junto a ellos si decir palabra alguna.

-Comienzo a hartarme de esos fantasmas ¿Ustedes no?-dijo Harry señalando al fantasma de color negro de un hombre barbón que deambula detrás de ellos y echaba miradas inquisitivas a los apuntes del pergamino de Hermione-desde hace un buen tiempo que no puedo decir nada sin que ellos me critiquen

Hermione y Ron se encogieron de hombros y se quedaron callados, Hermione le pico de nuevo las costillas al pelirrojo y este aguanto con dolor la exigencias de esta orando por que su amigo fuera el que entablara la conversación, sin duda nunca disfrutaba de esos momentos en que debía de sacarle información a su amigo.

-¿Qué clase tenemos ahora?-pregunto de pronto el joven mago con actitud decaída, mas sin embargo segundos después oculto su cara detrás de las manos, gruño un poco y después miro a sus amigos con algo similar al enojo brillando en sus ojos-¿Desde hace cuanto tiempo somos amigos?

-¿Es una pregunta capciosa?-pregunto Ron nervioso

-Los tres sabemos que algo anda mal-les regaño Harry a sus dos amigos-y yo se que se mueren por preguntarme ¿Por que no dejamos por primera vez los silencios a un lado y hablamos un poco?

Hermione y Ron se miraron entre si y dieron un suspiro relajados.

-Nos conocemos desde hace seis años-comento Ron sonriendo

-¿Que ha pasado Harry?-pregunto Hermione preocupada

Harry miro a su alrededor para asegurarse de que nadie pudiera escucharlos, se acerco mas a sus amigos y cuando había abierto la boca vio a un grupo de Hufflepuf que entraban al comedor, debían de salir de transformaciones por que muchos tenían el cabello de varios colores, bigotes muy vistosos o incluso orejas enormes, mas sin embargo fue una muchacha que tenía el cabello de un color rojo muy la que le llamo mas la atención, el rojo de ese cabello le recordó a Ginny y sin poder evitarlo recordó el consejo que le había dado Flitwich, sus prioridades. Había alguien mas con quien debía hablar primero que nadie, antes que incluso Hermione y Ron.

-¿Y bien?-pregunto Ron esperando a que Harry hablara, pudo ver la mirada de Harry ahora vacilante

-Hay algo importante de lo que debemos hablar-anuncio el joven mago-pero todavía no puedo decírselos-Hermione iba a decir algo claramente molesta pero Ron le dio un leve golpe de costillas-tengo que hacer algo primero pero quiero decírselos ¿Donde nos vemos? Creo que podría decírselos en una hora mas o menos

A Hermione se le ilumino el rostro como si le hubieran dejado alguna tarea extremadamente difícil, rebusco en el interior de su mochila y después de unos segundos saco de esta varios Galeones, le entrego uno a Harry.

-Mira, ya termine los nuevos galeones; con los antiguos galeones tu eras el único que podía mandar mensajes pero ahora con estos cualquiera puede mandarlos-explico mientras le brillaban los ojos con un poco de locura-solo tiene que programar el mensaje y después decir en voz alta a quien quieres mandárselo, en caso de emergencia pueden llamar a todos a la vez, pueden incluso programar la intensidad del calor según sea la importancia del mensaje que manden

Harry miro claramente impresionado la moneda de oro, era exactamente igual a las anteriores, lo cual hacía a esos galeones aun mas increíbles.

-Hermione y yo ya tenemos los nuestro-dijo Ron-cuando quieras hablarnos utiliza la moneda

-¡Vaya!-exclamo el joven mago-esta vez si te superaste, Hermione... ya tienen todos los demás un galeón

-Solo le he dado a Eliel, Volpus y Eris-dijo la chica-Nosotros ya tenemos, en la siguiente reunión del ED daré a los que faltan... ¿Es grave lo que nos vas a decir?

-Algo-dijo el muchacho y se levanto-me voy, me comunicare con ustedes después

Y entonces salio del comedor a pesar de que no sabía a donde debía de ir. Hermione y Ron vieron a su amigo alejarse y suspiraron un aliviados.

-¿Que crees que sea?-pregunto el pelirrojo pero la chica no le contesto, esta estaba viendo en direccción de la mesa de los profesores, una arruga aparecio en la frente de Hermione, Ron conocía a la perfeccion esa cara-¿Que sucede?

-¿Te has dado cuenta que ni Dumbledore o algún jefe de casa esta aquí?-pregunto Hermione

-¿Y que hay con eso?-pregunto sin comprender el muchacho, Hermione se tomo su tiempo para responder

-¿Por que podrían tanta vigilancia con los fantasmas si ellos no están cumpliendo con su deber?-se pregunto la chica, Ron solo espero a que continuara hablando-lo que este pasando con el clima, Harry, los profesores y los fantasmas esta relacionado... algo malo esta a punto de pasar


Mientras que el joven vagaba por los pasillos del colegio vino a su mente el recuerdo de lo que había sucedido hacía un par de días en el despacho del anciano director

-En cuanto arregle las medidas de seguridad que tendrá el colegio mientras que nos ausentemos me comunicare contigo para decirte cuando iremos por el Horrocrux-le había dicho Dumbledore-Harry, tal vez sería bueno que hables de esto con tus amigos... no se cuanto tardemos en regresar aquí, podrían ser días o inclusive semanas

Desde ese día había estado pensando en lo que podría pasar cuando llegara el mensaje de Dumbledore, pensando en como sería ir detrás de aquel trozo de alma de Voldemort, sería peligroso y tal vez no regresarían los dos... y a pesar de esa advertencia que le había dado el director no sentía miedo directamente a la muerte, al menos no en realidad, era a no ver a sus amigos otra vez a lo que temía pero no era solamente a ellos... era a otra persona a la que no quería dejar de ver por nada del mundo.

El miedo que Harry sentía se había intensificada esa mañana, antes de salir de su habitación ya preparado para ir a clases había aparecido un pergamino envuelto en llamas flotando enfrente de el, cuando las llamas se extinguieron Harry tomo el pergamino flotante (una pluma roja de Fawkes sellaba el pergamino) , en su interior habían unas letras escritas por Dumbledore, le explicaba que ya había arreglado casi todo y podrían ir en busca de la ultima reliquia ese mismo día al atardecer.

El miedo que desde esa noche le embargaba había perdurado en su pecho desde aquella visita con Dumbledore; se había dado cuenta que en los momentos de peligro que había enfrentado desde que había llegado a Hogwarts no había sentido miedo pero no era por su propia valentía sino por el escaso tiempo que había tenido para temer por su vida, todos esos sucesos habían sido tan imprevistos que nunca había tenido tiempo para preguntarse que tan peligrosos eran, si en verdad había una posibilidad de morir o sobrevivir, solo se había limitado a actuar según la situación lo ameritaba. Pero ahora era diferente, se había sorprendido la cantidad de veces que su mente se preguntaba si llegaría a salir de esa aventura con vida, o si regresarían él y el anciano director al colegio con vida.

Pero esa preocupación no era la única cosa que mantenía ocupada su mente, el joven mago no pudo evitar recordar el consejo que le había dado el diminuto profesor Flitwich, ordenar sus prioridades para tener la mente despejada cuando tuviera que cumplir su deber, sonaba fácil de hacer pero para el joven mago no lo era ¿Cuál era su prioridad? Definitivamente decirle a sus dos amigos lo que tendría que hacer en una cuantas horas era una de esas prioridades… pero no pudo evitar sentir que había algo aun mas importante que eso ¡Claro que había algo mucho mas importante que hablar con sus dos mejores amigos! Y por supuesto que sabía que era, pero no deseaba pensar en ello, no quería aceptar que aquella muchacha se hubiera vuelto tan importante en su vida, no podía pensar en el Horrocrux sin que ese rostro apareciera en su mente, sin embargo no podía concebir la idea de ir a destruir el Horrocruxe sin explicarle lo que haría y mucho menos marcharse sin despedirse de ella. Pero… ¿Sería capaz de poder confesarle a Ginny lo que debería hacer en unas horas?

Por alguna extraña corazonada Harry se dirigió a la biblioteca sin dejar pensar en Ginny, ¿Debía o no debía decirle a Ginny la misión que debía cumplir en unas horas? Un molesto hormigueo en la boca de su estomago apareció sacándolo un poco de sus pensamientos

¿Por qué deseaba confesarle primero a Ginny la verdad que en ese momento lo estaba torturando sin compasión? El hormigueo se intensifico ¿Por que no primero decírselo a Ron y a Hermione? Después de todo ellos dos siempre habían estado con el en esos momentos tan difíciles ¿Por que ahora sentía esa enorme necesidad de estar con aquella pelirroja que no dejaba descansar su mente?

Sus pensamientos fueron interrumpidos de una forma muy brusca por que en ese momento una chica apareció de la nada y choco violentamente contra el tirando libros y plumas por doquier, Harry fue aplastado por el peso de la chica Ravenclaw, mientras que ambos se levantaban el joven mago se percato de que Cho iba cubierta de u maloliente liquido pegajoso de color verde y que por el estado de su cabello parecía haber sido atacada por varias tijeras salvajes.

-¡Harry!-exclamo la asiática cuando se percato de quien le ayudaba a levantarse pero instantes después saco la varita y apunto hacía todos lados asustada-Peeves, me encontró saliendo de la biblioteca y me hizo esto-se explico la chica un poco mas tranquila al momento de haberse asegurado de haber perdido al poltergeist

Harry ayudo a la muchacha a levantar los libros mientras que ella se limpiaba un poco el pelo pero después de varios infructuosos intentos con la varita lanzó una palabrota y se guardo de nuevo la varita.

-Creo que voy a tener que darme unas cuantas duchas para poder quitarme esto ¿A donde ibas?

-Estaba buscando a Ginny-murmuro Harry con un tono de voz pensativo, la sonrisa de la asiática fluctuó pero no desapareció-tengo que hablar con ella

Cho volvió a sonreír y después puso una graciosa mueca pensativa.

-Mmm, parece que la vi hace unos minutos en la biblioteca… si te das prisa tal vez podrías alcanzarla-Harry le sonrió agradecido pero en cuanto hizo un amago de caminar la asiática lo tomo ligeramente de la mana y le sonrió de forma sensual, como en el primer día del curso, segundos antes de que le diera aquel beso-oye… quería preguntarte algo… me estaba preguntando si querrías ir conmigo al bosque prohibido-la muchacha se ruborizó un poco-ya sabes, al campo de hongos que visitamos la…

-Tal vez, Cho-respondió Harry distraídamente mirando hacía la biblioteca-¿Podemos hablar después? En verdad debo de encontrarme con Ginny

-Mmm, Ginny, Ginny, Ginny-espeto con tono malhumorado y un mohín de enojo-tal vez debería de ponerme celosa

Mas sin embargo, a pesar de la expresión que había adoptado la asiática Harry no pudo dejar de pensar en la pelirroja, sintió como Cho lo empujaba ligeramente hasta chocar contra una pared y segundos después se relegaba contra el delicadamente, la imagen de un gato travieso esperando ser consentido recurrió a la mente del joven mago e incluso no se habría sorprendido si en ese momento Cho se hubiera puesto a ronronear.

-En verdad… deberías de aceptar mi propuesta… te conviene-murmuro en tono muy sensual, la mirada del chico se perdió en lo ojos de Cho, sentirla tan cerca era como ser afectado por una droga que no quería dejar de probar

La sensación de los delicados labios de Cho en la comisura de sus labios hizo que su razón desapareciera rápidamente mas sin embargo en el momento en que el beso se hacía un poco mas atrevido el rostro de Ginny apareció en su mente, no era con la asiática con quien deseaba estar sino con la pelirroja, con Ginny. En el momento en que Cho comenzaba abrazar su torso Harry se tenso, cosa que Cho noto inmediatamente, y segundos después aparto a la Ravenclaw con manos temblorosas.

-¿Qué paso?-pregunto la chica confundida-creí que querías…

-Si… hem, si quería, Cho, pero en verdad debo de hablar con Ginny-murmuro sin poder ver a Cho a los ojos-es urgente

Harry vio como la asiática lanzaba un bufido totalmente molesta y le daba la espalda, se puso a recoger los libros que había dejado en el suelo y después miro a Harry con frialdad.

-Weasley esta en la biblioteca-dijo Cho -estaba estudiando con otras chicas… será mejor que vayas de una vez

Harry vio como la asiática se llevaba una mano a la cara para apartarse un mechón de cabello que había caído en su arremetida de pasión y después le dio la espalda para salir caminando con furia, el muchacho no apartó la vista de la muchacha... aunque de haberlo hecho se habría percatado que una chica pelirroja estaba a unos metros de el, había presenciado el encuentro con Cho. Cuando Harry se dio vuelta para dirigirse a la biblioteca, sintiendo mucha culpa por lo de Cho, la pelirroja ya había desaparecido.


Cho camino por lo pasillos, la furia que sentía correr por su cuerpo era incomparable al rencor que sentía por la chica Weasley, la odiaba. Sin querer la Ravenclaw tropezó con la señora Norris, la había pisado y tras un fuerte quejido de dolor de parte de la gata Cho dejo caer los libros, dio un grito de frustración y pateo los libros que salieron volando en varias direcciones.

-Maldita Weasley-musito y miro a la señora Norris que en ese momento lamía la pata que había resultado lastimada, la gata le devolvió la vista y después de unos segundos se levanto y corrió en dirección del despacho de Filch, la chica frunció el entrecejo, miro su reloj, era casi medio día, a esa hora Filch debía de estar fregando los baño no en su despacho-¿Que demonios?-se pregunto la chica

Recordando su encuentro con el joven mago su rencor volvió a ella y olvido el curioso comportamiento de la señora Norris, observo los libros que en ese momento estaba regados por el piso sin muchos ánimos se apresuro a recogerlos sabiendo que si alguno de ellos estaba maltratado la señora Pince sería muy dura con ella. Perfecto, lo último que necesitaba era soportar a la vieja loca gritándole por maltratar a sus amados libros. Mientras que la Ravenclaw se agachaba para recoger los libros un sonido extraño llego a sus oídos, un ligero silbido, alzó la mirada temiendo que fuera Peeves de nuevo pero no era el poltergeist, un par de fantasmas negros como la noche se dirigían a ella con gran velocidad, no hubo tiempo de hacerse a un lado, los fantasmas la atravesaron y ella sintió una horrible sensación de frió por todo su cuerpo, tan horrible había sido que la chica se dejo caer al suelo emitiendo un leve quejido de sus labios.

Cho, aun en el suelo y bastante temblorosa, levanto la vista y vio como los fantasmas se alejaban de ella rápidamente. ¿Que demonios había sido eso? se pregunto Cho mientras trataba de incorporarse, esa horrible sensación que había tenido al tener el contacto con el fantasma era... no la podía describir, ya antes había tenido un contacto con uno de esos fantasmas pero nunca había sentido eso, mientras que se levantaba volvió a escuchar aquel extraño silbido y temerosa de volver a encontrarse con esos fantasmas se apresuro a recoger los libros, sin embargo no aparecieron los fantasmas sino que ocurrió algo un poco mas raro, sintió claramente como la temperatura del castillo aumentaba repentinamente, el calor se sintió de una forma muy palpable dentro de su túnica haciéndola sudar rápidamente. ¿Que demonios?

La chica sintiendo un extraño miedo se apresuro a recoger todos los libros y salió casi corriendo de aquel pasillo, mientras que avanzaba miró el reloj que tenía en la muñeca, hacía quince minutos que había empezado la clase de pociones, con Snape; Cho maldijo de nuevo, Snape no la dejaría entrar a clases sin importar que dijera, sin dejar de pensar en los fantasmas, aquel extraño cambio de temperatura y en el extraño comportamiento de la gata de Filch se encamino a la enfermería, al menos podría visitar a Luna.

Cho se apresuro a llegar a la enfermería sin percatarse que en ese momento unos ojos amarillos le veían desde una grita pequeña de una pared, a los pocos segundos una serpiente salio deslizándose con elegancia, con la lengua olfateo el aire caluroso y después se dirigió arrastrándose al lugar del que venía Cho.


Lo que era su principal prioridad, se dijo a si mismo Harry mientras que daba vuelta para dirigirse a la biblioteca y esforzándose por mantener la mente fría, el destino de aquel trozo del alma de Voldemort dependía de que el, Harry, pudiera tener la calma suficiente para atacar a la última reliquia. De alguna forma estaba seguro que no podría tener esa calma si no hablaba con Ginny; mientras que caminaba pudo apreciar como la puerta de la enfermería se acercaba mas y mas por cada paso que daba. Pronto podría hablar con Ginny, decirle que muy probablemente no la vería hasta después d un largo tiempo y... quizás podría averiguar por que diablos no se la podía sacar de la cabeza.


-¿Ya llegaste tan rápido?-pregunto Karen sorprendida levantando la mirada del libro de encantamientos que estaba leyendo-no me digas que te atreviste a ir a los baños de Mirtle la llorona… yo preferiría ir al bosque prohibido antes de tener que ir con Mirtle a…

Pero Maura se callo de inmediato, la pelirroja se había sentado en su silla y con expresión molesta se puso a leer su libro de Encantamientos avanzados para magos chiflados, no dijo nada, solo se puso a escribir en un pergamino cercano, las tres chicas Griffindor se miraron entre si preocupadas, con expresiones tensas se introdujeron en un dialogo silencioso de miradas y señas de manos, cada una se echaba entre si la tarea de preguntarle a la chica lo que le pasaba.

-Hem ¿Ginny?-murmuro Maura temerosa-Ginny, cariño ¿Te paso algo mientras que fuiste al baño?

Ginny permaneció en silencio por un largo rato, cuando al fin pareció encontrar algo que decir respondió con un ligero gruñido.

-No, claro que no-respondió con frialdad la pelirroja-¿Por qué piensas eso?

Maura no respondió, solo contemplo como Ginny escribía tan fuerte en el pergamino que iba dejando hoyos por donde pasaba la pluma, tomo un poco mas de valentía y se aventuro a volver a preguntar. Karen y Ariana miraron atentamente sus propios pergaminos sin atreverse a ver a la pelirroja.

-¿Estas segura?-pregunto

-Si, claro-dijo Ginny y agujereo su pergamino al poner el punto de una i con demasiada fuerza, segundos después dio un suspiro y se llevo las manos a las sienes para masajearlas, miro a sus amigas, estas tragaron saliva, asustadas, pues parecía que Ginny aún no había recuperado el control de si misma-no… no es cierto-dio un nuevo suspiro para tomar valor-es Harry

-¿Qué pasa con el ahora?-pregunto Ariana con un tono de voz de desesperación

Ginny ya había abierto la boca para explicar lo que sucedía cuando en ese momento se escucho otra voz detrás de ellas. Alguien, que había aparecido a un lado de ellas tan de repente que ninguna se había dado cuenta de su presencia, las saludo.

-¡Harry!-exclamaron las tres Griffindor-¿Cómo estas? En este preciso momento estábamos hablando de ti-dijo Maura sonriendo un poco forzadamente-¿No es así?

-Si, si, claro-respondió Ariana viendo de reojo a Ginny, la pelirroja había bajado la cabeza y ahora leía atentamente, con el ceño fruncido, el libro que tenía mas cerca-estábamos diciendo que creemos que vas a ganarle a McKenzi

-¿Ustedes Creen?-pregunto Harry sonriendo-eso espero, Hufflepuf esta muy fuerte este año… hem, Ginny-llamo el muchacho con una sonrisa nerviosa-¿Crees que podríamos hablar un momento?

Ginny alzo la vista y miro con atención al joven mago, Karen dio un leve salto en su silla y, dando un leve auch, fulmino a Maura con la mirada.

-No lo creo Harry-dijo la pelirroja bajando su vista de nuevo al libro-estoy muy ocupada, tengo que entregar esta redacción a Flitwich mañana por la mañana

Karen dio otro salto y miro a Maura enfadada, segundos después pareció comprender algo y se levanto de su silla.

-¡Ha! Pero que cansada estoy-exclamo mas alto de lo normal-si no les molesta creo que voy al baño, esa comida mexicana que me dieron los elfos domésticos si que me hizo daño, no sabía que fuera tan picante

Karen se apresuro a salir, casi corriendo, de la biblioteca y casi de inmediato Ariana se quejo y dio un leve salto al igual que Karen.

-Yo debo de ir a… a… por uno de esos libros invisibles sobre la invisibilidad, estoy segura que a Flitwich le gustara por que… por que…-no pareció ocurrírsele nada mas que decir y salio de aquel lugar con la cara roja de la vergüenza

Segundos después Maura intento decir algo para excusarse pero parecía que al haberse preocupado por sacar de ese lugar a las otras dos chicas se había quedado sin excusas para ella misma, solo miro a los dos muchachos y se levanto para irse sin decir ni una palabra. El silencio entre Harry y la pelirroja se hizo tan palpable que parecía que se podía cortar con un cuchillo, el joven mago se aclaro la garganta para llamar la atención de la chica pero esta siguió leyendo (o al menos lo aparentaba) el libro que tendía frente a ella.

-Hem… Ginny-murmuro el joven mago y se sentó en una silla frente a ella-tenemos que hablar… debo de decirte algo muy…

-Harry, por favor, tengo mucho trabajo-gruño Ginny sin mirarlo y con un tono que sugería que estaba perdiendo la paciencia-no se que tan importante sea esto pero sino entrego este deber a tiempo tendré un gran lío... si me vas a decir algo que se rápido, por favor-Harry intento hablar pero ningún sonido salio de su boca-¿Y bien? ¿Vas a decirlo o no?

Harry observo a la pelirroja sintiendo que su interior se desmoronaba, bajo la cabeza derrotado y se levanto lentamente, miro a Ginny con una expresión lastimada, la chica había vuelto a poner su atención en el libro.

-Bien, disculpa por la interrupción-murmuro el joven mago desilusionado-nos vemos al rato, quizás

-Si, como sea-dijo la pelirroja fríamente

-Bien-respondió el muchacho decaído y finalmente dio media vuelta para irse, el sentimiento de la derrota había aparecido en su pecho, al llegar a las puertas de la biblioteca volteo para ver a la chica pero esta seguía enfrascada en su lectura

Ginny era la primera persona a quien quería decirle el peligro al que debería de enfrentarse en unas horas… pero ella… dio un suspiro y salio de la biblioteca. Todavía había otras dos personas con las que debía de hablar y un par de asuntos que resolver.

Tres muchachos veían, escondidas detrás de un estante de libros, como Harry se retiraba cabizbajo, con expresiones de confusión se miraron entre si y después salieron de su escondite, se acercaron a la pelirroja y la miraron con un poco de reproche.

-¿Y bien? ¿Ahora que paso?-pregunto Karen-¿Qué cosa te hizo Harry para que decidieras tratarlo peor que aun perro?

-No les importa-gruño Ginny

Las tres chicas se retiraron ofendidas. Ginny siguió un rato en silencio, a pesar de que mantenía su vista en el libro no tenía ni idea de que trataba, solo se limitaba a leer sin entender el mismo párrafo una y otra vez, casi media hora después Ginny levanto la mirada y observo la silla que Harry había ocupado hacía un rato, no se sorprendió mucho el notar que cada vez que recordaba como lo había visto besarse con Cho Chang estaba al borde de las lagrimas.

La voz de Riddley se escucho en lo mas fondo de su mente, si que la hiciste, Ginny dijo la burlona voz de Riddley.


Los ojos felinos de varias criaturas en la oscuridad de un aula brillaron con gran intensidad, habían despertando con una misión especial, cada uno sentía un pequeño paquete aferrado a su lomo y con un solo pensamiento en su pequeño cerebro se apresuraron a acercarse a la puerta entornada, los varios pares de ojos examinaron el pasillo examinando que todo estuviera despejado, una pequeña serpiente avanzaba tranquilamente pero no le tomaron importancia, no era momento de comer, tenían un deber que cumplir.

Después de varios segundos, unos ligeros murmullos inquietos salieron de las gargantas de estos pequeños seres y entonces la peluda pata negra de uno de estos abrió con cuidado la puerta, se escuchó un rechinido que no altero a ninguno de los pequeños seres, se miraron entre si y entonces uno salio y miro a todos lados, examinando con sus grandes ojos amarillentos. Era un pequeño animal parecido a un gato, los ojos amarillos contrataban con el corto pelaje negro, las atas delanteras eran de al menos el doble de largo que terminaban en largos dedos casi humanos; la criatura olisqueo el rededor y después de dar un bufido le indico a los otros animales que salieran, cada uno llevaba un cinto que cruzaba su largo torso y en esta iba aferrado un pergamino, su misión. Cada uno se dirigió a una dirección diferente, unos escabulléndose por el suelo, pegados a la pared y bajando la larga cola hasta arrastrarse por el suelo, otros habían salido por las ventanas abiertas por el calor y se lanzaban al exterior estirando sus patitas para caer con una buena posición, otros escalaban las paredes y corrían aforrándose al techo. Lo importante es que llegaran los mensajes.

Poco menos de cinco minutos varias personas se daban cuenta que unas extrañas criaturas habían entrado a sus habitaciones unas extrañas criaturas con un pergaminos para ellos. Las personas en distintos lugares, abrían el pergamino y leían su contenido, ahora ya estaban prevenidas. McGonagall, Flitwich y Sprout deberían de mantener a sus alumnos y a los de Slitheryn en sus salas comunes, varios habitantes de Hogsmeade, entre ellos algunos miembros de la orden del fénix debían de mantenerse atentos y lejos del imponente castillo.

Tanto Pralad como Severus Snape fruncieron el entrecejo al leer lo que debían hacer, lo que les había mandado el director del colegio, era en ese momento cuando debían de asegurarse de cumplir sus ordenes y las razones del por que estaban en el colegio. Cada uno tomo su capa para viaje y salieron de sus despachos sin dejar de leer los pergaminos; Snape debía de pasar de nuevo a su aula para despedir a los alumnos de séptimo y mandarlos con sus lideres de casa, aún tenía algunas cosas que hacer ahí antes de ir con el Lord oscuro.

Pralad solo se dirigió a la salida del colegio leyendo atentamente las instrucciones del anciano profesor.

Búscala, asegúrate de mantener al colegio protegido.


Aunque Harry se esforzaba en pensar que tal vez ya no habría otra ocasión para hacer aquello no podía evitar estar indeciso a lo que iba a hacer, era poner unas cuantas cosas en orden, arreglar un daño que hace mucho estaba pendiente, no lo había causado el pero eso no importaba, se deber era arreglar las cosas. Con mano firme toco a la puerta esperando escuchar aquel frío pase que normalmente solía decir aquel profesor, lo único que se escucho fue el sonido de las mesas moverse, segundos antes de que Harry volviera a tocar se escucharon unos pasos detrás de la puerta y apareció el cetrino rostro de Severus Snape.

Harry no llego a saber como fue que había conseguido entrar al despacho del malhumorado profesor ¿Cual absurda mentira habría dicho? Eso era irrelevante, por primera vez Harry hablaba con el profesor Snape, admitía haber entrado a su despacho sin permiso y haber visto varios recuerdos que no debía haber visto, Snape simplemente escucho, con la mas tenebrosa de sus expresiones en el rostro, y por un momento el joven mago temió que este se las cobrara con un par de bien merecidos Cruciatus pero solo se mantuvo en silencio hasta que su boca se abrió con una mueca de molestia.

-Sea breve, Potter, tengo asuntos muy importantes que atender-gruño Snape

El muchacho abrió su mochila y saco de su interior el libro del príncipe mestizo, Snape de inmediato entrecerró los ojos sacando sus propias conclusiones, en menos de un minutos su mente había atado los cabos, la desaparición de su libro de la zona prohibida de la biblioteca, el conocimiento que Nisher tenía de sus encantamientos, la forma en que Potter se desenvolvía cada vez mejor en defensa contra las artes oscuras y la forma en que se había transformado en un experto en pociones de la noche a la mañana.

-Creo que debo de disculparme con usted... profesor-dijo Harry-usted siempre tuvo la razón-alargo el brazo para entregarle el libro del príncipe mestizo, ambos sabían a lo que Harry se refería, la forma en que se había comportado James Potter

Snape no dijo nada, simplemente tomo el libro en sus manos y examino la portada de este por un par de segundos, anhelando aquel pasado mas sencillo y menos tormentoso, dio media vuelta y abrió el armario en donde estaba guardad la pequeña esfera que guardaba celosamente sus recuerdos, dejo el libro pulcramente guardado junto a la esfera y solamente examino su trabajo con ojo critico.

-Váyase ya, Potter-murmuro Snape sin molestarse en voltear, sus ojos seguían encima de la esfera y el libro-tengo asuntos que arreglar y usted me estorba

Harry sonrió de forma burlona viendo la ancha espalda de su profesor, sin dudad el nunca diría nada, ni un gracias o un descuide, eso ya es pasado pero aún así el joven mago de alguna forma supo que aquellas simples palabras habían hecho una gran diferencia. Mientras que salía del aula de Snape supo, o al menos quiso creer, que había arreglado un daño que desde hacía mucho tiempo debió de haber sido reparado.

Ahora faltaba quizás lo más difícil después de su plática con Ginny, ese recuerdo hizo que su sonrisa se borrara de inmediato. Se dirigió a la sala de los menesteres y mientras que caminaba frente a la puerta de la sala se detuvo a examinar como la gran figura deslumbrante en el cielo se iba tornando cada vez mas roja, el atardecer y su hora de partir del colegio se acercaba mas y mas. Antes de entrar al cuartel general del ED tomo el nuevo galeón de su bolsillo y apunto con su varita la dorada superficie. Era hora de despedirse.

-Al cuartel del ED, ahora mismo-musito el joven mago y noto que esas mismas palabras aparecían en la dorada moneda-mensaje para Ron Weasley y Hermione Granger

El galeón se calentó por unos segundos, Harry lo guardo sin inmutarse al sentir en su pierna el caliente metal. Ahora lo único que podía hacer era esperar a que sus dos amigos llegaran, miro su reloj, el reloj que le había regalado Ginny en el verano pasado (un nuevo retortijo en su estomago se sintió cuando recordó la sonrisa de Ginny, tal vez nunca mas la volvería a ver) y se pregunto que habría pasado de haber insistido aunque sea un poco mas para hablar con ella.

En el interior del cuarto Harry se detuvo a examinar el rededor con aire critico, concentrándose con detenimiento en los detalles de las paredes (mientras que menos pensara en Ginny sería mejor para el) Nunca se había percatado de los relieves de las paredes o de la extraña forma que tomaba el techo cuando quería que se elevara. Eran impresionantes las cosas de la que uno se percataba cuando estaba a punto de adentrarse a algo tan peligroso como destruir un Horrocrux. Ahora que lo reflexionaba las veces en que había estado en peligro mortal, desde que había entrado a Hogwarts, habían sucedido de forma tan imprevista que nunca había tenido tiempo de preguntarse si saldría vivo de esa aventura, ahora no podía evitar preguntarse que pasaría cuando estuviera frente al Horrocrux.

-Bueno, al menos será haciendo algo emocionante-suspiro Harry recordando la forma en que Alucard sonreía cada vez que pensaba en atacar a alguien, a la hora de tener en duelo, y sin querer recordó cuando Lupin le lanzo aquel maleficio de estacas de plata que le había atravesado, ni en ese momento dejo de sonreír y por un corto momento admiró totalmente al Vampiro

La puerta de la sala de los menesteres se abrió, Hermione y Ron acababan de entrar.

-Recibimos tu mensaje-dijo Hermione preocupada-¿Qué es lo que sucede?

-Es algo grave ¿no?-agregó Ron con un ligero tono desesperado-siempre que vas al despacho de Dumbledore regresas con malas noticias

Harry se permitió examinar el rostro de sus amigos, preocupados, y tuvo la extraña sensación de que tal vez sería la última vez que los vería. Harry reflexiono un momento y se limito a decir unas cuantas palabras

-Dumbledore lo encontró

Los dos amigos se vieron entre si sin poder saber muy bien a lo que se refería el joven mago, Harry medito un poco sintiéndose un poco mejor al poder sincerarse con sus amigos, al menos el miedo había desaparecido.

-Encontró un Horrocrux… y voy a ir con el a destruirlo

Los rostros de sus dos amigos cambiaron radicalmente de aspecto, el color en ellos había desaparecido y después de unos segundos Ron negó con la cabeza como si quisiera desmentir a su amigo, Hermione se llevo una mano a la boca y lo miro asustada. Hermione se acerco a Harry y lo abrazo fuertemente.

-No vayas-susurro-es muy peligroso

-Dumbledore me necesita-respondió Harry y miro el rostro de su pelirrojo amigo, sin embargo este no articuló ni una palabra

-¡Ho, Harry!-exclamo Hermione asustada -pero… pero debe de haber algo que…

-Así que es por eso que te comportabas así-comento Ron viendo seriamente a Harry que seguía siendo abrazado por Hermione-hombre, debiste de decírnoslo desde un principio

-Lo se pero… es solo que…-Harry no pudo continuar, de cierta forma se sentía seguro con sus dos amigos, en el abrazo de Hermione, pero eso no duraría, dentro de menos de una hora tendría que partir del colegio, tal vez para siempre

-¡Harry! ¡Debe de haber algo que podamos hacer para ayudarte!-exclamo Hermione casi al borde de las lagrimas, temblaba casi tanto como Harry

-Quiero ir contigo-dijo Ron y se acerco a ellos-iré contigo

Harry y Hermione vieron al pelirroja sorprendidos por lo que acaba de decir, a Harry le conmovió aquella muestra de amistad pero sabía muy bien cual sería la respuesta que tendría que darle. Debía de hacer aquello solo.

-¿Lo recuerdas? El verano pasado te prometí que me interpondría entre el peligro y tu, te prometí que te protegería, en el verano no pude hacerlo-dijo Ron refiriéndose a cuando había sido atacado por Voldemort en sus sueños, cuando habían tenido que recurrir a Antares para traerlo de regreso la próxima vez que estés en peligro yo me interpondré entre tu y él para que no te pase nada había dicho Ron antes de que fuera atacado por Voldemort en sus sueños-esta vez si cumpliré mi promesa

Harry no necesito decir nada, cuando el y Hermione vieron a Ron este parecía ya estar al tanto de la decisión del joven mago, ambos Griffindor bajaron la cabeza.

-¿Cuándo te vas a ir?-pregunto Hermione preocupada

Harry examinó su reloj, la imagen de una Ginny sonriente apareció de nuevo en su mente haciéndolo sentir muy miserable, y verifico la hora.

-En unos minutos debo de encontrarme con Dumbledore en su despacho-contesto esforzándose en mantener su mente alejada de la pelirroja, debía de mantener su mente preparada para lo que seguramente encontraría al lugar en el que debían de encontrar el Horrocrux

-¡Ho! ¡Harry!-Hermione lo abrazo pero esta vez mucho mas fuerte, Harry no pudo evitar que el sentimiento lo afectara totalmente y la abrazo también, sentía como si se estuvieran despidiendo para nunca volver a verse, una voz en su cabeza se pregunto si acaso no sería así en verdad, para sorpresa de Harry el chico pelirrojo también lo abrazo

-¿A quien más se lo has dicho?-pregunto Ron con la voz entrecortada

-A Ginny-respondió el joven mago después de dudar un poco-nada mas a ella, se lo dije hace unas horas

Y así como el agua se escapa de las manos de las personas los últimos minutos que quedaban en el reloj fueron acabándose rápidamente, las palabras no surgieron más y entonces los tres Griffindor supieron que era la hora de partir. Una vez mas el rostro de Ginny regreso a su cabeza, definitivamente debía volver, la quería ver una vez mas. Aunque sea solo una vez más.

-Debo de irme ya-dijo Harry con voz ronca-Dumbledore me ha de estar esperando

-¿Cuándo volverás?-pregunto Hermione en un susurro

-No lo se, Dumbledore no me quiso decir en donde estaba el Horrocrux, pero cree que posiblemente tardemos días… incluso semanas en regresar, es por eso que se ausento tanto tiempo, después de haber encontrado el Horrocrux se dedico a endurecer aun mas las medidas de seguridad… es hora de que me vaya

Al salir de la sala de los menesteres Harry se sorprendió al ver lo rojo que estaba el cielo ¿Por que nunca se había dado cuenta lo hermoso que era un atardecer? ¡Que hermoso era el color rojo! Ni Ron ni Hermione se molestaron en preguntarle si quería que le acompañaran al despacho del director, solo se mantuvieron en silencio,

sin poder decir nada mas Hermione lo abrazo una vez mas.

-Cuídate, por favor-le susurro al oído-tienes que regresar sano y salvo

-Claro que tiene que regresar sano y salvo-dijo el pelirrojo con un tono de fastidio pero después sonrió con complicidad-recuerda que tenemos el partido contra Hufflepuf, tienes que ganarle a McKenzi

Harry también sonrió, comprendió que para su amigo era como decir cuídate mucho

-Descuida, se que estarás bien-murmuro Ron-vámonos Hermione


Hermione y Ron regresaron a la sala común sintiendo tanto miedo como el mismo Harry más sin embargo no dijeron nada, al menos no lo hicieron hasta que llegaron al frente de la sala común, en donde estaban Maura, Karen y Ariana discutiendo con la señora gorda, se negaba a dejarlas pasara al interior.

-¿Que sucede?-pregunto Ron arrugando el ceño y olvidándose un momento de lo que había pasado en la sal de los menesteres

La tres muchachas voltearon y dieron un suspiro de alivio, Karen y Maura dijeron el nombre de Hermione tan aliviadas que parecía que les acababa de salvar la vida pero Ariana lo único que hizo fue acercarse a Ron y plantarle un gran beso en los labios.

-¡Hermione! ¡Que bueno que llegaste!-exclamo Maura-la señora gorda no nos deja pasar al interior de la sala, dice que la clave que tenemos esta mal

-No esta mal, es solo que ya la cambiaron-murmuro molesta la señora gorda

-¿Ya la cambiaron?-pregunto Ron rompiendo el beso que le había dado Ariana-ya no me dicen nada ¿Por que no avisaste, Hermione?

-Yo no sabia-respondió confundida la chica y se acerco al retrato-¿Cuando cambiaron la contraseña, señora gorda?

-Hace unos minutos, señorita Granger-informo la mujer del retrato poniendo una cara agradecida por hablar con alguien respetuoso-vino la profesora McGonagall y ordeno que nadie saliera, todos los profesores cancelaron las clases y mandaron a los alumnos a sus salas

-¡Pero eso es ridículo!-exclamo Karen-¿Por que no nos avisaron con anticipación?

Y a pesar de que las mentes de Hermione y Ron seguían débiles por la despedida de su amigo una ligera luz de comprensión apareció en ellos, Harry había dicho que Dumbledore había endurecido las medidas de seguridad, lo que significaba que en ese momento el anciano director debía de estar preparándose para salir, quizás para siempre, del colegio.

-¿Y que se supone que debemos de hacer?-pregunto Ariana todavía abrazada al pelirrojo-¿Quedarnos aquí afuera?

-Supongo que tal vez ir con McGonagall para pedirle la clave-murmuro Hermione pensativa

-Pero tal vez una de nosotras debería de quedarse aquí para esperar a Ginny-dijo Maura preocupada-se quedo en la biblioteca desde hace rato y no la hemos vuelto a ver... estaba muy enojada, tal vez nos debimos de haber quedado con ella

-¿Por que estaba molesta?-pregunto Ron, las tres amigas intercambiaron miradas preocupadas entre si, Maura dio un suspiro y comenzó a contar lo sucedido en el encuentro de la pelirroja con el joven mago

-¿Se enojo con Harry por algo que le dijo?-pregunto Hermione confundida

-¡Ese es el problema!-exclamo Ariana sin poder contenerse-ya estaba molesta por algo, ni siquiera quiso hablar con Harry, no escucho nada de lo que le quería decir

Los dos alumnos mayores intercambiaron una mirada de compresión, aunque Ron parecía mas molesto que nada, Harry les había mentido en algo, no había podido hablar con la muchacha, Hermione lanzó un suspiro pero el enojo del pelirrojo lo hizo actuar.

-¿Podrías acompañar a Karen con la profesora McGonagall?-pregunto Ron a Ariana apartándose un poco de ella-pregúntenle la clave, supongo que fue por alguna razón eso de que dejaran encerrados a los alumnos

-Crees que sea por algo malo-pregunto preocupada la chica, Ron le sonrió para tranquilizarla

-Tal vez Filch comenzó a limpiar todo el colegio-dijo sonriendo sin tomarle mas importancia y las dos chicas se alejaron en dirección del despacho de la profesora animaga, el pelirrojo se acerco a Hermione y comenzaron a hablar en voz muy baja, Maura hablaba de nuevo con la señora gorda-voy a buscar a mi hermana... esa estupida si que se pasó esta vez

-Harry trataba de decirle lo del Horrocrux a ella primero-murmuro Hermione con decepción, miro a Ron directamente los ojos-creo que deben de haber puesto en acción algunas medidas de seguridad extrema en el colegio, por eso no quieren tener a ningún alumno rondando por ahí... ten cuidado-Ron musito un silencioso descuida y se encamino a la biblioteca, Hermione le volvió a llamar para que volteara-no seas tan duro con Ginny


Cuando Harry entro al despacho encontró al anciano profesor frente a la ventana de su despacho viendo con una expresión melancólica a los terrenos del colegio, ya llevaba puesta la capa de viaje y el sobrero de pico negro, un larga figura envuelta en una tela de terciopelo rojo reposaba sobre el escritorio de Dumbledore; el muchacho permaneció en el marco de la puerta sin decir nada viendo como el anciano director contemplaba el exterior, incluso por un momento pensó que Dumbledore no se había percatado de su presencia hasta que este finalmente hablo.

-Supongo que ya te encargaste de hablar con tus amigos ¿No, Harry?-pregunto Dumbledore-te tardaste un poco en llegar-Harry asintió avergonzado pero Dumbledore le sonrió de forma comprensiva-Descuida, Harry, se perfectamente lo que esta pasando, yo mismo le he escrito a mi hermano, Aberfoth para decirle que aquella colección de cerillos que me robo a los cinco años puede considerarla suya... es impresionante como al tener tanto tiempo para considerar el peligro reflexionas en tantas cosas ¿No?-Harry le sonrió-bien, te voy a tener que pedirte que te pongas tu capa invisible... no quiero que nadie en el colegio te vea andar por ahí, aunque eso no es un peligro

-¿Por que señor?-pregunto el joven mago mientras que sacaba de su mochila su capa y dejaba olvidada la mochila en el suelo, no la necesitaría mas

-He puesto magnificas medidas de seguridad, buena para nosotros pero peligroso para cualquiera que este caminando por ahí... por eso ordene que todos los alumnos regresaran a sus salas comunes... de hecho, en este preciso momento los profesores han de estar asegurándose que todos los alumnos estén en un lugar seguro... sin duda puede haber la posibilidad de que alguien te vea conmigo saliendo del castillo

-Señor ¿En verdad cree que sea peligroso el lugar a donde vayamos?-pregunto Harry mientras que se ponía la capa invisible así que Dumbledore no pudo ver la expresión de inquietud del muchacho

-¿Peligroso? sin duda alguna, Harry-contesto tranquilamente el director y tomo aquel objeto alargado de su escritorio, se lo puso al cinto y hecho una hojeada a la ventana de su despacho-vámonos, Harry será mejor que vayamos por aquella magnifica aventura

-¿Que es eso que lleva consigo, señor?-pregunto el invisible Harry

-Por el momento algo de lo que no te tienes que preocupar

El profesor abrió la puerta y salio a aquella peligrosa odisea que les esperaba con los brazos abiertos, Harry dio un suspiro y miro por la ventana del despacho, había comenzado aquel color rojo se había intensificado aún mas. Buena tarde para arriesgar la vida, pensó el muchacho con una ligera sonrisa de resignación, salio del despacho caminando tranquilamente.


-¿Pero que demonios?-susurro Ron al adentrarse a un pasillo, el calor había aparecido tan de repente que sintió bastantes nauseas, se apoyo en la pared tratando de recuperar el aliento, se pregunto si haber ido en busca de su estupida hermana había sido una buena idea

No había encontrado a Ginny en la biblioteca, de hecho esta ya estaba cerrada cuando llego y tuvo que rondar por los pasillos buscando a su hermana, ese era uno de muchos en los que había buscado... pero de alguna forma sintió que algo no andaba muy bien. El enojo inicial que sentía había desaparecido y ahora se le aunaba una sensación de preocupación, en todo el tiempo que le había estado buscando una sensación de ser observado lo había atacado, sin embargo era aquel silencio casi sepulcral que inundaba al colegio lo que lo ponía de nervios, nunca había escuchado tal silencio en el castillo, a excepción de aquel verano en que había pasado el final de sus vacaciones en el colegio.

-Esto no me gusta nada-murmuro el pelirrojo viendo que no había alumnos ni en los cuartos de baños

Su corazón dio un brinco de emoción cuando pudo ver una cabellera roja como la suya a pocos metros de la puerta del castillo, misteriosamente esta estaba cerrada, la única vez que la había visto así era en su tercer año, cuando el colegio temía que Sirius Black llegara a matar a Harry.

Ginny estaba a un lado de la puerta viendo hacía el exterior por una ventana, Ron se acerco rápidamente y la abrazo aliviado con fuerza por un largo tiempo.

-¡Ouch! Ron ¿Se podría saber por que intentas estrangularme de esa forma?-dijo la chica con un ligero tono de enojo en la voz

-Ginny ¿Donde demonios estabas? ¿Que no ves que todos en el colegio se han refugiado?

-¿En serio? Hombre, eso si que no lo había notado-dijo Ginny sarcástica-no me había percatado que el castillo esta desierto y que la puerta-señalo la enorme puerta y su gruesas cerraduras-están completamente selladas; no me había dado cuenta de eso ¿Y tu?

Ron no contesto sino que le dio un doloroso coscorrón que hizo que los ojos de su hermana lagrimearan.

-¿Que te pasa? ¿Estas loco o que?-gruño la pelirroja encogiéndose un poco por el dolor

-Eso es por lo de Harry-dijo Ron fríamente

-¿Que tiene que ver él en todo esto?-pregunto la chica mas sin embargo Ron noto que se había volteado para no verle y que el tono de su voz había cambiado radicalmente, antes sonaba malhumorada, si, pero ahora era odio puro lo que se podía percibir en su voz

-¿No lo sabes? Eres tan cabeza dura que no te diste cuenta que intentaba decirte algo importante-Ron la agarro del hombro y la volteo a la fuerza, Ginny le fulminaba con la mirada

-Eso no te incumbe

-Claro, no me incumbe el hecho de que Harry tratara de decirte que se iba del colegio-Ginny le miro confundida-se fue a buscar con Dumbledore un Horrocrux

Ginny palideció de inmediato y miro a su hermano esperando encontrar los rastro de alguna mala broma mas sin embargo aquel débil deseo no se cumplió, abrió la boca para decir algo pero ningún sonido salió de esta, su hermano bajo la mirada y no dijo mas.

-¿Donde esta Harry?-pregunto con un hilo de voz

-Ya se fue ¿Por que crees que todos los alumnos fueron enviados a las salas comunes, Dumbledore también se fue así que las medidas de seguridad se han endurecido-Ron la vio con un gesto molesto-debemos regresar a la torre de Griffindor... es lo mejor por ahora

-Pero... ¿Cuando va a volver Harry?-pregunto la chica viendo a su hermano con un gesto de culpabilidad en la cara, sin poder evitarlo recordó lo que había pasado en la biblioteca hacía apenas unas horas, Harry había querido decirle algo, algo muy importante

-No lo sabe, dijo que incluso podía tardar semanas-aclaro el pelirrojo, Ron observo como Ginny bajaba la cabeza con una expresión culpable-vámonos, creo que no es bueno estar afuera

La chica no dijo nada, solo se limitó a mover la cabeza de forma afirmativa y comenzó a caminar junto a su hermano, ahora regresar a la torre de Griffindor era lo único útil que podían hacer, ¡Que idiota había sido!

Y entonces, en medio de una preocupación casi mortal, Ginny se adentro en sus propios pensamientos, la pelirroja recordó lo que había pasado horas antes... si Harry no regresaba la ultima palabra que le habría dicho era un si, como sea lleno de hostilidad, había sido tan estupida. Aquel sentimiento de culpa que sentía la hizo sentir una basura, se reprocho haber actuado de esa forma, era cierto que le había molestado enormemente que Harry se besara con Cho Chang pero su propio comportamiento no tenía ninguna excusa, había sido su culpa. Ginny alzo la cara y poso sus ojos almendrados en las ventanas que daban al exterior del castillo, Harry debía de regresar, el iba a regresar, un sentimiento de fortaleza creció en su pecho, una seguridad que solía tener siempre que se debía enfrentar obstáculos difíciles, era esa fortaleza que su querido Harry le había obsequiado después de que le salvara del Basilisco y de Tom Riddley, del Tom que aun vivía en su cabeza y que en ese momento murmuraba cosas a su oído

Siempre había sido valiente, eso era cierto ¿Y como no? Al tener tantos hermanos una debía de ser dura para no ser presa de las bromas pesadas que estos le jugaban pero no era fuerte, esa fortaleza la había obtenido de Harry, la había desarrollado en aquel verano después de su primer año en Hogwarts, todo los días había estado recordando lo que había pasado en la cámara secreta, y recordando siempre a su querido Harry salvándola había decidido estar a su altura, ser tan fuerte como el, se había decidido a sobreponerse a todo lo sucedido. Era casi imposible que lo lograra pero cuando su valentía parecía sucumbir a aquellas pruebas que ella misma se ponía regresaba aquella imagen a su mente, Harry cubierto de fango y sangre a un lado del diario destruido y del basilisco muerto. Harry la había salvado en mas de una forma, sin esa fuerza que anhelaba tanto tener y ese simple recuerdo de Harry luchando por ella jamás lo habría logrado.

Ese verano habían ido a Egipto por un premio ganado por Percy, ella había aprovechado ese viaje para poner a prueba su valor ¿Cuantas veces se había quedado sola frente a una momia de un mago tenebrosa cuya leyenda decía que siempre despertaba para devorar a jóvenes brujas? ¿Cuantas veces había permitido que los gemelos la encerraran en una tumba con miles de momias escalofriantes de niños? Siempre la asustaba aquella oscuridad y la idea de que en alguno de esos lugares un enorme basilisco la rondara para comérsela entera... pero aquella imagen de Harry sucio de barro y sangre junto al basilisco y el diario vencidos volvía a ella, esa enorme necesidad de ser tan valiente y fuerte como el la hacía permanecer siempre de pie, erguida, y con la fortaleza brillando en sus ojos almendrados. Esa sensación crecía en su interior en ese momento, miro tranquilamente hacía el exterior por una de esas ventanas y supo que Harry regresaría con bien, triunfante ante los peligros... así era el, invencible. No por nada se había enamorado de ese muchacho.

-Harry lo lograra-susurro con un tono tan bajo que Ron no la escucho, sabía que el lo lograría por que no esperaba menos de el

Y entonces lo vio. Por un momento pensó que esa enorme necesidad de saber de Harry la hizo ver cosas que no existían pero segundos después supo que no era así, por una de las ventanas del castillo pudo ver al profesor Dumbledore caminando solo, o eso parecía hacer por que, a pesar de la gran distancia que había entre ellos Ginny pudo notar claramente que el césped se aplanaba solo a un lado del profesor Dumbledore, como si alguien invisible caminara a un lado del anciano directo. Ginny se detuvo y sonrió ante aquella imagen. Era su Harry.

-¿Ginny? ¿Que pasa?-pregunto Ron que por un momento había seguido caminando sin percatarse de que su hermana se había acercado a la ventana, miro por la ventana y noto lo mismo que Ginny-¿Crees que sea Harry invisible?

-¿Quien mas sería?-dijo Ginny tranquilamente y hecho a correr por donde había venido

-¡He, Ginny ¡ ¿A donde vas?-pregunto Ron corriendo tras de ella

-Voy con Harry, necesitara ayuda-contesto la chica sin dejar de correr

-Pero... el dijo que quería estar solo-respondió arrugando el ceño-¿Además como vamos a salir? Las puertas del castillo están cerradas

-¿Alguna ves nos ha importado eso?-pregunto Ginny con una sonrisa despectiva en el rostro, era hora de poner a prueba esa fuerza que le había regalado su querido Harry, ahora entraría a la aventura de vivir con la persona que mas quería en el mundo


-Señor, creí que saldríamos del colegio-murmuro el joven mago notando la dirección que tomaban, tenía la horrible sensación de que su destino era el bosque prohibido y eso no lo tranquilizaba-no iremos a entrar al... ¿O si?

-No, Harry-respondió el anciano director con suma tranquilidad-estamos dirigiéndonos al lugar que Tom Riddley creyó que nunca investigaría-caminaron unos cuantos pasos mas y justo cuando llegaron a las orillas del bosque prohibido se detuvieron, Dumbledore escruto con la mirada los alrededores de ese lugar como si sus ojos pudieran ver algo invisible-supongo que creía que nunca me imaginaría que este lugar habría sido tan importante para el.... creo que hasta ahora había tenido razón, nunca me imagine que Tom guardaría el Horrocrux en este lugar... y menos estando tan cerca de mi despacho ¿Ves?

Dumbledore señalo hacía la torre mas alta del colegio, el lugar donde estaba el despacho de anciano profesor, en ese lugar había una ventana que permitía que miraran justo en donde estaban ellos en ese momento. Muy astuto por parte de Voldemort, definitivamente.

-¿Que sucedió aquí, señor?-pregunto viendo a trabes de la capa que ese lugar se lucía tan normal como todo el terreno del castillo

-Aquí Tom tuvo lo que podríamos llamar su primera (Y tal vez única) novia formal-explico Dumbledore, ahora se había agachado y palmeaba el césped con gran atención-durante su juventud, has de recordar, Tom se mantuvo enormemente interesado en su pasado y en la razón del por que había terminado en aquel orfanato que tanto odiaba; bien, cuando descubrió que era miembro de la familia Gaunt se propuso investigar todo lo que pudiera de aquella familia sin embargo debes recordar como vivía aquella familia, tan pobres que se veían forzados a robar para sobrevivir, no tenía ningún contacto con mas familias mágicas.

Los Gaunt se consideraban tan superiores que no necesitaban tener algún otro vinculo con las familias mágicas a su alrededor, eso le dificulto la tarea de saber sobre su pasado a Tom. Después de un tiempo una muchacha de Ravenclaw, que era familiar de Elder Wittaker (uno de los funcionarios que controlaban las entradas de personas a Azkaban) lo ayudo a descubrir su vinculo con Marvolo Gaunt, seguramente un día ella le contó que hacía un tiempo uno de los últimos miembros de la familia Gaunt había muerto después de haber salido de la prisión-el profesor se levanto y miro su rededor con especial atención- Tom debió de haberse mostrado muy interesado por los conocimiento de aquella dulce chica, aquella muchacha seguramente le brindo todos sus conocimientos de las familias mágicas y gracias a ella Voldemort supo su relación con Salazar Slitheryn, al menos esas son mis supocisiones. Aquí fue el lugar donde ella se volvió su novia y donde murió años después, durante la época de ascenso al poder

-¿Voldemort la mato?-pregunto Harry conteniendo un escalofrió

-Si, o al menos la mando matar, ella murió al ser atacada por una manticora salvaje, de entre las criaturas tenebrosas que maneja Voldemort las manticoras son las mas estimadas por el-respondió Dumbledore, dio un par de pasos y toco el pasto con su varita pronunciando una serie de palabras que el joven mago no entendió-supongo que para Voldemort es importante no dejar cabos suelto acerca de su pasado; como hijo de una bruja tan débil que no pudo evitar la muerte e hijo de un muggle que no se hizo cargo de él el permanecer en el anonimato no le era muy difícil, incluso seguramente lo disfrutaba... aquí esta; la encontré, Harry

-¿Encontró la entrada señor?-pregunto el muchacho sintiendo como de pronto su corazón se aceleraba y su estomago se movía con nerviosismo-¿Como entraremos, señor?

-Creo que con tu ayuda, Harry-dijo Dumbledore-sino me equivoco creo que debemos utilizar la lengua Parsel para poder entrar a este lugar... creo que mis supocisiones son ciertas al pensar que esta es algo similar a una puerta trasera de la cámara secreta

-¿Aquí, señor?-pregunto el muchacho teniendo en cuenta que ese parecía ser el lugar menos indicado para que alguien pudiera sacar un Basilisco de varios metros de largo a la intemperie

-Estoy seguro que así es-dijo Dumbledore sonriendo con satisfacción-aquí hay rastros de magia que reconozco, fui maestro de Tom Riddley, reconozco su estilo... además creo que debía de tener un lugar por donde salir en caso que los baños de Mirtle la llorona estuvieran ocupados por testigos que pudieran delatarlo

-Si usted dice, señor-respondió el chico un tanto escéptico-¿Que cree que deba decir?

-Lo mismo que en la otra puerta, Harry, no creo que Voldemort cambiara la clave de este lugar, después de todo el estaba seguro de que era el único hablante de Parsel en el colegio y ni hablar del poseedor del conocimiento de sus Horrocruxes

Harry dio un suspiro y miro al césped que tenia delante de el, trato de imaginar una puerta con una serpiente grabada en ella pero le era casi imposible visualizarla, dijo un ábrete pero lo hizo en lenguaje humano, miro dubitativo a Dumbledore y este le sonrió en señal de apoyo, pensó en lo que habría detrás de la puerta, en los grandes peligros que le esperaban, en comparación con ello el hablar en Parsel no era nada difícil, miro hacía el castillo y pensó en la forma en que se había despedido de sus amigos, no sabía cuanto tardaría en regresar así que lo mejor era apresurarse a entrar, tenía muchas cosas que hacer, así que con un dejo de impaciencia hablo una vez mas pensando en la duras pruebas que tendría que pasar, si esperaba volver sano y salvo debía de empezar a pensar en la fuerza que debía de demostrar, Sintiendo una enorme decisión examino el césped y dijo nuevamente un fuerte ábrete pero esta vez salio un silbido de su boca.

De pronto se empezó a sentir un ligero temblor en el suelo, vio que el césped comenzaba a hundirse a sus pies y después un montículo de piedra comenzaba a elevarse a algunos pasos de el, pronto pudo notar que este montículo tenía una forma bastante conocida para el, se asomo por el suelo lo que parecía ser una cabeza de serpiente con la enorme boca abierta, sus ojos le miraba con ira como retando a que pasara a su interior y descubriera los secretos que guardaba dentro de el.

-Gracias, Harry-dijo Dumbledore y se acerco para entrar por la enorme boca de la serpiente de piedra, era tan grande aquel hueco que hasta Hagrid podría haber pasado sin ninguna dificultad-creo que es hora de que nos pongamos en acción

Harry dio un suspiro y entro detrás del anciano director.


Ambos pelirrojos se preguntaron como diablos habían llegado a ese lugar vivos ¡Solo Merlín sabía como habían podido librar todos esos obstáculos sin perecer en el intento. Habían utilizado uno de los pasadizos secretos que se habían aprendido gracias al mapa de los merodeadores, esa había sido la parte fácil, claro. Al poco tiempo se dieron cuenta que librar las medidas de seguridad no iba ser tarea fácil, en especial cuando se vieron a si mismos correr para evitar ser atrapados por las garras de una criatura que parecía ser una mezcla de león con un rinoceronte, afortunadamente un moco-murciélago de Ginny había sido suficiente para entretenerlo el suficiente tiempo para escapar, unos cuantos encantamientos que no pudieron romper los hizo dar muchos rodeos pero por fin, aunque con las túnicas chamuscadas, habían podido llegar al lugar en donde habían visto por última vez al profesor y a Harry.

La boca de la grotesca serpiente les sonreía de forma burlona incitándoles a entrar a su interior, estaban ocultos detrás de un grueso árbol del bosque prohibido esperando encontrar alguna otra medida de seguridad puesta por su cada vez menos querido director, tras varios segundos decidieron que era, mas o menos, seguro salir; Ginny examino la serpiente de piedra cuyos ojos de piedra verde parecían llamarla, incluso le pareció ver que le había guiñado el ojo con malignidad. Ron y Ginny intercambiaron una mirada nerviosa.

-¿Es ahí?-pregunto Ron-¿Es ahí donde esta ese Horrocrux?

-Supongo-musito la chica, miro con atención la serpiente que seguía abriendo la boca para permitir la entrada a su interior-debemos de entrar-volvía a mirar a su hermano, la decisión también estaba grabada en su rostro-entremos, tal vez podamos ayudar a Harry y a Dumbledore

-Podríamos ser mas un estorbo que una ayuda-murmuro Ron para si mismo pero sin demostrar miedo-entremos... tengo que cumplirle una promesa a Harry

Los dos pelirrojos salieron de su escondite y corrieron a entrar a la boca de la serpiente, apenas hubieron dado un paso a su interior la boca se cerro y sintieron como el piso de bajo de ellos se hundía lentamente, la serpiente debía de haber vuelto al subsuelo.


Habían pasado varios segundos deslizándose por aquella rampa pero finalmente sintió como aquel nada divertido tobogán terminaba, sintió como el suelo firme chocaba contra la suela de sus zapatos ocasionando que diera un traspié y cayera bocabajo al suelo manchándose de barro y magullándose tanto como la vez en que lo había apaleado el sauce boxeador. Cuando alzo vista vio que Dumbledore ya se hallaba revisando el lugar al que habían ido a parar; se permitió examinar rápidamente el lugar al que había dado a dar, sin duda ese lugar podría ser el lugar perfecto para guardar un Horrocrux, era una cueva totalmente oscura, se escuchaba un ligero ruido de gotas caer en charcos de agua. Después de levantarse y tratar de limpiarse la túnica, lo que fue una tarea inútil, encendió la punta de la varita y examino el lugar, a varios metros de él, en un rincón apartado, había varios esqueletos de ratas y otros animales pequeños que seguramente habían servido de alimento para el Basilisco del heredero de Slitheryn.

-¿Escuchó aquel ruido, señor?-pregunto Harry recordando un sonido que parecía al de miles de unicornio corriendo justo encima de ellos, lo había escuchado mientras que bajaban por esa rampa

-Debe haber sido la entrada de esta cámara-respondió Dumbledore despreocupadamente, había comenzado a palpar las verdosas paredes de aquel lugar-ha de ser una medida de seguridad impuesta por Voldemort para que ningún intruso pueda salir en caso de que se haga del Horrocrux

-¿Pero como saldremos?-pregunto Harry sintiéndose de pronto muy nervioso, para tratar de calmar sus nervios alzo su varita y busco esperanzado algo que tuviera la forma de la ultima reliquia

-Ya nos preocuparemos de eso mas tarde, cuando terminemos con el deber que debemos de cumplir-siguió palpando la pared murmurando algo incomprensible para el muchacho

Como parecía que la atención del anciano profesor estaba concentrada totalmente en aquella pared Harry escruto aquella sala tratando de calmar sus nervios, recorrió el lugar rebuscando en el suelo algo que pudiera ser el Horrocrux, no le hacía gracia tener que buscar aquel objeto palpando la pared con el peligro de encontrar una maldición de Voldemort. Por una momento su corazón se acelero al creer haber visto un objeto redondeado como la ultima reliquia pero se había equivocado por que al acercarse se dio cuenta que no eran nada mas que lo que parecía ser un poco de piel vieja de serpiente, lo cual le dio mucho asco.

-¡Aja!-exclamo Dumbledore con júbilo

El sonido de alegría de Dumbledore hizo que Harry sitiera un retortijón en el estomago, sin embargo la exclamación del director no fue lo único que se escucho en la cueva, sino que de pronto un sonido, como si alguien se estuviera deslizando, los alcanzó y segundos después los gritos de dos muchachos rompieron el silencio; Ginny y Ron entraron en la cueva resbalando por el tobogán de piedra y, tal y como le había pasado a Harry, cayeron al suelo dándose un fuerte golpe.

Dumbledore también había volteado al escuchar el grito de ambos griffindor; Ron y Ginny se sobaron la cabeza y las piernas que habían quedado magulladas por el golpe, al darse cuenta de la presencia del director se levantaron rápidamente.

-Jóvenes, Weasley-murmuro Dumbledore seriamente-¿Puedo preguntar que es lo que hacen aquí? Me parece que este no es un lugar adecuado para un paseo

Tanto Ron como Ginny vieron incomodados la presencia del profesor y Harry, se miraron entre si para decidir quien iba a ser el que hablara.

-Hem... creo... creo que venimos a ayudarlos-murmuro Ginny apenada, no fue capaz de mirar a Harry-no queríamos que Ha... Que ustedes se enfrentaran solos a...-Ron asintió con la cabeza

-Me conmueve que quieran ayudarnos-murmuro Dumbledore-pero me temo que de aquí en adelante deberemos burlar mas trampas impuestas por Voldemort... esto podría ser mas peligroso de lo que creen, me temo que voy a tener que pedirles que regresen al colegio, le enviare un mensaje a la profesora McGonagall para que los lleve de regreso a su sala común

-No podemos, señor-dijo Ron-la entrada se ha sellado... justo después de que entráramos

El anciano director los escruto con la mirada como si esperara encontrar alguna mentira en su rostro, después les dio la espaldas y volvió a acercarse a la pared murmurando algo, a Harry le pareció escuchar que decía algo como Anyel Alucard varias veces pero nada paso, debía de estar llamando al profesor Vampiro que estaba a sus ordenes. Dumbledore dio un suspiro y volvió a ver a sus alumnos.

-Creo que van a tener que venir con nosotros-murmuro el profesor de forma pensativa-pero deben de tener mucho cuidado y hacer todo lo que les ordene-los chicos pelirrojos asintieron con un movimiento de la cabeza

-Pero... pero profesor, esto puede ser muy peligroso-alego el joven mago-deberíamos idear una forma de sacarlo de aquí

-Podríamos hacerlo, Harry-murmuro Dumbledore que volvía a examinar la pared-pero me temo que tenemos un límite de tiempo... estoy seguro que si pasamos mucho tiempo en esta antesala la entrada se sellara para siempre

Harry arrugo el entrecejo y acepto a regañadientes, miro a los dos pelirrojo y estos le sonrieron divertidos.

-¿Que hacen aquí?-pregunto Harry algo enojado-les dije que quería hacer esto solo

-No podíamos dejar todo esto a ti solo-respondió Ron seriamente-venimos a ayudarte

Harry fulmino con la mirada al chico y después miro a la chica, esta le miraba un poco nerviosa, intento decir algo pero en ese momento escucharon que Dumbledore exclamaba algo con agrado. Las paredes comenzaron a brillar débilmente y los contornos de unas serpientes se dibujaron en estas, Ginny emitió un débil quejido.

-Parece que por aquí debemos entrar-murmuro el anciano profesor palpando la pared, un agujero había aparecido en esta, Harry noto que era lo suficientemente grande para que alguien metiera un brazo-los tres Griffindor le miraron interrogantes-alguno tendrá que dejar una prenda... creo que sangre, si, estoy seguro

-¿Sangre?-pregunto Ginny sin poder contenerse, se había llevado una mano a la frente, como si le hubiera comenzado a dolerle la cabeza

-Si, me parece que Voldemort espera que quien entre aquí se debilite a si mismo-Dumbledore se subió la manga de la túnica y con cuidad metió el brazo entero al agujero de la pared, de pronto de la piedra liza y verde apareció una serpiente de piedra con las cuencas de los ojos vacías, parecía estar oliendo al profesor, segundos después volvió a sumergirse en la piedra como si se tratara de agua, no paso nada mas

-¿Que sucede?-pregunto Harry, Dumbledore aun tenía el brazo dentro del agujero, como si esperara que la serpiente volviera a salir, lucía algo nervioso

-No me acepto-murmuro el anciano y saco el brazo del agujero-no me acepto... tal vez deberíamos de regresar al colegio

-¿Señor?-pregunto Harry confundido

El anciano profesor miro a sus tres alumnos con aprensión.

-¿Por que? ¿Que sucedió?-pregunto Ginny inquieta, Dumbledore poso sus ojos azules en ella

-La serpiente que salio de la pared fue puesta ahí para examinar a cada persona que este en esta antesala, es ella quien decide quien es un tributo adecuado para ella, a mi no me ha aceptado... ella quiere a uno de ustedes, a Harry si no me equivoco... Creo que debemos salir de aquí, mas tarde volveré yo solo

-No señor-murmuro Harry con fuerza-debemos de entrar, todo el mundo se dio cuenta que el castillo tomo muchas medidas de seguridad... si Voldemort se llega a enterar (lo cual no dudo) y si en algún momento ve que pasa lo mismo sabrá en que momento no esta en el colegio... debe de ser ahora cuando destruyamos este Horrocrux... si eso es lo que quiere la serpiente entonces lo haré

Los cuatro se quedaron en un silencio sepulcral, Dumbledore parecía estar asimilando la noticia, Ron miraba asustado el agujero de la pared, Ginny no hablaba para nada, se llevaba una y otra vez una mano a la frente.

La chica sintió como sus piernas se debilitaban poco a poco, mientras que los tres hombres pensaban en silencio ella se acerco sigilosamente a la pared para buscar un apoyo a su repentina debilidad, de pronto había comenzado a sentir una extraña presión en su corazón, como si un puño invisible lo apretara con frialdad, una extraña sensación comenzaba a sacudirse en su interior, Harry se acerco a la pared y acerco una mano para tantear con los dedos la fría superficie... entonces una ligera emoción apareció en el pecho de la chica, sin embargo esta parecía no pertenecerle, era como si esa sensación de un triunfo cercano fuera de otra persona; el intruso en su mente estaba contento, emocionado... tal vez seguir a Harry a ese lugar no había sido una buena idea; miro los rostros de los dos muchachos y del profesor sintiendo como si sus piernas hubieran comenzado a adormecerse, algo estaba muy mal.

-Yo lo intentare-dijo Ron rompiendo el silencio que los había comenzado a gobernar, los tres presentes le miraron con asombro-esa cosa quiere sangre, yo le daré sangre

-¡Ron! podría ser peligroso-dijo Harry preocupado-yo lo haré

-No, Harry, tu debes ir a destruir esa cosa-espeto el pelirrojo y miro a Dumbledore-es solo sangre ¿No?

Sin embargo Dumbledore no contesto, el pelirrojo se acerco a la pared, las miradas temerosas de Harry y Ginny se posaron en el pero no les hizo caso, Ron trago saliva asustado y se acerco al hueco, se arremango la manga de la túnica mirando con aprensión el hueco.

-Sería mejor que regresara yo solo mas tarde-dijo Dumbledore-intentemos salir

-No, Harry tiene razón-murmuro el pelirrojo, introdujo su brazo en el agujero-debe de ser hoy

Entonces la serpiente piedra surgió de la pared, olfateo al pelirrojo y todo ocurrió en un instante, Ginny sintió como si algo hubiera golpeado su nuca haciéndola caer de rodillas, la serpiente se había lanzado en contra de Ron y le había clavado los colmillos en el brazo que estaba en el interior del hueco, la pared brillo de nuevo y con mas fuerza y de pronto hubo un ruido aterrador que venía del cuerpo de Ron, de pronto el cuerpo del pelirrojo había comenzado a retorcerse sin ningún control, sus huesos se estaban rompiendo uno a uno produciendo un espantoso ruido como el piedra quebrándose, todo paso en unos segundos pero para Harry fue un tiempo interminable el ver a su amigo caer al suelo sin ningún control, un grito se había ahogado en su garganta.

-¡Ron!-había tratado de sujetarlo pero el cuerpo de Ron ya se hallaba tirado en el suelo, la serpiente se había hundido en la pared que ahora se habría para darles paso

Tanto Dumbledore como Harry se habían agachado junto al cuerpo del pelirrojo, Ginny seguía de rodillas en el suelo ignorada por los demás, en ese momento Dumbledore había sacado su varita y la pasaba sobre el inerte pelirrojo. Harry sintió un poco de alivio al ver que unos de los brazos de Ron, que estaba en un ángulo muy feo, se recuperaba pero duro muy poco por que segundos después el hueso se volvió a romper.

-¿Por que tenías que hacerlo?-gruño Harry con culpabilidad-debía de haber sido yo

-Exacto-murmuro Ron sintiendo un gran dolor al hablar-te debía una... ¿Recuerdas mi promesa? Me interpondría entre tu y el peligro... váyanse

-Debemos darte atención medica-murmuro el profesor

Ron rió divertido pero segundos después se quejo y miro fastidiado a Dumbledore y Harry,

-No me rompí todos los huesos por nada... váyanse yo los esperare aquí-e inmediatamente se desmayo

Hubo un momento en que el anciano profesor se mantuvo en silencio examinando a su alumno herido, finalmente después se incorporó y camino alrededor del pelirrojo apuntando con su varita al suelo dejando tras de si un fino hilo plateado dibujado en el suelo, era una linea de protección mágica. Dumbledore examino a Harry y a Ginny que ya se había levantado, nadie se había dado cuenta de que había caído también.

-Tal vez sea mejor que te quedes con Ron-le dijo Harry a la pelirroja, el joven mago noto que la chica le miraba como si fuera la primera vez que le viera, parecía no saber en donde estaba

-No... No, iré con ustedes-murmuro la pelirroja llevándose una mano a la frente, parecía que un dolor de cabeza la estaba matando-tal vez me necesiten

Y entonces los tres se acercaron a la abertura de la pared, era hora de enfrentar al Horrocrux. La segunda sala era aún mas oscura que la anterior, cuando los tres encendieron sus varitas apenas y podían ver por donde andaban, tan solo una luz verdosa los guiaba hasta el final de la sala, el eco de sus pasos al caminar por el desigual y pedregoso piso se perdían en los alrededores. Harry sintió un escalofrió que creyó era producido por el hecho de que había metido un pie en un charco tan profundo que el agua le llego hasta la rodilla pero cuando alzó la vista supo que no era así, en un pedestal la última reliquia descansaba en medio de la extraña luz verdosa, debía de ser la magia negra lo que le causaba esos escalofríos. La luz era tan potente que ilumina aquella parte de la sala, Harry pudo apreciar los pilares en las que habían grabadas cientos de serpientes de ojos ausentes, el suelo de piedra oscura y pegajosa que los hacía resbalar de vez en cuando tenía cientos de charcos como en el que había metido el pie el joven mago. Mientras que Harry y Dumbledore miraban a la última reliquia con precaución Ginny se examinaba las manos con una sensación creciente de miedo, sus manos habían comenzado a adormecerse, abrió y cerro sus manos una y otra vez esperanzada de que aquella sensación desapareciera pero esta persistió. La ultima vez que había llegado a sentir algo así había sido hacía ya casi cuatro años, aquel día en que Tom Riddley había salido de las hojas del diario y la había... No, no debía pensar en ese tipo de cosas en ese momento, y menos cuando su vida corría peligro, la chica se llevo una mano al pecho sintiendo la piedra que le protegía del poder de Riddley, algo no estaba bien.

El relicario que posaba sobre el pedestal

Tenía grabado cuatro animales sobre su cubierta: Un águila, un león, un tejon y una serpiente encerrados en una gruesa H. Era la marca de los fundadores. Era la última reliquia.

-¡Señor! La encontramos-exclamo Harry

Dumbledore arrugo el ceño con desconfianza, Harry noto como aferraba el objeto envuelto en la tela de terciopelo roja antes de hacer algo, el anciano profesor dio un par de pasos hacía el pedestal pero cuando estuvo a punto de llegar la piedra que había pisado se hubo y entonces una línea de luz verde se dibujo a su alrededor encerrándolo por completo, había caído en una trampa.

-¡Profesor!-grito Harry al ver lo que había pasado, Ginny mas sin embargo solo veía el Horrocrux como si estuviera hipnotizada

-¡No te acerques, Harry!-advirtió el anciano profesor-¡Es una trampa!

Harry se detuvo de inmediato y miro impotente a Dumbledore, este miro el círculo que le cubría trato de lanzarle un encantamiento pero no salio nada de su varita. Miro a Harry, en sus ojos parecía haber una preocupación enorme.

-No puedo salir-dijo con gravedad-al menos no sin activar una maldición-Dumbledore miro el Horrocrux y entonces se quito la cosa que llevaba al cinto y se la extendió a Harry, esta si podía atravesar el circulo-toma, Harry, debes de destruir el Horrocrux tu mismo-el muchacho le miro preocupado mientras que tomaba el misterioso objeto-si no lo haces no podremos salir de aquí, debes de hacerlo

Harry sintió un peso muy conocido dentro aquella manta roja, miro al profesor y entonces desenvolvió el objeto, descubrió que se trataba de la espada de Griffindor que había sacado del sobrero hacía cuatro años.

-Esa espada te ayudara a destruir al Horrocrux -dijo Dumbledore-solo golpea a la última reliquia con ella

Harry dejo caer la tela roja que cubría la espada y la empuño como lo había hecho en la cámara secreta, miro a Ginny y la llamo, esta le miro con una expresión extraña pero decidida y los dos se acercaron al pedestal en el que estaba la última reliquia. Los dos muchachos sintieron como la boca se les secaba al ver el Horrocrux tan cerca sin embargo en Ginny esa sensación era aun peor, de pronto tenía dificultades para respirar, vio como Harry estiraba una mano para tomar el Horrocrux pero ella se lo impido.

-Deja que yo lo haga-dijo seriamente mientras que sujetaba la mano del muchacho

-Claro que no... Podría tener una maldición encima-murmuro con gravedad el joven mago

-Y es por eso que yo debo de tomarlo, eres tu quien lo va a destruir-dijo Ginny y le miro con dedición, una dedición que nunca le había visto, asintió con un movimiento en la cabeza y con el corazón latiendo con fuerza

La chica se acerco mas al pedestal y lentamente acerco ambas manos al relicario, le pareció sentir algo similar a un viento frío rodear el metal de la última reliquia, toco el Horrocrux con cuidado... estaba frió, congelado, sin embargo la chica sintió como si hubiera metido las manos en acido. Al levantar el Horrocrux y tomarlo con ambas manos un extraño viento negro la rodeó y la ultima reliquia comenzó a temblar en sus manos, un brillo verde se desprendió malignamente del metal dorado del Horrocrux, Ginny abrió los ojos asustada ante lo que estaba pasando y cayo de rodillas frente a Harry, El Horrocrux parecía estar vivo, tan vivo como lo había estado el diario de Riddley, nunca había tenido un Horrocrux en mano (al menos estando conciente de su naturaleza maligna) pero de alguna forma supo que algo no estaba saliendo como debería salir, sin embargo se obligo a si misma a controlarse.

si... si... puedo sentirlo-la voz dentro de su cabeza comenzó a hablar, era Riddley.

Y mientras que la pelirroja sentía como el Horrocrux se movía excitado en sus manos y el Riddley en su mente la volvía cada vez mas débil Harry sujetaba la espada viendo sorprendido como el Horrocrux luchaba por liberarse del agarre de la chica, pudo ver el miedo de esta en sus ojos.

-¡Harry!-le llamo Dumbledore-¡Debes destruir el Horrocrux! ¡Pégale con la espada!

Harry miro la espalada con rubíes que tenía en su mano y después a la pelirroja que luchaba con todas sus fuerzas contra la última reliquia, hizo mas firme su agarre de la espada y la mantuvo en vilo. Ginny mas sin embargo luchaba contra el incansable Horrocrux, miro con miedo a Harry que mantenía la espada de Griffindor levantada con mano temblorosa, la chica sabía lo que sucedía, temía que fallara en el golpe y le pegara a ella.

¿Lo sientes, querida Ginny? ¿Sientes esa fuerza? Estoy volviendo

Aquella voz le susurro anhelante al oído y supo lo que pasaba, lo supo con una certeza aterradora que sintió como si un puñal frío como hielo se le hubiera clavado en el pecho, Tom Riddley se estaba haciendo fuerte con ayuda del Horrocrux, si lograba hacerse demasiado fuerte podría pasar cualquier cosa, sin embargo su descubrimiento se vio opacado por un hecho escalofriante. Harry se negaba a destruir el Horrocrux.

-¡Pégale! ¡Pégale, Harry!-escucho como Dumbledore gritaba a lo lejos, Harry seguía contemplándola con temor

Ginny vio sus manos, las manos que se aferraban con desesperación a la ultima reliquia, pero lo que vio no fue sus manos si no las manos de un muchacho, las de Riddley; El Riddley de su mente se hacía mas fuerte a cada segundo que pasaba, desvió la mirada al suelo y su atención se centró en un charco de agua putrefacta pero lo bastante clara como para ver su reflejo mas sin embargo no fue su imagen la que vio en el, era Tom Sorvolo Riddley el que apareció en ese reflejo.

-¡Destruye el Horrocrux, Harry!-grito de nuevo Dumbledore

Harry ya había levantado la espada, ahora debía descargarla con fuerza sobre la ultima reliquia pero no podía, no podía moverse viendo como Ginny, entre un extraño viento, aferraba el Horrocrux con fuerza, temía lastimarla hazlo, Potter se dijo a si mismo pero el miedo seguía tan aferrado a el que no podía razonar con claridad. Observo a Ginny, debía de salvarla, debía de quitarle de encima a ese Horrocrux que la estaba lastimando anda, sálvala, Potter grito de nuevo su propia voz a la par de la de Dumbledore que seguía encerrado en aquel circulo de magia.

-Ginny-murmuro Harry y apretó fuertemente la espada en sus manos, la chica le miraba con atención

Ambas miradas se conectaron y sintieron lo mismo en ese pequeño instante de tiempo, debía cumplir con su deber así les costara sus vidas, Harry debía de destruir el Horrocrux aunque la vida de Ginny estuviera amenazada y Ginny debía de mantener a Riddley en su interior el tiempo que fuera necesario para que Harry lo destruyera, sintió como su propia conciencia se iba desvaneciendo poco a poco pero no soltó el frió metal de la ultima reliquia, es mas esa sensación de debilidad la obligo a apretar mas el Horrocrux.

Olvídalo, niña, ya lo conseguí ¡Es hora de que regrese!-susurro la voz de Riddley

Pero en vez de asustarla esa voz la alentó, no debía de permitir que Riddley se hiciera fuerte, miro de nuevo a Harry pero esta vez con una expresión serena.

-¡Hazlo, Harry!-grito al muchacho-¡Destrúyelo!

Harry escucho la voz de Ginny muy lejana pero no paso desapercibido algo, un brillo rojo fulminante había aparecido en los ojos de Ginny, el Horrocrux se estaba apoderando de ella. Una fría sensación en el pecho de Harry le apretó con tal fuerza que sintió que sus piernas se debilitaban, pero no era miedo, era ira; el trozo del alma de Voldemort estaba intentando salir de la ultima reliquia, se iba apoderar de la pelirroja... pero el no lo permitiría, apretó firmemente el mango de la espada y se preparo para atacar, no dejaría que lastimara a Ginny, destruiría cualquier cosa que tratara de lastimar a su Ginny, sin importar que esa cosa fuera una parte de Voldemort. Aquel brillo rojo, burlón, le dio las fuerzas necesarias al joven mago para poder atacar con una fuerza casi sobrehumana.

-¡HARRY!-exclamo Ginny alentándolo a cumplir con su deber

Y entonces bajo los brazos con que sostenía la espada, sintió como el metal de la espada chocaba contra algo, no había sido contra Ginny sino contra el frío metal de la ultima reliquia y de pronto sintió como si el tiempo se hubiera detenido... hubo un silencio sepulcral y de pronto un estadillo ensordeció sus oídos, hubo un gran resplandor, sintió un gran golpe que lo hizo salir expulsado de espaldas, un choque contra el suelo y después quedo sumido en la oscuridad.

Era como estar flotando en la oscuridad, perdido y sin ningún recuerdo de lo que había pasado, lo único que había en su mente era un sordo dolor en la nuca y una sensación de frío en su espalda, como si algo se estuviera enterrando en esta. No supo cuanto tiempo había quedado inconciente pero no importaba, al abrir sus ojos lo primeros que vio fue a la espada de Griffindor tirada en piso irregular de aquel lugar, estaba en un charco de agua sucia brillando con descaro, pasaron unos segundos en que Harry estuvo desorientado y sin saber que hacía ahí pero el brillo rojo de una de las piedras de la espada de Griffindor le recordó a Ginny, el joven mago se levanto de inmediato abriendo los ojos al máximo para buscar a la pelirroja.

-¡Harry!-se escucho una voz lejana y Harry pudo ver a Dumbledore que seguía encerrado en el maligno círculo de magia

-¡Ginny! ¿Donde esta Ginny?-pregunto Harry desesperado y poniéndose de pie

No fue necesario que Dumbledore respondiera por que vio a unos metros lejos de él una flameante cabellera roja, Ginny estaba en el suelo sin sentido, a unos centímetros de ella estaba la ultima reliquia partida en dos, un liguero humo negro emanaba de ella con docilidad. Harry sintió un sabor amarga en la boca e ignorando aquel dolor en la espalda y su tobillo que estaba muy herido se acerco a la joven dando traspiés, el miedo se coló en todo su organismo haciéndolo sentir enfermo. Se arrodillo junto a la pequeña Weasley y la recostó en su regazo viéndola con aprensión; la piel de la pelirroja estaba demasiado pálida, parecía como si estuviera muerta, era como verla de nuevo en la cámara secreta, vencida por Tom Riddley. Le paso delicadamente los dedos con delicadeza por la sucia mejilla.

-Ginny-murmuro Harry, aquel frío en su estomago persistía-Por favor, Ginny, despierta

Sin embargo la chica siguió inconciente, el joven mago alzo la mirada en dirección de Dumbledore pero este cerro los ojos en señal de derrota; Harry abrazo con fuerza a Ginny y sintió un frió excesivo en su rostro, Ginny parecía haber perdido todo su calor. Sintió que su fuerza se perdí con rapidez, le acaricio el cabello y la meció como se mese a un recién nacido.

-Por favor, Ginny, no te mueras-murmuro el muchacho y aferro su mano con la de la chica-no me dejes... no me dejes

Y entonces tuvo la certeza de que no podría seguir adelante con nada si no la tenía junto a el, la necesitaba y no la dejaría ir por nada del mundo, era su Ginny, la persona que mas le importaba en el mundo y por que la quería levantarse al día siguiente, no quería tener que seguir sin ella, la abrazo a su cuerpo con mas fuerza y cerrando sus ojos comenzó a murmurar a su oído mientras que recordaba todo momento que había pasado junto a ella.

-No me dejes, Ginny, despierta-dijo en medio de aquel silencio sepulcral que invadía aquella cámara

Y de pronto Harry sintió que la mano que aferraba como si le fuera la vida en ello le devolvía el apretón, sintió una ligera calidez en su pecho y una voz le hizo abrir los ojos.

-No te dejare-dijo una voz con un dulce tono de cariño-ni un Horrocrux me alejara de ti

Entones Harry levanto el rostro y pudo ver el rostro de su querida pelirroja; Ginny, aun recargada en su regazo, le sonreía con ternura, estaba muy despeinada y una mancha negra de mugre del piso permanecía en su mejilla, Harry la volvió a abrazar con mas fuerza, no quería dejarla ir nunca mas.

-Sabía que me rescatarías-murmuro la pelirroja aprisionada en el abrazo del muchacho-no esperaba menos de ti

Y la chica volvió a desmayarse, rendida. Harry sintió como el calor volvía poco apoco al cuerpo de su querida Ginny y aliviado alzo la mirada al profesor Dumbledore, este le vio con seriedad.

-Es hora de que salgamos de aquí, Harry-murmuro el anciano profesor-debemos salir de aquí lo mas pronto posible

-Si, profesor-respondió el joven mago, ahora era mas fuerte que nunca-¿Que debemos de hacer?

El profesor miro el suelo e donde le rodeaba el círculo mágico, luego a los dos Griffindor y al último a la espada y a la última reliquia que permanecía destrozada a un lado de los muchachos.

-No hay forma de que destruya este circulo de magia-murmuro el anciano director-Harry, deberás salir de aquí con la señorita Weasley... vuelvan al castillo

-Pero... ¿Que pasara con Ron?-pregunto Harry sintiendo que algo no estaba bien en ese plan-¿Y usted?

-Yo estaré bien-aseguro el director pero en su rostro podía leerse lo contrario-yo me encargare de salvar al señor Weasley pero ustedes dos deben de salir de aquí lo mas pronto posible... también llévate la espada y la última reliquia

Harry intento decir algo pero la mirada del profesor Dumbledore le indico que no escucharía ninguna protesta, dejo con cuidado a Ginny en el suelo y fue a recoger los restos del relicario y la espada, Dumbledore murmuraba algo incomprensible mientras que Harry se guardaba el relicario y se pasaba por la espalda la cinta de la espada quedando colgada en su espalda, se quedaron viendo con gravedad, los dos sabían lo que debían de hacer pero esperaban que el otro diera el primer paso para poner en funcionamiento el plan.

-Quiero que tomes a la señorita Weasley, Harry-murmuro Dumbledore-llévatela lo mas lejos posible, les daré el tiempo suficiente para que salgan de aquí, lo mas seguro es que se active alguna trampa pero lo único de lo que debes preocuparte es de sacar de aquí a la señorita Weasley

-¿Pero y Ron?-pregunto Harry temeroso

-Yo me encargaré de el, de lo único que debes preocuparte es de sacar a la señorita Weasley-aseguro Dumbledore-anda, vete estoy seguro que pronto se acabara el tiempo de tolerancia para estar aquí... si no salimos de aquí pronto es muy seguro que la entrada se selle para siempre

Harry se acerco a Ginny y con sumo cuidado la cargo en sus brazos, tras asegurarse de que la tenía bien sujeta comenzó a caminar hacía la salida, al pasar a un lado de Dumbledore este le sonrió alentándole a salir, el estaría bien; con Ginny en brazos camino lo mas rápido que pudo hasta llegar al lugar en donde Ron permanecía en el suelo en centro del circulo de magia que había invocado el profesor, estuvo tentado a llevárselo también pero recordó las indicaciones de Dumbledore. Sintiendo la espada moviéndose en su espalda camino hasta el tobogán de piedra por el que habían llegado, trato de pensar en como saldría pero en ese momento escucho un ruido que le helo la sangre, al voltear vio como a lo lejos, en el lugar en donde se suponía que estaba Dumbledore, comenzaba a caer el techo en grandes trozos de piedra. Miro aterrorizado como el techo de la cámara se derrumba acercándose peligrosamente a el. Dumbledore debía de haber activado la trampa.

-Maldición-murmuro el joven mago mirando a su amigo caído

Tuvo la tentación de regresar por el pero la orden de Dumbledore resonó en su cabeza, debía de salir con Ginny de ese espantoso lugar, el problema era exactamente ese... no tenía ni idea de como escapar de ahí. No había señal de Dumbledore, miro de nuevo como el derrumbe se acercaba mas y mas a el... y entonces tuvo un súbito ataque de inspiración, coloco a Ginny con cuidado al suelo y se quito la capa aventándola al suelo y le lanzó un encantamiento que la hizo volverse tan dura como una piedra.

-¡Petro!-exclamo alzando la varita en dirección del tobogán de piedra, un trozo de piedra verde salio disparado hacía arriba, Harry oró por que la piedra llegara a la entrada de aquel lugar, el derrumbe se acercaba mas y mas a ellos, coloco a Ginny en la capa y luego se subió el, alzando nuevamente la varita exclamo concentradote con todas su fuerza-¡atracto!

Y entonces la capa se lanzó hacía el tobogán de piedra con tal velocidad que Harry deseo haber puesto un encajamiento de adherencia en la capa, lanzó un vistazo hacía atrás segundos antes de perder de vista la antecámara, el techo de aquel lugar había comenzado a derrumbarse y vio horrorizado como enormes pedazos de piedra caían sobre su amigo Ron. Se concentró con todas sus fuerzas en aferrarse a la capa que ahora les servia para poder subir por el horrible tobogán, volvió a mirar hacía atrás y comprobó que ahora aquella rampa comenzaba a desmoronarse apenas unos centímetros por debajo de ellos, alzo la mirada y vio la piedra que había conjurada estaba clavada firmemente en el paladar de la serpiente que les había servido como entrada, con decisión exclamo un ábrete en lengua parsel y aliviado pudo ver como la boca comenzaba abrirse dejando un débil haz de luz

-¡Impacto!-conjuro Harry y la piedra salió despedida al exterior de la boca

Harry sintió como salían volando al exterior siguiendo la piedra que ahora descansaba a varios metros de la cabeza de la serpiente y segundos después sintió un fuerte golpe debajo de sí, la capa se rompió en muchos pedazos y ambos Griffindor rodaron por el césped. Harry soltó un suspiro de alivio al sentir el aire fresco en su cara, alzó la cara a tiempo para ver como la cabeza de la serpiente comenzaba a desmoronarse, al igual que el resto de la cámara en la que habían encontrado el Horrocrux, en medio de la ya oscura noche y entonces todo termino, cayo totalmente exhausto, pensando en lo que le había pasado a Dumbledore, en recordando en como Ron había sido aplastado por aquellas enormes rocas y como el y su querida Ginny, a la que seguía abrazado y sin pensar en siquiera soltarla, habían sobrevivido a aquella horrible aventura.

-Ha terminado-dijo Harry sintiendo el Horrocrux roto en su bolsillo y la incomoda espada en su espalda-ha terminado

Y sintió como poco a poco perdía el conocimiento sin reparar en que Anyel Alucard había aparecido a su lado y le veía con una sonrisa burlona en la cara.

-¿Terminado?-pregunto el Vampiro inclinándose para verlo mejor-¡Ho, no! Esta muy equivocado, Potter, esto apenas comienza

Y sin poder evitarlo Harry se desmayo


Harry despertó poco a poco y por segunda vez en ese día se sintió horriblemente desorientado ¿Donde estaba? No lo sabía, lo único de lo que podía estar seguro era que estaba acostado en una suave cama en un lugar totalmente oscuro; tuvo el impulso de acomodarse en la cama y seguir durmiendo pero cuando comenzaba a hacerlo recordó la odisea que había tenido en la búsqueda de un Horrocrux, un Horrocrux que ya no sentía en su bolsillo (ni la espada colgada en su espalda), recordó a Dumbledore encerrado en ese circulo de magia y a Ron muriendo aplastado por las rocas que desprendían del techo al derrumbarse y a Ginny, a quien no sentía ya con el.

-¡Ginny!-exclamo y se incorporó tratando de ver más allá de su nariz pero no pudo, noto que tampoco llevaba puestas sus gafas

-¿Si?-se escucho la voz de la pelirroja-¡Auch! Me duelen hasta las muelas

-¿Podrían callarse?-se escucho una voz muy conocida en la oscuridad-hay personas que tratan de sanar

-¿En serio? Yo estoy recuperando varias capaz de piel ¿Y tu?-Harry escucho una voz soñadora muy cerca de el

Trato de bajarse de la cama pero noto que no podía moverse sin sentir como si tuviera mies de agujas clavadas en todo su cuerpo, lanzó un gruñido de dolor segundos antes de que las luces se encendieran, después que sus ojos se hubieran acostumbrado a la luz Harry pudo notar que estaban en la enfermería del colegio, de que estaba recostado, con la túnica rasgada y sucia, en una de las camas de la enfermería, que Ginny estaba medio adormilada en la cama del frente junto a Ron que lucía un aspecto deplorable (pero vivo) y que Luna totalmente vendada de pies a cabeza les veía divertida.

-¿Que onda?-les saludo con voz soñadora-¡Ya despertaron director!

Y entonces Harry se dio cuenta que Dumbledore acababa de salir del despacho de la señora Pomfrey y les sonreía con aire jubiloso, aunque parecía un poco golpeado, Alucard también había aparecido acompañado de la enfermera escolar.

-Se lo dije, señora Pomfrey-dijo Alucard-Potter es hueso duro de roer ¿No, señor?

-Efectivamente, Anyel-respondió el director-ya que vas de salida dile a las visitas que ya pueden pasar a ver a sus amigos-Alucard salio del despacho, Dumbledore le hizo una seña con la cabeza a la señora Pomfrey y esta entro de inmediato a su despacho, el anciano profesor se acerco a al joven mago-Lo hiciste bien, Harry, me impresionaste con esa forma de salir

-¿Que fue lo que paso señor?-pregunto Ginny desde su cama, parecía estar tan adolorida como Harry-¿Como fue que salio de ahí? Cuando desperté el profesor Alucard no estaba llevando al castillo

-Cierto-comento Harry viendo con atención a Dumbledore-yo juro que vi que Ron había...-Harry no se atrevió a decir "muerto", vio a Ron que seguía acostado esperando a que Harry terminara lo que iba a decir-¿Como fue que salio de ahí? Después de que Ginny y yo saliéramos la entrada se derrumbo

Dumbledore suspiro con tranquilidad y con una mano se comenzó a peinar la larga barba plateada, los ojos le brillaron cuando comenzó a responderle a Harry.

-No había forma de salir con vida de ese lugar, Harry-y entonces le tembló el bigote como si estuviera a punto de reír-cuando te alejaste la distancia necesaria salí del circulo de magia y me quedo esperando a que el lugar comenzara a derrumbarse, no había forma de llegar a la salida y recatar al joven Ronaldo

-¿Estuve a punto de morir?-pregunto Ron incorporándose demostrando que sus huesos estaban ya sanos-¿Que diablos estuvieron haciendo ahí dentro?

-La única forma de salir victorioso de ahí era poniéndome en peligro mortal-dijo Dumbledore pasando por alto la pregunta de Ron-de esa forma tanto Fawkes como el profesor Alucard pudieron sentir que necesitaba su ayuda y pudieron saber en donde estaba... Fawkes y el profesor Alucard se aparecieron en la cámara del Horrocrux y mientras que Fawkes me sacaba de ese lugar el profesor Alucard ayudaba al joven Ronald apareciéndose con el aquí, en la enfermería

Ginny y Harry se vieron un tanto sorprendidos por la historia.

-Le había dado ordenes de que rescatara primero a Ron-dijo Dumbledore- y que después fuera por ustedes, claro que había grandes posibilidades de que ni Fawkes ni Alucard me rescataran pero debíamos arriesgarnos o perecer en el intento ¿No? Alucard me contó de la fantástica forma en que pudiste salir de aquel lugar, debo de decir que fue algo muy ingenioso lo que hiciste, Harry

-Y entonces después fue a buscarnos-comento Ginny-yo desperté cuando nos estaba llevando al castillo, después no me acuerdo de nada

-Tuvimos que desmayarla-respondió Dumbledore-me temo que van tener que inventar otra buena historia

-¿Y ahora que diremos?-pregunto Harry con resignación, comenzaba a darse cuenta que todas sus excusas comenzaban a terminarse

-¿Que tal si dicen que los ataco una de las Acromantulas del bosque prohibido?-sugirió Luna que había pasado desapercibida hasta ese momento-así podrían justificar el que encerraran a todos en las salas comunes todo el día

-¡Una idea fantástica!-exclamo Dumbledore

Y en ese momento se abrió la puerta de la enfermería y entró por ella Ariana que con una mueca de preocupación se acerco a Ron y le beso apasionadamente tirándolo completamente en la cama.

-¡Ho, Ron!-exclamo la chica rompiendo el beso por un momento-¡Estaba preocupada!-y le beso de nuevo

Habrían seguido así de no ser por que Ginny se aclaro la garganta ruidosamente, los dos se separaron algo avergonzados pero a Dumbledore parecía no haberle importado la forma en que Ariana había saludado al pelirrojo; después de Ariana habían entrado Karen, Maura, Hermione y Eris, Hermione se fue a abrazar a Harry tan fuerte que por un momento este sintió como si se le fuera a safar la cabeza y después tan bien fue con Ron para darle un abrazo, aunque después le dio un ligero golpe en la nuca.

-¡Dijiste que ibas a ir por Ginny!-le espeto la chica-no que ibas a enfrentarte a una horda de Acromantulas

-¿Una horda entera?-pregunto Ariana anonada y también le dio un ligero golpe como el de Hermione-¡No lo vuelvas a hacer! Me vas a matar de un susto

Aunque se le paso de inmediato el enojo ya que segundos después le daba al pelirrojo otro beso apasionado, todos en la enfermería rieron divertidos. Dumbledore anuncio que se retiraba pues tenía muchas cosas que hacer. Mientras que Ariana volvía a abrazar a Ron aliviada de que estuviera bien, Karen y Maura se acercaban a Ginny para asegurarse de que estuviera cómoda en su cama. Hermione se había sentado junto a Harry.

-¡Genial!-exclamo Luna que se veía como una completa chiflada al estar vendada de esa forma-ahora soy la única que no tiene visitas... me siento como el patito feo

Hermione, Eris y Harry rieron ante el comentario y finalmente la mas pequeña de los Griffindor fue a sentarse junto a la Ravenclaw.

-¿Y bien? ¿Como te fue?-le pregunto Hermione en voz baja a Harry-¿Encontraron el Horrocrux?

-Si-respondió el joven mago dando un suspiro de alivio, por fin había terminado todo-y por suerte lo destruí... me faltan cinco

-¿Fue terrible?-pregunto temerosa la chica-los vi cuando regresaban al castillo, Ginny lucía muy confundida y tu estabas inconciente

-Fue horrible-comento Harry recordando todo lo que había sucedido en tan poco tiempo, dudaba que incluso hubieran pasado una hora en esa cámara espantosa, sin embargo en ese momento su mirada se cruzo con la de Ginny, los dos sonrieron y Harry volvió a sentir aquella tan conocida sensación de tener miles de Snitch volando en su estomago, recordó lo que le había dicho Ginny en la cámara, nunca lo dejaría y sintió que podría enfrentarse a otra situación como esa contal de escuchar de nuevo esas palabras-aunque...-murmuro el joven mago sin poder dejar de ver los hermosos ojos castaños de Ginny-de cierta forma no fue tan malo


Tanto Ron como Harry tuvieron que quedarse en observación el resto de la noche pero Ginny pudo salir en ese mismo momento acompañada por Maura y Karen. Se impresiono de la extraña forma en que parecía asimilar todo lo que había pasado, después de todo se había enfrentado a un Horrocrux, al Riddley de su mente y parecía como si aquello no fuera nada del otro mundo, su mente estaba ahora muy lejos de esos sucesos y de la platica que tenían sus dos amigas, estaban ya en el dormitorio preparándose ya para dormir, Ginny se sorprendió al no preocuparse de tener pesadillas esa madrugada. Sus dos amigas no parecieron percatarse que la chica permanecía viéndose en un espejo aferrando en su mano el collar que le había dado Alucard, ellas solo hablaban de Ariana quien había conseguido un permiso especial para poder quedarse con Ron en la enfermería.

Ginny miro de reojo a sus dos amigas y después volvió su atención al espejo. Su cabello estaba apelmazado por la mugre de la cámara en la que habían estado para destruir el Horrocrux, su negra túnica ahora rasgada por librar los obstáculos del castillo, y sin contar el olor a agua estancada eran cosas que había traído de recuerdo de su corta odisea pero lo que deseaba saber si aún tenía era solo contenido por aquella piedra roja que colgaba en su cuello.

-Tom-murmuro la pelirroja pensativamente

Desde que despertó en la enfermería había notado algo muy raro en ella, era una sensación parecida a la que se tiene cuando recuerda algo olvidado hacía mucho tiempo, un espacio de triste vacío que solo podía describirse al pensar en árboles abandonados y muertos, con un solo movimiento se quito aquel colgante entregado por el Vampiro y espero a que aquella voz maligna sonara en su mente, mas sin embargo el silencio dentro de su cabeza siguió tan imperturbable como hasta ese momento, la chica sonrió satisfecha. Tom, de alguna forma se había ido.

-¿Tu que crees, Ginny?-pregunto Karen interrumpiendo los pensamientos de la chica-¿Crees que mas admiradoras acosen a tu hermano cuando se sepa que se enfrentó a una horda de Acromantulas locas?

Ginny volteo a verlas sin comprender, había olvidado que esa era la mentira que habían decidido decir en lugar de la historia del Horrocrux.

-Olvídalo, Karen-dijo Maura sonriendo de forma cómplice-nuestra querida pelirroja estaba en otro mundo con algún chico especial para ella ¿No, Ginny?

-No se de que hablas-respondió Ginny evadiendo la pregunta con una sonrisa satisfecha-si me disculpan, creo que iré a bañarme, estoy muerta

-¡No empieces con tus evasivas, pelirroja!-exclamo Karen acercándose a la chica-vimos muy bien las miraditas que se lanzaban ustedes dos

-Me parece que paso algo entre ustedes hoy-dijo Maura tranquilamente pero en su rostro se podía ver una sonrisa traviesa-¿Qué fue?

Ginny sonrió satisfecha y volteo a ver a sus amigas, su corazón latía con fuerza cuando recordó las palabras de Harry cuando había quedado desmayada, les contaría lo que paso durante su corta travesía, al menos un poco, se quedaría con los mejores detalles para ella sola.


Ron salio la mañana siguiente tomado de la mano de Ariana, que no tenía ni un pelo en su lugar pero estaba contenta de estar con el chico pelirrojo; Harry, mientras tanto, se tuvo que quedar un poco mas por ordenes de Dumbledore. Eris se encargo de hacerle compañía en lo que Madame Pomfrey le daba de alta.

Esa mañana Eris se entretenía en contarle a Harry lo que había planeado para sus próximos entrenamientos, Harry la miro divertido ante la forma en que se expresaba con los ojos brillantes de emoción, era hora de decirle lo que planeaba para ella; había estado toda la madrugada despierto y pensado en lo que hubiera pasado de no haber podido ocurrírsele aquella forma de escapar de la cámara, lo había logrado gracias al entrenamiento de Alucard, Pralad, y Dumbledore… y de una forma extraña la imagen de la pequeña Griffindor llego a su mente, si el había sido capaz de lograr algo así le parecía inimaginable de lo que sería capaz de hacer Eris. Era por eso que había llegado a aquella decisión.

-Eris, necesito que hagas algo por mi-dijo el joven mago interrumpiendo los planes de la pequeña niña para cuando pudieran tener otra practica- ¿Crees que podrías hacerme un favor?

-¡Claro!-exclamo Eris con los ojos brillando de emoción

-Quiero que practiques todos los hechizos que sepas, absolutamente todos-dijo Harry y su expresión se volvió seria, la niña le vio confundida-creo que es hora de que tu entrenamiento se vuelva mas agresivo

-¿De que hablas, Harry?-pregunto la pequeña Eris confundida

-En cuanto salga de aquí tu y yo tendremos un duelo-informo el joven mago-si logras causarme una buena impresión te enseñare los maleficios y encantamientos mas avanzados... Todos los que quieras


HABLANDO CON EL AUTOR: Espero que este capitulo les haya gustado, en especial por que a partir de aquí ya se empieza a ver la relación amorosa de Harry con Ginny, y es aquí en donde Harry empieza a notar que esta loco por la bella pelirroja. Les agradezco mucho a todos los que se han tomado la molestia de mandarme Review, ya sean felicitándome o diciéndome lo mala que es la historia, para mi todo Review es bienvenido así que ustedes sigan escribiéndome que yo seguiré subiendo esta historia. Ya había dicho que este Fic estaba hecho para que fueran 77 capítulos pero después de haber repasado la historia decidí quitar algunas tramas secundarias, situaciones y capítulos de relleno, ahora con este capitulo en Internet HP Y EL ATAQUE DE LA SERPIENTE va a poco mas de la mitad de la historia, eso me alegra. Espero que les este gustando el transcurso que lleva este Fic y que me manden mas comentarios. El siguiente capitulo se llamara: DESICIONES.

AGIOOOOOOO