Los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi,


Capitulo 26: Boda

Cuando Kagura me dijo que se iba a casar, sentí una inmensa felicidad por ella, realmente se merecía estar con la persona que más ama en el mundo.

-Felicidades Kagura- le felicité

-Gracias- me dijo sonriendo

Le di un abrazo.

-¿Cuando será la boda?- pregunté

-En dos semanas, una semana antes del cumpleaños de Zuko- me respondió.

Le sonreí.

-Pero estoy nerviosa y llena de dudas ¿Y si no funciona? ¿Y si es un error?- dijo bajando la cabeza

-Kagura, no digas eso, estoy segura que funcionará- le dije

Kagura se quedó en silencio pensando.

-Kagome, ¿serías mi dama de honor?- me dijo sonriendo

-¿En serio?- le dije sorprendida

-Por supuesto, sin ti nunca me hubiera reencontrado con Sesshomaru- me dijo sonriendo, luego parece que recordó algo- Pero hay algo que debes saber.

-¿Si?

-Inuyasha es el padrino, y seguramente ustedes deberán entrar juntos- me dijo

Mierda.

-No hay problema- le dije con voz neutra- ¿Donde será la boda?- le pregunté para cambiar de tema

-En la mansión Taisho- me respondió

-¿Como?- le pregunté ya que los hermanos Taisho estaban pelados con su padre el dueño de la mansión

-Sesshomaru, no se como, convenció a su padre que nos dejará hacer ahí la boda- me dijo

Rin apareció, me dio un gran abrazo.

-Mami, ayúdame a buscar algo por favor- le dijo Rin

Kagura me sonrió y se fue con Rin. Miré la hora, tenía que salir con Houjo y se me estaba haciendo tarde.

Saqué de mi bolso una hoja y una lapicera. Le escribía a Kagura una carta no muy larga ni muy corta, tratando de solucionar sus dudas. Quedé conforme con el resultado.

Me fui al cine donde había quedado con Houjo. El me estaba esperando afuera del cine. Me dio una alegría inesperada al verlo. El me sonrió y nos dimos un beso.

-Siento llegar tarde- le dije con sus brazos alrededor de mi cintura

-No importa, no esperé mucho- me dijo sonriendo

Lo bese de nuevo.

XXX

Luego de ver la película, fuimos a mi departamento para cenar. Sango estaba con su familia y Zuko estaba con Inuyasha.

Luego de terminar la cena, Houjo quiso quedarse un rato más.

Me beso de una forma muy apasionada, no parecía querer detenerse. Había una parte mía que quería que se detenga y había otra que quería que siga. Se detuvo y me miro con un brillo en sus ojos.

-Quiero hacerlo Kagome- me dijo

-¿Estás seguro?- le pregunté nerviosa

Houjo asintió. Me beso de nuevo y nos dirigimos a mi habitación. Cada vez había menos ropa. Tenía un condón en mi mesa de luz, que lo tenía en caso de que esto pasara. Fue tan diferente de lo que sentía con Inuyasha. Aunque debo aclarar que si me gustó. Cuando terminamos, caí en un sueño profundo.

Me desperté en la mañana, con los brazos de Houjo rodeando mi cintura. Me levanté para poder darme una ducha. Me sentía muy confundida, no sabía como sentirme. Si me había gustado pero no podía dejar de pensar en Inuyasha.

Me puse un vestido corto de color verde y empecé a hacer el desayuno. Houjo salió de la habitación vestido solo con su pantalón.

-Buenos días- me dijo acercándose a mi

Me dio un largo y profundo beso.

-Siéntate, ya casi esta el desayuno- le dije

Le serví los panqueques que había preparado con jugo de durazno. Alguien toco la puerta. Pensé que podía ser Sango pero cuando abrí la puerta me sorprendía al ver que era Inuyasha con Zuko.

-¡Mami!- dijo Zuko

Era demasiado tarde para hacer algo, Inuyasha pudo ver a Houjo, todo daba a entender lo que había pasado. Inuyasha no pudo esconder su rabia y su tristeza. Debí ser más cuidadosa. Houjo pudo sentir la sentir la tensión.

-Me voy a dar una ducha- dijo por fin Houjo

Cuando el entró al baño pude respirar de nuevo.

-Vaya, no sabía que era tan seria tu relación- me dijo Inuyasha

No le contesté.

-Pensé que tenía que buscar a Zuko a la tarde- le dije

-Estaba por ir a la casa de Miroku y pensé en dejártelo- me dijo- Pero veo que estás ocupada.

-Inuyasha, puedes dejármelo, no hay problema- le dije

-No te lo voy a dejar con el aquí- me dijo con un tono enojado

-Inuyasha...

-Suerte Kagome

Se fue pero pude escuchar a Zuko.

-¿Mami?

XXX

Las semanas pasaron y la boda de Kagura estaba cerca. Nos fuimos a medir vestidos. Kagura eligió un vestido precioso de color blanco, con muy poco tul y con una cinta alrededor de su cintura. Mi vestido de dama de honor era de color rojo con lentejuelas brillosas.

Kagura no menciono la carta pero si me dio un largo abrazo.

El día de la boda fue un caos. Nos vestimos y nos maquillamos en uno de las grandes habitaciones de la mansión Taisho, Kagura tenía un recogido muy elaborado y tenía un velo muy largo. Inu no Taisho no estaba, así que nos podíamos dar el lujo de pasear por la casa. Terminamos de maquillarnos y esperábamos el aviso de Izayoi.

-Kagura estas hermosa- le dije

-Gracias- me dijo sonriendo

No parecía nerviosa, tal vez mi carta funcionó. Por fin Izayoi nos dio el aviso y bajamos hasta la puerta que daba al jardín. Inuyasha estaba ahí con Rin esperándonos. Zuko estaba con Izayoi. Inuyasha estaba con un esmoquin de color negro, estaba muy guapo. El me miro con los ojos como platos.

-Kagome estás hermosa- me dijo Inuyasha

Le sonreí sonrojada.

-Es a mi a quién debes decir eso- dijo Kagura

-Tú también estás hermosa- dijo Inuyasha blanqueando los ojos

-Mami pareces una princesa- dijo Rin a Kagura

Ella le dio un largo abrazo.

-Me voy a mi asiento- dijo Izayoi abrazando a Kagura

Le sonreía a Zuko que estaba en los brazos de Izayoi.

Inuyasha y yo nos preparamos para salir, ya que debíamos ser los primeros, luego debía salir Kagura y Rin llevaría su largo velo.

-¿Lista?- me dijo Inuyasha mientras juntábamos nuestros brazos

Asentí tomando un ramo de flores.

Salimos sonriendo al jardín, que estaba más hermoso que nunca. La música sonaba y por momento me imaginé caminando al altar y casándome con Inuyasha. Pero detuve esa ilusión, nunca iba a suceder.

Llegamos al altar. Inuyasha se puso a lado de Sesshomaru y yo me ubiqué a lado del lugar en donde estaría Kagura.

Kagura salió al jardín luciendo como un ángel. Sesshomaru la miraba cautivado. Rin estaba detrás sosteniendo el velo de Kagura.

XXX

Luego de que la ceremonia terminará, nos dirigimos a la carpa en donde sería la fiesta. Izayoi nos llevó a mi y a Inuyasha a un lugar apartado.

-¿Que pasa?- preguntó Inuyasha

-Muchas de las personas que están ahí son de la alta sociedad y no saben que ustedes se separaron, ellos piensan que están comprometidos o algo así- dijo Izayoi

-¿Por que piensan eso?- preguntó Inuyasha fastidiado

-Tú padre lo hizo por el embarazo de Kagome- dijo Izayoi

-¿Y que se supone que hagamos?- pregunté

-Si se enteran que se separaron van a empezar los chismes, así que les sugiero que solo por ahora actúen como si fueran una pareja- dijo Izayoi

-A mi nunca me importó lo que diga la gente- dijo Inuyasha

-A mi tampoco, pero piénsalo Inuyasha, te van a cerrar todas las puertas y son gente importante que en un futuro te convenga- dijo Izayoi

-No me interesa- dijo Inuyasha

-También se la cerrarán a Zuko y ni hablar de lo que dirán de Kagome- dijo Izayoi

Inuyasha se quedó en silencio.

-Esto lo tiene que decidir Kagome- dijo Inuyasha

-No lo se, déjame pensarlo- le dije

Si decía que si tendría que fingir ser la novia de Inuyasha durante toda la fiesta y me pareció doloroso para ambos.

Nos sentamos en nuestra mesa en la que habíamos sido asignados, que era en la mesa de Kagura, Sesshomaru, Rin, Izayoi, Kaede y la madre de Kagura.

Zuko estaba en los brazos de Inuyasha riendo y sorprendiéndose de todo.

-Coca- dijo Zuko señalando la gaseosa

-No, mi amor, mejor toma la leche- le dije

Le di la mamadera y pareció conformarse. Señoras grandes se acercaron a nuestra mesa y entablaron una conversación con Kaede. Pero luego su atención se centró en Zuko.

-Que hermoso niño, es igual a ti Inuyasha- dijo una de las señoras

Las señoras me miraban esperando a que alguien me presentará. Inuyasha lo noto. Tenía unos segundos para decidir que papel tomaría en esta fiesta.

-Ella es Kagome Higurashi...- comenzó a presentarme

-Su prometida- lo interrumpí ante la mirada de sorpresa de Inuyasha

-¡Que hermosa es tu prometida, Inuyasha!- dijo una de las señoras

Les sonreí.

-¡Que hermosa pareja!- dijo la otra señora

Se fueron. Inuyasha me miraba con una cara que no supe descifrar.

-¿Que?- le dije fastidiada de que me mirara así

-Nada- me contestó sonriendo

Antes de que dijera algo, empezaron los discursos de las personas elegidas por los novios. Kagura me dijo que yo no debía hacerlo, así que estaba tranquila. Paso mediahora de gente hablando de anécdotas, travesuras o momentos especiales. Inuyasha e Izayoi dieron los mejores discursos a mi parecer. De pronto, Kagura tomo el micrófono.

-Llegó mi turno para hablar, primero que nada quiero agradecer a todos lo que están aquí por haber venido, segundo, me gustaría leerles una carta que me escribió mi dama de honor y la persona que hizo posible esta boda- dijo Kagura mirándome

Me puse nerviosa porque todos me estaban mirando.

-"Querida Kagura- comenzó Kagura- Se que estás nerviosa y que tienes muchas dudas, no puedo hablar contigo porque me tengo que ir, así que te dejo esta carta para tratar de solucionar tus dudas. Acerca de ellas, quiero decirte que todas las tenemos cuando estamos por dar un paso muy grande con la persona a la que amamos. Tal vez no te des cuenta, pero tu ya lo diste, tuviste a Rin y con solo decirte eso me parece que ya resume todo, sin embargo continuaré. Desde que te he conocido pude ver en tu rostro un reflejo de incertidumbre y tristeza. Cuando volviste con Sesshomaru, tu expresión cambió a uno lleno de paz. Mi querida amiga, no tengo mucha experiencia y soy muy joven pero he estado enamorada y he podido comprender que el amor da paz. Sesshomaru te da paz y para terminar, si sigues teniendo dudas, mira a Rin que ella es el fruto de su amor, ella es el testimonio de que ese amor existe y existirá por el resto de sus vidas. Te quiere, Kagome"- terminó de leer y me miro con una sonrisa.

No era la única todos me miraban y empecé a sentirme un poco cohibida pero le sonreía Kagura.

-¿Que puedo decirte Kagome? Tú ya lo has dicho todo, solo me queda darte las gracias por todo lo que hiciste para sacarme mis dudas y por haber ayudado a formar mi familia- dijo Kagura

Todos aplaudieron y pasaron a Sesshomaru que quiso resumir todo lo que sentía diciendo solamente un: "Te amaré".

Empezamos a comer.

-¿Con que paz, eh?- dijo Inuyasha

Le sonreí.

-Tú me das paz- dijo en tono de broma

Empecé a reír.

-Y tú me das dolores de cabeza- le dije

XXX

Luego de comer, Zuko se puso bastante intranquilo así que decidí llevarlo de pase por la mansión. Era demasiado grande, conseguí distraer a Zuko pero me había perdido.

-Hola- dijo una voz a mis espaldas

Me di vuelta y ahí estaba.

Inu no Taisho que me miraba con odio.


Lo siento si me tarde, es que como ya les había avisado, me fui de viaje y recién el domingo volví. Desde las 12 que estoy en la compu y recién a las 20 me acordé que tenía que pasar este capitulo de mi cuaderno a la compu. Y ya me esta esperando un largo reto por parte de mis padres, por haber estado hasta las 22 en la compu. Lo hice por ustedes y sepan perdonar si hay errores. Faltan dos o tres capítulos para que este fic termine.

Debo aclarar que Kagome esta bastante confundida porque siente algo por Houjo pero todavía quiere a Inuyasha. He quedado satisfecha con la carta, creo que logré mi objetivo.

Gracias totales por sus comentarios y también a los que ponen favorito y alerta a esta historia.