Disclaimer: la franquicia Mega Man es propiedad de Capcom. Asimismo, los personajes presentados pertenecen a sus respectivos creadores. Esta historia es escrita sin fines lucrativos, sólo para entretener.
Mega Man - The Super Fighting Robot
por BERSERKER Z MAJIN
Capítulo 025
Amarillo
Por suerte para Rock, es decir Mega Man, su breve degradación había sido sólo en el hardware, por lo que la reinstalación del Mega Buster no tomó más de unos minutos. De habérsele regresado a su estado original, la reconversión hubiera llevado más tiempo, y eso era algo de lo que no se podían dar el lujo ahora. Megalópolis estaba bajo ataque una vez más, y no por un ejército de robots. En esta ocasión, el enemigo era uno sólo, un coloso circular con nada más que piernas y brazos, avanzando torpemente por las calles. Esto último parecía ser intencional, para causar mayor daño a la infraestructura y aterrorizar a sus habitantes con su naturaleza impredecible.
Cuando Mega Man llegó al lugar y lo vio, no pudo evitar soltar un:
—¿¡Y CÓMO SE SUPONE QUE DERROTE A ESA COSA!?
"¡Wow!, eso es muuucho amarillo", comentó Roll, al otro lado de la línea.
"No desesperes, Rock —calmó su creador—. Recuerda que cuentas nuevamente con el Mega Buster, y tienes a tu disposición un vasto arsenal".
—Aún así. —El chico miró primero su herramienta predilecta, para después ver al gigante acercándose—. No puedo evitar sentirme intimidado.
"Sabes que puedo traerte en cualquier momento".
—No —se negó el chico—. A pesar de que me aterra la idea de enfrentarme a esa cosa, no puedo evitar sentirme entusiasmado también. —Las manos temblorosas del chico pronto se convirtieron en puños, determinados a dar pelea—. Por volver para ayudar a las personas, por volver a ser Mega Man.
El gigante se detuvo frente al DRN, observándole desde arriba con aquel tétrico ojo negro y rojo brillante.
Ambas máquinas mantenían contacto visual, estudiando a su enemigo, aguardando a que el otro hiciese su movimiento.
De pronto, la pupila del coloso brilló con intensidad, y Rock supo que se debía mover. El lugar donde había estado el autómata se convirtió en un mar de fuego, producto del láser que su oponente de turno había emitido desde su visor.
Mega Man preparó su Buster para contraatacar. Primero empleó el Magnet Beam para escalar los edificios aún en pie y ponerse a la altura del cíclope. Luego, equipado con la Hyper Bomb heredada por Bomb Man, disparó hacia el cuerpo del coloso. Se puso a cubierto cuando las cargas detonaron, haciendo estallar al monstruo en un espectáculo más bien grotesco.
La materia amarilla que componía al cíclope se desparramó por todas partes, como quién deja caer un frasco de mayonesa al suelo.
"¡Ugh! ¡Qué asco!", se manifestó Roll.
—Bueno, eso fue algo decepcionante —reconoció el castaño—. Creí que al ser tan grande daría más… ¿¡Eh!?
Los sistemas de Rock entraron en alerta una vez más cuando la extraña masa comenzó a moverse por sí misma, aglomerándose nuevamente en la bola gigante con brazos y piernas.
—¿¡Pero qué…!? —El chico estaba anonadado—. ¡Se hizo el muerto!
⁂
—¡No puede ser! —exclamó el científico creador de los DRN, levantándose de su asiento.
—¿Qué es lo que ocurre, doctor? ¿Por qué esa cosa se ha vuelto a reconstruir como si nada?
—Es la aleación auto-maleable que desarrollé hace tiempo ¡Pero claro! —reconoció el cuestionado—. Todos los recursos de Megalópolis estuvieron a disposición del Dr. Wily: la extracción de minerales en las montañas, su refinamiento en La Acería, y apuesto a que modificó algún dispositivo del almacén de robots para cargarlo en las torres de energía y así controlar la masa inestable. —Golpeó su puño contra el tablero en su frustración—. ¿Pero cómo fue que el Dr. Wily consiguió la fórmula?
⁂
Mega Man había usado casi todo su arsenal, pero nada de lo que tenía lograba afectar al gigante amarillo.
—¡Tch! ¿Es que no voy a poder vencerlo? —protestó Mega Man.
"¡JA, JA, JA! ¡Es inútil!".
—¡Esa voz! —reconoció el chico, mirando en todas direcciones. Todos los aparatos de video aún funcionales, desde televisores en aparadores hasta gigantescas pantallas publicitarias, se encendieron por sí mismos en toda la ciudad. Todos sintonizaron al enemigo público número uno—. ¡Dr. Wily!
"¿Qué te ha parecido el poderío de mi Yellow Devil, Mega Man? —cuestionó retórico el megalómano—. Ya te habrás dado cuenta de que es verdaderamente invencible".
—¡No vas a salirte con la tuya! —advirtió el defensor de la ciudad, sólo antes de verse atacado por el puño del gigante. Apenas pudo evitar ser aplastado.
"¡Hmph! No hay nada que un microbio como tú pueda hacer contra un titán como éste. —Sonrió con sorna, para luego dirigirse a los demás espectadores—. ¡Gente de Megalópolis, su tiempo se acabó! Ahora les mostraré lo que pasa cuando no cumplen con mis demandas ¡Yellow Devil, destruye a Mega Man!".
El ojo del robot brilló al acatar el mandato sólo antes de verse sumergido en el interior de su redondo cuerpo, el cual se dividió en bolas más pequeñas que comenzaron a volar sin un rumbo aparente.
Sin saber cómo actuar ante el impredecible ataque, los trozos del demonio amarillo –convertidos en bloques sólidos debido a su naturaleza auto-maleable– golpearon sin piedad el cuerpo de Mega Man hasta dejarlo postrado en el suelo. El nivel de su energía había descendido peligrosamente.
"¡MEGA MAN!", exclamaron el Dr. Right y Roll, a través de la línea.
—N-No voy… No voy a perder —El chico apoyaba sus manos en el asfalto para darse sustento, en un intento por levantarse—. ¿Me oíste, Dr. Wily? —Encaró al gigante una vez más, listo para seguir peleando—. ¡NO PIENSO PERDER!
El cíclope extendió su mano, aplastando el pequeño cuerpo del androide en ella.
"¡ROOOOOCK!".
Continuará…
Estamos a escasos capítulos de la conclusión de esta historia.
Berserker, Fuera...
