Una rubia caminaba por las calles de Konoha pensando en todo lo pasado en estos últimos tiempos. Se sentía horrible por haber actuado tan mal frente a la gente que ahora le subía el ánimo y la ayudaba, se sentó en la banca que estuvo la noche anterior y suspiro.
-Quiero que estés aquí- suspiro al viento, esperando que aquello llegara a los oídos del pelinegro que ocupaba sus pensamientos.
-A quien le hablas??- dijo alguien a sus espaldas.
-Ah!! Me asustaste!!- dijo con una sonrisa, no sabia que el chico estaba allí
-A quien llamas?? Si quieres lo voy a buscar- ofreció con una sonrisa fingida
-Para que?? Si ya esta aquí- dijo la rubia con una sonrisa y entonces él sonrío de una forma verdadera.
-Para que me querías- pregunto el de cabellos lisos sentándose a su lado.
-Para estar contigo- dijo ella simplemente
-En serio??- pregunto el chico acercándose a ella y es que tenia tantas ganas de volver a probar sus dulces labios.
-Si- contesto ella y también se acerco al chico, tenia ganas de no separarse de él nunca más y por sobre todas las cosas de decirle algo que tenía guardado desde hace tiempo- Sai…Te quiero- dijo la rubia a unos milímetros de la boca del chico
-Yo mas- contesto el emocionado y acorto la minima distancia entre ambos.
Se quedaron conversando y besándose por mucho tiempo mas, al fin ya no había ni dudas ni miedo ni nada que empañara su amor.
-No quiero ser el padrino de esa boda- dijo el rubio, a pesar de que estaban tratando de no pensar en la boda, no se imaginaba estando allí y tener que verla casarse con otro.
-Yo quiero que lo seas- replico ella dulcemente- quiero que organices esto conmigo, quiero imaginar que eres tu con quien me caso- dijo la ojiperla mirándolo a los ojos decididamente, aunque en estos se podía ver una suplica, una suplica muda de que por favor hiciera eso por ella.
El ojiazul desvío su mirada, inmerso en sus pensamientos, en sus sueños, como el de casarse con la única mujer a la que amaba en serio, pero sabia que ese sueño jamás se cumpliría, sabia que tendría que verla caminar hacia el altar donde estaría otro, tendría que besar a otro y el tendría que estar allí apoyándola, porque sabia que ella sufría tanto o mas por eso que el mismo.
Aquellos pensamientos hicieron que su ira se acrecentara, que sus puños se cerraban con tanta fuerza que sus uñas se clavaran en sus palmas ocasionando que pequeñas gotas carmesí cayeran desde ellas.
Su rostro estaba fruncido en una mueca de dolor el cual estaba impreso en las gotas saladas que amenazaban con salir de sus azules ojos.
La ojiperla le miraba con tristeza, mientras pequeñas lágrimas recorrían sus pálidas mejillas, saliendo disparadas de sus ojos, compitiendo por llegar hasta su fino mentón.
El dolor de ambos era casi palpable, tanto como insoportable porque no podían estar juntos por siempre, tal como ambos deseaban, sentían que todo era injusto, pero ambos sabían desde hace mucho que la vida no es para nada justa.
Hinata no lo soporto mas y le beso con desesperación y anhelo, quería estar con el y jamás dejarlo ir, pero como estaban las circunstancias aquello era imposible.
-Te amo- dijo el ojiazul al acabar el beso, la chica le sonrío, aun con lagrimas en los ojos- No habrá boda, te lo juro por Kami que tu jamás estarás con otro hombre que no sea yo, eres mía amor y nadie lo cambiara.
Al terminar lo que dijo abrazo fuerte a la mujer que tenía enfrente quien le correspondió al tiempo en que dos sentimientos completamente distintos se albergaban en ella: La alegría y La angustia.
Alegría de pensar que Naruto no dejaría que ella estuviese con otro, alegría de pensar que no se casaría con nadie más y que tendría su final feliz, pero angustia de que aquello no se cumpliera, de que ella se tuviera que casar con Takumi y ver a Naruto en brazos de otra.
Pero prefirió entregarse por completo a la alegría. A la alegría de poder estar con el hombre que amaba, al menos por esos días, alegría de imaginarse que esa boda seria de ella y Naruto, la alegría de todas aquellas fantasías dentro de aquella ficticia burbuja, de la cual no quería salir pero que sabia que al momento de reventarse la dañaría incluso mas de que estaba, pero no le importaba porque ahora solo le importaba ser feliz al lado de Naruto.
Todo aquello ocurrió bajo la atenta mirada de Hiashi quien no se perdió ninguna palabra ni movimiento, viendo el pesar de su hija y viendo que no podía hacer nada por ella se marcho, dejando solos a los enamorados, con un extraño sabor de boca, uno amargo, porque sabia que estaba destruyendo la vida de su hija y de paso la del Uzumaki.
-Vamos a ver a Hinata y a Naruto, deben estar pasándola muy mal- dijo la pelirrosa
-Si- fue lo único que salió de los labios del pelinegro, se estaba vistiendo mientras su novia estaba en la cocina preparando el desayuno
-Le llevaré un poco de rammen a Naruto, espero que eso lo haga sentir mejor
-Hmp- respondió el pelinegro, pero ciertamente también esperaba que su amigo se mejorara, no le gustaba verle tan desanimado, normalmente era tan alegre que lo irritaba, pero así de callado lo hacía sentir mal, es decir, si Naruto estaba triste ¿Que más quedaba para la joven Hyuuga?
-¿En qué piensas amor?- preguntó la chica entrando a la habitación, en donde estaba novio totalmente vestido, pero sentado en la cama, mirando la pared de manera pensativa
-En el dobe- respondió despegando sus ojos de la pared y mirando a la hermosa chica que tenía en frente
-Tranquilo, Shikamaru ya tiene listo el plan, debemos confiar en él- dijo sentándose a su lado y abrazándolo
-Sí- respondió el chico y la atrajo hacia su cuerpo, le gustaba sentirla cerca, le hacia sentir una paz increíble.
-Abajo tenemos el rammen y podemos comer con ellos- dijo la pelirrosa luego de unos minutos, no podía verse tan feliz con Sasuke sin pensar en la pobre Hinata.
-Vamos- dijo el chico y se levantaron aún abrazados, estando abajo tomaron sus cosas y se fueron directo a la mansión Hyuuga, saltando por los tejados, ya que no tenían tiempo que perder.
Al llegar fueron recibidos por unos sirvientes, pidieron hablar con la chica y se les concedió el permiso inmediato, al parecer todos estaban preocupados por la pequeña Hyuuga.
-Hola chicos- dijo Sakura entrando a la habitación con una sonrisa, pero esta no le duró mucho tiempo, ya que vio a los dos jóvenes acostados en una gran cama, abrazados y con lágrimas en sus ojos, además Naruto parecía estar sangrando de una man...- ¡Naruto!- gritó la chica y se acercó corriendo
-¿Eh?- fue la pregunta del chico, no entendía mucho, pero ella como jaló su mano y sintió un pinchazo de dolor- ¿Qué pasa?- preguntó esta vez mirando la sangra coagulada
-Pasa que te dañaste- dijo la chica- pero al parecer la herida es reciente, porque si no ya estarías curado- dijo pensando en el chacra del Kyuby
-Lo siento- dijo un poquito sonrojado y rascándose la cabeza con la otra mano, mientras Sakura curaba su herida con chacra que emanaba de sus manos.
-Listo, espero que no sigas dañándote- dijo mirándolo como una mamá regañando a su hijo pequeño
-No- dijo el chico, pero pudo ver algo implícito en la mirada de Sakura 'Espero que no sigas dañándote' tenía más trascendencia de lo que parecía.
-Dobe- saludó el pelinegro, mostrando su presencia en la habitación
-Teme- fue la respuesta del rubio
-Te trajimos rammen- dijo el chico acercándose a la cama y mostrando una canastilla
-¿En serio? ¡Gracias!- dijo con una pequeña sonrisa y entonces Hinata se dio cuenta de que esta sonrisa si reflejaba alegría en sus ojos, quizás sus amigos le daban más felicidad que ella, ya que ella estaba solo apagando la llama de alegría del Uzumaki
-Hinata-chan ¿Quieres?- preguntó el chico ofreciéndole un plato con rammen, aún con esa sonrisilla alegre
-Sí- respondió ella sonriéndole igualmente, quizás solo necesitaban alejarse de los problemas para poder volver a sonreír.
-Miren sé que puede sonar rudo- dijo la pelirrosa luego de unos minutos en que nadie habló si no comió, o en el caso de Naruto engulló, la comida- pero deben salir de aquí, distraerse y no pensar en esto, Shikamaru tiene un plan y nosotros estamos dispuestos a ayudar cuanto podamos.
-¿Tiene un plan? ¿No dijo que teníamos dejar que las cosas 'pasaran'?- preguntó el rubio notoriamente confundido
-¿No te diste cuenta? Cierto, tu cerebro es del tamaño de una mosca- dijo Sasuke para luego meterse un bocado de rammen a la boca (valga la redundancia)
-¡¿Como que...!? ¿Tiene un plan?- preguntó el chico olvidando lo de la mosca y con un deje de esperanza en sus ojos
-Claro, pero no nos ha dicho nada, dijo que teníamos que dejar que las cosas pasaran, lo mismo que les ha dicho a ustedes...bueno estábamos todos ahí- finalizó la chica con una sonrisa
-Sí, pero no entiendo- dijo la Hyuuga
-Nadie lo entiende- dijo el pelinegro con una semi-sonrisa
-Esperemos que sea efectivo- dijo la pelirrosa mientras le servía más a Naruto.
-Sí- dijeron los chicos mirando sus platos, aunque tuvieran un poco de esperanza no podían dejar de pensar en qué pasaría si el plan no resultara.
-Odio a Takumi- dijo el rubio
-Todos lo hacemos- respondió Sasuke mirando de reojo a la pelirrosa, quién solo asintió y se preguntó internamente como pudo estar saliendo con él.
Pasó un tiempo en silencio, hasta que un sirviente llegó a la habitación.
-Señorita Hinata, el coche está listo para ir al centro comercial, para que se pruebe su vestido de novia- dijo mirándole con un 'Lo siento' tatuado en la mirada.
-No quiero ir- dijo acercándose instintivamente hacia Naruto
-Señorita...- dijo el chico, pero fue interrumpido por una tranquila y dulce voz
-Hinata vamos, yo te acompañaré y haremos como que esta boda es entre tú y Naruto- dijo la pelirrosa
-Pero no será así- dijo la chica mirando al rubio
-Nadie lo sabe, la vida da muchas vueltas- dijo la ojijade mirándola con ternura
-Bueno- dijo en un suspiro, besó al rubio tiernamente y se fue con su amiga pelirrosa.
-Odio esto- dijo el ojiazul cuando las chicas ya habían cerrado la puerta
-Lo sé dobe, pero créeme que lo solucionaremos- dijo dejando el plato de lado
-¿El teme me ayudará?- preguntó el rubio con una semi-sonrisa
-Me deberás una- dijo mirándolo como si realmente lo hiciera obligado, pero ambos sabían que no era así y que ambos querían que esa boda no se llevara a cabo, uno siempre quiere lo mejor para su hermano.
Sakura y Hinata se encontraban en una tienda del centro comercial de Konoha, allí se encontraban los vestidos más preciosos que se pudieran encontrar para novias, aunque esta novia no estuviera nada emocionada, como las otras clientas del lugar.
-Hinata vamos sé positiva- dijo la pelirrosa poniendose frente a ella con los brazos en la cadera
-No puedo Sakura- dijo la ojiperla mirando el suelo
-Claro que puedes, sólo imagina que el plan de Shikamaru se lleva a cabo antes de la boda y que luego tendrán que escoger a otro novio y entonces Naruto te propondrá matrimonio y cómo ya todo estará comprado será más fácil- dijo la ojijade tratando de persuadir a su amiga
-Pero y si no...- estaba a punto de hacer un comentario pesimista cuando Sakura la cortó
-¿Ya has perdido las esperanzas? ¿No has estado con Naruto mucho tiempo o qué? ¿No te ha demostrado que cada vez que quieres algo con esfuerzo y esperanza lo puedes lograr?- preguntó la pelirrosa y entonces la peliazul agachó la cabeza, era verdad, Naruto jamás había tenido apoyo y había siempre salido adelante, en cambio ella ahora tenía e apoyo de sus amigos, pero la esperanza se le estaba yendo, tenía que detenerla y volverla a insertar dentro de ella, para así poder poner en marcha el plan, que aún no conocía.
-Bueno- aceptó con una ligera sonrisa y comenzaron a buscar vestidos de novia, hasta que encontraron el indicado, lo pasaron por caja y se devolvieron a la mansión Hyuuga, donde los esperaban sus respectivos novios.
Al llegar allí se dieron cuenta de que los jóvenes estaban en el patio, entrenando.
-Sasuke- chilló Sakura al verlo tirado en el suelo
-¡Naruto!- gritó Hinata al ver que un hilito de sangre caía desde los nudillos del rubio
-¿Qué pasó?- exigió saber Sakura al llegar cerca de ellos, ambos la miraron interrogantes y un alivio se instaló en el cuerpo de la ojijade al ver a su novio sonriendo- ¡Estúpido casi me muero del susto!
-Sakura sólo estábamos entrenando- dijo el chico, tratando de incorporarse, pero le fue más difícil de lo que parecía
-Al parecer mi chacra se necesita aquí- dijo al pelirrosa curando cada herida del chico y luego lo ayudó a levantarse
-Sakura no debiste utilizar tanto chacra- dijo enojado el chico
-Calla, que aún me falta Naruto- dijo ella, pero al voltearse se dio cuenta de que Hinata ya le había ayudado- No sabía que eras ninja-medico también
-No lo soy, pero siempre he sabido emanar chacra curativo- dijo ella encogiéndose de hombros
-¿Y entonces porqué no ayudaste a Naruto con las heridas de sus manos esta mañana?- preguntó la pelirrosa sin entender
-No me había dado cuenta- confesó con un adorable sonrojo la ojiperla
-No importa Hinata-chan, ni siquiera yo me di cuenta- dijo el chico sonriendo tiernamente mientras acariciaba con dulzura su rostro.
De pronto un sonido proveniente del estómago del rubio interrumpió la escena, el chico se sonrojó al máximo mientras sus amigos reían
-Creo que ha sido muy poco rammen- dijo la pelirrosa mientras trataba de no reír.
-Dobe- dijo el pelinegro tratando de calmarse, pero hasta a él le había dado risa.
-¡Ya!- gritó el chico cruzándose de brazos
-Les diré a Mitsuki y Ayame que nos sirvan el almuerzo, ya vuelvo- anunció Hinata y se adentró en la mansión.
Mientras la chica volvía el ex-equipo 7 se sentó a la sombra de un árbol, mientras contemplaban cómo las nubes trataban de tapar el sol, sin embargo no podían impedir que su luz les iluminara.
-Creo que debes sobreponerte a esto Naruto, no seas tan pesimista, tú siempre haz sido quién nos dice que todo irá bien y nos alegras, no puedes cambiar tanto si incluso tú le prometes a Hinata que la boda no ocurrirá, es difícil creerte con esa cara- reprendió la pelirrosa
-Lo sé, pero es que es difícil sonreír todo el tiempo si no tengo razón alguna- dijo el rubio- antes pensaba en mis planes y en mi futuro y me esforzaba, pero ahora pienso que no hay salida y...no sé es aún más difícil ahora que Hinata-chan va a casarse con otro
-Si hay salida Naruto, sólo sonríe y piensa positivo
-Pero no tengo razones para sonreír
-Aún la tienes a ella, creo que es una razón suficiente- dijo el pelinegro, sus amigos le miraron extrañados, el solo abrazó a Sakura por la cintura y el rubio lo entendió, podían ser felices aún y podían tener esperanzas, ellos aún no tenían todo perdido
-Gracias chicos- dijo el rubio sonriendo sinceramente y se dio cuenta de que a pesar de los años, aún tenía a sus amigos a su lado cuando más los necesitaba.
-Sólo esperamos poder solucionar esto- dijo la pelirrosa
-Sí
Pasó un mes y tres semanas después de esa tarde, ahora la pareja se veía más positiva y todos estaban tratando de hacerles compañía, para que así no lo pasaran tan mal.
Ese día Shikamaru llamó a Neji, faltaba precisamente una semana para que la boda fuera efectuada, aunque lo que ellos querían era evitar ese suceso. Shikamaru le dijo a Temari que necesitaría tiempo a solas y ella salió al centro comercial con sus amigas, mientras que él se quedó allí esperando por Neji.
De pronto tocaron su puerta y el chico fue a abrirla, al hacerlo una mirada perla le miró intensamente, el chico lo hizo pasar.
-¿Quieres un café, un té o alguna cosa?- preguntó el Nara, eso no iba con él, pero Temari le había advertido que fuera simpática con él.
-No, gracias, quiero saber para que me mandaste llamar- preguntó el chico
-Quiero afinar los últimos detalles del plan- dijo el chico sentándose al frente de su amigo
-¿Y por qué me llamaste sólo a mí?- preguntó contrariado
-Porque perteneces al clan Hyuuga- dijo el chico seriamente
-Bien, te ayudaré en lo que quieras
-Está bien, si es que el novio se rehúsa al matrimonio ¿Qué hacen?
-Pues, siendo del clan Hyuuga lo echarían por haberse rehusado en el último momento, o simplemente lo obligarían a hacerlo- dijo el chico mirándolo extrañado
-¿Y si el novio no llega?- preguntó el chico mirándolo aún interesado
-Pues, sería una deshonra para el clan, así que se le daría por muerto y se buscaría un reemplazo para la novia- contestó el chico, uniendo piezas en su cabeza
-Bueno, entonces ya estamos listos, necesitaba saber cual sería la reacción en una de las dos opciones que tenía
-¿Cómo pensabas hacer que Takumi dijera que no?- preguntó el ojiperla interesado
-De la misma forma en que haremos que no llegue a su propia boda- dijo el Nara con una sonrisa
-¿No me dirás nada verdad?
-Claro que lo haré, pero todo a su tiempo Neji- dijo el chico
-¿Por qué te rehúsas a que sepamos tu plan?- preguntó el chico
-Porque se les notaría mucho, además en tu familia te obligarían a hablar, a ti o a Hinata, así que es mejor permanecer en clandestinidad- dijo el chico con una sonrisa.
-Bueno, entonces esperaré hasta el momento del plan
-No te preocupes, ahora sólo debo hablar con Ino- dijo el chico mientras ponía una cara pensativa
-¿Cómo piensas hacerlo? No hablas con ella desde hace mucho tiempo
-He estado esperando que las aguas se calmen, además ella está de nuestro lado ahora, esperemos que nos ayude
-¿Por qué necesitamos su ayuda?- preguntó el chico, no se imaginaba en qué podría ayudar la rubia
-Es lo más importante del plan- admitió el Nara y al Hyuuga no se le ocurrió que podía hacer.
-Bueno yo...me voy con Ten-ten, debe estar esperándome
-Sí, vamos a ver a las chicas, luego iré a hablar con Ino.
Las chicas estaban mirando los zapatos, ya que todas ellas serían las damas de honor, necesitaban zapatos combinables con los hermosos vestidos que tenían. Habían decidido que, al ser tantas madrinas, los padrinos serían sus respectivas parejas, al no tener Naruto ninguna pareja se le escogió Hanabi.
-¿Deben ser todos los zapatos iguales?- preguntó Sakura mirando unos hermosos, pero que ni a Ino ni a Temari les gustaron
-Deberían, pero si no podemos llegar a un acuerdo pueden ser algunos parecidos y del mismo color- respondió Ten-ten con simpleza, estaba tan metida en esto de la boda como Hinata
-Pero si no quieren, tan sólo cómprense los que puedan- dijo Hinata mirando el suelo
-No Hinata, estamos contigo en esto, será una boda como cualquier otra- dijo Ino sonriendo
-Pero con la persona que amo de padrino- completó la peliazul frunciendo un poco el ceño
-No te preocupes por eso, de seguro a Shikamaru se le ocurrió algo buenísimo- dijo Temari abrazando a Hinata tratando de darle ánimos
-Si, piensa en lo que te dije- dijo Sakura, ya todas lo sabían lo repetía cada vez que Hinata decaía
-Esta bien- contestó la ojiperla y comenzaron a buscar más cosas, en especial los pequeños detalles que faltaban.
Caminaron y compraron por media hora más cuando de pronto una mano se posó en el hombro de Ten-ten, quién se asusto y golpeó con el codo el estómago de la persona que la había tocado.
-Aj! Sí amor, también te quiero- dijo un adolorido Neji, la acción lo había tomado por sorpresa y ahora se tomada la parte golpeada.
-¡Lo siento Lo siento lo siento!- dijo la castaña tratando de abrazarlo, pero el chico estaba encorvado.
-Ya, si no es para tanto- dijo el Hyuuga, mientras trataba de no reflejar dolor, la chica sin duda era fuerte.
-Hola amor- saludó el Nara, que entre tanto revuelo se había podido acercar a su novia
-Hola- saludó ella y le besó por un rato, las demás sonrieron, incluso una rubia.
-¿Qué hacen?- preguntó el castaño luego de que el dolor pasara y los otros se dejaran de besar
-Estábamos de compras- dijo Sakura como si fuera obvio, y lo era.
-Lo sé, pero qué compraban, a eso me refería- aclaró el chico
-Zapatos, velas, brazaletes, collares, etc.- contestó Ino
-Han de estar ocupadísimas- dijo el Nara con una mueca
-Sí- contestaron todas en tono solemne.
Los chicos sonrieron y las acompañaron un rato, hasta que decidieron ir a comer.
En medio de la comida Shikamaru se levantó y le pidió a Ino que le acompañase. Ella aceptó y se fueron un poco lejos de los demás, la verdad más lejos de todos los que estaban en el lugar.
-¿Qué pasará?- se preguntó Temari en voz alta
-Deben hablar del plan- contestó Neji
-¿Qué tiene que ver ella en el plan?- preguntó esta vez Ten-ten
-No lo sé, pero Shikamaru dijo que era lo más importante del plan- contestó Shikamaru y los celos comenzaron a invadir a Temari, al parecer Hinata se dio cuenta de eso
-No te preocupes, de seguro es algo sin importancia- dijo la peliazul
-Pero aún así, se lo pidió a ella- dijo la rubia mirando aún a su novio, este le hablaba despacio y la rubia cada vez sonreía más
-Yo creo que es algo que sólo ella sabe hacer, por eso le preguntó a ella- dijo la pelirrosa
-Hmp- respondió la rubia y Sakura recordó a su novio
-Oh no, Sasuke me dijo que nos juntáramos en...-observo su reloj- ¡Media hora!- chilló la chica y salió corriendo
Llegó a su casa corriendo lo más rápido posible, se duchó rapidísimo y luego se vistió con un vestido rosa pálido, que era apretado en los senos, debajo de ellos había una cinta color jade y luego el vestido caía, llevaba unos zapatos con poco tacón verde jade.
Se maquilló levemente y luego salió de la casa, hasta el restaurant en donde la citó Sasuke, llevaba 10 minutos de retraso en cuanto entró por la puerta del local. Allí sentado se encontraba el hombre más hermoso del planeta, con un terno negro y una camisa roja, abierta en los primeros botones.
-Hola- dijo sonrojada, porque la cara del pelinegro demostraba los diez minutos esperando, además de que un atisbo de nervios y malhumor se veía en sus ojos.
-Hola- saludó la chica aún sonrojada
-Hola- respondió el chico mirándola con los nervios notorios.
-¿Qué pasa?- preguntó al notar que no quitaba la mirada de ella y no se movía o hacía nada.
-Nada- respondió automáticamente.
-Bueno... ¿Te gusta como me veo?- preguntó poniendo una cara de niña inocente
-Te ves perfecta- dijo el chico sonriendo, pero aún sin mover un dedo
-¿Me vas a decir que te pasa o no?- preguntó la chica tomándole la mano
-Luego- prometió acariciando la mano de su novia.- ¿Por qué te demoraste?
-Porque estábamos en el centro comercial con las chicas y teníamos que comprar entonces no me dí cuenta de la hora, lo siento- se disculpó la chica acercándose a él para besarlo
-No hay problema- dijo el chico acercándose a ella
-¿Qué van a ordenar?- preguntó el mesero antes de que sus labios se pudieran encontrar
-Hmp- gruñó el chico y le dijo lo que pediría ella y él, sabía sus gustos
-En un momento estarán aquí
-Sí- dijo el pelinegro aún enojado con el entrometido mesero
-¿Y qué estuviste haciendo toda la tarde?- preguntó la pelirrosa y el Uchiha se tensó
-Entrenando con Naruto- respondió luego de unos segundos pensando
-Ah- respondió ella- La hokage hizo bien en darles aquella misión del país del sonido a Ino y Sai, ahora parecen más unidos- comentó con una sonrisa
-Sí, no me hubiera gustado ir a ese lugar- comentó el joven perturbado
-Ya olvídate de eso, es tu pasado, tu presente está aquí en la villa con nosotros- dijo la chica sonriendo
-Sí- aceptó el chico con una sonrisa
-¿No crees que a Hiashi se le pasó la mano?- preguntó ella luego de unos instantes de silencio
-¿Por qué lo dices?- preguntó el muchacho, sin gustarle mucho el rumbo de la conversación
-Porque Hinata es aún muy joven para casarse
-¿Eso crees?- preguntó tenso
-Sí, aún tiene 20 años y ya destruirá su vida casándose- dijo ella con el ceño fruncido- con alguien que no la ama- completó, mientras el pelinegro se relajaba
-¿Y crees que si Naruto y Hinata se casarán estaría bien?- preguntó con una sonrisa
-¡Claro! Cuando hay amor no importa la edad a la que te cases- dijo ella con una sonrisa también.
-Te amo- susurró el chico y ella se enterneció
-Yo también te amo Sasuke- dijo ella con una sonrisa y esta vez si se pudieron besar....por tres segundos exactos
-Ésta es la comida- dijo el mesero con los platos, interrumpiéndolos nuevamente
-Gracias- dijeron ambos enojados
Comieron durante un rato y cuando terminaron Sasuke estaba más tenso que antes
-¿Sasuke qué pasa? Me estás asustando- dijo ella, es que ya se había imaginado tantas cosas, que se iría y esta era una despedida, que terminaría con ella esa noche, que le confesaba que amaba a otra, muchas ideas cruzaban por su mente y ninguna de ellas era positiva.
-Es que...- suspiró, ya era hora de que lo dijera.
-¡Sasuke!- le regañó ella
-Sakura no es nada malo- dijo el entendiendo sus pensamientos- eso espero- susurró
-¿Qué?- preguntó al no oír bien
-Nada- suspiro y se levantó tomó aire y se arrodilló frente a Sakura, abriendo una caja de terciopelo azul, en la cual reposaba un anillo con un gran diamante en forma de corazón y a cada lado un corazón más pequeño- sé que esto puede ser sorpresivo y llevamos apenas unos meses siendo novios, pero la verdad es que te amo Sakura Haruno y quiero formar una familia contigo- dijo tan rápido que sería una suerte que Sakura escuchara y lo hizo- ¿Te casarías conmigo?- preguntó esperanzado, pero al ver sus ojos con lágrimas se asustó- ¿Es muy malo o qué? ¿Por qué lloras?
-Es...- rió entre las lágrimas de felicidad- ¡Sí quiero!- dijo riendo y el chico deslizo el anillo por su dedo. La gente a su alrededor aplaudió y la joven pareja se besó con ímpetu.
-Te amo- susurraron ambos luego de besarse.
Lo siento! En serio, esoty muy arrepentida por no haber subido capi antes y si ustedes no quieren dejarme rrs los entiendo, en serio, sólo puse este capi por las pocas personas que me leían antes y que merecían que yo lo continuara u.U Espero que no se enojen demasiado, pero es que estaba en un...ammm....no sé como llamarlo xD Pero no podía escribir el capi, no tenía inspiración y no sabía que escribir.
Pero fue todo mi culpa porque si hubiera abierto el capi antes y me hubiera obligado a escribire como lo hice ahora las palabras fluirían, como pasó y sé que no tengo perdón, pero al menos quería terminar este fic, este es el penúltimo capitulo y juro que pronto estará el último, lo siento en serio y no dejaré de escribir ahora que me volvió la inspiración.
Espero que no se enojen demasiado y bueno aquí les dejare los agradecimientos personales y espero de todo corazón que puedan perdonarme.
setsuna17: ^^ Que bueno que te halla gustado, espero que este capi también.
Dayana Uchiha: jajaja está buena la historia del Wall Mart xD Bueno espero que te guste e capi, si es que lo lees xD y ojalá no vuelvas a sentirte encerrada xD a mi tampoco me gusta cuando hay tanta gente y me sofocan ¬¬
Armen : Bueno ya está un poco del plan y como eres inteligente creo que ya sabrás de que va esto con Ino xD Espero que te haya gustado y sé que siempre me decías que actualizara este y la verdad me siento mal por no hacerlo, pero ya volví y prometo que pronto estará el siguiente ^^
Pau-chan22: jaja aquí hay parte del plan de Shikamaru y spero que te guste, bueno sí son parecidas Ino y Temari pero distintas, creo que me inspiré en mi amistad con una niña, somos así mismito xD Y bueno los niños pelinegros de ojos jade ya están cerca =D
Crystal Butterfly 92: Espero te guste el capi y ojalá no te enojes porque me demorara tanto en continuar, aunque la otra vez esperaste mucho y ahora muchísimo u.U Ojalá te guste y si es que no estás enojada dejes rr ^^
Kasumi-onee-chan: jaja ya está, Ino y Temari se llevan bien, ahora son todos amigos y tarán! Debes leer este capi o me enojaré frentona ¬¬ El otro día se me kedo el polerón en la casa de la Alondra! xd jaja tonta, tienes mal despertar ¬¬ xD
Bueno eso sería todo, los dejaré tranquilos y espero se les pase el enojo owo
Ja ne..!!*-*
*-^-*Megumi No Sabaku*-^-*
