La obra crepúsculo le pertenece a Meyer, yo solo me divierto con ellos.

"EL REFLEJO DEL AMOR"

"Transiciones y Soledades."

—Tenemos que hablar—susurro.

Jasper me guío hasta su habitación, al cerrarse la puerta se sentó en el borde de la cama y coloco las muletas sobre un baúl que estaba cerca.

—Siéntate—sugirió.

—Estoy bien aquí de pie, tenemos cosas más importantes que discutir en este momento—demande.

—Tienes razón, pero intuyo que la plática será extensa por lo que sería mejor que estuvieras sentado—insistió, bufando lo hice, me di cuenta de que él por si solo no iniciaría la plática.

— ¿En dónde estuviste todo este tiempo? —le pregunté.

—En el hospital—respondió mirando el suelo.

—Te costaba tanto llamarla, escribirle una jodida carta para que supiera lo que te habia sucedido, Alice estaba desesperada, enfermo... iCasi muere por tu culpa!, Te busque... Buscamos por cada sitió al que pudieses ir pero era como si la tierra te hubiese tragado…

—Espera ¿De qué rayos me estas hablando? —preguntó viéndome incrédulo.

— ¿Cómo que de qué te hablo? De Alice, de mi hermana a la cual abandonaste hace ya mucho, Te hablo de aquella Alice a la cual le juraste amor eterno y un día desapareciste, No te hagas el idiota que sabes perfectamente de lo que te estoy hablando Jasper—a este punto de la conversación estaba fúrico, me habia colocado de pie y caminaba de un lado a otro como un león enjaulado.

—Creo... Creo que me confunde—musitó en voz baja, Sin importarme la falencia de su pierna, lo tome de la camisa y lo alcé varios metros sobre el suelo y le propine un golpe en la cara que hizo que mi mano ardiera.

—iNo te confundo Jasper Whitlock!, Tú eres el culpable del sufrimiento de mi hermana, iTú la mataste en vida! —

—iBasta! —esa no fue la voz de Jasper, sino mas bien la de Sue. —iSanto Dios, Jasper! —exclamó al ver a Jasper tirado en suelo y con sangre saliendo de su nariz.

—Estoy bien... Estoy bien Sue, de verdad, solo pásame mis muletas, Edward y yo aún no terminamos de conversar—

—No tienen absolutamente nada que hablar, Sue acuesta a Jasper y dale sus medicinas, Usted señor Cullen a mi despacho— Isabella entro sosteniendo una bolsa con hielos sobre su ojo. —iAhora! —demandó.

—iMi niña! Llamare al médico, ese golpe se pondrá negro mañana—dijo Sue.

—No me llames asi Sue, no necesitamos un médico hagan lo que les ordene por algo les pago. —Sin nada más se dio la media vuelta y bajo los escalones.

—Por favor Edward sal de aquí, no importunes a Jasper—Asentí y mire a Jasper quien estaba siendo acostado, ambos con la mirada nos hicimos saber que teníamos una plática pendiente.

Baje las escaleras, mientras varios empleados me miraban con burla y otros con admiración, no entendía por que pero los ignore y entre al despacho en donde Isabella se encontraba sentado en el sofá de cuero negro.

—Cierre la puerta y tome asiento—ordeno y asi lo hice. —No quiero verlo cerca de Jasper, No van a volver a hablar, te lo prohíbo, y en cuanto a la agresión que cometiste hoy, será descontado de tu sueldo, ya que al parecer le rompiste el tabique y el médico ya viene hacia aquí, Eso es todo ahora retírate—dijo mientras apretaba la bolsa de hielo sobre sus ojos.

—Jasper y yo tenemos una conversación pendiente Señorita, y lo quiera o no se realizará—amenacé.

—No te quiero cerca de él—gruño quitando la bolsa con hielo y dejandome ver su amoratado ojo, quise… iDemonios, quise besarla!, se puso de pie y camino hacia mí. —No te quiero cerca de él—repitió. —No vas a causarle daño—prohibió.

— ¿A que le tiene miedo?, ¿A qué Jasper la deje? i¿Es eso?! —

—No tengo miedo a nada, y Jasper no me dejaría jamás no sé de donde saca ese tipo de estupideces—espetó.

— ¿Entonces por que no deja que hable con él? —pregunte.

—Por que Jasper, tiene amnesia, y el médico nos prohibió que le dijéramos algo de su vida pasada ya que podría afectarle, asi que le exijo que no lo importune más—

— ¿Amnesia?, Búsquese algo más creíble... iAmnesia!, le guste o no Jasper y yo hablaremos—salí de allí dando un portazo y fui directo a la cocina.

Unos minutos después el médico llego y reviso a Jasper, El médico me entrego a mí la factura ya que Isabella cumplió su palabra de descontármelo de mi sueldo.

—Hay Joven Edward no debe meterse en más problemas, la señorita Isabella es demasiado cruel, al igual que su esposo y padre, lo mejor es que solo cumpla con su trabajo o podría perderlo—me aconsejo Bree.

—iVaya lealtad que tenemos! —bufó Laurent entrando a la cocina. — ¿Asi que somos malos Bree? —dijo posicionándose detrás de ella y colocando sus brazos alrededor de su cintura, Bree trato de moverse pero este se lo impidió.

—Déjela en paz Señor—le pedí

—Tu cállate Cullen y sal de aqui—ordenó, Bree me miro asustada y eso basto para que la ayudara a zafarse de aquel asqueroso hombre. —Vaya... Pero te encanta ser el héroe que pena que en tu caso el vilano se quede con la chica—riendo salió de la cocina

— ¿Estas bien? —le pregunté.

—Si, no es la primera vez que pasa Edward, Gracias por no dejarme sola, Ahora será mejor que nos pongamos a trabajar, Hoy llega el señor Swan y no le gusta el desorden, permiso—

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Los días pasaron y cada vez era más difícil tolerar los insultos y desplantes de Charlie, Laurent e Isabella, Sue solo me aconsejaba que tenga paciencia trato de tenerla pero a veces debo morderme la lengua para no responder.

Como ya era de noche aproveche para telefonear a Vanessa, a los tres timbrazos contesto.

— ¿Bueno? —preguntó con voz somnolienta, ella solía dormir muy temprano, era como una pequeña niña.

—Hola Vane, soy Edward—dije. —Lamento haberte despertado, no me fije en la hora y olvide que sueles dormir temprano—me excuse.

—Ah... Hola amor, lo siento... —la oí bostezar y reí un poco— Perdón, perdón, ¿Cómo están las cosas por alla? —pregunto.

—Igual, con ganas de salir de esta casa—respondí, y era cierto, Isabella estaba casada y tampoco es que tenga la esperanza de que lo dejara por mí.

—Entonces regrésate, Estoy segura que Lauren estaría encantada de tenerte de regreso y yo también,Te extraño mucho bebé—

—Yo... Yo tambien linda, te extraño pero trabajo es trabajo, asi que debo aguantarme, el otro fin de semana iré a Phoenix ya que son mis días libres y te prometo que iremos a la playa ¿Te parece bien? —propuse.

—Excelente amorcito, entonces nos vemos la semana siguiente, Descansa y abrígate, dicen que Forks es muy frío y no quiero que te resfríes, Te amo mucho Edward—

—Yo... Yo tambien Vane, nos vemos Besos para ti y mi familia—

Cortamos la llamada y suspire.

—Si tienes ganas de salir de esta casa, lo mejor sería que lo hicieras ya—Isabella estaba tras de mi sirviéndose un vaso con jugo de mora.

—Creo que a las niñas con clase se les enseñaba que no se deben escuchar las conversaciones ajenas—respondí.

—Es mi casa puedo estar donde quiera, y parece que tu amiga te extraña mucho ¿no? —El golpe en su ojo, sus cabellos desordenados, y su pijama rosa la hacían verse tierna e indefensa.

—En realidad no es mi amiga Señorita Swan, es mi Novia—su boca se abrió en forma de "o" y agacho la cabeza sin saber que más decir. — ¿Celos? —pregunto para molestarla.

—No, para nada, tengo a mi esposo esperándome en mi cama, no es bueno que una mujer casada sienta celos de una chiquilla—respondió.

—Y por supuesto al amante tambien cerca ¿no? — Quizá era una pregunta indiscreta pero a mí no me quedaba dudas de que Jasper e Isabella eran y son amantes.

— ¿Amante? ¿De qué estas hablando? —pregunto consternada. —No soy una cualquiera para tener un amante—

—Disculpe esa indiscreción de mi parte, pero como hace unos días se puso como loca para defender a Jasper, le prometo que no diré a nadie que tiene a su amante viviendo con usted—respondí.

— ¿Tu crees que Jasper es mi amante? —pregunto incrédula.

—Por supuesto, asi que no veo el por que a usted deba importarle que extrañe a mi chiquilla como usted la llama, cuando tiene a su amante viviendo aqui— Mi mente me ordenaba que me callara pero mi lengua no la obedecía.

—Pues si, Jasper fue y es mi amante, lo ah sido siempre, ¿feliz?, No sabe lo mucho que lo extrañe cuando se fue, pero ahora ha vuelto y como usted dice que no permitire que me deje—sin más salió de la cocina y yo me quede clavado allí.

Eso es lo que quería oír... iAhi esta! —me dije


Perdón, ya sé que se ah vuelto una palabra muy constante para mí, pero trataré de actualizar más seguido chicas :D