Capitulo 27: Un Infierno

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- Raro

-Anormal

-Tonto

-Feo

-Desviado

Minosuke se encuentra comiendo su obento detrás de los botes de basura en tanto los niños de su clase se la pasan gritándole mientras lo buscan, pero si para algo es bueno es para esconderse, al parecer el nauseabundo olor de la basura de hace 3 días expuesta al sol es suficiente para mantener la distancia entre sus perseguidores y el.

Cuando Minosuke tiene ganas de ir al baño se las arregla para ir corriendo 3 minutos antes que todos los niños o termina con los pies orinados por los otros han creado el juego de "orinar al raro"

En los trabajos en equipo el siempre queda solo, nadie quiere trabajar con el niño raro porque dicen que "lo desviado se contagia" Minosuke se pregunta seriamente si él tiene alguna clase de hongo o bacteria en las manos pues todo lo que toca la maestra frenéticamente lo limpia antes de que lo vuelva a tocar otro niño. En momentos se queda mirando sus manos, tocándolas y oliéndolas tratando de distinguir ese hongo maligno que provoca que todo el mundo se aleje de él, pero lo único que consigue es que le llamen "tonto y baboso".

Al momento de las clases Minosuke ya dejo de intentar responder las preguntas o hacer los ejercicios pues no importa cuánto levante la mano, así sea el único que sabe la respuesta la maestra nunca le sede la palabra, a decir verdad la maestra no voltea ni a mirarlo es como si él fuera otra silla mas, una muy sucia a la que nadie quiere. Minosuke es menos que un papel usado…

-yo escuche que los hijos de desviadas son mas desviados que sus madres

-yo escuche que nadie puede tener dos madres que lo normal son un padre y una madre que tener dos madres está muy muy mal

-yo escuche que cualquiera que tenga dos madres va en contra de Kami que si no se arrepiente Kami le va a castigar

-jajajajaja que lo castiguen que lo castiguen que lo castiguen jajajajajajajaja

Los niños se pasan buscándole apodos, diciéndole que tener dos madres está mal y que su sola existencia es un error pero Minosuke sabe que están equivocados, no tiene manera de expresarlo en palabras pero él lo siente y con eso es más que suficiente.

Y aunque su vida es un infierno en la escuela en lo les dice ni una palabra de lo que le sucede a sus madres porque intuye que si habla… habrá muchos problemas.

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-¡Mino kun corre que Ryo te va a alcanzar!

-ya voy- el pequeño corre a todo lo que puede para tocar el árbol en el que Hitomi se ha subido

-Hito chan no subas a los arboles, mejor lleva a Mino kun y a tu hermano a tu habitación para que jueguen.

-si mami- la pequeña baja y lleva de la mano a los niños hasta desaparecer de la escena.

-…- cuando Haruka está segura de que nadie las vigila voltea a ver a su amiga- ¿ahora me dirás que sucede?

-no lo se…- con tranquilidad saca un cigarrillo de su bolsa de mano y se dispone a fumar- eso es lo que me inquieta…

-así que no te quiere decir nada

-no quiere hablar con ninguna de las dos- exhala el humo- pero lo sé… algo le sucede

-se quiere hacer el valiente eso es todo

-para eso no tiene que hacerse el valiente

- esto me recuerda a un par de chicas que "esconder mis sentimientos y pensamientos" era una especie de deporte

-lo nuestro era muy diferente

-¿Por qué? El les esconde la verdad justo como les gusta jugar a ustedes

-no cuando es algo que lastima…

-¿algo que lastima? Bueno creo que es un punto a discutir lo que consideras "lastimoso"- no queriendo recordarle a su amiga el masacre que desato sus sentimientos oprimidos

-no quiero que Minosuke termine como nosotras- otra exhalación

-nadie quiere que los hijos cometan los errores de los padres… pero se parecen mucho a nosotros mismos.

-últimamente es difícil hacerlo sonreír… está muy triste

-esperemos que lo que ni tu ni tu Akita desobediente lograron lo pueda mis hijos- le dio un golpe en el hombro y las dos mujeres se dirigieron a la sala del té… para esperar.

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-hey Hito chan Ryo kun tengo que hacerles una pregunta…

-¿Por qué no sonríes? Sí, yo quería hacerte esa pregunta- el pequeño castaño se acomoda los lentes levantándose de la cama de su hermana

-no tonto- le lanza un peluche- Mino kun es quien va a preguntar

-¿mis manos son feas?- pregunto alzando sus manitas- ¿huelen feo?... ¿están muy sucias?

-pues a mí me huelen a jabón del rosa- contesta Ryo oliendo la mano derecha en tanto Hitomi observaba atentamente la mano izquierda.

-a mi me parece una mano bonita- dijo con un sonrojo

-¿les parezco desagradable?- su voz era apenas un hilo audible

-¡claro que no!- los hermanos se abrazaron al ojirubi- eres nuestro amigo Mino kun- en ese momento Minosuke no puro aguantar más… volvió a llorar como el pequeño pitufo que es.

El joven Kuga les conto todo lo sucedió paso por paso como fue siendo discriminado y exiliado en la escuela, el cómo tiene miedo ir al baño cuando hay más gente en él, y lo solo que se siente.

Basta decir que Minosuke tuvo que arrastrase agarrado de los tobillos de los hermanos pues estos querían correr a la escuela para golpear a todos los tontos que llamaban "anormal" al más que normal y "con manos muy bonitas" de Minosuke.

-no pueden ir, deténganse

-claro que vamos a ir, es mas dime sus nombres les pateare el trasero uno por uno- chilla Hitomi roja de ira, nunca se había sentido tan molesta, ni cuando unos niños empujaron a Ryo kun del sube y baja en el parque.

-yo igual, les daré… les daré su merecido- el castaño esta igual de enojado, nadie lastima a sus amigos.

-les conté mi secreto porque son mis nakamas y los nakamas no delatan a sus otros nakamas… eso no es de nakamas

-pero como nakamas que somos tenemos que ayudarte- se detiene la rubia… sorprendentemente entendiendo el discurso de nakamas que acaba de dar el ojirubi.

-no, como nakamas me tienen que ayudar pero escondiendo mi secreto, no puedo dejar que mis madres se enteren o… se van a enojar mucho mucho mucho- y vaya que lo harán lo que Minosuke no entiende es que el enojo no irá dirigido a él, pero como amigos los cachorros Suzushiro se callaran aunque sepan que su amigo está haciendo las cosas mal.

-no le diremos nada a nadie pero…- el castaño se tira en el suelo y se quita sus lentes para limpiarlos con su playera- tienes que prometerme algo Mino kun

-¿Qué quieres?

-que te defenderás- dice mirando a los rojizos ojos de su amigo, de la manera más seria que nunca ha visto a nadie- tienes que dar pelea

-lo… lo intentare…

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Como el llevarlo con la manada Suzushiro no surtió efecto, los pequeños fueron bastante renuentes y tercos en contar lo que hicieron con Minosuke, incluso los castigaron si poste y ni así contaron nada. Ante esta encrucijada Natsuki llevo a Mino con su última esperanza antes de tener que desembolsar una millonada en psicólogos.

-¡Mino kun llego!- grita una pelirroja brincando en la entrada

-y este que viene a mi casa- chilla el pequeño

-Yamishiro ya te dije que seas amable con Minosuke

-pero…- hace puchero

-¿Má cuanto vamos a estar aquí? –pregunta el ojirubi jalando de la mano de Natsuki

-pues… un par de horas ¿Por qué la pregunta?

-curiosidad

-¿Má?- preguntan los Minagi que se encuentran recibiéndolos

-si, Natsuki y Shizuru son mis madres- sonríe tomando la mano de Shizuru y Natsuki quienes sonríen igualmente

-se los iba a contar hoy- la sonrisa de Natsuki para a una muy nerviosa porque sabe lo molesta que es Mai cuando no se le cuentan "los chismes" al momento

-mas te vale, vamos entren a la casa y dejemos a los niños jugar

-vamos Mino kun seguro que ahora si puedes subir al árbol con Minako

-¡Nada de subir a los arboles!- grita/advierte Mikoto

-está bien…- bufan las pequeñas

-mas les vale- sentencia Mai

Al dejar a los niños solos estos van al patio de atrás y comienzan a crear las reglas del juego cuando el ojirubi interrumpe pidiendo que antes de comenzar juren que lo que va decir no saldrá de sus bocas.

-está bien yo lo juro- dice sin mucho problema Makoto

-y yo igual- le secunda Matsumoto, el pequeño Shiro se queda un tanto lejos de los otros, sigue sin gustarle la idea de que Minosuke viva con sus tías aunque ya sea su hijo.

-pues…- Minosuke vuelve a contar todo por lo que ha pasado en la escuela, a cada detalle las niñas se van frunciendo el ceño y el pequeño Shiro deja de aparentar estar dormido y pone su completa atención al ojirubi- pero este es mi problema no quiero que se enteren mis madres por eso ni una palabra con nadie sobre esto

-¡que hijos de puta!- grita Makoto dando de pisotones- como se atreven a decir tantas mentiras

-calla Mako que no podemos decir groserías- aunque esta sea la favorita de Mikoto.

- pero no podemos quedarnos aquí mientras lastiman a Mino kun

-ya lo prometimos- bufa Matsu cruzándose de brazos, le dio su palabra aunque quiera no le dirán nada a nadie

-pero…

-oye tú- los niños voltean hacia Shiro kun- ¿y qué piensas hacer?- porque algo tenían que hacer el chico

-quiero que me enseñen a pelear- dijo levantándose de su cómodo asiento en la yerba fresca

-hmmmm- las chicas tuercen la boca- tenemos prohibido hacer eso- las artes marciales que practican han pasado de generación en generación Mikoto les prohibió estrictamente que les contaran los secretos de este arte a cualquiera y esta promesa era más fuerte que cualquier otra cosa. Asi fuera Minosuke el estudio y práctica de este arte marcial a sido hermético por siglos y no planean cambiar las reglas ahora.

-entiendo- suspiro el pequeño sacudiendo la tierra de sus pantalones- pues en ese caso… vamos a jugar un rato- aunque sonreía se asomaban pequeñas lagrimas que amenazan con salir aun con todo el autocontrol del pequeño puesto a prueba.

- Mino kun…- antes de que las niñas estallen en llanto por el increíble valor de Minosuke una mano se posa en su hombro

-… eres un hombre…-Shiro esta serio con sus ojos violetas clavados en los rojos sangre

-técnicamente es aun un niño- hace notar Makoto, todos los ahí reunidos son niños.

-yo te enseñare- no prestando atención a las exigencias de sus hermanas le hace un gesto con la cabeza a Minosuke y este le sigue

-Shiro kun sabes lo que dijo mamá Mikoto- claro que ella quería ayudar a Minosuke, de ser posible iría a golpear a todos los niños que lo molestan pero reglas son reglas

-calmada, no le enseñare nada avanzado como el giro del dragón o el asecho del tigre- algo básico como dar un puñetazo o… evadir un puñetazo

-¿Cómo es que sabes el giro del dragón?- inquirió Makoto- ni a mí me ha enseñado ese movimiento

-no me lo enseño pero estaba espiando cuando se lo enseño a Matsu

-si mamá se enterara- suspiro la mayor de los Minagi. Los chicos entraron a escondidas en el dojo familiar, obligaron al ojirubi a ponerse un karategui aunque el único que le quedaba era el de Matsu color rosa

-lo siento pero el otro día metimos unos calcetines con el karategui y tomo ese color

-no me molesta, es un bonito tono si me lo preguntan

-jajajajajaja eres muy chistoso Mino kun

-¡posición de combate!- grita Shiro para que le pongan atención, las niñas la adoptan rápidamente pero Minosuke no entiende la orden

-piernas flexionadas y puños arriba- le susurra Makoto

-ha es eso – el niño flexiona las piernas

-las flexionas porque así es mas fácil ir para adelante o para atrás- Matsumoto le muestra como de un brinco puede ir para adelante o para atrás

-tienes los puños arriba porque así te proteges - Makoto da una pequeña demostración

-y ¿Cómo lanzo un golpe?- pregunta el ojirubi

-… así- para cuando se da cuenta Minosuke, está en el piso viendo estrellitas

-¡Yamishiro!- grita su hermana mayor

- ¿Qué? Es la manera más rápida de que aprenda

-… otra vez… - Minosuke se levanta y vuelve a tomar la posición

Alrededor de dos horas después Minosuke es capaz de esquivar, fintar y dar un golpe. Los cachorros Minagi fingen atacarlo entre todos para darle algo de experiencia de pelea "sucia" como lo llaman.

-¡Que carajos!- cuando llego la hora de comer los niños llegan al comedor con moretones, la ropa sucia y una cara de hambrientos que da pena- ¿Qué paso Minosuke?- la ojiverde carga al pequeño que se mantiene estoico, ella habida jurado que por menos su pitufo habría llorado tan fuerte que los vecinos lo escucharían

-lo rete a un duelo- dice el joven Shiro sentándose en su lugar de siempre esperando la comida

-Natsuki disculpa- se adelanta Mai tomando a su hijo de la oreja- y tu vete a tu cuarto, estas castigado

-¿Por qué? Si fue un reto honorable

-no puedes retar a alguien que no sabe pelear- suspiro Mikoto ¿Cuándo van a entender esos niños las reglas de un duelo?

-y tu ¿Quién te crees que eres para aceptar un duelo? Bruce lee

-¿ese quién es?- pregunta el niño tomando el cabello de la peliazul entre sus manos, le gusta… se siente seguro.

-te lo contare luego, ahora si no te duele mucho siéntate y come

La comida fue muy tranquila, Minosuke se mostraba más alegre y tranquilo aun con todos los moretones que llevaba. Al terminar Natsuki decidió retirarse por miedo a otro "reto honorable" y tuviera que explicarle a su mujer sobre cómo se llevo un pitufo llorón completamente sano y regreso con uno de ojos morados y mallugado.

Ya en la noche en la mansión Minagi cuando todos se preparan para dormir el chico que se quedo castigado en su cuarto sale para confrontar a sus madres.

-Mamá tengo algo que decirte

-si no es una disculpa por golpear a Minosuke no lo quiero escuchar- dice Mai sin mirarle siquiera

-no me arrepiento de golpear a un hombre- dice tocando su pecho

-¿de done sacas ese orgullo masculino?- rodeado de tantas mujeres es francamente increíble

- del tío Reito- contesta sin mucho problema

-claro… el macho alfa de la casa- suspira, para no estar casi nunca en casa deja una marca muy profunda en el pequeño Shiro.

-pero… si es sobre Minosuke…- su madre voltea a mirar al pequeño pelirrojo y justo cuando va a hablar le caen por la espalda dos pequeñas cual ninjas

-hicimos una promesa onii chan- Makoto lo somete con una llave al brazo

-no puedes traicionar a Minosuke

-yo no hice ninguna promesa porque yo no soy nakama de ese baka- chilla enojado, el ojirubi puede sacarlo de sus casillas pero era todo un hombre y merecía ser ayudado. Se sentía impotente pues no podía hacer más que darle unos cuantos consejos, pero sus madres ellas seguro que lo podían ayudar

-eso… ¿vale?- pregunta la pelinegra a su hermana la cual meditando un poco lo da como valido el comentario de su hermano, sinceramente ellas se morían por decirle a sus madres lo que sucedía con Minosuke pero estaba atadas por el honor

-dejen de jugar- ordena Mikoto quien aparece de igual manera en la oscuridad como un ninja- ¿Qué le sucede a Minosuke?

-lo molestan en la escuela porque tiene dos madres- dice el pequeño con la voz más grave que puede usar-… le gritan anormal, raro y cuando va al baño lo orinan, incluso una de las maestras lo pincha con una aguja cuando Minosuke trata de hablar con niños de otros grupos… y … y el se aguanta porque no quiere causar problemas a sus madres… y…

-¡y eso no es justo!- termina la idea de su hermano la pequeña de ojos lilas- a nadie le deberían de molestar por tener dos madres es… es algo muy feo- los tres pequeños comienzan a llorar, ciertamente no podría entender lo que pasa Minosuke como esos tres.

-ya ya pequeños- Mikoto y Mai los toman en brazos y por esta noche la familia completa dormirá en la misma cama.

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Para cuando los niños están totalmente dormidos Mai toma su celular y notifica a su amiga lo que le ha estado sucediendo a Minosuke.

- Ya se lo que sucede Natsuki

-¿tienes idea de lo difícil que es quitar manchas de sangre?

-claro que lo se, moja la ropa en agua oxigenada antes de meterla a la lavadora

- que joda- suspira- ¿Qué era lo que me ibas a decir?- Mai no le hablaba para ser regañada, eso era un hecho.

-a Minosuke lo molestan en la escuela

-bueno eso ya lo sospechaba pero ¿Quién lo hace?- la peliazul se levanta de su sofá en el centro de entretenimiento/gimnasio y camina hacia la sala donde su mujer esta viendo un nuevo dorama. Le hace señales para que baje un poco el volumen y pegue la oreja del otro lado del celular.

-practicamente todos –suspira, ella esta igual de indignada que sus cachorros y usa su autocontrol para no comenzar a gritar sandeces y sonar igualito a Natsuki.

-ok… y como lo molestan- ella esperaba que algunos niños le insultaran y quizá empujaran un poco pero eso de "todos" es tan… general

- esto es grave Natsuki creo que tienes que hablar con la directora de una buena vez y…

-¿Qué le hacen a mi pitufo llorón Mai?- volvió a preguntar mas seria

- Mai

- los niños lo insultan y lo molestan lanzando sus lápices a la coladera, rompiendo sus cuadernos entre otras maldades y las maestras pasan olímpicamente de él, hasta una de ellas lo suele pinchar con una aguja cuando lo tiene cerca…- esperaba una respuesta pero esta no llegaba- ¿Natsuki sigues aquí?... –aun sin respuesta- tienes que calmarte, esto ya lo veíamos venir y tu lo sabes solo tienes que…

- ya se lo que tengo que hacer Mai, gracias por informarme de esto- colgó

-de nada…- ella dejo el celular en su mesita de noche

-¿Cómo lo tomo?

-¿Cómo lo va tomar? Es Natsuki después de todo- volvió a acomodarse entre las sabanas cuidando de no despertar a sus niños

-no sé cómo voy a reaccionar cuando eso nos pase… -conociéndose terminara casi matando a la maestra que ose pinchar a uno de sus cachorros

-recemos porque eso no suceda- ella tampoco se pondrá de buen humor pero no le apetece entrar a los juzgados para sacar a su mujer de la cárcel.

-pero hay otra cosa que me sorprendió hoy

-¿Qué Natsuki llamara "mi pitufo" a Minosuke?

-no, que el se preocupara por Minosuke- señala al pelirrojo agarrado de su ropa- ¿o le creiste la mentira del duelo?

-para nada- sonríe un poco- creo que al final de cuentas ellos serán buenos amigos

-… algo asi…- igualmente sonríe, para esos niños lo mejor que podían hacer era convertirse en amigos.

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El lunes siguiente a primera hora Natsuki y Shizuru van a dejar al pequeño Minosuke, al entrar a la escuela las miradas se posan sobre la manada, se pueden escuchar claramente "que poca vergüenza" o "a eso no se le puede llamar familia, a donde vamos a parar" pero una palabra hizo voltear a las mujeres "esa panda de anormales"

-¿Cómo nos llamo?- dijo en voz alta Natsuki mirando fijamente a la señora que tenia a su hijo tomado de la mano

-lo que escucho- dice otra señora

-gente como usted… no les da vergüenza presentarse aquí juntas- poco a poco tienen una pared de intolerancia enfrente suyo, Minosuke tiembla levemente sostenido por las manos de sus madres pero ellas no vacilan ni un segundo.

-si tanto les desagradamos vengan y enfréntenos no vengan a susurrar sus tonterías- por decisión de Shizuru siguen avanzando, no tiene caso pelear con una pared después de todo.

Al llegar con la directora y exponer el problema esta comeinza por hacerse la que no sabia nada, luego dice no tener forma de ayudar que lo existen pruebas de que estén molestando al pequeño que sus maestras están perfectamente calificadas y nunguna seria capaz de lastimar a un pequeño, que deben ser invenciones del niño, que los apodos son normales que a esa edad es normal y al ver el temple y esos ojos como hachas terimina dando su sentencia.

-lo que ustedes comentan señoras se tomara en cuenta y claro que tienen todo el derecho de llevar a su hijo a otra escuela pero quiero que tengan encuenta algo…- apaga su intercomunicador y habla con la verdad- no importa a donde vayan, como una minoría no esperen un trato diferente al que se les da en esta escuela

Natsuki no aguanto mas, o salía o le rompia la boca a esa vieja horrenda, tomo su pitufo entre sus brazos y salió disparada, quizá podría romperle la boca a la maestra que siempre lo ignora… si… eso seria una buena idea

-Natsuki detente- le pide su mujer- ya se lo que quieres hacer… yo también lo quiero- claro, queria tomar su naginata y hacer cubitos a todas las maestras que molestaban a su pequeño pero esa no era la manera- no podemos hacerlo se van a ensañar mas con el

-no creo que puedan hacerle algo peor- gruñe abrazando mas fuerte al pequeño

-pueden… y lo harán- es bien sabido que lo profesores siempre se la toman contra los niños cuando tienen problemas con los padres.

-y ¿Qué sugieres? –porque algo tenían que hacer

-deja a Minosuke en su clase

-¿quieres que siga en ese… ese salón del infierno?

-no tenemos otra opción, pagamos por adelantado el año y a estas alturas del curso ninguna otra escuela va aceptar a Minosuke- le dolía pero no tenían otra opción, no iba a permitir que el pequeño perdiera un año.

-pero…

-está bien Má- el pequeño se suelta de los brazos y en el sueño se sacude el traje azul marino- estaré bien

- no te quieras hacer el pitufo valiente que no te va para nada- dice Natsuki poniéndose de canclillas

-estaré bien- le da un pequeño abrazo- ¿vendrás por mi temprano?- pregunta a Shizuru

-llegare antes de que toque la campana- promete la ojirubi

-con eso me basta- suspira y con vehemencia se dirige a su salón, convencido de que ahora no se dejara amedrentar, ahora les dará pelea.

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En uno de los semáforos en tanto ella pelea en su interior por no regresar y congelar la escuela con maestros y alumnado dentro su bolsa suena su celular.

-mas vale que sea importante- contesta sin siquiera ver quien marca

-soy yo Natsuki sensei ¿le llamo mas tarde?- sonaba mas enojada de lo normal

-no… yo… ¿Qué sucede Soun?- opta por distraerse del tema de Minosuke

-quería preguntarle si nos vamos a ver hoy en la tarde

-no creo que pueda, tengo que buscarle al pitufo llorón un dojo o algo por el estilo para que le enseñen a defenderse- si iba a soportar la clase del infierno tenia que darle algo con que defenderse y una pistola no era la mejor opción.

-¿Qué quiere que aprenda Mino kun?

-lo que sea es bueno, solo que enseñen bien y no tengan un maldito problema con mi maldita orientación sexual- ahora también tenía que preocuparse por eso… la vida era una mierda.

-pues… podría recomendarle un gimnasio donde enseñan artes marciales mixtas

-el pitufo llorón es muy pequeño para eso… lo van hacer polvo

-para nada, es el gimnasio de mi hermano y tiene clases para niños, le diré que es muy bueno con los pequeños y las artes marciales mixtas le irían bien a Mino kun

-si tu hermano es la mitad de bueno con los niños que tu…- no es secreto que Minosuke adora al aprendiz de Natsuki y el joven quiere a Minosuke

-le encantara, que le parece si la veo saliendo de su trabajo y la llevo al gimnasio de mi hermano, si no le convence conozco otros dojos que podrían gustarle

-está bien, te veré en la esquina de atrás- suspira a mitad de un alto

-no se preocupe Natsuki sensei- el chico cuelga

-pero si preocuparme parece mi nuevo hobby, voy a sacar un maldito record guiness al estrés- avienta el celular a su bolsa y sigue su camino, hoy será un día estresante… un día largo y de mierda.

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COMENTARIOS DE LA AUTORA:

¿A qué viene tanta valentía de Minosuke? Pues no lo sabrán hasta después jajajajaja pero les diré que me va agradando el desarrollo del ojirubi.

Pensé en armar toda una escenita cuando Shizuru y Natsuki llegaran a la escuela pero pensándolo bien creo que esto queda más centrado en la realidad donde las familias como la manada Kuga no tienen otra opción que mirar hacia otro lado y darle las herramientas a sus hijos para que se defiendas por ellos solos, es bien sabido que cuando un padre ataca a un maestro este se la toma pero contra el niño y las chicas no quieren causarle mas problemas al pequeño pitufo llorón.

¿Minosuke maestro de artes marciales mixtas? ¡Claro que yes! Jajajajajajaajaja que les puedo decir… soy fan de las AMM

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Una minoría… claro que no somos una minoría solo que la mayoría de nosotros están escondidos. Nos vemos.