Capitulo Con Rating M Asi Que Recomendado Para Mayores De Edad y Si Eres Menor Bajo Tu Responsabilidad. Yo No Perverti a Nadie xD

26- Discusiones y Reconciliación.

Bella POV.

Llevaba mas de un mes sola, Rose y Jasper ya ni venían a mi casa y se que me lo merecía. Me merecía cada cosa que me había pasado, pero ¿Qué mas podía hacer? Ya no quería ver a ninguno de mis amigos sufriendo por las tonteras que hacia.

Me metí en mi cama y tome mi celular, aun estaban los mensajes que Edward me había enviado este ultimo mes cerrados, no quería leer nada, ni escuchar su voz, por que sabia que desistiría de mi idea de alejarlos, de que no sufrieran por mi culpa.

Aunque también si lo escuchaba podía saber si su voz aun se afectaba. Sin pensarlo mucho, tome el celular apreté su nombre y llame. Iba a cortar cuando contesto.

-Alo- dijo su hermosa voz- alo ¿Quién es?- no había visto el identificador de llamadas- ¡Bella! ¿Eres tú? ¡Bella!- corte.

Eso había sido doloroso, volver a escuchar su voz, me produjo un gran dolor en el pecho. Me acurruque en la cama en posición fetal, tratando de aminorar el dolor, cuando mi celular vibro en mi mano y vi que era un nuevo mensaje de Edward.

No se que me llevo a hacerlo, pero apreté el botón de leer y apareció su mensaje.

"¿Cuál es tu idea Bella? ¿Quieres saber como estoy? ¿Por eso llamas y cuelgas? Bien te diré como estoy, solo, sufriendo, preguntándome ¿Qué paso por tu cabeza para que me dejaras? Te extraño no sabes cuanto y aun no entiendo ¿Por qué me dejaste?"

El mensaje solo hizo que el dolor en mi pecho aumentara, y un sollozo saliera de mis labios, las lagrimas cubrían mis mejillas y no me dejaban ver. Atraje las piernas a mi pecho, mientras las afirmaba con fuerza con mis brazos y lloraba más.

Se que sufría, pero era lo mejor para todos, así nadie volvería a salir lastimado.

No se en que momento me quede dormida, pero sabia que estaba soñando, ya que Edward estaba a mi lado, los dos estábamos dentro de mi auto besándonos, recorriendo nuestros cuerpos con nuestras manos. Sus besos eran tan dulces que pensaba que eran reales, como si el de verdad me estuviera besando.

Pero todo lindo sueño paso a ser una pesadilla en un abrir y cerrar de ojos. Edward se alejo de mi, me miro con desprecio, para después bajarse de mi auto y caminar hacia una chica, y cual fue mi sorpresa al ver que la chica era Tanya, la cual le sonreía para darle un beso en sus labios. Edward me miraba por última vez y solo podía ver odio en sus ojos. Tomo la mano de Tanya y se alejaron.

Desperté aun con el dolor en el pecho, y las lagrimas corriendo por mis mejillas.

Sabia que ahora Edward podría estar con quien el quiera, aunque no lo termine directamente era obvio que ya no estábamos juntos y debía hacerme la idea de que el era libre para estar con cualquiera. Hasta con Tanya.

Me levante ya que eran cerca de las diez de la mañana, para haber tenido pesadillas había dormido mucho. Me metí a la ducha, relajando mi cuerpo. Luego me vestí con jeans, una polera y baje a comer algo.

Pase toda la mañana frente el televisor, ya que no tenía nada que hacer. La limpieza de la casa la había hecho ayer y no encontraba otro motivo para limpiar.

Así pase el día, entre algo que comía, veía la televisión, o simplemente me quedaba mirando el techo. Esta era mi recompensa por el mal a mis amigos.

Me fui a dormir esperando que esta noche no tuviera ningún sueño, no quería seguir así como estaba.

-Hija despierta- me movió Charlie.

-¿Qué pasa papa?- pregunte mientras me sentaba en la cama.

-Hija hoy llegare tarde, tengo una pequeña reunión con los nuevos oficiales y no se cuando termine, así que no me esperes a cenar.

-Bien, no te espero, ahora dormiré.

-Ok hija, que tengas un buen día y si puedes sal de la casa.

-Si papa- dije tapándome con la manta.

Mi padre me había despertado, el primer día que no tenia pesadillas y el dolor en mi pecho no estaba, algo muy extraño ya que lo sentía todos los días.

Después de no poder volver a dormir, me levante por algo de comer, me senté frente el televisor y vi algo de noticias, ya que era tan temprano que no había nada de bueno en los canales.

Cuando estaba por terminar mi fuente con cereales el timbre sonó. ¿Quién podría ser a esta hora?

La primera persona que se me cruzo por la mente fue, el cartero, de seguro tendrían algo para mi padre y debía firmar. Mire por la ventana y solo vi una chaqueta azul marino, igual a la del cartero.

Me puse un poleron sobre la polera del pijama y abrí la puerta para quedarme congelada en mi lugar.

Ese hombre no era el cartero, era… Edward.

-Hola Isabella, ¿Estas ocupada? Por que necesito hablar contigo- dijo entrando a mi casa.

Venia con unas muletas, las cuales lo ayudaban a caminar y su tono de voz era de molestia.

Yo solo lo seguí hasta que el llego a la sala y se giro para encararme. Podía ver su mirada ruda hacia mi, y eso me hizo estremecer, nunca lo había visto de esa manera.

-Tenemos que hablar, pero si quieres puedes terminar lo que hacías- miro hacia la fuente con cereales- o cambiarte, yo puedo esperar.

-Me cambiare- dije tomando la fuente para llevarla a la cocina, el hambre se me había quitado.

Cuando volví a la sala, Edward aun estaba en el mismo lugar, solo que tenia los ojos cerrados y respiraba un poco rápido.

-Si quieres te sientas, así estas mas cómodo- indique el sillón- ¿estas bien?

-Solo ve a cambiarte, no te importa como me sienta ¿verdad?

Sabia que lo que dijo fue por que lo deje sin importarme como se encontrara, si supiera que me moría por saber como se había recuperado.

Yo solo me gire y me fui directo a mi habitación, entre muy rápido, tome una toalla y corrí al baño para darme una ducha, no lave mi cabello ya que no quería perder tiempo.

Volví a mi habitación me puse la primera rompa interior que encontré en mi cajón, como también los primeros pantalones y la polera, no quería que esperara mucho, debíamos hablar.

Trate de arreglar mi cabello pero fue inútil, así que lo deje suelto y baje donde Edward me esperaba.

Edward estaba sentado sin mirar nada en especifico, y tenia miedo de lo que pudiera pasar ahora. Sabia que el me venia a reclamar por haberlo dejado.

-¿Por qué me dejaste Bella? tanto te molestaba estar con alguien en mi condición que te fuiste- dijo cuando llegue a su lado.

-Claro que no, solo que…

-¿Entonces?

-No quería que volvieras a salir lastimado.

-¿Por eso me dejaste? ¿Por qué no querías que volviera a salir lastimado? Pues te digo algo, me lastimaste- grito- me lastimaste cuando me dijeron que te habías ido, justo el día en que había despertado.

-Nunca quise lastimarte…

-Lo hiciste- se levanto del sillón y camino hacia mi- me lastimaste, nos lastimaste a todos, por pensar que hacías lo mejor.

-Creía que hacia lo mejor- grite- solo quería el bienestar para ustedes.

-Pero eso no paso- me grito y quedo frente a mí- lo único que hiciste es que cada día estuviera más triste, que mis hermanos estuvieran tristes por que sus parejas se vinieron detrás de ti. No lo hiciste bien Isabella.

-Nunca quise hacerte sentir mal.

-Si hubieras querido eso, nunca te hubieras ido, nunca me hubieras dejado solo, no sabes cuanto te necesitaba, cuando quería ver tus ojos, tu labios, tu pelo, todo de ti.

-No quería hacerte sentir de esa manera- levante mi vista- pensé que era lo mejor- iba a tocar su brazo pero se alejo.

-Me hizo mal no estar a tu lado, solo de recordarlo me duele- se giro y me dio la espalda- cada día rogaba por saber algo de ti, cuando Jasper llamaba a Alice, solo esperaba escuchar que el decía que tu querías hablar conmigo, pero eso nunca paso. Te llamaba esperando que me contestaras pero tampoco paso nada, no respondiste a ningún llamado o mensaje, eso solo me hacia estar mas triste.

Las palabras de Edward eran como navajas que se adentraban en mi pecho, si antes tenia un pequeño agujero al estar lejos de el, ahora se había desgarrado hacia los lados con solo escucharlo.

-Lo lamento- dije mirando el suelo.

-Ya es tarde- murmuro- debía haberme dicho eso antes.

-Nunca quise hacerte sentir de esa manera, de verdad pensaba que era lo mejor.

-Ya sabes que no… solo que ahora tengo un problema- dijo.

-¿Cuál?

-Que no importa cuan mal me haya sentido al no tenerte junto a mi, ahora que te veo, se que no me puedo molestar contigo… por que te amo.

Su confesión me dejo de piedra, no esperaba que me dijera eso. Debía gritarme, decirme cosas horribles, pero no que me amaba, el no podía seguir sintiendo igual después de todo este tiempo.

-Debes estar enojado, no decirme que me amas- dije.

-No puedo cambiar lo que siento- se giro y me miro- te amo Bella, y solo quiero estar contigo.

Se acerco a mí con clara intención de abrazarme. Sus manos trataron de tocar mis brazos, pero yo me hice para atrás, lo que hizo que se sorprendiera.

-No- dije- no puedes solo perdonarme. Yo ahora me odio por lo que te hice, por hacerte sufrir aun más, y tu solo me quieres perdonar, no Edward.

-Bella, te necesito, te extraño, necesito estar a tu lado.

-No Edward- me volví a alejar del cuando se acerco- debes odiarme, gritarme, decirme que me odias en todos los idiomas que conozcas, pero no solo perdonarme. Te hice sufrir- le grite.

Lagrimas caían por mis mejillas al darme cuenta de que no merecía a Edward, lo había hecho sufrir y el solamente me perdona, como si nada hubiera pasado. Me dijo que lo había pasado muy mal después de que me fui, no merezco que me perdone.

-Bella, no me importa lo que hiciste, en estos momentos solo quiero estar junto a ti.

-¿Por qué haces esto? ¿Por qué haces que me sienta aun más mal al darme cuenta de que no te merezco? Me estar perdonando después de lo que te hice.

-Por que te amo- dijo sincero.

Se acerco a mi, yo di un paso hacia tras y el siguió acercándose, hasta que choque con la pared, y me vi atrapada entre la pared y el cuerpo de Edward.

-Bella, los dos nos hemos equivocado…

-Yo más que tú- lo interrumpí- no te merezco Edward.

-Eso no lo sabes, yo se con quien debo estar y se que tu eres la indicada para mi.

-No te merezco- dije ya llorando sin control- de verdad Edward, no te merezco.

-Deja de decir eso- dijo enojado- te amo y es lo que importa.

-No Edward, debes gritarme, odiarme- dije negando mientras la lagrimas caían de mis ojos- no me puedes perdonar- lo mire.

Solo pude ver la expresión de Edward. Era tranquila, pero en el fondo de sus ojos podía ver dolor, por todo esto, sabia que aun sufría.

-Bella- me tomo de los hombros y me vi obligada a mirarlo- no importa que pase entre nosotros, estoy ciego de amor por ti. No puedo negar que me dolió no tenerte a mi lado durante este mes, pero siempre supe que nuestro amor era fuerte y que solo quería estar contigo, eso hizo que soportara la recuperación.

-Eres demasiado bueno conmigo- dije- no te me…

Edward puso sus dedos sobre mis labios, sin dejarme terminar de decir la frase.

-No lo repitas- junto su frente con la mía- te amo Bella, puedo ser un tonto en solo perdonarte, pero mi amor por ti es mucho mas grande que cualquier cosa.

-Edward…- murmure y junto sus labios a los míos.

Era un beso lento, cargado de cariño, demostrado que sus palabras eran ciertas, aun me amaba y podía estar segura que más que antes. Yo solo pude responderle el beso, aunque en mi mente solo pensaba en que no merezco que Edward me perdone, no después de hacerlo sufrir.

-Deja de pensar eso- dijo separando sus labios por unos segundos.

Ahora el beso se puso demandante, mis manos que caían a mis costados subieron a su cabello enredando mis dedos en el. Sus manos bajaron de mis abrazos a mi cintura y continuaron a la parte baja de mi espalda para acercarme a el. Nuestras lenguas batallaban para poder tener el control, pero eso nunca pasaría.

Edward apoyo su cuerpo sobre el mío, podía sentir cada músculo de su anatomía, y eso solo me hizo estremecer.

Nos separamos por falta de aire, Edward dejo dulces beso en mi frente mejillas, mandíbula, donde pudiera alcanzar.

-Te amo Bella, no sabes cuanto.

-También te amo.

Volvió a juntar sus labios, devorando los míos. Sus manos bajaron hasta mi trasero, para después levantarme y pegarme a la pared haciendo que un quejido saliera de mis labios, el cual fue cayado por sus labios.

Mis manos se sujetaban de sus hombros, sus labios descendieron por mi cuello y yo hice mi cabeza hacia atrás para darle mayor acceso a esa zona. Leves gemidos salían de mis labios.

En eso Edward se tambaleo un poco y recordé que su pierna estaba con la bota y no debería estarme cargando y menos estar de pie por tanto tiempo.

-Edward- lo llame.

-¿Hum?- dijo sobre mi piel.

-Edward tu pierna- dije.

-Estoy bien.

Sus dientes mordieron mi cuello y un jadeo escapo de mis labios, olvidando el motivo de por que debía detenerse. Volvió a juntar sus labios con los míos y en ese momento todo pensamiento coherente se escapo por la ventana, quería a Edward y al igual que el lo había extrañado.

-Edward… v…vamos a mi habitación- dije cuando se separo.

Me dejo con cuidado en el suelo, me volvió a besar y después caminamos hacia las escaleras. Los dos teníamos una sonrisa en los labios, mientras Edward subía las escaleras de una manera lenta. Eso me hizo recordar que yo también había estado de esa manera.

Entramos en mi habitación, cerré la puerta y Edward me empujo hacia ella para volverme a besar. Sus labios eran demandantes, mientras sus manos bajaban el cierre de mi poleron para luego sacarlo y lanzarlo hacia alguna parte de mi habitación.

Yo hice lo mismo con su chaqueta, que cayo al piso. Mis manos entraron por su camisa tocando su torso, cada músculo que alcanzaba. Sus manos también entraron por mi polera, tocando la piel de mis espalda, y cuando la polera le molesto me la saco por la cabeza dejándome solo en mi brasier.

Mis dedos lucharon contra los botones de su camisa, pero logre sacarlos y sacar la prenda de su cuerpo. Mis labios recorrieron su pecho descubierto, besando cada lugar que alcanzaba. El besaba mis hombros, mientras bajaba los tirantes de mi brasier, lo desabrocho en la parte trasera y quede desnuda de la cintura hacia arriba.

Me saco de la pared y me hizo caminar hacia la cama, donde me dejo caer de espaldas, sus manos fueron a mis jeans y desabrocharon el botón, para luego sacar mis pantalones por mis piernas.

Se coloco a mi lado, sus labios fueron a los míos y desde ahí comenzó a descender, mordió mi cuello, lamió donde mordió, y siguió descendiendo hasta llegar a mis pechos, los cuales torturo con su boca, haciendo que el placer se extendiera por mi cuerpo y de mis labios salieran gemidos.

Su mano izquierda descendió por mi abdomen, hasta adentrarse en mis bragas y tocaron ese punto de placer que necesitaba hace mucho su atención.

-¡Oh Dios!- dije jadeando.

-¿Te gusta Bella?- pregunto Edward- ¿Te gusta como te toco?

-S...si- dije en un gemido, ya que Edward introdujo un dedo en mí.

Comenzó a bombear y yo solo podía sentir sus besos, sus dedos dentro de mí y todo me estaba abrumando, era mucho placer.

Edward me beso y sus dedos aumentaron la velocidad, sin poderme contener explote en un orgasmo que hizo que mi cuerpo se sintiera como si se estuviera derritiendo.

Edward se separo de mi lado, para mirarme. Había una hermosa sonrisa en su rostro, a la cual respondí de la misma manera.

El se levanto, y comenzó a sacar sus pantalones, yo quería hacerlo, pero vi como sacaba su bota para después sacarse el pantalón junto con sus bóxer, y volviéndose a poner la bota en la pierna.

-Creo que esto nos molestara, para lo que pensamos hacer- dijo al recostarse a mi lado.

-Siempre ahí una solución.

Lo empuje sobre la cama, me quite mis bragas y me senté sobre cu cuerpo. Fui directo a besar sus labios, para después descender por su cuello, llegando a su pecho, y continuar bajando hasta su abdomen, mi idea era llegar hasta su miembro pero Edward me detuvo. Yo lo mire.

-Hoy no amor, solo quiero estar dentro de ti.

Yo asentí, fui a besar sus labios y me guié su miembro hasta mi entrada para penetrarme.

Los dos soltamos unos gemidos muy altos cuando nuestros cuerpos se juntaron. Me quede un momento quieta para disfrutar del momento, pero cuando Edward movió sus caderas, yo comencé a moverme. Primero lento, pero después comencé a aumenta la velocidad de mis movimientos.

Subía y bajaba sobre el miembro de Edward, y gemidos salían de nuestros labios, mezclados con nuestros nombres.

Edward me afirmo de las caderas y me ayudo a subir y bajar por su miembro. Los movimientos fueron mas rápidos, trataba de afirmarme de su pecho, pero estaba segura de que en cualquier momento caería sobre el.

En mi bajo vientre se formo una burbuja que solo quería explotar, y cuando Edward movió sus caderas contra la mías, exploto y el orgasmo me embargo. Edward también exploto, y yo caí sobre el mientras, Edward gemía mi nombre.

Nuestras respiraciones eran entrecortadas, ninguno se quería mover, pero estaba segura de que Edward estaba incomodo.

Me deje caer a su lado y cuando lo mire Edward estaba muy serio, y sus ojos solo mostraban preocupación.

-Amor ¿Qué pasa?

-No usamos protección- dijo.

No había entendido cuando me lo dijo, pero luego caí en la cuenta de que no habíamos usado preservativo.

-Tranquilo amor- dije besando su mandíbula- me estoy cuidando.

-¿Qué? ¿Cómo?

-Mientras estuve en el hospital, pedí ver un ginecólogo, y el me dio pastillas, dijo que ayudaría con mi periodo y ante cualquier cosa, como ahora. las estoy tomando desde hace algunas semanas.

-Eso me deja mas tranquilo- dijo besando mi frente- no quiero que quedes embarazada por un descuido de nosotros.

-Tranquilo, no pasara- le di un beso en su labios.

Nos cubrí con las mantas de mi cama, y me acurruque en su pecho. Cuanto lo había extrañado, y solo fue por mis entupidas ideas, podía haber estado todo este tiempo con el.

-Extrañaba esto- dijo Edward.

-También yo, y lamento haberme ido, nunca debí.

-Ya todo quedo atrás, solo quiero estar contigo.

Nos quedamos así un momento, hasta que necesite ir al baño, me puse una polera larga, y mis bragas para ir al baño.

Justo cuando volvía a la habitación, tocaron la puerta.

-Bella abre la puerta- se escucho la voz de Emmett.

-Bella no la abras- dijo Edward- me vienen a buscar.

-¿Por qué?

-Es que…

-Edward Anthony Cullen, es mejor que estés preparado para tu castigo- y esa no era la voz de Emmett, era la voz de Esme.

-Edward creo que debo abrir.

El asintió. Tome un pantalón y me lo puse muy rápido, mientras trata de arreglar mi cabello, no podía recibir a Esme con mi cara. Puse un poleron sobre mi cuerpo, y baje las escaleras.

Cuando abrí la puerta encontré a Esme, Alice y Emmett mirándome.

-Hola hija- me abrazo Esme- que bueno que estas bien, te extrañe mucho- dijo con todo su tono maternal.

-Yo también te extrañe Esme, lamento todo lo que hice.

-Tranquila hija, puedo comprender.

Se separo de mí, para después ser rodeara por los brazos de Alice.

-Mala amiga, ¿Cómo te vas sin decirnos? Te extrañe mucho.

-Yo también te extrañe Alice, lo lamento.

Pero ya pasó y ahora te puedo ver- me sonrió.

Mire a Emmett y esta tenia una cara muy seria, algo que pocas veces veía.

-Para que me hago el duro, te extrañe hermanita- me abrazo Edward- si te vas de nuevo, ahí si te odiare.

-Lo lamento.

-Edward, te quiero abajo en estos momentos, estas en muy graves problemas- dijo Esme mirando las escaleras.

Sentí los pasos de Edward bajando, para después aparecer completamente vestido. Podía apreciar que tenia miedo a lo que su madre le fuera a decir. Era la primera vez que veía a Esme enojada.

-¿Cómo se te ocurre salir de a casa así?- le dijo Esme- tenias reposo y saliste sin permiso, aparte te viniste manejando ¿En que pensabas?

Edward se encogió de hombro y miro a su madre apenado.

-Lo siento mama, solo que quería estar con Bella y no podía esperar mas tiempo, eso me estaba matando.

-Fuiste irresponsable, pero se como te sentías y solo por eso no te mandare de vuelta a la casa, se que quieres estar con Bella- me miro Esme.

-Gracias mama- Edward la abrazo.

-Ahora por que no vamos a comer, de seguro ustedes deben tener hambre- propuso Esme.

-Si buena idea- salto Alice- yo quiero comer con Bella.

-Me parece, pero creo que necesito darme un baño- me sonroje.

-Tranquila hija, ve a darte un baño, nosotros te esperamos.

-Yo creo que Edward también debería darse un baño, se nota que tuvo actividad física.

-Emmett cállate- le pego Alice.

-Mejor me voy a bañar- dije toda roja.

Subí corriendo a mi habitación para tomar una toalla y ropa y volver al baño.

Las cosas habían vuelto a ser como antes, aunque aun debía encontrar una forma mucho mejor para disculparme con Edward y mis amigos por haber ido sin mas.

IMPORTANTE LEER NOTA!

Volvi! :D

Hoy Di Mis Examenes de Ciencia y Lenguaje y Ya Mañana Es El De Matematica :D Asi Que Volvere Actualizar Nomalmente :D Lunes y Jueves :D

Que Les Parecio El Capitulo? Le Gusto o Quedo Malo? Ahi Me Dicen En Sus Mensajes :D Gracias A La Gente Que Comento :D El Capitulo Anterior Tuvo 24 Review :D Eso Es Muy Bueno y Estoy Contenta Por Que Llegamos a Los 400 Review! Ustedes Creen Que Podamos LLegar A Mas? Yo Espero Que Si :D Ahora Pasaran Varias Cosas Pero Ya Veran Todo Sera Sorpresa :D Creo Que Al Final No Terminare Pronto Este Fic Creo Yo xD Una Acotacion Aparte Me Costo Mucho Terminar Este Capitulo Por Eso No Quedo Como Queria (Espero Les Guste) Me Pasaron ALgunas Cosas Malas Que Me Deprimieron y Solo Lloraba Por Primera Vez Estar Triste No Me Sirvio Para Escribir :/ Pero Ya Estoy Bien y Con Animos De Vacaciones y Navidad :D Tambien Quiero Decirles Que Tengo Un Nuevo Facebook Donde Ire Subiendo Partes De Esta historia En Mi Publicaciones Si Quieren Agrgarme Solo Deben Buscar a Danii Belliner Cullen :D (Tengo Una Foto de Kristen) Asi Me Puden Preguntar Lo Que Quieran Del Fic :D

Ya No Las Molesto Mas Espero Les Gustara :D

PD: Dejen Review Asi Les Mando Adelanto Del Siguiente Capitulo :D

Saludos

Danii^^