Disclaimer: Los personajes de esta historia pertenecen a Stephenie Meyer. Esta humilde historia, solo a mí...^^...
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
MASKED
Paradise is falling down
and you try to leave this good damn town
and your world is burning down
down to your knees and pray
but we shall all bleed together eternally
for this is the hell we all created
(El paraíso se hunde
intenta salir de esta maldita ciudad…
viendo como tu mundo se quema
ponte de rodillas y reza
pero vamos a sangrar todos juntos eternamente
en este infierno que hemos creado… )
Deadlocked-We shall bleed.
-¡Ay!-Gemí mientras sentía como Alice me ataba los nudos de mi corsé-¡Alice! ¿Pretendes romperme las costillas?
-¡No seas quejica!-Protestó mientras me abrochaba los corchetes de este-Para estar guapa hay que sufrir. Cuando te veas en el espejo, ya verás como no te vas a arrepentir-El reflejo de su imagen dedicó una sonrisa al reflejo de mi rostro fruncido.
Alice tenía la extraña filosofía de para estar guapa había que sufrir.
Me daba igual mis argumentos en contra de convertirme en una masoquista, ella se comportaba como una autentica psicópata cuando se trataba de la ropa. Y el problema era que ni siquiera el argumento de la hoja de mi katana sobre su delgado cuello blanco podría disuadirla.
Me dio una falda roja y me ordenó ponérmela para luego colocármela según su gusto. Me pegó un empeñón contra el espejo cuando me ató los lazos de esta.
Con resignación, me desesperé por saber cuántos lazos tendría aquel vestido.
Contuve la respiración por cada nudo que Alice me hacía. Aquello la hizo reír.
-Bella, estás lo suficientemente delgada para que yo pueda apretar fuerte.
-Me lo creo-Refunfuñé-Estoy segura que si me descuido, me partes por la mitad.
Sacó la lengua a mi reflejo.
Me mordí la lengua de la envidia al ver lo fabulosamente bien que le quedaba su disfraz.
Se había maquillado a la manera egipcia y llevaba un peplo de tela transparente dorada a juego con unas sandalias recubiertas de piedras turquesas y amagos de esmeraldas, aunque tratándose de Alice, podría tratarse de piedras de verdad. Se me revolvía el estómago por intentar imaginarme la cuarta parte del su precio real. Aun no se había puesto la peluca estilo Cleopatra.
-…Asi hago juego con Jazz-Reflejaba su alegría en su sonrisa radiante-Le encanta Shakespeare y por lo tanto hemos decidido disfrazarnos de "Marco Antonio y Cleopatra"…La otra opción era disfrazarnos de Romeo y Julieta, pero Jasper está ridículo con las mallas, mientras que con ese vestido de militar romano…-Suspiró mientras sus ojos dorados brillaban a consecuencia de la lujuria. Ya tenía planes para esa noche-…Lo que pasó ayer por la noche no es nada comparado con la que se puede armar hoy… ¡Tú ya me entiendes!-Me pegó un codazo cómplice y yo la acompañé en sus risas.
Aunque me hacían daño en la garganta. Me alegraba por Alice y su periodo de frenética pasión con Jasper; normalmente ellos eran la pareja más tranquila; Rosalie y Emmett eran los que tenían más arrebatos pasionales. Con una sola mirada, Jasper y Alice eran capaces de saber como se sentían cada uno, sin una sola palabra de por medio. Y yo aun no sabía en qué etapa me encontraba con Edward. No quería aceptar la realidad de que nuestro amor se acabaría a la par que mi juventud. Todos los vampiros, aunque no quisiesen admitirlo, admiraban la belleza y la juventud. Yo no era bonita, pero tenía la ventaja de mis casi dieciocho años para retener a Edward, por lo menos hasta los treinta…A menos que se cansase del juego antes…Por eso cada minuto que pasábamos juntos eran como un tesoro para mí…Carpe Diem…
Lo tenía asumido, pero no podía evitar desear con todas mis fuerzas que eso pudiese cambiar. Si no podíamos llegar al nivel de Carlisle y Esme, que estaban tan compenetrados que parecían la misma persona, por lo menos me hubiese gustado tener el mismo grado de complicidad que Alice con Jasper.
Cerré los ojos y me dejé arrastrar a aquel lugar feliz de mi mente.
Y las risas felices resonaban en mi imaginación.
Las imágenes estaban en blanco y negro y a medida que me concentraba, estas iban adquiriendo nitidez. Los sentidos se me estimularon: Me dolían los ojos de contemplar el perfecto contraste de la piel desnuda de Edward sobre el sofá, mientras que un débil rayo de luna le arrancaba un reflejo rojizo de su caótico cabello; mis oídos se relajaban al filtrar hasta mi cerebro la música de sus carcajadas; las aletas de mi nariz se dilataban cada vez que aspiraba su dulce perfume procedente de su cuerpo mezclado con su excitación que era capaz de captar; me excitaba cada vez que mi lengua descubría un nuevo sabor, memorizando en mis registros los antiguos, cada vez que pasaba la punta de esta sobre alguna curva y línea imaginaria de su cuerpo; y mi cuerpo era sacudido por una corriente eléctrica cuando la caliente y húmeda piel del interior de mis muslos entraba en contacto y se amoldaba a la perfección con los huesos de su pelvis.
Nuestros cuerpos estaban diseñados para adaptarse el uno al otro, como dos piezas de un puzzle. La otra mitad de mi ser…
Por un extraño momento, me vi cabalgando en él, como una amazona en su caballo; con firmeza y brío. A erguirme, mi pecho dejó de amoldarme con el suyo y mi pelo cosquilleó en la zona sensible de su pezón.
Aquello le hizo reír.
"¿Así que el señor vampiro tiene cosquillas?", Sonreí satisfecha al ver el efecto que mi pelo tenía sobre él.
"Soy un blando" Admitió riéndose, "¡Que parezca de piedra no significa que lo sea!... ¡Ah!"
"Me estoy vengando por todas las agujetas que me produces"
"Pues ya sabes lo que tienes que hacer", Me sacó la lengua con un brillo burlón, "Aunque yo no tengo la culpa de follar tan bien. No me extraña que te vuelvas una ninfómana por mi culpa…"
Me hice daño al golpearle los nudillos.
"Tienes la lengua muy sucia. Seguro que en tu época no decías la palabra follar"
Suspiró mientras metía sus dedos entre mi cabello.
"El sexo es inherente a la raza humana desde el principio de los tiempos. Creo que da igual que se utilicen eufemismos. Existen demasiadas palabras para decir lo mismo, ¿No crees?"
"¿El sexo va adherido a la raza humana?", Enarqué la ceja escéptica.
En lugar de burlarse de mí, se puso en serio y poniendo su fría mano en mi ardiente mejilla, empezó a acariciarme cada línea de expresión hasta llegar a mis labios y memorizar la textura de estos con su dedo pulgar.
"Tú haces que mi parte humana prevalezca sobre el monstruo interior", Me confesó dulcemente.
No quería empezar un debate sobre su autocompasión y arruinar nuestro perfecto. Simulé tomármelo en broma:
"Pensé que era yo la que sacaba en ti el mr. Hyde que llevas dentro", Me burlé para desdramatizar el efecto fatal que mi sangre tenía sobre él.
Se inclinó hacia mí hasta que sus labios estaban a milímetros de los míos y su aliento quemó mis labios:
"Eres mi Eros y Tanatos", Y con un rápido movimiento, sus labios se amoldaron a los míos. A partir de entonces, solo existió una sola realidad.
Arriba y abajo; Fuera y dentro.
Te quiero, Pensé mi con todas las fueras como una confesión que nunca acababa de salir de mis labios.
En lugar de eso, me reí de él:
"Para… ¡ah!...que no tengas más cosquillas…me voy a cortar el pelo… ¡Uhm!..."
"Entonces, te sacaré toda la sangre de tu cuerpo… ¡uhm!....sabes que soy muy capaz…", Me amenazó travieso.
Estaba demasiado concentrada en llegar e imbuirme en mi clímax, que no me molesté en replicarle.
"Lo que tú digas… ¡Oh, Dios!..."
"Te lo digo en serio. Tienes un pelo largo precioso y es todo mío"
Yo era toda suya…
-¡Bella!-Alice me devolvió a la triste realidad-Ya puedes abrir los ojos. Estás preparada.
Reprimí un gemido al abrir los ojos y verme en el espejo; o más bien ver a mi alter ego.
Sabía que Alice tenía talento para la moda, pero jamás la creí capaz de realizar milagros. Y aquí estaba yo, con mi complicado vestido de época victoriana, mi ruinoso pelo recogido en miles de armoniosos tirabuzones, una tenue capa de maquillaje similar al color natural de mi piel y mis uñas totalmente arregladas, pulidas y pintadas de rojo…Y al ver mi imagen asombrada, parpadeé pensando:
"Soy hermosa"
Las palabras de Alice lo confirmaron:
-Esta noche te comes el mundo, Mina Harker-Me animó para luego suspirar-Estás preciosa. Vas a ser la envidia del baile.
-Lo sé-los ojos empezaron a escocerme-Pero a quien yo quiero asombrar no va estar.
Ella se limitó a darme una palmadita de apoyo moral.
-Tenía preparado su traje-Señaló un traje gris elegante de hombre de época victoriana que enseguida reconocí como el que llevaba Gary Oldman en Drácula cuando se reencontraba con Mina-Iba a ir con nosotros para vigilar a Tyler…, pero las cosas han venido así-Parecía triste por su hermano pero al ver el gesto de preocupación pintado en mi rostro, se rió y me tranquilizó-No he visto nada…Aparte, conozco a Edward y es duro como una roca y fuerte como un roble…No es precisamente él quien corre peligro…
-Los neófitos son peligrosos e inestables…-La recordé a la par que me venía a la memoria su estado al salir de caza. Parecía como si no se hubiese alimentado en meses y se sentía incomodo…lo más similar a un humano que estaba pasando una crisis nerviosa.
-Bella-Me susurró-No se va a poner en peligro inútilmente. Nosotros, a nuestra manera, también somos cazadores de vampiros-Puse los ojos en blanco, cosa que la hizo reír. Luego se puso seria y me confesó-Además ahora ya tiene una razón para volver…Tú, en unos meses, has conseguido más de lo que nosotros, en casi cien años, hemos logrado. Tiene esperanzas y siente que si hay alguien que es capaz de quererle por si mismo, no tiene que ser tan malo.
-Él no es malo-Rebatí-Da igual si ha hecho cosas terribles…yo también he sido obligada a hacerlas, pero todo ha sido por causa de fuerza mayor…
-Le amas-Alice lo afirmaba.
-Sí-Musité. Daba gusto quitarme un peso de encima confesándoselo a alguien…Aunque no se tratase de Edward…
Respiró con fuerza.
-Entonces todo tiene sentido-Murmuró más para si misma. Eran las mismas palabras enigmáticas de Jasper.
Sabía que Alice me contaría lo que estaba pensando si la atosigaba levemente.
-¿Te acuerdas del día siguiente de la visita de los Vulturis a esta casa?-Asintió con el ceño fruncido preguntándose a donde quería llegar a parar-Estabas sentada y pensativa…y me querías contar la visión que tuviste con Aro, pero Leslat nos interrumpió,...y un tiempo después, creo que todo lo desencadenó que Edward y yo,…bueno…, pero oí un mensaje que Carlisle dejó a Leslat y él decía que tus visiones respecto a mí eran cada vez más continuas y nítidas en el tiempo…¿Eso significa que tienen más probabilidades de cumplirse?...
Alice hizo un gesto distraído de ponerse su peluca y colocársela. No me contestó ni una sola palabra y nos quedamos en silencio hasta que ella bajó la mirada y musitó:
-Edward me va a matar…
Suspiré ruidosamente:
-Creo que esto me inmiscuye a mí; Las visiones que has tenido conmigo, son mis asuntos...
-Pero cuando él está metido en el asunto, creo que también tiene derecho a decidir-Me replicó no muy convencida con esto último. Pareció pensarlo y al final soltó-Tienes razón, tú tienes derecho a saberlo…
-¿Entonces?-No me podía creer haber conseguido aquel pequeño triunfo.
Ella se mordió el labio y pareció meditar sus palabras antes de continuar:
-…Lo primero que debes saber, Bella, que todo es subjetivo. Puede que yo me equivoque y las cosas no sucedan tal y como las haya visto. Una decisión tuya en el último momento, una decisión de Edward…puede cambiarlo todo…
-Jasper me dijo que cuando tus visiones eran tan seguidas, eran porque se cumplían…Y que no apostase contra ello.
-Los humanos cambiáis de opinión cada dos por tres. Los vampiros somos más constantes en nuestras ideas y sentimientos… ¿No te ha dicho Leslat que ocurre cuando un vampiro se enamora?-Recordé las palabras de Victoria y su desdicha por haber acabado con James, y asentí-…Nosotros, al igual que vosotros, podemos tener varios líos sentimentales, y nos enamoramos de igual manera, pero una vez lo hacemos, es para siempre y nada lo puede cambiar…Sufrimos el cambio y este es permanente. Como palabras grabadas en roca…
-¿A dónde quieres llegar a parar?-Tenía el corazón en un puño.
-…Cuando yo encontré a Jasper y mis visiones me indicaron que debía dirigirme aquí…con Carlisle y su familia, mi primera visión fue Edward…era como si él y yo estuviésemos conectado de alguna manera…, muy diferente a la forma que lo estoy con Jasper, pero aun así…Y con Edward había alguien más…-Me miró enigmáticamente-…Pero al llegar con los Cullen y formar parte de su familia, vi que Edward estaba completamente solo. Aquello me hizo pensar que podía haber sido una completa equivocación y que mi don no era tan exacto como yo me había imaginado. Me sentí mortificada. Pasaron varios años antes de que mi visión originaria volviese. Fue hará cosa de un año y estaba muy clara. Desde entonces se han ido repitiendo en el tiempo…
-La primera fue en Alaska, ¿Verdad?...
Asintió.
-Alice, ¿Qué fue lo que viste cuando enseñaste a Aro su visión?-me preguntaba si realmente yo quería saber su respuesta.
Me miró fijamente y me entró miedo:
-Bella, un consejo-Puso las manos en mis hombros y me miró los ojos-Algunas de mis visiones no se cumplen inmediatamente, por lo que no pienses que por que no se cumpla en ese determinado momento, esta no sea eficaz…solo que…
-Hay interferencias-Tragué saliva.
-Bella, el amor duele-Me avisó-Y Edward no podrá evitar herirte…
¿Estaba segura que Alice había dicho que Edward…
No me atrevía a soñar.
Ella me besó la coronilla.
-El amor no siempre es un escudo perfecto contra el dolor.
-¿Estáis listas?-Jasper se asomó por la puerta después de llamar educadamente.
-¡Mi Jazz!-Alice se alejó de mí con tanta rapidez como una estrella fugaz, y cuando llegó donde estaba Jasper, dio un salto y se enganchó de su cuello, por lo que Jasper la tuvo que agarrar del trasero y ella abrazó sus caderas con las piernas y sin dar tiempo a Jasper a replicar una palabra, estampó sus labios con los suyos y le besó con pasión.
Por decoro, Jasper la obligó a separarse con delicadeza. Podía percibir sus sentimientos divididos entre la devoción a Alice y su comprensión hacia mí y mi triste situación.
-Alice, compórtate-La suplicó sonriendo con timidez. En el fondo, se sentía halagado por las atenciones de su pareja.
-Bueno…Bella también tendrá sus momentos buenos…-Me guiñó un ojo mientras un súbito rubor invadía mis mejillas.
-¡Chicos que llegamos tarde!-Oí chillar a Emmett. Se acercó a Jasper y le levantó las faldas-¡Que se te ven las bragas, romanita!
-Por lo menos llevo ropa interior; no como tú-Replicó este mientras le pegaba una colleja.
-Soy sexy-Bailoteó este mientras adivinaba todos sus músculos cubiertos por un tenue quitón blanco y su cabeza estaba cubierta por la piel de un león-¡Y quien diga lo contrario, se enfrentará a la cólera del gran Hércules!
-Chicos, vayamos bajando-Nos apremió Alice-Carlisle y Esme quieren vernos antes de irnos y Tyler estará a punto de caer.
Emmett empezó a pegarse con Jasper, y estos bajaron las escaleras entre risas.
-Bella-El tono de voz de Alice me hizo recordar que se me olvidaba algo. Dirigió su vista a mi almohada y comprendí enseguida.
-Oh-Saqué con estremecimiento a "Hecate". No me había dado cuenta de lo segura que me había sentido con los Cullen, hasta el momento que tuve que volver a utilizarla. La guardé en un bolso que Alice había encontrado a juego con mi traje.
Alice se percató de mi gesto de fastidio.
-Bella, por una vez la sobreprotección de Edward nos es útil. Sigue su consejo…No te puedes imaginar como se pondrá si llega a perderte…
La miré como si no la conociese.
¿Podría ser cierto que él me pudiese amar como yo lo hacía?
Al bajar al comedor nos encontramos en la escalinata a unos Carlisle y Esme radiantemente sonrientes, esperándonos.
Me miraron admirados, pero sin ningún rastro de sorpresa en sus rostros.
-Buen trabajo, Alice-La felicitó Carlisle.
-Soy buena en lo que me propongo-admitió esta sin modestia.
A lo lejos, oí un carraspeo, y fijé la vista a uno de los sofás.
Tuve que reprimir un gemido al observar a Rosalie sentada con gesto de fastidio y los brazos cruzados.
Pero aun así, esta noche estaba dispuesta a eclipsar a las mismas estrellas del cielo.
Entre su pelo, sus ojos, su maquillaje y su ajustado y transparente vestido de tela dorada a juego con unas pequeñas alitas en la espalda, era lo más similar a una estatua de oro…una diosa que se había propuesto que se la reverenciaba aquella noche. Tal vez si sonriese, estuviese más radiante.
Pero sus labios no tenían la más mínima intención de sonreír.
Bajé la cabeza cuando sus ojos encendidos y con expresión furiosa se posaron en mí. Parecía que la estaba obligando a hacer cosas horribles.
Carlisle notó la tensión en el ambiente y trató atemperar los ánimos:
-¡Chicos, animaos! ¡Vais a una fiesta y tenéis cara de ir a un funeral! Os vendrá bien pasarlo bien una noche.
Alice, Jasper y Emmett empezaron a bailotear y cantar:
-¡Fiesta, Fiesta, esta noche fiesta!-Empezaron a bailar la conga en el salón.
Alice arrastró a Esme y la puso en la cola mientras Carlisle se reía. Parecían tan felices, a pesar de la tormenta que estaba a punto de estallar.
Repentinamente, Rosalie se levantó y se enfrentó a Carlisle, de cuyo rostro desapareció su sonrisa radiante.
Antes de que pudiese decir algo, Rosalie le recriminó con crueldad:
-¿Toda esta estupidez a que se debe?-Se señaló el vestido-¿Por qué estamos obligados a asistir a ese estúpido baile? ¡Para hacer de niñera de una humana!
-Rosalie, el vampiro neófito está en los alrededores de Forks, pero aun no ha entrado. Alice lo ha visto-El tono de Carlisle era tranquilo y contundente-Edward está de caza para intentar detenerla y que no pase las fronteras y por lo tanto nosotros tenemos que facilitarle su tarea de ayudar a Bella.
-Pues precisamente…Ella es asunto de Edward. Nosotros no tenemos nada que ver. Además ella es la cazavampiros, ¿No? Recuerda que el trato era defenderla de los Vulturis, pero tú lo estás tratando como algo personal porque se trata de Edward. Y eso te pierde…Sé que se ha convertido en el juguete sexual de tu hijo querido, pero creo que es mi deber recordarte que ella es de la especie que mata a los nuestros. Te debes a nosotros y no me parece justo que nos pongas en peligro solo por un capricho de Edward.
Me mordí los labios a causa de la rabia. Estaba hablando de mí como si me tratase de una cosa o de una niña pequeña sin juicio. Pero sobre todo, noté como todo el veneno de sus palabras dedicadas a mí, estaban destinadas a Edward… ¿Qué habría ocurrido en el pasado para que Rosalie y Edward se llevasen tan mal?
-Rose…-La llamó al orden Emmett.
Esta se limitó a ignorarle destilando más bilis en sus palabras:
-No pienso arriesgar un solo pelo de mi cabello por alguien que no pertenece a mi familia…y mucho menos por algo tan efímero como lo de Edward…Sabéis tan bien como yo que esto no va a salir bien…No apostéis por el final feliz para Edward. Todos sabemos que él la acabará matando…
-¡Rosalie!-Chilló Esme con angustia. Tenía los ojos abiertos como platos y su rostro estaba tenso debido al pánico.
-No finjamos ahora que esto no se ha planteado-Se cruzó de brazos-Por muy bonita que nos pinten la historia, el final ya se ve venir.
-He visto varias alternativas, Rosalie-Puntualizó Alice con solemnidad.
-¿Y cual de ellos es el que se va a cumplir, Alice?-Le replicó sarcástica-No necesito tu don para darte la respuesta.
Tragué saliva poniéndome muy pálida. Sabía que esa probabilidad era más que factible, pero todo lo que me había pasado con Edward era demasiado bueno para intentar visualizar el negro futuro. Me empezaba a doler el estómago de solo pensarlo.
-Rosalie-Carlisle la llamó al orden tranquilo e imperativo-Desde el mismo momento que entrasteis en esta casa, os he considerado como mis hijos. Me prometí a mí mismo protegeros como me es posible. Vosotros mismos tenéis el derecho y el deber de defendernos los unos a los otros. Ahora Bella y Edward necesitan el apoyo de la familia, creo que es nuestro deber ayudarles. Mañana podríais ser Emmett y tú. Y no me importa la especie, para mí sois todos iguales.
Rosalie vaciló ante las palabras de Carlisle:
-No puedo creer que interpongas a una persona, humana, el bienestar de la familia-Parecía que le ardía la boca cuando soltó la palabra humana.
-No pienso discutir esta cuestión, Rosalie. Vas a proteger a Bella porque yo te lo he dicho y no hay más que hablar-Era la primera vez que Carlisle imponía una orden a alguno de sus hijos. Sus palabras eran tranquilas, pero su mandíbula estaba tensa y sus ojos se oscurecían.
Rosalie se volvió a sentar airada pero no se atrevió a contestar a Carlisle ni a desobedecerle.
-Además-Continuó este de mejor humor y más animado-Te has puesto muy guapa para ir a la fiesta de disfraces. Sería una pena que hubieras gastado tanto tiempo para quedarte en casa-Después se dirigió a nosotros-¡Chicos, esta es vuestra noche! Mañana tendremos que hablar de cosas más serias-Me miró significativamente-Pero hoy, pasároslo muy bien. ¡Y no hagáis travesuras!-Agarró a Esme de los hombros y la atrajo hacia su cuerpo.
-Creo que aquí alguien quiere montarse su propia fiesta en casa-Se rió Emmett.
Alice cerró los ojos y se concentró. Una sonrisa asomó de sus labios:
-¡Menuda fiesta!-Exclamó esta.
-¡Alice!-Esme se escandalizó con un deje de vergüenza en su voz.
-¡Uh, uh, uh…!-Empezó a corear Emmett.
-¡Chicos, ya basta!-Carlisle intentó mantener la calma-… ¡Alice, deja de mirar en el futuro de Esme!
-No estoy mirando en el futuro de Esme. Estoy viendo el tuyo.
Carlisle puso los ojos en blanco.
-Esme, dale el regalo a Bella antes de que empiece a echar a la gente a patadas.
-¡Claro!-Esta se dirigió al sofá y me dio un paquete que había encima de este. Después me lo dio a mí ante mi estupefacción-Esto te será útil esta noche, cielo… ¡Vamos, ábrelo!-Me apremió al ver que no reaccionaba.
-Yo creo que no…-Empecé a titubear mientras abría el paquete.
Intenté no abrir la boca de la impresión. Se trataba de una cámara fotográfica digital extraplana, pequeña y de color malva. Leí el modelo y comprendí que aun no había salido al mercado.
-¡Ah!-Suspiré para luego extenderla otra vez a Esme-Yo no puedo aceptar esto…
-¡Oh, vamos!-Exclamó Rosalie con fastidio, poniendo los ojos en blanco.
Esme se limitó a ignorar a Rosalie y no aceptó la cámara:
-Tu cámara está muy vieja y sabemos lo mucho que te gusta la fotografía.
-Sí…pero esto es demasiado…-Aun no había hecho nada para merecérmelo.
-¡Pues si tuvieses que aceptar el coche que me van a regalar a mí dentro de tres semanas!-Exclamó Emmett-¡Vamos, no seas modesta!
-Bella, en realidad, esto no es solo para ti-Intervino Carlisle conciliador-Hemos decidido ser egoístas y que os hagáis muchas fotos. Estáis radiantes y no nos lo perderíamos por nada en el mundo.
-Además, tendrás que mandar las fotos a tu madre-Dijo Esme.
-Mi madre…-Musité incomoda, acordándome de su conducta en aquella casa con los Cullen y como me había dejado para irse con Phil a Paris.
Carlisle tenía razón. Esta noche no había lugar para las tristezas. Mañana sería otro día.
-¡Tenemos que darnos prisa para hacer la foto!-Nos apremió Alice-Tyler vendrá a buscar a Bella dentro de cinco minutos.
El buen humor que me invadía desapareció de pronto. Se me había olvidado que gracias a la treta de Edward, yo estaba condenada a pasar una muy larga noche con Tyler Crowley. Solo esperaba que Edward me lo compensase cuando llegase…Eso o la katana rebanando su hermoso cuello.
-Alice-Supliqué mientras me colocaba a su lado para hacerme la foto, Jasper se ponía a mi lado izquierdo y Emmett detrás-…Dime que está vez te has equivocado y Tyler no va a venir-A pesar que me había llamado esta mañana para concretar el irme a buscar y después de haberme contado todas la expectativas con el baile, yo, ilusa de mí, aun creía que tenía el suficiente orgullo para no acceder a la propuesta de Edward, después de ver como este se había burlado de mala manera. Me preguntaba como había hecho acopio de valor para presentarse hasta aquí y llevarme hasta el baile.
Esta negó sonriendo.
Solté un suspiro de desaliento.
-Por primera vez, voy a apostar contra ti-La avisé con falsas esperanzas.
El flash de la cámara saltó y el timbre de la puerta sonó para mi desilusión.
Mi gozo en un pozo.
-Cuando te digo que no apuestes contra mí, te lo digo por algo-Me sacó la lengua y con pasos de una bailarina acudió a abrir la puerta.
Mi alma se fue a los pies cuando oí la voz de Tyler hablando animadamente con Alice.
-Vaya…-Parecía intimidado al hablar con Alice-…Al parecer, vosotros también vais al baile...
-¿Tan extraño te parece, Crowley?-Inquirió Alice de buenas maneras.
-La verdad, es que sí…Bueno, ya sabéis. No os hemos visto nunca en un baile y esto…
-Siempre hay una primera vez para todo. Supongo que vas a pasar a por Bella, ¿Verdad?
-¡Oh, sí!-Parecía avergonzado.
Estuve a punto de fingir un dolor repentino de cabeza cuando Carlisle me dio unas palmaditas en la espalda.
-No es para tanto-Me consoló-Intenta pasártelo bien, Bella. No se es humana dos veces-Me guiñó un ojo y luego me miró de arriba abajo-¿Llevas a Hecate contigo?
Señalé el bolso en señal de asentamiento.
-Bien-Aprobó y al ver a Tyler sonrió de la manera más cordial-Señor Crowley, un placer-Le dio la mano para que se la apretase a modo de saludo.
-El placer es mío…Doctor Cullen-Tyler titubeaba nervioso ante él y luego me lanzó una mirada admirativo-Bella,… ¡Guau!... ¡Estás radiante!
A mi pesar, me ruboricé.
-Gracias, Tyler-Murmuré-Tú también estás muy bien-Le alabé mientras evaluaba su disfraz de Hugh Jackman en "Van Helsing".
No hacía falta ser un genio para averiguar de qué iba disfrazado. Intenté no viera mi sonrisa burlona que se había dibujado en mis labios.
-Buen disfraz-Comentó Carlisle con gesto distraído-¿De quien se trata?
-Me he disfrazado de Van Helsing-Enarcó las cejas divertido-Ya sabe que puede haber mucho vampiro suelto que quiera beberse la sangre de Bella…-Me agarró de la cintura mientras yo soltaba una risa nerviosa…no precisamente por su chiste malo.
-Si ves algún vampiro, avísanos-Carlisle fingió estremecerse mientras se ponía las manos en el cuello-No me gustaría que me chuparan la sangre… ¡Ningún vampiro, Jasper!
-No se preocupe, Doctor Cullen. Bella va a estar segura entre mis brazos-No sabía por qué me daba que lo de "sus brazos" tenían segundas intenciones.
-Con que echéis un par de bailes es suficiente-Aseguró Carlisle-Y de parte de Edward, gracias por llevar a Bella al baile como pareja. Él no ha podido asistir por asuntos personales. Pero no quería que Bella se quedase en casa mientras mis otros hijos iban al baile.
Tyler sonrió forzadamente ante las palabras de Carlisle.
-¿Entonces están juntos?-Quiso asegurarse de que la información era cierta.
-Eso parece, ¿Verdad, Bella?
-Pues, muy generoso por parte de Edward dejarme ir con Bella al baile-se rió intentando no sonar fingido-Debe de importarle mucho Bella para tener tal confianza.
-Así es, Tyler-Concluyó Carlisle con un brillo enigmático en los ojos.
Jasper se acercó a él, con gesto amenazante y le soltó, separando las silabas y tono bajo para que sonase aun más amedrentador:
-Bella es de los nuestros. Y si alguien la lastima, nos bañaremos en su sangre-Puso un delgado dedo en el pecho de Tyler-… ¡Hablando literalmente!... ¡Uhm, sangre!
-Jasper, Tyler lo ha comprendido-Alice dio una palmadita amistosa a su pareja en la espalda.
-Chicos, tenéis que iros-Nos apremió Esme-Ese baile no va a esperar por vosotros.
-¡Oh, Esme!-Empezó a saltar Alice mientras le arrebataba la cámara-¡Un par de fotos más y nos vamos!
-Vale-concedió esta-Un par de fotos más… ¡Pero dame la cámara Alice!... ¡Bueno, chicos, colocaros y sonreír! ¡Decid patata!
Tyler se colocó a mi lado y me pasó su brazo por la cintura para acercarme más a él, ignorando mis esfuerzos por alejarme.
Alice me dio un apretón en mis dedos y después me volvió a guiñar un ojo:
-No vamos a permitir que te toque un solo pelo-Vocalizó con los labios para que Tyler no la pudiese oír. Miró a mi cuello y sonrió para darme ánimos-Todo va a salir bien…
Hasta el momento, el colgante no me había quemado la garganta como en aquel instante.
-¡Patata!-Exclamó Esme
…El flash llenó la habitación de luz…
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
-¡Mi chica vampiro!-Gritó Austin Marks, que no había tenido la suficiente imaginación para disfrazarse que maquillarse la cara de blanco y rojo, ponerse una capa negra y denominarse a si mismo vampiro-¡Te cambio foto por beso!-Y dicho eso, posó sus labios por mi cuello y me dio un suave pico.
-¡Joder, tío no te pases!-Tyler fingió darle una patada-¡Por esta noche es mi chica!
-¡Esta noche es tu chica porque Cullen te lo ha permitido!-Se carcajeó Eric York que también había tenido la genial idea de disfrazarse de vampiro.
Al parecer, ya se había enterado todo el mundo de mi relación con Edward.
Tyler se limitó a probar si podía matar con la mirada a Eric.
Mike-también disfrazado de vampiro-sonrió burlón.
-Creo que estos te han tendido una trampa y que dentro de unos cinco minutos aparecerá Cullen a pegarte una paliza…
-Mike-Intervine bastante molesta-Para acabar lo que empecé hace unos meses, no necesito a Edward. Así que hazme un favor y apártate de mi vista antes de que tú no sobrevivas a una cuarta patada en tus zonas más sensibles-La sonrisa de Mike desapareció de la cara-A propósito, Eric, buen trabajo con el decorado del gimnasio para el baile-A pesar que parecer más un escenario para películas de terror de serie B, o para los bailes de Halloween, tenía que admitir que era un gran escenario. No se podía pedir más de un gimnasio que había sido acondicionado para hacer esta clase de evento.
-¡Bella!-Me saludó Jessica con Lauren de la mano-¡Haznos una foto!
-Claro-Sonreí por cortesía evitando todo comentario sobre sus disfraces de vampiros, aunque parecían más a los de dos actrices del cine porno.
Ellas fingieron ser las mejores amigas del mundo y posaron juntas en la foto.
-¡Vaya!-Sobreactuaron al verme con mi traje de "Mina Harker"-Me gusta tu disfraz, aunque el color no te favorezca demasiado.
-Esto es patético-Por primera vez en la fiesta oí la voz de Rosalie. Hermosa y altiva, estaba detrás de mí con Emmett a su lado, y gesto de parecer estar oliendo algo repulsivo. Señaló con la mano a Lauren y Jessica-Aun no entiendo como os atrevéis a insultar a los vampiros con vuestras vestimentas...No se supone que esto es una fiesta de disfraces… ¿Qué hacéis vestidas de lo que sois?... ¡Que ganas tengo de salir de este pueblo de paletos!- Tras estas duras palabras, se retiró, airada, con Emmett pisándole los talones.
Jessica y Lauren habían borrado sus sonrisas de su cara y se mostraban mortificadas. Lauren bajó la cabeza y parecía que se iba a poner a llorar.
No podía decir que no pensase lo mismo que Rosalie, pero creía que a esta le faltaba bastante tacto para decir las cosas. Yo era su victima favorita, pero empezaba a acostumbrarme a ello con filosofía.
Mike se acercó a Jessica y pasándole el brazo por el hombro, le dijo algo al oído, ambos me miraron furiosos, como si hubiera tenido que ver con el desplante de Rosalie, y después se fueron juntos.
Cuando levantó la cabeza, Lauren sonrió y después se dirigió a nadie en particular. Como si a todos nos interesase su banal cháchara:
-¡Creo que todos sabemos que va a pasar entre estos dos!-Se rió tontamente mientras los demás le hacían eco.
-¡Es la tradición de los bailes!-Eric dio un codazo a uno de los chicos de su pandilla, que como no, también iba disfrazado de vampiros, mientras que June Wilson se reía como una tonta.
-¿Tradición?-Arrugué el ceño para sentirme como una idiota, cinco segundos después, al comprender de que se trataba.
Lauren y otro grupo de chicos empezaron a reírse.
-¡Oh, que inocente es!-June se tapó la boca riéndose a carcajadas.
Lauren fue algo más maliciosa:
-¿Estás con Edward y no habéis hecho nada?-Inquirió con segunda intención-Permíteme, Bella que no me lo crea…
-¿Eres virgen?-Me preguntó Eric.
¡Que directo!
En lugar de empezar a armar el espectáculo y decirle de malas maneras que se metiese en sus asuntos, decidí darle por donde más le doliese. Para eso yo era una cazadora y sabía de los puntos débiles de mis victimas.
Sonreí indulgente:
-¡Vaya, Eric! ¿Esa pregunta me la haces por qué tú nunca obtendrás una respuesta de mis labios, o por qué tienes la certeza de no poderme llevar a la cama para comprobarlo por ti mismo?-Oí alguna risa a mi alrededor-No pienso contestar esa pregunta. No quiero que la pobre Lauren se le pongan los dientes largos de la envidia al contarle todos los detalles…Ya que ella solo tendrá la oportunidad de estar en brazos de hombres como tú, Eric, o como Tyler-Recordé sus palabras de Port Angeles-…aunque ella misma ha roto la tradición de perder la virginidad en el cómodo coche de Tyler o de Eric el día del baile y ha preferido hacerlo en un bar de mala muerte de Port Angeles, sin saber si la ha desvirgado un yonkie, un borracho o un degenerado…
Desde luego, era única para espantar moscas de mi alrededor.
La mayoría se rieron a carcajadas, mientras Lauren y Eric decidieron irse de allí, agachando la cabeza.
Tyler no acabó de captar la indirecta y me dio un golpecito en la espalda.
-¡Strike three!-Exclamó-¡Menudo corte!
-Sí-Murmuré. Parecía que el no se sentía identificado con mis palabras.
En lugar de eso, parecía eufórico:
-Gracias por avisarme de los pensamientos de Mallory. ¿Así que está bebiendo los vientos por mí?-Arrugó los labios como signo de desaprobación-¡No sabes como agradezco a Cullen que me hubiese dejado ir contigo al baile! ¡Tengo que ir con la bruja de Lauren y me hubiera dado un shock anafiláctico!
-Edward es bastante considerado a veces.
-No me importa lo que hagas con Cullen-Me aseguró. Era sincero-No es de mi incumbencia…A parte que si estáis juntos, será por algo, ¿No?
-Edward me ha dejado ir al baile contigo porque tenemos confianza el uno en el otro. Y eso es algo que admiro en un hombre. No todos te conceden eso…
"Acciones de humanos", Recordé sus palabras.
-Ya-Chasqueó algo desilusionado-Tiene suerte. Posiblemente, tú pienses que tú eres afortunada por tenerle, pero creo que es él el que tiene que agradecer cada minuto que esté contigo…
¡Oh!, eso no me lo esperaba.
-Hay muy pocas chicas como tú en un pueblo tan pequeño como Forks-Continuó hablando ante mi silencio-y muchas Lauren y Jessica vestidas como una trabajadora de puticlubs, como bien ha dicho Rosalie…
-¡Oh, Rosalie!-Recordé con oprobio sus palabras-Creo que en su nombre, yo te debo una disculpa,…yo…, Carlisle le obligó a venir al baile y ella no quería, y por eso está así conmigo.
-Parece que te odia-Opinó-No lo entiendo. Pensé que todos los Cullen te querían.
-No me odia-Me excusé-Solo está molesta…
-¿Por qué?
"Porque me considera una intrusa en su familia"
-Es por lo del baile. Carlisle le dijo que fuese conmigo, porque yo nunca había ido a ningún baile. Ella tenía otras cosas que hacer…Y además, no le gusta mucho estos bailes…
Tyler asintió:
-No puedo decirte que no me haya sorprendido ver a los Cullen aquí. Ellos nunca habían ido a ningún baile…Nadie los quería invitar. Han sido considerados como unos bichos raros…
-Lo sé-Por consideración a mí, no quería decirme que él entraba en ese grupo-Pero yo soy de las que pienso que las personas tienen derecho a segundas oportunidades.
Tyler miró a la pista y se rió.
-La verdad que si hubiésemos invitado antes a los Cullen a los bailes, esto hubiese sido mucho más divertido.
Volví la vista hacia la pista, solo para observar a una eufórica Alice en medio de la pista, revolucionando la fiesta. Había enganchado a unos cuantos a su alrededor y estaba formando una larga cola para bailar una conga.
-¡The room, the room, the room is on fire…!-Cantaba a pleno pulmón mientras arrastraba a la gente para ponerlas en la cola-¡Follow the leader, follow the leader, leader, leader…! ¡Ey, mírame Jazz! ¡Soy la reina de la noche!-Le gritaba a su pareja mientras este la observaba, incrédulo y divertido…a un margen de su locura.
-¿Le habéis dado un red bull antes de ir para el baile?-Preguntó Tyler con una sonrisa burlona en los labios.
-Creo que hace mucho tiempo que no ha salido de casa-Me disculpé mientras me preguntaba si los Cullen hacía pruebas antidoping con los animales que cazaban. Nunca había visto a Alice tan desatada…ni siquiera cuando íbamos de compras.
Podía hacerme una idea de lo bien que se complementaban Alice y Jasper. El era tan tranquilo como un témpano de hielo, y ella tan activa como un protón en el núcleo de un átomo…
-¡Esa gente que no está bailando!-Nos llamó con toda la potencia de su voz-¡Esto está muy muerto!... ¡Vamos, que estamos en una fiesta, no en un funeral!
Cogió a Jasper, después de darle un apasionado beso, le arrastró a la cola. Y se acercaba a nosotros.
Tyler al final cayó en sus garras. Por suerte yo me aparté. No estaba segura con mi técnica de bailar, por lo tanto decidí alejarme.
-¡Bella!-Me llamó Tyler-¡Vamos!
Le hice un gesto de esperar con la mano.
-La naturaleza me reclama-Me inventé la vieja excusa de tener que ir al servicio para escabullirme de la locura de Alice.
-¡No tardes!-Tyler había sido engullido por una enorme cola colorista de miles de disfraces y caretas dispares entre si.
En mi camino al servicio, Angela, disfrazada originalmente de Elizabeth Bennet, que estaba bailando tranquilamente con Ben-no era el Mr. Darcy que yo quería ver, pero tenía que admitir que no estaba mal-, me agarró de la mano y me sonrió. Yo imité su gesto y me alejé de ellos, dándoles intimidad.
Otra pareja se fijó en mí y me sentí incomoda.
Estaban vestidos de vaquero y maestra del oeste y bailaban muy pegados, a pesar de la música.
En conjunto, me parecían una pareja muy atractiva. Altos, fuerte y morenos de pelo y tostados de piel. Ella tenía apoyada su parte izquierda del rostro en el hombro de su chico, por lo tanto solo podía juzgarla por ese lado. Pero me pareció muy bonita, a pesar de que su ojo negro brillaba desconfiado hacia mí.
Cuando retiró su mejilla del fuerte y ancho hombro del hombre-ya que parecía mucho más adulto que la mayoría que estábamos aquí-me puse la mano en la boca para sofocar un grito. Tenía toda la parte izquierda totalmente destrozada a consecuencia de las dos cicatrices que le surcaban todo el rostro.
Ella, con una mirada, me hizo sentirme incomoda. Me transmitía, no solo, que no quería mi compasión ni mi lastima, si no, también que no me metiese en sus asuntos.
Tragué saliva, mientras ella volvía a esconder su rostro en el pecho de su pareja.
La mirada de este fue mucho más desagradable que la de ella.
Su rostro cobrizo y hermoso se mantenía sereno e inamovible, pero había algo en sus labios fruncidos y en el brillo de sus ojos negros, que no acaban de convencerme.
Podría decir que no le gustase que mirase así los defectos de su novia, y por esa parte, él tenía toda la razón. Era morboso y de mal gusto. Pero era algo mal. Me miraba y acechaba como si yo fuera un enemigo. Alguien de quien librarse. Y lo peor de todo, era que me era tan familiar.
Esos ojos…como los de un lobo…
Con la sensación de que tenía sus ojos en la espalda, entré en el servicio.
Posé las manos en el lavabo y mirándome en el espejo, suspiré. Esta noche iba a ser muy larga.
Iba a abrir el grifo cuando de repente, oí un gemido ahogado.
Escuché con atención.
Nada.
Era mi imaginación. Me hacía pasar malos ratos.
-¡Oh, Dios mío!-Aquello ya era más claro.
Se trataba de la voz de una mujer que parecía estar fingiendo un orgasmo.
-¡Oh, Mike!
Se trataban de Jessica y Mike. Ya no tenía dudas de que el orgasmo era fingido.
Oí como Mike empezaba a jadear. Aquello no tenía nada de sensual ni erótico. Pero estaba claro que comparar a Mike con Edward, era comparar a una bombilla a medio fundirse con el sol.
Las secuencias de fricciones y gemidos procedían de uno de los cuartos de baño.
-¡Ahí, ahí…más dentro, más dentro, más dentro!-Urgía Jessica.
-¡Ah, ah, ah!-Jadeaba Mike.
Repentinamente, sentí como se golpeaba la puerta y, a los pocos segundos, tenía una panorámica perfecta del trasero de Mike mientras que su cuerpo tapaba al de Jessica, la cual se encontraba encasillada en una esquina del minúsculo recinto, y sus piernas desnudas atrapaban las caderas de Mike. Ambos me miraron anonadados como si les estuviese acusando de un delito grave.
Podía notar como se me encendían las mejillas.
-Esto…-Balbuceé como una tonta-No habéis esperado a la tradición, ¿Verdad?-Aun estaban demasiado atónitos, mirándome, que no pudieron articular ninguna palabra-… ¿Sabéis, que?...Creo que me voy al servicio de los hombres. Estará menos desocupado.
Salí de allí tan rápido como me lo permitieron mis piernas.
Pero al entrar en el servicio de chicos, oí un rugido muy similar al de un oso procedente de uno de los cuartos de baño.
-¡Ah!-Un gemido muy femenino replicó al gruñido.
Puse los ojos en blanco. Pensé que Rosalie había castigado a Emmett por lo de sus tarjetas. Eso me demostraba lo inconstante que era con sus decisiones. Aunque, yo que ya lo había probado, lo había hecho ayer y quería más.
Repentinamente, los ruidos se extinguieron. ¿Habrían terminado ya?
-¡Hombre, Bella!-Gritó Emmett desde el cuarto de baño-¡Que fácil es reconocer tu olor y tus latidos! ¿Has venido a ver como se hacen las cosas en condiciones?... ¡Así le puedes decir a Edward que se deje de chiquilladas y te haga mujer de verdad!...
Puse los ojos en blanco.
-¡Emmett!-Rugió Rosalie-¡Dile a la…humana…que se vaya al cuarto de baño de las chicas y concéntrate a lo que tienes que estar!
-El cuarto de baño de las chicas también está ocupado-Respondí con apuro.
-¡Pues vete a mear al medio del bosque con las ardillas y los lobos!-Me echó de allí de malas maneras.
-¡Oh, nena! ¡Me pones a cien cuando eres mala! Bueno, Bella, cuando Eddie llegue, podremos echar una competición para ver quien consigue el mayor número de… ¡ah!...
Meneando la cabeza, volví a salir rebotada del servicio, volviendo a la pista de baile, cuando sentí que alguien me sujetaba por las muñecas.
-¿Bailamos?-Me invitó Tyler.
Me giré y me enfrenté a él:
-¡Tyler me has dado un susto de muerte!-Le acusé.
-Lo siento-Se disculpó-¿Qué hacías en el servicio de chicos?
-El de chicas estaba ocupado.
-¿Y el de chicos también?
-Están muy concurridos…
-Me pregunto que habrán echado a las bebidas.
-Eso mismo digo yo…
Tyler fue más rápido que yo y me cogió por las muñecas.
-¿Qué demonios…
-Bella, se supone que esto es un baile. Ha pasado más de tres horas y te has inventado las excusas más tontas para no bailar conmigo. Pero esta vez ya no…-Sin hacer caso de mis protestas, me arrastró hacia la pista de baile.
Como no sabía coordinar mi cuerpo con la música, hice estrambóticos movimientos con las manos y los pies. Me sentía como un pato fuera del agua, y en más de una ocasión, Tyler se llevó más de un pisotón. Él se había querido arriesgar conmigo.
-Parece que los bailes rápidos no son lo tuyo-Se mordió el labio dolorido como gesto de dolor. Después, se pegó a mí, agarrándome con fuerza-Probemos con uno lento.
¡Mierda!
Pero antes de que Tyler pegase más su cuerpo, unos brazos fuertes, como los de una barra de hierro, me apretaron fuertemente y me alejaron de Tyler.
Por aquella fortaleza, pensé que se tratarían de los brazos que ansiaba que me volviesen a envolver con todo su ser. Pero eran demasiado cálidos para ser quien yo anhelaba. Además de ser demasiado musculosos y con olor almizcleño, como a madera del bosque. No era fresco, pero no por ello desagradable.
Me eran tan familiares.
-Lo siento, Tyler, pero Bella me prometió un baile hace mucho tiempo y no voy a perder esta oportunidad-Una voz ronca y profunda habló a Tyler. Me era tan familiar como los brazos. Pero a la vez le notaba matices tan diferentes a los que yo recordaba. Ahora sus brazos rodeaban mi cintura con fuerza.
Cuando Tyler se retiró, defraudado, y yo me volví a dar las gracias a mi salvador.
Tuve que parpadear dos veces para creer lo que mis ojos estaban viendo. Había cambiado tanto desde la última vez que le había visto. Y no solo cambios físicos.
Había crecido más de diez centímetros, por lo que le supuse más alto que Edward, quizás ya tuviese la altura de Jasper, y si seguía así, en pocos meses, la de Emmett. Al haber desarrollado tanta musculatura, me hizo sospechar que se echaba esteroides en el desayuno.
Su rostro cobrizo parecía igual de suave y su sonrisa permanecía perenne en sus carnosos labios. Pero no era aquella sonrisa aniñada y despreocupada. Era petulante, madura y endurecida, que acompañaba a la perfección al brillo de sus ojos negros. Había habido un cambio brusco en él, y sospeché que aquella transformación no me iba a gustar demasiado.
Algo de su inocencia infantil había muerto y con ello parte de su encanto.
Pero lo peor de todo era que se había cortado su preciosa melena morena y se había puesto el pelo de punta…colándose entre sus mechones, un horrible color rubio platino junto con algunos mechones castaños color caoba.
Me dolió tener que morderme la lengua para no soltar lo primero que se me viniese a la cabeza sobre su nuevo aspecto tan…innovador, y no herirle en sus sentimientos.
-Me alegro de encontrarte aquí, aunque estemos rodeados de tus niñeras chupasangres-Su tono sonó insultante.
-Jacob-Le saludé lo más fríamente que pude. Si por algún momento, me había alegrado de volver a verle, esta se había desvanecido ante los insultos de Jacob hacia los Cullen. Supuse que empezaba a tragarse las "leyendas" de Billy y esto no le estaba volviendo más tolerante. Más bien, al contrario.
-Te he echado de menos-Suavizó el tono de voz hasta adquirir un rictus de tristeza. Parecía sincero. Entonces volvió a su rostro aquella sonrisa petulante y lo acabó por echar todo a la deriva.
-Eso no fue lo que me dijiste hace meses cuando nos encontramos en el centro comercial-Le recordé con rencor.
-Ha habido muchos cambios en mi vida. Tú no te lo puedes imaginar. Ha sido una etapa muy difícil para mí y…
-Por eso has decidido rebelarte contra el mundo de la estética e innovar en nuevos campos-Le corté a punto de no poder contenerme. Me dolía el estómago de contenerme las carcajadas-¿Te has teñido el pelo para hacer juego a tu disfraz?-Me fijé que llevaba una visera de cuero negro, a juego con la chaqueta y unos pantalones ajustados. No llevaba ni camisa ni calzado y estaba cubierto por símbolos religiosos, como rosarios y escapularios. Me pregunté de qué iba disfrazado.
Parecía desconcertado ante mis palabras.
-No…yo no me he teñido por el disfraz… ¿Qué pasa? ¿No te gusta?
-No-Respondí con sinceridad.
-Estás preciosa-Me echo una mirada especulativa.
-Lastima que no pueda decir lo mismo-Al final el dique de mi autocontrol se acabó rompiendo y me reí como una histérica-¡Joder, Jacob! ¿Qué se supone que te has hecho? Yo no sería una buena amiga si te dijese que te favorece… ¡Por favor, estás horrible!...-Estuve a punto de caerme al suelo del ataque de risa-… ¿Has hecho alguna apuesta? ¿O se trata de algún rito de iniciación?...Porque esto no es una novatada… ¡Es una putada!..
Le oí rechinar los dientes y resoplar furioso, hasta que acabó estallando:
-¡Pues si he hecho esto ha sido por ti!-Me gritó y las ganas de reírme se desvanecieron.
Estaba totalmente sorprendida.
¿Qué le habría dicho yo para que hiciese esa tontería?
-¿Yo he tenido algo que ver con ese…estropicio?-Me empecé a sentir fatal.
-Me dijiste que te gustaban los rubios-Se puso rojo como una grana y me produjo gran ternura. En aquel instante si representaba la edad que tenía. Aunque después, su rictus en su bello rostro de volvió desagradable-Aunque empiezo a pensar que solo te gustan los rubios helados, estático, que huelen a mierda y beben sangre…
Decidí obviar el último comentario para no tener una discusión con él. En el fondo, me alegraba de verle. Era el hijo de uno de los mejores amigos de mi padre y de pequeños jugábamos juntos.
-También me gusta Brad Cullen y Edward Pitt….esto…Edward Cullen… Brad Pitt y Edward Norton, y no le pediría a nadie que se cambiase ni se hiciese la cirugía estética solo por complacerme a mí. No todo está en el físico, Jacob. Además tú pelo negro me parece precioso.
-¿En serio?-Se le iluminaron los ojos.
Asentí y luego cambié de tema.
-No es que no quiera que estés aquí, ¿Pero que te ha traído a este lugar?
Se rió como si eso fuese lo más obvio.
-Estoy en una fiesta de disfraces-Se encogió de hombros-Me he disfrazado de cazavampiros-Me guiñó un ojo-¿Lo he hecho bien? Necesito la opinión de una experta.
-¿Tú lo sabes?-Se suponía que la identidad de los cazavampiros era un secreto. Aunque Billy ya lo sabía.
-Los Swan sois casi una leyenda, Bella.
-¿Qué sois vosotros?
Jacob me puso sus enormes manos sobre mis finos hombros. Ante su tacto, empecé a sentir un intenso calor, bastante distinto al que me producía Edward cuando me tocaba.
-Somos tus aliados en tu lucha, Bella-Me confió como si se tratase de un gran secreto.
-Gracias, Jake-Era sincera-Pero yo sé defenderme sola. Y no quiero involucrar a nadie más en esto-No quería pensar en Jacob bajo las garras de Aro.
Jake se rió en mi oído:
-Me temo, pequeña, que ya estamos metidos en el lío desde hace mucho tiempo-Fanfarroneó-Además, nada me hace más feliz que ayudarte.
-Genial-Lo que menos me apetecía era tener a Jacob pegado a mis faldas. Le tendría que convencer que yo no necesitaba más ayuda que la de los Cullen.
Había algo que me intrigaba:
-Jake, ¿Cuándo te prometí yo que nosotros bailaríamos juntos?-Yo y mi memoria de pez.
Repentinamente, se puso nostálgico:
-Me lo prometiste cuando tenías siete años y yo cinco-Empecé a echarme a temblar. Recordaba que cada vez que yo le prometía algo a Jacob, era para realizar alguna maldad. ¿Qué era lo que había realizado en esta ocasión?-aunque, después, me cubriste de miel y me ataste, colgándome de una rama donde se encontraba una colmena. Cuando Billy me encontró, solo me habían picado tres abejas.
¿Por qué cada vez que nos veíamos, me recordaba que era una pequeña Hitler en potencia?
Avergonzada por mis hechos pasados, me ruboricé e intenté cambiar de tema.
-Jacob, aun no me has dicho que haces aquí.
Este se rió:
-Parte de trabajo y parte de placer. Hemos sido informados de que tenemos un trabajo y por aquí nos hemos dejado caer. Se nos ha ordenado-Arrugó el ceño a disgusto, como si no le gustase la orden-que estuviésemos aquí…Y fíjate por donde, podemos estar un rato juntos.
Se acercó a mí, rodeando sus fuertes brazos a mi cintura, tratándome como un objeto que podía romper y acercó su nariz a mi pelo.
Se apartó con rapidez para reprimir un gesto de asco.
Le miré extrañada.
Quizás no le gustase la mezcla de laca con mi champú de fresas. Pero Jacob me hacía sentir como una apestada.
-¡Joder, que asco!-Exclamó-Bells, querida, pasas demasiado tiempo con esas sanguijuelas. Creo que te vendría bien un cambio de aires.
¡Sanguijuelas!...A él sí le hubiese venido bien un cambio. Empezaba a pensar que el tinte del pelo le había afectado a que sus neuronas se suicidasen con más rapidez, o que con su rápido crecimiento, la sangre aun no le llegaba al cerebro.
Medí las palabras para intentar no herirle, pero a la vez, mantenerme firme:
-Creo que paso el tiempo con quien quiero pasarlo. Ya que conocéis tan bien a los Cullen, deberías saber que no son como el resto. Espero que pienses que ellos no eligieron eso.
Jacob rechinaba los dientes debido a la rabia. Empezó a temblar y me apretó con más fuerza.
-¡Jake, me haces daño!-Me quejé.
Aflojó levemente su fuerza ejercida sobre mí.
-Ellos tenían una opción en cuanto se convirtieron.
-¿Cuál?-Realmente no quería escucharla.
-Haber encendido una hoguera y haberse tirado a ella. Nos hubiesen librado a los demás de su presencia…Esos monstruos no hacen más que destruir…
-No voy a permitirte que digas esas barbaridades. Los vampiros son depredadores, pero algunos de ellos han decidido rebelarse contra su naturaleza y por ello deben ser tratados con respeto. También hay humanos malos, y no estoy a favor de la pena de muerte, ni de un exterminio de la raza por unos cuantos que se salen de las reglas.
Jacob me miró con repugnancia.
-Que seas tú la que digas esas cosas…Eres lo que eres y no lo puedes cambiar. Tus amigos son los que van en contra de tus enemigos, y tus enemigos son los vampiros.
Miré exasperada a mi alrededor y vi, que rodeando a Jacob, se encontraban dos o tres chicos de La Push, fácilmente reconocibles por su color de piel y su pelo negro también cortado al uno, altos y musculosos. Tenía la sensación de encontrarme con un grupo muy bien organizado. El que parecía el líder me miraba con frío desprecio y caí en la cuenta de que se trataba de Sam Uley, el hombre-chico que fue con Billy y Jacob a casa de los Cullen, cuando yo me instale en su casa. La chica que estaba con él debía ser Emily. Recordé la historia que me contó Charlie sobre el ataque del oso. Ella era dura y despreciativa, al igual que Sam. Con su ojo sano, color marrón oscuro, me miraba con ferocidad.
Al sentirme incomoda, ataqué:
-Por lo menos mis amigos los elijo yo, no Sam Uley-Me gruñó, molesto y herido en su ego-¿Por qué no dejas de hacerle caso y razonas por ti mismo?
Se rió entre dientes para luego sonreírme burlonamente.
-No te creas que hago caso a Sam en algunas cosas-Me replicó-Se ha extendido el rumor de que te has convertido en la atracción sexual de los Cullen-Me interrumpió cuando yo le iba a responder de malos modos-Estuve a punto de partirle la cara al tío que me lo dijo. No puedo permitir que insulte así a mi amiga Bells. Ella es una persona cuerda y no se le ocurriría dejarse meter un témpano de hielo que ellos llaman polla…
-¡Para!-Le grité.
Jacob se quedó callado y me pareció que se le salían los ojos de las orbitas al observar mis reacciones y las arrugas de mi cara. La expresión de su rostro y sus el brillo de sus ojos, me asustaron. Parecía como si quisiese matarme por adelantado, sin tener la oportunidad de decir una sola palabra.
-¡No!-Gritó para luego respirar entrecortadamente-¡Tú no puedes hacer eso!
-¿No puedo hacer el que, Jacob?
-¡Te follas a uno de esos!
-Jacob, tranquilo-Le intenté llamar al orden.
-¡No puedo creer que además de zorra barata, seas tan depravada!-Sus gritos habían atraído a gran parte de la gente que nos estaban rodeados-¡No sabes que eso además de estar prohibido, es una degradación de la naturaleza! ¡Joder, que asco!
Estaba empezando a sentirme avergonzada por algo que no había hecho…o sencillamente algo que había hecho y me sentía muy orgullosa de ello. Pero donde yo veía un acto natural y hermoso, Jacob, en su intolerancia, hacía que fuese algo grotesco y los demás me hacían sentir como si hubiese hecho algo morboso.
Me cogió de los brazos con fuerza y me agitó hasta hacerme castañear los dientes.
-¡Bella, dime que no te estás follando a uno de los chupasangres!
Tuve la suficiente fuerza para hacer que me soltase y me reboté contra él.
-¡Eso no es asunto tuyo!
La gente nos rodeaba y podía oír algún comentario burlón. Incluso alguien estaba haciendo apuestas.
-Jacob-Siseé entre dientes-Por favor, mantén la compostura. Todo el mundo nos está mirando.
-¡Pues me da igual!-Vociferó haciendo que los que estaban más cerca de él diesen un paso hacia atrás debido a la impresión-¡Responde a mi pregunta! ¿Te follas a alguna de las asquerosas sanguijuelas? ¡Y no me digas que no es asunto mío! ¡Maldita sea si no lo es!
Cerré los ojos y me acaricié las sienes antes de contestar.
-No me lo follo-Murmuré sin faltar a la verdad-¿Estás contento con eso?
Pero Jacob no daba su brazo a torcer.
-Pero estás colgada por uno de ellos…-Al querer irme de allí, Jacob me agarró del brazo y me lo apretó con tal fuerza que me fue imposible escabullirme.
Aullé por el dolor y sentí como la sangre me había dejado de circular. Jacob tiró de mí hacia atrás y me enfrentó a él.
Antes de rebelarme, oí a mi espalda un ronroneo que acabó convirtiéndose en un rugido amedrentador. Estaba acostumbrada a ellos para no saber de quien o quienes se podían tratar.
"Por favor, que no haya líos", Rogué para mis adentros.
Vi como la gente que se había arremolinado, se iba apartando, como si intuyesen el peligro, y el espacio se fue incrementando.
-¡Ya esta bien!-La voz de Jasper era tranquila pero fría como un témpano de hielo-¡Deja a Bella en paz, chucho!
Al girarme, vi que Jasper, Alice, Rosalie y Emmett nos rodeaban. Sus posturas rozaban la normalidad. Nada de agarrotamientos en su cuerpo ni crispaciones en sus rostros. Permanecían tranquilos.
Pero ya conocía a los vampiros de sobra para no conocer sus patrones de conducta. Ellos estaban tanteando el peligro.
Jasper dejó de mirar a Jacob para girarse con rapidez y gruñir. Al fijarme, reprimí un gemido.
Alrededor de los Cullen se había formado un círculo de cuatro personas muy similares a Jacob, que al contrario de los Cullen, estaban muy nerviosos y en alerta permanente. Sam parecía liderarles y era el único que analizaba la situación con tal calma, que empecé a temer por los Cullen.
Ya no estaba tan segura, que si se produjese una pelea, los Cullen obtendrían una victoria muy marcada.
Estaba segura de una cosa.
Jacob y su pandilla no eran humanos normales y corrientes. Eran enemigos de los vampiros.
La pregunta era, ¿Quién, además de los cazavampiros Swan, tenían como enemigos los vampiros?
Fui incapaz de moverme debido a no querer delatar mi temblor.
La tensión fue rota, cuando Jacob sonrió despreciativamente, y luego empezó a reírse a mandíbula batiente.
-¡Chicos, chicos, chicos, relajémonos un poco!-Pudo decir cuando logró serenarse-¡Estamos en una fiesta! ¡Que haya paz! Yo solo quería hablar con una vieja amiga, ¿Verdad, Bella?-Me pasó el brazo por el hombro.
-¿Qué es lo que está ocurriendo, Jacob?-Inquirió Sam con voz autoritaria.
-Eso mismo me gustaría saber a mí-Objetó Jasper imitando los modales de este.
-Ahora entiendo porque no he podido tener visiones en el baile-Alice parecía molesta y preocupada.
-Y porque olía tanto a mierda-Añadió Emmett.
Los tres chicos de La Push se enervaron antes las palabras de Emmett. Rosalie se limitó a hacer callar a Emmett y arrugar la nariz como si estuviese oliendo un excremento de perro.
-¡Vamos!-La voz de Jacob era la representación de la despreocupación total-No es muy común que nuestros queridos amigos de la noche salgan de sus cavernas de Transilvania a vernos. Es todo un honor-Les hizo una burlona reverencia-y creo que eso merece un chiste. Pero un chiste de los buenos…Dejadme pensar… ¡Ah!... ¡Venga, este va en honor de nuestros amigos, los chupópteros!.... "Esto es el Conde Drácula a su mujer: Hasta el mes que viene, querida"-Imité el gesto de asco de los Cullen en cuanto pensé el contenido del chiste, mientras que tres de los amigos de Jacob estaban en el suelo, partiéndose de risa, incluso Sam se permitió una sonrisa-…¡Pero que poco sentido del humor! ¡Eso es que disfrutáis poco de la vida!... ¡Uhm!, Ahora que lo pienso… ¡Vosotros sois no-muertos! Me lo tendríais que haber dicho antes. Como la duendecilla y la Barbie sangrientas no tienen de eso cada mes, pues como que no le ven la gracia al asunto. ¿A que tú lo has cogido, Bells?-Me guiñó un ojo.
-Me da asco-Repliqué.
-¿Se puede saber que os ha traído hasta aquí?-Jasper se estaba cansando de andarse por las ramas-Se supone que este es nuestro territorio.
-Sabemos lo del vampiro neófito-Intervino Sam-Está en Forks-Sofoqué un ahogo ante la noticia-Creo que si lo sabíais, debisteis informarnos. Es un peligro para todos, y por lo que sabemos no es una de las vuestras. No eran como aquellos vampiros que entraron en vuestra casa hace tres meses. También debisteis decírnoslo.
-¿Ha entrado en Forks?-Jasper parecía sorprendido y Alice decepcionada y frustrada. Emmett y Rosalie intercambiaron una mirada nerviosa.
-Ellos debieron estar cerca-Señaló Alice a Sam y su grupo con la voz estirada en su propio disgusto.
-Empiezo a pensar que estáis invitando a demasiados amigos vuestros a Forks-Acusó uno de ellos, nervioso y amenazante.
-Paul-Le tranquilizó Sam.
-Si tanto os quejáis que los de nuestra especie entren en Forks, creo que también se puede deber a que vosotros no hacéis bien vuestro trabajo de vigilar quien entra en las fronteras-Les devolvió Jasper la acusación-Creo que la visita de un grupo de nuestra especie, debió activar algo en vosotros y ahora sois más…
-¿Y si así fuese?-Le desafió implícitamente Sam.
-Pues que esto sería algo más problemático-Habló más para Alice que para Sam-Tenemos que hablar con Carlisle.
Jacob se movió inquieto y frunció el ceño.
-Creo que no os habéis enterado que el único peligro aquí sois vosotros.
Jasper se negó a seguir su juego.
-Pensé que habíamos demostrado que nosotros no somos una amenaza…Hemos cumplido todas vuestras condiciones al pie de la letra para poder establecernos en la península…
-La noche pasada, uno de los vuestros traspasó nuestros límites-Nos informó Sam con frialdad y peligro-Creo que es el hermano que hoy falta.
Jasper no fue capaz de pronunciar una palabra y el resto de los Cullen se quedaron totalmente inmóviles. Como si estuviesen en estado de shock.
-Edward-Mi corazón empezó a desbocarse. A él no le había pasado nada. Yo lo hubiese sabido. Él estaba bien. Algo en mi interior me lo decía.
-Haciendo una ronda, por la frontera noroeste encontramos a un bicho…esto a un Cullen fuera de sus dominios, y como comprenderás, al estar fuera, pues Paul intentó atacarle…
-¡Estaba en mi legitimo derecho!-Saltó este, airado.
-Lo sabemos, Paul-Suspiró Sam.
-Si Edward se encontraba en la frontera noroeste, vosotros no teníais derecho a atacarle. Esa zona es tierra muerta y es perfectamente factible que todos podamos entrar en ella sin romper tratados. Edward no ha roto ningún punto del tratado-Expuso Jasper con tranquilidad-Y si él no estaba atacando a un humano, entonces, seriáis vosotros los que romperíais el tratado…
-¿Qué estás insinuando, sanguijuela?-Paul se acercó a Jasper y le enseñó los dientes.
Pero este no se dejó amedrentar:
-Que si Edward no ha roto los puntos del tratado, no podéis hacer nada contra nosotros-Expuso tranquilamente.
-Edward-Sam parecía querer escupir el nombre del vampiro. Era como si le pareciese increíble que alguno de ellos tuviese nombre-nos explicó lo que le había llevado hasta allí. Y como habíamos captado el olor de un vampiro nuevo, una hembra muy joven y bastante inexperta, le creímos y le ofrecimos ayuda. Nos indicó que podíamos ayudaros a vigilar la zona, por si la vampiro se acerca a un núcleo lleno de humanos. Y después, le dejamos seguir con su caza.
-Muchas gracias por la ayuda-Agradeció este-Y gracias por decirnos la nueva información sobre la vampiro. Nos servirá de mucho-Me miró a mí como punto débil a proteger.
-Entonces, poco nos queda hacer aquí-Repuso Sam-Será mejor que vayamos a vigilar por otras zonas. Esa chupasangres es bastante escurridiza.
Todo pareció volver a la calma y esperaba poder respirar tranquila, al haber evitado un problema bastante incomodo, gracias a las dotes diplomáticas de Jasper. El círculo formado por la cuadrilla de Sam se dispersó, y los Cullen se relajaron.
Solo Jacob permaneció inmóvil en su postura y con cara de pocos amigos. Me acercó más a su cuerpo.
Jasper lo advirtió y le avisó.
-Bella es asunto nuestro. Ya puedes alejarte.
Pero Jacob no se movió un solo ápice.
-¿Es tu hermano Edward el que se folla a Bella?-Saltó con animosidad en la voz, ante mi sorpresa y mi vergüenza.
Jasper movió la cabeza incrédulo.
-Lo que Bella haga en la cama con mi hermano, no es asunto de nadie.
Jacob le gruñó de malas maneras.
-¡Creo que ese asunto sí es importante!-Gritó a pleno pulmón haciendo que varias parejas de baile girasen la cabeza a nuestro entorno. Hasta entonces la estridente música había protegido la conversación-¡Es un incumplimiento de las reglas!
-Creo que el tratado dice que un vampiro no puede morder a un humano, pero no dice nada de acostarse juntos-Aclaró Alice-En eso no te puedes meter, Jacob.
-¡Pues sí me puedo meter!-Gritó invadido por la ira-¡Es asqueroso y antinatural! ¡Va contra las reglas y no debería permitirse!
-Métete en lo tuyo, Jacob-Le aconsejé furiosa. Él no tenía derecho a decidir nada en mi vida. Y mucho menos a insultarme por elegir al compañero que quería tener en la cama.
-¡Maldita seas, Bella! ¡Claro que eres asunto personal mío! ¡Sobre todo cuando te juegas la vida por ser follada y manoseada por una merluza congelada que podría ser tu bisabuelo!
-¡Jacob!-Le llamó la atención Sam-La concubina de Edward Cullen no nos interesa. No hay ningún punto en el tratado que nos diga lo que hay que hacer en estos casos. Mientras no la muerda-Puntualizó "morder"-ellos pueden hacer lo que quiera-Se encogió de hombros como si mi vida le importase muy poco-Ese no es el asunto.
Jacob soltó un gran resoplido y me soltó.
-¡Te mantendré vigilada!-Me advirtió.
Suspiré, airada.
¿Cuándo iba a comprender que eso no era lo que quería?
-Bella-Me avisó Jasper-vete diciéndole a Tyler que nos vamos. Creo que esta noche, vamos a tener con Carlisle una larga charla. A partir de mañana, Edward no estará solo cazando-Echó una mirada de complicidad a Emmett y este asintió, casi feliz con la idea.
Jacob dibujó una sonrisa amarga y sardónica en su rostro:
-¿Eso significa que no os fiáis de nosotros?-Inquirió con sorna en la voz.
-No-Respondió Jasper, rotundo y sin tapujos-Pero creo que al igual que vosotros con nosotros.
-Iremos al sur y esa zanja de terreno será la que vigilemos nosotros-Nos informó Sam.
Jasper y Emmett asintieron.
-Bella-Alice extendió la mano para que se la diese-Vámonos al coche.
Asentí y cuando fui a darle la mano, Jacob me la volvió a coger y me arrastró hacia su cuerpo:
-Las sanguijuelas no te han enseñado modales, ¿Verdad?-Se rió entre dientes-Ya que te vas, por lo menos despídete de mí. Puede que no nos veamos en mucho tiempo-Fingió hacer un puchero.
Esperaba que la próxima vez que le viese, hubiese cambiado sus hábitos de macho dominante y estuviese lejos de sus amigos. No eran la mejor influencia para él.
-Hasta la próxima. Jacob-Resoplé-Espero que la próxima vez, el tinte de tu pelo haya desaparecido de tu organismo y vuelvas ser tú.
Pero no me soltó.
-¡Jacob!-Le avisé.
Repentinamente, sentí como sus fuertes y ardientes brazos se convertían en jaula entre su cuerpo y el mío. Cuando se aseguró, que estaba bien sujeta, posó una mano en mi nuca y acercó sus labios a los míos.
-Esta noche vas a ir caliente a la cama. Ya verás como la sanguijuela que tienes como amante lo va a notar y me lo agradecerá.
Y sin darme tiempo a replicar, estampó sus labios sobre los míos.
Me besó con violencia y pasión. Pero no como la de un hombre cuando amaba a una mujer. Jacob no me amaba, o por lo menos no como un hombre maduro. Se estaba comportando como un niñato que tenía que demostrar a sus amigos que él era todo un macho… ¡Le odiaba cuando se comportaba así!
Noté una fuerte presión en mi mandíbula debido a que sus dedos me presionaban para que abriese aun más la boca. Pero yo me mantuve firme y no cedí un solo ápice en mis intenciones. Solo lo hice cuando Jacob mordió mi labio inferior y, yo gemí de dolor en su boca. Entonces introdujo su lengua y esta buscó con ahínco la mía. El calor abrasador de su aliento, quemaba mi garganta.
Si no podía vencerle físicamente, solo me quedaban las armas psicológicas.
Dejé de ofrecer resistencia en cuanto mis pensamientos se centraron en unos labios suaves, pulidos y helados y en el frío toque que me hacía que mi interior ardiese en llamas. Aun siendo más delicados y dulces, los besos de Edward me hacían despertar todos mis sentidos de un largo letargo. Jacob solo conseguía hacerme recordar lo mucho que extrañaba a mi chico vampiro.
Cuando me separó de mí para recuperar el aire, me dedicó una sonrisa petulante.
Pronto el sonido volvió a mis oídos y la música mezclada con las risas y jadeos de la gente volvieron a ser parte de la realidad. Oía suspiros contenidos y risas.
La rabia hizo que mi rostro se sonrojase.
Me extrañó no haber visto a ninguno de los Cullen por aquí cerca. Alice, Jasper, Emmett y Rosalie habían desaparecido como si se les hubiese tragado la tierra. Me pregunté el porqué.
-Creo que esta noche le he dado una patada en los cojones a tu alimaña-Me jadeó en mi oído-¿Cómo besó, nena?
La ira que invadía mi cuerpo, hizo que mi pierna superase la barrera de mis enaguas y mi falda, y muy libremente, le propiné una buena patada en sus partes más sensibles.
Me permití sonreír levemente, debido a una pequeña y mezquina satisfacción, cuando, debido al dolor, los ojos de Jacob se agrandaron hasta casi salirse de la orbitas y se tumbó en el suelo, cuan largo era, retorciéndose de dolor.
Con mi pequeña victoria, le di la espalda y me dispuse a salir de allí.
-Adiós, Jacob-Me despedí con burla-Cuando vuelvas a ser tú mismo, puedes venir a verme. Pero tú solo. No creo que me coma a nadie. Y Edward besa mucho mejor que tú.
Oí como Paul, que se había acercado a socorrer a Jacob, me gruñía y sus dos amigos-Quil y Embry, me parecía que les había mencionado-estallaban a carcajada limpia.
-¡Que hombre estás hecho, Black!-Se carcajearon-Ahora se hace la dura, pero esta noche, seguro que pensará en ti.
Volví la cabeza levemente, y me encontré con la enigmática mirada de Sam,- que había vuelto con Emily y la tenía agarrada por la cintura-, clavada en mí.
Era fría, carente de emociones y desapasionada. Como una noche sin luna ni estrellas. Me daba miedo.
Dirigí la mirada en la puerta de salida, mientras me abría paso entre la muchedumbre.
Jessica y Mike bailaban juntos, sin percatarse de mi presencia, y Lauren se consolaba con Tyler. O Tyler con Lauren. Su trabajo había terminado conmigo.
Esperaba encontrar afuera a los Cullen. ¿Qué habría pasado para que se fuesen tan repentinamente y sin decir nada? ¿Estarían enfadados conmigo por lo del beso con Jacob? Yo no lo había provocado.
El aire frío y húmedo del exterior me ayudó a atemperar las emociones. Me sentía más liberada.
Pero pronto, una ráfaga de frío se coló por mi espalda. Pero no se debía al clima. Yo había tenido esa sensación antes.
"Estás en peligro", La voz que hacía meses que no oía en mi cabeza, apareció súbitamente, taladrándome el cerebro como un altavoz de una minicadena a centímetros de mis oídos. Seguía teniendo esa tonalidad etérea y musical, que le hacía tan siniestra. Cuando aparecía en mi cabeza, era una señal inequívoca. Mucho mejor que mi instinto.
Volvía a estar en peligro.
Con nerviosismo, me pasé un dedo por la comisura de mis labios y me quité los restos de saliva que Jacob me había dejado como muestra de su arrebato de pasión. Pero no pensaba que la saliva fuese rojiza. Cuando mi dedo se tiñó de escarlata, comprendí porque los Cullen habían huido.
Un ruido, similar a las hojas de los árboles, me sobresaltó. Estaba demasiado entrenada para distinguir el sonido del viento entre las ramas de otra cosa…
"No mires atrás"; me exigió la voz.
Una gota de sangre, procedente de mis labios, cayó en el húmedo y frío cemento del aparcamiento.
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno, más vale tarde que nunca...^^, al 90% de la gente que me lee, muchisimas gracias por vuestra paciencia y vuestro apoyo. Ninguna de mis historias no sería lo mismo sin ninguna de vosotras...
No pienso repetir lo que dije en When the stars go blue, porque ya he puesto una nota en mi profile y no voy a repetirme. No creo que nadie se merezca leer lo mismo una y otra vez por culpa de alguna/o...cada persona que se aplique el cuento. Solo voy a decir una cosa que me llamó la atención de una usuaria. Es solo una opinion y espero no ofender a nadie. Creo que hay grandes escritoras en en este mundo del FF, escritoras que tienen mucho más talento que yo en su dedo meñique, creo que en eso sí estoy de acuerdo. Pero creo que eso no tiene nada que ver con el número de rr que reciben por sus historias. No creo que un libro sea mejor que otro porque se venda más, y por lo tanto un fic que tenga poco comentarios, no es un mal fic. Puede que incluso mejor que aquellos fics que tengan miles y miles de rr. No estoy diciendo que no haya grandes fics con muchos rr. Creo que eso sería lo bueno y lo logico. Pero si la gente juzga los fics por el numero de rr, se comete un error. Los fics no deberian ser buenos por eso, sino porque son capaces de transmitir algo. Y yo espero, aunque sea a poca gente, ser capaz de hacerlo. Una usuaria y una gran amiga mía, me djo que sea era la a era filosofía de todo escritor. Y como la considero una gran escritora, pienso seguir su consejo. Y no lo digo por peloteo. Espero que ella lo entienda.
Y siento lo de la nota que no era capitulo en When the stars go blue, pero tengo que admitir que mi virtud no es la paciencia y menos con las tonterias de algunas personas. Sobre todo cuando estas se dedican a fastidiar a la gente. Creo que no tengo nada mas que decir sobre el tema. Paula, no se si lees este fic, pero que sepas que no mehas molestado en absoluto y que cuando se me dicen las cosas de buenas, yo soy más que razonable. Gracias por el rr pero no tengo tu direccion de correo...T_T...esta borrada...
Y pasando a otro tema. Se que este capitulo no ha sido todo lo bueno que deberia, pero ya tengo una pagina del siguiente escrita y puedo decir con la boca bien abierta, que es de mis favoritos, debido a su sensualidad violenta y su pasionalidad. No voy a deciros nada más para que os sorprendais, si es que lo haceis, pero espero que si me sale bien, este sea uno de los momentos cumbres entre Edward y Bella...No voy a deciros nada más...Soy perversa...
Algunas me habeis dicho lo de los Swan y lo relacionais con Charlie....¡Uhm!...no voy a deciros nada...Si os digo frío o calor, lo averiguareis enseguida...y no vale. Y no lo siento, algun misterio se resolvera pero quedaran otros muchos por resolver. Esta saga tiene muchos misterios y se tiene que complicar más. Admito que este fic es un cuento de hadas y que me encantan los finales felices, pero que las cosas sean empalagosas, no gracias.
Y pasando al capitulo en cuestion, pues sí, ya está aquí el fenomeno de masas, denominado Jacob Black. No sera la ultima aparicion que haga...Se que soy algo sadica con esto, pero creo que una de mis cosas favoritas de este fic es cuando Jacob le recuerda a Bella todas las marranadas que le hacia cuando era pequeño. Lo admito, soy muy mala con el, pero es que con este personaje me cuesta ser subjetiva.
Esto va por alguna que sea del Team-Jacob, Jacob no lleva calzoncillos debajo de los pantalones de cuero, si alguien se quiere recrear con él...os lo regalo...XD...Y esto si os lo digo en serio, por favor, no me hagais debates pro/anti en mi fic. Existe una libertad de expresion y creo que podeis insultarle o alabarle, pero al Jacob de mi fic. No quiero comparaciones con el de la Meyer, aunque yo haga un reflejo muy subjetivo de como veo a Jacob, pero eso es mi opinion y se debe respetar, como yo hare con las vuestras. Y sobre todo no voy a permitir insultos entre las lectoras. Los personajes son ficcion y podeis decir que les atropellen un trolebus si quereis, pero personas de carne y hueso, por decir lo que piensan, no. Y ya la ultima palabra sobre este tema, es decir, que yo no considero que Jacob Black sea el malo de la historia. Creo que habeis captado quien es el malo aqui. Jacob no lo es. Pero no por ello significa que me tenga que caer bien. Tiene virtudes y defectos, per creo que sus defectos me gustan tan poco que sus virtudes no le compensan en absoluto. Con esto quiero decir que Jacob es buena persona, pero a mi no me gusta su actitud ni su personalidad. Es mi opinion.
Y bueno, chicas. Favor egoista, a punto de terminar esta historia (solo faltan cuatro capitulos y el epilogo), necesito que me ayudeis con los 500rr...^^...eso no significa que cuando llegemos me dejeis de comentar....T___T, eso es trampa....
En fin, muchas gracias y muchos rr....^^
Maggie^^
