-¿Crees que tomaré una decisión como esa? –Preguntó viéndola a los ojos –la respuesta es un "no" a ambas opciones, te quedas y me aseguraré de que no puedas huir de ésta.
-Sonic, no hagas esto… tengo un mal presentimiento… no vayas –imploró la pelirrosa con lágrimas recorriéndole los ojos, pero Sonic no se doblegó… hasta que sintió cómo una lágrima le caía en la mano.
-Bien… para que veas que voy a estar excelentemente bien, dejaré que vengas conmigo –respondió Sonic a regañadientes, pues le torturaba tener que exponer a Amy a un ambiente tan rudo –pero si no te permiten ser sicario por ser mujer, ya no será mi problema.
La chica tomó la pistola, la cargó y disparó contra el centro de la cadena de un candelabro colgante, dejándolo caer ruidosamente al suelo sin siquiera inmutarse en verlo, sonrió de lado y su mirada terminó tensándose un poco mientras asustaba e impresionaba al peliazul, quien no podía creer que la chica tuviera esa puntería.
-No me infravalores, amor… que conozco muchos trucos que tú no –respondió con un guiño mientras caminaba hacia el exterior con una sonrisa alegre, pues había logrado su meta y al mismo tiempo lo dejó más impresionado que nunca.
¿En qué momento aprendió ella a disparar? Cierto, en Mobius no le hacía demasiado caso y entonces ella pasó algún tiempo con Shadow, quien, para entretenerla por un momento y alejarse, la dejó aprender a disparar armas de fuego hasta que las dominó completamente; eso ocurrió durante la época en la que Shadow aún era aliado de ellos, antes de que hubiera decidido dejarlos atrás o matar a la misma chica a la que le enseñó algunos trucos. Era un mundo nuevo, un mundo distinto en el que ella podía probar que podía hacer más que someterse a la gente o ser la princesa en apuros, sin embargo, esa era su naturaleza: ser la hermosa dama a la que su héroe rescataría… no le gustaba tener que ser rescatada todo el tiempo, pero cuando veía que Sonic era el rescatista, cambiaba inmediatamente el ceño, era inútil luchar contra lo que ella era, pero si podía tener una oportunidad, la iba a explotar como pudiera.
Sofía les había mandado fuera de su casa a un hotel lujoso, uno que, con los atracos de Rouge, podían costearse sin problemas, sin embargo había una promoción de dos noches gratis a cambio de escuchar un promocional de bienes raíces, por lo que decidieron aprovechar el no pagar nada y quedarse un rato hasta que Sonic empezara su misión, pues no había pasado ni un día desde que Amy destruyó aquel Ferrari rojo y tenían que huir; Sofía dio una versión de los hechos en la que argumentó que "algún individuo que no pudo identificar hurtó el carro y lo devolvió hecho mierda"…había sido, en efecto, muy gráfica.
-Este hotel es muy lindo –dijo Knuckles un poco impresionado, en efecto, habían terminado en un "hotel Barceló" -¿pero ahora qué?
-Ya gestioné el contacto con los sicarios –anunció Rouge con un poco de orgullo –entre ladrones y mafiosos sabemos cómo es todo esto –añadió con orgullo y entonces tuvo un recuerdo.
"-A ver, imbécil… esto es importante –habló alzando al muchacho por el cuello de su camisa, era un chico con bermudas y los ojos rojos por los efectos de la marihuana -¿quién te provee?
-Señorita no esté tan lamida de pterodáctilo–pidió sereno mientras se llevaba otra inhalación a la boca –que los perros escriben tan bien como Dalí expresa sus ganas de sentir un árbol en el culo… -no tenía sentido lo que el chico decía, la marihuana ya lo había afectado a tal grado que Rouge sólo lo mandó a volar hasta la playa de una patada; entonces un chico que parecía común y corriente lo vio todo y se acercó a ella con un churro listo.
-¿Quieres entrarle? –le dijo discretamente –aquí tienes el contacto –le entregó una tarjeta y entonces se alejó de ella con la misma discreción que caracterizaba a un gato. La leyó y sonrió de lado al percatarse de que también le había entregado algo de yerba. Ella no consumía, pero la guardó de todas maneras y entonces fue con sus compañeros a informarles lo logrado."
-Entonces ya está hecho, sólo hay que presentarle a Sonic –dijo Chris con el ceño confuso, pues no quería que nadie se viera involucrado con esos tipos, mucho menos él, cuyo apellido tenía cierto renombre en el país.
-Hay un detalle –dijo éste con un poco de enojo en el ceño –necesito anexar a alguien más.
-¿Qué? ¡Yo no iré! –replicó Knuckles asumiendo una mentira, pero entonces Sonic sólo echó a reír -¿qué quieres decir con eso?
-Cabeza hueca –reprendió Rouge –no parece hablar de ti –dijo señalando a la pelirrosa que se unía un poco más a Sonic –se ve que no cambias, pequeña… siguiendo a Sonic a todas partes.
-Hay algo que no me da buena espina y quiero comprobarlo –dijo con los brazos cruzados, pues no le sonrojaba que dijeran nada sobre Sonic y ella, pero prefería también mantener ciertas distancias en cuanto a su vida privada.
-Sí, claro –respondió Rouge con un guiño, Amy sólo sonrió de lado, queriendo decir que entendió su seña y se volteó para que Sonic hablara.
-Ella vendrá conmigo –aclaró finalmente –pero si se vuelve peligroso, se irá de inmediato… ahora es más madura ¿Qué no? –interrogó cínicamente y entonces ella lo fulminó con la mirada, otra discusión entre los dos surgió porque, desde que Sonic dijo que se haría sicario para obtener la esmeralda, habían estado en desacuerdo constante; a Sonic no le molestaba que se preocupara, pero no le gustaba que se opusiera a su decisión y Amy sólo quería que éste saliera vivo de esa trampa mortal, y para ella, sólo lo haría estando cerca de él. De inmediato Chris, Yissel, Rouge y Knuckles salieron al pasillo, dejando a ambos solos en la habitación, de la cual los gritos pasaron a ser gemidos… ¿cómo? No querían saberlo.
-Ok… ahora creo que lo de Sonic y Amy es algo serio –dijo Rouge al escucharlos entrar en "acción" tan deprisa, pero los estropicios no eran tantos como los suyos con Knuckles, con quien no se había acostado desde que rompieron aquel muro.
-Sonic se celaba demasiado cuando alguien se acercaba a Amy… y sigue igual –dijo Chris con el rostro un poco divertido por el recuerdo de ellos en la playa –cuando los conocí se quiso asegurar de que no coqueteara con ella.
-¿Cuándo se volvió tan celoso? –preguntó Knuckles extrañado de que aquel chico fuera… celoso, pues por lo general era libre y dejaba que todo fuera libre –era muy diferente allá.
-Cuando notó que Amy era una belleza sin igual –respondió con indiferencia –en Mazatlán nadie dejaba de verla como si fuera una yegua… imagino que la quiso proteger y después… igual cayó rendido a sus pies.
Los chicos de colores peculiares empezaron a reír sin poder creerlo… al fin Amy Rose cumplió su meta, la que se impuso desde los ocho años de edad.
-Es irónico, porque cuando estábamos en nuestro mundo él no le hacía ni el menor caso, siempre huía de ella y se la quería dar a la gente para que él pudiera respirar un poco –respondió Rouge con una lágrima en el ojo, Yissel se enterneció de sobremanera, dejando ver estrellas en sus ojos y juntando sus manos, casi podía apreciarse en ella un rostro de gato por aquello que había escuchado –está enamorada desde los ocho años de él.
-Qué romántico –exclamó la otra chica con un aullido muy tierno, entonces los tres dieron un paso atrás, dejándola ver como una loca y sin dejar de mirarla, ojalá pudiera tener un amor así –aspiró y entonces Rouge y Knuckles entraron a su cuarto… pronto se escuchó alguna especie de martilleo del otro lado de la puerta. Rouge gritó con mucha fuerza llamando la atención de todos los presentes en el pasillo… volvieron a pasar los segundos y los "¡oh, sí!" repetidos comenzaron sin cesar. Yissel estaba impactada porque estaba escuchando a dos parejas distintas tener el mismo acto; pero el que se escuchaba más tranquilo era el de Sonic y Amy, quienes sólo gemían un poco… en cambio Yissel llegó a temer por la vida de la peliblanca.
Quedaron en silencio por varios minutos sin saber qué decir, pues se encontraban de pie, inmóviles y en medio de esos dos cuartos y sonidos que se traducían en imágenes que no querían tener en la cabeza. Yissel empezó a hablar.
-Deberíamos golpearnos para romper la tensión –dijo con un tono tan neutral que podía simular una risa. Chris se alejó lentamente y entró a su cuarto, encendió la televisión e intentó no escuchar absolutamente nada, pero era imposible. Yissel se le sumó de inmediato y cayó rendida en su suave cama de hotel.
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Noah le besaba a Shadow la clavícula sin remordimiento alguno, el moreno sólo se dejaba besar mientras miraba a los ojos amielados de ella, unos que no podía discernir bien, pues le recordaban demasiado a la chica rubia que amó con locura; a la primera con él, la primera en probar sus besos, la primera en yacer una noche completa con él… la primera en todo para él. Por un segundo cerró los ojos escarlata y se dejó besar sin remordimiento alguno para volver a tirarla como un juego a la cama. Ella estaba demasiado feliz, pues no podía dejar de pensar en esa sensación que hacía que su corazón diera vuelco tras vuelco, una sensación que había anhelado hacía mucho tiempo… ella quería una nueva oportunidad y ahora la estaba teniendo…
La besó desde las piernas, pasando por la cadera, cintura, un mordisco ligero en el hombro y culminó su recorrido en los labios suaves de la pequeña española, a quien besó tiernamente aún con los ojos cerrados…
Llegaron mil y un recuerdos a su mente y de improviso las imágenes que dejaban ver unos ojos tan azules como el mismo mar inundaron sus pensamientos… ya no era Noah la que estaba en su cama, ya no era esa morena la que estaba debajo de su cuerpo, ya no eran los labios de la chica de ojos miel; sino el cuerpo aperlado de la chica a la que la vida se le escapaba con cada suspiro que salía de sus labios… un cuerpo tan delicioso como el vino, tan irresistible como una canción del mismo diablo… ambas eran igualmente irresistibles…
-María –dejó salir de golpe y sin pensarlo, no hizo nada por no dar a entender que estaba en esa cama, con Noah y pensando en otra mujer. La morena sólo se le quedó viendo confundida y sin interrogar, sin inmutarse en perder el tiempo o las energías.
-¿Quién? –preguntó sin saber siquiera si de verdad buscaba obtener esa información; pues como agente tenía por seguro que a veces conocer demasiado… mataba.
-Una chica… rubia, ojiazul… -contestó con indiferencia y entonces ella lo retiró de encima de sí para darle la espalda un poco dolida… una rubia, debió imaginarlo -…muerta.
-¿Qué? –volteó en seguida al escuchar esa última palabra, la que le llamó la atención más que ninguna otra.
-Nada –dijo con esa fría y gruesa voz que tanto encendía las ansias de la morena, la que sólo le miraba confundida, tal vez más que antes… ligó todas las palabras de inmediato –lo siento, esto fue un error, uno enorme –dijo mientras se levantaba y dejaba a la chica envuelta en sábanas. Incapaz de evitarlo, se quedó inmóvil mientras lo veía entrar al baño para bañarse. Noah sintió que el corazón se le quebraba en mil pedazos, una sensación que le ahogaba el pecho y la quería hacer llorar… pues estaba enamorado de otra chica, una a la que jamás iba a lograr obtener; y si la obtuvo, ya no estaba con ellos. Las lágrimas se le cayeron silenciosamente en forma de pequeños hilos traslúcidos que formaron gotas tan gruesas como monedas en el edredón de aquella cama. Respiró con fuerza y se envolvió en las sábanas intentando hacerse chiquita, que el mundo la consumiera porque en realidad el amor de ese chico jamás iba a ser del todo suyo. Ahora no pensaba en nada más que poder terminar su misión.
El chico salió usando únicamente una toalla, dejando al descubierto sus fuertes músculos que resaltaban de aquella piel morena, la miró con silencio y mucho sigilo, acercándose lentamente a ella y moviéndola un poco para ver si había hecho lo que creyó hacer: romperle el corazón en miles de pedazos… por algún motivo no quería eso, la quería feliz, la quería ver sonreír, reír, hablar con soltura y sobretodo con cariño. Ella tenía los ojos cerrados, intentó relajarlos, pero no pudo, sólo los tenía tan tensos que pronto sintió que se le iban a caer los párpados.
Un beso en la mejilla destensó este movimiento y volteó para verlo a los ojos, unos ojos que mostraban arrepentimientos ocultos, unos ojos que tenían las pupilas completamente dilatadas, ella sabía lo que eso significaba, lo que la consoló un poco… pero podía estar pensando en la chica muerta, lo que le dolió aún más porque sabía que no podía competir con un oponente que ya no estaba en el partido, simplemente no podía competir con ella. La besó tiernamente al verla con los ojos tan llorosos, pues entendió la magnitud del daño infligido e intentó abrazarla, sin embargo, ella se deshizo del agarre con facilidad; Shadow no hizo ademán de burlarse ni mucho menos… se encontraban en un silencio incómodo.
-¿Pero qué…? –preguntó Noah al sentir los fuertes y marcados brazos de Shadow alrededor de su cinturita.
-Perdóname… -pidió con la voz más indiferente que pudo haber concebido, pero algo delataba sus sentimientos reales, pues supo de inmediato que aquel nombre "María" le hacía mucho daño a Noah, se le veía en el rostro que no podía soportar la idea que figuraba siquiera escucharlo. Su nombre resonó en su mente varias veces hasta que él volvió a romper el silencio –te hice una promesa: jamás abandonarte.
-No la recuerdo –dijo fría, pero él sólo la apretó más hacia su cuerpo –no…
-Te cuidaré toda la vida… -prometió con un poco de peso en su voz, ahora era él quien lloraba.
-¿Qué le pasó? –preguntó con sequedad, pues realmente no sabía si quería saberlo. Shadow empezó a pensar en ambas Marías, la de ARK y la de la tierra.
-Cáncer… -dijo con un poco de peso en la voz –el cáncer se la llevó hace semanas.
-Lo siento –respondió sin brío, enojada consigo misma por haberse enamorado de alguien que le pertenecía a otra, como si sus labios fueran motivo de pecado cuando deseaban juntarse con los de él cada vez que le veía cerca… -debió haber sido muy bonita si…
-No era, tanto, por su belleza. Era hermosa, no lo puedo negar –remarcó mientras se llevaba las manos a la cadera de ella para encontrarse con una de sus manos –, pero fue una gran amiga… pasó lo que tuvo que pasar después… –respondió con aún más peso –por eso es que me quiero quedar contigo, no quiero perderte… como la perdí a ella.
Se sintió conmovida cuando le vio llorar uno hilos tan finos que podían pasar desapercibidos, como si el rocío de la mañana hubiera tocado sólo una parte de su rostro. Ella no era tan fácil de conmover, pero la historia se le figuró sumamente triste, por lo que le sujetó la cara con una mano y apretó los labios, dando a entender que conocía ese dolor… el dolor que se producía después de perder a quien amaste.
Se miraron por varios segundos y terminaron suspirando al mismo tiempo para pasar a abrazarse con el peso del dolor en los ojos.
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Silver y los demás llegaron a la capital en muy poco tiempo, pues consiguieron transporte que los llevó directamente a Morelia, donde se hospedaron en un pequeño motel, donde descansaron de problemas. Cream seguía dormida, decidieron no despertarla, pues el choque eléctrico la dejó increíblemente cansada, pero no había ocurrido nada grave, les había dicho un médico con el que se toparon que sólo la dejaran reposar por algunas horas y que, en parte gracias a su edad, pronto estaría como si nunca le hubiera ocurrido nada. Cream despertó de golpe y Cheese se acomodó bajo su mano para tranquilizarla, ella sólo le vio y sonrió de inmediato, pues era un recordatorio de que jamás estaría sola, entonces el hambre la motivó a levantarse, pues era tal que no podía aguantar otro día sin comer siquiera algo de frutilla seca. Cuando vio a todos, notó que Tails estaba solo y que Silver y Blaze se encontraban abrazados en el mismo colchón, siempre protegiéndose, lo que se le hizo muy tierno a la niña; con un movimiento leve en el hombro, despertó a Tails ligeramente.
-¿Estás bien? –preguntó un poco impactado, ella sólo asintió con ternura y lo hizo pararse.
-Tengo hambre –musitó un poco por lo bajo mientras lo veía con cuidado, pues también estaba cansado y detectó en su ceño la misma sensación. El estómago de su amigo gruñó un poco y se levantó para despertar a Blaze y Silver.
-¿Tienen hambre? –repitió balbuceante, pero no pudo realmente ligar mucho, sólo que estaba abrazando a Blaze y que se encontraba en un cuarto de motel, pues seguía un poco desorientado después de haberse deshecho de aquellos miembros del grupo de autodefensa, no le quedó más remedio que matarlos… o si no, ellos lo matarían a él. Tails volvió a insistirle y entonces el grisáceo y la lila despertaron de inmediato para atender las necesidades de sus amiguitos, pues debían recordar que aún eran niños por más inteligente que fuera el rubio.
Bajaron al pequeño restaurante del establecimiento, uno hecho de madera y que tenía aires sumamente rústicos… tanto que recordaban a las cantinas usadas en las películas "spaguetti western". Se sentaron en una mesa redonda a un lado de un ventanal para pedir la orden, pero Silver seguía inquieto por la esmeralda, no quería que cayera en malas manos.
-No te preocupes –dijo la lila –la traigo aquí –sacó un bote de cristal que resplandecía con un color rosado oscuro, aquel brillo llamó la atención de una chica que se encontraba del otro lado del bar, una que les estaba poniendo atención con sumo cuidado; sus ojos violetas casi tan oscuros como el carbón, su sonrisa era inexistente, sólo era visible una fina línea color rosa pálido que cruzaba por su blanca. Sus ojos se abrieron de par en par cuando descubrió lo que era el objeto adentro de ese frasco y para evitar que la miraran de vuelta se cubrió el rostro aperlado con sus cabellos casi tan oscuros como la noche. Puso especial atención en ellos, viendo que sus colores de pelo eran extrañamente peculiares, pues sólo había habido un sitio en el que ella divisó esos colores alguna vez… los ojos del chico brillaban como destellos de oro y el pelo lila de la chica no parecía tener una raíz que delatara que se lo hubiera teñido… los niños no eran especialmente diferentes salvo por el largo de su cabello y el estilo californiano de la niñita de dos coletas alzadas.
-¿Serán…? –se preguntó de pronto mientras los veía comer con cuidado y guardaban la joya, de la que pudo percibir una energía sumamente fuerte, fría y certera. Conocía esa energía mejor que cualquier otra persona y cuando comprobó con otro vistazo que se trataba de lo que especulaba, el hambre se le fue de repente y salió por la puerta sin dejarse descubrir. No era una chica muy flaca, pero tampoco era gorda, y sin embargo, saltaba como nadie nunca en su vida hubo visto; sus amigos eran muy pocos, por no decir que no tenía; vestía una sudadera holgada con un patrón de estrellas salpicado que ceñía sus costados; un collar con una pequeña estrella hecha de diamantes lograba resaltar de su cuello y sus muñequeras se bifurcaban con trozos de varilla, formando un par de estrellas sobre el dorso de sus manos. No llevaba mucho en el país, mucho menos en Michoacán y, después de ver lo ocurrido con los grupos narcotraficantes y los grupos de autodefensa, decidió que no era buena idea… viajó hasta Michoacán por un error al momento de apartar su vuelo, creyendo que éste era Veracruz… ahora tenía que esperar una semana para que su vuelo a dicha costa estuviera vigente. Al final resultó que su error no era del todo eso, sino que un pequeño golpe de suerte.
"Bueno, es hora de empezar" Rápidamente fraguó un plan en su mente y reunió toda la energía y respiración que pudo contener para efectuarlo con precisión, se encontraba sobre el techo del motel, pero nadie estaba en la calle, por lo que la tarea se le facilitó. Abrió las manos y empezó a tensar los músculos de su brazo para seguir con su plan. El cielo se nubló ligeramente y los rayos empezaron a caer desesperadamente, creando un evento meteorológico impensable por cualquier pronosticador… "Vamos… ¡Vamos!" pensó mientras hacía que los rayos cayeran poco a poco. Los pocos residentes del hotel se mantuvieron juntos adentro y uno de los destellos platinos cayeron sobre la antena de televisión y cableados eléctricos, dejando a toda la ciudad a oscuras. La chica bajó de la azotea y empezó a camuflarse entre los disgustados clientes del motel, quienes empezaron a reclamar a diestra y siniestra la falla en la electricidad… "Cálmense, cálmense" pedía el gerente, quien se encontraba en la recepción intentando bajar los calores que se acumulaban a cada paso; el grupo de Silver se perdía entre la gente y la chica de cabello oscuro les perseguía hasta quedarse en el mismo pasillo, fue cuando los escuchó reorganizarse.
-Bien… ahora con la conmoción creo que podemos fugarnos –dijo Tails, quien estaba aferrado a sí mismo, Cream a Cheese y Silver apretaba fuertemente la mano de Blaze –Blaze ¿nos haces los honores?
-Seguro –dijo con una media sonrisa mientras reunía energía suficiente y sacaba un poco de fuego de sus manos en una increíble demostración de piroquinesis asombrosa, no necesitaba demasiada energía o aire para poder producir esa sensación que quemaba tan sólo al estar a diez metros del fuego. Creó un cuadrado de fuego que consumía voraz, el que empujó hasta la pared y logró hacerla caer poco a poco en pedazos de manera silenciosa, entonces se fugaron los cuatro…
"Son… son como yo…" pensó un poco alegre, pues si eran de donde ella suponía, estaban en ese sitio por el mismo motivo… aún no podía creer que hubiera más gente atrapada como ella, que de verdad hubiera pasado por el mismo accidente, el que era sin lugar a dudas un misterio sin resolver, pues desde que escuchó hablar de las joyas poderosas en México, no dudó en viajar hacia allá, pues lo único que buscaba, como ellos, era volver a casa.
Sin vacilar o preguntárselo dos veces, los siguió hasta su nuevo escondite entre saltos largos y silenciosos, tanto que jamás se percataron de que eran seguidos por algo casi tan sutil como lo era una sombra.
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Estaba el equipo de Sonic, a excepción de Rouge, cenando en el gran restaurante de aquel hotel lujoso en Veracruz, pues las invitaciones incluían eso: cena gratis con buffet de mariscos. Yissel disfrutaba de lo lindo con la comida mientras que Chris buscaba mantenerse alejado de los camarones, pues le producían malos recuerdos que incluían una dentista, un coctel y finalmente mucho vómito rosado en el contenedor de la saliva. Aquellos recuerdos asqueaban a Chris y lo obligaban a mantenerse lejos de los cocteles… jamás cambiaría de opinión.
-¿Saben dónde se encuentra Rouge? –preguntó Sonic, quien veía a Knuckles en la cena, a Chris y Yissel juntos y a Amy a su lado; y si el pelirrojo se encontraba con ellos, era seguro que Rouge estaba desaparecida, pues por lo general no se separaban.
-Dijo que se quedaría en el cuarto –respondió Knuckles con su bandeja de comida cantonesa –se entretuvo con una cosa que hablaba…
-¿El tostador? –inquirió Amy arqueando las cejas, pues no le encontraba mucho sentido a un aparato para tostar pan que te decía: "Tos… Tos… Tos… Tostando" a un ritmo robótico –pues qué mente tan simple tiene entonces.
-Sólo quería descubrir para qué diablos le pusieron voz a esa cosa –respondió Knuckles un poco divertido por lo que sus amigos decían, pues era cierto –a lo mejor lo canjea por dinero… no saben –añadió con una sonrisa y se sentaron de vuelta en su mesa.
Rouge estaba en el cuarto y seguía escuchando al tostador hablar a la vez que tostaba pan en cada una de las cuatro ranuras.
-Sigo sin entenderlo –dijo para sí mientras lo escuchaba decir la única acción que hacía esa cosa. Llamó al servicio a cuartos –sí… otra bolsa de pan para la habitación 751… gracias, lo espero... –cortó la llamada mientras sacaba del refrigerador algunos peces que había conseguido en el mar a esas horas, pues el lugar estaba muerto por la noche –veamos lo que puedes hacer con el pescado –dijo con un brillo peculiar en su mirada…
Sonic y Knuckles la pasaban de manera agradable mientras Amy y Yissel platicaban con jocosidad entre risas.
-Así que… ¿vienes a Veracruz a comer mariscos muy seguido? –preguntó divertida Yissel y Amy rió un poco por el tono que había empleado la chica, pero Chris no se encontraba tan contento, tenía una punzada en el pecho… se le veía en el rostro.
-¿Qué te pasa? –preguntó Yissel al verlo con el rostro pálido.
-Tengo un mal presentimiento… -confesó pesadamente mientras se llevaba trozos diminutos de algo que no distinguió a la boca.
-Pos ahógalos con pan –respondió divertida y le arrojó a la cara un bolillo –diviértete… no es como si algo malo fuera a pasar dentro de algunas horas.
Entonces Chris vio por la ventana una figura que se le hizo muy familiar corriendo por el exterior, a nada de rosar el vidrio de la ventana. Por un segundo creyó que era una visión, que le jugaban una broma pesada y entonces volvió a verla… sí, verla con su cabellera blanca desordenada por el recorrido, caminando tranquilamente con un…
¡Un extintor de fuegos en los brazos!
Sintió que se iba a ahogar con su propia saliva y de un salto salió de su silla para ver con claridad la dirección que había tomado la chica de pelo blanco…
Al día siguiente…
-Creí que sólo a las estrellas de rock las echaban –dijo Sofía con tono jocoso mientras los escondía de nuevo en la parte trasera de su casa -¿Qué hicieron vosotros para ganarse tal problema?
-Digamos que… un tostador causó un corto circuito –dijo Chris enojado aún con Rouge, quien sólo lo miraba con una sonrisa forzada y nerviosa.
-El olor a pescado llegó hasta el lobby –anunció Amy, quien aún no podía olvidar tal peste.
-Quién diría que el pescado no puede tostarse… ¿verdad, Rouge? –fastidió Knuckles y sólo recibió un golpe con el puño, el que le dejó un chichón en la cabeza.
-Como digáis –asintió Sofía –que paséis una buena noche –salió de inmediato del cuarto con la risa a punto de salírsele de la boca.
-Bien… lejos de todo este incidente del pescado… Sonic ¿entiendes que será ya mañana cuando tengas que verte con ese sicario? –preguntó Chris nervioso, Yissel se le sumó.
-Sí… está todo controlado –respondió con un guiño en el ojo –no se preocupen, mientras Amy no conduzca –se rió por lo bajo y entonces ella fingió indignarse; ahora que lo veía en retrospectiva, era un asunto muy divertido.
-Bien… les deseo mucha buena suerte –tragó Chris y entonces apagaron las luces para dormir y enfrentar el día siguiente.
¿LES GUSTÓ? BUENO... AHORA ROUGE DESTRUYÓ UN CUARTO DE HOTEL :P
YA SE VERÁN CON LOS SICARIOS :O ¿QUÉ HARÁ EL SONIC TEAM?
¿QUIÉN ES ESA ELECTROQUINÉTICA QUE HA ENTRADO A LA HISTORIA?
¿QUÉ SERÁ DEL SHADOAH? NOAH... NO ME VAYAS A PEGAR XD
SIGAN COMENTANDO QUÉ ES LO QUE MÁS LES HA GUSTADO DEL FIC...
TARAH: TE DARÉ TU ENTRADA EN EL SIGUIENTE CAP; LO MISMO CON dan9912 :3 ASÍ QUE NO SE DESESPEREN XDDDD
ME ENCANTA QUE SIGAN LEYENDO ESTA HISTORIA Y QUE LES AGRADEN MIS LOCURiTAS XD NOS SEGUIMOS LEYENDO Y ESCRIBIENDO
POR CIERTO, EN COLABORACIÓN CON TARAH ZEN ESTOY ESCRIBIENDO EL SILVAZE DEL QUE LES HABLÉ... LO ESTAMOS HACIENDO TODO DE UNA VEZ PARA DESPUÉS SÓLO SUBIR LOS CAPÍTULOS. SERÁ PUBLICADO EN EL PERFIL DE TARAH PARA QUE LOS RECLAMOS NO VENGAN A MÍ (?) xD NO TE CREAS, TARAH (ELLA ESCRIBE: "ENTRE NOSOTROS" Y "EL DÍA EN QUE DECIDÍ AMARTE", POR ESO LA ELEGÍ, PORQUE SUS ESCRITOS SON SUMAMENTE BUENOS :3)
BUENO, LOS DEJO CON SUS PERSONAJES FAVORITOS Y DEJO DE ESCRIBIR PORQUE YA ME SANGRAN LOS DEDOS (? XD BYEEEEE*
