CAPITULO 26
FRENTE A FRENTE
Al entrar en la habitación no había mucha luz por lo que los objetos no eran perceptibles Seiya tropezó con una silla que estaba colocada cerca de la cama.
-Hola Seiya. Pensé que no volveríamos a vernos.
-Yo también hubiera querido que así fuera, Chiba.
Darien en un esfuerzo se levantó de la cama y encendió la luz de la lámpara cerca de su cama. Vio en los ojos del chico una furia al parecer sin razón alguna. Le extrañó verlo ahí, frente a él.
-Sé todo lo que ha pasado. Sé que Serena está muerta… por tu culpa.
-No sé quién te lo ha contado pero eso no es verdad. Todo ha sido una confusión.
-¿Confusión? Darien, he entrado aquí y una chica me abrió la puerta, no creo que todo esto sea una confusión. Es triste darse cuenta que ella amó siempre al hombre equivocado.
-¿Qué estás tratando de decir?
-Que yo me enamoré de ella. Cuando no estuviste para ella yo la apoyé, cuando tenía miedo yo la protegí, cuando el enemigo quería matarla mi cuerpo era el que la arropaba y si tú no hubieras existido…
-¿Qué?- Darien estaba en shock, no podía creer nada.
-Una vez me contó sobre algo que los unía, que era como una carga tener que estar contigo por siempre, que sólo por el pasado era que estaba unida a ti, de lo contrario ella me hubiera aceptado en su vida.
-Eso no es verdad, ella no pudo haberte dicho eso, ella me amaba.
-¿Estás de verdad seguro de eso? Porque si fuera así, no se habría ido de tu lado.
Darien tragó la poca saliva que quedaba en su boca. ¿Y si Serena sólo estaba excusándose en el supuesto engaño para de una vez por todas alejarse de Darien y ser feliz con alguien más? No, eso no podía ser cierto, ella no era esa clase de chica y después de todo aquel tiempo juntos era absurdo creer en las palabras de Seiya.
-Las circunstancias fueron las que nos separaron, sólo eso.
-¿Es eso o la falta de amor?
-Yo siempre la he amado, no eres quién para decir lo contrario.
-¿Entonces porqué la dejaste sola tanto tiempo? No puedo creer que lo hicieras, si dices sentir todo el amor del mundo por ella ¿por qué la abandonaste?
-¿Y tú Seiya? ¿Acaso no has hecho lo mismo? Vienes a decirme que la amas y también te fuiste.
-Tenía cosas que hacer…- Seiya bajó la voz inmediatamente.
-Yo también, los días que me alejé de ella es porque estaba preparándolo todo para anunciar nuestro compromiso.
-Eso es mentira, estabas refugiándote en los brazos de Raye.
-¿Cómo es que sabes tanto si no estuviste aquí?
-Tengo formas de saberlo.
-Sólo diré que no tengo porqué convencerte de mis palabras y mucho menos de mis acciones. Sé que no he hecho nada malo y sé que entenderá, que dentro de ella aún me ama y confío en que estaremos juntos de nuevo y si no es así, moriré por este amor que siento y que jamás morirá.
Seiya se tornó intranquilo, Darien parecía muy seguro de sus palabras y firme en cada una de sus acciones, ya no sabía qué creer pero al darse cuenta de la oportunidad que una separación entre los príncipes le brindaba optó por no pensar más y seguir los impulsos de su corazón.
-Ojalá nunca hubieras aparecido en la vida de la princesa.
-¿Por qué lo dices?
-Darien, ambos sabemos que el mudo no va a resistir mucho tiempo más sin la protección del Reino Lunar.
-Aún queda el príncipe de este mundo.
-¿Tú? Que yo sepa no tienes poder alguno.
-Así que eso también lo sabes…
-Sí, Serena me lo contó.
Darien no soportó esas palabras. Eso quería decir que ella estimaba a Seiya demasiado y si eso era verdad, si le había contado todo su pasado era porque lo consideraba alguien muy importante para ella.
-Vete Seiya, déjame solo.
-No hace falta que me lo pidas, me retiro.
El chico de cabellos largos salió de la habitación. Darien sintió que el pecho le dolía en demasía y sin darse cuenta las lágrimas comenzaron su camino desde sus ojos hasta el suelo de la fría alcoba.
-Se lo dijiste Serena… no puedo creer que hayas confiado en él más que en todos los demás. ¿Acaso era tan especial para ti ese chico? ¿Te enamoraste de él?
-,-,- Flash Back -,-,-
-Por cierto Serena… ese chico que me hizo prometer que te cuidaría… ¿quién es?
-Su nombre es Seiya Kou, vino a este planeta junto con sus hermanos Taiki y Yaten. Querían encontrar a su princesa. Al principio nos llevábamos muy mal, era un fastidioso y un tipo muy presumido. Cuando lo empecé a tratar un poco más, me di cuenta que no era una mala persona e incluso terminamos luchando juntos para proteger este planeta.
-Tal como pasó con nosotros…- dijo Darien en un susurro, que creyó había pasado desapercibido para su novia, aceleró un poco el auto sin darse cuenta que había cambiado la dirección de su destino.
-Pero yo terminé enamorada de ti, no de él…- Darien detuvo el auto, se enderezó y quitó las manos del volante para ver seriamente a la mujer de su vida.
-¿En verdad Serena… jamás se cruzó por tu mente estar con él y dejarme a mi?- se escuchaba temeroso, si la respuesta era un sí, el dolor sería casi insoportable…
-Darien… jamás te engañaría, nunca. Te amo más que a mi vida… más que al mismo destino, más de lo que amó Serenity a Endimión…
-,-,-,-,-,-
-Es verdad, en estos momentos no puedo darme el lujo de desconfiar de ella, sé que en el fondo existe la esperanza de recuperarla, todo es cuestión de esperar y confiar en nuestro amor.
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-Buenas noches Rey Ghot. Tal como lo prometí he venido para brindarle mi ayuda en todo lo que sea necesario.
-Bienvenido príncipe Nazru. Le agradezco de antemano todas sus atenciones para esta causa.
-Ya sabe que las guerras de mi futura esposa es como si fueran mías. Aunque intuyo que no será necesaria mi intervención.
-De cualquier modo debemos estar alertas.
-¿Y dónde está ella?
-Fue a su alcoba, necesita descansar.
-Eso es lo más prudente.
-¿Y su padre?
-Sigue haciendo diligencias por eso yo trato estos asuntos.
-De acuerdo, es bueno tener a alguien tan eficiente en la familia. Venga conmigo, le enseñaré sus aposentos para que pueda descansar para mañana.
-Muchas gracias Rey.
-Seguramente Serenity estará muy complacida de saberlo a su lado en la batalla.
-Ojala así sea.
Una figura masculina había escuchado todo detrás de una columna de la estancia y al saber al príncipe en el castillo estalló en cólera. Rápidamente fue a una pequeña cabaña que estaba en el interior del bosque aledaño al palacio. Entró empujando la puerta con un puntapié y se sentó iracundo en la primera silla que encontró.
-Maldita sea, todo lo que he hecho no ha sido suficiente. Ahora viene Nazru a arruinarlo todo. No quedará otra opción más que hacer lo mismo. Ahora mismo empezaré a trabajar en ello. Nadie va a impedir que Serenity sea mi esposa.
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-¿Y bien… Qué ibas a decirme Xeo?
-Serenity, desconozco a mi padre. Él nunca se había comportado así.
-¿A qué te refieres exactamente?
-Sé que no recuerdas mucho porque en ti impera la mitad de la Luna llena pero papá antes era bondadoso, serio y amable. Ahora es como si fuera otra persona.
-¿Sospechas de algo o alguien?
-No, no creo que alguien lo esté manipulando.
-¿Entonces? Xeo talvez con mi transformación también él cambió.
-Tal vez, puede ser.
-Lamento que ahora se comporte así pero sabemos que al unirme habrían efectos secundarios, talvez a él le afecte porque es mi padre.
Xeo estaba más intranquilo, esas palabras no bastaban para explicar el comportamiento del rey pero no quiso seguir preocupando a Serena y más sin ninguna prueba.
-Xeo debo ir a dormir.
-Sí, lo sé.
-Descansa.
-Tú también hermanita.
Después de darse un beso, Serena se dirigió a su alcoba, se encerró y fue justo a su cama. Se sentó a pensar unos minutos en lo que haría al amanecer y no pudo evitar llorar un rato.
-Darien. ¿por qué me hiciste todo esto? Pudimos haber sido tan felices, pero sin embargo todo ha ido una mentira, algo impuesto por el destino.
Se levantó y dirigió al balcón de su habitación. Observó los campos de flores negras y pensó que ahora, así sería su vida.
-Es una lástima que la Tierra tenga que ser invadida y morir, sólo espero conservar los hermosos jardines que tantas veces admiré contigo. Lo lamento príncipe Endymion, hasta nunca.
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-Es aquí, el aura de poder se detiene en este lugar.
Una linda chica de cabellos negros se acercó al departamento que las chicas estaban rentando, al parecer una nueva aliada había llegado.
Tocó la puerta del cuarto número 134, y Setsuna abrió.
-Hola…-la sailor la vió. Sin duda la conocía de otra vida- sé que me han estado buscando y mañana viene la princesa a tratar de conquistar la Tierra. Vendrá a cumplir su amenaza.
Netsu se levantó de su lugar incrédula y muy sorprendida. Al parecer la chica sabía perfectamente quien era y su misión, además de eso conocía la situación demasiado bien.
-Tranquila, soy una de ustedes. Soy Sailor Pólux. Mi nombre entre los seres comunes es Ayunni Turkoy. Lamento no haberme presentado antes pero no estaba segura de quien era en realidad.
-¿A qué te refieres?- preguntó Netsu.
-A diferencia de ustedes no fui convocada por una voz interior. Anoche en un sueño una princesa me revelaba que yo era una de las doce constelaciones errantes, una sailor que debía procurar el bien del universo eliminando a la princesa de la Luna de las sombras.
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-Seiya espera.
-No quiero hablar contigo Luna.
-Pero debes entender lo que está pasando.
-¿Qué quieres que entienda? ¿Que la persona que más he amado ya no está?
-Pero Seiya, Darien no ha tenido la culpa de nada.
-¡Cómo puedes estar tan segura!
-He visto la historia de esos dos jóvenes y sé que se aman. Todo ha sido un malentendido, alguien quería despertar al mayor enemigo de todos y al mismo tiempo evitar que la guerrera más poderosa luchara contra él.
-¿De qué hablas?
-De que alguien seguramente ideó todo esto. Seiya, la única persona capaz de encerrar al mal es Serena. ¿No crees que es demasiada coincidencia que ahora el mal se apoderara de su corazón? La única forma posible de hacer que algo oscuro naciera dentro de ella era dañando su corazón destruyendo lo que más ama en la vida.
-Darien…
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Un nuevo día comienza y Tokio está en una aparente calma, sin embargo de un momento a otro comienza a llover, los relámpagos son cada vez más y más fuertes. La gente corre de un lado a otro, hay tornados violentos, niebla espesa, al parecer todo está comenzando.
-'Niebla… oscura'
-'Trueno… oscuro'
-'Oscuridad… tiembla'
-'Maremoto… oscuro'
Todo al parecer comienza a ser devastado por las guerreras que dominan los elementos. Venus observaba a la gente y comenzó a hacerlos desaparecer, y por ende morir, arrancándoles su 'cuarzo de energía'
-¡Deténganse!
-¡Vaya ya se habían tardado!, pensé que se habían resignado y huido.
-Jamás huiremos- las guerreras milenarias sacaron sus cuarzos de transformación…
-¿Van a transformarse? Para qué sacan sus cristales, no van a servir de nada.
-No estés tan segura Sailor Venus.
Liux, Andrómeda, Fornax, Drac, Plut, Orión, Serpens e Hydra se tranformaron.
-Ocho guerreras… ¿Y tú porque aún no te transformas?- gritó Serenity.
-Somos ocho y estamos transformadas.
-Por favor Kara no soy ingenua. ¿Creen que siendo nueve ya podrán eliminarme? Además yo la llamé anoche. Transfórmate Pólux.
-No tiene caso esconderme….- salió de entre unos ramajes que estaban cerca del lugar.
-¡Por el poder de la constelación PÓLUX!- de pronto estrellas naranjas y polvo cósmico la envolvieron y dieron vida a su traje naranja con moño rojo. Sus adornos en forma ovalada hacían mención a una vieja leyenda griega sobre el origen de Pólux.
-Así que ustedes ya son nueve…
-Sí, ustedes están en desventaja sólo son Mercury, Júpiter, Venus, Neptun, Uranus, Saturn y la princesa. Sólo cuento siete. Seguramente ganaremos esa lucha.
-No lo creo así guerreras- Xeo, Faeton y Nazru se unieron a la batalla colocándose detrás de la princesa.
-Nosotros ya somos más, diez en total- Faeton sonreía airoso.
-Eso quiere decir que ya estamos en igualdad de condiciones…- Tuxedo Masked se unía a la batalla del lado de las guerreras milenarias.
-¿A qué has venido?- Serena no se imaginaba verlo ahí, de pie, no después de estar casi sin energía.
-Vengo a salvar mi planeta.
-No pensé que tendrías el valor para venir hasta aquí, sólo para morir.
-Si he de morir hazlo de una vez. Mátame Serena.
