La historia es de Lalina. La traduccion es MIA
~*~J~*~
25. Caza
Era la noche de Halloween cuando llegamos a Florida. La calle estaba desierta cuando nos detuvimos. No había mocosos yendo de puerta en puerta pidiendo caramelos como mendigos. Supuse que había padres más inteligentes que prefirieron retirarse a la cama a estas horas. O al menos se habían retirado de las calles.
La luz en el dormitorio finalmente se encendió, y pude ver a dos personas a través de la ventana, pero todavía había demasiada actividad por no hablar de las luces en la parte delantera de la casa que aún estaban encendidas, por lo que no estaban del todo listo para ir a la cama. Sin embargo, la noche aún era joven, por lo que hicimos el máximo de tiempo antes de que fuera lo suficientemente seguro para hacer una aparición.
Una vez que cayó la noche, me deslicé hacia la casa y tuve la suerte de poder echar un vistazo y ver a Masen a través de una de las ventanas de la planta baja. Él era todo lo que vi, pero apostaba hasta el último centavo que tenía, que no estaba solo. Esa pequeña apuñaladora-de-muslos estaría con él. Sonriendo, me agaché y me fui hacia el coche aparcado en la calle. No lo movería hasta que fuera casi la hora de poner mi plan en acción. Para ello, tenía que esperar hasta que se hubieran ido a dormir.
Victoria ya me había hecho sexo oral, pero estábamos demasiados expuestos para coger, y yo no quería salir del vecindario. Había llegado demasiado lejos y estaba muy cerca para perderlos de vista ahora.
Miré hacia ella, tenía su asiento reclinado, con los ojos cerrados. Descansando, supuse, para recargar sus energías para las fiestas por delante. Parecía haberse recuperado de su humor depresivo. Gracias a Dios. No estaba seguro de lo que se había apoderado de ella, y no era el tipo de persona con tacto para preguntar. No es como si a mi me pasara mucho esa mierda. Eso era para débiles. Lo único que sabía era que si su trasero no me hubiese sido útil, la hubiese dejado en Chicago.
Yo no tuve descanso. Estaba demasiado excitado para eso. Quería acción. Luchar contra mi impulso de atravesar la puerta estaba tomando mucho de mí. En general, no era muy paciente, pero tendría que hacer una excepción esta vez si quería que todo saliera a mi manera.
Y lo hice.
Para mantenerme ocupado, repasé los últimos días en mi mente, repitiendo mis eventos favoritos. Empecé con la muerte de la rubia y el secuestro de la Agente Denali. A pesar de que las cosas habían empezado torcidas, al final había valido la pena.
Después de que superé mi excitación ante el Mustang y me di cuenta que tenía un mapa que me llevaría a Masen y su perra, llegué a algunas conclusiones. En primer lugar, Vic iba a tener que conducir mi coche fuera de ahí. Era una bandera roja bastante grande que estuviera estacionado casi en frente de la casa de Denali. A pesar de que estaba bastante seguro de haber hecho un buen trabajo y que podría escapar sin que nadie se diera cuenta, no necesitaba una tarjeta de visita con mi nombre que me vinculara con el asesinato de la hermana de Denali. Segundo, realmente yo ya no necesitaba a la Agente.
Debatí conmigo mismo fuertemente si debía mantenerla con vida o matarla de una vez y dejar su cuerpo en la casa para que lo encontraran junto al de su hermana. Finalmente decidí que podría ser útil y resolví dejarla viva. A pesar de que estaba muy seguro que Masen estaba en Florida y este pequeño dispositivo me llevaría directamente a él, podía estar equivocado. Y si estaba equivocado, habría perdido mi única moneda de cambio. Con la Agente en mi mano, tenía la forma de presionar a Masen a salir de su escondite. Obviamente, su complejo de héroe se azotaría contra el suelo si se enteraba que tenía a su pareja.
Ahora, ¿cómo haría para impedir que hiciera un alboroto?
Convencí a Victoria para que condujera mi coche de vuelta a nuestro lugar, y luego me fui a buscar a uno de mis amigos que se dedicaba a las drogas. Él simplemente levantó las cejas cuando le pedí una bolsa grande de GHB y algunas jeringas. Normalmente, la droga se tomaba por vía oral, pero no tenía tiempo para estar sentado tratando de que Denali se tragara el poderoso sedante. A la mierda con eso. Lo disolvería en un poco de agua destilada y adentro. Consideré brevemente la posibilidad de usar heroína, pero no quería su cerebro frito durante el tiempo que estuviera lucida. El GHB mandaría al demonio su memoria temporalmente, pero a caballo regalado no se le miran los dientes.
Afortunadamente, pude darle la primera dosis justo cuando empezó a inquietarse el maletero del coche. Comenzó a revolcarse y tratar de liberarse tan pronto como abrí la cajuela, pero la cinta adhesiva le dificultaba el trabajo y acallaba sus maldiciones. Seguro que eran maldiciones. Podía darme cuenta de la diferencia entre los insultos y los gritos, incluso bajo un pedazo de cinta adhesiva. Se sosegó abruptamente tan pronto como puse el cañón de mi pistola contra su frente.
"Hola, agente Denali... oh no, no se moleste en tratar de responder", dije con una sonrisa cordial, mientras ella me miraba. "Sólo quería darle las gracias por su regalito". Sus cejas mostraban su confusión hasta que sostuve el sistema GPS en mi mano y lo encendí. Sus ojos flamearon una décima de segundo antes de que volviera a una máscara de inmovilidad, pero eso era todo lo que necesitaba para saber a ciencia cierta que había encontrado la ubicación de Masen.
"Sé que acaba de llegar de Florida, pero espero que no le importe hacer el viaje otra vez", canturreé mientras le pasaba un dedo por la mejilla. Ella apartó la cara a mi contacto, haciéndome reír. "Lo prometo, voy a hacerlo más emocionante para usted", continué, dándole un guiño de complicidad. "Aunque, me temo que el escenario no será tan agradable esta vez." Con eso, llevé la aguja a la parte superior de su muslo y oprimí el émbolo. Un fuerte y agudo grito salió debajo de la cinta mientras intentaba voltear su cabeza para ver lo que había hecho. Retiré la jeringa y se la mostré, observando cómo sus ojos se abrían de par en par.
"Sólo un sedante", le aseguré. "Tome una siesta, agente Denali. Esto va a ser un largo viaje. Necesitará su energía".
Con una última sonrisa, cerré la cajuela y escuché los sordos gritos y golpes a medias que venían desde dentro. Poco a poco, la lucha se fue desvaneciendo hasta que cesó. Después de esperar unos minutos más, me metí en el coche y me fui a casa para recoger a Victoria.
El plan había sido salir esa misma noche de Chicago, luego quedarnos en algún motel barato unas horas antes de continuar el viaje. Nos detuvimos luego de unas dos horas, y nos quedamos en un lugar de mala muerte en las afueras de Lafayette, Indiana. Era tarde, y el lugar estaba bastante desierto como para preocuparme porque alguien me viera sacar a Denali de la cajuela y entrar en la habitación. No estaba seguro de lo poderosa que era el GHB, y lo último que necesitaba era que hiciera un escándalo y llamara la atención de un montón de desconocidos.
Mientras ella estaba en el suelo, comprobé sus amarres para asegurarme de que estaban seguros. Todo se veía bien. Estaba desconectada todavía, así que me imaginé que podríamos dormir un poco y si se despertaba, podría tener un poco de diversión, dependiendo de mi estado de ánimo.
"Vas a dejarla aquí?", preguntó Victoria, burlándose de la protuberancia en el piso del motel.
"Claro, ¿por qué no?", respondí, encogiéndome de hombros y comenzando a sacarme la ropa.
"Bueno, ¿y si ella se suelta y nos corta la garganta durante el sueño?" Se volvió a mirarme mientras hablaba, levantando la voz casi hasta el punto de la histeria.
"Ella va a estar fuera por un rato, Vic. Además, ¿cómo es que se va a soltar?
"No la quiero en nuestra habitación, Jamie!"
"Mierda! Muy bien, voy a moverla. Puto Jesús Cristo."
Gruñendo, levante el peso muerto de Denali y lo arrastré hacia el baño, arrojándolo cerca de la tina. Mientras estaba allí, aproveche de orinar y luego regresé a la sala principal. Victoria entró detrás de mí, sólo para volverse sobre sus talones y perseguirme.
"¡Qué diablos! Sólo la pusiste allí? Entonces, tengo que orinar delante de ella ahora?"
"¿Qué demonios quieres de mí!" Le grité. "Ella está desmayada! Hace tus malditas necesidades y dejar de joder!"
"¿Por qué no la pusiste en la bañera?"
"Vic, estoy dolorido y cansado. Si tú quieres levantar a esa perra y ponerla en la bañera, me importa una mierda. Yo me voy a la cama."
Tal como esperaba, se fue dramáticamente, y la oí tirar de la cadena poco después. Yo no había mentido acerca de cómo me sentía. Las hermanas me habían dado bastante trabajo antes de doblegarlas. Mis costillas estaban magulladas por el bate de béisbol, mi nariz estaba hinchada y sensible donde la rubia me había golpeado con su cabeza, y tenía varios raspones y golpes por la lucha sobre el asfalto. Por el momento, sólo quería acostarme y tratar de dormir.
Victoria se unió a mí pronto, deslizando su cuerpo desnudo detrás del mío. Afortunadamente, no intentó nada. Creo que ella supuso que no estaba de humor para joder esta noche. No me tomó mucho tiempo quedarme dormido.
No sabía muy bien qué hora era, sólo que aún estaba oscuro cuando oí un leve tintineo. Cuando lo oí de nuevo, me senté rápidamente y localicé el sonido. Venía desde el baño. Estaba abriendo la puerta cuando el sonido sonó por tercera vez. Cuando encendí la luz, vi a la Agente Denali retorciéndose en el suelo del cuarto de baño, tratando de meter su mano en el bolsillo trasero de su pantalón, donde su teléfono celular estaba sonando. Ella había logrado lamer la cinta alrededor de los bordes de su boca, soltando un extremo, por lo que caía en un colgajo a un lado de su rostro.
Cuando me vio, se puso de rodillas y me dio una patada a las piernas, tratando de hacerme perder el equilibrio. Me agarré en el borde de la pileta para no caer al suelo y salté junto a sus piernas atadas. Ella había logrado sacar el celular de su bolsillo y estaba escarbando frenéticamente en las teclas tratando de encontrar el botón que conectara la llamada. Moviendo su cara por el piso, trató de soltar más la cinta y había comenzado a gritar en caso de que hubiese podido contestar correctamente.
"Perra escurridiza!" Grité mientras levantaba mi pie y lo estrellaba contra su intestino, liquidándola. Que pruebe gritar ahora. Ella aferró el teléfono enérgicamente, incluso mientras luchaba y trataba de tomar aire. Sonó una última vez y luego se calló.
Inclinándome, saque el teléfono fuera de su alcance. En cuanto vi la pantalla, noté que había un mensaje de una llamada perdida. Al pulsar el pequeño botón que mostraba la última llamada, apareció el nombre de Loverboy en la pantalla.
"Loverboy, ¿eh? Tiene un novio, agente Denali?
"Púdrete", jadeó en el piso, todavía tomando fuertes respiraciones mientras trataba que su diafragma funcionara de nuevo.
"¿Hay alguien que va a notar tu ausencia?" Le pregunté, mirándola amenazadoramente. Ella miró hacia atrás, apretando sus labios en una línea. Me agaché y cogí un puñado de su cabello. "Respóndeme!" Grité, sacudiendo su cabeza adelante y atrás.
Además de un pequeño grito de asombro, no obtuve nada de ella. En mi mano, su teléfono dio un pitido, y cuando miré, había un sobre parpadeando en la pantalla con una notificación de que había recibido un mensaje. Usando mi dedo pulgar, apreté el botón para recuperarlo y maldije cuando una voz femenina me pidió mi contraseña. Maldita tecnología. Realmente la odio a veces.
"¿Cuál es la contraseña?" Pregunté, mirando el teléfono, el pulgar listo para digitar. Cuando no respondió, la miré de vuelta. "¿Qué? No puede hablar? A ver, deja que te ayude." Agarré el extremo de la cinta adhesiva y rasgué el resto del camino de su boca. Las facciones de Denali se arrugaron y tomó una profunda respiración. "Pregunté ¿cuál es tu contraseña."
"Uno, dos, tres, cuatro."
"Qué original!", le respondí y luego apreté los números.
"Lo siento, esa contraseña es incorrecta. Por favor, inténtelo de nuevo."
"No estoy jugando", le gruñí. "La verdadera!"
"Seis, seis, seis".
Mirándola con atención, presioné el número seis tres veces.
"Lo siento, esa contraseña es incorrecta. Por favor, inténtelo de nuevo."
"Maldita sea!" Grité, agarrándola por la cabeza otra vez y dándole una fuerte sacudida. "Me vas a dar tu contraseña, o terminarás sangrando en este suelo!"
"Está bien", dijo rápidamente. "Es mi cumpleaños. Noviembre doce"
"Eso está mejor", mascullé mientras marcaba los tres unos y un dos.
"Lo siento, esa contraseña es incorrecta. Has superado el número de veces para introducir el código correcto. Este teléfono ahora será bloqueado por razones de seguridad".
"¡Mierda!" Grité frustrado, lanzando el teléfono a través de la puerta hasta la otra habitación. Agarré a Denali por el pelo y le di un puñetazo en la cara. "¿Te crees muy lista, ¿verdad?"
Sorprendentemente, la mujer se rió y escupió un goterón de sangre sobre el piso. "Posiblemente termines matándome ahora, hijo de puta. No obtendrás nada de mí."
"Ah, sí?" Le pregunté, levantando su cabeza tirándola del pelo. "Vamos a ver eso."
Intenté levantarla del suelo, sólo para descubrir que estaba cojeando a propósito para hacérmelo mas difícil. Empecé a maldecir mientras luchaba bajo su peso muerto. Ella era delgada, pero alta, así que entre eso y el hecho de que sus pies y manos estaban atadas, era difícil de maniobrar para salir de ese pequeño cuarto de baño. Gruñendo y con esfuerzo, me las arreglé para empujarla hacia fuera, quedándome junto a la puerta, apoyado en mis rodillas, tratando de recuperar el aliento.
Victoria se había puesto una camisa y estaba sentada en la cama sosteniendo el teléfono de la agente.
"No jodas con eso", le dije. "Está bloqueado"
"Sólo por una hora", dijo Victoria, mirándome. "Solía tener uno como este. Sólo se bloquea temporalmente. Lo tendrás de vuelta después de eso".
Denali cerró los ojos y volvió la cara hacia el piso.
"Una hora, ¿eh?" Respondí especulativamente. "Eso es una gran cantidad de tiempo para obtener la contraseña de alguien."
La siguiente hora no dio resultado alguno. Fiel a su palabra, la agente permaneció en silencio. Así que, cuando el teléfono se desbloqueo una hora más tarde, tal como dijo Victoria, yo todavía no tenía la contraseña.
"Sólo ríndete", jadeó Denali. "No te estoy... diciendo una maldita... palabra..."
En un arranque de furia, fui a atacar a la mujer, sólo para ser detenido por Victoria que me agarró del brazo y me sostuvo por lo que no pude golpear a Denali.
"¿Qué estás haciendo!" me gritó. "¿Quieres matar a esa puta? Eso es lo que quieres!"
Me volví para mirar a Victoria, aturdido. Ella tenía razón. La agente había estado deliberadamente molestándome para hacerme perder los estribos y había caído demasiadas veces. Ella no era tonta. Sabía que en esta situación era como si estuviera muerta, y era mejor de esa manera antes que traicionar a su pareja. Ahora sabía que había estado diciendo la verdad. Ella no hablaría.
¿O iba a hacerlo?
Mi maleta estaba tirada en la esquina, y me acerque a ella, sacando mis instrumentos. La agente me miraba con recelo, mientras preparaba una jeringa con mucho cuidado. Me acerqué y me senté en el borde de la cama junto a la silla a la que estaba atada. Sus ojos estaban entrenados en mí, su boca formando una línea dura, sombría.
"¿Cuánto sabe acerca del GHB Agente Denali?" Le pregunté haciendo conversación.
"Basta".
"¿Sabía que, si se administra en una dosis lo suficientemente pequeña funciona de manera similar al alcohol? Relajando, liberando las inhibiciones..." Dejé la frase sin terminar, todo el tiempo girando la jeringa, dejando que la luz la atravesara. "Ahora, desgraciadamente, sé que lo mejor sería tratar de forzar esto a través de su garganta. Sería mucho mejor si pudiera hacerlo a través de una vena - más rápido, realmente - pero de esta manera tendrá que ser, incluso si es necesario esperar un poco más", dije con tristeza. "No soy un tipo muy paciente."
Sin esperar más, llevé la aguja al muslo de Denali. Ella simplemente gruñó de dolor una vez mientras empujaba el émbolo, liberando el líquido en el músculo de su muslo. La dosis tomó cerca de media hora para hacer efecto ya que fue menor que la anterior, porque no quería que la agente se borrara por completo. Sólo quería que sintiera los efectos eufóricos de la droga, el cual era su uso común en las calles.
Después de que la droga surtió efecto, no nos tomó mucho tiempo obtener la información de la Agente de Denali. Ella opuso una buena resistencia, pero finalmente las drogas hicieron su trabajo, y nos dio la contraseña de su teléfono. Victoria recuperó el correo de voz, digitando el código y escuchó el mensaje, ampliando los ojos y haciendo una mueca con la boca.
"Mierda! Él sabe quién soy!"
"¿Qué?" Le pregunté antes de agarrar el teléfono y rebobinar el mensaje. La voz de Masen llegó a través de él, y sentí mi ira reaccionar. Yo no había oído esa arrogante voz desde hace mucho tiempo, y el oírla ahora me hacía hervir la sangre. Tuve que esforzarme por calmarme, rebobinar y escuchar el mensaje de nuevo. Sabía el primer nombre de Victoria y sus vínculos con los Romaní, pero parecía ser todo. "Está bien", le dije a Victoria antes de terminar la llamada.
"¿Qué quiere decir con que está bien!"
"Dije, está bien. Dejó un mensaje para ella", le dije, señalando con la cabeza hacia la agente drogada "y la tenemos para que no vaya a decirle a nadie... está bien."
"Entonces, ¿qué cree s que va a pasar cuando no reciba respuesta de ella? Huh? Va a llamar a alguien más!"
"Relájate..." Dije en voz baja y tranquilizadora. "Hay más de una forma para que ella se ponga en contacto con Masen." Cuando Victoria me miró sin comprender, le señalé el teléfono y levanté las cejas. "¿Has oído hablar de los mensajes de texto?"
"Ohhh...", dijo, y miró el teléfono en su mano.
"Sólo escríbele un mensaje y hazle saber que recibió su mensaje"
"De acuerdo"
"Ah, y llámalo Loverboy... ese es su apodo para él."
"Lo tengo".
Una vez hecho esto, inyecté a la agente con otra media dosis así se desmayaría y no sería una molestia. Después, Victoria y yo nos fuimos a dormir un par de horas. Ella había apagado el teléfono de la agente, de modo que cuando nos levantamos al día siguiente, nos encontramos con otro mensaje de Masen. Bajo mi instrucción, le envió una respuesta de vuelta con su nombre completo. Eso debería tranquilizar al maldito, y ahora supondría que nos tenía casi atrapados. Si calculaba bien el tiempo, él no sospecharía nada hasta que la Agente Denali apareciera en su puerta para la celebración.
Al día siguiente viajamos hasta Atlanta donde nos quedamos durante la noche. Tuvimos noticias de Masen una vez más, pidiendo actualizaciones y le enviamos un mensaje vago a cambio. Mientras esto no nos delatara y supiera que habíamos capturado a Denali – lo último que quería era que tratara de confirmar la información con alguien de la Oficina - esa era la impresión que yo quería conseguir.
En Halloween, nos dirigimos desde Atlanta a Fort Lauderdale y obtuve un cuarto de motel en las afueras de la ciudad no muy lejos de nuestro destino. Yo había medicado nuevamente a la Agente justo antes de llegar y basado en la reacción de las veces anteriores, ella estaría noqueada por lo menos durante tres horas más. Para entonces, estaríamos en el escondite de Masen para ejecutar el resto de mi plan.
Y ahí es donde nos encontrábamos ahora.
Todas las luces finalmente se apagaron, y envié mi último mensaje de texto.
Hey Loverboy,
Tengo una sorpresa
para ti!
Esperamos una hora antes de conducir el auto hasta la casa y estacionarlo en la calle a la vista de la gran ventana en la parte delantera de la casa. No hubo ningún movimiento en la ventana y no se encendió ninguna luz. Esperé un poco más por si acaso. Una vez que había transcurrido algún tiempo, abrí la cajuela y arrastré a Denalí fuera de ella. La cargué por encima de mi hombro y la llevé silenciosamente hasta el porche. Cuando llegué allí, la puse de pie y apoyé su frente en la mirilla, usando su cuerpo para ocultar el mío. Cuando Masen mirara, todo lo que vería sería a su compañera.
Asentí con la cabeza a Victoria, y ella levantó la mano y tocó con delicadeza, como sólo una mujer puede hacerlo y dio un paso atrás en las sombras.
Truco o trato, hijo de puta?, me dije a mí mismo mientras sonreía y esperaba a que abriera la puerta. Este iba a ser el mejor Halloween de todos.
N/T: Pucha que las quiero! Son las 2 de la mañana y tengo que madrugar para trabajar en un turno de 24 horas, hasta el domingo! Pero no podía dejarlas a medias. Tenia este cap a medio camino y no pude resistirme a terminarlo y mandarselos. Espero que lo hayan disfrutado.
Si o si en el siguiente cap viene el encuentro entre Edward y James, a ver que pasa! Yo no tengo ni idea tampoco, pero necesito dormir, asi que no traduciré mas por hoy.
Sorry si se me pasaron algunos detalles gramaticales, pero no lo revisé minuciosamente.
Intentare con todas mis fuerzas alcanzar a terminar el prox para el miercoles, pero ya ven, salgo el domingo del turno y entro de nuevo el lunes, asi que no tendre mucho tiempo, en fin... vere como le hago =P
Ahhhh... Les cuento que la autora ya va en el cap 30 y dijo que le faltaban 2 caps más el epilogo, asi que el final se acerca!
Yap, un beso para todas, son hermosas por dejarme sus comentarios, alertas, favoritos o solo seguir silenciosamente esta historia.
CaroB
