¡Hello!
Aquí les dejo un nuevo capi, siento muchísimo hacer sufrir a estos dos pero creo que algo que he aprendido en la vida es que lo que fácil viene fácil se va y aquellos retos que nos tumban más de una vez son los que si perseveramos nos dejaran una enseñanza para siempre, aquello que más trabajo nos cuesta ganar es en verdad valioso e irremplazable..
Gracias por el apoyo, por los reviews y por el tiempo de leerme.
"Estamos juntos en esta extraña realidad… Y sin conocernos, nos entendemos "
Se esperan reviews!
Besitos Vampiricos!
KyamCullen
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Capítulo 26
Bpov
La mañana siguiente desperté sintiendo unos fuertes brazos alrededor de mi cintura... Sonreí escondiendo mi cara en su cuello, me sentía increíblemente feliz. Recordaba la noche anterior y no podía más que sonreír... La sonrisa en el rostro de Edward cuando le di la noticia había sido de auténtica felicidad... Y me llego tan profundo que no había logrado evitar las lágrimas en mis mejillas, su reacción parecía de sorpresa ante el hecho de que yo le hubiera obsequiado algo de tanto valor... Algo que sabría que le haría tan feliz... Acaso no sabía el que yo le daría el mundo entero si pudiera hacerlo... Por ahora solo podía ofrecer mi corazón...
Suspire disfrutando cada segundo de esta gloriosa mañana, Nick llegaría en un par de horas y entonces tendría que compartirlo con el mundo... Quizás sería un hasta luego... Quizás sería un hasta nunca, no lo sabría a ciencia cierta hasta que el tiempo nos volviera a reunir... Si es que lo hacía...
Edward se removió un poco y solo disfrute la sensación de sus manos acariciando mi espalda... No cabía duda alguna de que estaba irremediablemente enamorada de él... De cada virtud, de cada defecto... De cada parte de su piel...
- Buenos Días - sonrió mirándome con ojos adormilados, expectante.
- Hola - sonreí recargando mi mejilla en su hombro calientito y pegando mí frente a la suya.
- Bella, yo - suspiro profundamente.
- Shh.. No digas nada - le silencie acariciando sus labios con las yemas de mis dedos.
Él se acercó lentamente a mí y comenzó a besarme con la misma ternura de nuestros anteriores besos.. Igual de sincero, igual de cauteloso.. Se sentía bastante como nuestro primer beso...
Flash back
Nos había tomado horas subir la colina, menos mal que Carlisle y Esme nos habían llevado en esta aventura de exploración, yo pasaría la noche en casa de los Cullen, habíamos planeado nuestro viaje a la montaña en vísperas navideñas. Así que todos llevábamos nuestro back pack y provisiones.
Forks era tan hermoso cubierto de nieve, eso sí, todos estábamos cubiertos hasta el tope, con orejeras y guantes, pero era realmente divertido, durante el camino uno que otro se caía en la nieve.. Y claro, Carlisle nos contaba historias de exploradores perdidos y devorados por osos..
Esme tan solo reía al respecto, nos peinaba en el camino y hacíamos competencias todo el tiempo, ella era tan tierna... Imagine que cuando tuviera un hijo, cuando me casara, querría ser tan paciente como ella.
- bien chicos, no se rezaguen - dijo Carlisle con ánimo, nosotros apenas teníamos unos 12 y 13 años por lo que nos sentíamos algo cansados.
- Creo que sería bueno descansar un poco cariño - sugirió Esme.
- Papa! Allá hay una cabaña - gritoneo Edward seguido de Emmet.
- Es como la del leñador de tu historia - grito Jasper corriendo a los brazos de Esme.
- Lo ves querido, es como la de la historia - le reprocho Esme, Carlisle solo sonrió.
- De acuerdo, iré a investigar, las chicas esperen aquí - no lo tuvo que decir dos veces, Alice, Rosalie y yo ya usábamos a Esme como escudo.
- Espera, nosotros vamos por si algo pasa - dijo Emmet tomando un trozo de corteza de árbol, Esme rodo los ojos divertida.
Les tomo unos minutos volver por nosotras, pero finalmente Carlisle dijo que podíamos descansar un rato en la propiedad abandonada, casi todos se habían quedado dormidos, a pesar de ser un tanto aterradora, era mejor que habernos puesto a montar las casa de campaña..
- Estas seguro que es buena idea pasar la noche aquí cielo? - pregunto Esme acomodándose en el sleeping.
- No te preocupes, partimos temprano - Carlisle la abrazo.
Trate de conciliar el sueño pero me sentía algo inquieta, el sonido del resoplido de la nieve afuera me impidió volver a dormir.
Así que me pare en puntitas y decidí deambular un poco por la casa, se estaba casi cayendo de lo vieja que estaba pero aun así había algo hermoso en ella.
Cuando entre en lo que parecía ser la sala, encontré a Edward en medio del salón.
- Que haces despierto? - pregunte con el ceño fruncido.
- Que haces tú fuera de tu sleeping? - pregunto a modo de reprimenda, si, Edward y yo atravesábamos la pubertad y él se lo pasaba molestándome.
- No podía dormir - gruñí poniendo las manos en mi cintura.
- Es que acaso no conoces la historia de este lugar? - dijo susurrando mientras se acercaba a mí.
- Déjame en paz - negué con la cabeza, el sonrió.
- No tengas miedo tontita - me estremecí al escuchar como algo en la habitación contigua crujía, me apretuje contra Edward cerrando los ojos.
- Yo siempre voy a cuidarte - susurro nervioso.
Tenía los ojos cerrados cuando sentí como sus labios indecisos se rozaban con los míos.. De una manera casi temerosa pero dulce...
- Ew! - Las risotadas de Emmet impidieron que todo aquello tomara sentido, era la primera vez que besaba a un chico. No sabía si los vuelcos en mi estómago se debían a mi nerviosismo.
Empuje a Edward y el solo una risotada, yo salí corriendo tras Emmet, comenzaba a amanecer y no dude en lanzarle unas cuantas bolas de nieve, que terminaron en una pelea en la que terminamos empapados...
Fin Flash Back
- No quiero salir de la cama - dijo dándome pequeños besitos en el hombro.
- No tenemos por qué hacerlo, al menos no ahora - susurre.
- Que quieres desayunar? - beso mis labios y se rodó por encima de mí para coger el radio de la mesita.
- Uhm.. Que tal esos baguetes de carnes frías que ordenamos hace meses? - pregunte rozando mi nariz con la suya..
- Suena delicioso - sonrió marcando el numero sin dejar de besarme. Tan pronto termino de hablar por el radio, me tomo en sus fuertes brazos.
- Bella, creo que - le silencie con un beso, el soltó una risita por lo bajo mientras me colocaba sobre su pecho.
- No digamos nada quieres, no por el momento, vamos a disfrutarlo - ronronee en su cuello.
- Soy yo? o ha sido una excelente mañana - susurro, me di cuenta entonces de sus dedos rozando mi espalda, yo no llevaba casi nada encima.. Me sonroje al instante.
- Que sucede? - pregunto confundido, recorrió mi abdomen con sus suaves manos y me sonroje involuntariamente otra vez.
- Oh - frunció el ceño - te molesta? - pregunto intentando separarse un poco, yo lo detuve tomándolo de la mano.
- No, simplemente es.. Desconocido.. - sonreí y lo bese mientras acariciaba su mejilla.
- Agradablemente desconocido? - pregunto rozando mi hombro con la punta de su nariz.
- Si Edward, es agradablemente nuevo - sonreí soltando un suspiro, no estaba segura de que debía hacer de ahora en adelante. Él estaba por comenzar una nueva vida, y yo no quería perderlo en una confesión amorosa.. Solo quería disfrutar de este momento como si fuese una semana inglesa, como mis siete minutos en el cielo.
- Como te sientes? - pregunte silenciando con mi dedo índice para que recordara no decir nada al respecto nuestro.
- Increíblemente feliz.. Ansioso... Pleno - me acurruque en sus brazos. Olía deliciosamente sensual, era una mezcla entre madera, lavanda y un poco de vino aun.. Su cabello espeso caía por ningún lado en su frente y a pesar de que mis dedos se perdían debajo de su camiseta blanca, a pesar de que sus dedos jugaban sobre mi piel, no había una gota de connotación sexual entre nosotros, a pesar de que sus manos descansaban sobre el encaje de mi ropa interior era como si hubiésemos traspasado ese umbral de confianza, enfocándonos en una atmosfera completamente distinta.
- Creo que han llegado con nuestro desayuno - me beso antes de salir de la cama, cogió un billete de 100 de su billetera y en menos de dos segundos estuvo de regreso en la habitación.
Coloco la comida en una pequeña charolita de mesa y los jugos sobre el buro izquierdo.
- Veamos..- tomo un trozo de baguet y me lo ofreció sin dejar de mirarme un solo segundo.
- Es delicioso en verdad, jamás podría se vegetariana - sonreí, el solo negó mientras reía.
- Quieres jugo? - pregunto extendiendo una servilleta.
- Gracias - Mientras lo observaba desayunar con tanta finura, me sentí afortunada y desafortunada al mismo tiempo, por una parte ese hombre era perfecto, por otra yo no estaba a su altura. Y ahora que iría por el mundo menos lo estaría..
No sé qué fue exactamente lo que se apodero de mi pero en ese instante deje el baguet sobre la bandeja y lance mis brazos alrededor de su cuello mientras me fundía en un profundo y apasionado beso... Que el respondió de inmediato.. Abrazándome con delicadeza mientras acariciaba mis labios con sus dulces caricias.
Sus brazos rodeaban por completo mi cintura y por alguna extraña razón se sentía como si fuéramos dos piezas destinadas a ser parte de la otra. Me había sentado sobre él, apresándolo con mis piernas, aferrándome por completo a su cuello.
Pero sin una sola intención que no fuese amorosa por completo. Y repitiéndome a mí misma que en este momento el me pertenecía..
El timbre de mi radio nos sacó de nuestra burbuja personal, él me retuvo unos segundos pero logre ver el número en la pequeña pantalla verde.
- Es Nick -dije estirándome un poco mientras él me envolvía en las sabanas - Estará aquí en unos minutos, vamos - Edward rechisto un par de minutos, pero se puso en pie para cambiarse de ropa. Me aliste de inmediato y antes de salir al pasillo el me jalo de nuevo al bordecito de la cama.
- Podemos hablar al respecto Bella? - pregunto con un tono serio mientras repagaba su frente con la mía.
- Llegara de un minuto a otro, será mejor que lo dejemos para después - sugerí nerviosa, por eso uno no debe involucrarse con un amigo, porque las cosas se ponen curiosas cuando hay que retomar los papeles.
- Esto es importante - dijo mirándome a los ojos - Solo quiero que sepas que esto no se va a quedar así - yo asentí, salí de la habitación y me dirigí al pasillo.
El recuerdo de este día me haría fuerte en los días que estaban por venir.. Me senté sobre la alfombra, jugando con el radio en mis manos. Nick me había contado sobre la gira de promoción. Si bien sería una suerte tener a Edward conmigo esta noche. Pero su vida estaba por cambiar.
- Bella - el chico rubio extendió su mano ayudándome a ponerme en pie.
- Nick - sonreí dándole un beso en la mejilla.
- Te encuentras bien? - pregunto con una sonrisa, trate de animarme un poco.
- Vamos - Entramos en el departamento y nos sentamos en la mesa del comedor.
- Edward - Nick extendió la mano para saludarlo formalmente.
- Nick - Edward se sentó a mi lado.
- Bien, supongo que mejor vamos directo al grano - Nick tomo el sobre que estaba en la mesa y Edward inmediatamente le extendió su pluma Mont Blanc.
- Antes que nada, alguna duda? - pregunto Nick, por alguna razón sentí como si estuviéramos a punto de comprar una casa.. No pude evitar reír bajamente ante las tonterías que me pasaban por la cabeza, primero, comprar una casa, junto con Edward, si claro.
- A que se refieren los términos - Edward busco entre las hojas del contrato - No se podrá rescindir del contrato hasta que se haya cumplido cada una de sus cláusulas o la empresa decida que quiere prescindir de los servicios del contratante" - cito Edward - entiendo los términos pero eso quiere decir que estoy completamente obligado a las fechas estipuladas por ustedes? - pregunto Edward.
- Si - Nick asintió - sucede lo siguiente. Este medio requiere de publicidad constante Edward, por ello es que debes contar con un publicista, un diseñador de imagen, etc. Es como una fórmula que se ha comprobado mil veces, por lo que la agenda que se te proporciona por parte de la disquera es total y completamente estricta, hay infortunios con los que a veces nos topamos pero el show siempre debe continuar - dijo Nick - yo sé que suena trillado y créeme, he pasado por esto un millón de veces pero es cuestión de sopesar las ventajas -
- De acuerdo - Edward seguía leyendo las diminutas letritas - De cuanto estamos hablando por pena de incumplimiento? - pregunto tomando nuevamente la pluma que Nick había dejado a un lado.
- El 45% de la suma de contratación anual - me mordí el labio inferior, eso le restaba bastantes ceros a la enorme cifra en el contrato, pero bueno, no es como que Edward lo fuera a echar por la borda, me puse de pie y me coloque detrás de él, le di un apretón de hombros.
- Bien, debemos partir hoy mismo - Nick tomo los papeles y le extendió un juego de hojas membretadas a Edward - El vuelo sale en 6 horas, enviare a alguien a que te recoja. No es necesario que lleves mucho equipaje - Se dieron un saludo abrazo muy formal.
- no es necesario, yo lo llevare - me despedí de beso y Nick salió del departamento.
Le tomo un par de minutos a Edward girarse hacia mí, era un silencio nostálgico el que llenaba la habitación, el sabía que debía partir, había soñado con ello toda su vida.. Yo había soñado con que él lo lograse tanto como él.. Nos habíamos tirado sobre el césped a fantasear con sus conciertos en el autódromo de la ciudad, en el Times Square... Habíamos interpretado canciones juntos!.. En todas esas noches con nuestros amigos.. Nuestro lazo se remotaba al kínder Garden.. Y ahora sentía como si yo fuera desangrarme si él se alejaba demasiado. Respire profundo con todo el amor que me inundaba.
- Bien campeón, es hora de empacar - dije sonriendo, el me miro confundido, me siguió hasta la habitación y me ayudo a sacar la maleta del closet.
Ágilmente tome algunos cambios de ropa, zapatos, accesorios y papeles que podría necesitar en caso de salir de USA, acomode todo en la maleta y una vez termine de cerrarla, él se puso en pie. Salimos directo al aeropuerto, con más tiempo anticipado de lo debido pero realmente no me creí capaz de estar a solas con el de nuevo sin gritarle que lo amaba.
Nick llamo diciendo que tenía un compromiso pero que había dejado un boleto a su nombre en American Airlines para que partiera y un colega suyo lo encontraría en Estocolmo. Sonreí sarcásticamente mientras lo escuchaba, al menos creí que irían a alguna parte en USA.
Nos tomó unos minutos pero Edward recogió su boleto, no me di cuenta como el tiempo se había pasado tan rápido y el casi tenía que abordar. Antes de que pudiera dirigirme a la sala de espera me jalo por el brazo para que lo mirara de frente.
- Lo sabias, sabias que tendría que marcharme hoy - me sentí intimidada ante su mirada profunda.
- Si - susurre nerviosamente, Nick me había comentado que tratarían de impulsar su carrera demasiado rápido pues tenían en puerta una oferta con algunos colaboradores y requerían que Edward se volviera comercial lo más pronto posible.
- Ven conmigo - recargue mi cuerpo contra la pared. Cerré los ojos y permanecí en silencio. Yo no podía ir con el... había tantas cosas que estarían de por medio ahora, el solo quería sentirse seguro y yo no quería correr el riesgo de sufrir aún más. No, no me convertiría en la mejor amiga que le acompañaría siempre en un medio en el que sabía que mi corazón sufriría una y otra vez. El debía seguir su camino... Y yo debía seguir el mío, tal vez era necesario para arrancarlo de mi corazón..
Quizás era necesario para que el sintiera algo más fuerte por mí.. Lo único que sabía a ciencia cierta era que mi corazón me gritaba que no fuera tras él, que no era el momento, que no debía apresurarme a nada o lo perdería, y ni siquiera podríamos seguir siendo amigos.
- No puedo – murmure insegura, el tomo mi rostro entre sus manos.
- Porque no puedes? - me miro con confusión - O acaso no quieres venir conmigo? - pregunto con tristeza en un tono apenas audible.
- Debes hacerlo tú solo Edward. Este es tu momento - dije tomándolo por el cuello de la camisa, reprimiendo mis lágrimas.
- Pero esta mañana Bella, tu - yo negué frunciendo el ceño, no Edward, no lo sepas, no te sientas mal por mí.. No te des cuenta de lo mucho que me dueles… pensé.
- Nos veremos pronto, estoy segura de ello - le acaricie la mejilla con cariño.
- Por favor ven conmigo - dijo suplicante recargando su frente con la mía. No lo haría, era su viaje, su camino, con un solo boleto de ida...
- Promete que me llamaras y me escribirás siempre que puedas - sonreí.
- Maldita sea Bella no entiendo nada - murmuro con ansiedad, soltó el equipaje y me beso con desesperación, el roce sus labios sacudió mi pecho y odie la sensación de humedad en mis mejillas.
" Pasajeros con destino a la ciudad de Estocolmo con escala en la ciudad de Toronto y Copenhagen"
- Vete Edward - susurre separando mis labios apenas unos centímetros de los suyos, sintiendo su aliento sobre mi piel.
- No se va a quedar así Bella, esto es - nuestras miradas se encontraron y note sus ojos vidriosos - Esto es importante lo sabes - note el dolor en su voz.. Odiaba la sensación, sabía que a él le dolería lastimarme, sabía que le dolería el no poder corresponderme..
- Cuídate y trata de volver en una pieza - lo abrace tratando de bromear para romper esa tensión entre nosotros, no quería salir de ahí con un sabor amargo.. Estuvimos abrazados un par de minutos, hasta que volvieron a llamar el vuelo.
- Te prometo - me acerco a su cuerpo y yo negué con la cabeza.
- No prometas nada Edward y no te preocupes, diviértete, vive al máximo - sonreí obligándolo a sonreírme de vuelta - Y vuelve - lo bese por última vez, por una milésima de segundo, antes de girarme y salir directo a mi auto, repitiéndome a mí misma que aunque fuera solo en este momento, era yo quien llevaba en mis labios el sabor de sus besos.
