Hola!! Bueno aquí hemos venido con una nueva actualización, quizás nos tardemos un poco en subir la siguiente porque hay que ir avanzando la historia antes de publicarla y el tiempo anda medio escaso XD…pero seguiremos subiendo las contis periódicamente :)
Disculpen si está vez no hay saludos individuales pero es que ando media corta de tiempo, De P no he sabido solo sé que ha tenido mucho trabajo con unos "moldes" XD
Pero Gracias de nuevo y miles de veces por creer en nuestra imaginación y por disfrutar con ella. Nosotras cada día nos alegramos por ello, creo que por eso no nos vienen esas sequías mentales tan seguido xD su apoyo nos ilumina ;)
Especiales gracias a los que nos leen en el anonimato y a nuestras amigas que pasan cada vez por aquí…a todos en verdad
ScArLeTh DrAvEn***Lolichan36***Paulaa :D !*** kagome-chan1985***AllySan***Isuldory
Angie1791 ***Ashley***Nemesishayunasola***ayumi ayama
Anteriormente
Se afligió que haría sin él durante quien sabe cuanto tiempo, que sacaba con sentirse bien si solo sería por segundos. Prefería nunca haber sabido la verdad del sueño si quedaba triste igual. Y todo esto por su tonta manía de enamorarse de Inuyasha Taisho, como lo haría para resistir todo ese tiempo de sus besos y del deseo que le despertaba el solo verlo. Para que negar si lo comenzaba a desear casi de una manera libidinosa, ¿en que te has convertido Kagome Higurashi? Se reprochaba
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-y qué se supone que vamos a hacer, las dos aquí esperando sentadas como esa tal Minoru desea buscarme y matarme- preguntó con tono despreocupado Kagome
Sango se paró – trataremos de que hagas tu vida lo más normal posible…de Inuyasha no sabrás mucho porque él estará casi aislado en Yamanashi, hasta acabar con todo
-y… ¿si no pudieran con ellos?- tenía que saberlo, necesitaba ubicar a Inuyasha y decirle que volviera pronto…no importaba que llegaran al mismo Tokio tras ella se las arreglaría para despistarlos…aunque no fuese muy fuerte lo intentaría no quería meter a todo el mundo en sus problemas. Solo lo quería a él de vuelta
-en tal caso…tendremos que movernos aquí- aseguró su amiga
-con tal de que mi familia no se vea envuelta en esto yo estoy bien
-¿tan preocupada estás? O ¿tienes miedo?- cuestionó Sango
-miedo por ellos y por Inuyasha, en realidad…a todos los que se tienen que sacrificar por mí
-Tu familia estará bien Sesshomaru se está encargando explícitamente de ello…nuestros colegas son muy valientes y donde allá acción ellos van, dicen que nacieron para esto e Inuyasha solo quiere protegerte y eso es suficiente…
-para mi no será suficiente hasta ver que está bien- explicó – que egoísta puedo llegar a ser…me parezco a una bestia protegiendo a su presa-
Sango rió y agregó – ambos son fieras que cuidan de su caza, son tal para cual
Kagome miró por la ventana- paro de llover, parecía nunca acabar- estaba preocupada y mucho. No sabía como acabaría todo, pero aun así tenía las cosas claras y estaba segura de que si tuviera que sacrificarse por alguien a quien ella quería lo haría sin mayor arrepentimiento…Si Inuyasha luchaba por cuidar de ella… entonces también lo protegería a él.
Kagome POV
Han pasado cinco días desde mi encuentro con Sango. Cinco días en los cuales han ocurrido cosas fuera de lo común en mi vida, cosas de las cuales estoy más que acostumbrada desde que fui secuestrada por un sádico asesino que al final resultó ser mi posible "alma gemela". Lo primero fue la presentación de Sango a mi familia. En realidad fue de lo más gracioso ver como los engañaba con sus perfectos dotes de actriz, juraría que tomó clases en algún lado
-¿Kagome? –escuché a mi mamá decir entre una montonera de ruidos que indicaban la llegada de los dos miembros más desordenados de la familia - ¿llegaste a casa?
-estoy en la sala mamá –le respondí, pronto sus pasos ligeros y melodiosos se acercaban a nosotras mientras las fuertes y escandalosas pisadas de Souta y el abuelo corrían por el segundo piso
-Kagome… -susurró Sango sacándome de mis pensamientos- ¿parezco triste?
Puso una cara de lo más creíble, sus cejas inclinadas al revés, su sonrisa invertida, la expresión de sus ahora enrojecidos ojos y las lágrimas que comenzaban a brotar de ellos convencerían al mejor director de Hollywood
-¿cómo haces eso? –le pregunté sorprendida
-lo tomaré como un sí – gesticuló una media sonrisa para inmediatamente después volver a su careta
-Hija… -interrumpió mi mamá en la sala
Mi madre es una de esas maravillosas personas que nunca en la vida se deja sorprender, que sólo están ahí para demostrar compasión, amor y ternura a los demás sin importar la situación, cosa que por herencia recesiva obtuve aunque de una forma un tanto distorsionada de la cual ni cuenta me doy. Escruté cuidadosamente su expresión antes de que se agachara a abrazar a mi amiga para "consolarla" su mirada demostraba lástima por las miles de ideas locas que por su cabeza pasaban buscando posibles explicaciones a la tristeza de mi acompañante
-shhh… -exclamó sosteniéndola y dándome la espalda- quédate calmada niña que todo estará bien… todo estará bien –terminó diciendo dulcemente
Sango quien quedó directamente frente a mí abrió su boca y la movió sin emitir sonido alguno. Con lo poco que se de lectura de labios creo que dijo "perfecto" o "siniestro", hasta estos momentos veo más probable la primera opción
Tras quince minutos de innecesario apaciguamiento, sollozos falsos y sobreactuados, y un hermano recién llegado marcando ocupado a mi lado mamá volvió a hablar
-¿ya te sientes mejor? –se separó de ella
-si señora Higurashi, muchas gracias
-mamá –me atreví a interrumpir –ella es Sango, una amiga que conocí en… mmm… Osaka
-mucho gusto- exclamó la aludida
-el gusto es nuestro –intervino mamá
-gracias… en fin –suspiró tratando de calmarse, artificialmente- vine hasta acá para pedirles un favor
-dinos…
-quería pedirles si me aceptan en su casa durante un tiempo… es que… -lágrimas brotaron por sus ojos, esta chica era increíble –me he quedado sola… -volvió a sollozar
-shh… no hay problema –dijo alegremente mi mama- puedes quedarte el tiempo que quieras
-¿en serio?... señora Higurashi muchas gracias… de verdad se lo agradezco mucho… sólo será por un tiempo… mientras encuentre algún trabajo estable
-entonces iré a preparar el cuarto de huéspedes
-de nuevo… muchas gracias
-no hay de qué… -se dirigió a donde estaba mi hermanito- Souta… ¿y tu no saludas?
-¡¡ahmm!! –exclamó alarmado mientras los colores de su rostro cada vez más se iban acercando al rojo- soy Souta Higurashi… mucho gusto –prácticamente eso último lo gritó… pobre niño sin personalidad
-el gusto es mío Souta –le sonrío Sango mientras se acercaba a él para acariciarle el cabello- me recuerdas mucho a mi hermanito… ¿sabes?-creo que esas fueron las únicas palabras verdaderas de su monólogo
El pobre chico parecía a punto de estallar de la vergüenza, ¡oh no! Mi hermano parecía flechado por mi nueva amiga que le ganaba en mínimo cinco años. Nuevamente pobre de él, dudo que alguna vez represente competencia para el Casanova de Miroku por el corazón de la mujer, aunque pensándolo bien creo que estoy exagerando bastante las cosas.
-hijo…¿me acompañas a prepararle el cuarto a la señorita?
-¡¡por supuesto!! –salió disparado como una bala de la sala, seguido por mamá siempre sonriente
Cuando el silencio hizo denotar el hecho de que nos encontrábamos seguras volvió a hablar –me detesta el hecho de tener que engañar así a tu familia… pero es mejor eso a que se preocupen porque alguien como yo te ande rondando constantemente ¿no?... además ni siquiera tuve que usar la excusa de mi padre muerto en la guerra de Irak… ¡tu familia es genial!
Tras esas declaraciones subimos conversando de temas irrelevantes, cosa de no asustar a los demás miembros de la casa y alejarme los pensamientos de Inuyasha en situaciones catastróficas… ahmm… Inuyasha… ¿Cómo pude ser tan tonta para que un solo nombre mencionado en situaciones anormales me hiciera comportarme así? ¿comportarme como si me hubiera rechazado cuando esas palabras nunca quisieron salir de su boca? Maldita mente femenina y sus ocurrencias… maldita mi mente trastornada
En cuanto llegamos al cuarto de huéspedes a medio ordenar, pude ver a un Souta efusivamente dejando cosas por aquí y por allá con el rostro sonrojado y una gran sonrisa, a mi mamá calmada como siempre y al abuelo intentando cuidar que algunas de sus reliquias que allí se encontraban no fueran destrozadas. Interrumpiendo la situación mi nueva amiga se dirigió a ellos con una faceta tímida que originalmente no le corresponde
-ehmm… -simulando estar nerviosa- señora Higurashi… creo que… bueno… digo como para no molestarlos tanto… creo que lo mejor sería quedarme en el cuarto de Kagome… sería más fácil acomodar un futón en su piso en vez de ordenar esto y arriesgar sus valiosas antigüedades… -bajó el rostro y comenzó a jugar con sus dedos- además le pregunte a Kagome y aceptó
Un momento… ¿cuándo lo hice?
-si no te incomoda dormir en el suelo… -expresó mi mama
-noo… para nada… me las he visto peores…
Finalizó con una sonrisa de campaña de dentífrico convenciendo a todos los de la habitación, mágicamente. A continuación pidió un futón, preguntó por mi habitación y se fue hasta allá, dejándonos a los cuatro dueños de casa atrás
-¡¡miren lo que encontré!! –exclamó el abuelo- una de las nueve colas del chidori kitsune, la historia de esta bestia es importante para todo el Japón, sin ella la república como la conocemos nunca existiría…
Y dale mi abuelo con sus historias
-… Souta ven… debes aprender acerca de esto es importante para la vida de todo estudiante conocer los secretos que oculta esta poderosa cola… anda vamos- tomó al chico arrastrándolo en dirección al primer piso
-pero abuelo… no… déjame… abuelo
Cada vez los reclamos se hicieron más débiles, deben haber salido de la casa
-Kagome… -la melodiosa voz materna me interrumpió antes de salir- ayuda a esa chica… se siente de lejos todo lo que ha sufrido
Mamá es bastante perceptiva, más que cualquier persona normal o dos. Estoy más que segura que el llanto y las palabras embusteras de Sango no fueron las detonantes para que ella corriera a abrazarla y le ofreciera ayuda a buenas y primeras. En esos pocos instantes que la contempló vio en su alma su pasado, su trágico pasado del cual sólo se una parte… me da curiosidad conocer más pero no se si ahora será el momento.
Cuando entre a mi cuarto vi a la chica regañando por su celular.
-¿Y PARA ESO ME LLAMAS? DESCEREBRADO… en vez de dedicarte a tu trabajo-suspiró- si ella está bien… ya me instalé… ¡¡y eso a ti que te importa!!... NO ME LLAMES DULCE DE MIEL… esta bien… -se convirtió en un atado de nervios- sa… saluda a Inuyasha… adiós
Colgó pesadamente su celular tirándolo a un lado de mi cama. Estaba sobre su futón casi armado sosteniéndose la frente con su mano, se veía que pensaba algo angustioso para ella ¿qué sería?
-¿con quien hablabas?
-ahmm… adivina
-por las no muy dulces palabras creo que con Miroku-no me contestó- ¿pasa algo malo?
-no nada… ¿por qué debería pasar algo malo? ¡¡Debes ser más optimista!!
-es que mientras hablabas por teléfono te pusiste nerviosa- pronto su rostro níveo pasó por toda la gama cromática hasta llegar al tono más rojo posible
-noo… emmm… bueno… yo… ¡¡SON SOLO TONTERÍAS!! –rio débilmente- olvídalo… ¿por qué mejor no me acompañas a mi auto a buscar mi ropa?... traté de reducir lo máximo posible mi equipaje pero me fue imposible
Esa noche no pude dormir. A pesar de que intentaba mantener la mente fría, vacía, en blanco no lo lograba. El vano intento de impedir que el recuerdo de Inuyasha se colara en mi cabeza era la causa de mi insomnio.
Lo primero que me atormentaba era la idea de no sentir nunca más sus deliciosos labios sobre los míos. ¿Cómo podría vivir sin el embriagante cosquilleo en mi estómago en el instante previo? ¿cómo podría vivir sin sentir el éxtasis de ese momento? ¿cómo podría vivir sin volver a sentir el frenesí póstumo? ¿cómo? Si en verdad… ya no tengo fuerzas para abandonar a mi marca personal de heroína. Suspiré y me voltee en la cama
Nuevamente probé volver al blanco, pero esta vez preguntas acerca del como estaría Inuyasha en estos instantes y que tan peligrosa en verdad sería esa Minoru ¿podría con Inuyasha?... no… no puede… él es muy fuerte… aunque de verdad nunca lo he visto en vivo y en directo. Me revolví entre las sábanas otra vez
Después, inevitablemente mis pensamientos adquirieron un color más bien escarlata, construyendo escenas en las cuales esa mujer lo mataba. Mi respiración se tornó agitada y comencé a sudar
-Kagome… -escuché a Sango susurrar a mi lado ¡oh rayos ya la había despertado! –si sigues así harás que tu familia se levante
-lo siento pero… es que… Inuyasha… me tiene muy preocupada
-¡oh vamos! No tienes necesidad de hacerlo… a menos que creas que mi primo es un debilucho cosa que no lo es… mejor duérmete ya
Si claro… como si en este estado fuera tan fácil hacerlo. En vez de hacerle caso encendí la lamparita de mi velador
-Sango… mmm… ¿puedo hacerte una pregunta?
-obvio… dime
-se que ya no debería dudar de esto pero ¿porqué me ayudas y te inquietas de mi? O sea… fácilmente podrías estar en tu apartamento durmiendo en tu cama en vez de estar incómoda en este futón, si total hay más guardias de Seshomaru por aquí
-será porque te lo debo –sonrío- le devolviste la sonrisa a mi querido primo… a todo esto ¿cuando fue que la perdió?... mmmm… - fijó su vista en un punto fijo tras de mí evitando mi cara de extrañeza–aunque no lo creas… –volvió a mirarme- no lo conozco desde que nací, pues recién me mude a Tokio a los 4 años, por lo que de los primeros recuerdos que tengo memoria, fue del dojo donde íbamos a esa edad, siempre con ese color de pelo tan llamativo, de la mano de la tía Izayoi que era preciosa, con una sonrisa de oreja a oreja… tan delgaducho y con esa sonrisa de idiota parecía no valer nada…
Continuará…
Muchas gracias y nos vemos pronto
Xoxo I & P
