Es una gran pena pero este es el último capítulo...
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CAPÍTULO 26 "SU PROPIO FINAL"
Habían pasado exactamente 8 días desde que había salido de misión nuevamente acompañado de un miembro de otro equipo, por decisión de su Kage, y ahora casi de noche finalmente Sasuke había regresado a la aldea.
Casi todas las misiones tenían las mismas implicaciones, dormir al aire libre, muchas veces trasnocharse, no comer adecuadamente, pelear con el enemigo si era necesario y cosas así, lo cual era normal para él pero en esa ocasión había habido algo poco inusual, él había sido herido. Durante esa misión habían sido atacado en dos oportunidades, la primera no había habido mucho que lamentar pero la segunda sin duda había sido más dura, y Sasuke lo comprobó al escuchar que Sakura le decía que había hecho bien al ir al hospital de Konoha apenas hubiera llegado porque de esa forma había evitado una hemorragia interna. En ese momento él estaba sentado en una camilla mientras su acompañante estaba demasiada concentrada curándolo.
- Tienes los músculos desgarrados ¡tienes los órganos dañados! ¡Tienes dos costillas rotas! - lo regañó Sakura - ¡Debiste tener más cuidado! –
La kunoichi siguió en lo suyo mientras agradecía y se alegraba que ese día le tocara guardia en el hospital porque estaba segura que si no fuera por ella quizás Sasuke se hubiera negado a recibir cualquier tipo de tratamiento, haciéndose el fuerte o simplemente se hubiera ido después de que lo curaran, lo cual habría sido un error porque sabía que Sasuke debía quedarse hospitalizados por lo menos unos cuantos días debido a sus lesiones y ella se encargaría de eso, de asegurarse que él no hiciera algo que afectara su salud.
Por otra parte, Sakura no sabía exactamente cómo sentirse en ese momento porque aún tenía sentimientos por él, sin embargo extrañamente saber eso ya no la lastimaban tanto y menos al comprender que la relación entre ellos había vuelto a ser la misma, como dos compañeros de equipo, como dos viejos amigos que a veces discutían y reñían y otras donde compartían buenos momentos. Quizás ya no era la mujer más cercana a él o la más importante en su vida para él pero sentía que seguía teniendo su cariño silencioso y eso era reconfortable... más ahora que Sakura estaba segura que si los acontecimientos hubieran distintos hubiera sido ella quien ocupara el lugar de Hinata.
Una hora después Sasuke estaba recostado en la cama del hospital mientras veía a lo lejos por la ventana abierta que ya era de noche, muy noche. El Uchiha miró algunas vendas en su brazo pero miró con más atención las vendas de su abdomen y supo que el intenso dolor provenía de ahí, agradeciendo internamente que solo fuera ese par de costillas que tenía rotas porque hace tanto tiempo que no había padecido de nada que en ese momento reconfirmó que el hospital no le gustaba, absolutamente para nada pero ver a un rostro conocido le hacía sentirse por lo menos un poco mejor.
- ¿Te duele mucho? – preguntó Sakura acercándose a él con un vaso de agua
- No – mintió Sasuke viendo cómo ella ignoraba su respuesta y le levantaba la cabeza para enseguida ponerle una píldora en los labios, y al levantarse un poco él supo también que la espalda le dolía
- Es para el dolor
Sasuke la miró y no se opuso pero si hiso el intento de sentarse por si mismo, lo cual le produjo mucho más dolor, tanto que hiso una mueca con los labios tratando de esconder ese dolor... por lo que aceptó con gusto esa píldora y el agua si eso significaba que el dolor menguaría.
- Duerme, vendré a verte cada cierto tiempo – avisó la pelirrosa caminando hacia la puerta y dándole un último vistazo para asegurarse que todo estuviera bien antes de salir a hacer ronda por las demás habitaciones.
Él giró la cabeza sobre la almohada y se recostó un poco más en la cama dispuesto a dormir porque aunque quisiera hacer otras cosas en ese instante sabía que no podía ni debía hacerlo porque no sería oportuno y porque si ella lo veía en ese estado estaba seguro que se pondría muy mal, que lloraría y él no quería eso, no quería que Hinata llorara, ya no más... Pensaba en eso cuando de repente sintió mucho sueño, como si la mitad de su mente estuviera consciente y la otra mitad somnolienta, arrastrada hacia un abismo de cansancio, lo cual en cierta manera le agradó porque además el cuerpo ya no le dolía tanto, de verdad parecía que aquella medicina que le había dado Sakura trabajaba mágica y rápidamente, y eso le parecía muy acertado... y con ese último pensamiento Sasuke cerró los ojos y se durmió al poco tiempo, sabiendo que su cuerpo y su mente necesitaban descansar.
"Un bosque lleno de arboles gigantes, Sasuke atravesado la tormenta, caminando por el charco de lodo, con la ropa llena de sangre, con los ojos fijos en una silueta, atraído en esa dirección como si fuera un imán, escuchando gritos ensordecedores y viendo como..."
Despertó un tanto sorprendido por lo que había soñado porque hace tanto tiempo que no tenía pesadillas, abrió los ojos y aunque no sabía la hora exacta sabía que ya era de día al ver la claridad de la habitación. Sus recuerdos le dijeron que estaba todavía en el hospital, sedado, cansado y hambriento, Sasuke se sentía molesto porque su estómago estaba vacío, porque saboreaba una y otra vez aquel gusto desagradable de la medicina en su garganta, y porque su cuerpo aún le dolía, en especial las costillas y porque en su cabeza había habido un pensamiento perturbante que lo tenía inquieto y que no lo había dejado dormir tranquilo. No queriendo pensar más Sasuke giró a un lado la cabeza sobre la almohada con toda la intención de seguir durmiendo un poco más hasta que Sakura regresara con algún otro medicamente, pero con los ojos somnolientos descubrió que tenía un visitante que estaba ahí con él.
- ¿Qué haces aquí? - le preguntó Sasuke con voz suave, exhausto y medio dormido todavía
- Sakura-chan me aviso que estabas aquí –
Sasuke se recostó un poco más sin ninguna emoción pero con toda la intención y deseos de seguir durmiendo porque realmente aún se sentía exhausto, débil y sin deseos de hablar con Naruto, pero quizás él podría tener la respuesta a una sola pregunta que lo había atormentado a cada minuto.
- ¿Có...omo...?
- Ella... – se apresuró en hablar Naruto sabiendo que su amigo le preguntaría exactamente eso - Hinata-chan no puede... – con voz tensa intentaba explicarle porque entendía que tenía que ser directo y claro con Sasuke - todo salió mal... -
Lo último que se espero escuchar a su regreso había sido eso. El pelinegro solo hizo una señal de asentimiento a su compañero, sintiendo repentinamente una tensión en el pecho que no demostró, entonces Sasuke abrió un poco los ojos, levantó la vista y miró a un deprimido Naruto parado frente a él.
- ¿Qué pasó? – preguntó Sasuke manteniendo una neutral expresión y simulando un desapasionamiento que no sentía pero que por el cansancio era creíble
El rubio empezó a relatar los sucesos de los últimos días empezando desde la mañana después de la cirugía que él y algunos amigos muy cercanos habían ido a visitar a Hinata, le contó también que ese día ella parecía estar bien y que hasta la misma Tsunade les había asegurado que la cirugía había sido un éxito y que estaba casi segura que Hinata nunca volvería a temer a perder la vista, la cual también había estado muy optimista, le contó también que los días siguientes habían sido similares y que la certeza de que todo había resultado bien seguía creciendo, además le contó que durante esos días Hinata no había sentido mucho malestar o nada por el estilo y para finalizar le contó que hace dos días Tsunade había entrado a la habitación de Hinata para sacarle las vendas de los ojos y comprobar que ella veía con normalidad, pero en ese momento ante la pregunta inminente de Tsunade ¿puedes verme? Hinata había respondido con un rotundo "no" ya que no podía ver más que oscuridad completa. Todo ese relato Naruto lo había dicho sin dejar de caminar y dar vueltas demostrando así su propia incredulidad porque tenía mucho cariño y aprecio por la Hyuga.
- ¡Todo parecía ir bien! ¡realmente biennn! – chillo el Uzumaki no pudiéndose creer aún las malas noticias.
El Uchiha no dijo nada ante lo escuchado y solo cerró los ojos queriendo volverse a dormir para que al despertar pudiera tener pensamientos claros y definidos que le ayudaran a solucionar el reciente problema descubierto, porque en ese momento creía que no había ninguno de esos pensamientos, sabía que dormir un poco más le haría bien. "¡No te duermas!" escuchar ese chillido lo había irritado, realmente lo había irritado... por lo que pese al dolor que sentía Sasuke se sentó a un extremo de la cama mientras le dirigía una última miraba a Naruto antes de ponerse de pie y empezar a caminar con dirección hacia una puerta.
- Sasuke, ¡Sasuke! – lo escuchó chillar nuevamente siguiéndole el paso
- ¿Qué? – preguntó el nombrado reprimiendo una mueca de dolor, deteniéndose por un instante y mirándolo por encima del hombro con el rostro disgustado y preguntándose dónde estaba Sakura cuando la necesitaba
- ¿A dónde vas?
- Estoy sucio y cansado, voy a darme una ducha y luego dormir – contestó el pelinegro retomando camino y apoyándose por un instante en la puerta frente a la punzante y creciente sensación de dolor cercenándole el pecho, pero poco después abrió la puerta
- ¡No es momento para eso! – escuchó que le recriminaban a lo lejos porque todos sus sentidos se habían enfocado en el dolor
- Ah, ¿no? – preguntó Sasuke con voz aburrida porque lo último que necesitaba en ese momento era tener que soportar a un idiota que no parara de hablar diciéndole lo que tenía que hacer
- ¡Hinata-chan te necesita! – exclamó Naruto parado detrás de él - es en este momento que debes estar a su lado
Y él necesitaba que Naruto se fuera a donde sea, pero lejos de ahí... Sasuke lo escuchó pero no dijo nada ignorándolo por completo porque en ese momento no quería hablar de deberes con él ni con nadie.
- Ayer en la mañana fue dada de alta y está en su casa, yo ya tenía pensado ir a visitarla así que podemos ir juntos – propuso Naruto poniendo una mano en el hombro de su amigo y sintiendo como este se volteaba y lo miraba con enojo
¿Quién demonios se creía él para decirle que tenía que hacer?. Sasuke le dio una mirada fulminante y dio un paso adelante tomando la mano que estaba en su hombro y empujándola a un lado porque sinceramente ese día en especial se sentía enojado y furioso con todo y no estaba de buen humor para soportar al rubio.
- Lo único que tengo planeado para hoy es comer y dormir – dijo finalmente Sasuke luego de permanecer largos segundos debatiéndose si empezar una confrontación o no
Naruto lo miró con expresión de horror en el rostro porque no se creía lo que había escuchado ¿realmente Sasuke le había dicho eso? ¿Hinata no era tan importante para Sasuke como él había supuesto? ¿La iba dejar ahora, justo ahora?
- Es broma, ¿verdad? - exclamó confundido el rubio
- Si ya has terminado de decirme todo lo que tenías que decirme puedes irte – dijo entrando al cuarto de baño – conoces el camino
- ¡Por una vez en tu vida deja de pensar solo en ti! – le exigió Naruto volviendo a caminar detrás de él hasta que sintió que este le cerraba la puerta en la cara
Él siempre había sabido que Sasuke era un antisocial, arrogante y un grandísimo idiota para cuestiones personales pero había pensado que eso con el tiempo había estado cambiando y más aún al entender que desde que estaba con Hinata él se había estado por así decirlo "domesticando" pero al parecer se equivocó. No queriendo dedicarle más de su tiempo a un imbécil como Sasuke, Naruto emprendió camino a la puerta de salida porque tenía cosas más importantes que hacer y una de ellas era ir a visitar a Hinata para saber cómo estaba y ofrecer su ayuda en cualquier cosa, solo esperaba que esta lo recibiera.
Luego del primer chorro de agua supo que la ducha no sería buena idea por lo que decidió desistir en ello, al asegurarse que al fin estaba solo Sasuke salió del cuarto de baño, se llevó una mano a las vendas, a las costillas exactamente y sintió que el dolor se incrementaba, caminó con pasos lentos y sintió que el dolor crecía más a cada flexión de sus músculos y a cada paso que daba; con un poco de dificultad logró llegar a la cama y recostó su espalda en el suave colchón deseando que Sakura llegara con algún tipo de medicamento que calmara su dolor... miró hacia el techo por largo tiempo y finalmente liberó sus tumultuosos pensamientos.
"Ella tiene la culpa..." había una vocecita que le decía que Hinata era culpable de todo por ser tan estúpidamente sentimental y tonta al negarse a aceptar los hechos.
Si ella se hubiera resignado a su muerte y a todo lo que implicaba esto no estaría pasando, si ella hubiera puesto un poco más de su parte para superar la tragedia nada malo estaría pasando o por lo menos nada tan malo como los sucesos, si ella hubiera sido más fuerte emocionalmente esto no estaría pasando, "si hubiera, si hubiera..." durante el último mes se había repetido eso incontables veces y no había llegado a nada porque ese había sido un tema que ya había debatido infinidad de veces, se lo había cuestionado y replanteado cientos de veces y como resultado había llegado a la conclusión de que él no podía ser tan miserable y tan canalla para echarle la culpa a ella cuando su único pecado había sido quererlo y al parecer había sido muy infeliz por eso, Sasuke alguna vez había escuchado que el "amor" en un Uchiha en cualquier forma estaba maldito y al parecer tenían razón, mucha razón.
¿Qué podía hacer? ¿Cómo podía solucionar el problema?¿Qué podía decirle a ella?
Sasuke estaba seguro de que no existían palabras para expresar el nudo de rabia y de impotencia que empezaba a ocupar el lugar donde normalmente se encontraba su temple y su racional control, lo cual muchas veces le había ayudado a sobrevivir, a focalizar esa energía en un objetivo o fin y a destruir todo a su paso por ese objetivo, pero ahora todo le parecía tan confuso y el hecho que le doliera las costillas y todo el cuerpo no ayudaban en nada.
Cuando se había ido él se había convencido que al volver recibiría noticias buenas y por eso durante esos largos días él se había mantenido confiado pero nada había salido como se suponía tenía que salir; tal vez había sido un tanto arrogante y presuntuoso al pensar que todo saldría como él quería y que luego recién se pondría a pensar en el papel que ella ocuparía de ahí en adelante en su vida, pero ahora debía aceptar y afrontar las consecuencias, aunque en ese momento él se sentía demasiado reacio ante la idea de ir y confirmar simplemente que Hinata realmente se había quedado ciega por causa suya, por... Antes de que pudiera arrancar esa reciente cruel idea de su mente Sasuke cerró los ojos y se dispuso a dormir, estaba cansado, realmente estaba cansado... y se sentía aún más cansado al saber que tarde o temprano tendría que enfrentar la dura realidad.
"¡Por una vez en tu vida deja de pensar solo en ti!" Esa frase aún así eco en su cabeza y sabía que rondaría también sus sueños, pesadillas o le que fueran.
Una semana después...
Dos siluetas masculinas a lo lejos y por detrás de una ventana miraban con especial detenimiento a la joven que estaba muy entretenida en un jardín de hierbas y flores. Hiashi tenía los brazos cruzados mientras miraba a su primogénita y su sobrino hacía lo mismo solo que con el semblante aún más tenso.
- Se lo dije, ¡se lo advertí! – exclamó Neji furioso y lamentando no haber tenido que intervenido cuando había tenido la oportunidad porque realmente había creído en el buen juicio de su prima, pero parecía que se equivocó.
El Hyuuga mayor estaba en silencio durante ya un largo tiempo, antes de asentir con un pequeño suspiro porque sinceramente estaba preocupado ya que el hecho de que su hija se hubiera aislado de todos y refugiado en si misma desde que había salido del hospital hace una semana atrás era un hecho que lo tenía inquieto.
- Hinata-sama todavía lo espera... – murmulló Neji apretando los labios y los puños queriendo matar con sus propias manos al sujeto que primero había ilusionado a su prima y que después la abandonaba, porque él estaba seguro de eso ya que había escuchado rumores que el Uchiha había vuelto a Konoha hace ya una semana después de su misión pero ese sujeto no se dignaba en aparecer. Lo cual solo podría significar una cosa en particular, que él se desligaba de cualquier acercamiento o responsabilidad con Hinata.
O
"Siento frío..." Pensaba Hinata en medio de la mañana.
Ni siquiera el vivo entusiasmo de todos los habitantes de su casa ni la distracción de su pasión por las flores habían conseguido disipar el dolor que la envolvía desde hace exactamente 7 largos y duros días.
Hinata recordaba con claridad que hace poco más de una semana le habían dado la noticia... ella había insistido en saberlo a pesar que muy dentro de ella había deseado estar acompañada de él cuando le dieran el veredicto, pero al final de cuentas se había enterado que la cirugía no evitaría que perdiera la luz de sus ojos sino que al contrario como secuela le había hecho perder por completo la visión. Había llorado amargamente al saberlo y había insistido diciendo "Tiene que haber algún tratamiento. Otra operación de repente..." y la sincera respuesta que había recibido de Tsunade había sido un "no" acompañado de un amable "no por ahora". Después de eso todo se había vuelto tan incierto para ella.
Sin embargo la carga pesada que sentía en el pecho y la sensación de vacío no era precisamente como consecuencia de la mala noticia, sino que el hecho de comprobar que Sasuke ya estaba de regreso en la aldea desde hace esos siete días era lo que la había devastado... la había devastado comprender que él no quería verla y ella entendía a la perfección que ese había sido el fin.
"Han terminado..." "hemos terminado..." le decía una voz desde lo más profundo de su subconsciente y ella quería pensar que eso quizás había sido lo mejor para los dos, que había sido mejor la separación sin una despedida dolorosa y sin lágrimas tumultuosas de por medio que traería más dolor, además él podría continuar con su vida sin tantas complicaciones y ella haría lo mismo pero a su manera; cuando por primera vez le habían revelado lo que sucedía con sus ojos ella realmente había querido que él tomara la decisión de si seguir juntos o no, en ese entonces Sasuke se había opuesto rotundamente quizás cegado por el enojo y la culpa, pero ahora parecía que él finalmente había pensado con la cabeza fría y la decisión que había tomado era otra, sin embargo comprender esa verdad no hacía que el dolor fuera menos ya que la herida aún era demasiado reciente, y ella necesitaba tiempo para sanar sus heridas como un cachorro que lame sus heridas con los ojos brillantes de dolor, sin deseos de que nadie lo toque y arisca.
- Hinata-sama
La Hyuga salió de sus pensamientos, tomó la mano que le ofrecían y con su ayuda caminó... siendo consciente que al parecer a partir de ese momento siempre necesitaría la ayuda de alguien, lo cual le hacía llegar a dos pensamientos que durante toda la noche habían rondado su mente, el primero le decía que debía tomarlo con optimismo y calma mientras aprendía a sobrellevar su ceguera y el segundo le decía que simplemente debía irse de ese lugar para no traer más pena a su familia porque no quería agobiarlos con su tristeza ni atarlos a su nueva condición, durante años anteriores creía que ya los había decepcionado y no quería hacerlo más.
"Mentirosa..." se acusó a si misma al entender que el argumento anterior era simplemente aquel que se daba a si misma para no querer sufrir más, porque la verdadera razón era que quería irse de ese lugar para no volver a ver ni a saber nunca más nada de Sasuke, no porque le guardara rencor ni mucho menos porque lo odiara tanto sino porque pensaba que quizás la distancia y el tiempo la ayudarían a sobrevivir sin él y sin nada de lo que él había representado en su vida.
Tenía miedo de irse de ese lugar y empezar de nuevo en otro lugar, y sentía que ese temor que le inundaba era tal vez lo más próximo a auténtico pánico que había sentido alguna vez porque estaba vez no habría vuelta atrás, no habría una segunda oportunidad, esta vez realmente sería el adiós definitivo. Se había aferrado a Sasuke durante todo ese tiempo creyendo que esta vez tendrían un final feliz pero otra vez no había sido así, parecía que simplemente estaban destinados a compartir ciertos momentos pero luego a despedirse de forma cruel, "pase lo que pase estamos juntos en esto, verdad?" le había preguntado ella y él le había dicho que sí, por ilusa le había creído y ahora lloraba otra vez; Sasuke le había dejado... realmente él la había dejado y ese había sido el golpe definitivo, comprender que él seguía con su vida como si nada hubiera pasado entre ellos le había partido el corazón en mil pedazos, pero aun así el amor seguía ahí... y estaba segura que eso no cambiaría nunca, lo único que cambiaría era que aprendería a sobrevivir sin él, sin su existencia que representaba tanto y sin los recuerdos que la ataban a él.
- Hiashi-sama dijo que la llevara al comedor – le aviso la voz que la conducía por el camino correcto
La joven asintió y se dejó guiar pensando que esa sería la primera vez que se volviera a sentar y a almorzar en compañía de otros, era una dura prueba pero ella sabía que debía pasarla, como todas las demás que le esperaban.
*°* Tiempo después Hinata se supo sentada en medio del comedor acompañada de su padre, de su primo y de su hermana, pues ya era hora de almorzar. El silencio era grande y doloroso, por lo que Hinata hiso su mayor esfuerzo en utilizar sus demás habilidades para comer sin torpezas que le hicieran recordar a su familia que la supuestamente era la heredera había perdido la prodigiosa distinción de clan Hyuga. Y era así porque cualquiera que la viera pensaría que todo era igual que siempre porque a simple vista los ojos de Hinata parecían ser los mismos de antes, lo cual había sido muy oportuno porque ella no había querido que más personas supieran la verdad; no queriendo llenarse de más preocupaciones Hinata se concentró plenamente en su nueva tarea, que aunque nunca lo dijera se le hacían un tanto difícil porque quería que todos vieran que se estaba adaptando rápidamente a su nueva condición.
Después de haberlo pensado detenidamente y con voz suave pero decidida Hinata le rogo a su padre que le dejara irse a otra aldea a vivir por un tiempo, aduciendo que necesitaba alejarse un tiempo... y sorpresivamente su padre había aceptado su pedido sin reproches, diciéndole que dentro de una semana alistaría todo para que ella se marchara a donde quisiera; ella sabía que no había sido su padre quien exactamente había hablado sino que había hablado la pena y el lamento de verla sufrir desde que amanecía hasta que anochecía. Y saber eso le hiso sentir un poquito mejor porque eso significaba que en momentos como esos Hiashi era su padre al fin y al cabo.
Los siguientes minutos fueron en completo silencio mientras todos almorzaban y una vez que hubieran acabado Hinata sonrió para sus adentros al ver que tanto su padre como su primo se retiraban a hacer sus diversas actividades pero no su hermana menor, la cual la acompañaba en silencio.
- Onee-san, ¿estás segura? – Hanabi preguntó con las manos encima de la mesa y mirando con atención a su hermana
- Estoy segura – susurró Hinata con los labios formando una pequeña y tímida sonrisa que escondía toda su pena
La Hyuuga menor estuvo en silencio durante largo tiempo tratando de entender sus palabras y lo que ello significaba, antes de asentir con un pequeño suspiro mientras reconocía que no sabía si plantear lo que ella durante todos esos días había estado pensando con tal de que ella tuviera un poco de consuelo.
- Tú y... – intentaba plantear la pregunta – y...
- Nosotros ya no... no estamos juntos – se apresuró en decirlo Hinata aun con voz titubeante y apenas audible
- Otou-san podría...
- No quiero eso – se opuso tajantemente a esa posibilidad negando varias veces con la cabeza
Hanabi hiso un gesto de desacuerdo pero aún así no quiso ahondar más en el tema porque más o menos entendía la situación, y aunque ella supiera que su padre sentía la obligación de ordenar a buscar a ese muchacho y traerlo de rodillas ante su hija no lo haría porque sabía que la misma Hinata no querría eso y de alguna forma ella lo entendía, porque no era agradable saber que alguien estaba a tu lado por deber u obligación.
- Tú sabrás que hacer
Hinata asintió con emoción y agradeció profundamente que su pequeña hermana no volviera referirse ni mencionar su nombre porque estaba segura que si lo hubiera hecho ella se hubiera quebrado... ignorando el hecho de que la garganta le dolía por el esfuerzo que hacía para no echarse a llorar, aunque temporalmente estaba ganando la batalla, sabía que dentro de poco sería una derrota vergonzosa.
No entendía muy bien cómo es que nadie se hubiera percatado que una extraño estuviera merodeando y peor aún ya estuviera dentro de su territorio, porque cuando había entrado a hurtadillas mínimamente había esperado que alguien le diera la cara para enfrentarlo o advertirle que él no podía estar en ese lugar o en el caso más realista intentar echarlo a patadas, pero nada de eso había pasado; parecía más bien como si su presencia no fuera del todo indeseada ni mucho menos inoportuna ya que esa era la única explicación viable que encontraba al hecho de que ningún Hyuga con su tan presumida habilidad visual no lo hubieran visto en ese territorio ajeno.
Sasuke, desde la distancia, con las manos dentro de los bolsillos y encontrándose de pie encima de uno de los tejados de la casa principal tenía los ojos fijamente clavados en una imagen, observaba a una pequeña y delgada mujer regar sus plantas del jardín de esa casa. Él observó también como ella, a pesar de que ya estaba oscureciendo, se movía con lentitud y que con extremada paciencia palpaba con sus pequeñas manos cada planta, como si tratara de recrear en su mente su forma, su textura y eso indudablemente le recordaba un suceso difícil de aceptar hasta para él; Sasuke suspiró pesadamente mientras cerraba los ojos oscuros por un momento pensando un poco en todo y pasado algunos segundos los abrió para seguir observándola desde lejos un poco más porque quería asegurarse lo que sus ojos veían, quería entender que lo que veía era realmente cierto... mirándola con más detenimiento él rememoró con un sabor extraño en la boca que aunque hace algunos días que no la veía parecía como si no lo hubiera visto en años, y sentir eso le causo frustración.
Al cabo de unos minutos de observarla en silencio Sasuke decidió hablar dispuesto a afrontar lo que viniera.
- Siempre me he preguntado ¿si estás sola por qué quieres o por qué no tienes otra salida? –
Sintió cómo su cuerpo se estremecía, cómo su propio cuerpo se congelaba y como sus manos se aferraban con fuerza a lo que fuera porque no podía creerlo, no quería creerlo.
- ¿Sasuk...e? – Preguntó Hinata girando el rostro automáticamente en la dirección que había escuchado su voz y sintiendo que su propio cuerpo se paralizaba ante la sensación de saberlo ahí, junto a ella... y saber que estaba vez parecía real y no producto de sus fantasías y sueños.
Él no dijo nada pero rápidamente de un salto ya no estaba encima del tejado, sino que ahora estaba a unos metros de ella.
"Te ves fatal... estás pálida y demacrada, tienes ojeras y estás muy delgada, seguramente no has estado comiendo ni durmiendo como es debido" pensaba Sasuke mientras caminaba hacia ella y comprobaba con sus propios ojos sus pensamientos, dándose dolorosamente cuenta también que aunque ella mirara a su dirección sus ojos estaban fríos, vacios, sin vida y perdidos en quién sabe dónde. "Es verdad, no puedes verme..." se dijo a si mismo queriendo poder hacer algo para revertir ese hecho porque estaba seguro que el sentimiento de culpa lo acompañaría el resto de su vida si es que no hacía algo para solucionarlo.
No dijeron nada por un momento y él solo vio como Hinata daba un paso hacia atrás con el rostro tenso, sin saber claro que ella no había deseado volver a verlo de nuevo para no sentir el dolor de su corazón nuevamente quebrándose en mil pedazos, para no comprobar que su relación había llegado a un fin inesperado.
- Me dijeron que la cirugía no resultó – empezó hablar Sasuke mirándola con un brillo oculto de angustia y queriendo romper la distancia para poder consolarla aunque sea un poco, como pidiéndole perdón en silencio por todo su sufrimiento - yo no puedo... – siguió hablando queriendo decir que no debían rendirse y que debía haber alguna otra salida, a la misma vez que estiraba su mano para tratar de tocarla pero ella lo rechazó
Hinata se espantó ante el preludio de su contacto y nuevamente retrocedió con el rostro contraído de espanto porque no podría volver a soportar que él la volviera a tocar para después sacarla de su vida como si nunca hubiera significado algo importante en su vida.
- ¿Qué te pasa? – no pudo evitar preguntar empezando a sentirse enfadado porque su rechazo había sido como un fuerte golpe al estómago, que lo hizo trastabillar
- Dentro de unos días me iré – se apresuró ella en decir interrumpiéndole y sintiendo la tensión en el aire – te...ngo que irme! – habló atropelladamente sabiendo que la única defensa que tenía en ese momento era irse de ese lugar lo más antes posible
- Repítelo
- Dentro de unos días me iré – repitió ella levantando el rostro y escondiendo detrás de su intento de convicción su dolor
- Me lo debí suponer - aseguró bruscamente él quedándose quieto en su lugar - siempre huyes frente al primer problema, ¡eres una cobarde! – la acusó masticando las palabras con molestia porque ahora que lo pensaba bien se daba cuenta que ella siempre estaba huyendo
- ¡Eso no es verdad! – protestó ofendida, angustiada para defenderse y luchando por comprender qué era lo que lo había puesto tan furioso
- ¿Ah no? ¿cuántas veces me has dicho que te irás? – replicó reprimiendo sus ganas de agarrarla de ambas muñecas y levantarlas a la altura de su rostro para mirarla de cerca porque realmente parecía que ella había obtenido la capacidad de enojarlo rápidamente y saber eso le molestaba aún más
- Tú no... no entiendes... – le dijo Hinata con voz dolida al borde de las lágrimas
Sasuke le dirigió una mirada fulminante cómo queriéndole decir que era ella la que no entendía nada y la que complicaba las cosas entre ellos, que de por si ya eran complicadas pero ella los hacía aún más...
- ¿Qué es lo que no entiendo? – preguntó el insistente mirándola de reojo
- Nad...a – respondió Hinata sintiendo las lágrimas agolpándose en sus ojos, y sabiendo que él podía verlas y que podía ver también cómo le temblaban los labios ante el intento de no llorar. Lo había extraño tanto y había sufrido tanto al pensar que él la había dejado y ahora cómo si nada pasara Sasuke se aparecía reclamándole y diciéndole que era una cobarde.
Al escucharla y al ver el gesto de dolor y tristeza en sus perlados ojos pensó que al menos él debía mantenerse sereno, además de que quizás ella tendría un motivo para comportarse así. Por lo que a regañadientes trató de destensar su cuerpo y se separó un poco de ella dándole su espacio dispuesto a escuchar y a solucionar cualquier problema reciente que tuvieran, que al parecer él no se había enterado.
Y lo entendió... había bastado un breve tiempo de reflexión, que él procesara sus palabras y la forma que ella lo dijo para que Sasuke entendiera la razón por la que ella estaba así, sin embargo comprender eso lo desconcertó... ya que él había pensado que Hinata quería tiempo y distancia para afrontar esa situación, él había pensado que esos días que él reprimió sus ganas de ir a verla era lo que ella había necesitado porque recordaba con claridad que a ella no le gustaba que la vieran sufrir. ¿Qué es lo que había estado pensando ella para que esté tan destrozada? ¿Acaso se había estado imaginando que él la dejaría porque se había quedado ciega? ¿Qué acaso no entendía ella que él jamás la dejaría en esa condición?
Él miró los labios temblorosos de ella por unos instantes y después subió la mirada hasta sus ojos para notar a una Hinata irreconocible, porque él reconocía que la mayoría de veces había pensado que sabía que esperar de Hinata, que es lo que ella estaría pensando, o que diría o haría a continuación y cosas así pero parece que se equivocó, claro que se equivocó.
- He estado en el hospital, pero eso lo sabes verdad – empezó hablar Sasuke sabiendo que teniendo la capacidad de sentir su presencia ella sabría siempre donde estaba - he estado hospitalizo unos cuantos días – aclaró él pensando que el enfado y el disgusto podrían esperar porque no estaba dispuesto a volver a perder la calma como la otra vez que discutieron
- ¿Qu...é te hiciste?
- No mucho – evitó decirle que tenía dos costillas fracturas que le producían mucho dolor y que su cuerpo recién se estaba recuperando ante ciertas lesiones, porque no quería desviar el tema
Y ante su respuesta la Hyuga se quedó en completo silencio sin saber que decir y luchando por aminorar la perplejidad de su sorpresa y la amenaza de pequeños sollozos que amenazaban por salir de su garganta.
- Pensé qu...e no vendrías – confesó ella con un murmullo débil y agachando el rostro lleno de verguenza
- ¿Por qué? – preguntó él no con mucha calma pero si con un dejo de sorpresa
Ella no supo darle una respuesta exacta porque ni ella misma sabía que decir... había pensado que el hecho de que él no la fuera a ver durante esos días era signo de que habían terminado y de que Sasuke se abstenía de cargar con la responsabilidad de una novia sensible, inútil y ciega. Había pensado tantas cosas siempre relacionadas a que la razón por la que él no iba a verla eran motivos referidos a ella y a su condición pero nunca se había puesto a pensar que su ausencia era porque hubiera estado herido. Había malinterpretado todo... había sido una completa tonta al creer tantas cosas que la habían lastimado y había sido una completa idiota al tomar el papel de la victima novia abandonada por su ceguera, y odio saber y reconocer que estaba tan acostumbraba al papel de víctima que le costaba desligarse de el y que incluso ya le había tomado cariño. Lloró con amargura al pensar que durante todos esos días había estado sufriendo en vano y sin un motivo específico, porque había llorado sin sentido, había llorado por costumbre a que siempre las cosas le salieran mal y no le había dado si quiera el beneficio de la duda.
- Sas...uke Gom... – había estaba otra vez ella disculpándose cuando pudiera evitarlo con el simple hecho de no adelantarse a nada, pensó él mirándola con una mirada inescrutable.
- Realmente estoy cansado – admitió Sasuke levantando el rostro y dando un suspiro pesado porque toda esa situación sinceramente había llegado a su límite - Deja de llorar – exigió él viendo que aquello solo consiguió que se intensificara.
Estaba cansado de enojarse tanto, cansado de tener que ser amable con ella, cansado de tener que soportar sus inseguridades, cansado de convencerla de que no la dejaría, cansado de verla llorar y estaba cansado de sentirse culpable, cuando en teoría el único responsable de todo ello era el Sasuke débil que había muerto en otro tiempo, no precisamente él.
-Perdona, per... per... perdóname...- estaba sollozando y tartamudeando, intentando contener el llanto, cosa que todavía le ponía más nervioso.
Hinata palideció, sintió que el pánico atravesaba sus sentidos y que la hacía perder el equilibrio. ¿Ahora iba ser él quién le echara de su vida sin consultárselo? "La próxima vez que me digas que te irás no te detendré" aún tenía en su memoria la advertencia que él le había dicho cuando habían tenido la más grande pelea entre ambos; "no te detendré" no podía dejar de pensar en eso porque en ese momento sabía que Sasuke podía irse sin ser el responsable.
- Me siento demasiado culpable para cumplir mi advertencia – confesó el Uchiha mirándola detenidamente como si le leyera la mente o como si recordara muy bien lo que había dicho - Ya sabes que digo muchas cosas cuando estoy molesto – agregó con voz neutra, evitando darle más importancia de la debida a ese tema
Ella asintió con lentitud mientras se llevaba ambas manos al rostro y trataba de borrar todo rastro de llanto, borrar aquellas lágrimas de vergüenza y angustia que corrían por su cara. Pasó bastante tiempo antes de que las lágrimas dejaran de salir de los ojos de la joven, pero entonces al fin ella lo logró.
- Últimamente... discutimos mucho -
- Es tu culpa – la acusó Sasuke mirándola fijamente ante la reacción que ella tendría estaba vez, y solo vio que ella con el rostro contraído de pena asentía y le daba la razón, al menos era consciente de eso, pensó él un tanto complacido ante su respuesta porque era lo que necesitaba en ese momento.
Finalmente Sasuke relajó por completo los músculos tensos de sus hombros porque parecía que todo volvía a la calma; si bien es cierto que él no comprendía muy bien la dinámica de una pareja si cuando apenas se hacía a la idea de tener a alguien a lado, sin embargo suponía que como todo... cuando llegaban a un punto donde alguien cedía las cosas mejoraban, aunque claro que en ese momento no sabía con precisión cuál de los dos había cedido.
- Seguimos juntos, ¿verdad? – preguntó ella sintiéndose fatal y nerviosa, pero aún así pocos segundo subió la mirada y aunque no pudiera ver supo que Sasuke estaba mirándola con atención
- ¿Tú qué crees? – su respuesta le causó horror a ella porque no conocí la respuesta a esa pregunta
- N...o lo sé...
Al escucharla él sintió un extraño dolor en el pecho que no era precisamente físico, lo cual le vislumbró que si ella se había vuelto tan insegura y se autocompadecía demasiado de un tiempo hacia acá era por los sucesos recientes, era por las heridas abiertas y por las cicatrices permanentes de una época sumamente dolorosa para ella que al parecer no la dejaba de perseguir, que no la dejaba vivir en paz. Quizás ayudara mucho que él tuviera más paciencia con ella, quizás si aprendiera a controlarse más cuando ella empezaba con sus crisis o quizás si simplemente él se quedara callado ayudara mucho, tendría que intentarlo, porque si Hinata sufría él aducía que era por causa suya y saber eso hacía que muchas veces pensara que jamás viviría tranquilo mientras no remediara eso.
Unos pasos tímidos a lo lejos hicieron que Sasuke dirigiera su mirada hacia ese lugar para comprobar que una joven de cabello corto y de ojos perlados se acercaba a ellos, lo cual no le pareció inoportuno porque desde hace rato ya pensaba que todos los miembros de ese clan lo hubieran notado entrar a su territorio pero que nadie se había aparecido para echarlo, lo cual solo podría significar una cosa.
- Hiashi-sama los invita a pasar – dijo aquella muchacha a unos cuantos metros de ellos para enseguida hacer el camino de regreso
"Me lo debí esperar!" se dijo mentalmente Sasuke asimilando que seguramente ese Hyuga se había encargado de que nadie les interrumpiera mientras hablaba o discutía con Hinata y saber eso lo molesto... porque no le agradaba para nada la idea de que lo hubieran manipulado, no es que hubiera ido a buscar a Hinata porque alguien lo hubiera obligado sino que no quería que los demás se metieran en asuntos que solamente les competían a ellos dos. No estaba acostumbrado a soportar intromisiones externas y no tenía la más mínima intención de empezar a hacerlo, así que al parecer debía dejar ese punto en claro.
- Hmp, como sea... – Sasuke suspiró con resignación ante su descubrimiento mientras acortaba la distancia y sorpresivamente tomaba en sus brazos a Hinata – tú padre nos invitó a pasar – agregó él empezando a caminar detrás de la otra muchacha mientras dentro de él se sentía menos impotente al saber que cargándola se evitaba el martirio de verla tropezar o de necesitar el brazo de alguien para ser guiada
Por otro lado, Hinata no dijo nada... solo se aferró con fuerza necesaria a su cuello queriendo no pensar más, aunque solo sea por un par de minutos, en ese instante solo quería saborear su compañía y guardar en su memoria el constante rechinar de su corazón ante la sensación breve de felicidad mezclada con dolor, una que solo Sasuke podía provocarle.
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Sentado en su escritorio una silueta miraba de frente con dirección a la puerta porque cómo iban las cosas deducía que pronto alguien entraría por esa puerta, y saber eso extrañamente lo hacía sentir tranquilo y sin el enorme peso que llevaba encima desde hace un tiempo hacia aquí. Hiashi miró de reojo hacia su derecha buscando la mirada de su sobrino y cuando lo encontró comprobó que este estaba completamente enojado y él lo entendía porque sabía que este no estaba de acuerdo con la decisión que él estaba optando, pero ¿qué más podía hacer? era aceptar a ese Uchiha o sino simplemente quedarse a ver como su hija se sentía desdichada de ahí en adelante, y él no estaba dispuesto a resignarse a verla sufrir.
- Es su decisión – habló en voz alta el patriarca Hyuga dirigiéndole una mirada seria al más joven como queriéndole decir que no cambiaría la decisión que ya había tomado.
Por su parte Neji le devolvió la mirada y asintió resignado porque lo comprendía, realmente comprendía que en una situación como esa solamente el desgraciado del Uchiha podría ayudar a que su prima saliera del hoyo en el que estaba; una vez ya había cedido para que Hinata y ese sujeto entablaran cercanía y parecía que tendría que volver hacerlo por ella.
El sonido de una puerta abriéndose y la figura de una joven entrando y anunciando la llegada de un visitante hiso que ambos Hyugas dirigieran sus miradas expectantes hacia la puerta.
- Ya era hora que vinieras a hablar conmigo – dijo Hiashi que tenía una expresión seria al mirar al Uchiha que se encontraba de pie a su frente.
Sasuke lo miró con seriedad, ignorando su comentario, caminando con despreocupación y sentándose frente al padre de Hinata dispuesto a hablar y a pensar por primera vez en alguien que no era él mismo. "¡Por una vez en tu vida deja de pensar solo en ti!" e iba hacerlo en ese preciso momento, iba a pensar en el bien de Hinata, quien había hecho tantos sacrificios por él por lo que quizás era momento de hacer uno por ella.
- No he tenido mucho tiempo – se defendió Sasuke con la cabeza en alto, mirándolo fijamente, hablándole frente a frente y sin sentir ningún tipo de intimidación
Hiashi lo miró con ojos llameantes de satisfacción al ver que, a pesar de su arrogancia y complejo de superioridad, Sasuke tenía el prototipo casi perfecto que necesitaba para compañero de su hija. Sin más demora se propuso plantear la situación y lo que esperaba de él... dando inicio a una negociación.
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A la mañana siguiente...
Hinata se estiró medio dormida en su cama y hundió su cara en la almohada mientras sentía que la opresión en el pecho de todas las mañanas ya no estaba... Ella empezó a pensar sobre eso, llevándose una mano a sus ojos y abriéndolos recordándose que saber que no veía ya no era tan doloroso, ella parpadeó unas cuantas veces y recordó que la noche anterior Sasuke había ido a buscarla y que habían aclarado algunos asuntos, sin embargo aún quedaban muchos otros por aclarar. Recordó también que mientras él la había llevado en brazos dentro de la casa ella no había dicho nada y que solamente había sonreído como hace tantos días no lo hacía, no había dicho nada también cuando había escuchado a Sasuke decir a la joven que la dirigiera a su habitación, ni había opuesto resistencia cuando él la había recostado en su cama y le había dicho que durmiera, ni había preguntado nada cuando él le había dicho que ya tendrían tiempo para hablar después. Luego de eso y como si tan solo hubiera necesitado saber que él estaba junto a ella el sueño había llegado rápidamente y se había quedado profundamente dormida con una sonrisa en sus labios.
"No todo está perdido..."
Al estar un poco más despierta Hinata se sobresaltó al darse cuenta que el colchón estaba un poco hundido en un extremo... rápidamente se sentó en medio de la cama y estiró su mano buscando algo, buscando a alguien.
"Estamos juntos..." pensó ella deslizando su mano en busca la de él "Perdóname, perdóname por pensar que me abandonaste" rogó en silencio ella apretando con fuerza la mano de Sasuke.
No sabía porque él estaba ahí en su habitación a primera hora de la mañana ni sabía sus razones, lo único que sabía era que a pesar de todo estaban juntos y ahora al estar un poco más lúcida lo entendía claramente. Hinata se deslizó en la cama hasta llegar a él, apoyó su cabeza y presionó su nariz en su hombro y se tocó los labios con nerviosismo, sonriendo con encanto mientras su otra mano seguía aferrándose a la de Sasuke, no queriendo soltarlo.
Hinata se quedó ahí sin moverse ni decir nada ya un rato... ella sabía que podía empezar disculpándose por sus erradas suposiciones y podía tratar de explicarle el motivo de su origen, podía decirle también que lo quería tanto que el miedo de perderlo siempre estaba ahí presente entre los dos, podía decirle que los recuerdos de esos días fatales le seguían persiguiendo, podía ponerse a llorar en busca de su comprensión, pero al final se decidió por quedarse callada simplemente apoyándose en su hombro y tomándolo de la mano porque sabía que él entendería el mensaje tras ello. Ella no sabía que iba a venir a partir de ese momento porque habían pasado tantas cosas que le hacían creer que era mejor no pensar en lo que el futuro les deparaba, no sabía las complicaciones que surgirían más adelante ni mucho menos sabía si algún día pudiera volver a ver su rostro, sin embargo saber que él estaría a su lado en cualquier episodio de su vida era más de lo que creía tener.
- Sabes... – susurró Hinata con voz emocionada y con emociones chocando en su pecho ante cada latido de su corazón y comprendiendo plenamente que Sasuke podía ser una persona atenta y amable con ella, hasta tal punto de conmoverla y hacerla llorar mientras que otras veces podía hacerla llorar por su frialdad y carácter distante – te quiero... – repitió con voz ahogada cerrando fuertemente los ojos y aceptando el hecho de que un día él podía estar abrazándola o besándola, y al día siguiente apenas mirándola y diciéndole unas pocas palabras, pero pese a ello se había enamorado de él.
- Eso no solucionan nuestros problemas – respondió Sasuke mirándola con asombró por unos segundos, sintiendo los cálidos dedos de ella apretando su mano y sintiéndose incrédulo al escucharla porque sabía que ella era una criatura tan extraña que ni siquiera esperaba una respuesta cuando le decía que lo quería.
- Lo sé... – suspiró completamente indefensa y derrota frente a esa verdad porque ahora comprendía que querer a alguien no era suficiente para tener un final feliz, habían más cosas para construir un "seremos felices para siempre" sin embargo con todo y todo seguía queriendo a Sasuke.
Sasuke volteó a verla y estudió su rostro durante un momento, su cabello negro y largo sobre su rostro, su piel pálida y sus labios resecos... "¿amor? ¿qué era el amor? ¿te quiero?" siempre que Hinata le decía eso se sentía vulnerable y extraño y en ese preciso instante al fin creyó saber la respuesta.
- Antes eras más decidida y valiente pero ahora te has vuelto débil –
Hinata no dijo nada porque notaba que no había molestia en su voz, solo reflexión, como si él se hablara a si mismo, por lo que ella asintió ante su afirmación sin dejar de sonreír en ese momento porque el pensamiento recurrente que todo había valido la pena con tal de verlo vivo la hacía feliz; él estaba vivo y eso era lo único que importaba porque para ella preferible no volver a verlo nunca más que verlo muerto. "Hemos pasado tantas cosas... juntos" le decía un pensamiento que la hacía sentir emocionada frente a esa idea, pero salió de su ensoñación al escucharlo volver a hablar.
- Ayer hablé con tu padre – escuchó que Sasuke le decía
La Hyuga se sorprendió un poco por lo que levantó la cabeza con dirección a él porque esa información no se la había esperado, o por lo menos no en ese momento.
- ¿Qué dijo? – cuestionó con los ojos bien abiertos y con una expresión de necesidad de una respuesta sincera.
- Que planeas irte la próxima semana
- ¡Eso fue antes! – ella habló aferrándose fuertemente a él sin intenciones de soltarlo – Yo dije eso porq... – trataba de aclararle con desesperación que esa decisión había sido como consecuencia al pensar que él la había dejado pero que ahora estaba todo aclarado no quería ir a ningún sitio
- Dijo que planea mandarte al país de la Lluvia – le contó Sasuke apartándose un poco tratando de mitigar el dolor físico que ella le había producido sin saber - y estoy de acuerdo. Me parece un buen lugar – dijo parándose delante de ella quien seguía sentada en medio de su cama, la miró por rato y al saber que ella no lo vería se llevó una mano al pecho reprochándose haber creído que ya no necesitaba los medicamentos
- ¡No, no puedo irme! – exclamó ella con el rostro tenso - si ayer dije eso era porque estaba molesta y porque pensaba que... tú... que tú...
Sasuke se quedó callado sabiendo exactamente a lo que ella se refería porque tenía información que ella realmente había pensado que él la había abandonado en un momento así y eso no lo ofendía porque hasta él en un momento de reflexión había pensado que sería capaz de abandonarla, pero no había podido... él se quedó viéndola y comprobó que se veía afectada y eso causo una molestia y un mal sabor, que no sabía muy bien como transformar en palabras.
- Hinata, escúchame - comenzó él a hablar con seriedad y calma a la vez, queriendo su completa atención - Tsunade dice que dentro de un tiempo prudente podrías volver a someterte a otra cirugía y que esta vez resultaría
¿Le había preguntado a Tsunade acerca de su salud? ¿cuándo? ¿en qué momento? Se preguntaba Hinata mentalmente mientras sentía una sensación agradable en el pecho al darse cuenta una vez más que ella le importaba.
- Pero que primero debes recuperarte un poco, así que ella piensa que debes esperar y que estés al lado de tu familia – trató de explicar las mismas palabras que la Kage le dijo - ¿Quieres saber lo que yo pienso? – preguntó viendo que ella asentía dubitativa - que si te quedas aquí durante ese tiempo vas a estar mal e irte de aquí te hará bien
- No... – jadeó llena de confusión reflejada en el rostro - aquí está mi familia, mis amigos, la gente que quiero... aquí...
- Pensé que te bastaba conmigo – se inclinó un poco hacia Hinata notando que esta se estremecía ante sus palabras, que abría los ojos y los labios como señal de su sorpresa, sonrió gustoso al ver que ella parecía volver a ser la misma
Hinata se freno en seco y quedó pasmada por la nueva información, parpadeó varias veces dirigiendo su mirada aturdida a él porque no había esperado que Sasuke le dijera precisamente eso. Se quedó en silencio por un rato, tratando de recuperarse sin ver como el chico mantenía suavemente una sonrisa burlona al verla así.
- ¿Qu... qué quieres decir? -
- Hpm... – pensó en el modo de decirle manteniendo una ligera y suave sonrisa burlona antes de ponerse serio de nuevo para continuar hablando – parece que deberé acostumbrarme al frío – vocalizó con lentitud viendo que sus ojos perlados brillaban y que una sincera sonrisa se formaba en sus labios, parecía feliz y eso le hacía bien saber a Sasuke
Al escucharlo Hinata sintió su corazón golpear con fuerza ¿estaba diciendo él lo que creía que decía? su corazón iba a estallar. Hinata entendió su proposición, sonrió conmovida y emocionada pensando que no podía ser tan feliz, quería abrazarlo, besarlo y expresar de alguna forma su alegría pero él no estaba cerca y eso aún dolía. Y como si él hubiera previsto eso Hinata rió cuando sintió que Sasuke le levantaba la quijada con una mano e inclinaba un poco el rostro dándole en los labios un beso corto, suave y lento... sellando su promesa.
- Te sientes culpable – susurró Hinata contra sus labios y al no escuchar su respuesta ella le devolvió el gestó, lo besaba de nuevo despacio
Realmente iban irse juntos al país de la Lluvia y tener certeza de eso le hacía feliz porque conocía a Sasuke muy bien y sabía que no era solo culpa lo que lo movía, había algo más, tenía que haber... porque él no era de las personas que se lamentaban día y noche por todas las faltas que había cometido ni del mal que en cierto tiempo había hecho.
- Dentro de una semana partiremos – lo escuchó decir mientras Sasuke se separa y caminaba con dirección a la puerta – Te veré mañana – se despidió abriendo la puerta y saliendo de esa habitación
Augurando que Hinata estaría sonriendo Sasuke con más tranquilidad caminó por uno de los pasillos de ese lugar deseando que ella recobrara el entusiasmo y la misma mirada determinada y llena de confianza que tenía y que hace tiempo que ya no veía, porque realmente quería que ella fuera la misma de antes... aquella joven dulce, sonriente, que se le oponía a veces y que no le tenía miedo pero que sobre todo iluminaba sus días y noches de oscuridad.
Él no sabía las cosas que pasarían en un futuro cuando le contara la conversación que había tenido con su padre o cuando le dijera que este había puesto el grito en el cielo cuando le había avisado que iría a la Lluvia con ella y cuando había armando un escándalo cuando le había informado que vivirían en la misma casa que ella; Sasuke sonrió burlonamente para sus adentros al recordar que ese Hyuga tirano le había ordenado que se casara con su hija antes de partir porque supuestamente él no permitiría que su primogénita viviera en deshonra y quien sabe cuánta tontería más. "Son tan anticuados..." pensó él caminando y sintiendo media emoción de un triunfo a medias porque si bien era cierto que no se había dejado mangonear por ese Hyuga tampoco había impuesto sus planes, era una victoria a medias. "Compromiso..."
¿Qué pensaría Hinata cuando le dijera que ambos estaban comprometidos? No conocía la respuesta para esa pregunta pero sí sabía que ella seguramente le diría que no tenía que hacerlo obligado ni porque se sintiera culpable, lo cual era muy sensato pensar para cualquiera, pero no, a él nadie podía obligarlo a nada y si había llegado a esa negociación no había sido por ninguno de los dos motivos sino por algo más. Con ese último pensamiento él bajó por las escaleras dispuesto a irse...
Dentro de la habitación, Hinata aún mantenía una sonrisa, se llevó sus dedos a los labios y los acarició recordando con emoción el reciente beso. Sonriendo se recostó en la cama y suspiró largamente pensando en tantas cosas buenas, en tantos momentos dulces que vendrían a partir de ese día.
"Estaremos bien..." pensó Hinata augurando que tiempos mejores se asomaban como preludio de su destino
Y finalmente supo que quizás las cosas nunca eran como se suponían debían ser sino como realmente debían de ser aunque no lo entendamos. Y con esa última revelación ella confió que, por el momento, tenía su propio final feliz...
** FIN **
OoOoOoOoOooOoOoOoOoOoOoO
OoOoO
¡Gracias a todos...!
Puedo intuir que quizás el final no es el soñado, sin embargo tenía que ser así... la historia lo ameritaba.
También sé que aún hay algunos asuntos que aclarar en la historia y así será en el Epílogo.
Gracias de nuevos a cada uno de los lectores por el tiempo dedicado y la espera, deseo sinceramente que la historia haiga cumplido con todas sus expectativas.
Gracias y hasta pronto.
Esperen el epílogo...
Y como tengo por costumbre espero algunas sugerencias de ustedes del fic que escribiré al finalizar este.
