El silencio lleno por completo la sala.
-Esto es... Demasiado. Gracias por la información.- susurro Edythe y salió corriendo de ahí, necesitaba aire para poder pensar mejor, Alice salió detrás de ella.
-Hermana ¡Espera!
-¿Que mierda es todo esto...? ¡No tiene sentido!
-Es como si nos estuvieramos metiendo en algo que no deberíamos...
-Hay muchas coincidencias... Pero ninguna suena lógica.
-El nombre, la apariencia física...
-Pero los tiempos no me cuadran. Hace años que Xerxes desaparecio y aunque así fuera, el viejo no aparentaba tener más de 45 años y Dante no más de 30.
-Solo podemos esperar a que él nos diga algo.
-Ese idiota no nos va a decir nada, así que hay que dejar de pensar en él.
-Oye si... Si tienen una cantidad suficiente de piedras filosofales ¿No pueden transmutar sus almas a otros cuerpos? Como lo hiciste conmigo.
-¿Eh?... Bueno ahora que lo mencionas... Recuerdo que en uno de los libros decía algo... ¡AAAAH! Esto es tan confuso. Deberíamos de olvidarnos de todo esto y seguir adelante con nuestra investigación, fue una pérdida de tiempo haber abandonado Dublith.
-¿Pero, no tienes curiosidad acerca de nuestro origen? Nosotras podriamos ser unos...
Edythe volteo a verla.
-No me importa lo que seamos, lo importante aquí es que tenemos un objetivo y tenemos que hacer todo lo posible para lograrlo.
-Bueno, en eso tienes razón.
Entraron de nuevo a la sala donde ya las estaba esperando William.
-¿Porque tienes esa cara Edy? ¿Te encuentras bien?.- dijo mientras la ayudaba a caminar, se tambaleaba un poco porque estaba muy mareada.
-Estaré bien.
-Oye me podrías decir ¿Quien te dio permiso de tocar a mi amada?
-¿Eh?
-¡¿Que yo que?!.- grito Edythe.
-Así es he venido por la alquimista de acero para desposarla.- le dijo Ling a William mientras se interponia entre ellos en medio de empujones.
-Disculpa, pero no te entiendo ¿Porque hablas de Edy como si fuera tuya?
-Espera, espera el caso aquí es que...
-He decidido que se convertirá en mi esposa y la llevare conmigo a Xing.
-Me permi...
-Jajaja vaya así que tomas decisiones como si fueras el dueño de todo. Para empezar ¿Quien carajos eres para sentirte con ese derecho?.- una pelea entre ambos se aproximaba, la diferencia entre edades, musculatura y altura era mínima.
-El próximo Rey de Xing, Ling Yao.
-Jajaja me importa un carajo que seas el mismísimo Dios, no te llevaras a Edy.
-¿Acaso eres su amante como para hablar por ella?
-¡Ya cállense de una puta vez!.- Edy les dio un fuerte golpe a cada uno de ellos en el mentón.- ¡Ling! Ya te dije que no me iré contigo y tu William siempre me he podido defender sola ¡No necesito guardaespaldas!
-Edy...
-Tengo demasiados problemas como para preocuparme por que ustedes se estén peleando por algo tan estúpido.- los ignoro y se acerco a Paninia.- Gracias por todo.
-¿Te va a ser de ayuda?
-Si, me va a ayudar.- para no hacerla sentir mal prefirió decirle una mentira piadosa.- Regresaré a Dublith, hoy mismo.
-Por favor quédense aquí mínimo hasta mañana, para que descansen.
-Pero...
-Edy, ella tiene razón.- dijo Alice.- además antes de irnos me gustaría que revisaran tu auto-mail ya que hace tiempo que no te haces un mantenimiento.
-Aaah, esta bien. Si nos dejas quedarnos Paninia.
-¡Claro que si! Tenemos demasiadas habitaciones.
-Gracias.
Y así pasaron la noche en casa de Paninia, Ling y William al principio no querían dormir juntos pero cuando escucharon que alguno de ellos tendría que dormir con Garfield-san, prefierieron dormir juntos para montar guardias por si acaso.
Mientras tanto...
En alguna parte de Ciudad del Sur, en una cierta mansión desgastada debido al paso de los años, una hermosa joven estaba elegantemente sentada en un sillón, sonriendo en la penumbra mientras tomaba una copa de vino tinto.
-Así que... Aún existen algunos Lanforth.
-Eso es lo que parece madre.
-Vaya, quizás deberíamos ir a saludarlos, ¿No lo crees Envy?
-Jajaja si, me gustaría conocer a mi última prima.
-Si, de seguro se sentirán feliz al vernos.
-¿Nos vas a acompañar madre?
-Si, hace años que no salgo y menos para visitar a mis familiares. Pensé que esa asquerosa familia había desaparecido por completo... Aún no les puedo perdonar lo que hicieron.
-Madre... Lo que hizo ese viejo fue...
-¡Callate!.- rugió mientras le soltaba una fuerte bofetada.- ¡Nuestra familia fue la que provocó que tu padre se marchará! Mi familia y esa mujer... ¡Esa puta perra! Bueno, no importa ya que esa mujer está muerta y usaré a las hijas que dio a luz para mi beneficio, ahora solo queda erradicar a la familia Langford.
A la mañana siguiente, la casa de la familia Langford estaba más activa que de lo normal.
-¡Yo haré el té!
-Yo haré los huevos.
-Yo prepárare la mesa.
-Yo desde aquí las veo.
-Edy puedes ayudar a lavar trastes mínimo.
-A eso si las ayudó, prefiero lavar trastes que hacer de...- se quedo boquiabierta al ver los trastes que salieron después de preparar el desayuno para tantas personas.-...
-Y saldrán más una vez que terminemos de comer.- se burlo Alice.
-¡Eso no era parte del trato!
Todos estallaron en risa, eran momentos muy divertidos y agradables.
-Hace tiempo que no teníamos una comida tan ruidosa.- le dijo sonriendo Paninia a Alice.
-¿Enserio, porque?.- dijo mientras veía como se peleaban Edy, Ling Y William.
-No tengo a ningún otro familiar y por eso no tengo visitas, solamente tengo a Garfield a mi lado.
-No te preocupes, venderemos a verte muy seguido, ya te consideramos una gran amiga nuestra.
-Jejee eso espero.- le dedico una enorme sonrisa.
Cuando terminaron de desayunar y después que Edy hiciera berrinche por lavar tantos trastes, salieron rumbo a la estación del tren para regresar a Dublith, aunque tenían la intención de acompañarlas hasta que saliera su tren, comenzaron a llegar clientes.
-Gracias por todo.
-No es nada, no se olviden de regresar y perdón por no acompañarlas...
-Claro, no te preocupes.
-Cuidense Edy y Aly.- les dijo William.
-¡Tu igual! Te escribiré si es que me acuerdo.
-Procura hacerlo.
Se despidieron con un gesto de la mano y comenzaron a caminar para irse. William, Paninia y Garfield entraron al taller.
-Psss Psss.- William escucho como alguien lo llamaba, al voltear, era Ling quien le hacía gestos.
-¿Que?
-Solo para decirte, ire con ellas.
-¿Vas a cuidarlas?
-Con mi vida, no dejare que mi futuro se vaya así por que así.
-Te las encargo mucho, pero antes tengo que decirte.- dijo mientras se acercaba a él de manera amenazante.- No te perdonare si les pasa algo.
-¡Ja! Pare... ¡¡!!.- una extraña sensación lo invadió y quedó inmóvil.
-¿¿??.- William lo miraba extrañado.
-¡Señor! ¿Usted también lo ha sentido?.- aparecieron dos personas detrás de él.
-Si, que fue eso...
-¿Que es?
-Una sensación... Se siente algo similar como con Alice-San, no... Algo más ¡siniestro!.- antes de que pudieran moverse, unas lanzas se enterraron en la pared flanqueando sus cuellos, aunque Lan Fan y su abuelo Fu no corrieron con la misma suerte, en ellos se enterró por completo y sin piedad en los hombros.- ¡¡!!
-No entiendo como nuestra madre va a permitir que ustedes sigan vivos.- una hermosa mujer, con un rostro y cuerpo envidiables, vestida con un escotado vestido negro apareció frente a ellos.
-¡¿Quien eres?!
-Umm, supongo que ya me deben de conocer, soy Lust.
-Un momento... ¡Tu eres la mujer que nos llevó a Edy!
-Así es.
-Kyaaaaaaaa.- escucharon gritos.
-¡Paninia! ¡Garfield!
-Supongo que nuestra madre ya pudo hablar con su amada familia.
Edy y Aly ya habían subido al tren cuando escucharon todo el revuelo que se estaba haciendo en la ciudad.
-¡Hay gritos y unas personas extrañas dentro de ese viejo taller!
-Espero que no le pase nada a Paninia ni a su nuevo empleado.
-¡Edy!
Salieron rápidamente de ahí y cruzaron corrieron toda la ciudad hasta llegar a la casa de Paninia. Enfrente de la casa estaban William y Ling en la pared con las cuchillas en el cuello, mientras que unas personas con mascaras estaban empotradas en la pared, la culpable era Lust quien volteo a ver a las recién llegadas.
-Tch.
-¡Dejalos ir!.- algo salió de sus sombras y se enredo en sus piernas.- ¡¡!!
-Lo siento pero no puedo permitir que entren ahí.- alguien hablo.
-¡Pride!.- grito Edy mientras creaba en su brazo una cuchilla y lo enterraba en su sombra.
-¡Aaaaaagh!
Alice hizo lo mismo y ambas cargarán con todo contra Lust.
-Queridos ya nos podemos ir.- salió deslumbrante Dante, su vestido estaba cubierto de sangre que no parecía suya a su lado iba Envy.- oh mis pequeñas niñas hola, lamento que me vean así pero tenía unos asuntos que atender con mi familia y como ya he terminado, me retiró.
Unas sombras la envolvieron y desapareció, lo mismo paso con Lust y Envy.
-Ah, demonios pensé que iba a morir.- se quejo William. Ling corrió a ver a Lan fan y al viejo Fu.
-¡Paninia! ¡Paninia!.- Edythe corrió dentro de la casa y encontró a Paninia ensangrentada.- resiste.
-Edy...
-Vámonos rápido, ¡¿Hay un hospital cerca?!
-Si, hay... uno aquí, cerca... de la estación del tren.
-Mierda. Esta lejos.
-Garfield-san ¿Te encuentras bien?
-Kyaaaa esto ha sido terribleee.
-Tiene un ataque de nervios.
-Vamos, hay que llevarlos al hospital.- Edy intentó cargar a Paninia en su espalda.
-Yo la llevare.- dijo William mientras la cargaba.
-¿Tu como te sientes?
-Bien, al parecer también nos quieren vivos a nosotros no entiendo el porque.
Alice uso su hombro para ayudar a caminar a Garfield, cuando salieron Ling estaba haciendo las curaciones a sus guardias.
-Ling vamos a ir al hospital, vamos a llevarlos también.
-No será necesario señora.- dijo uno de los enmascarados, por su voz se notaba que era un anciano.- nosotros podemos curarnos sin necesidad de un médico.
-Está bien, regresaré luego para ver cómo están.
Fueron lo más rápido que pudieron al hospital y cuando llegaron entregaron a Paninia y la llevaron a la sala de urgencias.
-¡Mierda! Esto es mi culpa.- le dio un fuerte golpe a la pared que incluso comenzó a salir un poco de sangre de su puño.
-Edy esto no tiene nada que ver con nosotras.
-Si, si lo es ¿Como se enteraron de Paninia? Ella había estado viviendo tranquilamente durante años sin que nadie la atacará.
-Edythe.- William la rodeo con su brazo y la acerco a él con suavidad.- Paninia-san estará bien, no tienes que preocuparte por eso.
-Así es, ella es fuerte y se pondrá bien.
-... Yo... No quiero ver a nadie más morir...- dijo con un nudo en la garganta.
Aunque, había una cosa de la que podía estar segura, definitivamente y después de esta prueba contundente... Dante era muchísimo más peligrosa que se podía imaginar, no solo por su fuerza de ataque, si no por tener muchísimos secretos.
¡Hola!
Muchas gracias por leer hasta aquí, nos vemos la siguiente semana.
