Capítulo 26: Cumpleaños. Problemas.

((Este es le último capítulo de este libro; sin embargo, no se preocupen, las aventuras continuarán de nuevo en el tercer libro de la entrega: Plenilunio 3: El sol de medianoche. Que dicho sea de paso, es otro fenómeno natural que luego ya veréis tiene algo que ver con los capítulos iniciales del libro. Os espero en el tercero de los libros de esta saga, jeje.))

(Voz de Alex)

Era temprano aún cuando aporrearon mi puerta. De nuevo Jacob estaba roncando sin emitir ruido a mi lado. Ayer fue un día relativamente movido, fueron demasiadas veces, seguidas y luego repetimos de nuevo por la noche con lo que supongo que el pobre quedó seco, eso sí, hoy he amanecido sin ganas de matar a nadie, ni tampoco el cuerpo que tengo al lado me despierta ningún tipo de instinto irrefrenable… por primera vez me acabo de despertar fresca como una lechuga, un poco apaleada después del polvo maratón de anoche pero… sí, supongo que el ligero revuelto de tripas que tengo sea causa de el cansancio. Lo raro es que en cuanto me he puesto en pie esta mañana he sentido un ligero mareo aunque no me ha hecho siquiera tener que sentarme, no he dado dos pasos y me he sentido mejor, aunque la sensación de mareo no ha desaparecido.

"Eh, aquí hay gente durmiendo." He dicho molesta más que nada por el pobre Jake que últimamente no ha tenido mucho descanso y está comenzando a palidecer un poquito de estar todo el día encerrado conmigo además de comenzar a presentar unas ligeras ojeras bajo los ojos.

"¡Felicidades mami!" Me dijo Lily saltándome al cuello y llenándome la cara de besos.

"Feliz cumpleaños." Me dijo Ivvan quitándome a Lily de encima y dándome un beso que por suerte Jacob no vio al estar durmiendo en fase REM, o sea, profundamente.

"Felicidades Alex." Me dijo Chad levantándome del suelo en un abrazo que me apretó por completo mientras me hacía girar en el aire.

"Chad… para." Le pido cuando me mareo. "Creo que voy a…"

Tarde, no es que anoche cenase gran cosa, pero la mancha de algo blanquecino mezclado con rojo que dejé en su el hombro hasta el pecho y parte de su cuello demostraba que había vomitado.

"¿Estas bien?" Me preguntó Ivvan confuso.

"No sé." Afirmé. "Es la primera vez que vomito…"

"Es la primera vez que vomitas." Dijo Chad limpiándose el cuello. "Aunque debería sentirme honrado de que haya recibido yo tu primer vomitona… Puaj, esto apesta que no veas."

"No es normal." Me dijo Carlisle. "¿Está el joven Jacob inconsciente?"

"Está exhausto." Afirmé yo.

"Es lo que pasa después de unas cuantas veces seguidas calmando los dolores que le dan a nuestra 'princesa' ¿a que sí, Ivvan?"

"Chad, esa bocaza." Le riñó Ivvan.

"Ah, entonces a eso venía lo de las toneladas de comida." Dijo Carlisle. "Pensaba que teníais una manada aquí."

"¿Has venido hasta aquí solo a felicitarme el cumpleaños?" Le pregunté asombrada.

"En realidad vengo a despedirme." Me dijo Carlisle. "Como ya no hay peligro aquí voy a irme a la escuela, con mi familia."

"Ah, sí." Dije recordando que ahora tenía familia y sonriendo. "Es cierto, tu familia te habrá echado mucho de menos. Muchas gracias por quedarte todo este tiempo…"

"Bueno, somos amigos… ¿qué esperabas?" Me dijo. "Por cierto, he oído… bueno, en el 'Orchid' he oído que ese Sorien es… familia tuya, como el emo."

"Louie, Lou y Sorien son primos, y su familia desciende de la condesa Arianna Valerius, que es antepasada mía."

"Por cierto, Louie es amigo suyo además de familiar." Afirmó Ivvan. "¿Alex, en serio que te encuentras bien?"

"No sé…" Afirmé tocándome la cabeza. "Acabo de descubrir que puedo sentirme un poco mareada… Jo, Chad, ya sé por qué. ¿Te has duchado hoy?"

"No entiendo." Me dijo. "Yo nunca he olido mal."

"En serio, dúchate." Le pedí. "Hueles demasiado. ¿Y por qué no les decís a esos que dejen de chupar tele?"

"Esto… hay un apagón generalizado." Me dijo Chad. "Es imposible que haya nadie viendo la tele porque no hay electricidad. ¿Y quienes son estos?"

"Quil, Embry, Jared, Paul, Seth… y Leah." Afirmé. "¿Dónde les tenéis?"

"Eh… aquí no hay más licántropos que Jacob y Lucifer." Me dijo Chad.

"¿En serio?" Pregunté. "Oh, igual me he confundido. En fin, voy a… me pongo presentable y… salgo al salón."

"Entonces primero yo." Dijo Lily levantando un paquete. "¡Primero el este, primero el este!"

"Claro cariño, primero el tuyo." Le dije sonriendo y cogiendo su regalo.

Normalmente me solía hacer regalos propios de niñas, aunque esta vez…

"¡Vaya, qué bonito!" Afirmé sonriendo mientras sacaba un bonito vestido de color granate. "Es precioso."

"Pontelo ¿no?" Me dijo Ivvan.

"Eso, póntelo y ven a celebrar el cumple abajo." Me dijo Chad.

"No sé si…" Comencé yo.

"Si te encuentras mejor no estaría mal que celebrásemos tu cumple." Me dijo Ivvan. "Y me he asegurado de que haya chocolate a toneladas."

Entonces miré a Jacob. Seguía dormido profundamente en su cama.

"No te preocupes por él, cuando se despierte seguro que sabe dónde encontrarnos." Me dijo Chad.

"Sí… supongo…" Murmuré antes de sonreír. "Está bien, darme cinco minutos para cambiarme y bajo al salón. Espero que no sea otra vez todo rosa."

"Por cierto, te han llamado unas chicas de La Push para decir que se pasarían esta tarde mientras…"

"Louie, a esa parte se le llama sorpresa, campeón." Le dijo Chad. "Jesús… contigo, Aqueron e Ivvan no necesitamos más aguafiestas…"

"Chad, existe una cosa llamada responsabilidad." Afirmé yo suavemente tras la puerta cerrada para cambiarme. "Algo de lo que tu obviamente careces."

"Muy graciosa, hermanita." Me dijo.

"Alex." Me dijo Carlisle reapareciendo al otro lado de la puerta.

"¿Carlisle, no te habías ido?" Le pregunté sorprendida de su presencia todavía allí.

"Alex, Alice me acaba de llamar mientras estaba aún por Port Angels. Parecía bastante preocupada, están de camino."

"Está bien…" Murmuré poniéndome el tirante que faltaba y subiendo la cremallera de vestido. "Jo, Lily. Has acertado de lleno, quería algo así." Le dije sonriendo y saliendo del cuarto.

"Harás que se nos caiga la baba." Afirmó Ivvan sonriendo.

"Pero mira, mira. Que hermanita más sexy que tengo." Me dijo haciéndome girar en donde estaba y sonreír aunque se me hubiese revuelto un poco la tripa.

"Gracias por el cumplido." Afirmé. "¿Hay más sorpresas que deba saber?"

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Jared)

"¿Estais seguros de que esto va a funcionar?" Les pregunté a los otros.

"¿Nosotros le invitamos a salir a dar una vuelta y le invitamos a tomar una cerveza del pack de 16 que vamos a compar?" Dijo Embry. "¡Claro que cuela!"

"Rezar para que funcione." Les dije mientras les daba luces a los otros para señalarles el camino que llevaba a la trasera por la que iban a entrar las chicas con Paul y Sam mientras yo iba por delante para dar una excusa para que los hombres de la casa se quedasen en casa mientras ella iba con los de la manada de Jacob pero sin Leah.

Mientras llegábamos a la fachada principal toqué el claxon de la ranchera de Alex cuando era Isabella, lo que entre nosotros llamábamos 'el dragoncito'.

"Vaya... parece que estos hacen todo a lo grande." Dije viendo la casa enorme.

"Ah, claro, es la primera vez que vienes ¿no?" Me dijo Quil.

"Tienes que ver la pedazo pantalla que tienen dentro." Afirmó Embry. "¿Y el sofá? Oh, creo que cabemos todos tranquilamente, dormiría allí tanto tiempo como hiciese falta..."

Vale, ahora sé dónde estaba Embry cuando no estaba por la reserva...

"Embry... eres un gorrón." Le dije aparcando fuera y saliendo.

"Eh, eh. Que yo vine a visitar a Jacob y a Alex, pero no estaban nunca disponibles, así que esperaba viendo la tele apaciblemente como un buen invitado." Me dijo.

"Bueno, pues ahora ya está disponible y... muy... buen, quiero decir, tienes buena pinta Alex." Le dije sonriendo y forzándome a mirarle a los ojos en vez de a la zona del cuerpo que había quedado visible cuando me agaché a atarme los cordones.

"Gracias." Me dijo sonriendo. "¿Habéis venido a ver a alguien?"

"Más o menos." Dijo Quil. "Nos ibamos a ir a Forks y pensábamos que igual te apetecía venir. Necesitamos comprar más carne, y la verdad... nosotros no entendemos de olores."

"Creo que no es muy seguro que ande paseándome por ahí." Nos dijo.

"Hombre, un poco de mala cara sí que tienes, pero nada que no sea normal en los de tu especie." Afirmé sonriendo. "De hecho..." Murmuré mirando a su pecho que parecía más grande que de costumbre. "Tienes mejor aspecto."

"Gracias, supongo." Afirmó ella.

"Alex, necesitamos más chocolate." Le dijo Ivvan."Ah, hola. ¿Amigos tuyos?"

"Jared, mi ex-marido Ivvan; Ivvan, Jared, un amigo de la reserva Quileute." Le dijo ALex. "Por cierto, Ivvan, hemos quedado mil veces que no puedo salir hasta..."

"Saldrías con tres licántropos." Le dije yo. "Estarás cuidada contra tus familiares, locos o no locos."

"Claro... ¿y quién os protege a vosotros?" Nos dijo ella.

"Somos tres, ese tío solo tiene dos manos." Me dijo Quil. "Además, estás un poco pálida y..."

"Ala, tomar esto y vete con ellos." Nos dijo Ivvan. "Ah, y Alex, ten esto." Afirmó dándole un bote grande de algo. "Ya sabes cuándo usar cada uno."

"Chicos... si queréis patear a alguien, os dejo que sea a él." Nos dijo Alex cuando el tipo cerró la puerta tras de sí.

(Salto espacio-temporal)

(Voz de Alex)

"Por favor, no os chivéis de lo de la carnicería..." Les pedí a los chicos cuando nos acercamos a la casa. "Creo que he cogido frío, no quiero que se preocupen."

"Vale." Me dijeron.

"No acabo de verlo muy claro." Afirmó Jared. "Siento ser el aguafiestas, pero me parece raro que hayas vomitado sin más en la carnicería."

"Me baño en hielo." Afirmé estornudando. "He debido coger frío."

"Deberías dejar de hacer esas cosas tan raras." Me dijo. "Como comer esa cosa tan rara de ahí."

"Chocolate." Le dije sacando un dedo untado de chocolate. "Chocolate maya, o sea, cacao en un 95 por ciento."

"Parece caca de perro." Afirmó Embry.

"Y sabe fatal." Afirmó Jared mientras bajábamos del coche. "Créeme, lo he probado."

"Supongo que si es la primera vez cuesta un poco tragarlo, pero es una magnífica medicina para muchas cosas." Afirmé cargando un enorme paquete que estaba extrañamente frío. "Bueno, pues ya hemos vuelto. Lo he pasado bien, a pesar de el mal rato que he pasado con toda esa sangre de la carnicería, y los maniquies y..."

"¡¡SORPRESA!!" Gritaron a la vez un montón de gente.

"Aquí está... ¡la chica del cumpleaños!" Dijeron Quil y Embry cogiéndome en brazos y haciéndome girar por lo que estuve a punto de volver a vomitar el chocolate que había comido.

"Felicidades." Fueron diciendome todos uno a uno.

Quil, Embry, Jared, Paul, Sam, Emily, Seth, Leah... la manda y mi familia al completo.

"Felicidades cariño." Me dijo Jacob dándome un beso tierno.

"¿No estabas mal?" Le pregunté sorprendida.

"Un poco cansado, pero sabes que estoy bien." Afirmó sonriendo. "Además, no me pierdo ni una fiesta. Y esta... bueno, esta es tuya."

"¡Sorpresa!" Me dijo alguien más mientras alguien me saltába a la espalda.

"¿Estás bien?" Me dijo Alice revelando el salón entero decorado de rosa y blanco. "¡Te he visto asediada y protegiendo algo que no veía qué era!"

"Estoy..." De pronto, me doblé y vomité.

"¿Es... lo que creo que es...?" Preguntó Edward.

"Dos dolares a que es caca de vaca." Dijo Emmeret.

"Yo digo que se ha tomado una bolsa caducada." Dijo Jasper.

"Hecho." Afirmó Emmeret.

"Chicos por favor." Les dijo Rosalie riñéndoles.

"Alex, siempre habías dicho que el rosa de daba arcadas pero..." Dijo Ivvan. "No pensé que iba en serio."

"Vale, tenéis razón... esto es una mierda..." Murmuré.

"Esto..." Dijo Chad. "No es por amargar la fiesta, pero... comienzo a pensar que aquí pasa algo serio. Y la verdad es que esto ya se pasa de raro."

"Yo también comienzo a creermelo." Afirmó Carlisle. "Y lo que creo no es nada bueno."

"Por favor..." Dije yo frotándome la boca digna. "Llevo días bañándome en hielo más de 15 horas al día. ¿No creéis que es más que posible que haya cogido frío?"

"Nah, nosotros no cogemos frío." Afirmó Jasper.

"Oye, Alex." Me dijo Ivvan. "¿Quiers que te dé alguna medicina?"

"No, deja." Le dije. "Tengo el estomago un poco revuelto, no tengo hambre."

"¿Estás segura?" Me dijo. "Si... bueno, si quieres puedo cancelar la fiesta y lo hacemos mañana si te encuentras mejor."

"Ivvan, mirame la frente. ¿Tengo fiebre?" Le dije. "¿No? Pues entonces aguanto, he sobrevivido a cientos de cumpleaños, uno más no me matará."

((Bueno, pues hasta aquí el último capítulo del libro. Os espero a todos en el tercero de los libros de esta saga, se titulará: Plenilunio 3: El sol de medianoche. Espero que me sigáis dejando buestros reviews, me ayudáis mucho, en serio, jeje.))