Hola :D

Ahora ya se…. Se van a estar preguntando porque rayos tarde tanto y para colmo actualizo a las dos de la madrugada, bueno ya saben en estas fechas es más complicado porque es época de estar con la familia, pasar tiempo con los seres queridos, escribir sus cartas para Santa Claus y los reyes magos… además de comer pavo, ponche, o cualquier cosa que se considere comida hasta no poder más.

Lamento la tardanza, solo espero que entiendan, sino pues…. De todas formas ya está el capítulo, siéntanse libre de leerlo y dejar review :3

Feliz navidad, Año nuevo, Día de reyes y lo que se acumule XD

Kung fu panda no es de mi propiedad

Capítulo 26:

No podía entender que hacíamos ahí. Quizás Tigresa había dejado una pista falsa, o algo así. Aun me encontraba en el auto, junto a Peng, pero desde la ventanilla polarizada podía apreciar el movimiento de afuera. Tai Lung, Sheng y Shifu estaban de pie junto a una carretera. Los hombres de Tai se encontraban muy agitados preparando algunas cosas, equipo que parecía ser de Alpinista o de algún explorador de cuevas.

Todos cargaban y transportaban cajas llenas de cascos con lámparas, cuerdas, guantes, mucho equipo y algunas otras cosas que ni siquiera me moleste en identificar. Estaba aburrido, ahí en el auto, y Peng no era de mucha ayuda, el chico estaba muy entretenido jugando con su Iphone.

Suspire, pensando en lo extraño que era encontrarme ahí, prácticamente estaba en uno de los sitios turísticos más impresionantes, quería salir, pero Tai Lung me tenía confinado al asiento trasero de una camioneta. Las horas pasaban, sentía que el sueño comenzaba a tomarme. Me recargué en la ventanilla, estaba a punto de cerrar los ojos y perderme en mi mente, cuando, por cuestiones del destino, alguien abrió la puerta desde afuera, me sentí caer, por suerte abrí los ojos a tiempo y mis barbaros reflejos felinos captaron el momento justo para meter las manos y luego impulsarme hacia arriba.

-ten cuidado, chico-me dijo Tai Lung con una risa ahogada mientras me ofrecía su mano para ayudarme a estabilizarme. Aparte su ofrecimiento de un manotazo y me sujete del marco de la puerta del auto.

-Es hora de irnos- se apresuró a decir Shifu antes de que yo le respondiera algo desagradable a su hijo.

Peng nos observaba desde el asiento del auto, al fin había despegado la vista de su aparato. No dijo nada, se limitó a seguirme, mientras yo seguía a Shifu y a Tai Lung en dirección a un pequeño puerto en donde había docenas de barcazas que se balanceaban al ritmo del rio. Una brisa fresca me golpeo el rostro y suspire por mero placer, era un lugar relajante, considerablemente pacifico. Se trataba de una aldea no muy grande, hermosa, sencilla, parecía ser el tipo de lugar en donde todos se conocen, donde todos son amigos y siempre están unidos.

Por el rabillo del ojo vi a uno de los matones a sueldo de Tai, me seguía demasiado cerca, solo que esta vez toda la guardia se había cambiado con ropas casuales, camisetas, bermudas, pantalones nada formales, y por primera vez no me parecieron un ejército de clones. Se notaban las diferencias, algunos decidieron darle a sus ojos un descanso y dejaron de lado las gafas oscuras, mientras que otros se colocaban sombreros, tomaban fotos con sus teléfonos, cámaras, Ipads, lo que fuera. Parecíamos un enorme grupo de turistas en medio de la excursión.

Tai Lung y Sheng repartieron a los guardias en varias lanchas, a mí me obligaron a ir con ellos mientras Peng y Song se iban con un par de hombres en otra lancha.

Me senté con las piernas cruzadas, pues el transporte no era muy espacioso. Estaba observando, absorbido por la belleza del lugar. El agua se notaba limpia, lo suficiente para uno que otro movimiento, quizás algún pez. El sol se reflejaba en la cristalina superficie del manto acuífero dándole un toque de oro, al igual que al resto del lugar. Más adelante, mucho más adelante, se notaban enormes monolitos de roca, como peñas o montañas en cordillera, iban juntas, se notaba la retorcida superficie como el irregular lomo de una serpiente en movimiento. Era simplemente increíble, no podía creer que yo estuviera ahí, me encanto y recordé las muchas veces que mi madre me había hablado de ese lugar.

Eran casi las cinco de la tarde, el sol aún seguía alto, pero lucia como si estuviera a punto de ocultarse. La luz ya no llenaba el ambiente en aquel momento, comenzaba a notarse el verde que cubría las peñas y montañas irregulares. Junto a nosotros pasaban algunos barcos enormes llenos de turistas, deseaba ir en uno de esos, escuchando música o al menos una explicación sobre el rio, lo que fuera por un asiento cómodo y no una simple tabla de madera húmeda con apenas el suficiente espacio.

Conforme pasábamos por las distintas zonas que bordeaban el rio comencé a notar la presencia de ciertos animales, búfalos, muchos búfalos de agua. En la orilla, incluso dentro del rio pude observar como nadaban los enormes bovinos, se movían mucho, salpicaban y mugían con un grave tono duradero. Eran gigantescos, no tanto como los búfalos africanos, pero sus enromes cuerpos grisáceos se notaban poderosos, además de que también poseían un admirable par de cuernos, más o menos como los de un toro, quizás más largos. Los observe un rato mientras escuchaba a Tai Lung gruñir y quejarse por que su teléfono no tenía recepción. Me reí entre dientes, me decidí intentar disfrutar le forzoso viaje, así que me contente con seguir admirando el paisaje. Unos cuantos kilómetros, quizás, más tarde logre notar a algunas pequeñas embarcaciones, como góndolas que solo tenían la base, en aquellas maderas tan peculiares note que había algunos hombres parados, algunos de ellos sujetaban un casi invisible hilo, mientras que otros sujetaban palos largos como de bambú y en ellos se encontraban parados algunos pájaros.

-Los pescadores suelen utilizarlos para conseguir presas-me sobresalto la voz del anciano profesor. Me volví hacia él, arqueando le al ceja en señal de que no entendía nada de lo que me decía.

Señalo a otra barca con sus ojos. En aquel barco había incluso un soporte especial para que el ave se sostuviera mientras el hombre de largas barbas remaba con una enorme estaca.

-Desde hace siglos que los pescadores chinos utilizan a los cormoranes- el profesor séalo a otro barco con su dedo. Note que esta vez además de un soporte, la barca tenía una canasta especial debajo del soporte del ave.

-¿Sabes? Dicen que es muy sencillo, yo intente pescar así una vez, el ave casi me arranca la nariz-comenta Shifu con una sonrisa nostálgica.- Los he observado muchas veces, lo hacen ver sencillo. Mira- me gire hacia donde me indicaba el profesor de barba gris. Un hombre que usaba un sombrero como de paja tenía un ave de plumas negras sujeta por el cuello, la dejo caer al rio, el pájaro aleteo un rato, pero luego se estabilizo y comenzó a nadar como un pato. Segundos después el hombre del sombrero comenzó a golpear el agua como si se tratara de un tambor.

-¿Por qué…?-comencé a preguntar, pero el padre de Tigresa me chito.

-Tu solo observa- me limite a obedecerlo.

El hombre seguía golpeando el agua con su vara, el pájaro de plumas negras, patas palmeadas. Tenía una leve mancha amarillenta en el costado del rostro y un hilo de color alrededor del cuello, en el momento en que el agua salpicaba gracias a la fuerza del hombre, el ave se sumergió boca abajo. Yo estaba impresionado de ver como el ave se sumergía en el punto exacto donde le había indicado el pescador.

-Eso fue grandioso-murmure en voz baja, impactado por lo que estaba viendo.

-Aún no termina-me advirtió Shifu.

Después de unos minutos eternos el pájaro salió del agua con un pececillo revoloteándole en el pico. Siguió nadando y luego, mientras el hombre silbaba, se acercó al barco, el pescador le ofreció apoyo con su remo, el ave acepto y luego dejo el pescado en la cesta.

-Wow-exclame-¿Cómo logran que el cormorán haga eso?-pregunte curioso y entusiasmado.

-Es una tradición en China, además muchos de esos pájaros han sido entrenados desde hace mucho tiempo, algunos llegan a pasar diez años antes de estar listos para pescar para los hombres-me respondió con paciencia y cierta fascinación el maestro.

-Eso es demasiado tiempo-comente con una risa.

-Sí, pero tiene sus resultados. Esto termina siendo benéfico para ambos-y vi como en otra de las muchas barcas, un hombre le arrojaba directo al pico un pescado de tamaño considerable.

Asentí, me sentía feliz, y sinceramente emocionado por haber presenciado algo así… y pensé en lo grandioso que sería si Tigresa lo viera, seguro ella me lo habría explicado igual que Shifu, puede que incluso mejor.

Después de mi corta plática con Shifu todo volvió a estar callado y aburrido. Pasamos así unos minutos, o quizás horas, hasta que Tai Lung anuncio que debíamos prepararnos. Nos detuvimos en una orilla del rio, junto a una enorme roca, por ahí de las montañas que había visto horas antes.

Unos hombres de Tai se me acercaron con cuerdas y cascos. Sin avisar, me colocaron uno en la cabeza, lo palpe con un gruñido, solo para descubrir que se trataba de un casco como de minero, con una lámpara. Vi como todos los hombres, Tai, sus hijos y Shifu se colocaban el equipo, además de que se ponían, algunos, arneses.

Peng se me acerco por detrás, me sorprendió y casi le doy un puñetazo en la cara. Me detuve a tiempo, para su suerte.

-¿Listo?-dijo con expectación en la voz.

-Claro-respondí sin poder evitar el sarcasmo- me encanta meterme en cuevas y buscar pistas entre un montón de rocas e insectos, ah y los murciélagos.

-¿Nunca has venido a La Gruta de la Flauta de Caña?-pregunto el joven de cabello negro.

-Nop -respondí, confundido, aun así no lo deje relucir.

-Pues prepárate, en serio que te llevaras una enorme sorpresa-el chico sonrió, me dio una palmada en la espalda y me indico que lo siguiera. Caminamos un trecho detrás de Tai y Sheng, delante de nosotros se encontraban amarradas un par de lanchas de motor, con detalles de dragones.

Esta vez subí junto a Peng, Song y su padre. Shifu iba con Tai Lung, sin hablar con una fría indiferencia que incluso a mí me dolía. Encendieron el motor y salimos flotando por una parte lateral del rio, íbamos a una velocidad enormemente superior a con la que habíamos iniciado el recorrido por el rio.

-¿Por qué no usamos estas desde el principio?-pregunte al chico de cabello negro mientras daba un golpecito al vehículo.

-¿Habrías disfrutado el viaje de haber ido a esta velocidad?-me dijo de manera retórica.

Negué con la cabeza, era cierto, el viaje me había gustado bastante, admirar el paisaje y la fauna habría sido imposible a aquella velocidad. Me recosté en el suave asiento de cuero y me dispuse a relajarme lo que durara el viaje…

Fue corto, demasiado. Note que la velocidad de la lancha disminuía a casi nada, así que abrí los ojos para saber que estaba ocurriendo, frente a mí se alzaban enormes cuevas. La barca que iba detrás de nosotros encendió una enorme lámpara de xenón, o algo así.

Y me quede sin palabras…

Era simplemente hermoso. Frente a mi vista mundana se extendían un sinfín de cuevas sumergidas. Alguna estalactita dejaba caer ciertas gotas, me parecía algo gracioso, no sé por qué. Seguí admirando la maravilla de la naturaleza que se presentaba delante de mí: parecía un hermoso Arrecife tropical tallado en piedra. Las rocas presentaban distintas coloraciones de brillantes y chillones colores, predominando el azul y el rojo. Mientras avanzábamos por la cueva me quede embobado, así de simple, mirando los colores, verde, amarillo, parecía una especie de mundo alienígena, las estalagmitas eran enormes, tanto que casi tocaban le techo y las paredes de la gruta. Los colores, no sé si naturales le daban un efecto tan surrealista que me sentía dentro de un cuadro, como noche estrellada o algo así de colorido.

Todo era como mágico, bello simplemente…. Tanto deseaba que Tigresa pudiera admirar aquello…

Sentí el duro codazo de Peng en mis costillas.

-¿Qué te dije? ¿Eh?-dijo orgulloso.

-Debo admitirlo, es simplemente bárbaro- respondió en un murmullo, con la vista pérdida en las rocas coloridas.

Y todo hubiera sido belleza, armonía con la naturaleza y admiración hacia ella, de no haber sido por Tai Lung, el hombre de ojos anaranjados y cabellos cenicientos le murmuro algo al hombre hiena en el oído, segundos después el eco de su odios voz resonaba por toda la gruta, y luego muchos hombres robustos con picos en las manos comenzaron a perforar las maravillosas rocas, y así parecía que la cueva gritara con cada maldito eco del metal golpeando la piedra, con cada destello de la linterna, la luz natural parecía perderse. En ese momento los odie más que nunca, pero supongo que así somos los humanos, no importa cuán hermoso sea, lo destruiremos hasta las cenizas si se interpone en nuestro camino.

Comencé a caminar, me habían dado "permiso" de alejarme de la zona de trabajo. No quería estar cerca de esos animales que mataban de a poco en poco aquella maravilla natural.

Me sentía indignado y quería golpear algo por mera frustración… Lleno hasta tal grado esa ira cumulada que sin querer hacerlo termine partiendo una de las rocas cafés iluminada de amarillo. Se partió… me sorprendí de mi propia fuerza, pero luego me agache un poco revise el escombro, era un material sintético, al menos se me parecía algo así como papel mache o plástico, quizás era poliuretano o algo así. Junte mis manos y separe los trozos de roca, dentro había una especie de compartimiento de cristal…

Contuve el aliento…

Dentro de la cajita de vidrio había un papel, un trozo rectangular muy amarillento, antiguo en mi burda opinión.

Sentía emoción y como poco a poco se me iba la furia, lo había encontrado… Lo único que debía hacer era hallar la forma de enviárselo a Tigresa, pues ella poseía las otras partes…

Quise, pensé, en enviarle a Tigresa una foto, pero ella tenía mi IPod, no tenía forma… debía hallar otra manera.

Continuara…

Bueno, hasta aquí el capitulo, espero que les haya gustado :D

En lo personal me parece un capitulo interesante y me ha gustado mucho escribirlo, además de que para este capitulo me la he pasado horas mirando fotgrafias de esta maravilla natural: la gruta de la flauta de caña, es real y seria grandioso que pudieran ehcarle un ojo anque sea en video XD

Les dejo el link de donde yo lo vi: watch?v=NvRef-hGjrc

Si les interesa, también tengo un pequeño video en donde se explica un poco mejor la técnica de pescar con aves, a mi me parece una forma increíble, algo grandioso y que si se ha hecho desde hace mucho tiempo, es básicamente una tradición china que me ha parecido interesante y he querido compartirla con ustedes, aquí un video corto donde lo explican un poco mejor XD watch?v=y_W0RIgxoI8

Sin más que agregar….

¡Feliz años nuevo y que la suerte este siempre de su lado!

Hasta luego :D