Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.

Disclaimers: La historia no me pertenece, es una adaptación de la cuál tengo autorización para hacer.

Notas de la Autora: Ésta historia en lo personal es una de mis favoritas, son dos partes o dos temporadas, no sé como se maneje, y bueno, tengo que admitir que tengo la esperanza de que a aquellos quienes quieran darle una oportunidad les guste tanto como a mí. Al ser ADAPTACIÓN está plagado de OoC.

Hola, bueno, aquí, de nuevo con un nuevo capítulo que espero que les guste, muchas gracias por el apoyo, sus reviews, sus follows, sus favoritos, no duden por un momento que significa mucho para la autora y para mí.

Cualquier cosa que no deba estar en el capítulo, no duden en hacérmelo saber, gracias por todo.


Scorpius y yo fuimos a dejarla, fue divertido el viaje dejando de lado que estuviese deprimida por su "ruptura" con Edward, la dejamos en el edificio en el que se quedaba mientras estaba en el curso, se despidió y entró al lugar, dijo que nos invitaría a pasar pero que era un desastre porque ella y Edward habían tenido una tarde llena de pasión antes de regresar a casa.

—Estás muy seria –acusó Scorpius.

—Jade y Edward no están nada bien desde tu fiesta –comenté.

—Si lo noté –aceptó –pero bueno, Jade tiene que comprender que no es el centro de la vida de Edward.

—Tienes razón, pero… yo desde un inicio les dije…

—Que no funcionaría por la diferencia de edad –citó mis palabras –pero no es la diferencia de edad la que los tiene así –me sonrió –es la inseguridad de Jade.

—Es nueve años mayor, y con los antecedentes de Edward, yo también estaría temerosa todo el tiempo de estar en su lugar, hoy podrá decirme que soy el amor de su vida y mañana me echará y cambiará por otra.

—En eso tienes razón –aceptó vencido –pero no puedes entrometerte, son problemas de pareja y no de tríos o cuartetos, sólo está ahí para ellos, después de todo, ambos son tus amigos ¿o no? –preguntó.

—Sí, y es lo que lo vuelve difícil.

El mes estuvo bastante serio, Edward no me habló, no sé si sólo por el enojo o por los múltiples negocios que había dejado abandonados por pasar todo su tiempo con Jade, perdió tres negocios y estaba a punto de perder uno muy grande, así que queriendo y no, Catherine me dejó entrever que eso jamás le había pasado a Edward y menos por una mujer, así que realmente Jade traía a mi amigo completamente loco de amor. En cuanto a mí, me la pase ayudando a Catherine con algunos trámites, viendo a Scorpius por las tardes, y pasando un rato de la noche con mi abuelo, tenía bastante bien distribuido mi tiempo.

— ¿No sabes nada de ella? –le pregunté a Edward, ya que Scorpius había ido a su apartamento a no sé qué.

—No –contestó serio –no me ha contestado el teléfono –me observó –y ya va un mes y medio Lily –me observó –le prometiste que no la lastimaría pero que bueno que tú jamás me prometiste que ella no me lastimaría a mí, pero claro, soy el idiota insensible incapaz de enamorarse ¿no?

—Edward….

—No –soltó –no quiero discutir –señaló acomodando los documentos –ya sé que a todos se les hace imposible, porque es una bebé, porque soy un maldito casanova, pero me he mantenido alejado dándole el espacio que me pidió de un mes, he insistido este medio mes, creo que es momento de entender que la respuesta es todo terminó definitivamente.

—Tal vez el curso…

—El curso terminó en el tiempo que tuvo que terminar, la busque en ese lugar donde vive y no me abrió la puerta, la he llamado cientos de veces y dejado los mismos mensajes en el contestador, creo que ni se ha dignado a contestarme o simplemente los borró sin escucharlos.

—Iré a ver a sus padres –intenté tranquilizarlo.

—No –contestó tajante.

—No es sólo por ti –gruñí molesta — ¿no has pensado en la posibilidad que le paso algo?

A Edward se le cayeron los papeles, al parecer pensó que todo era para alejarse de él.

—Si no te ha contestado y todo eso, sus padres sabrán cómo esta.

—Si le hubiese pasado algo ya te hubiesen avisado ¿no? –indagó.

—También –me puse de pie –le dices a Scorpius que fui a ver a los padres de Jade.

Shon me llevó a casa de los señores Finnigan, me sorprendí cuando la mujer que abrió la puerta no era la señora Finnigan.

—Oh –exclamé sorprendida –disculpe, estoy buscando a los señores Finnigan.

—Lo siento, ellos ya no viven aquí –respondió la mujer.

— ¿No sabe dónde pudiese localizarlos? –investigué.

—No, la verdad no.

—De casualidad no saben si en la…

—La tienda de postres también fue rematada –explicó –la perdieron hace casi tres meses.

— ¿Está segura? –curioseé.

—Sí, muy segura –me dijo –pero no sé dónde pudiese localizarlos.

—Gracias –le sonreí.

Le dije a Shon que condujera hasta la tienda, y tenía razón la mujer que me abrió la puerta, ahora era una tienda de refacciones.

— ¿Qué te ocurre? –investigó Scorpius cuando regrese.

— ¿Has hablado con Jade? –curioseé.

—Si –dijo él –me habló hace quince días pidiéndome un favor.

— ¿Qué favor? –averiguó Edward.

—Que le prestara cinco libras.

— ¿Fuiste hasta allá a prestarle cinco libras? –busqué.

—Claro que no, le dije a Erick que se los prestara, que yo se los pagaría –me sonrió — ¿Por qué?

—Fui a la casa de sus padres.

— ¿Y qué ocurrió? –aclaró.

—La persona que me abrió no era la mamá de Jade.

— ¿Fuiste a buscarla a la…?

—La perdieron hace 3 meses –lo observé –al menos eso dijo la señora.

— ¿Por qué Jade no me dijo nada? –Averiguó Edward molesto –hubiese podido…

—Por eso no te dijo nada –contestó Scorpius.

— ¿Tú lo sabías? –indagamos Edward y yo al mismo tiempo.

—A ciencia cierta no –aceptó –me comentó algo, pero no fue conversación más grande que de diez o quince segundos y cambió el tema.

— ¿Y Audrey? –Curioseó Edward — ¿ella sabía? –investigó.

—No lo sé, no la he visto desde hace días.

Fue una semana después que mi abuelo me ayudó a dar con Jade y sus padres, estaban viviendo en un pequeño cuarto en un barrio bastante gris en Westminster, los señores Finnigan habían preferido irse hacía allá y estar todos juntos que obligar a Jade a regresar, ella tenía el curso gratis gracias a la beca.

—Jade –la llamó Edward.

— ¿Qué haces aquí? –le preguntó cuándo nos vio.

—Bueno, realmente nos preocupó no saber nada de ti y fuimos a buscarte a tu casa.

—Ya veo –dijo seria –la Señora Peter no pudo quedarse en silencio un momento ¿cierto?

— ¿Estás bien? –investigué.

—Sí, mis padres están bien, yo estoy bien, ¿Por qué no lo estaría? –indagó.

—Quiero hablar con tus padres –le dijo Edward.

— ¿Y qué harás? –aclaró.

—Amor –expuso tomándola de la mejilla –no voy a dejarlos así cuando yo puedo solucionarlo –la besó y caminó hacia sus padres que nos daban la espalda.

Observé a Jade, su cabello rubio estaba enmarañado y sus ojos no brillaban de la misma manera, estaba triste, la abracé.

—Deja que los ayude –le pedí.

—No –expuso Jade –mis padres saben de mi relación con él, no pude mentirles más –me explicó –me prohibieron acercarme a él de nuevo, piensan que me acuesto con él por dinero y comodidades –se cruzó de brazos y vio a otro lado –ellos jamás dejarán que Edward nos ayude.

—Es capaz de decirles que te dejen casar con él.

—No van a aceptar –me dijo –amo a Edward y tal vez mi sueño era casarme con él y tener muchos hijos.

— ¿Y qué cambio? –pregunté.

—Todo, mi forma de ver mi relación cambio por completo, Lily, es completamente diferente el ser tu amiga, sé que tu fortuna es más grande que la de Edward y todo –me explicó –pero pensar casarme con él es como pensar que los cuentos de hadas son reales.

— ¿Estás bromeando verdad? –Curioseé –la fortuna de los Lupin está más arriba que la de mi familia, y eso es de la familia Lupin –la observé –los negocios que hace Edward son suyos y no de su familia, él está sobre la fortuna de su familia.

—Pero… pensé que tu familia era más…

—La fortuna de mi abuelo está sobre la de Edward –admití –pero ese dinero es del abuelo, no de mi familia.

Me quedé callada un momento, supe que había arruinado los planes de reconciliación que Edward tenía, si cuando pensaba que era un poco menos rico que mi familia dudaba sobre volver con él, ahora lo dudaría más.