Hola a todos, he vuelto y con nuevo capitulo espero que sea de vuestro agrado. Y además voy a ser buena y os dejare un aperitivo del próximo capitulo, pero eso tiene q ser al final. Y ahora quiero mandar un saludito a lorena, a Jaz021, a meryinustar, a Silver Moonlight-81 y a Alice Pastén, muchas gracias por vuestros reviews. Ahora os dejo leer, mata ne...

Usagi ya había vuelto al trabajo, porque su baja laboral ya había finalizado tras los 6 meses del nacimiento de su niña. Ahora la pequeña Chibiusa tenía 7 meses y era toda una monada, siempre estaba sonriendo y haciendo cositas para llamar la atención. Y no tenía ningún problema en conseguirlo ya que toda la familia Chiba-Tsukino estaba loca por la niña.

Aunque Usagi había estado deseando volver al trabajo, no le resulto nada fácil el separarse de la niña, pero desde que se casó con Mamoru se propuso que no iba a ser una mantenida y que trabajaría igual que lo había hecho hasta el momento que dijo el sí quiero. Ya llevaba un mes de trabajo y aun no se acostumbraba del todo al nuevo ritmo de vida, demasiado tiempo sin en casa. Eso sí, se había prohibido hacer horas extra, porque quería pasar el mayor tiempo posible con su pequeña, ya que la educación y el cariño tenía que provenir principalmente de sus padres, esa era una creencia y una directriz que le había inculcado su madre desde bien pequeña y estaba completamente de acuerdo; aunque tampoco rechazaba la ayuda. Porque cuando ella trabajaba alguien tenía que quedarse con Chibiusa, generalmente se trataba de Ikuko y Naoko, ambas se habían convertido en amigas aunque la diferencia de edad era considerable, y se encargaban de cuidar a la niña y medio malcriarla, siempre tenían un vestido un juguete o cualquier otro detallito para la cría.

Mamoru y Usagi volvían del trabajo cuando se encontraron a Hotaru dando de comer a su pequeña hermana.

"Abuela no quiere comer" dijo la niña al ver que su hermana no habría la boca tal y como ella esperaba. Y es que ya con 7 meses el pediatra había aconsejado que empezaran a darle la primera papilla de cereales.

"Hotaru tienes que tener paciencia, todavía es muy pequeña y no sabe como comer la papilla" le explicó Naoko

"Jo"

"Hotaru cariño deja que lo haga yo" dijo Usagi mientras se sentaba a su lado

"Pero es que quiero hacerlo yo"

"Mejor luego me ayudas con los pañales, eso se te da muy bien. y más adelante puedes darle de comer ¿Quieres?" la niña afirmo con la cabeza

"¿Y papi?"

"Ha ido a la habitación a cambiarse de ropa" le comentó la rubia, mientras le daba de comer a su hija.

Hotaru decidió ir a ver a su papá y contarle una noticia muy importante.

"¿Papi?" preguntó al abrir la puerta de la habitación

"¿Qué ocurre pequeña luciérnaga?"

"Hoy en clase de gimnasia hemos hecho una carrera y he ganado a todas la niñas"

"¿No me digas? Estás hecha una campeona"

"Noooooo, es la primera vez que gano"

"Estoy seguro que la próxima también lo vas a ser"

"¿De verdad?"

"Claro que sí"

"¿Papá, queréis más a Chibiusa que a mi?"

"¿Por que preguntas eso? A ti todos te queremos mucho" dijo Mamoru arrodillándose a su nivel.

"Es que desde que nació le hacéis más caso a ella que a mi. Sobre todo Usagi" explicó la niña.

"Chibusa es muy pequeñita, y hay que hacerle todo porque ella no puede."

"Pero yo también hay cosas que no puedo hacer sola" protestó la niña

"Hotaru, te queremos mucho, nunca pienses lo contrario ¿vale? Porque sino me voy a poner muy triste"

En ese momento Usagi fue en busca de la niña para que le ayudara a cambiar los pañales de la bebita.

"¿Interrumpo algo?" preguntó la rubia

"No, ya hemos acabado ¿verdad Hotaru?"

"Sí"

"Me alegro porque venia para que me ayudaras a cambiar los pañales de Chibiusa"

"Voyyyyy" dijo la niña

"Hotaru ve tu primero y prepara las cosas, mientras que hablo con mamá" pidió el varón, la niña acató ordenes y fue a la habitación para preparar los dodotis, la crema, las toallitas…..

"¿Que ocurre?" preguntó Usagi

"Me ha preguntado si queremos más a Chibiusa que a ella"

"¿Perdón. De donde ha sacado esa idea?"

"Dice que pasamos más tiempo con el bebe que con ella. Sobre todo tú. Supongo que está celosa"

"Creo que debería de hablar con ella. gracias por decírmelo"

"ehhhh tú eres las psicóloga aquí, a ti se te dan mejor estos temas"

"Tienes un morro……"

La fémina se marcho a la habitación de su hija donde ya estaba todo preparado.

"Vaya eres muy eficaz. Ahora vamos a cambiar a tu hermana"

"Vale"

"¿Qué tal te ha ido hoy en el cole?" preguntó Usagi mientras le quitaba la ropa a Chibiusa

"Bien, he ganado hoy una carrera…" dijo la niña tímidamente

"Eso es estupendo. ¿Le quitas tú el pañal?" la niña simplemente afirmó con su cabeza.

"Hotaru ¿me vas a decir que es lo que te pasa? Te veo triste cariño"

"Ya no me queréis" comentó la niña

"Eso no es verdad. Yo te quiero mucho, mucho, mucho" comentó Usagi sujetando a la niña por la barbilla y obligándola a mirarle a la cara "Puede que desde que haya nacido Chibiusa no te hacemos, o mejor dicho no te hago el mismo caso que antes, pero esta enana necesita demasiada atención. Pero eso no significa que no te quiera, porque lo hago y mucho, por eso siempre pido que me ayudes, porque así puedo estar contigo más tiempo. Tengo una idea que te parece si hacemos un pinic, tú, tu padre y yo"

"¿Y Chibiusa?" preguntó la niña

"Se puede quedar con los abuelos…."

"No, vamos los cuatro"

"¿Estás segura?"

"Sí"

"Está bien, vamos a decírselo a papá"

Cuando Mamoru escucho la propuesta que su sobrina le hizo, no tuvo inconveniente en aceptar. De hecho fue quien organizó todo, eligió el lugar perfecto y se encargó de despejar un fin de semana entero para pasarlo en familia. El lugar donde realizaron su picnic era el mismo lugar donde muchos años atrás el pelinegro acudía con sus padres y su hermana.

"Una mariposa" dijo Hotaru

"No sé porque, pero estoy empezando a pensar que te encantan las mariposas" comentó Mamoru

"Muy perspicaz Mamocha, muy perspicaz"

"¿No le gusta la papilla?" preguntó Hotaru al ver que su hermana no comía más

"No, no es eso. Es que tu padre se cree que eres tu la que se va a comer la papilla, porque hace para dos veces" bromeó la rubia

"Ja ja, muy graciosas. Es la primera vez que hago papilla, algo es algo"

"¿Puedo comérmela yo?" preguntó la niña

"Toda tuya, porque sino tendré que tirarla"

"¿Pero como te vas a comer la papilla?" preguntó el pelinegro

"Está buena" contestó la niña mientras se metía una cucharada en la boca

"Pero es papilla"

"Mamochan son cereales, no la va a matar. Además seguro que es más seguro que comer lo que has cocinado tú"

Este comentario causo la risa de la niña

"Sois malas, la única buena aquí es Chibiusa" Mamoru se acercó a su hija, y esta se abalanzó a sus brazos "¿Veis? Ella es la única que me quiere?"

"Por ahora"

A partir de ese día ambos esteba más pendiente si cabe de Hotaru, la cual pese a sus anteriores esfuerzos para que no se sintiera desplazada, sentía celos por la recién llegada. Ambos padres se turnaban para pasar ratos a solas con la niña, y poco a poco Hotaru volvió a recobrar la confianza en sus padres postizos. Siendo ella misma la que muchas veces los rechazaba para irse a jugar con sus amigas o para ir a visitar a sus abuelos.

Pero este no era el caso de hoy, de hecho Hotaru estaba encantada de pasar la tarde con Usagi como en los viejos tiempos, aunque esta vez había una nueva acompañante. Las dos habían quedado en ir de compras en busca de un bonito vestido para un festival que tendría lugar en el colegio. Hotaru iba a contribuir con una pequeña pieza de violín, y quería estar radiante para ese día. Pero como es lógico no es lo único que compraron, sino que todos acabaron pillando algo, incluso la pequeña Chibiusa a la cual le compraron un vestidito blanco muy mono para que lo llevara al festival. Tras las compras, Usagi invitó a Hotaru a un batido en una cafetería del centro comercial.

"Mamá¿Cuándo Chibiusa va empezar a hablar? Porque nada más que hace ruidos" preguntó la niña a ver que le inocente criatura que estaba sentada en su cochecito no hacía más que emitir sonidos sin sentido.

"Jajaja. No son ruidos, son palabras en su propio lenguaje"

"Pues yo no la entiendo"

"Ya somos dos, pero no te preocupes ya pronto dirá su primera palabra"

"¿Y como lo sabes?"

"Bueno ya tiene casi 9 meses, y últimamente nada mas que chapurrea, así que no le faltará mucho"

"¿Chapu que?" preguntó Hotaru

"Quiere decir que hace muchos ruidos como tú dices"

"ahhhhhhh"

"Pa……pa"

Usagi y Hotaru dejaron de beber sus refrescos y miraron a la niña que estaba en el cochecito.

"¿Ha dicho papá?" preguntó Hotaru

"Eso parece, al final va ser verdad que es ser una niña de papá ¿Eh princesa?"

"¿Entonces quiere decir que ya habla?"

"Jajajaja, no solo quiere decir que pronto aprenderá a hablar. Solo ha dicho su primera palabra."

"Cuando papá se entere se va a poner contento"

Cuando las tres hembras llegaron a casa Mamoru ya estaba allí.

"EY ¿Qué tal están mis tres mujeres favoritas. Se lo han pasado bien?"

"Sí, me he comprado un vestido super bonito. Mira" Dijo Hotaru sacando la prenda de la bolsa para que la viera su tío

"Seguro que estarás guapísima. Pero por la hora que es habréis hecho más cosas que comprar, o eso espero"

"Hemos tomado un batido, y poco más" Comentó Usagi mientras tomaba a su hija en brazos.

"Y Chibiusa ha dicho papá" informó Hotaru

"¿Eso es cierto. Porque no me has avisado?" pidió el pelinegro mientras le quitaba el bebe a su mujer

"¿No se me pasó por la cabeza?"

"Venga princesa di papá"

"Agoooo" gorgoreo la cría

"Di papá preciosa, sé que tú puedes"

"aaaaee"

"Mamoru solo lo ha dicho una vez, no va a decirlo ahora solo porque se lo pidas" comentó Usagi, a la cual le hacia mucha gracia la actitud de su marido

"¿Por qué todos los niños tienen que hablar siempre cuando estás tu sola?"

"¿No me digas que estás celoso?"

"oooooo"

"Sí lo estoy, no es justo" contestó el varón

"La vida no es justa hijo, pero no tienentes a la suerte a ver si la próxima vez en vez de decir papá dice mamá" dijo el abuelo Chiba

"Querido no metas baza. Además sino recuerdo mal a ti te pasó lo mismo" comentó la abuela Chiba

"Es la maldición de los padres, ellas se llevan los buenos momentos y nosotros nos lo perdemos, así es la vida"

"Bueno por lo menos tengo el consuelo que ha dicho papá y no mamá" bromeó Mamoru

"No pienso ni molestarme por ese comentario…." Usagi cogió las bolsas y subió hasta su dormitorio.

"Creo que se ha enfadado" dijo Momoru Chiba.

"Será mejor que vaya a verla. Vamos princesa a ver a mami"

Mamoru fue hasta la su habitación pero allí no había nadie, entonces escuchó voces que provenían del dormitorio de sus sobrina por lo que fue a echar un vistazo.

"¿Se puede?"

"Sí" contestó Hotaru, la cual se acaba de probar una de las faldas que se había comprado

"¿Pequeña luciérnaga te importa dejarnos solo un momento?"

"¿Quieres hablar con mamá?"

"Exacto"

"Voy a ver a los abuelos" Y con eso la niña se marchó dejando solos a los adultos.

"¿Qué vas a decir ahora?" preguntó irritada la rubia

"Venía a disculparme"

"No hace falta está muy claro que todo lo que has dicho es lo que pensabas…"

"No es cierto…" intentó defenderse él

"¿A no?"

"Bueno quizás algunas cosas sí, pero otras simplemente estaba exagerando. Me fastidia haberme perdido su primera palabra y…"

"Claro porque es tu niña y solo tú puedes vivir los buenos momentos¿No es así?"

"Usako….."

Mamoru no pudo seguir hablando ya que su esposa se marchó de la habitación antes de que él pudiera continuar. Usagi no duro mucho cabreada, ya que era de las que los enfados le duraban muy poco. Así que a los tres días todos estuvieron en el festival de Hotaru, y fue un rotundo éxito. Y en cuanto a solo de violín fue perfecto, es verdad que se notaba que la niña estaba nerviosa pero que esperáis de una niña de 7 años. El día además salió redondo, ya que Mamoru pudo escuchar como su pequeña princesa dijo la palabra papá.

Usagi y Mamoru estaban reunidos en una junta general donde todos los jefes de cada departamento exponían sus gastos, sus presupuestos y sus nuevas ideas, también estaban presentes Rei y Jin (que hace mil años que no aparecen, jijiji). Para las dos amigas la reunión estaba siendo un suplicio, ambas tenían ganas de salir de allí cuanto antes y ver a sus pequeños monstruos. Pero para su sorpresa cuando la junta terminó esas pequeñas fieras las estaban esperando junto a los abuelos Chiba.

"Que preciosidad de niños"

"Que monos"

"No hace años que mis hijos estaban así"

Decían todos los que habían estado presentes en la junta y que volvían a sus puestos, a la vez que saludaban cortésmente a Momoru Chiba y a su señora. Kenji fue el único que se quedo a charlar, y saludo a su pequeña nieta.

"¿Abuelos que hacéis aquí?" preguntó Mamoru

"Pues como hoy llegareis tarde a casa, imaginamos que aquí las dos niñas querrían ver a sus monstruitos" comentó el señor Chiba

"Muchas gracias abuelos porque no me apetecía ver a mi niño solo durmiendo" comentó Rei

Mientras tanto Kenji estaba teniendo problemas con su nieta, la cual se estaba volviendo muy rebelde y le encantaba estar tirada en el suelo. Y es que desde que había aprendido a gatear no paraba quieta. Aunque lo que Usagi realmente temía era que se soltara a andar, es cierto que ya daba pasitos, pero solo cuando la cogían de las manitas, y que también había conseguido mantenerse unos segundos en pie pero nada serio.

"Papá puedes dejarla en el suelo, no la va a pasar nada" comentó la rubia

"Está bien. Me recuerda a ti cuando eras pequeña Usa"

"No ves te lo dije, es clavada a ti" comentó Mamoru, ya que unos días antes habían estado discutiendo a quien se parecía la niña, Usagi decía que se parecía a él, igual de cabezota. Y Mamoru decía que era idéntica a ella igual de aventurera, y la verdad es que esa niña parecía más hija de Usagi que de Mamoru, físicamente era una copia casi exacta de su madre, salvo por los ojos que eran idénticos a los de su abuela paterna (es decir la madre de Mamoru), las dos eran unas bichos, muy curiosas y un tanto pelotas…. Y Mamoru estaba encantado con la idea de que su hija se pareciera a su madre y no a él, ya que no había sido un buen ejemplo hasta que la conoció a ella.

Estaban tan enfrascado en la conversación que ninguno prestó atención a la niña, tan solo su primo que desde los brazos de su padre no hacía más que señalar a la niña.

"Pupa" dijo él hijo de Rai.

Entonces fue cuando todos los adultos miraron donde el niño señalaba y vieron a la pequeña de pie intentando coger la silla de su padre, que al tener ruedas se movió, y como era igual de testaruda como sus dos padres intento cogerla de nuevo, y para ellos dio tan solo tres pasitos y luego se abalanzó sobre la silla. Resultado la silla se fue para a tras y la niña se cayó de boca.

Usagi fue corriendo a por su hija y la cogió en brazos.

"Ya, ya princesa, ya pasó. No llores, ya está aquí mamá" dijo Usagi intentando calmarla.

"Menudos primeros pasos princesa" dijo el papá mientras acariciaba una de sus piernas.

"Me da a mi en la nariz que va a estar una temporadita sin volver a intentarlo" dijo Kenji "algo parecido le paso a Usagi y tardo tres meses más en volverse a echar a andar"

"Ojala. No quiero tener que corretear detrás de ella todo el tiempo, cuanto más tarde mejor…"

"Entonces ¿Seria demasiado pedir que me dierais otro bisnieto?" preguntó Momoru, que se ganó una mirada asesina de su nieto y la esposa de este, y la risa de el resto de presentes.


"Pero toy malita" dijo la niña

"¿A sí, que es lo que te pasa?" preguntó la madre para seguirle el juego.

"Me duele la tipita" para desgracia de la pequeña, no era muy buena actriz….

"¿Va todo bien?" preguntó el pelinegro con delicadeza.

"Mi familia ha tenido un accidente" contestó el hombre como si estuviera en blanco.

"¿Están bien?"

"Usako no me dejes" dijo Mamoru mientras abrazaba a su esposa.

"No tengo la intención de irme a ningún sitio"