Atravesando Dimensiones

Opening: Vuela Alto de mago de oz

Capitulo 25: Elegir un bando

(Punto de vista de Galax)

Me encontraba recostado en lo que por así decirlo era mi cama, dado que estaba hecha de hojas de algunas plantas negras que había cerca, por no mencionar que mi almohada era una piedra con forma de una almohada, es obvio que no fue una de mis mejores noches, pero al menos no la pase peor porque podría haber llovido y no lo hizo lo que agradezco enormemente. Aunque pensar esto no cambiara para nada mi situación actual, he perdido a mis amigos… bueno no sé si Nahla se quiere considerar como mi amiga, pero con tantas cosas que hemos pasado los tres juntos, yo supongo que ya debe de haberme aceptado o eso creo, como sea, ese no es el punto, el punto es que ya no los volveré a ver.

-Ojala hubiera una forma de que pudiera estar con ellos otra vez, dije mirando el amanecer desde la cama hecha de hojas negras que estaba en los bordes de la ciudad en las raíces de un árbol con hojas amarillas casi negras.

Este es realmente raro la verdad, la mayor parte de las casas parecen estar hechas de barro, lo que realmente es triste a decir verdad ya que de por si el lugar estaba por así decirlo… Negro. Porque por todo lo que hemos visto en mí huida de la cueva hasta este árbol, la mayor parte de todas las cosas incluyendo las tierras y los arboles parecen tener tonos oscuros hasta el punto de casi llegar a negro, lo cual a mi parecer era bastante extraño por no mencionar la fruta que hay en estos árboles, que son de color negro con puntos rojos.

-Aunque ahora que lo pienso no he comido nada desde que me acosté en este intento de cama, dije mirando aquella fruta, así que abrí mis alas y tome la fruta extraña entre mis manos.

De primera mano, esta fruta tiene la forma de una manzana aunque obviamente los colores no, ahora solo queda saber su sabor el cual espero que no me mate, aunque dado mi situación… En fin, *Mordisco*, debo decir que sabe bastante bien, aunque he de mencionar que no es el sabor de una manzana, ya que parece que su sabor va más por algo agrio y dulce a la vez lo que me encanta *Mordisco*…*Tragar*.

-*Suspiro*, bueno esto deberá alimentarme durante un rato, así que por ahora he de buscar un poco de información en el lugar, lo que no es nada fácil viendo como son los seres de aquí, dije mirando desde aquel a los habitantes que empezaban a salir de sus casas.

Bueno, supongo que hay que comenzar por algo, así que simplemente caminare por las calles y hare unas preguntas a los habitantes que me quieran responder.

(Tercera persona)

Galax salió desde atrás del árbol y se encamino hacia el pueblo a paso lento y sin llamar mucho la atención, pero no sirvió de mucho dado que las personas que lo veían se quedaban mirándolo por mucho rato, cosa que lo incomodaba mucho pero siguió adelante y trato de iniciar una conversación con un hombre que estaba levantando algunas cajas y poniéndolas encima de un mostrador.

-He disculpe señor, tiene tiempo para una pregunta, dijo Galax tocándole el hombro al hombre quien se voltio y miro raro a Galax.

-Por supuesto, pero tú no eres de por aquí, ¿Cierto?, pregunto el hombre con ciertas dudas en su rostro.

-Cierto, no soy de por aquí, ya que por accidente termine aquí, y quisiera ver si me permite unos minutos de su tiempo para responder unas cuantas preguntas con referencia a este lugar, dijo Galax con cortesía al hombre.

-Puedo responder a dos tus preguntas, pero a cambio tu me tendrás que responder a dos de mis preguntas, de acuerdo, pregunto el hombro, recibiendo un asentir por parte de Galax.-Bien, pues comienza, dijo el hombro dándole rienda suelta a Galax para preguntar lo que quisiese.

-Ah… ¿Por qué todo este lugar tiene unos colores tan sombríos?, pregunto Galax mirando hacia las casas las calles, incluso a los ciudadanos que andaban por ahí, ya sea, tratando de escuchar la conversación de Galax o haciendo otras cosas.

-Pues esto es normal para cualquiera que viva aquí en el reino de las sombras, respondió el hombre dejando a Galax un poco desconcertado.

-Reino de las sombras, bueno eso es nombrecito algo extraño para llamar a un reino, ¿Y por qué lo llaman así?, pregunto Galax soltando su última pregunta.

-Se ve que no sabes mucho verdad…*Suspiro*, mira este lugar es una pequeña parte del reino de las sombras, el cual ocupa actualmente 2/5 parte del planeta completo, mientras que la parte restante es del reino Sacro, respondió el hombre con un pequeño resumen y con cierto rencor al hablar del reino Sacro.

-El reino de la Oscuridad y el reino Sacro, dijo Galax en voz baja analizando la información.

-Ahora que te he respondido, tu deberás responderme a mi, ¿Quién eres? Y ¿De dónde vienes?, pregunto aquel hombro al frente de la cara de Galax, haciendo que viese de cerca sus ojos iluminados en energía negra.

-Pues yo me llamo Galax y vengo de Alphair, aunque supongo que nunca abras oído de ella o si, respondió Galax levantando la mano en modo de saludo.

-No pues nunca he oído de ella, pero lo que quiero saber de verdad es porque tus ojos no son como los nuestros, pregunto el hombre apuntando a sus ojos iluminados en energía negra.

-Mis son normales de donde vengo, y no voy a responder más, dijo Galax yéndose por la calle hacia otro lado.

La conversación de Galax lo dejo extrañado, no porque tuviera a muchos otros mirándolo desde lejos, sino porque aquel hombre hablo de una forma un poco más agresiva en sus últimas palabras, aunque también pensaba que por alguna razón los del reino de la oscuridad y los del reino sacro no tenían buenas comunicación, ya que su tono cambio cuando hablo de ellos.

-En fin, será mejor que averigüe un poco más de información con respecto a este mundo, aunque considerando que la mayoría me ve como un bicho raro, dijo Galax mirando discretamente por encima de su hombro a varias personas que estaban detrás de él siguiéndolo.

En ese momento Galax escucho un grito o más un chillido agudo, aunque este no era de malestar o de peligro sino más bien de cómo cuando encuentras lo que has perdido hace como un mes. Aquel grito vino de una chica que estaba encima de loma que había en el centro del pueblo, cosa que sorprendió a Galax ya que no estaba pensando en pasar cerca de aquella loma, pero por alguna razón termino cerca de ahí. La chica bajo la loma con rapidez y se acerco a Galax con una mirada no muy feliz al parecer.

-¿Por qué huiste?, pregunto la chica con una cara enojada.

-He… ¿Y quién eres tú?, respondió Galax con otra pregunta.

-Soy la que te cuido durante la noche en que caíste del cielo arriba de mí, dijo la chica agarrando la oreja de Galax y llevándoselo hacia una dirección en concreto.

-Ay, ay, oye pero a donde me llevas, dijo Galax tratando de soltarse del agarre de la chica, pero este realmente fuerte.

-Vamos a la casa de mi abuelo, él quería hablar contigo cuando despertaras, dijo la chica halando a Galax.

Galax simplemente dejo de lucha y la siguió sin rechistar, pero no dejaba de estar en alerta por si cualquier cosa pasaba, ya que todavía no confiaba en las personas de ese lugar aunque todo pareciese tan apacible a primera vista. La chica llevo a Galax hacia una casa que estaba bastante cerca de la loma en el centro del pueblo, esta casa parecía ser muchísimo más grande que las demás del pueblo, pero esta al igual que las otras estaba hecha de barro color negro, aunque esta tenía una especie de tejado de color rojo con amarillo. La chica abrió la puerta de dicha casa y entro junto con Galax que ya iba caminando, al entrar Galax pudo ver que las habitaciones tenían un color marrón claro en las paredes, y de que casi todos sus muebles eran del mismo color exceptuando las armas punzocortantes que tenían exhibidas en una pared en particular.

-Espera aquí un segundo, dijo la chica para caminar hacia un pasillo donde había una escalera que subía hacia el segundo piso de la casa.

-Al menos podrías decirme tu nombre ¿no?, el mío es Galax, dijo Galax mirando a la chica.

-Mi nombre es Mía, respondió la chica llamada Mía entrando en el pasillo y subiendo las escaleras, dejando a Galax solo en la sala de estar.

-Supongo que las demás casas se verán como estas por dentro, pero cada quien con sus propios toques decorativos, dijo Galax mirando la bajilla hecha de vidrio de color blanco.

Galax empezó mirando las paredes y a tocarlas, para darse cuenta de que estas eran bastante solidas y que seguramente podían aguantar muchas ataques, además de las paredes miro bien las pared donde se estaban exhibiendo las armas punzocortantes, las cuales tenían unos diseños un poco peculiares al igual que algunas le eran conocidas o familiares: Katana, mandoble, sable, lanza, entre otros tipos de armas extrañas como una guadaña que tenía una media luna en el otro extremo, una lanza común con el otro extremo con lo que parecía ser seis cilindros pegados a la lanza, entre algunas más.

-Te gusta mi colección de armas muchacho, pregunto una voz detrás de Galax, haciendo que diese un sobresalto y se echase hacia atrás.

-Ay que susto…, dijo Galax recuperándose del susto.-Lo siento, es que estaba un poco embobado mirando las distintas armas que tiene aquí, dijo Galax apuntando la pared de armas detrás de él.

-Muchas de esas armas las gane en batallas, otras me las regalaron, mientras que unas pocas simplemente son recuerdos de grandes amigos míos que dieron su vidas, dijo un hombre viejo con una larga barba y con un bastón en una mano para sostenerse.

-Galax te presento a mi abuelo, abuelo el es Galax el muchacho que cayó encima mío, dijo Mía con un poco de furia en su voz, cosa que no me agradaba mucho.

-Bueno Galax, eres algo extraño nunca había visto a alguien que tuviera los ojos como los tienes tú, dijo el viejo acercándose para mirar más de cerca los ojos de Galax.

-En serio, pues para mí son lo más normal del mundo, dijo Galax rascándose la cabeza.

-Mejor sentémonos en los muebles y hablemos un poco, necesito saber quién eres y dónde vienes, ya que soy el responsable de este pueblo, dijo el viejo sentándose en una silla acolchonada especial para él.

-Ustedes es el rey de este lugar, pregunto Galax un poco a lo estúpido.

-Rey no es la palabra correcta para definirme muchacho, creo que protector seria un poco más acertado, aunque actualmente no hay mucho de qué preocuparse por ahora, dijo el viejo haciendo un movimiento con sus manos para que se sentara en la silla que había al frente de él.

Galax asintió y sentó en la silla que le habían indicado, mientras que Mía se iba hacia otro lugar de la casa a hacer quien sabe que.

-Así que, usted protege este pueblo ¿no es así?, pregunto Galax con una dudas en su mente.

-Podría decirse que sí, pero mis labores con el pueblo son más que eso, mis labores van para ayudar a quien me lo pide, ser el juez en la repartición de cosas o en otros casos resolver conflictos, respondió el viejo con rascándose la barba.-¡OH!, es cierto, que descortés de mi parte, mi nombre Bolren, mucho gusto, dijo el viejo Bolren extendiendo su mano para amistoso apretón de manos que Galax acepto.

-Señor Bolren, no vine a este lugar porque fuese mi decisión, pero supongo que Mía le habrá contado que aparecí de la nada, ¿no?, dijo Galax juntando sus manos.

-Sí, ella me conto, pero mi preguntaría de donde vendrías, porque estoy seguro que no apareciste desde el cielo, porque sino la caída hubiera sido mucho peor para Mía, además de que ella estabas muy atenta en ese momento según me dijo, explico Bolren mirando a Galax.

-Le responderé como fue que aparecí de la nada, pero antes quisiera preguntar algo que tal vez no le guste, o eso, dijo Galax para tomar un poco de aire.-Usted ha visto a dos personas, una chica y un chico que también tenga unos ojos como los míos, pregunto Galax para ver si habían visto a Nahla y a Alekin.

-La verdad es que no, y si lo hubiera causarían un poco de escándalo, al final los buscaría para hablar con ellos justo como lo hago contigo, dijo Bolren acamándose mejor el mueble.

-Oh ya veo, bueno ya que no se si podrá volver a mi hogar, supongo que no estaría mal contarle mi historia y la de mis amigos, dijo Galax para empezar a contarle a Bolren acerca de su mundo y sus viajes.

(Con Nahla y Alekin-Algunos días luego de su llegada)

Ambos se encontraba sentados comiendo lo que parecía ser un espagueti de color verde, el cual al parecer sabían bastante bien dado que ambos tenían unas alegres sonrisas en sus rostros.

-Este plato sabe increíble, no pensé que algo como esto supiera tan bien, y más si tuviera un color como este, dijo Nahla tomando otro bocado del espagueti.

-Estoy de acuerdo, y lo único que hicimos fue salvar a ese hombre de unos ladrones, dijo Alekin terminando lo que queda en su plato.

-Por cierto Alekin, sabes que tendremos que conseguir algún trabajo en esta ciudad, sino al final nos moriremos de hambre y hasta ahora simplemente hemos tenido suerte, de que haya gente que nos haya dado comida, dijo Nahla terminando la comida de su plato.

-Lo sé, pero tu idea de uniros a las filas de conquista no me gusta para nada, prefiero que trabajemos en otra cosa si se puede, dijo Alekin dejando su plato a un lado.

-Pues yo ya me decidí, yo quiero a ayudar a derrotar a todos esos seres que son del reino de la oscuridad, ya que según he odio por parte de los ciudadanos que he preguntado, ellos son seres salvajes que simplemente les gusta combatir, dijo Nahla con cierta furia en sus palabras.

-Eso lo sé, pero tampoco es como si los hayamos visto, así que no puedo sacar esas ideas de la nada, puede que simplemente la gente de aquí odia a los de ese reino y siempre andan diciendo cosas como esa, dijo Alekin un poco preocupado.

-Si no me quieres seguir esta bien, pero no que me quedare aquí, yo iré a pelear ya que al fin y al cabo es lo mejor que sé hacer, dijo Nahla alejándose de Alekin.

-No espera… iré contigo, pero no voy a matar a nadie a menos que se lo merezca, incluso si el capitán o cualquiera que me pida que lo haga, no lo hare, de acuerdo, dijo Alekin decidido también.

-Haz lo que quieras, pero no te ayudare si después te quieren expulsar, dijo Nahla caminando hacia una ciudad completamente blanca siendo seguida por Alekin.

Los dos chicos empezaron a caminar por la gran ciudad en la que estaban, la cual a primera vista tenía unos tonos brillantes a donde sea que pudieses ver, ya que gran parte de los edificios y casas eran de color blanco que iluminados por el sol hacía que todo se viera brilloso. Estos mientras caminaban miraban las distintas tiendas que había por el lugar, ya sea que vendieran comida o ropa estas tenían a varios clientes entrando y saliendo sin parar, y algo que sorprendió mucho a nuestros dos viajeros la primera vez es que las personas de la ciudad tenían unos ojos de los que surgía una energía blanca, por otra parte, algo por mencionar de la magnífica ciudad era que tenia ríos que circulaban por muchas partes de la misma dándole un toque precioso. Los dos chicos siguieron caminando hasta llegar a las afueras de la ciudad, donde a lo lejos se podía ver una reja de metal amarillo que cubría una gran parte de dicha zona. Nahla siguió caminando sin titubear hacia la reja amarilla para luego dirigirse hacia la entrada que estaba más hacia la derecha, en la cual se encontraban unos cuatro guardias protegiéndola.

-Disculpe señor, ¿En donde uno se puede alistar para entrar en las filas del Ejército de Conquista?, pregunto Nahla a uno de los guardias.

-En verdad piensan que tienen lo que se necesita para entrar en las filas del Ejército de Conquista, respondió el hombre de forma irónica a Nahla.

-Sí, así que dígannos donde podemos alistarnos, dijo Nahla estando un poco más cabreada.

-Pues bien, ¡Malcom!, dijo el hombre llamando al segundo guardia que estaba en el lado de la derecha.-Llévalos a donde están realizando las pruebas de los reclutas, ordeno el guardia a Malcom haciendo que este asintiera.

-Por favor síganme, dijo Malcom abriendo la puerta para que los dos chicos entraran con él hacia dentro de la base.

Estando ya dentro de la base los chicos vieron que dentro de la reja gran parte de las cosas tenían unos diferentes tonos de verdes además de blanco, en un sitio en específico se encontraba una gran cantidad de soldados haciendo unos ejercicios de entrenamiento, mientras tenían puestos unos trajes de color verde claro con blanco. A lo lejos se podían ver la tiendas de acampar al igual que otras tiendas de gran tamaño las cual al parecer eran donde dormían los lideres. El chico llamado Malcom los guio hacia una de aquellas tiendas de gran tamaño, pero antes de hacer que entraran en dicha tienda este les dijo que esperan afuera durante unos segundos para que el pudiera avisarle a su capitán, así los chicos esperaron fuera durante 5 minutos esperando noticias del soldado Malcom, el cual al cabo de esos cinco minutos salió de la tienda.

-El capitán dice que si quieren entrar en las filas del Ejército de Conquista, tendrán que mostrarle lo que saben hacer en una batalla, la cual se ejecutara en el espacio número 20, así que síganme, dijo Malcom empezando a caminar hacia otra dirección.

Esta vez Malcom los llevo hasta un sitio donde parecía que los diferentes soldados estaban luchando entre sí para probar su fuerza, ya que peleaban con sus propias o sea sin armas de filo, cada combatiente se daba de golpes el uno contra el otro hasta que uno de los dos cayó al piso en K.O.

-Miren, aquí es donde cada uno peleara contra su oponente, dijo Malcom mostrando el ring donde pelearían, el cual tenía una cubierta de goma de color blanco, aunque en algunas partes se podían ver algunas manchas de color rojo.

De pronto los soldados pararon todas sus actividades y se pusieron en posición de saludo militar, y la razón era que el general de dicho ejército estaba caminando hacia el sitio de los rings. El general camino lentamente hacia el lugar y se subió encima del ring numero 20 quitándose su chaqueta militar, para luego mirar a Nahla y Alekin con una mirada retadora.

-Bien, ustedes son los que quieren entrar en mi ejercito no es así, pues bien, entonces tendrán que mostrarme de que están hechos, y no se preocupen pueden entrar ambos al ring a luchar contra mi solo, dijo el general estando muy confiado.

-No estoy muy seguro de que sea…, decía Alekin hasta que fue silenciado por Nahla.

-Déjalo así, a fin de cuentas es lo mismo, dijo Nahla subiendo al ring junto con Alekin.

Lapso de tiempo-Noche

Nahla y Alekin se encontraban sentados en una mesa como de cafetería comiendo cada uno una ensalada de vegetales de colores amarillos y verdes y rojos, mientras que tenían de beber un jugo de color rojizo. Ambos comían con normalidad su comida, al mismo tiempo en otras mesas cercanas a la de ellos se encontraban muchos soldados comiendo también, solo que estos se encontraban hablando sobre lo que había pasado en la tarde del mismo día.

-Has oído lo que paso en la tarde, decía una soldado.

-¿Qué, que ha pasado?, pregunto otro soldado.

-Hoy en la tarde reclutar a dos soldados más, dijo la soldado.

-Y que hay de nuevo en eso, hemos estado teniendo uno o dos soldados nuevos cada día, dijo el soldado sin interés.

-Eso sería normal, si no fuera que estos le dieran una paliza al General, dijo la soldado haciendo que el otro soldado escupiera su comida, mientras que la soldado apuntaba a la mesa donde estaban Alekin y Nahla.

Mientras que Nahla y Alekin simplemente terminaban de comer y se levantaban de sus asientos y botaban las platos plásticos en los que comieron, pero antes de que pudieran irse del sitio una trompeta hizo que se detuvieran en seco y mirasen hacia el frente, en donde un soldado de alto rango se colocaba encima de un silla y abría lo que parecía ser un pergamino.

-Soldados, hemos recibido un telegrama de parte de los altos mandos, estos dicen que es hora de comenzar la conquista, así que nos abriremos paso hacia las fronteras del Reino de la Oscuridad, grito el soldado de alto rango en voz alta, haciendo que los demás soldados que comían también gritaran en bullicio.

-Parece que esto se va a poner muy feo dentro de poco tiempo, dijo Alekin sabiendo que pronto se meterían en una guerra que no les concernía, pero dado su caso actual eso no importaba mucho.

-No importa, a fin de cuentas sabíamos que esto iba a pasar tarde o temprano, así que mejor vete preparando para las batallas que vienen, dijo Nahla yéndose hacia la tienda de ella y Alekin.

-*Suspiro*, espero que la estés pasando mejor que yo Galax, dijo Alekin dándole una mirada al cielo, para luego irse detrás de Nahla.

Continuara…

Muy bien chicos, aquí termina este capítulo de la historia, he de informarles que dentro de dos capítulos se acaba esta temporada, así que estén atentos al final.